De Ecatepec a los Juegos Olímpicos | EVOLVER PODCAST | JAHIR OCAMPO

In this Evolver Podcast episode, Olympic diver Jahir Ocampo recounts his journey from a modest upbringing in Ecatepec to competing on the world stage, while reflecting on the mental, financial, and institutional challenges he faced. He describes how a viral video led him to contact motivational coach Diego Dreyfus, whose one‑on‑one sessions helped Ocampo identify and balance his ego, understand that medals do not define a person, and develop a resilient mindset. Ocampo explains the role of ego as a “super‑power” that can be harnessed for performance, and how he applied these insights during training and competition. He details severe financial constraints, including the loss of federation support, and how he financed his trip to the 2023 World Championships in Japan by organizing a raffle that offered a Mercedes, an Apple Watch, and an Under Armour kit, ultimately receiving community support. The conversation moves to the collapse of the Mexican Swimming Federation, his missed opportunity for the Tokyo Olympics due to injuries, and his participation in the reality‑show Exatlón, describing the grueling conditions, contract restrictions, injuries, and the psychological intensity of the competition. After retiring, Ocampo became director of the National High Performance Center (CNAR), overseeing facilities, athlete services, and resource allocation for 27 sports, and shares his perspective on CONADE’s budgeting, past administrations, and the need to balance mass participation with elite medal goals. He offers concrete advice to parents and young athletes: early exposure (4‑5 years), consistent school‑sport involvement, and parental discipline in supporting training. Ocampo closes with a personal mantra about confronting fear, living fully in the present, and encouraging others to pursue their passions. The episode blends personal anecdotes, practical guidance, and systemic critique, providing a comprehensive view of an elite athlete’s life beyond the diving board.
Chapters
Y de ahí me acuerdo perfectamente que mi papá me dice: si me ganas una medalla de oro internacional, te cambio el fútbol. Y en estas dos ciudades, de 6 medallas de oro posibles, me traje 5. Truenatrá, mi ligamento. Pero yo, por no querer dejar de entrenar, empecé y seguí, seguí, seguí. Empecé ganando 500 pesos, ok, al mes, a los 9 años. La de bronce, 35, 38 mil pesos. Plata, 45, y oro, 50 mil pesos.
¿Qué se siente enterarte que vas a las Olimpiadas? Oye, ¿cómo está en la Villa Olímpica? ¿Es cierto que hay camas para que la gente tenga sexo?
No, ahí se tiene lo que tú quieras. En la recepción siempre te ponen condones. De hecho, hubo un tema en Río que se taparon las tuberías.
¿Qué diferencia entre un psicólogo deportivo y Diego Dariño? Uno de los momentos más fieles fue cuando vendiste tu coche. ¿Por qué no te apoyaron? Oye, cuéntanos un poquito de esa parte de Hexatlón. Es cierto que se sufre, cabrón.
No puedes tener contacto ni siquiera con— Ni con el mesero.
Oye, y hubo peleas ahí que vamos a dar aire fuerte.
Sí. Hubo una fuerte. Que nos peleamos contra Estados Unidos.
¿Qué tal, amigos de Evolver Podcast? Hoy tenemos un invitado muy especial, un invitado olímpico. Estoy emocionado porque estoy aquí con el gran Jairo Campo. Hermano, gracias por estar aquí en el podcast. Un gustazo, un gustazo. Hoy es cierto, en persona, claro. Para mí ya te seguía, te admiraba mucho, y de repente que tú me siguieras, para mí fue como guau, me sigues. Y es como, como que la energía, no, siempre la energía nunca miente, el universo nunca, nunca se equivoca.
Exacto, no, siempre te pone las cosas o las personas cuando las tienes que conocer.
Totalmente de acuerdo. Y créeme que siempre que entrevisto un atleta, a un deportista, siempre creo que tienen cosas que es la disciplina, que ayuda para todo. No, siempre digo que todo se resuelve con disciplina. Si tienes deudas, disciplina financiera. Si tienes, este, sobrepeso, disciplina comida. Si tienes malos pensamientos, disciplina en pensar. Entonces me gustaría que nos contaras un poquito, que todos de niños queremos ser futbolistas. Sí, porque clavadista, cuéntanos.
