Borgetti ganaba 300 pesos mensuales en tercera división, más 100 pesos por gol. Sin aspiraciones claras de ser futbolista, fue descubierto por un visor que lo llevó a Guadalajara, donde le ofrecieron un contrato directo al primer equipo.
En Culiacán tenía lo mío, en televisión me pagaban, podía sobrevivir con lo que tengo, con lo que me daban.
¿Ya tenías un sueldo? ¿Cuánto era?
300 pesos mensuales, pero me daban 100 pesos por gol y ahí es donde me iba bien. Entonces ahí me alivianaba. Estudiaba en la universidad, entonces tenía ya las cosas.
¿De ser profesional no soñabas, no tenías esa como, todos abrazan el sueño, quiero ser, no?
No, no, no, realmente no, hasta que un día terminando un partido ahí se acerca la persona que me había llevado a Guadalajara, al que habían nombrado como visor en Culiacán. Y a mí se me hablaron de Guadalajara y me dijeron que si te habías quedado en el primer equipo, vas a estar dentro de los 25 registrados, tienes un año para jugar. Si en un año no juegas, gracias. O sea, no pasaste ni Sub-20 ni Sub tal, fue directo profesional.