Cómo Sali de las Drogas y Cambié mi Vida
13 Sept 2025 · 77 min
Marcelo Yaguna grew up in poverty in Buenos Aires, used cocaine and marijuana by 13, spent years homeless in Mexico, then got sober 32 years ago. He now runs multiple companies and teaches others to recover from addiction through PNL and mindset work. He lost a son to addiction and believes sugar is eight times more addictive than cocaine.
Chapters
Hermano, ¿cómo alguien tan joven empieza el mundo de las drogas?
Mi padre, bien, gracias. Cada vez que venía me ponía unas madrizas nada más, me hacía pelear con chavos más grandes. A los 14 años yo ya me drogaba, yo ya a los 14 años me metía cocaína, ya quedaba tirado en las calles, empecé a delinquir, ya caí preso por primera vez.
Cuéntanos qué drogas probaste.
Yo cargaba a mi hija e iba a comprar drogas, y para que la policía, si me revisaba, no me encontrara nada, en los pañales de mi hija, que la traía caballito, le ponía la droga para que no la revisaran. Me echaran porque era una niña. Siempre la pasé bien en la cárcel porque en todas las cárceles había alguien de La Boca.
¿Tú crees que la marihuana es natural? ¿Tú crees que hay una adicción a las mujeres?
Claro, y a la mafia.
¿Tú perdiste un hijo por una adicción? ¿Qué consejo le darías a una persona que perdió un hijo, que perdió una hija? Oye, tú dices que tu papá te golpeaba.
Una de las madrizas más fuertes que me pegó, yo miraba para arriba. Papá, me vas a matar.
Empezaste a 140 kilos, te hiciste la lipo, ¿y qué pasó? Volviste a subir de peso hasta que llegó un cambio porque eres adicto a la comida.
¿Cómo es vivir en la calle y cómo es vivir con Y sí me desperté una vez y los ratones estaban comiendo mis codos.
Amigos de Evolver Podcast, hoy estamos en un podcast más, un podcast que para mí es muy especial porque es una persona que ha evolucionado, una historia de realmente de inspiración. Inspiración. Y aparte, lo más importante, que es un gran maestro, una persona que he aprendido muchísimo de él, y tengo la suerte también y la bendición que es mi amigo. Mucho que aprender de él, es un gran maestro, un gran mentor. Mi querido Marcelo, bienvenido, hermano, a Evolver Podcast. ¿Cómo estás?
Muy bien, muy bien, gracias, gracias. Qué bueno.
Oye, hermano, ahorita la gente te ve como el Tony Robbins mexicano, una persona que inspira a mucha gente. Pero lo que la gente no sabe es tu historia. Tu historia es de las historias más fuertes que he escuchado. Y por eso cuando me dice los problemas se hacen muy pequeños. Pero cuéntanos quién es Marcelo Laguna actualmente, para irnos para atrás.
Hoy soy un empresario, fíjate que tengo algunas empresas, ¿no? Y bueno, empecé de cero, tengo varias empresas, hoy vivo como quería vivir, ¿no? No vivo en Cancún como otros, pero vivo muy bien, gracias a Dios. Este es un jardín donde mi madre Pasa muchos días con nosotros regando las plantas, que era mi sueño, sabes. Hoy en día tener a mi esposa, a mi familia, entrenar, estar en tu casa, esta es tu casa, acá está mi oficina, y poder ver todos los días a mi hijo, que lo viste ahorita conmigo. Híjole, es una vida espectacular la que tengo el día de hoy, gracias a Dios, a lo que vivía antes.
Me encanta porque te veo una persona obsesiva, trabajadora, intenso, siempre mentalidad. Pero lo que la gente no sabe es que si bien es como intenso y trabajador y obsesivo, sí, la gente no sabe, o lo poco que saben, que tú tuviste un pasado también obsesivo con las drogas, correcto. Cuéntanos un poquito tu historia, dónde naces, cómo empieza toda esa versión, porque la gente sepa, ¿no?
Sí, yo nací en Uruguay. Nací en Uruguay, me crié en Argentina, en un barrio como Tepito, La Boca, barrio muy pobre.
La Boca tiene que ver con el equipo de fútbol.
Sí, sí, es el mismo equipo de fútbol, de Boca Juniors. Ahí yo vivía a 7 cuadras de la cancha.
¿Y tú eras fan del Boca o no?
A morir. Yo era de la hinchada de Boca.
De la hinchada. Es como una religión, ¿no?
Una religión. Miércoles y domingos sí o sí a la cancha.
A la cancha.
Sí o sí, porque había partido siempre. Entonces, bueno, Éramos de la banda del abuelo, ok, estábamos muy pesados. Yo a los 13 años, lamentablemente, ahí a los 6 años mi madre me dejaba solo, tenía que ir a trabajar, y de los 6 años me crié solo, iba al colegio solito, tomaba camiones y me iba solo. Después nació mi hermana y me tenía que llevar a mi hermana al colegio yo solito, que ella era chiquita. Mi padre, bien gracias, andaba ahí, cada vez que venía me ponía unas madrizas nada más, me hacía pelear con chavos más grandes. Y con tanto dolor, a los 13 años empecé a drogarme, empecé a delinquir. A los 14 años yo ya me drogaba, yo ya a los 14 años me metía cocaína, ya quedaba tirado en las calles, ya empecé a delinquir, ya caí preso por primera vez, y así durante muchos años hasta llegar a México.
Hermano, ¿cómo alguien tan joven, tan niño, empieza en el mundo de las drogas?
Y bueno, es su entorno. Es tu entorno. Yo veía mi ídolo, era El Gordo Lozano. El Gordo Lozano era un cabrón que se levantaba a la 1, 2 de la tarde, abría su ventana y él vendía marihuana.
Ok.
Y era un tipo que se peleaba con todos y se salía y peleaba, y era, siempre ganaba las peleas. Estaba gordo, estaba grandote. Yo vi cómo le pusieron una puñalada, una y otra, y el güey abrazó al tipo, le puso un cabezazo y encima se lo madrió al otro. Un salvaje. Y ese era mi ídolo. Mi ídolo era el Tucán, que fumaban marihuanas ahí sentados adelante de la policía, no les importaba nada. Y así empecé a fumarme mi primer churro a los 13 años. Después el pelado Huacilcos, que a los 14 me regaló por primera vez cocaína. Empecé a drogarme con cocaína y de ahí fue todo mi infierno. Y yo le digo a los chavos el día de hoy No pruebes, porque la gente dice: "Ay, no pasa nada, me fumo un churrito, o sea, es para tranquilizarme." No, entras al infierno y no sales. Yo fui obsesivo para morir, o sea, obsesivo. Mi frase es: "Fui obsesivo para morir, hoy soy obsesivo para vivir." Y sí, fui extremadamente obsesivo. La verdad que me cansé, me cansé de sufrir, me cansé de vivir en las calles. Llegué a México, llegué a México.
¿Por qué viajas a México?
Porque mi ex esposa tenía familiares acá y nos prometieron que íbamos a ganar mucho dinero, y que, y gracias a Dios yo me pude venir a México. Fue una bendición para mí haber venido a México, y acá mi ex esposa no sé por qué me dejó. Yo era terrible, yo trabajaba para su familia, yo hacía el lunes, al martes Los fines de semana me ponía unas pedas, el viernes, el sábado cobraba mi quincena, el lunes no tenía un peso pero me la tomaba o me la drogaba.
Entonces, ¿te viniste a México con las mismas adicciones?
Claro, claro, no, no, las adicciones nunca las puedes dejar. Y mi sueño era, yo me vine a México para sacar a mi madre de la pobreza, mi mamá seguía lavando pisos. Entonces llegó un momento que mi mujer se cansó, me corrió de la casa, terminé viviendo como indigente en una casa abandonada. Las ratas se comían mi— yo vivía en un colchón con un pedazo de techo y las ratas se comían mi ropa. Me levantaba a los 23 años todo tembloroso y me iba al Escuadrón de la Muerte que estaba en Miscuac, atrás del mercado, y ahí tomábamos canelitas, alcohol del 96 con té, y eso era para calmar la ansiedad y a pedir dinero, compadre, a pedir dinero, o sea, 10 pesitos, 5 pesitos para para el alcohol. Nunca había sido tan humillado porque imagínate, en esa época yo era muy argentino, hablaba muy argentino y pidiendo dinero para tomar. Toda la gente me decía vete a tu país, había mucho racismo, me insultaban, me humillaban.
Tenías 23 años.
Sí.
¿Cómo es vivir en la calle y cómo es vivir con ratas? O sea, ¿cómo es eso?
Sabes que yo no me daba cuenta, pero yo sufrí de chico mucho frío. Entonces cuando alguien me preguntaba: ¿Necesitas algo? A mi hermano: ¿Necesitas ayuda? Sí, regálame una manta. Entonces la gente siempre pedía mantas, no me daba cuenta y tenía como 10 mantas o creo que tenía como 13 mantas en mi colchón. Entonces yo me tapaba con muchas mantas porque tenía mucho frío, pero no me di cuenta que a mí también, que a los ratones también les gustaban las mantas. Entonces yo era un nido de ratas, estaba lleno de ratones, en serio. Y como yo me lastimaba los Los codos, lo que sí me acuerdo muy bien que me había caído, me había lastimado la rodilla, me había lastimado los codos borracho, y sí me desperté una vez y los ratones estaban comiendo mis codos así. Entonces, pero ya era para mí normal, yo me había criado con ratones. Yo en donde vivía en La Boca, en mi casa era muy pobre, era de lámina y de madera. El otro día me acordaba con mi mamá y los ratones pasaban corriendo, ya nosotros estábamos comiendo ahí, los ratones pasaban corriendo. Y nosotros ya ni los pelábamos porque era normal, era lo que vivíamos todos los días porque éramos pobres. Claro, entonces no era algo que a nosotros nos llamaba la atención. Entonces cuando yo viví con ratones y con una casa abandonada en Ciudad de México, sí, alguien me dio, tenía una casa, me dijo métete a ese cuarto, ahí duerme, y tenía, le faltaba techo.
