#56 Todo Argentina me odia por este comentario | Alvaro morales
6 Nov 2023 · 64 min
In this episode Álvaro Morales, a sports journalist and commentator, engages in a candid conversation with the host of La Otra Escuela about a wide range of topics that intersect football, media, personal growth, and Latin‑American social dynamics. He recounts a chaotic incident at the Qatar World Cup where Argentine fans occupied his seats, reflects on the pervasive hate‑and‑love dichotomy on social media versus street interactions, and critiques the personalities of Messi, Cristiano Ronaldo, Chicharito, Memo Ochoa, and other Mexican football figures. Morales explains how professional envy among colleagues fuels competition, describes his deliberate process of cutting emotional “attachments” – including friendships, work relationships, and even a viral stunt of climbing a studio table – and shares the personal cost of that stunt (a week’s suspension). He delves into the cultural roots of Mexican club rivalries (Chivas vs. América) through the lens of colonial complexes, argues that homogenous societies (e.g., Scandinavia) prosper differently than stratified Latin‑American societies, and stresses the importance of emotional intelligence, ego management, and rigorous argumentation in team leadership and coaching. Additionally, Morales critiques the dominance of foreign (especially Argentine) coaching philosophies in Mexican football, accusing Tata Martino of tactical choices that seemed designed to avoid beating Argentina, and calls for greater domestic development and hunger for success. He offers mental‑health advice, urging listeners to ignore toxic noise, avoid codependent relationships, and focus on self‑validation. Finally, he shares a personal near‑death experience with COVID‑19, using it to reaffirm his "live life to the fullest" philosophy. Throughout, he emphasizes self‑reliance, the need to question authority, and the balance between love from fans and the loud hate that accompanies public visibility.
Chapters
Personas, compañeros que consideras tus amigos, al final puedes sentir de algunos de ellos celos profesionales, envidia, porque estás compitiendo por lo mismo.
Cristiano Ronaldo, si yo soy el mejor del mundo, ¿por qué cae mal decirse cosas chingonas a uno mismo?
Porque la masa acomplejada no quiere que alguien sobresalga. Hay mucho hate en redes sociales, pero yo cuando estoy en la calle, puro amor. Incluso gente de Chivas, gente de Pumas. Gente de Argentina.
¿Qué tal, amigos de La Otra Escuela? Bienvenidos a un podcast más. Hoy tenemos a un gran amigo y lo más importante, alguien que han pedido mucho aquí en el podcast de nuevo, 2.0. Tenemos aquí a Álvaro Morales. Hermano, ¿cómo estás?
Bien, papá, ¿tú? Muy bien, todo tranquilo.
Nos vimos en Qatar en el mundial.
Estuvimos en Qatar juntos, fuimos a ver el partido de Argentina, ¿no?
Argentina, y que casi pierde, ¿no?
Con Australia fue.
Con Australia.
Ahí en la cabecera, ¿no?
Con los argentinos, ¿te acuerdas?
Esa estuvo muy buena. Tengo una gran anécdota. Llegamos y estaban ocupados nuestros lugares.
Sí, ¿te acuerdas?
Y que les pedimos a los aficionados argentinos que se movieran. Y no, ya no caben, que no sé qué. Le digo, ah, no, no sé, problema. Llamamos a seguridad. Claro. ¿Y por qué la mala onda? ¿Y por qué la mala onda? No, sí caben. No, que no, que no, no, no, aquí este es un país con leyes, ¿no? Y los echamos. Y luego nos vieron que unos, este, otros asiáticos, ¿no? Coreanos, japoneses, y aplicaron la misma, ¿no? Porque me di cuenta que se mandaban la fotografía del boleto, y entonces cuando estaban los de la zona de arriba podían pasar a la zona de abajo, y por eso ocupaban la parte de abajo.
O son del barrio. Sí, sí, sí. Pero al final, segundo tiempo, creo que sí, los dejaron, los sacaron, y ya estuvo más en orden.
Sí, ya más ordenado.
Oye, ¿cómo viste el mundial?
Bien, bien. O sea, fue una buena experiencia estar en un país como, como Qatar, conocer una cultura distinta. Un mundial polémico, controversial. Claro, se enfrentan en la final dos selecciones como Francia de Mbappé y Argentina con Messi. Los dos del PSG, el PSG que pertenece al grupo Qatari Sports, Francia jugando muy bien, y Argentina pues con 5 penales que no debieron marcarles.
Oye, cuéntame, yo vi en televisión mucho acerca de que eres como anti-Messi. ¿Odias a Messi o es parte de la televisión?
A ver, yo no lo odio, yo no lo odio. Odiar es un sentimiento muy importante. Esa importancia no la merece Messi, de mi parte. Lo que yo hago es desmitificar y analizar a fondo ciertas cosas que provoca un grado de irritación, de repudio, o también de admiración por muchos aficionados del fútbol, sobre toda la argumentación que sostengo por cada tesis o antítesis que emito.
Ok, y sabes qué Para ti, Messi está en el, ¿en qué lugar está en el mundo? ¿Tú crees que es un buen jugador?
Sí, yo reconozco que es un buen jugador. No es el mejor jugador de la historia, porque los mejores jugadores de la historia también, más allá de sus habilidades técnicas y físicas, también hay un liderazgo, hay una personalidad. Messi no tiene personalidad alfa. Messi es el mejor jugador de la historia, personalidad beta. Ogama no es Cristiano Ronaldo, no es Pelé, no tiene la personalidad de Muhammad Ali, no tiene la personalidad de Tom Brady, no tiene la personalidad de Floyd Mayweather Jr., no tiene la personalidad de Michael Jordan. Y cuando los momentos son adversos para Messi, Messi desaparece, Messi se hace chiquito, es mesisito.
Oye, y comparando con Cristiano Ronaldo y Messi Yo creo que, ¿crees que tiene que ver la sociedad con cuando tú representas ese beta? ¿Crees que el mundo te protege? Y cuando eres alfa, cuando tú alfa, por ejemplo, cuando tú dices cosas que tienen como egocéntrico, por ejemplo Hugo Sánchez, no, tú dices el top de la industria, y bueno, él se la cree, pues está padrísimo, no. Y Cristiano Ronaldo, si yo soy el mejor del mundo, es Eso, ¿por qué cae mal decirse cosas chingonas a uno mismo?
Porque la masa acomplejada no quiere que alguien sobresalga. Entonces, quienes tenemos amor propio, confianza en uno mismo, fortaleza mental y emocional, somos muy mal vistos por una mayoría. Somos vistos como arrogantes, soberbios, que en mi caso puedo ser arrogante y puedo ser soberbio, pero esas cosas me dan fortaleza. La masa no soporta que alguien sobresalga. O sea, el que sobresale, el que brilla, una masa quiere derribarlo. Y cuando no puede, lo termina por admirar, lo termina por admirar. Hay un caso, por ejemplo, el de Haaland, que viene de zonas de los escandinavos y los nórdicos. Sociedades en donde tratan de vestirse igual, ser homogéneos, que nadie sobresalga. Y él es distinto, él tiene una personalidad distinta, y entonces no es típico para los escandinavos. Entonces, ok, este, bueno, pues está bien. Zlatan Ibrahimović, lo mismo, lo mismo. O sea, como que es un lujo que se permite en ese tipo de sociedades. Pero cuando ven a Messi y a Cristiano, sobre todo a Cristiano, lo pueden considerar arrogante, pesado, pero en realidad es un tipo bastante amoroso con sus aficionados, se detiene por los niños, busca siempre ser mejor, competir contra sí mismo, contra los demás, y tratar de jalar un grupo. Messi no puede cargar con eso. Messi ha deambulado con la bandera del buenahondismo. El buenondismo. Pero por ejemplo, acaba de tirar una cachetada el otro día, y en los entrenamientos es vengativo también, muy, muy de estos chicos que se enojan, ¿no?
