#55 Corrupción Gringa VS MEXA
4 Mar 2023 · 11 min
The host compares American and Mexican attitudes toward corruption and morality, arguing Americans prioritize public transparency while Mexicans protect family image. He shares lessons on starting imperfect projects, learning from mistakes, and his philosophy of podcasting to be himself without chasing metrics.
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¿Te has preguntado cuál es la diferencia real de Estados Unidos y México? Y seguramente tiene que ver con la economía, el idioma, y piensas que es el primer mundo. Pero ahora que estoy en Nueva York, te mando un fuerte abrazo, y estoy haciendo este formato más fácil hacerlo por audio que por video porque quiero regresar a mi esencia. ¿Cuántas veces no haces o cambias una estrategia y No te sientas incómodo por no estar en tu esencia. Mira, yo hago podcast, hago entrevistas y videos porque me encanta, por supuesto, pero me he dado cuenta que en mi podcast me siento más yo cuando te comparto en audio alguna idea, alguna filosofía que me está ayudando a mí, que me hace reflexionar y que sé, por supuesto, porque al final la gente que me sigue y que le pone click, soy su espejo, así que puede ver mi luz y tal vez pueda ver mi sombra, pero decide ver mi luz. Y así que Hoy voy a regresar a este formato, pero pensando y llegando al tema de cuál es la diferencia real entre Estados Unidos y México. Y por supuesto hay muchísimas. Hay mucho que aprender de los gringos y también los gringos tienen mucho que aprender de los mexicanos. Pero vamos a hablar de algo que tiene que ver con corrupción y tiene que ver con moralidad. Mira, el mexicano, estando aquí en Estados Unidos, en Nueva York, observando acerca— ahorita estoy en Nueva York donde, literal, hay asaltos. Hay balaceras, hay homeless, hay obviamente corrupción. Y seamos honestos, si hablamos de narcóticos, si hablamos de drogas, por supuesto que el colombiano la hace, el mexicano la cruza y el gringo la consume. Pero, ¿tú crees que con tecnología que tienen no saben dónde está la droga? ¿No saben cómo pueden atrapar a los malos delincuentes? Y no me voy a meter en temas políticos, pero me voy a meter en temas de personalidad. Y me di cuenta, que tengo con unos amigos muy chidos que conocí aquí en un evento, en una convención, bueno, no convención, vine aquí a un diplomado, curso de marketing en Nueva York y conocí a un chef muy famoso, muy reconocido, con más de 50 restaurantes en toda California, mexicano, que empezó vendiendo tamales. Son historias chingonas que te inspiran. Le pregunto, ¿y piensas abrir en México? Y me dice, no, es que la delincuencia. Bueno, eso sí, aquí en Estados Unidos no hay, ¿verdad? Dice, no, que sí hay, me acaban de asaltar y robar un restaurante. Por supuesto que también hay gente loca, el gobierno también, hay corrupción. Dije, guau, qué escondido lo tienen. Y llegué a la conclusión que el mexicano es de esta manera, y el gringo de esta manera. Y tú vas a decir: el mexicano es cuidar la moralidad de su casa. Puedes tener un desmadre en tu casa, pero lo cuidas tanto para lucir como la familia perfecta, la pareja perfecta, el no tenemos problemas. Es correcto, ¿no? Pero políticamente somos un desmadre y somos unos descarados y nos vale madre. El gringo es al revés. El gringo, el americano, yo creo también europeo por ahí, es: sí, libertad. No somos la pareja perfecta, no somos la familia perfecta. Aquí puede ser en modo arquétipo la libertad. Puedes venir a trabajar a MAC con aretes, con tatuajes, puedes tener novio, novia trans, no importa. Libertad. Tu familia te puede