#49 crea conexiones sin pena
29 Nov 2022 · 9 min
In this short, informal episode of the podcast La Otra Escuela, the host shares three practical lessons drawn from his experiences in network marketing and a recent long‑haul flight to Qatar for the World Cup. First, he emphasizes that sales are really about selling a transformation – the change a product or service promises – and uses examples from his own journey to the World Cup and everyday purchases. Second, he tells a vivid anecdote about forgetting his iPad charger on a 16‑hour flight and how overcoming the shame of asking a stranger for help unlocked a positive outcome, illustrating how embarrassment blocks opportunities. Third, he introduces a mental framing question – “if there were no good or bad, what would you do?” – as a decision‑making tool, and mentions the 5‑second rule as a concrete technique to act despite hesitation. The episode ends with a call for listeners to apply these ideas, comment, and subscribe.
Chapters
¿Qué tal, amigos? ¿Cómo están? Bienvenidos a su podcast favorito, La Otra Escuela. Lo que no te enseña Harvard ni MIT ni el TEC de Monterrey, aquí lo vas a aprender. En este podcast estamos enfocados a que aprendas cosas que no te enseña la escuela, sino te enseña literal la vida, la experiencia. Así que vamos a empezar con un tema medular. Estoy aquí en Qatar, del otro lado del mundo, en el mundial. Y te quiero hablar acerca de la transformación que hay. Cuando nosotros empezamos a vender cualquier negocio, pero no sabes el producto, y lo que tenemos que darnos cuenta es que lo que vendemos siempre es la transformación. La gente va a comprar la transformación, entonces es muy importante que sepamos qué transforma. Les quiero decir, cuando yo empecé en network marketing, la industria a la que pertenezco, me invitaron a un negocio y yo lo único que entendí es que una persona se había ido al mundial. Entonces, obviamente me gustó el negocio, pero dije: "Wow, si con esto significa transformar mi sueño en ir al mundial". Era Sudáfrica 2010 el mundial, era el 2009 corriente en la industria, y dije: "Wow, si con esta industria puedo ir al mundial, hace sentido". No lo logré en el 2014, pero sí en el 2018 pude ir a mi primer mundial, ¿ok? Y este es mi segundo mundial, así que estoy muy contento, y es el punto medular. Número 2, un punto que realmente Son anécdotas de vida que realmente digo, wow, esto lo tengo que hacer un podcast, porque cuántas cosas o cuántas oportunidades nos estamos perdiendo por ser penosos. Y esto tiene que ver con, yo venía volando en el avión, ahora sí que Cancún-Qatar, y tuve la oportunidad de venirme en primera clase y eran 16 horas de vuelo, entonces descargué una serie, descargué unos documentales y algo de Gran Cardón que quería ver. Estaba muy emocionado, dije 16 horas se van a hacer rápido, no tenía sueño porque era de día el vuelo. Y qué creen, se me olvidó el cargador del iPad y no tenía batería. Entonces me paré al baño y vi que muchas personas tenían iPad. Mi mente fue, les voy a pedir un cargador. Pero saben qué, dije no, qué pena, qué oso, no quiero molestarlos porque todos se ven como muy entretenidos, no sé de qué nacionalidad eran. Dije: no, qué pena, mejor no. Y me regresé, me senté y dije: a ver, ¿en qué pensando? OK, número 1, ¿qué haría yo si a mí me pidieran un cargador? Pues se lo prestaría si me lo pide de buena manera. ¿Por qué no se lo prestaría si me lo pide de muy mala manera o muy agresivo? Tal vez no se lo prestaría. Pero dije: no tiene nada de malo. Ahora, si no hubiera malo, Y mi creencia era: "Qué pena, que se lo voy a molestar." Estoy con juicios. Ahora, si no hubiera bueno ni malo en mi cabeza, ¿qué haría? Le pediría el cargador, porque no es bueno ni malo. Entonces voy a pedir el cargador. Me levanté y, ¿qué crees? Fui con él y le pregunté: "Hola hermano, ¿cómo estás?" Pero aunque te moleste, vas en primera clase, vas acostado en una camita increíble, entonces tienes que molestarlo. "¿Sí quieres audífonos? ¿Qué pasó?" "Oye, ¿me prestas, perdón?" tengo que mandar un correo muy importante y olvidé cargarlo de mi iPad. ¿Me lo podrías prestar, por favor? El muchacho me decía: Claro que sí. Ya se paró, bajó su mochila, hizo un desmadre ahí para pasarlo y me lo dio, me lo prestó. No, para eso estamos, hermano. Y yo mientras bajaba las cosas le preguntaba: Oye, ¿de dónde eres? No, de México, somos de Chihuahua. ¡Órale, qué buena onda! Y yo: ¿Vas para el mundial o no? Porque lo vi con la selección mexicana. Sí, pero primero vamos a Abu Dhabi a la Fórmula 1. A ver, a Checo, órale, pásame tu contacto. No, yo ahora voy al mundial. Por cierto, cuento largo, pues me prestó