Es que ni yo sabía que iba a ser clavadista. Si a mí me hubieran dicho, este, vas a ser futbolista, yo encantado. Hasta la fecha le digo a mi papá, oye papá, ¿por qué no me metiste al fútbol? A mí me encanta el fútbol, creo que no juego mal.
OK.
Jugaba bien. Mi papá fue futbolista, jugó en el Atlante.
¿Profesional?
Profesional, se quedó ahí en reservas. Miguel Ángel Ocampo.
OK.
Estuvo en la época de Cabiño y de esa época. Y mi papá quería que uno de sus hijos fuera futbolista o el mejor en algún deporte. OK, entonces bueno, somos dos hermanos, bueno, mi hermano y yo nada más, mi hermano es mayor que yo, y desde chiquitos, desde los 4 años yo empecé a nadar, aprendí a nadar, y luego luego me pasé a clavados a los 5 años.
OK.
Entonces desde los 5 años hice diferentes deportes, uno de ellos fue clavados, pero también hice taekwondo, kickboxing, capoeira, voleibol cuando me daban vacaciones en el otro deporte, y así diferentes en un plan vacacional. Desde chiquito me gustó mucho el deporte, pero los clavados influyó mucho el entrenador que tuve desde el día 1, porque desde el día 1 a mi entrenador le pagaban de 3 a 5 de la tarde. Él nos citaba a las 2 de la tarde y nos íbamos hasta terminar el entrenamiento, el plan de entrenamiento que él tenía, que nos íbamos hasta las 7 de la noche. Si conocen México, a todos los que nos están viendo, yo nací en el Estado de México, en Ecatepec, Ecatepón. En Ecatepón, literal. Y de Ecatepec yo entrenaba en la Clínica 23 en Eduardo Molina. Tenía que tomar a veces 3 camiones, o 2, mínimo 2 o 3 camiones. Hacía casi 1 hora y media, 2 horas de transporte público para llegar a la alberca.
Entonces, ¿cuántos años tenías?
Yo tenía 6, 5 años. O sea, desde chiquito era full. O sea, nunca fui un niño normal. Nunca fui un niño de salir a la calle o quedarme en casa, jugar videojuegos. Aunque siempre tuve todo, nunca fui un niño normal. O sea, claro, siempre mi disciplina fue así desde chiquito. Entonces nunca me di cuenta de lo que estaba haciendo hasta muchísimo después, ¿no? Entonces este entrenador me citaba a las 2, y para yo llegar a las 2, mi mamá tenía que pedir permiso en la escuela para salirme una hora antes de la hora normal de salida en la escuela. Entonces mi mamá pasaba por mí, llevaba la mochila de la escuela, la del entrenamiento y la comida. Me subía al camión, nos subíamos mi hermano y yo, y ahí íbamos comiendo, me dormía, me cambiaba, llegábamos al entrenamiento y hasta terminar, 7 de la noche. Y a veces mi mamá, para evitar el tráfico de regreso, me metía otra hora a hacer otra actividad, de 7 a 8 karate o taekwondo. Entonces todo era full, full, full. Y luego llegaba a casa 9:30, 10 de la noche, ir a hacer tarea, lo que me tocaba en la escuela, ¿no? Y me acuerdo que llegaba ya fundido hacia la tarea y luego le decía a mi mamá, pues ya te toca, ayúdame. Y mi mamá pues terminaba la tarea, o a veces no la hacía, y al otro día en la mañana pues ya la hacía en la escuela. Pero así empezó mi vida deportiva desde chiquito. Y los clavados, el entrenador que me tocó pues me formó la disciplina desde, desde un inicio. Y él tenía la disciplina y la visión de llegar a ser uno de los mejores entrenadores de México a nivel olímpico. Actualmente es el entrenador de medallistas olímpicos que está en Guadalajara, es Iván Bautista, y que justo ahora en este momento hoy acaban de ganar, ya van 5 medallas en el Campeonato Mundial de Singapur que está celebrándose justo ahorita, ahorita a las 7 de la noche están los clavos interesados de mujeres, y él está allá. Entonces ese entrenador fue el que me perfiló, y uno de los datos importantes es que este entrenador nunca hizo clavados. O sea, él no tiene ni la sensación de tirarse un clavado, el más sencillo, de la orilla. Él no tiene ni idea qué se siente tirarse de 3 metros, de 10 metros, absolutamente nada. Él se enfocó, le gustó el deporte, fue Salió de la licenciatura de educación física de la ESSEF y de ahí se especializó en clavados. ¿Cómo se especializó? Iba al comité olímpico con Jorge Rueda. Él en ese momento era el entrenador de medallistas olímpicos como Jesús Mena, Fernando Platas. Y lo que él hacía es que llevaba su cámara y grababa todo y repetía los vídeos, repetía los vídeos y escuchaba todo lo que le decía el entrenador Jorge Rueda a los atletas. Entonces él hacía así, se ganó un curso en China, grabó todo, regresó y replicó el sistema chino y a la mexicana. Pero él todo el tiempo era vídeos, vídeos, vídeos, vídeos, vídeos, vídeos.