¿Ya tenías hijos ahí?
Yo ya tenía 2 hijos, mi mujer me había corrido, me había dejado. Y con toda la razón del mundo, ¿no? Y después, gracias a Dios, un día me desperté y me di cuenta que me iba a morir. Yo ya estaba muy mal y ahora sí que sentí que si me moría, ¿quién iba a cuidar de mi madre? ¿Quién iba a cuidar de Mabel? Yo escuché que alguien me decía: ¿Y si te mueres, quién va a cuidar de Mabel?
Wow.
Eso, eso me hizo recapacitar, pedir ayuda a Dios. Llegó un ángel, me llevó a un anexo. Estuve en excedo un año y ahora sí que por gracia de Dios llevo 32 años sin alcohol y sin drogas.
Cuéntanos qué drogas probaste y cuál crees que la más adictiva.
Mejor te digo las que no probé. Bueno, yo probé la piedra desde que en esa época salió la piedra, la pasta base, la cocaína. Yo fui muy adicto a la cocaína, muy adicto.
¿Qué te hace la cocaína?
Híjole, es Es algo terrible porque estás trabado, estás todo el tiempo, te pones un brincal y no paras de hablar. Pero yo ya me pasaba, y como adicto ya me pasaba a ese lugar donde empezaba a delirar y me la pasaba mirando por agujeros. ¡Shh, cállate! Y empezaba delirios de persecución todo el tiempo, todo el tiempo, y ya nadie se quería drogar conmigo. Porque les chingaba, estábamos jugando a las cartas y empezaba: "Shh, escuchá, viene alguien." Y mirando, no mames, la gente se volvía loca, ya ni los drogadictos se querían juntar conmigo. Entonces sí, sí, fue un sufrimiento para mí. Yo le digo a los chavos: "No te acerques." O sea, uno se ríe el día de hoy, pero es un sufrimiento.
Es un infierno.
O sea, cuando ya no tienes cocaína, todos saben, una de las cosas más horribles de mi vida es el mal del pollo. La gente no sabe qué es el mal del pollo, pero empiezas a delirar y empiezas a ver puntos blancos y a buscar a dónde te drogaste. Y empezás, ves un punto blanco y te lo comes para ver si es cocaína. O sea, no, no, es terrible, es una aluciné total. La angustia, la desesperación, la depresión, el miedo, el ir a un puntero, ir a un puntero que es el distribuidor y estar en la puerta para que a ver quién venía a comprar cocaína, por decirle regálame un poquito, cabrón. Regalé un saquecito. No, no, una humillación total. Cadenas, tenis, zapatos, todo lo que podía vender vendía. O sea, estar en las últimas, las últimas.
Todo por la cocaína.
Llegué a ponerle en los pañales de mi hija. Yo cargaba a mi hija, iba a comprar drogas, y para que la policía, si me revisaba, no me encontrara nada, en los pañales de mi hija, la talla caballito, le ponía la droga. Para que no la revisaran porque era una niña. O sea, y la gente me dice hoy, mira, es un hijo. Sí, era una porquería. Sí, fui el peor hijo del mundo, fui el peor padre del mundo, el peor esposo del mundo. Era una lacra, una lacra, una lacra. O sea, no era una mala persona, estaba enfermo, estaba enfermo, no podía parar. O sea, una angustia increíble. Yo me despertaba pensando droga, me dormía pensando en droga. Me desmayaba pensando en drogas, o sea, alucín total y absoluto.
Hoy también algo que es que lo contaste también, que empezaste tu carrera de delinquir.
Sí, en que lo que robabas, que lo que delinquía, primero robábamos autoestéreos, rompíamos carros y sacábamos estéreos para poder, para vender estéreos, vender los estéreos. En esa época se podían robar. Y sacamos estéreo, que no me siento nada orgulloso, pero era lo que tenía que vivir para llegar. Hoy a la gente no sabe qué son estéreos, que la radio que tienen ahorita con pantalla, antes no existía, era nada más poner el cassette, y eso no los compraban. Y yo, y yo todo lo que vendía era para drogarme, o sea, era una angustia terrible.
¿Y cómo fue la vez que caíste en prisión?
Caí muchas veces, pero la última que caí fue la más grave, que fue por la ley Cancha. O sea, estuvimos casi meses ahí, y fue cuando nació mi hijo Kenan. Mi hijo, yo había mandado, había mandado a Sandra, que es la mamá de mis hijos, de mi primera esposa, la mandé a México para que naciera. Yo quería que mi hijo naciera en México, yo quería tener un hijo mexicano. Entonces Kenan nació aquí en México. Pero yo me acuerdo muy bien esto, 19 de mayo Mi madre llega a la cárcel con bolsas con panes.
¿Por qué caes en la cárcel?
Porque estaba preso.
¿Pero por un estereo?
Ah, no, no, por la ley cancha. Yo me perdí en la cancha, yo era de la hinchada de Boca y ya no podía entrar porque ya me habían metido preso muchas veces por la ley de las barrabravas. Boca-River era para nosotros madrearnos. Entonces terminé preso. Llegó la única vez que vi a mi madre tan enojada, la vi 2 o 3 veces enojada, pero esa vez vino y me dijo: "Mijo, mientras usted está aquí por borracho, su hijo acaba de nacer el día de ayer, solo, con su esposa que estaba con toda su familia, pero no importa, tiene que estar su marido." Pero yo era muy irresponsable, a mí me interesaba más un partido de fútbol, ponerme borracho con mis amigos, por eso hoy soy tan drástico a decirle a la gente: no tomes. Haz las cosas bien. Entonces, a los jóvenes, tú que manejas a tantos jóvenes, ¿no? O sea, ¿no se dan cuenta que hoy pierden su juventud? Los chavos que tú estás enseñando a ganar mucho dinero se tienen que enfocar en ganar dinero, lo que no hice yo durante muchos años. Y hoy soy un influencer de 55 años, hoy soy un youtuber de 55 años, y la verdad que mis hijos al principio se avergonzaban, hoy están contentos de lo que hago. Pero tú sabes el mensaje que estás mandando. Yo empecé, yo empecé muy tarde todo, todo, todo, todo lo empecé muy tarde. Yo empecé a trabajar a los 26 años cuando salí de un anexo, porque llegué a los 23 al anexo, pero después, hasta que realmente agarré la onda, me metía, o sea, era muy neurótico, dejé de fumar, todo, o sea, muchos miedos, falta de educación. Imagínate salir de un anexo sin estudios. Sin saber, sin trabajo, en un país extranjero, sin saber nada, no saber a dónde ir, no tener casa, no tener absolutamente nada.
¿Y cómo es la vida en la cárcel?
Bueno, depende, híjole, lo que voy a decir es drástico, pero es una realidad. Siempre la pasé bien en la cárcel porque en todas las cárceles había alguien de La Boca. Cuando yo llegaba, cuando llegué esa vez, me acuerdo que llegué, bueno, Llegué y caí preso con el alemán que era de La Boca, y a él lo sacaron luego, luego, enseguida. Pero siempre había alguien de La Boca, siempre. Hola, Marcelo. Entonces ya tenías una ranchada. Entonces, bruja, me decían. Hola, bruja, ¿cómo estás? Entonces ya no me robaban tenis, ya no me madreaban, ¿no? Y la pasaba bien, no la pasaba mal. Aparte fui muy vándalo, o sea, siempre me hacía líder.
Claro, siempre de ser líder. Oye, ¿por qué crees que la gente turas de la boca. ¿Por qué la gente es tan apasionada del fútbol que se vuelve con tintes religiosos?
Porque no tenemos otra cosa que hacer, porque, porque esa es nuestra fuga, porque esa es nuestra fuga, ¿sabes? Esos son nuestros, no son demonios, es nuestro. El otro día vi un niño que vendió su iPad, vendió todo por irse a un partido de fútbol. Eso le enseñó su papá, eso yo lo mamé, yo lo aprendí en mi barrio. O sea, Boca era morirnos, era salir y madrearnos con los de River, madrearnos con los de Racing, golpearnos con el que fuera. O sea, era vida o muerte. Hoy en día no veo ni los partidos de fútbol. Hoy les enseño a mis hijos que la pasión tiene que ser por vivir, la pasión tiene que ser por vivir sano, la pasión tiene que por ser un empresario. Tienes que vivir apasionado por estar sano, ¿no? O sea, hoy justo escribí una frase donde qué es lo que me impulsa a mí, es el miedo, mucho miedo. Siento mucho miedo de fallarle a mi esposa, de fallarle a mis hijos, de fallarle a mi madre, ¿ok? O sea, entonces es un impulso que me lleva a estudiar, a entrenarme todos los días, a seguir tomando coaching. Este año invertimos creo que 75 $5.000 en coaching. Y sigo aprendiendo, sigo aprendiendo. Por eso lo de las redes, por eso estamos pegando durísimo a las redes.
Tengo un mensaje muy duro, no al lado, que es una historia de vida increíble.
Sí, sí, gracias a Dios lo que tuve que pasar, me quejé mucho con Dios, sufrí mucho. El año pasado falleció mi hijo, uno de mis hijos, Kenan, justo el que nació cuando yo estaba preso. Es de las cosas más duras que he vivido. Y mi hijo era adicto, ¿sabés? Y no pude yo tenerlo, no pude traérmelo a México. Nunca pude tener una relación porque fue de mi primer matrimonio. Entonces yo le digo a los chavos con todo mi corazón, o sea, no quiero sonar— es un dolor que llevo hasta el último día de mi vida. Voy a recordar a mi hijo, todos los días lo recuerdo. Entonces yo le digo a los padres el día de hoy: no te pelees con tus hijos. Si tu hijo se está drogando, no sueltes, no lo sueltes, arrópalo. No te estoy diciendo que le compres las drogas, llévalo a un grupo, llévalo y anéxalo, llévalo a un internado. Háblame, yo trabajo ahorita, voy a ir a trabajar para internados totalmente gratis, siempre trabajo para internados gratis. Mi esposa siempre me consigue, doy algunas conferencias, hoy me hizo un conferencista muy conocido y doy muchas conferencias. A grandes instituciones, a grandes empresas. Pero me contrata una gran empresa y buscamos cerca que haya un grupo de adictos para ir a dar una plática. Entonces siempre trato de buscar un grupo de adictos para dar pláticas.