Es como la entrevista que hace Rafa Márquez, ¿no? No sé si la viste, con el chiringuito, que le preguntan quién es mejor, Ronaldinho, Messi, y se me quedó con Ronaldinho.
Ok.
Y yo, obviamente, como que esa personalidad también a veces de quedar buena onda, ¿qué opinas de la ciudad? Que la gente A veces uno juega a quedar bien con todo mundo y al final no quedas.
No puedes quedar bien con todo el mundo, no puedes quedar bien con todo el mundo, y no tienes que quedar bien con todo el mundo. Tienes que quedar bien contigo mismo, estar satisfecho de lo que tú haces, de lo que tú logras, y rodearte de personas con las que, con las cuales sientas admiración y sientan admiración por ti, entre otras cosas personas que te hagan crecer, que Yo no sé si te ha pasado esto, pero de la infancia a esta época has cambiado muchos amigos, has cambiado muchos amigos, y no porque los hayas dejado de querer, simplemente los objetivos, las metas y la visión de cada uno cuando es adulto puede ser distinta, puede ser distinta. Y tú, lo que yo lo que considero es que tú necesitas tener siempre amigos que te hagan crecer, amigos que te hagan mejor. No que te mantengan en un status quo y no que te hundan.
Ahora, ¿qué pasa cuando también ese grupo de amigos sucede las envidias? Porque a veces cuando tú quieres crecer, por ejemplo, no sé, Barcelona, se decía mucho que llegaba una nueva estrella, Henry y todos ellos, y sentía envidia. Pero en la vida normal también hay gente que se acerca, que dice que te quiere, pero siente envidia. ¿Cómo puedes detectar este tipo de personas? Y si te ha pasado, sí, sí me ha pasado muchísimas veces.
Personas, compañeros que consideras tus amigos, al final puedes sentir de algunos de ellos celos profesional, envidia, porque estás compitiendo por lo mismo, por un mejor puesto como conductor, como narrador, como analista. En fin, entonces a mí me sucedió, por ejemplo, que yo me fui alejando de muchas personas que empecé a sentir vibras envidiosas o celosas. Eso no significa que sean malas personas y tampoco significa que no les tenga cariño.
Y no tiene que ver contigo, tiene que ver con sus traumas.
Claro, totalmente. O sea, sus celos y sus envidias son problemas de ellos, no tuyos, no míos. Entonces, aunque son personas o han sido personas que yo todavía les tengo cariño, esos problemas de ellos me hicieron a mí alejarme. Uno de los momentos más importantes en mi crecimiento personal y profesional en ESPN es cuando me fui deshaciendo de ciertos apegos, y uno de esos apegos era a los amigos o compañeros de trabajo. OK, en donde me quedo, con quiénes me voy a quedar, con los que me hacen crecer, con los que siempre se están quejando, con los que son negativos o con los que son positivos. Y yo fui eligiendo quedarme con los positivos y los que me hacían creer, me hacían crecer, y los que de alguna u otra manera querían ser mejores. Y me fui alejando lamentablemente de personas que quiero mucho, las sigo queriendo, pero que su vibra ya no estaba en la misma sintonía conmigo. Y entonces yo me alejé, me alejé y vi por mí. Y al ver por mí ya pude ver por otras cosas más y por otras personas más.
Hablas algo afuera de cámara, estamos platicando acerca del estorbo. Cuéntame un poquito acerca de quitarte lo que te estorba, que a veces pensamos que lo necesitamos nos estorba. Y también no tiene que ver solamente con cosas, sino con personas, situaciones. Cuéntame esa conclusión, que creo que es importante que la gente sepa cómo, cómo la gente tal vez no sabe que le está estorbando. Porque la gente es que siento esto y ese estorbo, no.
Me van a acusar de ser reduccionista, los psicólogos me van a acusar de ser esa afirmación, es muy reduccionista. Cuando empecé a ir con psicólogos y con coaches o con psicoanalistas también. Y tú empiezas a platicar, a conversar, a desahogarte, si lo quieres ver de alguna manera. Y hablar es terapéutico. Hablas y hablas y hablas. Yo lo que descubrí en mi caso, porque yo soy muy práctico y porque además no iba a perder mi tiempo, porque cuesta, y no iba a perder mi dinero, lo estaba invirtiendo en salud mental. Me van a acusar de ser reduccionista, pero al final de cuentas lo que me dice es: agárrate los huevos, rompe apegos, ve por ti mismo y sepárate de todo aquello que te estorba, te obstaculiza en tu vida emocionalmente, laboralmente. Por dar, podría dar un ejemplo, no, o sea, de personas que yo veía ahí, no, estaba quizá en la sala de espera Para hablar, me acuerdo que había una persona que lloraba y lloraba y lloraba, y siempre que iba a mí lloraba y salía llorando y llorando. Yo decía: demonios, ¿qué le pasa a esta persona? Y alguna vez como que dijo: no, es que yo lo amo, yo lo amo y lo amo, o le amo, le amo y le amo, le amo. Pero esto, esto, esto, esto, esto, deja y rompe esos apegos. Cuesta trabajo, sí, sí cuesta trabajo, por supuesto que sí. Libérate, o sea, libérate. Tienes que ver por ti mismo. Ah, eres un egoísta. Al ver yo por mí mismo puedo ver por los demás. Entonces, ¿te cuesta trabajo dejar una pareja? ¿Te cuesta trabajo dejar un trabajo, cambiar de trabajo, dejar una amistad o algún problema con familiar? Agárrate los huevos y resuélvelo. Confróntalo. Si no te genera ningún, ninguna paz, no voy a decir ningún beneficio para no caer en una relación utilitaria, Si no te generan una paz, un equilibrio o algo mejor, algo más sano, salte de ahí, salte de ahí. El problema es que la gente tiene miedo, tiene temor y tiene que trabajar en eso, pero si así te vas quitando. Yo soy realmente, tengo muy pocos apegos emocionales y ahí fue también un rompimiento.
Antes tienes muchos, totalmente. ¿Cómo detectas? ¿Cómo lo nombras? ¿Cómo detectas que es apego y no es amor, o no es obsesión, o es enfoque? O es porque la gente confunde. Tengo amigos que tienen un negocio, güey, no jala, cabrón, ya suéltalo, güey, haz otro. No es que los verdaderos billonarios realmente, o una relación, no, este, oye, te llevas de la chingada, y eso no, pero no hay relación perfecta, es normal. Sí, o sea, cuando es, cuando es Sí, está bien, si te va mal tu negocio, mantente enfocado, no todo es perfecto. Y raya en el discurso que te confundes. Y como tú dices, eso es un pinche apego.
O sea, yo lo veo, yo lo veo, yo lo detecto cuando, a ver, ¿por qué me estoy resistiendo esto? Y cuando detecto que es una cuestión, ¿por qué? Por poder, digo, es apego, es apego. Deja, libera. ¿Qué quieres demostrar? El poder, ¿a quién lo quieres demostrar? A la otra persona, o a la otra profesión, o al otro negocio. Ah, lo tengo. Y sí, yo creo que muchas veces estamos obsesionados por salvar un barco que se está inundando, cuando yo no digo que no trates de salvarlo, claro, pero mejor, la mejor opción es saltar a otro barco. Salta al otro barco, porque si no te vas a hundir, te vas a hundir. Creo que eso te libera, te libera, y al liberarte puedes hacer muchas cosas más. Siento yo eso en mi vida personal, no, claro, hablo desde mi testimonio.