divorciar, 3 matrimonios, no importa. Pero políticamente somos moralmente correctos, es decir, que nos cuidamos, nos cubrimos. Y fíjate qué chistoso, mientras el mexicano se cuida en su familia, en el qué dirán, luz perfecta, tengo la pareja perfecta, tengo la familia perfecta, que no pase nada, hay que cuidar las apariencias, hay que ser muy discretos, ¿me explicó? El gringo cuida eso, pero en la política Pero eso será libertad. Y yo creo que algo que admiro de los gringos, o creo que me gustaría en mi vida, ser más transparente, ¿ok? Y no cuidar las apariencias porque dejas de ser tú. Y cuando dejas de ser tú, obviamente también pones un límite porque hay gente que no le importa tu vida y que solo te quiere cazar chisme, te quiere dañar, que hace de tu vida un circo. Pues obviamente tienes que entender que eso te va a hacer más. Entender que en el mundo todos tenemos los mismos problemas, todos tenemos las mismas situaciones porque somos humanos. El gringo es humano, el japonesito es humano, el mexicano es humano. Así que quiero dejar esta conclusión aprovechando que estoy tomando aquí, esperando aquí a unas personas que no llegan, unos amigos que los estoy esperando aquí en el lobby y no llegan. Pues bueno, dije, voy a echar un podcast de una conclusión que llegué. Para darles valor, voy a estar haciendo ese tipo de contenido porque me siento mucho más cómodo, tengo muchas ideas, y a veces la logística de grabar. Y bueno, aprovechando que he tomado ese tema, quiero irme a la conclusión de literal: ¿cuántas cosas estás esperando hacer hasta tener el súper equipo, la súper cámara? Mira, aquí ahorita se escucha el baño. Si lo escuchan es porque no sé qué está pasando aquí al lado. Pero, ¿cuántas veces te esperas a que todo esté perfecto? Y tienes un muy buen fondo que dar. Y obviamente a veces las circunstancias no van a ser perfectas, pero con que una persona diga: "Oye, qué bueno que Román me mandó este audio, me hizo la conclusión para darme cuenta que no necesito estar todo perfecto para iniciar". ¿Y sabes qué es lo padre de iniciar mal? De hecho, yo siempre en varios de mis negocios me encanta decir: "Mira, hice este negocio y ¿qué crees? Te tengo una buena noticia, ya lo hice mal". Ahora, después de hacerlo mal, perder dinero, tiempo, ¿qué crees? Encontré la fórmula. Me encanta. De hecho, siempre que me asocio con alguien, siempre, o trato de hacer un proyecto, me encanta saber lo que más valor en el negocio es la curva de aprendizaje. Por ejemplo, estoy entrando en el mundo de jets, estoy comprando un avión. Ya sé que se escucha muy billonario, muy mamón, pero bueno, lo estoy comprando porque tengo una inversión en una compañía de jets. Y vi la fórmula de, wow, si tú compras tu avión, lo rentas 30 horas, te queda un cash flow como de $20,000, lo pones y con 15 horas se paga solo. Entonces está padrísimo, independiente de que lo use o no lo use, es un buen activo de inversión. Pero lo que valoré más en el negocio es saber que ciertos amigos que van a operarlo ya lo hicieron muy mal. Ya vieron todos los errores. Porque todos los negocios suenan muy bien, pero nadie te dice qué mal lo hizo. Yo prefiero alguien que me diga, sabes qué, este restaurante, ¿qué crees? Cuando empecé no tenía ni contador, ni abogado, regalaba. Regalaba, venía un amigo y le regalaba. Y lo hice todo mal, pero después me pasó este negocio. Igual que con los humanos, prefiero a veces una chava que me diga, oye, sabes qué, yo hice esto, esto, esto, esto, esto, fui de fiesta, probé esto, tal, tal, tal, tal, tal, tal. Y qué crees, me di cuenta que ese no era el camino. Y bueno, mismo la