¿Qué le dirías a las personas que tienen un hijo o que ya fuman marihuana? Porque marihuana siempre yo yo no fumo marihuana ni sé fumar tabaco, no sé inhalar. Pero pregunta, ¿por qué dicen que la marihuana, tú crees la marihuana es natural?
No, no te dicen todo, es una gran falacia. El otro día vi un tipo que ya pusieron un lugar libre aquí en México, en la Condesa, en un parque, para que puedan ir a fumar de tal horario a tal horario, puedan ir a fumar marihuana. Y lo que yo les digo es esto: la marihuana es la entrada a drogas fuertes. Muchos te dicen: no, no es cierto, yo soy marihuana hace 30 años. Puta, qué desgracia, ¿no? Ser marihuana hace 30 años. O sea, si tú te tienes que meter algo para no tener estrés, si necesitas meterte algo para sentirte tranquilo, tú no naciste marihuana, tú no naciste con nada en el cuerpo. Somos adictos al azúcar, que es 8 veces más adictiva que la cocaína. Somos adictos a la marihuana, al cigarro, al alcohol. A montones de cosas que no nos damos cuenta, pero nos están matando. Y aparte nos tienen adoctrinados. Yo voy a muchas fiestas y el otro día fui a un evento con gente muy rica, muy rica, te digo, de facturación de 10.000 millones, billonarios en una de las empresas. O sea, facturan entre 30.000 y 40.000 millones anuales. Entre todas sus empresas. Y son muy amigos míos, me quieren mucho por mi propia historia, porque soy un empresario, porque trabajo, porque soy su broker el día de hoy de ellos. Y sacaron una botella de vino en un restaurante de 1900, y mira esta botella de vino, Marcelo, tú no te vas a echar. Y todos los comensales que estaban ahí, Marcelo, ¿no te vas a tomar una copita, una nada más? No, no puedo. Soy alcohólico. No, ¿cómo crees? No, no puedo, no voy a tomarla. No, pero este es, perdón, esto no es vino, esto es un elixir de dioses. Le dije: no, no puedo, no, no, no te va a gustar verme borracho. Si tomo esa copa, no voy a querer, no voy a poder parar. Y si tomo y si no puedo parar, no te va a gustar lo que vas a ver. Entonces mejor seguimos como amigos, me vas a seguir queriendo y no tomo. Mejor mi agua con sal y limón y con eso estoy, te salgo barato, ¿no? Entonces me quieren mucho y me mandan carne. Como soy keto, ¿no? Me mandan carne, carne, carne, carne, carne. Entonces eso lo que me, eso me llena. Hoy tengo muchos amigos ricos que ya ni me insisten en tomar alcohol, que me quieren mucho por no tomar alcohol, por enseñarle a sus propios hijos. Me mandan a sus hijos el día de hoy, habla con mi hijo. No, pero le digo, no tengo que hablar con tu hijo, tengo que hablar contigo, compadre. El que tiene que cambiar eres tú para que seas el ejemplo. Por eso te digo que yo tengo miedo a fallarle. Yo nunca voy a tomar alcohol ni voy a fumar ni nada, porque sí le digo a mis hijos, no. Hoy hablaba con una de mis hijas que le decía, mi hija, los principios son estos, no, no. Tú tienes un novio espectacular, pero la veo a veces que ella quiere ya sabes, no es líder. O sea, todos mis hijos se hicieron líderes, todos tienen sus empresas. Entonces ella es mujer pero es líder. Entonces le digo: mi hija, por el amor de Dios, deja que tu novio lidere la pareja, por favor. Sí, papá, pero lo que pasa que entonces, gracias a Dios, trato de hacer las cosas todos los días bien. Y el liderazgo del padre es importante en cualquier familia. O sea, yo le hablo al padre que cuide de su esposa, que cuide de su— bueno, ahí está mi esposa, mi complemento, mi compañera, mi ayuda.
Algo que te respeto mucho y que bueno que te suene a tu esposa, porque nosotros fuimos a un viaje a Dallas en jet privado, íbamos con un amigo que estaba haciendo chistes de mujeres. De que mira quién mandó, pues tenés intimidad, no, tal, tal, tal. Y tú le decís, ah, sí, sí, sí, sí. Y sí, mire, vamos a hacer esto. Y algo que dijiste que me llamó la atención, que se fue el señor y dice, yo le sigo la corriente al viejo loco, pero yo ni de pedo engaño a mi esposa.
Sí, sí. Y es que, ¿quién eres cuando nadie te ve?
Exacto.
¿Quién eres cuando nadie te ve? O sea, ¿y con quién me junto, sabes, Germán? O sea, yo tengo amigos como tú, que tienen una economía, y no porque sea racista, como decía, fui pobre muchos años de mi vida, fui jodido muchos años de mi vida, hoy subo mis estándares. Y muchas veces mi mujer se enoja cuando digo esto, pero muchas veces soy el más jodido de mis amigos, y me encanta, güey, me encanta. Vienen con guarros y vienen con camionetas con 10 guarros.
Fuimos a un avión privado en un un avión de $5,000 y ahí platicamos, íbamos con este amigo empresario muy exitoso y este, y pues nos damos cuenta cómo eso eleva el contexto. ¿Tú qué opinas de la envidia? Porque generalmente en México, cuando alguien ve mejor, no tiene una casa, nos entra la comparación. Y con redes sociales siempre estás comparando, esta casa está increíble, pero vas al vecino y tiene alberca y dices No tengo alberca, quiero con alberca. Y realmente no lo quieres.
Ya tuve casa con alberca y creo que es un gastadero de dinero a lo güey. Pero te voy a decir una cosa, pero sí es verdad. Y yo aprendí algo esto. Sí, muchos años viví diciendo ese güey está podrido en dinero. Quería decir que lo envidiabas. Cuando tú envidias al millonario, cuando tú odias al millonario, nunca te vas a poder convertir en un millonario. Tú tienes que amar la riqueza del otro, tienes que saber. Yo ese día de ese tipo, yo mamé cómo hizo su negocio. Yo le pregunté cómo hizo para crecer, qué hacía. Yo estaba todo el tiempo preguntándole. Por supuesto que en esa parte él era, tenía una debilidad. Cuando yo hablo de un 360, de un millonario, de una familia, de una persona, de una persona como yo, es un 360, es eso. Él tenía esa debilidad y Él podía perder todo, podía perder su familia por andar de ojéis. Claro, no. Entonces yo quiero otra cosa para mi vida.
Ahorita hablamos de adicciones de drogas, pero también hay otras adicciones o drogas que no son químicas. Por ejemplo, ¿cómo salir de esas drogas? ¿Tú crees que hay una adicción a las mujeres?
Claro, claro.
Y a la pornografía, claro que Claro, tú fuiste adicto a las mujeres o no.
Yo no, fíjate que yo no fui tan mujeriego porque era muy alcohólico, muy drogadicto, ¿sabes? Entonces yo siempre digo, mi esposa me decía así, pero seguro que cuando fuiste, cuando fui jovencito, antes de entrar, era muy buen bailarín, claro. Entonces, como era un buen bailarín, llamaba la atención, llegué a tener novias más grandes que yo, pero hasta cuando Cuando entré en la adicción de lleno, compadre, lo mío era las drogas. Lo mío yo, y es una realidad, de tener sexo a echarme una botella, me echaba una botella. Estaba muy enfermo. Después de un poco de cocaína era droga antes que sexo. Y no porque esté mi mujer, te soy sincero, siempre lo dije.
Siempre hay muchos amigos que utilizan drogas, me dicen: ¿Tú crees? Y tal, ya me viajas. ¿Tú crees que ¿Pasó algo? No pasó nada. No, dice, porque el adicto prefiere estar adicto, claro, que con una modelo.
Claro, pero es verdad, pero es verdad.
O sea, tú dices que el adicto prefiere estar con droga que con una modelo súper guapa.
La que le pongas. Primero, que no, no puedes tener relaciones, o depende de la droga que te metas, si puedes llegar a tener relaciones, pero la cocaína no te inhibe. Nivel terminás, no, pero la situación es que de estar drogándote a tener relaciones drogándome toda la vida.
Y esas adicciones nuevas que hay, ¿cuáles consideras que son?
Y como ahorita el fentanilo, el alcohol, el vapor, eso que lastima a nuestros jóvenes, sus pulmones, y huele rico, sí, pero peor, peor que el cigarro, y los chavos no se dan cuenta. Que las grandes compañías, para no perder, los chavos no saben, pero las grandes como Philip Morris son dueños de muchos de las marcas de beber. Entonces hay adicciones que parecen sanas pero no son sanas.
Me encanta. Oye, Marcelo, tú perdiste un hijo por una adicción, y hay gente que ahorita nos está escuchando y perdió hijos tal vez por una adicción. Me imagino que es un dolor que no tiene nombre. ¿Qué consejo le darías a una persona que perdió un hijo que perdió una hija y que no hay—
Que no muera con ellos, que no muera con ellos. Yo, si tú me hubieses hablado cuando pasó esto, recién pasó, tengo muchos hijos por quién vivir, pero llegué a pensar, dije: "Puta madre, fallé, no lo hice bien." Sentiste culpa. Me eché toda la culpa del mundo, noches completas mi esposa abrazándome, consolándome, diciendo: compadre, no fue tu, fue la decisión de él, por favor ya no te culpes. Hasta el día de hoy me sigo culpando, creo que podía haber hecho otras cosas, pero no me sirve de nada. Creo que mejor agarro su vida como un propósito. Mi hija Melina me lo dijo: papá, él vino a cumplir algo aquí. Entonces Creo que tú tienes que hacer algo con lo que pasó. Y creo que es un propósito, que a veces mueren nuestros hijos de una forma terrible, y es hacer un propósito. Por eso le hablo a los jóvenes, por eso le hablo a los padres, a las madres que alejan a sus hijos de sus padres, ¿no? Y los toman como botines. Entonces yo eso hablo, ¿no? Mucho, que a las madres, que tu mamá Tu papá puede ser la peor escoria del mundo, pero tu mamá no tienes derecho a decírselo a tu hijo. Deja que él se dé cuenta. Mamá, si el papá está con su mamá, es una escoria o es una prostituta, lo que sea, tú no tienes derecho a decirle: tu mamá es esto.