No, pero yo creo que esto ayuda mucho a la gente y me ayuda también a mí a empezar a cuestionar cosas, no, de qué, qué me suma, qué tal, y qué tiene que ver con anterioridad, no. Como muchas veces pasan cosas en nuestro niño que queremos demostrar cosas, no, que no tiene nada que ver. A veces, como dices, el aferro, qué van a decir de mí.
Tú eres una persona, y cuando te liberas pasa el tiempo y dices, fíjate qué güey estaba ahí perdiendo el tiempo en este negocio.
Sí, es como cuando a mí me dicen pendejo, y le digo, a veces depende en qué, güey. ¿Me puedes hablar un avión?
Pendejísimo, cabrón. Sí, sí, sí, sí, exacto, no.
O sea, entonces cuando la gente dice pendejo y le digo, a veces crack, a veces tú no, güey. Entonces cuando la gente, digo, depende, güey, ¿puedo volar un avión? ¿Podemos hacer un pastel? Soy pendejísimo, cabrón.
O a lo mejor no lo eres, simplemente nunca lo has hecho.
Nunca lo has hecho, ¿no?
Claro.
Pero cuando la gente— Tú, algo que también me gusta mucho es que tú estás en un deporte muy popular que es fútbol.
Claro.
Y tú generas polémica, pero eres— ¿Cómo manejas el hate? Porque me imagino que— Digo, siempre veo tus comentarios buenos, pero no me meto mucho en Twitter ni nada porque es mucha madreada. Pero el nivel que tú lo provocas, por ejemplo, todo el mundial estuviste hablando de Messi y no se te echaron hate, se te vino un país entero, 40 millones de argentinos. Exacto.
Entonces, además confunden las cosas porque dicen: no, tú eres Argentina. Yo no odio a Argentina, me es intrascendente. Mi vida diaria es intrascendente, no les odio, no les odio. Y algunos tengo amigos argentinos, les tengo cariño. No tengo ningún problema. ¿Cómo manejar el hate? No es fácil por el contexto de cada quien. Yo soy hijo de inmigrantes, y no los inmigrantes glamurosos que llegan a nuestro país. O sea, no soy hijo de europeos, de franceses, no soy hijo de colonizadores, no soy hijo de eurocentralistas de Sudamérica tampoco. No, soy hijo de centroamericanos. Y llego, llego a un barrio en donde, como Mezcuac y Plateros, donde la convivencia social hoy día le dicen bullying, pero pues antes chingarnos era nuestra dinámica.
Claro.
Y joder, a tu mamá se parece Emilio Charles, que no sé qué. Ahora sí te vino a visitar tu papá, este, o la hermana, alguien que era la segunda familia, ¿no?
Claro, exacto. O la hermana guapa, cuñado, ¿no?
Sí, o sea, jodíamos demasiado. Entonces yo, por ejemplo, ese tipo de cosas forjó mi carácter. Yo, por ejemplo, cuando veo a colegas o compañeros que vienen de extractos más burgueses o aristócratas o fresas, sí les cuesta más trabajo, sí les cuesta más trabajo el hate. No soportan. Hay mucha gente que no soporta. No lo tolera. Hay gente que ni tiene redes sociales. Hay otra gente que quiere ganarse al público, a las audiencias de redes sociales, publicando cosas de su vida personal: sus perros, sus abuelos, sus padres, sus hijos, sus hijas. Y está bien, yo eso lo respeto, pero veo que en algunos casos puede ser por eso, como para suavizar el hate. La gente va a odiar a las personas importantes. La gente odia a las personas importantes, pero también las ama. Porque yo, yo hay mucho hate en redes sociales, pero yo cuando estoy en la calle, puro amor, puro amor. Incluso gente de Chivas, gente de Pumas, gente de Argentina. Por ejemplo, en el mundial me encontré a un anciano, no, con su bastón. Pero tenés razón en alguna cosa. ¿Me puedo tomar una foto contigo?
Claro, tengo una conclusión y siempre lo digo, que el hate Es muy poco, pero es muy silencioso. Y el love es muy grande, pero es en silencio. Yo cuando digo a la gente, ¿cuál es tu futbolista favorito? No, pues Cristiano Ronaldo. ¿Cuándo fue la última vez que le comentaste una foto?
No, güey.
Pero lo amas, ¿me explico? Pero tienes vida, güey. Amamos en silencio, pero el hate es muy ruidoso. Entonces yo siempre digo así de que, oye, Tienes que dar cuenta, oye, me hatearon, pero hay gente que tiene pósters tuyos en tu casa y tú ni sabes, y lo vas a saber, güey, porque te aman en silencio.
O sea, por ejemplo, yo veo y he visto algunas entrevistas de influencers, youtubers, tiktokeros, que regularmente reciben mucho amor, mucho, mucho amor, pero que 2 o 3 comentarios de 1000 que son hate, no sabes cómo les afecta. Les pega en la fragilidad de su ego. Y yo, a mí me encanta que la gente me escriba, me fascina que me estén puteando, me encanta porque los tengo en mi mano, los tengo, los tengo en mi mano. O sea, ahorita en el mundial fue una experiencia increíble, me amenazaron de muerte y me escribieron a mi celular. O sea, fíjate, Estábamos, estábamos, yo hice una investigación de cómo es que obtuvieron mi celular. Alguien, alguien, alguien, este, digo, me vale absolutamente madres porque tengo la espalda fuerte. Alguien me pide, cuando nos juntan todos los espías del mundo, una producción de otro país, un chavo me pide mi teléfono que porque me iban a hablar de la radio de su país. A partir que yo le di el teléfono a él Yo no estoy diciendo que él se lo haya dado a otras personas, probablemente a quien se lo dio lo difundió. A partir de que yo le telefoné a él, me empezaron a llegar mensajes de odio y de odio. Te vamos a matar y te vamos a encontrar. Y yo los veía y decía, pero qué grado de imbecilidad, porque en WhatsApp o en Telegram están tus datos. Entonces, no quiero decir de qué país eran, pero por ejemplo, me acuerdo, no, te voy a matar, no sé qué tal, cuando te encuentre. Y yo veía su nombre, Matías, no, Matías, ya tengo todos tus datos, toda tu información, voy a pasar el reporte a la policía cibernética y te voy a meter en la cárcel. No, perdóname, discúlpame, no sé qué, este, a tus pies estoy. Ya, ya, no, no, no, no. Y así, entonces, otra vía era Matías, Facundo, este, Diego, ¿qué otro había? Ezequiel. Lucas, todos, todos esos a matar. Y entonces, y por ejemplo, en la misma compañía había gente de la producción de Argentina que estaba pendiente de lo que yo decía. Claro, pendiente de lo que yo platicamos en Qatar, eso, ¿no? En Qatar. Y yo la verdad que lo disfruté mucho. Claro, yo lo disfruté mucho. Gracias a Dios he construido mi vida para no depender absolutamente de un solo ingreso. Claro. Entonces ESPN ha sido mi vida, pero actualmente representa ya el 21% de mis ingresos. Entonces yo soy tranquilo, feliz en la vida, puedo decir lo que quiera, se enojen, se enojen los de una televisora, los de otra, los de un medio, los de otros, los aficionados o no, los haters, los lovers, yo soy tranquilo.