Pues un obsesionado entonces.
Obsesionado del deporte.
Ok, qué buen dato ese, que tu profesor nunca nadó y te enseñó.
Exacto.
Wow.
Por eso los clavados y no el fútbol.
Exacto. Oye, ¿y si te gustó de niño? Sí, o sea, como un castigo a clavados.
El primer día que me metieron a clavados, mi mamá dice que todavía yo no sabía nadar muy bien, yo nadaba como perrito. Ok, mi mamá vio desde las gradas que me suben al trampolín de 3 metros y ella me dice que empezó a gritar: mi hijo no sabe nadar, mi hijo no sabe nadar. Y en eso ve que me aviento y salgo nadando como perrito y me volví a subir.
Entonces ya como que se quedó tranquila pensando que me Sí, creo que desde niño, digo, yo no fui cero clavadista, pero creo que los clavados de niños es algo muy divertido, ¿no? Es algo que ves a niños aventándose, aventándose, aventándose. Creo que es algo como que está en nuestro ADN, ¿no? O sea, como que las vacaciones de los niños, de nosotros los niños pobres, nos llevaban al río a aventarnos, ¿no? A un balneario y antes de clavados era algo divertido, ¿no? Era algo que sufrían, ¿no?
O sea, no me acuerdo de haber sufrido.
Y si dijiste, y en qué momento dijiste, yo 6, 7, y te voy a hacer profesional de esto, a los 9 años, los 9 años, porque los 9 años tuve mi primer competencia de olimpiada nacional, fue en Mérida, Yucatán, y éramos como 60 niños.
Sí, sí, de hecho tardé mucho tiempo en competir, empecé a los 5 años y hasta los 9 años competí. Y hay competencias antes Sí podía haber competido desde los 7, ok, pero mi entrenador no me metió desde los 7 u 8 años porque sabía que todavía no estaba listo. Entonces hasta los 9 años, que ya era mi categoría y yo estaba bien, fue mi primera Olimpiada Nacional y ahí ganó mis primeras 2 medallas de plata a nivel nacional. Entonces éramos 60 niños y desde ahí ya medalla de plata. Y al otro año fue Sydney 2000 y veo ganar su medalla Fernando Platas. Y desde ahí dije, no, yo voy a ser el próximo Fernando Platas.
Desde ahí ya me metí. Wow, me encanta. Oye, 2 pasos atrás, tus papás con esa mentalidad de 6, 7 años, y algo que estamos platicando antes es que tus papás estuvieron en Herbalife. Y algo que tiene Herbalife, para gente que lo, porque fue un esfuerzo para tus papás cruzar 3 camiones, es difícil. Pero, ¿qué tan importante crees que esa escuela de Herbalife de tus papás ayudó a crear un atleta olímpico?
Sí ayudó bastante el sistema, el sistema, pero más que nada yo creo que me regreso todavía a la juventud de mi papá. A mi papá se le muere su papá cuando tenía 9 años, de 6 hermanos. 2 hombres. Entonces, a los 9 años era compañera mi abuelita, y me acuerdo que me dice mi papá, iba a Tepito, vendía lo que sea, y pues sus hermanas más grandes a los 13 años se tenían que salir a trabajar, a la escuela y todo, y hacerse cargo de la familia. Entonces, desde ahí mi papá agarra a su padrino y lo empieza a encaminar al fútbol, pero nunca tuvo un soporte familiar para poder llegar a ser grande en el fútbol. Entonces, desde ahí, así como me platica mi papá y todo lo que me cuenta, desde ahí ya traía en su mente el chip de que uno de sus hijos iba a ser campeón en algo. O sea, ya traía un modelo.