Me encanta. Y algo que tuviste, que tu razón de cambiar fue tu mamá, y realmente son los hijos, pero tú tuviste hijos y sigues drogando. ¿Por qué no fue ese impulso hacia los hijos y por qué hacia tu mamá?
Porque mis hijos estaban viviendo, mi pensamiento quizás mezquino y poco inteligente era, bueno, mis hijos están bien, vivían en un departamento bien, vivían con mi ex suegra, vivían ellos, todos vivían mejor que yo, wey, yo vivía en las calles. Y la única que lavaba pisos, la única que lavaba pisos, la única que la estaba pasando muy mal era mi madre, porque cuando yo podía hablar por teléfono a a Argentina, mi mamá tenía creo que 2 o 3 trabajos. Entonces yo tenía una angustia terrible de que mi madre pudiera, que se iba a morir lavando pisos, cabrón. Esa era mi angustia total y absoluta. Mi papá tenía sus negocios, pero él tenía 10 mujeres diferentes.
No, wow, no, wow, 10 mujeres diferentes.
Sí, él tenía una mujer, otra, otra. Y o sea, yo nunca conviví con mi papá, por eso me hice extremo, no, del otro lado.
Y tú dices que tu papá te golpeaba mucho, mucho. ¿Por qué te golpeaba?
Por cualquier cosa. O sea, lo primero que sé, o sea, si yo ponía mi mano así en la mesa, me golpeaba. Si yo, que una vez te cuento, así todos mis hijos se ríen porque siempre les conté esta historia, me dicen papi, no. Y yo le dije a mi papá, estábamos empujando un carro, no me acuerdo, no me olvido nunca más, estábamos empujando un carro y le dije, no papi, ¿sabes qué? ¿Cómo me dijiste? Papi. A mí no me digas papi, maricón. Y me corrió por todos lados para madrearme. Y cuando me madreaba, yo recuerdo esto de mi padre, una de las madrizas más fuertes que me pegó, yo miraba para arriba y decía: papá, me vas a matar. Y yo no podía respirar y me seguía dando. Y no se medía. Y si mi madre se metía, yo he visto a mi padre pegarle sillazos en la espalda a mi madre. Y me sacaba desnudo al patio de la casa y pues era un sufrimiento, era miedo, me crié con mucho resentimiento, lo odié muchos años de mi vida. Y después me di cuenta cuando escribí mi libro que él sufrió lo mismo que yo y más que yo. ¿Qué me iba a dar ese pobre hombre más que lo que él aprendió? Golpes, dolor, nunca me dijo te amo, nunca me abrazó, nunca me dio un beso, o sea muy pocas veces, los besos que me dio porque yo se los daba a él. Y me abrazaba porque yo lo abrazaba a él. Pero yo decidí cambiar eso, ¿sabés, Germán? Yo decidí ser un padre abrazador, ser un padre amoroso, abrazar a mis hijos con todo mi corazón. O sea, hice por mis hijos algo lo que nunca hicieron por mí. Mi madre todavía, mi madre sigue sin abrazar, sin decir te amo. Yo la abrazo, la beso, digo te amo, o sea, y la cuido. Pero ella todavía, porque que pobrecitos no tienen, no tienen de dónde.
Guau, me encanta ese consejo porque a veces como juzgamos a los padres, no sabemos su pasado. Y me acuerdo muy bien, un amigo en común, Jorge Cerratos, un día en su podcast dijo que uno no da lo que nunca tuvo, pero él dice que uno siempre puede dar lo que no tuvo. Claro, ¿qué le dirías a las personas que a veces nos justificamos en que no tuvimos eso, por eso no lo hago.
No, yo no lo tuve eso, pero yo tuve la capacidad de estudiar, de cambiar mi forma de ser, de pensar y de actuar. Yo estudié mucho programación, hoy soy uno de los trainers más conocidos de Latinoamérica en programación neurolingüística, en hipnosis, y la gente cree que lo hice para enseñar a la gente. Yo no lo hice para enseñarle a nadie, yo lo hice para mí, porque yo sí estaba muy loco. Mi padre, cuando yo tenía 11 años, me hacía pelear con chavos de 14. Yo era violento, yo era muy peleador, me hacía boxear, nos ponía guantes, ponía unas hoguitas y nos hacía. Y si yo lloraba, me madreaba más todavía. Y después lo amé, después de grande lo amé, porque me di cuenta que él me hizo fuerte para un barrio en el que vivíamos. Entonces, de grande fui muy conocido porque era bueno para el putazo, nadie se metía conmigo. Pero de mientras me dolió mucho, sufrí mucho, no entendía, nunca entendí por qué me golpeaban tanto, por qué me hacía pelear. Yo tenía mucho miedo y me hacía pelear igual. Y por eso estudié mucho programación neurolingüística para cambiar mi forma de ser, de pensar y de actuar. Acá está mi esposa de testigo, porque yo fui un tipo que, no, mi esposa me abrazaba de mi espalda y me me besaba en mi espalda y yo duraba 30 segundos y voy al baño. No había algo que no me dejaba.
O sea, hay gente cuando nos abrazan, y a veces nos pasa mucho a personas que tal vez no tuvimos eso. Fíjate que yo también tengo eso. Cuando alguien me abraza, como a los 20, 30 segundos estoy como de ya está, ¿no? O sea, como que dices Es más como que se invadió mi espacio, ¿no? Y lo empecé a reflexionar y me di cuenta también, pues yo tampoco crecí con mi padre, pero me di cuenta después, concientizado, y me solté. Pero también era mi mente y mi ego, claro, porque la mente es: ¿por qué me abraza tal, tal, tal? Me pone vulnerable.
Entonces es el no me lo merezco, es el no me lo merezco, o sea ¿Por qué me abraza? Y mi esposo me decía algo, déjate querer.
A nivel inconsciente.
Sí, claro, a nivel inconsciente. Por eso estudié tanto, qué pasaba en mí, por qué no me dejaba. Porque yo tenía guarda, tenía chofer, y me bajaba de mi camioneta a pelearme con un limpiavidrios. O sea, si alguien nos encerraba, le decía quédate aquí, me bajaba, yo me peleaba. Y renunciaban, decían un día lo van a matar, y a todos juntos los tipos renunciaban. Porque yo estaba muy loco, entonces empecé a estudiar PNL por eso. Porque, ¿qué pasaba acá? Yo me fui con Tony Robbins a estudiar mi primer entrenamiento, y después dije, ¿qué hizo este güey en mi cabeza? Y empecé a estudiar, estudiar, estudiar, estudiar. Me hice enfermo, como tú dices, me obsesioné por cambiar, me obsesioné por vivir bien, me obsesioné por ganar dinero, me obsesioné. Hoy sigo trabajando, perdón. La gente sigue diciendo: oye, me estás enfermo. Sigo trabajando 16 horas, pero ¿por qué no trabajo? O sea, lo que hago, amo hacer lo que hago. De repente no tengo nada que hacer, así, y en vez de ver un Netflix, yo hago, monto mi estudio ahí en mi oficina, que ahorita la vas a ver, y yo monto las cosas ahí, y ahí me hago un live y empiezo a darle valor a la gente. ¿De qué? No sé, de algo que sé que le va a cambiar la vida.
Me encanta, vives apasionado.
Sí, sí.
Hay un momento detonante, me quiero atraer a tu historia. Eras indigente, estabas drogadicto, estabas a punto de morir. Tuviste ese sueño de Mabel, de tu mamá, que te dijo quién va a cuidar a Mabel, y cómo llega ese ángel, y cómo se elimina esa mente de adicción. Si ahorita alguien tiene una adicción a las drogas, ¿se puede salir?
Claro, sí, sí, tiene que meterse una. Cuando me preguntan a mí qué tengo que hacer para dejar las drogas, múdate. ¿Cómo? Múdate, empieza de cero en donde no están, y vete a un grupo. Vete a un grupo de adictos, internate, ve a un internado. No necesitas ir a un internado, puedes ir a un grupo. Hay anexos gratuitos a puerta abierta donde tú te puedes internar y no pagar un solo centavo. Hoy no hay excusa para seguir drogándote, Germán. Hoy no hay, o sea, muchos dicen, tengo muchos amigos que van a Oceanica, van a grandes lugares a dejar las drogas, y saliendo de ahí te mandan a un grupo de Alcohólicos Anónimos. Yo te recomiendo mejor vete a un grupo de alcohólicos, te ahorras una lana y salvas tu vida. Porque sabes que el que está enfrente de ti va a hablar con verdad. Yo dejé de tomar con teporochos, yo dejé de beber, pero el que me hablaba, el que me decía: wey, es que yo tomaba alcohol, yo también. Habían cabrones que decían: hoy me fue tan bien que pude comprar carne, cabrón. Con gente pobre. Pero sabes que nunca yo sentí tanto amor de un hombre para otro hombre que no conociera. Yo llegaba y mi padrino me abrazaba y me decía: qué bueno que viniste, qué bueno que estás aquí. Y yo decía: ¿y este güey por qué le interesa que yo esté aquí? Solamente quería ser mi mejor amigo. Hoy sigue siendo el 1 de septiembre, cumplo 33 años sin alcohol. No hay un solo, no hay un solo 1 de septiembre que yo no le hable a mi padrino para decirle gracias.
¡Guau! Una de las cosas, de las pláticas más profundas que he visto de motivación. Son de las que salen en TikTok, que ves que no tiene marca personal, que es todo nadie. De hecho, hay uno que me gusta, se llama El Huevón, y que te habla pues contigo así como al chile, ¿no?
Sí, sí.
