#4 Deja de soñar y elimina tus pesadillas
10 Apr 2019 · 14 min
In this Spanish‑language motivational podcast, Germán Castelo Muzquiz challenges listeners to stop obsessing over lofty dreams and instead focus on eliminating their "pesadillas" – the urgent, painful problems that keep them stuck. He argues that dreams are important, but nightmares are urgent, and that real progress comes from first naming, quantifying, and resolving these nightmares. He provides a step‑by‑step framework: (1) list each nightmare, give it a name and a monetary or effort cost; (2) distinguish what is urgent (nightmares) from what is important (dreams); (3) find an extra activity or "vehicle" – such as a side hustle, network marketing, or any additional income source – that can be used to pay off or solve the nightmares. Throughout, he stresses the importance of vision over current circumstances, the power of conviction, and the "seed" metaphor that growth is gradual and cumulative. Personal anecdotes (working as a waiter, moving houses, earning $1,500 to solve problems) illustrate the method. The episode ends with a call to action for listeners to write down their nightmares, assign values, and start a concrete activity to eliminate them, positioning this as the prerequisite to achieving any larger dream.
Chapters
Hola, ¿qué tal? ¿Cómo están? German Castelo Muzquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquiz Muy poquito por terminar el año y mucha gente pregunta: ¿cuáles son tus metas? ¿Cuáles son tus sueños? Veo decenas, cientos y miles de personas que no han cumplido nada tampoco en su vida, preguntando: ¿cuáles son tus sueños? ¿Cuáles son tus metas? La pregunta que muchos hacen. Y yo no vengo a ser el típico emprendedor a decirte: ¿cuáles son tus metas? ¿Cuáles son tus sueños? Por supuesto que no vengo a cuestionarte, porque cada quien se tiene que cuestionar sus metas y sueños. Voy de la raíz mucho más fuerte, que es lo que a mí me conecta más, y tiene que ver con tus pesadillas, con eso que odias, qué tan eliminada está la lista de las pesadillas que tenías a principio de año. Creo que se te puede conectar mucho más que hablar de un sueño, y es cuando hablamos de lo importante contra lo urgente. ¿Qué es importante? ¿Qué es urgente? Importante, tus sueños. Urgente, tus pesadillas. Importante mi sueño ir al mundial de Rusia, urgente cambiarme de casa, urgente pagar la colegiatura de mi hijo, urgente salirme a trabajar, urgente sacar de trabajar a mi mamá. ¿Qué es urgente y qué es importante? La gente habla de sueños, metas, ser positivo, y como dicen, vivimos en un exceso de pensamiento mágico, pendejo. ¿Por qué? Porque estamos muy enfocados en los sueños y las metas y no reflexionamos que estamos a mitad del año y no hemos elevado ninguna, absolutamente ninguna pesadilla. ¿A qué voy con esto, muchachos? Hoy les vengo a cuestionar cómo van sus pesadillas y es realmente lo que va a conectar mucho más. Yo soy un emprendedor que algo que me hizo detonar resultados en cierto momento, después de años de cambiar mentalidades, tener bien claras mis pesadillas. Más que mis sueños, los tenía bien claros. Pero te invito a través de este podcast que te cuestiones cuáles son tus pesadillas. Ponle nombre, ponle apellido, nómbralas, y pones una cantidad o una actividad que necesitas para acabarla. Por ejemplo, mis pesadillas acaban con $1,500. Odiaba dónde vivía, odiaba el trabajo de mi mamá, odiaba el trabajo donde vivía. Con 30,000 pesos mexicanos, para los que nos escuchan en otros países, son $1,500, se resuelven mis pesadillas. Era más fácil resolver las pesadillas que pensar en mis sueños. Una vez que tú resuelves tus pesadillas, tienes energía, visión. ¿Para qué? Para así conectarte con eso que dices que quieres, amas