el cargador, lo conecté y listo. ¿Cuál es el mensaje de esto? ¿Cuántas oportunidades o cuántos problemas yo hubiera resuelto si te quitaras la pena o la vergüenza de decir: oye, sabes que necesito ayuda? ¿Cuánta ayuda necesitas que por pena no lo estás haciendo? ¿Cuántos problemas resolverías si te quitará esa pena. Y la pena tiene que ver con qué pensamos de nosotros, y es un ego muy grande inconscientemente. Porque vamos a poner un escenario: supongamos que yo le pido el cargador y me dice no. Perfecto, tal vez se va a acordar de un mexicano que llegó a molestarlo pidiendo el cargador y estaba dormido viendo su serie favorita. Perfecto, pero ¿crees que esa persona después se va a acordar de mí? Obviamente no, porque no soy tan importante. Entonces es el punto que quiero llegar, muchachos. Yo realmente soy una persona muy penosa, créemelo. Pareciera que no, pero hay situaciones que digo: ah, no, qué pena. Entonces esto te va a ayudar mucho. Y hay un libro que se llama El método de los 5 segundos. El método de los 5 segundos, y he hecho un episodio hace mucho de eso, es: ok, me da pena, pero si lo hago, no hay bueno ni malo. Ok, 1, 2, 3, 4, 5, lo voy a hacer. 1, 2, 3, 4, 5, lo voy a hacer. Toma una decisión así y te va a ayudar. Ahora, el tercer punto en este podcast que quiero realmente reflexionar es siempre hacer una pregunta: si no hubiera bueno ni malo, ¿qué haría? A veces te invitan a una fiesta y dices: ah, me invitó mi amigo, pero no quiero ir en realidad porque quiero despertarme temprano o quedarme a leer o hacer otra cosa productiva. Me da pena decirle que no. Ok, si no fuera bueno ni malo, ¿qué harías? Se ve mal que no vayas si me invitó, se ve mal. No, no se gana decir esa frase a nosotros los latinos, no, se ve mal que no vayas. Pero si no hubiera bueno ni malo, ¿qué harías? No iría. Asegúrate que esa decisión no pise a otros, no dañe a otros. Es muy importante que siempre te hagas esa pregunta. Si no fuera bueno ni malo, por ejemplo, los compromisos familiares. Eso es muy común. Todos a veces nos sentimos obligados. Y entonces, no quiero ir, pero ¿cómo le digo? Se va a ver mal. Si no fuera bueno ni malo, ¿qué harías? Ahora, por ejemplo, cuando tenemos un problema psicológico, un problema de ayuda, un problema que no sabemos cómo resolver, sabes que a tal amigo o tal amiga le puedes decir, pero dices, no, ¿qué va a pensar de mí? OK, si no fuera bueno ni malo, ¿Qué haría? Le diría la verdad. Esto te va a ayudar mucho a desbloquearte. Entonces, los 3 puntos que atacamos en este podcast, porque prometí que iba a ser muy corto, es número 1, y muy importante, es entender que el fui al contrato, como yo fui al mundial, y cómo cambió mi vida. Entender el ingreso residual es: yo no entendí nada del negocio, Solo entendí una transformación. Si estás en el mercado en red, a veces tenemos que comprar transformación. Si tú vas a comprar, por ejemplo, vas al gimnasio, no compras la membresía, compras la transformación que piensas que el gimnasio te va a dar un mejor cuerpo o bajar de peso. Cuando compras una playera, lo que compras es la transformación de la persona que va a hacer con esa playera. Así que eso es muy importante. Punto número 2, quitamos la pena. Y haz este tipo de ejercicios. Mira, yo cuando vi eso dije voy a hacer este ejercicio porque me va a romper barreras, y lo hice. Y qué crees, cargué mi iPad y empecé a ver la serie que quería ver, los documentales que quería ver, y no sufrí, porque no podía dormir, no tenía internet, ya había leído el libro que había terminado. Entonces, cómo esa penita me resolvió tantos problemas en la empresa. Muy bien. Si hubiera quedado con la pena, no lo hubiera pasado tan bien en el vuelo. Así que ese mini ejercicio de pena, empiézalo a hacer, vale. Y el punto número 3 es: si no fuera bueno o malo, ¿qué harías? Déjame en los comentarios qué opinas de este episodio. Suscríbanse, recomiéndalo si alguien está pasando por una situación y crees que esta información le puede ayudar. Recomiéndalo, déjame tus comentarios, ¿ok? Y pues bueno, gracias por escucharme en este episodio tan corto de La Otra Escuela. Siempre hago entrevistas, pero puedo hacer más de este formato en donde esté, más acción, más imperfecta. No tenemos una producción acá, pero bueno, tenemos un DJ y micrófono, un buen celular, y lo más importante es lo que hay aquí, experiencias. Les mando un fuerte abrazo, leo sus comentarios, y recuerden que no importa cuánto sepas, El conocimiento no es de quien lo tiene, es de quien lo aplica. Así que con esa información ya la tienes, solo aplícala y será tuya. Es más, puede ser ni mía, porque tú lo vas a aplicar. Te mando un fuerte abrazo.