Oye, cuéntame, este, eso me encanta saber cómo lo tienes, porque hay Tú hablas, el fútbol mueve masas, y tú le tiras no solamente Argentina, pero creo que también tienes la atención, pero también, por ejemplo, ¿por qué el América lo odian o lo aman?
Porque hay una, porque hablábamos del tema de la soberbia, el orgullo, la presunción, creer en sí mismo, la autoconfianza, ese tipo de cosas. Y contra regularmente el aficionado de Chivas El aficionado de Chivas, si alguien ha leído La Visión de los Vencidos de Miguel León Portilla, un gran historiador, o hasta El Laberinto, yo no soy tan fan de El Laberinto de la Soledad, pero sí lo he leído, es una radiografía de los aficionados de las Chivas y de los Pumas, con todos los complejos de la colonia, de la conquista, y viene un equipo como el América, no, el América que cree en sí mismo, que cree en los mejores mexicanos y trae buenos extranjeros, y empieza a ganar y a ganar, a ganar. Chivas domina el fútbol mexicano del 59 al 70. En los 70 viene el surgimiento de Cruz Azul y América con fuerza, Cruz Azul y América. Y en los 80 es el dominio de la América. Chivas no gana nada de entre el 70 y el 87, 17 años en donde Chivas perdió el pastel. Y se lo ganaron otros equipos. Entonces ese aficionado, ese aficionado que es el producto, producto de los complejos de la colonización, reciente, y odia los millonetas, los ganadores. Entonces todos esos complejos de, pues imagínate, este país fue más, más tiempo colonia que país independiente, 3 siglos de colonia y 12 de país independiente. Entonces Todo eso contra el América, como un equipo poderoso que empieza a rebasar en títulos de liga, en títulos de copa y en títulos de CONCACAF.
¿Crees mucho que el latino, el mexicano, por ADN o por naturalidad o por sociedades, está complejado?
Yo creo que traemos una gran carga de complejos, de miedos, de temores, de traumas. Por siglos, por siglos. Yo, platicando con algunos cuates sociólogos, antropólogos, alguno que otro filósofo por ahí, cuando hacen esta comparación, la más básica de todas, ¿no? Los países nórdicos escandinavos, ¿por qué sus sociedades han prosperado, entre otras cosas, no, prosperado para efectos sociales, económicos, según la categoría que cada quien le quiera dar. Yo tendría una hipótesis, que es porque la sociedad es homogénea. Todos son blancos, todos son blancos, todos son de la misma raza. Puede haber diferencias, sí, pero regularmente vas a la calle y todos se ven entre iguales, entre iguales. En países productos de la colonización están los euro-occidentales centralistas, el mestizaje, los criollos de esos euro-centralistas occidentales, y los de origen indígena y sus variantes. Y como diría Marx, pues la historia básicamente es la lucha de clases sociales. Entonces, la conquista, colonización y empoderamiento de los eurocentralistas occidentales contra los marginados pues ha sido evidente en este, en gran parte de Latinoamérica. Hay excepciones. Argentina, en su mayoría son de origen europeo, incluso ellos no sé si ellos hacen la broma de que no son latinos. Incluso hay los gritos esos de América Latina menos ellos, ¿no? Exacto. Entonces, todo ese grado de sometimiento de un status quo, de un sistema social que no es tan fácilmente cambiable, en donde los que dominan regularmente son de una raza y los más dominados son de otra, genera envidia, rencor, recelo, discriminación. Odio, clasismo, entre otras tantas cosas. Entonces, claro que por supuesto que hay muchos complejos y traumas en nuestros países latinoamericanos.
Me gusta mucho cómo no solo analiza el fútbol, sino el deporte, sino también la sociedad que tiene que ver. Y eso me regala, porque el fútbol le encanta, nos encanta a las personas, que representa en nosotros, porque es como cuando dicen, si te lo explico no lo puedes entender, no, Porque viste ahorita los paisanos, ¿no? Que mucha gente, no, yo vine a ver la selección, pagamos un boleto. Mucha gente quejándose, nosotros venimos aquí a pagar, gastamos mucho dinero, y ustedes pierden. Entonces también es como, güey, ¿quién te dijo que era una buena idea gastar tus ahorros, güey, para ir a ver a la selección? O sea, viene como culpa, una responsabilidad de Ahora, ¿por qué tú crees, después de estar sumergido en este deporte que también te gusta, por qué es un fenómeno el fútbol?
Es un deporte de pocas reglas, fácil de entender, fácil de entender. El fenómeno del partido, claro, lo entiende, es el más fácil de entender. Es mucho más complicado entender béisbol, es mucho más complicado también entender fútbol americano. Por eso también el boxeo, el boxeo, este, permea mucho en todos. Porque es más fácil entender dos tipos que se tienen que agarrar a golpes, que si alguien no noquea al otro, bueno, se irán a una decisión de tarjetas. Y el fútbol, el fenómeno básico, básico del juego es quien mete más goles gana. No ganan, hay un empate, se les da un punto. Entonces tiene que ver con la practicidad, la sencillez, y también con que, con el hecho de que al gustarnos a una gran mayoría desde niños en donde en la niñez o en una edad temprana todavía no notas ciertas distinciones raciales o sociales, pues unifica, unifica, unifica. Entonces esa sencillez, practicidad, le da una belleza al fútbol y lo hace universal.
¿Qué opinas de alguien, primero, que es campeón del mundo o su equipo campeón y siente una felicidad interna, pero en el fondo, en el fondo, es una alegría Pero él no ganó nada, más que satisfacción por su equipo, claro. Y también la gente que pierde su equipo y se va a la depresión en el fondo. A mí, pueblo, yo cuando eliminaron a México en Qatar, yo estaba medio triste como 10 minutos, no, sí dije, güey, vamos a jugar otra final en mi vida, güey. Pero llega un momento de melancolía.
¿Por qué crees que sucede eso? Al ser un deporte tan pasional, genera relaciones emocionales con el mismo. Entonces genera una adrenalina especial los goles, la victoria. Pero al final, como bien dices tú, o sea, si tal selección o tal equipo ganan un título, los aficionados lo festejan. Como individuo ganaste algo, satisfacción, nada más, satisfacción personal. Y hasta de cierta manera puede ser, pudiera ser no tan efímero, pero en fin, hay problemas más importantes que vas a comer, dónde vas a dormir, qué vas a vestir, entre otros, y creciendo más, claro, depende del estatus social de cada quien. Pero bueno, es también como cada quien destina sus emociones y pasiones a las actividades que hacen terceros.
No, por supuesto, siempre es bueno el deporte, una parte de nuestra sociedad, que ayuda también a distraer. Mucha gente dice, ah, no, qué padre que por los 12 de Monterrey está Tigres y Rayados. Y pues si lo de Coca-Cola, pues tal vez no es negocio, pero bueno, para que la gente vea que somos de buena onda. También una parte política de control que es necesario, es como la iglesia. Yo no estoy en contra de la iglesia, sino que es necesario Hay gente que al menos no secuestra por miedo, no por conciencia, por miedo a no irse al infierno. Prefiero que no me mates porque piensas que es malo, porque te vas a ir al infierno, a algún lugar.
Bueno, la religión sirve para adoctrinar y calmar conciencias, que no haya revueltas a cada rato. También la misma religión, entre otras cosas, ha provocado guerras.
Fuiste muy viral o muy polémico, y creo que te jalaron las orejas. Cuéntame, cuando te subiste a la mesa, ok, ¿cómo se te ocurrió? ¿Lo planeaste? ¿Salió? Este, cuéntame un poquito cómo fue, que porque fue un momento muy épico en mi experiencia.