y sueñas. Porque si te digo, mis sueños es ir al mundial, si no voy al mundial no pasa nada. O sea, hay gente que no va al mundial y sigue viviendo, pero si no vas a salirte de ese trabajo que no te gusta, que odias, ¿qué crees que va a pasar? ¿Qué crees que va a suceder? Vas a estar frustrado en esa parte. Ahí es donde vale la pena. Entonces, o Hoy vengo a cuestionar las pesadillas. Estamos a mitad de año del 2017, tal vez seguramente este podcast lo van a escuchar después de muchos años, pero cuestionate cada mes que tú estás cuántas pesadillas, cómo va la lista, y te quiero dar puntos que te ayuden a eliminar las pesadillas y realmente lo que es importante realmente. Así que el punto número 1 es nómbralas. Muy importante que te las nombres. Que cómo se llaman tus pesadillas, cuánto vale resolverlas y qué tienes que hacer para resolverlas. Por ejemplo, te cuento un poco mi historia, porque siempre que hables, porque algo que pasé, algo que alguien más me enseñó, se mueve, se pasa una información y pasa un legado. Ahí mencioné, nombré mis pesadillas y nombré, como te mencioné, odiaba donde vivía, odiaba donde trabajaba, odiaba haber trabajado con mi mamá con 30.000 pesos. Cada uno costaba 10.000 pesos, $500 más, $500. Yo ganaba $500 y cambiarme de renta costaba $500, cambiarme de departamento costaba $500. Ya que los nombraste, ahora tienes que ver algo muy importante: ¿dónde estás? Mucha gente habla de la carencia, de dónde estás. No se trata de dónde estás, se trata de tu visión. No se trata de dónde estás, se trata de tu visión. No se trata de dónde estás, se trata de tu visión. No es que pues yo estoy muy lejos, estoy muy cerca, es que yo no tengo trabajo, es que no tengo tiempo, es que no tengo dinero. La gente siempre le gusta hablar de dónde está y no habla de la visión. Lo más importante no es dónde estás, si no tienes el dinero, no tienes el tiempo. Si tu sueño, si tu pesadilla es grande, tu sueño es grande, no hables de dónde estás, habla de tu visión. Cuando alguien tiene una visión clara de lo que quiere, créanme que eso convence, eso crea convicción. Y recuerda que la convicción es más poderosa que cualquier plan de negocios, cualquier presentación de negocios, cualquier plática de negocios. Tienes que tener una convicción. Recuerda, no es dónde estás, es tu visión. ¿Cuál es tu visión realmente? De las creencias que tienes que vas a llenar tus pesadillas con cierta idea. Y una vez que nombras tus pesadillas, ponle nombre, saca una lista y ahorita anótalas. Ponle: mis pesadillas son estas, estas, estas. Eso que te pone de mal humor, eso que no te deja pensar, eso que te puede detonar, eso que odias, que te duele, que te lastima. Y dices: pues no hay de otra. Créeme que hay millones y lo puedes cambiar, pero si tú no las nombras, si no te atreves a decir literal: odio donde vivo, odio inclusive la cama donde duermo. Yo lo nombré, lo dije y anoté lo que no me gustaba y lo que quería cambiar. OK, eso se llama urgencia. Vas a definir qué es urgente y qué es importante. Urgencia va a ser sacar a trabajar a tu esposa, urgente va a ser porque te duele verla trabajar tanto, urgencia va a ser dónde trabajas, trabajar tu mamá, el coche, cómo comen tus hijos, a qué escuela van hijos. Eso se llama urgente. Entonces, cuando tú realmente veas algo, quieras hacer actividades, porque todo, vamos a hablar del segundo tema que son actividades, vas a preguntar eso ¿Es urgente o es importante? Y seguramente, seguro que siempre cambiamos lo importante por lo urgente. Cuando realmente yo sé que sí era importante para mí una fiesta a los 19 años que empecé a emprender, era importante pues tener una vida nocturna, era importante pasar de fiesta con mis amigos, por supuesto que era importante por el espacio de