Two speakers share how surrendering to God brought financial turnaround. Speaker B had repeated bankruptcies from reckless spending and saying yes to everyone. Setting boundaries and learning to say no shifted everything.
De hecho, Paco, una vez que platicamos hace como 6 meses, un año, me dijiste que cuando hiciste más dinero es cuando estabas entregado a Dios. Hermano, no sabes cómo me fue. Tú hiciste más dinero cuando estabas entregado a Dios.
Impresionante. Cuando yo le entregué mi vida a Dios, y de repente yo decía que estaba quebrado, y de repente he estado quebrado varias veces en mi vida, ¿no? Por mis excesos, por mi locura, por invertir mal, por invitar a todo el mundo, por decirle sí a todo el mundo. Yo era también una persona que a todo el mundo sí, ahora ya aprendí a decir que no. Entonces siempre como que era yo un pleaser, sabes, no puedes decir no porque qué van a pensar de mí, yo siempre tengo que ser bueno. Son ideologías muy de culto.