Hay cosas espontáneas y otras que son planeadas. Yo ya había en algún momento determinado pensado que me tenía que subir a la mesa. Cuando y cuándo no lo sabía, pero yo sabía que tengo que subirme un día a la mesa. Ya me había subido en una de ESPN AM, más hincado que de pie, ya me había subido. Tengo una fotografía en Instagram donde estoy de hecho sobre la mesa cuando se despide nuestro estudio de Tlanepantla, yo sobre la mesa y la mano alzada. Entonces yo durante algunos meses estuve calculando el soporte de la mesa, que es de acrílico, pero cada cierto espacio tiene unas pequeñas vigas de metal. Yo ya sabía, ahí me tengo que subir, sobre esas vigas, no en medio del acrílico porque se va a romper. Y luego había otra cosa en particular, el suelo de ese set del estudio es como de madera pero muy suavecita, no podía caer de lleno, tenía que dar el saltito. Yo ya eso ya lo había calculado. ¿Cuándo lo iba a hacer? No sé, pero yo dije un día lo voy a hacer.
¿Nunca lo practicaste?
Sí, lo practiqué. Sí, sí, sí, lo practiqué.
Fue un riesgo, ¿no? También que te cayeras ahí.
Sí, sí, sí, sí, sí, sí, era un riesgo, era un riesgo. Y bueno, pues casualmente Pasaron meses, no, yo ya había calculado, pero dije, ¿cuándo lo va a hacer? Se enfrentan Puebla y Chivas en repechaje, en una serie de disparos desde el manchón penal, y gana el Puebla. Y yo en ese momento, cuando se van a los penales, yo empiezo a grabar mi reacción, pase lo que pase, en un video. Ahí estaba mi compadre Héctor Huerta, y cuando gana Puebla, pues mi festejo orgánico, y viralizó, ¿no? Viralizó. Y entonces eso fue un domingo. Yo los domingos regularmente descanso y dije: el lunes tengo que hacer algo que todavía refuerce e impulse esto, algo, algo. Y dije: me voy a subir a la mesa. Y más porque estaba seguro, yo nunca me fijo con quién hago los shows, pero dije: si hay alguien de Chivas, el que sea, me voy a subir. Y dije: sí, hoy es el día. Y me subí a la mesa y fue viral, fue viral, fue trascendente, pasó a la historia de la televisión, entre otras cosas. Y a mí no me suspenden por subirme a la mesa. Me suspenden, yo al día siguiente voy a hacer picante.
Ese día que me subí a la mesa, es lo que mucha gente no sabe, a ti te regañan.
Claro, ese día, ese día que subí a la mesa, el líder bajó muy molesto y con toda la razón. Y yo me arrepiento porque lo metí en problemas. Y yo al líder lo quiero mucho, lo respeto, lo admiro, y tengo una gran sociedad, tengo una gran amistad y tengo una gran sociedad con el líder. Y entonces lo metí en broncas. Y yo ahí dije yo, sabes qué, discúlpame, perdóname, te metí en broncas. Claro, y hacerlo rápido. Sí, claro. Entonces me dice, bueno, está bien, no lo vuelvas a hacer, que no sé qué. Pero yo al día siguiente voy y hago el show, no me suspenden. Pero ese día, ese día siguiente, corren a Peláez de Chivas y yo grabo un video Y digo, esto merita que me suba a la mesa otra vez. Entonces, la gente que se va a quejar con el líder, gente que no sé si siga o no siga en la empresa, pero en ese momento estaban, quizás se fueron a quejar con el líder. Y el término que se utilizó es como que lo estoy tomando a guasa, o de broma, o de burla, que no estoy dando seriedad a algo, algo que no estuvo que no fue acorde a los valores de la empresa. Y entonces ahí me suspendieron una semana.
Ok, cuéntanos un poquito en ESPN. ¿Hay gente que es amiga ahí y hay gente que sufre cuando te ponen en la mesa? Que obviamente conmigo, que dicen no, no me pongan con este güey, o, o bueno, hay así, o sea, yo nunca me fijo quiénes van Nunca, nunca.
Tenemos un calendario y tú sabes, y si tú checas bien el calendario puedes saber quiénes van.
OK.
Yo nunca sé. Mucha gente me dice: uy, desde ayer vi que me toca contigo tal día. Uy, ya vi. Entonces, o muchos productores me dicen: ya me preguntaron si vas a estar tú. Claro, sí, ahí, este, ahí conmigo yo lo único que quiero es De una, de un carbón quiero hacer diamantes, y el proceso es cruento, difícil, hay que pulir. Yo voy a cuestionar tus argumentos y de ti brillará el mejor argumento posible, claro, hasta que yo encuentre algo que no voy a poder rebatir, no voy a poder rebatir, porque en este proceso dialéctico de alguien afirma, alguien niega Tiene que generar, tiene que haber conclusiones, tiene que haber generación de ideas. Entonces yo cuestiono, cuestiono, pregunto. Hay una pregunta, mi pregunta favorita en las mesas de debate, es quizá la que más molesta: ¿por qué? ¿Por qué? Pero, ¿por qué? Es que América jugó mal. Ok, pero ¿por qué jugó mal? Pues que no viste. No me respondas con otra pregunta, te estoy preguntando por qué jugó mal. Pues este, por qué no es evidente, porque jugó mal, pues porque le metieron más goles, porque le metieron más goles, porque su sistema defensivo no fue el correcto contra el sistema ofensivo. Ah, perfecto, ya tenemos una idea, ya, ya ese carbón ya lo estamos haciendo diamante, ya estoy sacando. Eso puede irritar, la gente no está acostumbrada a que lo cuestionen. Y los tienes. Y cuestionar es un proceso maravilloso, bellísimo. Hay que cuestionar todo, dice la filosofía, o algunos filósofos. Entonces sí hay personas que no les gusta que les cuestionen. Entonces, cuando yo, yo siempre estoy pensando cuál va a ser la afirmación o la negación del día. Y por cada, había un, había una en la clase de metodología de la investigación hay un señor que se llama Rojas Soriano. Rojas Soriano es el padre de la metodología de la investigación en la UNAM. Y en un resumen, prácticamente es cada afirmación o negación tiene que estar sostenida con argumentos. Argumentos, argumentos no necesariamente son datos estadísticos, es testimonios, hechos, investigación bibliográfica. Es, tú afirmas algo ¿Por qué lo afirmas? Tú niegas algo, ¿por qué lo niegas? Yo cada afirmación que hago la tengo bien sostenida. Chivas no va a ser campeón. ¿Por qué? Porque a su portero se le doblan las manos, porque su defensa no tiene falta de coordinación y no gana bien los duelos aéreos, porque su medio, su mediocampo es lo más rotable que ha hecho el técnico, porque sus delanteros no meten goles. El portero del Toluca tiene más goles que los delanteros de Chivas.
Wow.
Ya te lo voy argumentando en todas las cosas, porque lo único que hace Chivas es centrar y no remata nadie, porque Chivas cuando ejerce presión alta lo eluden en juego directo, como sucedió con Puebla. Ya te argumenté mi afirmación de por qué Chivas no va a ser campeón. Y ahorita dices tú, no va a ser campeón, y no va a ser campeón. Pero a lo que voy es, tú no puedes venir a afirmar algo si no lo tienes sostenido. El otro día pasó una discusión sobre Jaime Ordeales, que lo echan de la Federación Mexicana de Fútbol como el director de selecciones nacionales. Y dos de los compañeros afirmaron que es un tipo que da buenos resultados. Y yo dije, ¿cuáles resultados? Porque justamente yo tenía ahí el documento en donde estaba ratificado de que el tipo en América fue un desastre, por dar un ejemplo. Entonces decía Basado en qué me estás dando tu afirmación. Eso molesta, eso irrita, eso hace perder la inteligencia emocional, que cuestiones por qué, por qué, por qué y por qué, hasta que saquemos la mejor de las ideas. A mí me cuestionan, yo respondo, claro, pero ya tengo, ya vengo preparado, no voy a improvisar mi argumentación.