Tipo como la película de Serena Williams.
Así, así, así. O sea, ya traía todo el plan exacto. Si no era fútbol, era en algo, pero así iba a ser. Entonces desde ahí pues empezó a educar a mi mamá. O sea, me decía mi papá que cuando mi mamá estaba embarazada, de los dos le decía: tiene que ser niño, tiene que ser niño. Y mi mamá, por miedo a no ser niña, pues siempre pensaba: van a ser niños, van a ser niños, van a ser niños. Entonces desde la mentalidad de ahí nacimos dos niños, y desde ahí pues mi papá ya traía el plan de al entrenamiento, al entrenamiento, el deporte, el deporte, y empieza todo ese sistema diferente. Entonces ya yo más grande me acuerdo cuando también mi papá me llevaba, me ponía los discos de motivación de Alex Day, Jorge Villalobos, de Jim Rohn. O sea, me acuerdo mucho del Despertador de Alex Day porque era un clásico, de ley, un clásico. A ver el sol salir, ya los papás llevar a sus hijos a la escuela, así empezaba el audiolibro. Entonces Pues desde chiquito era así todo el tiempo. Yo repetía, repetía inconscientemente, ya lo traía en la cabeza. Llegaba al entrenamiento, a la escuela, y empezaba con el audiolibro, ¿no? Y luego leer, me ponía mi papá siempre 10 minutos a leer lo que fuera, pero estaba en constante crecimiento sin que yo lo viera así. Hasta después que me di cuenta, cuando a los 14 años me salí de mi casa para entrenar para seguir mi carrera deportiva, me voy a vivir a Guadalajara. Y pues ahí solito yo empecé con el tema de la autodisciplina. Y el tema de Herbalife, pues mis papás y mis tíos, más que nada mis tíos, encontraron ese sistema de negocio que si tú le ponías disciplina y mentalidad, pues te elevas Tú conoces el multinivel, muchos conocen el multinivel de aquí. O sea, si lo haces muy bien, consciente de querer ayudar y ayudarte, vas escalando y vas a ganar muchísimo más que cualquier persona que tiene una profesión.
Porque total, total, y lejos de, lejos de que te ganas un buen ingreso residual, puedes tener un negocio, ser libre. Creo que lo que te da también es la escuela de mentalidad, la puedes aplicar en todo, no. O sea, tu papá lo aplicó en ti, sí, el ego, para crearlo. Entonces tenías un papá diferente también, ¿estamos de acuerdo? Y eso, eso a nivel inconsciente para ti era normal que te pusieran audios de éxito, ¿no?
Sí.
Pero cuéntanos, entonces, 9 años compites, ¿en qué momento llega tu primer torneo ya nacional?
Tu historia internacional. De ahí viene. A los 9 años compito a nivel nacional y a los 11 años tuve mi primera competencia internacional. 11 años en Estados Unidos, un dual meet, era en Coral Springs y en Orlando, Florida. Y de ahí me acuerdo perfectamente que mi papá me dice: si me ganas una medalla de oro internacional, te cambio el fútbol.
¿A ti te gustaba el fútbol?
Sí, jugaba siempre, me encantó, y jugaba a escondidas porque también mi entrenador de clavados me decía: no juegues fútbol, no hagas otras cosas porque te vas a lesionar. Pero yo me iba a jugar los fines de semana.
¿Y tu papá, por qué siendo futbolista no ¿Por qué me dejó?
