In this Spanish‑language interview, the speaker recounts his descent into severe cocaine addiction and the criminal lifestyle that funded it. He describes selling any goods he could—chains, sneakers, shoes—to buy cocaine, even hiding the drug in his infant daughter’s diapers to evade police searches. He admits being the “worst son, father, and husband,” describing constant obsession with the drug. The speaker also details his early delinquent activities, primarily stealing car stereos by breaking into vehicles and reselling the equipment. He explains that his most serious imprisonment came under the “ley Cancha,” linked to his involvement with Boca Juniors’ barra brava, resulting in a six‑month jail term that coincided with the birth of his son Kenan in Mexico. He recalls his mother visiting the prison with bread on May 19, expressing anger at his irresponsibility. Throughout, the narrative is marked by remorse, self‑criticism, and a stark portrayal of the personal and familial damage caused by his addiction and criminal actions.
Chapters
Cadenas, tenis, zapatos, todo lo que podía vender vendía. O sea, estar en las últimas, las últimas.
Todo por la cocaína.
Llegué a ponerle en los pañales de mi hija. Yo cargaba a mi hija, iba a comprar drogas, y para que la policía, si me revisaba, no me encontrara nada, en los pañales de mi hija la traía caballito, le ponía la droga para que no la revisaran porque era una niña. O sea, y la gente me dice hoy, mira, es un hijo. Sí, era una porquería. Sí, fui el peor hijo del mundo, fui el peor padre del mundo, el peor esposo del mundo. Era una lacra, una lacra, una lacra. O sea, no era una mala persona, estaba enfermo, estaba enfermo, no podía parar. O sea, una angustia increíble. Yo me despertaba pensando droga, me dormía pensando en droga, me desmayaba pensando en drogas. O sea, alucín total y absoluto.
Hoy también algo que me lo contaste también, que empezaste tu carrera a delinquir.
Sí.
¿En qué lo que robabas? ¿Qué es lo que delinquías?
Primero robábamos autoestéreos, rompíamos carros y sacábamos estéreos para poder, para vender estéreos, vender los estéreos. En esa época se podían robar y sacamos estéreo, que no me siento nada orgulloso, pero era lo que tenía que vivir para llegar.
Hoy a la gente no sabe qué son estéreos.
Que la radio que tienen ahorita con pantalla, antes no existía, era nada más poner el cassette, y eso no los compraban. Y yo, y yo todo lo que vendía era para drogarme, o sea, era una angustia terrible.
¿Y cómo fue la vez que caíste en prisión?
Caí muchas veces, pero la última que caí fue la más grave, que fue por la ley Cancha. O sea, estuvimos casi 6 meses ahí y Y fue cuando nació mi hijo Kenan, mi hijo. Yo había mandado, había mandado a Sandra, que es la mamá de mis hijos, de mi primera esposa, la mandé a México para que naciera. Yo quería que mi hijo naciera en México, yo quería tener un hijo mexicano. Entonces Kenan nació aquí en México. Pero yo me acuerdo muy bien esto, 19 de mayo, mi madre llega a la cárcel. Con bolsas con panes.
¿Por qué caes en la cárcel?
Porque estaba preso.
¿Pero por un estereo?
Ah, no, no, por la ley cancha. Yo vivía en la cancha, yo era de la hinchada de Boca y ya no podía entrar porque ya me habían metido preso muchas veces por la ley de las barrabravas. Boca-River era para nosotros madrearnos. Entonces terminé preso. Llegó la única vez que vi a mi madre tan enojada, la vi 2 o 3 veces enojada, pero esa vez vino y me dijo, mi hijo, mientras usted está aquí por borracho, su hijo acaba de nacer el día de ayer solo con su esposa, que estaba con toda su familia, pero no importa, tiene que estar su marido. Pero yo era muy irresponsable.