Oye, en la mesa, en el programa, hablas mucho de cuando se atacan los argumentos, bien, descalificación es muy común. ¿A ti cuándo te descalifican? En vez de reaccionar con otra descalificación. Por ejemplo, hay una muy famosa que te dijo José Ramón: al diablo, al diablo, al diablo. Famosa, no, José Ramón, también esa parte. Pero tú no respondiste. No, no, no, no, fue una descalificación, no, fue una descalificación.
Yo era sobre el tema Matías Almeida. No, es que Matías Almeida está haciendo un trabajo maravilloso. Y entonces yo emití algo que le llamo la ley de los vivos y los muertos, la ley Álvaro Morales de los vivos y los muertos. En una liguilla, Matías Almeida, contra los, cuando la liguilla era de 8, bueno, sigue siendo 8, pero solo clasificaban los 8 de manera directa. Matías Almeida no le había ganado en ese entonces a nadie afuera de los 8 primeros lugares, tenía muchos puntos, estaba en buen lugar de la tabla general, pero en los enfrentamientos contra los 8 primeros o los 7 restantes, sus números eran muy malos. Entonces yo decía: no tienes solidez contra equipos que van a estar en liguilla. Entonces, ¡pá! No, ¿cómo dices eso? Y es muy común la descalificación ante la falta de argumentos. Yo nunca descalifico a nadie en un principio. Cuando me empiezan a descalificar, le abren la puerta al demonio, mi lado descalificador. O sea, yo también descalifico y descalifico de manera cruenta, pero no es un proceder mío de arranque.
Oye, y ahorita cuéntanos un poquito después de Qatar, de la selección, el fútbol. ¿Tú crees que el Chicharito hizo falta en la selección o no?
Sí, pero hay un tema, que él no iba a ser aceptado por el grupo ni por los directivos. Chicharito esa temporada jugó con el Galaxy. A mí me tocaba narrar el Galaxy. El Galaxy, un equipo malísimo. Y Chicharito ya no era solamente el centro delantero, él se generaba sus goles. Entonces desarrolló técnicas, virtudes y habilidades que antes no tenía porque era dependiente de alguien. No, ahora se botaba, bajaba, se abría, conducía, entre otras tantas cosas, y superó el doble dígito de goles con el Galaxy, un equipo malísimo. El tema es que Chicharito se convierte hace años en una estrella y empieza a tener actitudes que van en su detrimento con el grupo. Harto al grupo, harto a los directivos. Y si bien se le necesitaba deportivamente hablando, el grupo y los directivos ya no lo aceptaron porque se convirtió en un dolor de huevos.
Oye, ¿y no crees que es lo mismo que pasa cuando alguien se estrella Y como con Hugo Sánchez, que venía a la selección, el mismo mexicano que ve que uno brilla más, porque Chicharito ahora es el más comercial, acá más comercial, lo veían seguramente más. Llega un momento en que pasa, no, ese güey está brillando mucho, ese güey.
Bueno, pasó Hugo Sánchez para el 86, los celos, la envidia, claro, por supuesto. Hugo pedía un trato preferencial al ser la estrella, claro, y eso molestaba a mucha gente, y eso le fue contraproducente a Hugo en selección. A Chicharito le pasó lo mismo, pero hay cosas particulares donde yo creo que el Chicharito sí peleaba por cosas, no diría que justas, pero peleaba por cosas. Guardado y Ochoa son un grupo de poder en la selección, son compadres y toda la cosa, y ellos fueron a negociar, a ser los capitanes, el capitán Guardado fueron a negociar, pero Chicharito vivamente, por decirte un ejemplo, las primas del mundial, 20% los jugadores, por dar un ejemplo. Y Chicharito le habló a Cristiano, Sergio Ramos, a Keylor Navas: oye, ¿y tu selección cuánto te dan? Por dar otro ejemplo, pues 40%. Güey, estamos perdiendo el doble. Y entonces vino una serie de dimes y diretes, surgió información en en específico, negocien por atrás con los directivos. Ok, 20% por dar un ejemplo, pero a mí dame un poquito más. Eso ha sucedido, claro, eso ha sucedido, eso ha sucedido. Entonces el Chicharito hartó. ¿Se le necesitaba? Sí, se le necesitaba, pero hartó. Y el Tata priorizó, entre otras cosas, la salud del grupo. El tema es que se casó con jugadores muy veteranos, muy viejos, que ya no sirvieron para nada. Ya no se vieron para nada.
Ok, oye, ¿y tú crees que estas divisiones, grupos, por qué se da? Por lo que crees es la Junta, Charito, y dices Ochoa y tal. ¿Por qué hay división si los 4 eran pues cracks? ¿Cuáles divisiones de amistad?
Por cuestiones de ego, de liderazgo, actitudes políticas. Todos somos seres políticos, todos somos animales políticos. Entonces, claro, el cómo creer que se deben hacer las cosas. No dejan de ser una manada. Muchos grupos sociales no dejan de ser como los lobos. Siempre el líder está puesto a prueba para querer tumbarlo, y el líder tiene que imponerse siempre. Entonces eso sucede mucho, el ego, la vanidad. Es común, no solamente pasa en el fútbol, pasa en muchos grupos sociales.
Guau. Oye, y cuéntame un poquito, ¿por qué le tiras mucho a Memo Ochoa?
Mira, te voy a contar eso, porque me bloqueó en Twitter por piel delgadita. Yo a Ochoa le hago, si no la primera, una de las primeras entrevistas de televisión de su carrera. Buena onda el tipo, vivía atrás de Galloso, de Félix Cuevas, a todo dar, a todos. Sus tortas muy buenas, las tortas de la tortería, una franquicia que tenía su papá, a todo dar, buena onda. Me lo encontraba incluso de vez en cuando, yo vivía sobre la Colonia del Valle, sobre Edición del Norte, y a veces me lo encontraba y nos lo dábamos bien, bien. Y jamás, hasta por respeto al sagrado americanismo, yo no criticaba a Ochoa cuando cometía errores. Hasta por respeto al sagrado americanismo decía, pues no sabe salir. Cuando incluso viene el partido contra Toluca, comete el error, cuesta la eliminación, tampoco me le fui encima. Y luego descubro que me tiene bloqueado en Twitter. Ahí sí me enojé, porque yo dije: güey, nunca te pegué, nunca te pegué, te respeté por el sagrado americanismo, ni me metí contigo, Y me estás bloqueando. Lo que tenías que bloquear era balones, güey, no gente en Twitter que piel delgadita. Jamás, jamás dijimos Ochoa tiene una personalidad interesante en los grupos de liderazgo. Ochoa es, muchos técnicos lo han calificado de que celosón, sentidón, no, no, no, no recibe también las críticas, argumentos. Un día en una entrevista postpartido le tiró a analistas de Televisa. ¿Se acuerda de esa? ¿A qué hora estaban aquí ustedes? Entonces, si Ochoa gana, ¿qué te gusta? 34 millones o 40 millones de pesos al año, por decirlo. Si gana eso, ¿qué demonios le importa la opinión de lo que diga la gente? Y yo que no había opinado de él y me bloquea. Ahí sí me encabrone, ahí sí me encabrone. Así, güey, yo qué, ahora voy con todo. Ahora sí voy a decir, voy a decir lo que por respeto a una afición que lo quería no había dicho. No había dicho. No sabe salir. Es un portero incompleto. Viven de ciertas atajadas. Toda la vida. La que paró contra Brasil en el Mundial.