Y que dicen que las pláticas de los Alcohólicos Anónimos, que es casi que Tony Robbins se queda pequeño, ¿no? O sea, que son muy duras, son duras.
Y que con la neta, o sea, el mejor protector de una familia es un grupo de Alcohólicos Anónimos. No levantes tu voz, cuida a tu familia, ámala, entrégate, no hagas daño. Todo el tiempo, todo el tiempo, todo el tiempo, todo el tiempo.
Entonces, Alcohólicos Anónimos, ¿quién va? La gente que puede, ¿quién puede ir?
El que quiera dejar de beber, el único.
O beber o también drogas, o drogarse, las dos.
Sí, hay NA para drogas, drogas, o los grupos sirven. A ver, son los dos espacios de todos, Alcohólicos Anónimos, y es gratis, son gratis. No hay pretexto, no hay pretexto, no hay pretexto.
Ahí a hora y media, o hay anexo Sí, yo tengo amigos que han estado en Oceanica, que se han gastado millones de pesos y salen a drogarse.
Claro, claro, porque no sirve de nada esa terapia, porque un psicólogo no sabe lo que se siente cuando tú te levantas así con una angustia terrible, cuando te metes cocaína y sientes el mal del pollo. O sea, el psicólogo, ¿qué sentía? Ah, esto, el otro. Y bueno, ¿qué hago con eso?
Ya lo viviste.
Claro, entonces cuando otro te dice Wey, no mames, yo también me paraba en la puerta. Y ese puente de comprensión te ayuda a dejar de drogarte.
Esto es muy fuerte lo que dices, y es porque un psicólogo no puede ayudar a la gente drogadicta de ninguna manera.
A mí, digan lo que me digan, el psiquiatra, el psicólogo tiene que ser especialista en adicciones. Por ejemplo, nosotros tenemos un centro, nosotros tenemos en la universidad un coach que tiene, yo tengo 33, él tiene 38 años sin alcohol y sin drogas. Pero aparte psicólogo y psiquiatra. Entonces este güey te habla de, y aparte estudió muchísimo, entonces te habla de la parte de la adicción, de la parte fisiológica, del porqué, la parte psicológica, no. Pero bueno, no hay psicología para el adicto, es el puente de comprensión.
El puente de comprensión me encanta, porque lo único que uno quiere sentir es alguien sintió lo mismo que yo, claro, y darte cuenta que no fuiste tan culero.
Ves a otros y decís: ay, güey, este está peor que yo. O sea, no, si este pudo, yo también puedo. Y ver cuando entras a una junta que todos están sonriendo y que te dicen: qué bueno que viniste, cabrón, qué bueno que estás acá, bienvenido. Y que dice: esta es mi casa.
Tú hablas de algo que se llama una mente enferma.
Sí.
¿Cómo detectas que tu mente está enferma?
Cuando no puedes, cuando tu única obsesión es drogarte, tomar alcohol, o esperar. Hay gente que no toma todos los días, o fumar, o fumar marihuana, o fumar cigarros.
Si alguien fuma todos los días, su mente está enferma.
Claro, pero a ver, hay gente que, por ejemplo, no toma todos los días, pero está esperando el fin de semana para ponerse una peda y gastarse el dinero, la quincena de sus hijos, la felicidad de su familia, el vestido de su esposa, los tenis de sus hijos, la colegiatura de su familia. Entonces yo siempre digo, hablo de eso, deja de tomarte las esperanzas de tu familia. Tú decidiste ser el líder de la familia. Estás enfermo, nadie, a ver, no pediste nacer con esta enfermedad, pero sí tienes la responsabilidad de detenerla, ok. Entonces es hora de ser valientes. Es que no puedo, no quieres, se puede, porque millones de alcohólicos estamos hoy limpios, sin alcohol y sin drogas. Entonces si nosotros pudimos, tú también puedes.
Me encanta. Algo que cambia el resultado pero no cambia la mentalidad. Me acuerdo cuando nos conocimos hace unos 5 o 6 años, estamos hablando de que todos tenemos los productos parecidos, somos la misma dieta tú y yo, el mismo estilo de vida de alimentación. Y algo que me dijiste: Germán, yo pesaba 120 kilos, me hice la lipo y salí a comerme unos tacos. Era un gordo de mentalidad.
Sí, claro.
Cuéntanos un poco de eso.
Pesa 145, 145 kilos, hiciste la lipo y saliste a comerte unos tacos. Sí, sí, se lo conté, la verdad es que es verdad. O sea, la mayoría de la gente cree que, como se llama, que me hago una lipo y listo. No, no, es verdad. Yo terminé, me hice la lipo, que eso nunca más en mi vida, nunca había sufrido tanto, cabrón. Con todo el dolor y todo, me levanté al otro día y me fui a comer unos tacos y unas tortotas. Yo me acuerdo muy bien porque fue en esquina, fue en el Eje 6. Y Cuauhtémoc. Salí y lo primero que hice, le dije a mi mujer, vamos a parar ahí, ahí vamos a comer. Y comí como un puerco, lo normal, que a los 3 años, a los 3 años, a los 3 meses estaba igual, igual, igual, en 140 kilos, claro. O sea, y yo subí, bajé, subí, yo hice 10.000. Tú lo dijiste muy bien ahorita, tenemos el mismo estilo de vida, nosotros no hacemos dietas. Nosotros tenemos un estilo de vida, exacto, un estilo de vida es totalmente diferente a hacer la dieta. Las dietas no sirven, no sirven, porque, porque llegas a tu peso y ya te relajas y vuelves a comer.
Sí, es un estilo de vida que tenemos. Cuéntanos un poquito, hablamos de adicciones, de drogas, pero hay una adicción a la comida. Tú pesabas 140 kilos, te hiciste la lipo, y ¿qué pasó? Volviste a subir de peso hasta que llegó un cambio porque eres adicto a la comida.
Sí, sí, adicto a la comida, adicto al azúcar. Ayer hice un video justo hablando de eso. Que hasta la salsa de tomate tiene azúcar. ¿Por qué? Porque la farmafia, está la farmacia y la farmacia, me encanta ese término, la industria alimenticia, que es una mafia también. Nestlé es la empresa Nestlé y después Coca-Cola. Nestlé es más asesina que Coca-Cola. Todos los productos que tienen son normalmente son nocivos para la salud. Tienen desde colorante que en EE.UU. ya no los permiten, En China, en muchos lugares orientales ya no lo permiten las cosas de Nestlé. Y acá seguimos, como nos pagan impuestos, seguimos diciendo Coca-Cola sigue haciendo lo mismo.
Espero que no te jodan en tu vida.
La situación es que no nos damos cuenta, pero bueno, sí, el gobierno, nadie va a hacer contra ellos nada si no lo hacemos nosotros. O sea, la adicción al azúcar es 8 veces más adictiva que la cocaína. Y la gente no quiere entenderlo.
Claro. ¿Y tú cómo cambiaste cuando te diste cuenta? Me hice la lipo, te gastaste una lana, sufriste, sí, y volvés a tu mismo peso.
No podía bajar de peso. No, yo bajaba, me metí a boxear, y 3 meses me ponía más o menos mi peso y ya me relajaba. La dieta de la luna, la dieta del apio, la dieta de la lechuga, la dieta, la dieta, la dieta. Iba con el psicólogo, iba con el bariatra, iba, que no recorrí.
¿Qué le dirías a una persona que tiene sobrepeso, que ya hizo de todo y que no puede cambiar, y que dice es mejor aceptar tu peso y amarte así?
Esa es una mediocridad, eso es, eso es entregarse a la mediocridad, igual que entregarte a la pobreza. Entregarte a la pobreza y entregarte a la obesidad es es conformismo estúpido de Diego Rosarín. Entonces yo no le digo a la gente, yo soy un inconforme constante, yo estoy inconforme constantemente. Tú ahorita que viniste, yo estaba metido en hielo, compadre. El domingo me corrí 10 kilómetros para una obra de caridad que me invitaron, y yo hace rato que no corría. Yo entreno todos los días fierro y ahorita me di cuenta que tengo que correr. Hoy empecé a correr de nuevo. Dije, no, hombre, casi me muero por 10 kilómetros y ahorita empecé a correr de nuevo.
Sin que la gente, de los 20 a los 60, solo de 10 personas, 2 van a hacer un sprint en su vida.
Sí, sí, sí. O sea, es muy difícil, es muy fácil, es más difícil bajar de peso y mantenerte con un peso estable que hacerte millonario.
O sea, tú dices que es más fácil hacerte millonario que bajar de peso.
Sí, señor. Sí, señor, porque puedes pegarle a algún negocio, puedes hacer muchas cosas, puedes juntarte con gente que te ayuda a ganar dinero. Pero la gente, yo conozco muchos millonarios que están gordos.
Hablamos de lipo, hablamos de manga, escuchado de manga, o esto que se hace, sí, sí, la manga que se hace.
Porque la gente busca un atajo, buscan atajos como todo, buscan atajos para hacerse, para hacerse ricos, y se hacen narcos, distribuyen drogas, terminan presos, pierden su vida. Hacen, por ejemplo, se pone una, cortan el estómago y se hacen una manga. Me parece gravísima.
Baja de peso una amiga que se la acaba de hacer y no era tan gorda ella, y se le hizo. Dice: es lo mejor que me pasó en la vida, puedo comer lo que quiera, ve mi cuerpo. Y que estás muy flaca, ¿qué hiciste? Y está feliz porque bajó. Sí, ¿qué es eso de la manga?
Qué falta de, qué falta de Híjole, una es que falta de autoestima. Híjole, perdón para todos los que se duermen. Que falta de compromiso, cabrón, porque pues si yo pesaba 142, es que hay cientos de gordos, como alcohólicos y adictos hemos dejado las drogas, hay cientos de que somos ex gordos que hemos cambiado sin ninguna manga, sin nada. O sea, ahí están los vídeos, ahí está Instagram, gracias a Dios. Hay muchas cosas negativas en Instagram, muchas cosas negativas.
Te puedes morir si te das la manga gástrica, te puedes morir.