desarrollo, pero era urgente resolver mis pesadillas. Era importante ir un fin de semana a Acapulco, pero también era urgente cambiarme de casa. Entonces, que es urgente, que es importante. Entonces no te voy a cuestionar ni te voy a decir cómo van tus sueños, porque no soy ninguna persona para cuestionarlo. Vengo a decirte cómo van tus pesadillas, ya las diste nombre, y cómo van. Se vale decir: ya resolví una, Germán, ya resolví una. ¿Cuál fue? Pues mira, ya realmente me cambié de casa, al menos ya lo que sea, ya cambié de teléfono, ya va que no me podía comunicar, ya cambié de teléfono. Empieza con que sean pequeñas a la más grande. Y créeme que es más fácil eliminar las pequeñas, como una deuda, es más fácil eliminar la primera deuda que la gran deuda. Ahora, ¿dónde estamos? No te preguntes dónde estás, sino realmente es tu visión. Ahora, Germán, cuando yo estoy desmotivado, cuando yo no sé a dónde ir, cuando realmente veo muy cosas, cuando sí escucho audios, me motivo, ¿qué hago? Explico, porque yo estoy parado en este lugar, y se vale, porque a los 20 años yo tuve resultados, hasta los 21 años tuve un cambio transformacional muy fuerte, en mi área económica y también mi área personal. A los 21 años te puedo decir que viajé por el mundo, pero casi a los 18, 19, 20 yo decía: ¿Dónde estoy? Y lo único que te va a hacer seguir, y te lo digo muy sincero porque recuerda que no hay fracaso siempre que no te rindas, es los famosos el sí, el interior sí que tú tienes adentro, el sí que lo estás haciendo bien, ese sí que tienes adentro que dices: sí, estoy haciendo las cosas bien. Sí tengo resultados, sí estoy creciendo, sí lo voy a hacer, sí lo voy a lograr, sí voy por buen camino. Aguas con qué sí interior tenemos adentro. Muchas personas siguen pensando que el no o el sí es adentro, no es fuera. No lo que dices, lo que sientes. Recuerden que el éxito no es algo que se ve, no porque tenga un Rolex o tenga, o viajado por el mundo, o alguien que veas o una casa grande es exitoso, porque el éxito no es algo que se mira, sino se siente. He conocido personas muy exitosas que están de chanclas o de shorts, pero se siente cómo es. El éxito no es algo que se mide por lo que tienes, sino por lo cómo te sientes. Tú puedes medir una persona exitosa cómo se siente, ¿no? Entonces quería tocar ese podcast muy rápido, muy breve y muy cuestionable. Me gusta hacer las cosas cortas, sencillos. Y si crees que este mensaje es de valor, solamente pregúntate qué actividad tienes para hacer resolver tu pesadilla. Otros, más tu pesadilla, vas a tener el derecho de soñar. Antes no. Y créeme que la pesadilla va con urgente. Ya lo dije, pero quiero que quede muy claro: deja de escuchar cómo mis metas, cómo mis sueños, pues, a cuestionar. Yo veo mi gente cumpliendo sus sueños, yo no cumplí mis sueños. ¿Por qué no las has cumplido? Por muchas cosas, pero la razón es porque no has enfocado en tus pesadillas. Entonces, ¿cómo las nombras? Ahora, el segundo nombre, ahora busca una actividad, un vehículo, una forma que te acerque a eso. Si no la tienes, no te preocupes. Hay veces que tardas años, meses en encontrarla, pero tienes que empezar a encontrarla y cuestionarla y nombrarla también. Tienes que empezar a decirle: esta actividad este vehículo, me va a eliminar mis pesadillas. Este extra, ojo, y tiene que ver con un extra, no es con la actividad que estás haciendo en este momento. ¿Por qué? Porque si no, no tendrás pesadillas. Tienes que buscar algo extra. Esa actividad va a ser una actividad extra. Por ejemplo, te cuento rápidamente, a los 18 años entré a una industria llamada network marketing. Yo trabajaba y estudiaba, no tenía el estilo que quería, pero nombré mi actividad extra y dije: esta actividad extra llamada network marketing