Sí.
Y te goleó Chile. Y te goleó. Y te goleó. Te golearon España, el Atlético con 7 goles también. Y te acaba de golear el Atalanta con 8 goles. Y tiene mucha prensa amiga, mucha prensa amiga. Y es bueno que haya prensa amiga, así pones a pelear a los voceros. Por ejemplo, es muy interesante, yo no me opongo, yo no, a mí no me gusta ser prensa amiga de nadie. Es muy interesante lo que yo llamo el duelo de voceros o los insiders. Sergio Dipp contra Mauricio Imai. Sergio Dipp, el insider de Chicharito, y Mauricio Imai, el insider de Ochoa. Pónganmelos, pónganmelos. Hacen muy buena, esos hacen muy buena televisión, es muy buena televisión. Yo no sería vocero en ese sentido.
Oye, y veo que también Jared ya te está como que buleando, bromeando mucho de que ya es técnico, ¿verdad?
Sí, exactamente. Algo causa resquemor, algo causa resquemor.
En el curso que tomaste te enseñaron eso, ¿no? Empieza como, empieza a tirar este Jared, que también estuvo aquí en el podcast, me cae muy bien, pero te dice hacemos televisión, ¿no?
Sí, sí, sí, sí. Mi señor es técnico. Sí, pero yo hago televisión. Yo antes, yo antes que nada soy comentarista deportivo de televisión, y ese es mi negocio, ser comentarista deportivo de televisión. Lo otro es simplemente adquirir conocimientos para también debatir, también para hablar con más elementos de causa e incomodar más. Exacto. Claro que no uso todo mi poder, no, si no sería muy aburrido, sería como una pelea de saiyajines. O caballeros dorados contra seres humanos normales.
¿Tú cómo ves a Diego Coca en la selección?
Mira, tiene argumentos para estar, sí, porque fue campeón en México, sí, conoce el medio mexicano, sí. Yo no lo hubiera elegido, yo no lo hubiera elegido. Para mí es la decisión de un grupo de poder que lo lleva ahí, que lo lleva ahí. Pero hay muchas cosas que uno tiene que estar pendiente. Hay que estar pendiente con las relaciones de poder de esos grupos, hay que estar pendientes con Bragarnic, un representante, hay que estar pendiente de muchas cosas. Y lo contrataste, ¿para qué? ¿Para que dé un salto de calidad o para que ahí se la lleve? Si es para que ahí se la lleve, pues otra vez nos están viendo la cara. Entonces yo le diría a los aficionados: ya no consuman a la selección, ya no consuman a la selección. Si es para dar un salto de calidad No creo que sea Coca. Le ha costado trabajo, le ha costado trabajo en este arranque, entre otras cosas. No era mi opción principal. Sí, no, o sea, no es mal elemento, pero no hubiera sido mi opción principal.
Ahora que ya estudiaste lo de técnico, estudiaste ahí, ¿tú qué crees que el técnico tiene que ver táctico y la manera personal del grupo, el liderazgo? Por ejemplo, se dice mucho que La Volpe, muy buena en las fichitas, pero malo tratar a los jugadores. Piojo, este, muy motivacional, le vamos, tú puedes, no tan bueno en la táctica, pero también el temperamento le costó la selección. Qué tan importante es el manejo de emociones en esos puestos, porque es como el Real Madrid, es como, ok, tengo que usar la técnica, pero cómo controlo los egos, y si los controlo, jueguen, ¿no?
Exacto.
¿Cómo manejas esa parte? Y a un técnico también el trabajo es muy subjetivo, ¿no?
Yo creo que una gran parte es lo emocional, lo emocional, ser el guía, el guía del grupo. Tienes que trabajar lo técnico, lo táctico, lo físico, pero tienes que trabajar mucho en el tema emocional, en el gobernar vestidores complicados, que sean hogueras de la vanidad, hogueras de la hipocresía. En el tratar de que se mantenga sano el grupo. Eso es muy importante, muy, muy importante. No es fácil con tipos. Tú tienes que revisar es qué educación recibió un deportista, o como un futbolista, qué educación recibió académica para empezar, no. Luego analizar de qué contexto social viene de qué contexto familiar viene, de qué estrato social viene, y luego les dan millones de dinero, millones de pesos. Entonces, sí, sí, sí, el técnico tiene que fortalecer las relaciones humanas, mantenerlas sanas. Yo creo que es una parte importantísima, además de trabajar lo técnico, lo táctico y lo físico. Si no Te destroza, te destroza.
Oye, ya para terminar, ¿qué opinas del Tata Martino?
El Tata Martino, su primer año bien, los siguientes muy mal. Nos vio la cara. En este hablábamos de la visión de los vencidos y el laberinto de la soledad. Los eurocentralistas aprovechan eso, sobre todo en culturas como la nuestra. Nuestros directivos y hasta nuestros jugadores valoran, respetan, admiran a culturas futbolísticas como la Argentina.
Los choros, ¿qué?
Los choros, baldanos, capistas. Tú ve a Chivas, con los extranjeros les va bien de técnico, con sus asegúnes, no, pero les va bien. Ver lo que acaba de pasar con Pumas, llega Mohamed y los sudamericanos reaccionan, empiezan a jugar, quedó eliminado, igual su fracaso, entre otras cosas. Y nuestros directivos apuestan mucho por la cultura futbolística argentina. No estoy diciendo que sea mala, lo único que voy, lo que quiero aseverar es No todo lo que viene del extranjero, no todo es bueno, no todo es bueno. Y muchas veces, por temas más culturales, nuestros directivos se embelesan y apoyan a ese tipo de técnicos que a los nuestros. Sin embargo, también del grupo de los nuestros tienen que dar resultados, tienen que trabajar más, evolucionar más. Tienen que tener más hambre de triunfar. Yo, por darte un ejemplo, estudio el curso de la Johan Cruyff de directivo por aprender más, me meto otros cursos de fútbol, soy scout certificado de béisbol, entre otras cosas, tomo el curso de técnico de la Federación Mexicana de Fútbol, el EDIF, que te da la licencia UEFA además. Pero ahí no queda. Me meto a la tercera división, quiero ver cómo se entrena, qué se debe entrenar. Quiero más, quiero más. Como la competencia, como es el vestidor. Y después de eso, ¿qué hago? Acaba la temporada, empiezo a ir a clubes de expansión o de primera división a ver cómo entrenan. ¿Algún colega hace lo que yo hago? Que yo sepa, no. Que yo sepa, no. Pero esa es mi hambre de triunfar en esta vida, de ser el mejor. Y entonces eso necesitamos en nuestros futbolistas y en nuestros técnicos, porque si no, siempre se va a permear a gente de otras culturas futbolísticas, como la Argentina. El Tata nos vio la cara cuando dice Argumento número 1, dice: yo sé que a los mexicanos les importa, no les gusta, les importa mucho perder contra Estados Unidos. No, no, no nos gusta perder contra quien sea, no nos gusta perder. 2, utiliza en el partido contra la selección argentina, utiliza línea de 3. Cuando, otro argumento, La línea de 3, 2 precedentes que tenía, no le había funcionado. Decide prescindir de un centro delantero, otro argumento más. El antecedente de no usar centro delantero, México también perdió contra Paraguay. Otro argumento, no utiliza Edson Álvarez y prefiere utilizar a jugadores veteranos como Héctor Herrera, que venía de una campaña malísima en el Houston Dynamo, guardado otra vez en las lesiones en un partido contra Argentina, entre otras cosas. Otro argumento más: mete al Piojo Alvarado. ¿Cuándo el Piojo Alvarado ha desequilibrado la liga? Otro argumento más: ¿en dónde iba a usar a Funes Mori? ¿En dónde iba a usar a Funes Mori? ¿6 minutos en el último partido? O sea, el Tata quería ganar. Y entonces otro argumento más: el discurso que él daba en su país con su prensa, replicado por evidentemente la prensa argentina, que es muy voluminosa y se difunde mucho en países de Latinoamérica, es: México no tiene jugadores con capacidad. Perdona, perdona, de élite hemos tenido, de élite mundial, a Hugo Sánchez y a Rafa Márquez. Si quieren meter, metan el Chicharito, no hay problema, métanlo ahí, pónganlo ahí. Pero sin tener jugadores de élite mundial en su mayoría, del 94 al 2018 siempre estuvimos en octavos de final. Ahora ni eso, ni a eso se llegó. La postura, otro argumento más, la postura, la postura para el partido contra Argentina era de ganarlo o de no perderlo. ¿Tú te imaginas? Esa es una pregunta. ¿Tú te imaginas con el grado de pasión, una pasión muchas veces admirable, a veces otra pasión que se va al grado de la imbecilidad? Si él elimina a la selección argentina, mi pregunta es: ¿hubiera podido regresar con ese grado de pasión a su país? ¿Tú crees que Funes Mori hubiera estado funesmori contra la selección argentina? Los miles de aficionados lo hubieran puteado. Y de por sí, Funes Mori mentalmente no es tan fuerte, se nos cae. Entonces yo hago una metáfora. Que molesta mucho. Teníamos el caballo de Troya. ¿Estoy diciendo yo que vendió el partido? No. ¿Estoy diciendo yo que se dejó ganar?