Claro, porque hay mucha gente que, por ejemplo, son alcohólicos, se olvidan, se ponen borrachos y se les revientan los puntos y se mueren. Y comen y chupan, y cuando se dieron cuenta, pues ya valieron. No, porque hay gente que no.
¿Y qué le dirías a la gente que ya se la hizo?
Pues que se tienen que cuidar, que tienen que dejarlo primero, que quejar es el alcohol. Sí, lo primero que tienes que dejar es el alcohol.
Ok, guau. Ok, ¿cómo cambiaste tu mentalidad de gordo? Porque tú hiciste todo por tu mentalidad de gordo. ¿Cómo cambiaste tu mentalidad de gordo?
Yo, mi mentalidad de gordo, bueno, pasaron muchos años. Fíjate que a mí, a mí ser conferencista me cambió la vida.
¿Por qué?
Porque cuando yo me empecé a ver arriba de las conferencias, me empecé a a ver, en las conferencias con sobrepeso, empecé a decirme lo siguiente, empecé a decirme lo siguiente: no puede ser que esté diciendo a la gente que puede cambiar su vida con esta panza. Sí, como hay muchos, ¿no? ¿Cuántos, cuántos, cuántos conferencistas hay gordos, no? Y cuántos coaches gordos hay. Yo, por ejemplo, me salí de la Federación de fare walking, porque mis líderes están con todos, todos con mucho sobrepeso, mucho, mucho sobrepeso. Y entonces un día les dije, compadre, le digo, oye, ustedes son líderes, somos líderes y de alto impacto, caminamos sobre fuego, rompemos vidrio, rompemos tablas, hacemos esto, lo otro, todo lo que hacemos es alto impacto para el cambio de vida. ¿Cómo se atreven a decirle a alguien cambia tu vida si tú no bajas de peso? No, no tiene nada que ver. Sí tiene mucho que ver, compadre. Sí tiene mucho, mucho que ver, mucho que ver. Entonces es, es para mí, o sea, sí, sí, vamos a estar diciéndole a la gente tú puedes, tienes que estar, o sea, marca personal es 365 días del año, 24/7, todos los días hacer ejercicio, todos los días.
Ok, cuéntame, pero ¿cómo cambió esa mentalidad?
¿Te viste Ahí utilizas un poquito tú, ahí te voy a decir cómo me vi. Claro, estábamos con un hijo mío tirándolo a un río de los pies y de las manos, y yo lo estaba agarrando y lo estábamos tirando, y me grabaron. Y yo tenía una panzota y vi cuando lo estábamos tirando y vi mi panza cómo se movía, cabrón, de un lado al otro. Dije, no, hombre, yo no, no puede ser. O O sea, no puede ser que yo tenga, y sinceramente yo ya estaba afectado psicológicamente. Yo ya no quería desnudarme delante de mi esposa.
Yo, wow, qué fuerte.
Montón de cosas. Aparte, el gordo sufre bullying. Uy, no panza nada. Hace cuánto que no te la ves. Hace cuántos kilos que no nos veíamos. Y te dan con todo, pero cuando tú te vas a tu casa te lo dicen, jajaja, pero cuando te vas a tu casa te duele. Cuando te vas a tu casa sufres. El Gordo no dice nada, pero le hacen bullying todo el podcast. Pinche Gordo, que en la chingada.
¿Cuáles fueron los apodos que más te dijeron, que lo recuerdas?
Que, que le dicen al Gordo: puerco, que te decían, pasó no sé cuánto que no te laves. O sea, no, no, que no le dicen el Gordo, que no le dicen, que lo tomamos a risa, pero es un sufrimiento terrible. Porque todos se ríen, igual que el chaparro, igual que, o sea, no nos damos cuenta, pero lastimamos a la gente. Yo hoy trato de que cuando estemos con alguien, que cada vez que te acerques a alguien, trata de que su día sea mejor.
Me encanta. ¿Cómo le dirías a alguien baja de peso de una forma amorosa?
Soy, soy en eso, soy bien drástico, cabrón. Sí, soy amoroso, pero soy drástico. Porque dices que lastimamos. Claro, le digo, ¿no crees que es hora de cambiar? ¿Qué vas a hacer por tus hijos? Yo siempre les pego por la familia y por los hijos. Lo que eres es el futuro de tus hijos. ¿Cuándo tomas la determinación de cambiar? ¿Cuándo vas a cambiar? ¿Cuándo vas a hacer algo por tu familia? Porque todos se mueren, Germán, por sus hijos. Tú le preguntas a un papá: oye, me te voy a poner una pistola en la cabeza a ti y una a tu hijo, ¿a quién le rajo? Y todos los papás te dicen: a mí. Todos están dispuestos a morir por sus hijos y por su familia, pero no están dispuestos a vivir. Siguen chupando, siguen fumando, siguen siendo huevones, siguen los papás llegando el viernes y ponerse unas pedas, siguen siendo malos ejemplos. Están dispuestos a morir, pero no están dispuestos a vivir de una forma de ejemplo para sus hijos. No están dispuestos a vivir de esa manera.
Me encanta, me encanta algo que dices. Tú eres muy drástico con la gente.
Sí, soy drástico, sí, pero se lo digo con amor, o sea Le digo la verdad, o sea, ¿cómo le dices al gordo gordo?
Yo tengo un amigo que trabaja conmigo, le digo, hermano, tienes que bajar de peso, ya estás pasando de largo, tiene 24 años. No, sí, ya es que no tengo tiempo. Y sigo con amor porque me preocupa.
Yo tengo a los míos en el gimnasio, claro, yo tengo a los míos en el gimnasio, yo tengo gente que tiene sobrepeso, pero yo no saco el dedo del renglón, y ya muchos poquito a poquito se van haciendo quietos. Pero el ejemplo, el ejemplo, no. Entonces Ellos ven cómo me cuido, qué hago, cómo entreno todos los días, qué hago, qué hago, vapor, hielo. Ahorita antes de bajar yo me meto el hielo, yo hago vapor todos los días y hielo todos los días.
Cuéntame los beneficios del vapor y del hielo.
Bueno, el vapor, primero, la forma de hacer ejercicio, tus venas.
Yo tengo también en mi casa, tengo el sauna y tengo agua fría, y me meto todos los días.
Increíble.
Y de hecho ya me baño con agua fría.
Muy bien.
Y si noto la energía cuando me baño con agua fría Cuando me hago agua caliente, de hecho, mira, tus venas cuando tú haces el vapor se dilatan, cuando te metes al hielo se aprietan.
Métete al hielo y después métete el agua caliente y vas a sentir cómo corre tu sangre, ¿verdad? Como te electrocutas. Dicen que usas salirme al sol, está corriendo tu sangre, está corriendo tu sangre por todos lados, por tus venas. Y estás limpiando tu sistema linfático, estás regenerando tus células, estás haciendo algo increíble. Imagínate, yo ahorita con tanto tiempo de ayuno, ahorita hacer hielo, hacer calor, el cuerpo te dice gracias. La gente está equivocada mucho, dicen te vas a morir, te regalo 15 años de tu vida.
¿Qué le dirías a la gente que cuando no come dice me estoy muriendo de hambre? Yo siempre digo a la gente, recuerda que tienes reservas.
No, no, es que cuando, cuando dicen me estoy muriendo de hambre, te estás muriendo por comer. El doctor, el doctor, el doctor Sinclair de Harvard hizo regenerar a su papá de 80 a 60 años en su edad metabólica. ¿Con qué? Con NDA, no, NAD+. No con nada, pero lo, pero hacía ayuno, ayuno intermitente. Él dice come una sola vez al día, y la realidad es que sí, si comes una sola vez al día, tu cuerpo se desgasta menos y vive mejor. Las células se recuperan, te rejuveneces, montones de, fisiológicamente, montones de efectos increíbles pasan en tu cuerpo cuando no estás comiendo, te estás regenerando todo el tiempo.
Me encanta, me encanta. Marcelo, cuéntanos ahora tus secretos, tus hacks. Ahorita hablamos, ahorita yo me echo un café con MCT. ¿Qué opinas de un café con MCT y melena de león?
Pues son extremadamente buenos. El MTC es algo que para nosotros los keto, porque la gente dice, ahí voy a tomar MTC, no, wey, tienes que tener ayuno, tenés que hacer keto. ¿Por qué? Porque el MTC se pasa directamente al hígado y te da un madrazo de energía. Es como drogarte, compadre. O sea, y de repente sientes en tu cabeza un casco así. No sé si tú lo sientes, pero sientes un enfoque así de— yo me quedo así como si estuviera drogado y mi cabeza 10.000 revoluciones por minuto. Hago 10.000 cosas, se me generan montones de ideas, empiezo a escribir, hacer muchas cosas.
Te lo pregunto porque yo tengo un café que es con MCT y me la dan en León.
Increíble.
¿Es normal que sienta súper energía? ¿Es normal que no tenga hambre? ¿Es normal que esté súper enfocado?
Claro, es que el MTC te saca el hambre, te enfoca.
Marcelo, cuéntanos un poquito los 3 pasos ahorita. Si alguien quisiera bajar de peso, ¿qué le dirías?
Ayuno intermitente, entrenamiento a full en ayuno, y no correr. Porque sí tienes que correr, pero tienes que hacer fuerza. Para bajar de peso tienes que hacer fuerza y hacer keto. Cetosis, porque es muy, es indispensable. La gente dice hago ayuno intermitente, sí, pero ¿de qué sirve si después vas y te comes una pizza? O sea, tu cuerpo se vuelve a lastimar. Entonces yo les recomiendo, no, no nos hagan caso, háganlo 30 días nada más, no lo hagas toda tu vida. Regálame 30 días de tu vida, haz ayuno intermitente, deja el azúcar, deja el arroz, deja el frijol, deja todo el carbohidrato, come solamente verdes y come proteínas, y después me cuentas, y te checas la glucosa todos los días a ver cómo vas.