doble moral, a veces nos asustamos cuando alguien cometió un error. Y que pare, como los negocios, la vida, los humanos, las relaciones. Admiro a las personas que han cometido errores, ¿me explico? Porque hay una palabra: arrepiéntete, no te sientas culpable. Yo me arrepiento de muchas tonterías que he hecho en mi vida, pero culpabilidad es cargar el pasado. Así que, ¿qué opinan ustedes? Cuéntenme, mándenme un mensajito en Instagram. Recuerden mis redes sociales, @amacacero.oficial. Y bueno, hacemos el formato. Inclusive son ideas, pensamientos que sé que se van a despejar. ¿Cuál es la conclusión de este podcast? Número 1, hay que aprender mucho de los gringos, sí, pero número 2, en qué somos iguales, en qué somos diferentes, OK. Pero al final somos humanos, OK. ¿Cuántas veces por las apariencias no he sido quien soy yo? Punto número 2, y creo que de los más importantes, Cuando hables de negocios, asegúrate de tener esa curva aprendizaje, que sepas que lo hiciste mal, que lo hiciste bien. Si alguien lo hizo mal y ahora lo quiere hacer bien y ya tiene resultados, pues que es una buena escuchar, ¿ok? No esperes todo para que esté perfecto, ¿ok? Yo estoy haciendo un podcast porque estoy cansado, y aparte lo hago para mí, para recordarme, para sacar este conocimiento, y listo, lo hago para mí. De hecho, te digo algo, el podcast De llamada, de llamada, perdón, de video. De video, para mí es un pretexto nada más para platicar con gente que a mí me gustaría platicar, pero se asustaría si le invito un café. Por ejemplo, entrevisté a Álvaro Morales, a Hal Borghetti, estoy por entrevistar varios famosos ahorita, OK. Que si yo les digo, oye, a Gus Marcos, por ejemplo, Gus Marcos, alguien que yo admiro mucho por el estilo, me la admiro, me gustaría aprender de él. Si yo le digo, Gus, me gustaría conocerte, tal, tal, créeme que nadie tiene tiempo para conocer a un bueno. Lo que tiene en manos, lo que tienes, ok, ¿qué tienes tú que me puede beneficiar? Así es. Entonces pues tengo una palomita azul, palomita azul, Instagram, tengo un contenido, tengo valor, tengo una comunidad. Entonces seguramente, oye, te invito a un podcast. Tiene un podcast, perfecto. Entonces quiero participar en un concurso, quiero participar en un Jerez por Qué, te quiero medirlo. Oye, tengo un podcast, ¿qué onda? No me importa si lo ven 10, 20, 100, 50, 200, me da igual. Lo que importa es para mí. Entonces, ¿por qué no subo tantas entrevistas? Porque voy a entrevistar gente que a mí me gusta, porque es para mí. Si alguien se entrevista, no para ustedes, si a ustedes les gusta, oye, entrevista al mejor taquero del mundo, no lo voy a entrevistar porque no es algo que me interese a mí. O tal vez algún día, pero es muy importante. Si tú quieres armar tu podcast, ármalo no pensando en ser Roberto Martínez o ser creativo, no. Ármalo por decir, a ver, voy a inventar algo para hablar de temas que me gusten a mí, de las conocimientos que estoy aprendiendo. Y dos, ¿también sabes para qué? Para entrevistar personas. Entrevistar personas que me gustaría, literal, conocer, pero es un pretextazo. ¡Guau! Ya lo entendí. Yo por eso no me preocupo si mis podcasts ven 100 o 100 a una persona. Lo que yo saqué de conversación es lo más importante. Ahorita voy a entrevistar a un reportero que fue a La Guerra. ¡Qué interesante! Así que, chicos, les mando un fuerte abrazo. Cuídense mucho y déjenme sus comentarios y me dejan sus mensajes si les gustó. Me gusta muchísimo que me manden un mensajito porque me sigue esforzando en mi trabajo. Así que cuídense mucho y nos vemos aquí en la otra escuela, la escuela de la vida.