multinivel va a ser la actividad que va a eliminar mis pesadillas y después voy a soñar. Entonces mucha gente se enfoca en sus sueños, pero ni siquiera tiene una actividad, ni tiene algo extra, y ni siquiera ha nombrado sus pesadillas. Vamos a hacerlo al revés para que quede muy claro el mensaje: nombremos las pesadillas, nombremos cuánto cuestan las pesadillas, y 3, nombremos la actividad que va a hacer que eliminemos esa pesadilla. Lo que sea, un negocio extra, 2 horas más de trabajo porque mi jefe va a pagar extra, voy a doblar en el trabajo, se vale lo que tú quieras, un puesto de tacos, una franquicia, voy a vender cosas en internet, voy a hacer multinivel, voy a hacer network marketing, voy a vender por catálogo, lo que sea, pero es importante que tengas una actividad, ¿ok? Es la única forma de matar el vamos campeón, tú puedes, cumple tus sueños, si lo crees lo creas. Claro que si lo crees lo creas, y son elementos y son cosas que de por sí deben de estar. Pero si analizamos la ciencia, tiene que ver con la semilla. Y eso quiero cerrarte, la semilla es todo un tema. Pero tú no te levantas y tienes un árbol enfrente de tu casa de 30 metros, ¿me explico? Y la gente se justifica, es que de repente ya había un árbol gigante, ¿no? Y de repente perdí todo, y de repente mi esposa me dejó, y de repente subí de peso. No, las cosas no pasan de repente. Pasa por este ciclo, se llama semilla, y tienes que ver la raíz. Tú, todo lo que es la actividad que dices, que piensas, que no has nombrado, que no le has puesto nombre, estás sembrando. Y créeme que mucha gente a los 18 años, cuando yo comencé a emprender, me señaló y me dijo que no iba a tener resultados. Y cómo creía, porque no se ven que la semilla estaba semilla. Y se vale decir, y retorno a lo mismo, no es dónde estás, porque de dónde estás eres semilla, es tu visión. Hacia dónde vas a llegar. No es dónde estás, es tu visión de llegar. Porque tal vez ahorita me escuchen gente que no tiene resultados o gente que no ha eliminado sus pesadillas y a Germán no lo he logrado. Pero también te puedo decir, no mires dónde estás, mira tu visión. Yo a los 18 años estaba trabajando de mesero, yo era una cosa que servía comida, pero mi visión era más grande. Entonces yo no miraba dónde estaba, sino hacia dónde iba. Sumamente importante. Entonces recuerda que las cosas no pasan de repente, pasan por un proceso. De repente no estás gordo, de repente no eres pobre, de repente no eres rico. Hay ciertos cúmulos de actividades, por eso se llama actividad, que te lleva a un resultado. Porque tienes que nombrar la actividad. Si yo nombro la actividad, que sea voy a vender cosas en internet, vas a ver que no de repente ya jubilaste a tu jefe, despediste a tu jefe. No, de repente no, fuerza y semilla, que hay un momento en que es Una lógica que se dé. De repente me hice rico, no. Estudié, leí, viajé, escuché, invertí, perdí, gané y llegó un resultado. Pero la gente se justifica mucho con su famoso "de repente" y créeme que no. Nadie engorda por una hamburguesa, ni por dos, ni por tres, sino por 700 al año. Nadie lo dejan, o sea, no hay un divorcio por un error, sino por un acúmulo de errores. Nadie es fracasado por un error, sino por un cúmulo de errores. Entonces, muchachos, esos son los puntos que quería tocar en este podcast. Espero que les haya gustado. Dejen sus comentarios, pueden escribir. Les recuerdo mis redes sociales: Germán Castelo Muzquiz, Germán Castelo MSN, Instagram: Germán Guzmán, o también Germán Guzmán Castelo, perdón, o mi página de internet: Germán Castelo .com.mx. Muchas gracias. Si esta información les va a ayudar a alguien, compártanla. Y recuerden, compartir es vivir. Muchísimas gracias, que tengan buen día, y espero pronto poder estrechar su mano.