Me encanta, me encanta. ¿Cómo pasas ahorita en tu casa? Una casa que la gente que no la está viendo es como de 4 pisos, oficinas, como una mansión aquí. ¿Y recuerdas ese Marcelo que estaba en las calles? Ese Marcelo que está durmiendo con ratones, ¿te das cuenta lo que has construido? ¿Y qué te hace sentir?
No, hay veces que no me doy cuenta. Soy muy agradecido, siempre me pregunto, Dios, ¿por qué yo? ¿Por qué me has dado tanto? Y sí, y muchas veces me dicen, ¿qué le dirías al de 20 años? Que lo estás haciendo bien. Vamos por más, ok. Soy un, como te decía, yo soy un intolerante diario, yo diario digo qué más puedo hacer, yo qué más, soy un inconforme, adicto a la inconformidad, o sea, qué más puedo. Yo el otro día le decía a mi esposa, fíjate que le decía, ¿no te gustaría la casa tal y tal? ¿No te gustaría? Porque vimos una publicidad que me mostró, ¿no te gustaría mejor aquella casa? Que tenía alberca, no. Y me dice, no, me gusta esta, pero porque mira que podemos empezar a crecer más, no, empezar a crecer más. Eso me da mucho gusto. Nunca pensé, nunca, nunca pensé llegar a tener la vida que tengo.
Wow, me encanta. Uno de tus negocios que es prestar dinero, y vamos a hablar un poquito acerca de la deuda para terminar el podcast, porque es una parte financiera también muy importante. Tú has prestado a compañías a empresarios millones de dólares. ¿Por qué los empresarios millonarios siguen pidiendo prestado?
Porque son millonarios, porque son millonarios y saben que se invierten. Por ejemplo, por ejemplo, yo trabajo con empresas muy grandes que tú dices, oye, pero si esa empresa factura, todo el mundo necesita dinero. En EE.UU. todo el mundo crece con dinero ajeno, con dinero de los bancos. Es muy fácil, Germán. Tú tienes una utilidad de un 30% mensual, te prestamos dinero al 2% mensual, ok, te presto 5 millones de pesos y vas a ganar más o menos un 1.5%, 2%. Entonces tú prestas, entonces ya no vas a ganar el 30%, vas a ganar el 28%, pero vas a ganar más dinero con mi dinero. Quiere decir que esos 5 millones de pesos, si estás ganando un 30%, vas a ganar 1.500.000 de pesos extra con mi dinero, y no vas a ganar el 1.500.000, vas a ganar nada más 2.200.000 con mi dinero, no con el tuyo. Entonces te estoy haciendo crecer. Si tú usas la deuda para crecer, es un súper negocio. El problema es que la gente usa la deuda para salirse de vacaciones o estilo de vida, para un estilo de vida. Entonces el estilo de vida es un pasivo. Es un pasivo. Yo enseño eso, no es un pasivo. O sea, tu carro es un pasivo, tu casa es un pasivo, o sea, tus hijos son un pasivo. Así de fácil. Y la gente dice no, no, si todo es para todo lo que te saque bolsillo, todo lo que te saque dinero de tu bolsillo es un pasivo. Todo lo que activo es todo lo que te deja dinero en tu bolsillo. Como tú, tú tienes empresas que tú no tienes que estar y que te dejan todos los días una lanita, una lanita. Eso es un verdadero activo. Y eso es libertad financiera. Si mis gastos son 200 mil, 300 mil, 500 mil pesos mensuales y yo gano un millón de pesos mensual, ya tengo libertad financiera. Eso es una verdadera libertad financiera. Y que de esos 500 mil pesos ahorre 200 mil pesos para hacer otra inversión.
Me encanta. ¿Por qué al mexicano, al latino, a las personas les cuesta tanto ahorrar?
Porque prefieren aparentar. Porque preferimos aparentar. Porque preferimos divertirnos a estudiar. Hay mucha gente que le dices: oye, tengo un curso que te voy a hacer crecer y te voy a cobrar $1000. ¡Uy, qué caro! Pero si le dices: te voy a vender un viaje a Miami por $1000, 7 días, 3 noches, el chupe incluido, todo incluido, la comida todo incluida, te pagan los $1000 riéndose. Se gastaron el dinero en divertirse y quizás el curso te haga ganar $100.000. Y la gente no tiene ese pensamiento. Yo gasté millones de pesos en educación, millones, millones de pesos en educación.
Háblanos un poquito, para terminar, de programación neurolingüística. Sé que eres un experto en PNL. ¿Qué es PNL?
Programación neurolingüística. Todo lo que decimos, todo lo que piensas viene de algo que viene grabado en tu inconsciente desde hace mucho tiempo.
Panza llena, corazón contento.
El dinero no crece en los árboles. Eso es una grabación, es todo el mundo la tiene. En todas, en todo lado hago la misma pregunta y todos te contestan exactamente. Entonces, cuando tenemos estrés, ¿qué hacemos? Comemos. El dinero nos cuesta ganar dinero, ¿por qué? Porque no crece en los árboles. Cuida el dinero. Ahorra la gente, y lo que no sabe es que cuando la gente ahorra su dinero está perdiendo dinero. Cuando la gente invierte su dinero está ganando dinero.
Me encanta. ¿Cómo aplicaste la programación neurolingüística en ti? Siendo drogadicto, no teniendo trabajo, cuéntame un poquito.
Hoy por eso recorro el mundo dando conferencias. Las grandes empresas me contratan por eso, porque hacemos cambios mentales en la persona. Yo estuve en una conferencia de tu empresa y la gente se volvió loca. ¿Por qué? Porque hacemos hipnosis, Porque hacemos programación neurolingüística, reprogramamos, porque es lo que hace la hipnosis. A ver, un psicólogo cura una fobia en 8 meses y la programación neurolingüística cura una fobia en 15 minutos.
Cuéntame un poquito cómo lo manejas. Cuéntame algo que tú aplicaste que te ayudó y que te ha ido, por ejemplo, con la programación neurolingüística.
Bueno, estar por ejemplo modelando. Yo empecé a modelar a Tony Robbins. Yo modelé a Tony Robbins. ¿Qué hace? ¿Cómo habla? ¿Cómo camina? ¿Cómo hace esto? ¿Por qué lo hace? O sea, ser un hombre de familia, no toma alcohol, cuida su— creo que ahorita ya está, se hizo quieto, cuida su alimentación, es un hombre muy sano, no hay escándalos. Entonces empecé a modelar eso. Después programación neurolingüística. Yo empiezo a modelar. La programación neurolingüística te lleva a modelar a las personas de éxito. La programación neurolingüística no es chismosa. Por ejemplo, podemos curar a alguien que tenga, que haya sido abusada, y nosotros no necesitamos saber que estuvo abusado. Nosotros llevamos a ese momento donde tú tuviste miedo, donde tú pasaste por esta situación, y ahora al estado deseado. ¿Cuál es tu estado deseado? Estar feliz, contento. Entonces usamos la programación neurolingüística. Para mí, hoy, hoy ayuda a las personas. Y lo mejor de todo, ¿sabes qué? Que lo pueden aprender. Yo enseño, es que yo soy certificado de Bandler. Todos mis cursos van avalados por Richard Bandler, que es el creador de la programación neurolingüística. Muchos dan cursos, muchos te dicen: no, yo te certifico. Dame tu certificado avalado por Richard. Y lo mío va avalado por Richard Bandler. Y nosotros enseñamos a la gente a cambiar, nosotros entrenamos a psicólogos. Nosotros certificamos a psicólogos, a psiquiatras con programación neurolingüística. Imagínate lo poderoso que es la programación neurolingüística.
Me acuerdo muy bien que un día hiciste, la gente que era adicta al pastel de chocolate, le metiste gusanos.
Ah, muy bien, sí, sí.
Cuéntanos por qué le metiste gusanos.
Ok, porque la gente come por imagen. Si yo te digo ahorita, imagínate una pizza hawaiana, espectacular, espectacular, calentita, con borde, viene a tu imaginación. Comemos por imagen. Piensas en un chocolate, qué chocolate, viene tu marca, la ves y después empiezas a saborearla. Entonces ayer hice justo un ejercicio del limón, un limón bien jugoso, me lo aprieto en la boca y todo el mundo saliva. ¿Por qué? Porque por la imagen comemos. Entonces si yo en la imagen que estás comiendo, yo te digo a ti Imagínate una pizza espectacular, y tú te la imaginas, la pizza espectacular. Y de repente te digo: sí, está perfecto, pero ahora quiero que mires alrededor de esa puerta. Del otro lado está el que hace la pizza, es un señor con mucho sobrepeso, tiene mucho pelo, mucho pelo en su cuerpo, está transpirando mucho, y agarra la masa, está amasando, tiene las uñas negras y está amasando con esas uñas. Y tú pones, fíjate tu cara, y Y tú te pones la masa en el cuerpo todo transpirado y sigue amasando. ¿Se te antoja esa pizza? No, porque comemos por imagen.
Claro, yo soy de pocos en los tacos, porque cuando yo voy a los tacos, yo no como tortilla, claro, y siempre les traumo con la salsa. Por eso digo, a ver, yo siempre agarro la cuchara con la servilleta, pero alguien me lo dijo y me traumó.
Sí, ¿por qué?
Porque imagínate tú toma la cuchara de la salsa. Y alguien se comió el taco con la mano, se lo metió a la boca y tiene saliva.
Sí.
Y esa toca, toca la cuchara de nuevo, ¿no? Entonces, desde que me contó eso, yo me volví piqui de agarrar siempre la cuchara de la salsa con una servilleta, porque dice es como el que lamió tu dedo lo está tomando ahí.
Sí, o fue al baño.
Y me lo dijo, y me lo dijo, y sí me consiguió. Pero nunca he visto ese punto de vista. Yo ahora soy un piqui con la— porque me creo una programación.
Claro, se programó.
Ahora, eso es lo negativo. Ahora, lo positivo, lo positivo. ¿Cómo alguien puede programarme? Ahorita el que tiene deudas de la tarjeta, le está marcando el banco.
El problema es que está enfocado en la deuda.
OK, ¿cómo programo a ser millonario?