No.
Estoy diciendo es que hizo todo lo posible por no ganarlo. No lo quiso ganar. Ese era el Tata Martino. Nos vio la cara, nos vio la cara. Tengo una serie de argumentaciones. Nos vio la cara, la jeta. Prefería estar en Argentina. En Argentina durante gran parte del proceso, hoy que aquí, hoy que hace Coca, al menos por imagen, que hace Coca, va a los partidos, ahí está. Ah, caray, no, que no les importa, no, que no les importa, no. ¿Qué hace el técnico? Por más que sea su paisano, al rival, al rival, al técnico rival saludándolo, saludándolo, no, a Scaloni. Al menos eso reconozco, entre otras cosas, de La Volpe. No quiso estar en los himnos, él quería ganarle a Argentina. Sí hizo algo por ganarle a Argentina. El Tata no, nos vio la cara. Pero aquí preferimos, y yo no hablo de cuestiones xenofóbicas, yo admiro muchas cosas de Argentina, como también admiro cosas de Perú, de Chile, admiro muchas cosas más de Brasil, admiro lo nuestro también. Pero tenemos, vuelvo a lo mismo, en esa visión de los vencidos y el laberinto de la soledad, tenemos un malinchismo estúpido muchas veces, sin analizar realmente si alguien nos va a beneficiar. Ya había dirigido al Barcelona, ya había dirigido a la selección argentina, qué hambre podía tener por dirigir México. Estábamos alguien que se matara por nosotros.
Oye, guau, voy a hablar rápidamente a alguien que está ahorita pasado por un momento de complejos que uno haya estado, de críticas, de hate. Para terminar, ¿qué le recomendarías cuando alguien sí le afecta lo que dicen los demás y que esa afectación ya está pues en un grado de ansiedad? Y dos, que tal vez todo lo de su potencial o de su negocio, de su vida, ¿qué consejo tú le darías siendo tan fuerte mentalmente?
Aléjate de todo el ruido Nocivo. Aléjate de toda mala codependencia emocional. Ve por ti, porque nadie va a ver por ti. Y lo otro, los abucheos son solo ruido, son solo ruido. En un estadio hay aplausos y abucheos, y cada quien los interpreta. El problema es cómo los interpretas tú. Ah, me abuchearon. A lo mejor te estaban aplaudiendo, estaban abucheando al otro. Pero tanto aplausos como abucheo no deja de ser sonido, sonido. Alabanzas o vituperios no dejan de ser palabras, palabras. Enfócate en ti, enfócate en ti. Yo no soy ni un coach motivacional ni nada, pero lo tienes, pero Pero te voy a decir una cosa, es no hay nada más importante de lo que piensen. Lo más importante no es lo que piensen los demás de ti, lo más importante es lo que tú pienses de ti, lo que tú pienses de ti. Y cómo van a decir, ah, qué básico en cuanto psicología, pero lo que tú refuerces mentalmente te va a ayudar. Mensajes positivos o mensajes negativos, mensajes positivos, mensajes negativos. No todo en la vida va a ser positivo y no todo en la vida va a ser negativo. Algunos dirán, ah, es este, ¿cómo es? El realismo mágico pendejo. Pues bueno, está bien, pero se diga una cosa, yo prefiero Prefiero estar escuchando cosas buenas que estarme enfocando en el ruido negativo. Y si las escucho de mí, mejor, me siento más satisfecho yo. Pero la vida da tantas vueltas y a veces te caes y no te levantas por cuestiones emocionales o psicológicas. Lo único que tienes que hacer es otra vez levantarte, cabrón.
Claro. ¿Cómo te sientes ahorita en el momento de tu vida?
Bien, contento, la verdad. Este, yo creo que se los conté la vez pasada, en el 2021 casi me muero por COVID. Estuve, estuve en coma 15 días y estuve entubado, estuve entubado 15 días y en coma estuve como 8. Y personas con mucho afecto me decían: es buen momento para que cambies tu vida, que valores lo verdaderamente importante. Y yo por respeto no les dije nada porque me lo decían con cariño, pero yo decía, cuál era mi pensamiento sobre mí, es: wey, yo he vivido mi vida a toda madre, la voy a seguir viviendo a toda madre y más a toda madre. ¿Qué? ¿Por qué tengo que cambiar? ¿Quién chingados se cree para decirme cambia tu vida? Cabrón, es la mía, güey, y a mí es a toda madre, güey, es a toda madre. Alegro ya con cabronar a millones, trabajo en la televisión, trasciendo en redes sociales, este, tengo, tengo, tengo, este, mis seres queridos, mis familiares sanos, en paz, amorosos, me va bien, trabajo, le chingo, me va bien en lo económico, siempre te puede ir mejor. Entonces, sí, hermano, la verdad es que yo vivo mi vida a toda madre. Entonces estoy a toda madre y voy a estar aún mejor, y estaremos aún mejor, hermano.
Claro, hermano. Pues muchísimas gracias por tu tiempo, sé que andas corriendo.
No, no, no, no corremos, sin prisa, sin prisa. Ahorita nos vamos a ir a chupar. Sí, ¿verdad?
Por una escalita. Échalo. Muchísimas gracias, déjenme sus comentarios. Pues esperamos que el tiempo pase, quedamos Y echamos un tercer episodio. Siempre que te veo, te veo evolucionado.
Siempre hay que estar evolucionando, siempre hay que estar, y hay que estar midiendo tu evolución. Claro, o sea, es qué hice en enero, qué hice en febrero, qué conseguí. Papá, haz tus metas en enero y revísalas en diciembre. Perfecto, hermano. Muchísimas gracias.