OK, me programo en los pasos que tengo que seguir para salir de esa deuda. OK, acá está la deuda, acá está la situación. Me alejo de la situación, ok, y yo hago un ejercicio que es muy bueno, que se los recomiendo a todos. Te sientas, te sientas así en el asiento así, y te pones en el estado, te pones en el estado: tengo deuda, tengo miedo, que la situación— ¿te gusta ese? ¿Te gusta ese Germán? No, no. Ok, entonces hago que te sacudas, te paras alrededor, afuera, afuera, y ahora eres el coach. Elige el coach que quieres: Tony Robbins, el que tú quieras. Y que ese güey te aconseje. Entonces te pones al costado y le empiezas a decir qué es lo que tendrías que hacer. Que ahora no te muevas, pero ¿qué le dirías tú a Germán como coach? Tú eres un coach. ¿Qué le dirías tú a Germán que tiene que cambiar para salir de la deuda?
Le diría: número 1, tienes que bajar tus gastos. Número 2, tienes que tener una disciplina financiera. Y número 2, tienes que encontrar un vehículo en la que hagas dinero. Entonces vas a reducir tu estilo de vida. Si me debes $50,000, vas a poder, voy por a pagar en 10 meses, bien, 5 mil pesos extra, voy a enfocar en eso. Pero, ¿qué pasa con ahora? 5 mil, te vas a dar cuenta que pueden dar 10 mil pesos, y en ese momento te enfocas todos los días.
Lo que va a ser doloroso, pero a ver, me necesitaste, no, no, tú eres coach, exacto, no, no, pero, ¿por qué? Porque todos tenemos lo que necesitamos adentro de nosotros.
Me encanta, me encanta.
Eso hace la programación neurolingüística, nos hace dar cuenta, exacto, o sea, cosas que no sabemos. Yo usé la programación con la mente Lamentablemente, con el fallecimiento de mi hijo, lo usé, lo usé, lo recontra usé, porque si no, memoria de la angustia.
Hoy, ¿por qué la gente es tan adicta a la pornografía?
Y porque también es una fuga, es una forma, porque es una fuga, porque es la pornografía que es dopamina. Somos adictos a la dopamina. ¿Por qué somos adictos a cambiar, a scrollear? Porque estamos adictos a la— ¿Qué pasa cuando te pierdes el teléfono, cuando te olvidas el teléfono?
Yo, una de las cosas que más disfruto de hacer podcast es 1, 2 horas sin celular, porque si estuviéramos tomando un café, estuviéramos viendo el celular, viendo pendiente, viendo tal, pero te conectas tanto. Claro, hace cuánto que no, muy bien, no me había dado cuenta. Exacto, entonces es algo que realmente dices, uf, voy a descansar tanto.
Yo lo hago cuando vendo, sabes. Yo en mis cursos de ventas, cuando me contratan las empresas, todos me preguntan, ¿cuál es el primer paso, coach, que tiene que hacer? Pues, ¿cuál es? ¿Cuáles son los pasos de venta? Primer paso: apaga tu puto teléfono. Listo. ¿Por qué? Porque tú tienes todo, pero tienes el teléfono prendido y está sonando y está vibrando y está vibrando y estás: ¿quién será? ¿Y quién será? Y es el TikTok, cabrón, que está sonando. Entonces concéntrate en cerrar tu negocio, apaga tu teléfono y solamente concéntrate en lo que tienes que hacer. Lo que me estás diciendo ahorita es increíble. Yo se los digo a la gente cuando vende. Tienes 20 minutos para cerrar. Ayer cerramos un negocio, llevé a uno de mis muchachos a cerrar y se quedó impresionado que en 20 minutos cerramos una comisión para nosotros de 3 millones de pesos, $150.000. Entonces muchos coaches de ventas, y viste que ahorita son todos coaches de venta, te enseñan y que la idea. Entonces yo me río, digo, y dicen es que yo vendo high ticket. ¿Cuál es tu high ticket? $2.000. Negocios, cierro en 20 minutos $150.000. Y así la gente todavía me dice hoy, me gracias por haber venido. No, puta, y eso lo logré hacer porque cambié mis creencias limitantes, porque cambié mi autoestima, porque aprendí, me eduqué, me eduqué, me eduqué, me eduqué, me eduqué. Ojalá que la gente esté viendo este video porque acá hay educación, hay amor, cabrón. O sea, tú vienes, no sé de dónde chingados viniste, trajiste todo tu equipo, toda tu inversión. Viniste, me hiciste el favor de venir a mi casa, te lo agradezco muchísimo. Entonces, la gente tiene que ver, en internet encuentras pornografía pero gratis, a mano y a diestra y siniestra, pero también encuentra tu podcast. Claro, también encuentran a German Castelo Muzquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquiz la de turismo tuya, la que la agencia, claro, porque, ¿cómo se llama? Porque para viajar a Rusia, a todos lados que ha viajado. Entonces la gente puede aprender, la gente tiene que, y no envidiar a German Castelo Muzquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquiz Fíjate cómo camina, cómo habla, qué hace, qué come, qué, cómo duerme, cómo agarra su vaso, cómo hace todo. Modélalo, modélalo. Pídele, pídele por favor permiso a estar con él todo el día, mañana, tarde y noche, durante 15, 20 días. Te vas a hacer millonario.
Últimas 2 preguntas, porque sería una maestría hablar contigo. Hagamos un segundo capítulo y quiero enfocarme en ¿Por qué la gente le da tanto miedo dedicarse a las ventas? Y lo ve como, ah, es vendedor. Y yo tengo una teoría, que es por la, no tienes esa parte, tiene la incertidumbre cuánto puedes ganar.
Y yo lo veo positivo porque tienes incertidumbre cuánto puedes ganar porque no estás estudiando lo suficiente, porque no estás preparado. Te da miedo porque no estás preparado. Yo llego con un cliente archimillonario, te digo más, El otro día entré con el cliente, con el cliente que te dije, por primera vez factura 40.000 millones, te dije. Y llegó y me dijo Marcelo Shawuna, el tiktoker, y me reí. Por eso tu marca personal es importantísima.
Eso me encanta. Y con eso termino. ¿Cómo un empresario de 50 años, 55 años, que no tiene necesidad de hacer redes sociales ¿Cómo te metes a las redes sociales?
Yo empecé, fíjate, hace muchos años por un empleado que me dijo: tienes que hacer tu libro, empieza a hacer esto. Y empezamos, empezamos a hacerlo, quizás primero por ego, claro, para que te vean. Antes no existía lo de la marca personal, lo hacíamos por hacerlo. Y hoy, hoy, hoy para mí es indispensable hacer marca personal. Me caen negocios todos los días a A mí me hablan a mis redes para decirme hoy necesito 20 millones. Ayer cerramos, no, ahí está Bogar, cerró 2 negocios ahorita de TikTok que yo no había visto. Él maneja ahorita el TikTok, 2 negocios, uno de una empresa que factura 250 millones y otra empresa que factura como 5 millones mensuales. Entonces, y salen de, porque yo hablo del dinero que estamos prestando, la gente que ve este podcast, no La gente que me ve en todos lados saben que nosotros nos dedicamos a prestar dinero y eso me posiciona, me posiciona, y saben que pueden contar conmigo, que soy profesional. O sea, te estoquean y que ven en tus redes que eres un hombre recto, que vives con tu familia, que esto que lo otro. Entonces la marca personal es indispensable. Y aprender a vender, para terminarte esa pregunta, es aprender a vender, es volverte millonario.
¡Oh, guau! Me encanta.
Si no aprendes a vender, no vas a poder ser emprendedor. Si no aprendes a vender, nada va a cambiar en tu vida. ¿Por qué? Porque mira, nosotros los empresarios tenemos costos, empleados, tenemos que pagar rentas, empleados, seguro social, esto, impuestos, todo esto. Cuando tú eres vendedor, compadre, tú dices: me voy a ganar 20% de lo que venda. Vendo 1 millón de pesos, me gano 200. ¿Quieres ganar 1 millón de pesos? Vende 5. Pero ponte a vender, ponte obsesivamente a vender. Yo cuando vendí, fui empleado, fui el mejor vendedor, siempre fui el mejor vendiendo porque era obsesivo, tenía un hambre encabronado y ganaba fortuna. ¿Quieres hacerte millonario? Aprende a vender.
Me encanta, me encanta. Marcelo, muchas gracias por tu valor, mano. Hablas mucho de conciencia, es una historia increíble. Y bueno, siempre que vas a nuestras conferencias, creo que tenemos una ahora en diciembre, me encantaría que vinieras acá a hacer en Ciudad de México y va a ser el Awaken. ¿Tú qué opinas de EVO Global?
Y es algo que yo siempre te lo dije a ti, a tus muchachos, todos ven mis historias y amo que es alejar a los chavos de las drogas, acercarlos al dinero. Los chavos que están jóvenes ahora tienen que aprovechar el impulso de EVO Global porque sabes qué, aprenden a ganar dinero, aprenden a ser mejores personas, aprenden a viajar, cabrón, los veo viajar y eso es algo bueno. Nuestros chavos están perdidos, nuestros jóvenes están perdidos en las drogas, en el alcohol, están perdidos en la pobreza y siempre pensando qué voy a hacer, qué voy a hacer. Creo que tú los llevas de la mano al éxito, tienes muchísimos, muchísima gente en tu networking. Y eres admirable, la verdad que yo siempre te lo digo. Estás muy joven, eres muy joven, y bueno, lo que haces es fantástico.
Venga, hermano, pues muchísimas gracias por tu tiempo, por tu casa. Y pues ya saben, vamos a tener en nuestro Awaken al gran Marcelo, nuestro gran evento. Así que van, aquí vamos a dejarlo. Y si quieres aprender, ¿dónde te siguen en redes sociales?
@marceloyaguna en TikTok, @marceloyagunaoficial y Marcelo Yaguna Motivación en YouTube.
Perfecto, ya lo escucharon, amigos de Bob el Podcast. Nos vemos en otro podcast más. Eso, gracias, hermano.
Gracias, mi rey. Gracias.