O sea, pensó que en los clavados me iba a aburrir a los 11 o 12 años y después me iba a cambiar al fútbol. Entonces, por eso a los 11 años me dice: me ganas una medalla de oro internacional y te cambio al fútbol. Yo: órale, va. Me voy y en estas 2 ciudades, de 6 medallas de oro posibles, me traje 5. Entonces regreso, me acuerdo perfectamente que llego al aeropuerto y pues las fotos, periódicos, entrevistas, todo. Yo era el de los más chiquitos de la selección. Y mi papá se me acerca y me dice: pues ya dale las gracias a tu entrenador y dile que te vas a cambiar al fútbol. Y yo la pensé, dije: híjole. Y tenía otra competencia en Canadá al mes o a los 2 meses. Y le dije: mi papá, no, me espero otro ratito después de Canadá y ya después vemos. Me dice: no, te cambias ahorita o no te cambias, porque no vas a estar desperdiciando el tiempo del entrenador, que te lo da a ti y que se lo puede dar a otro más. Entonces de ahí dije, no, pues me quedo. Y de ahí ya me seguí.
Oye, de niño me imagino que en cuestión de dinero, uno sabe que los futbolistas son, les va muy bien, son millonarios, ¿no? Los clavadistas no tienen esa fama. No, pero ese niño no piensas en eso.
Cuando estabas niño nada más haces las cosas porque te divierte.
Si no, no estabas pensando en cuánto ibas a ganar.
Si hubiera pensado en eso, yo creo que sí hubiera sido futbolista.
Sí, claro. Entonces empieza el 11, vas a Canadá. Y cómo te va en Canadá?
En Canadá gano igual plata y bronce. De eso no me acuerdo muy bien, pero sí fue la de EE.UU. Pero desde ahí empecé, o sea, desde los 9 años tuve 9 olimpiadas nacionales cada año consecutivas y en todas gané.
Hoy cuéntanos cómo era ser un niño famoso a esa edad, porque en la escuela imagino que eras famoso.
Sí, desde la escuela ya sabían, ay, es el ¿Es el clavadista? Ah, es el que se va. Y la directora pues me ayudaba, sabía que me iba de viaje una semana, dos semanas, y regresaba, y me ayudaban con la, con los trabajos, las tareas. O sea, pues escuela privada, pública, privada siempre, que es lo que le admiro mucho a mis papás, de ver de dónde salieron ellos, con críticas de los familiares, con críticas de los hermanos. Sácalo de ahí, ve cómo está bien cansado. Y luego cuando mis papás no tenían dinero, yo nunca lo supe hasta ahora más grande que platico con mi papá y le digo: ¿cómo le hiciste? Y me platicaba: no, pues había veces que no teníamos nada, nada, y debíamos en la escuela 6 meses, 8 meses, iba a hablar con la directora y luego mi mamá: este, pues mi esposo está de viaje. O sea, se las arreglaban y yo nunca lo vi.
Y me encanta, y creo que eso muchos desde niño cómo entrenar a un campeón. Y creo que fíjate, son 11 años, alguien estaba apretando por un Nintendo, ya compitiendo atleta. Y creo que como deportista sabes que el tiempo, el tiempo para niño parece que a los 15, como los 18 años, si no eres futbolista todavía, ya estás viejo, ya de estar debutando. Y bueno, claro, cuéntanos, estoy viendo aquí que fuiste campeón mundial en Barcelona 2013. Cuéntanos cómo es ese mundial y qué significa ser campeón mundial?
Fue mi primer campeonato del mundo de primera fuerza. Ok, ya había sido yo medallista mundial juvenil.
¿Cuántos años tenías ahí?
Ahí tenía ya 23, ya había pasado muchas etapas, ya había sido campeón panamericano junior, campeón centroamericano, este, medallista mundial junior, ya era reconocido a nivel internacional en lo junior. Y después tuve como 2 o 3 años que me estanqué, o sea, me puse muy grande, muy fuerte. De por sí, los clavadistas me llegan aquí casi todos. Yo soy de los más altos de clavados en el mundo.
Wow.
O sea, los chinos me llegan aquí, Rommel Pacheco igual aquí. O sea, todos son chaparritos, yo soy el único diferente, claro. Y algunos alemanes y así. Entonces, desde chiquito también decían que yo no iba a ser bueno en los clavados, inclusive entrenadores olímpicos. Decían que no, que me cambiara al fútbol, que estaba muy alto y muy grande.
De hecho tú, si te veo, pareces futbolista, Sí, sí.
Y entonces pues ahí mi papá me decía, no, mira lo que están diciendo, que no puedes. Y me picaba mi papá, entonces yo iba y empecé a ganar todo. Pero en esos 2, 3 años antes del 2013 me estanqué y quedaba terceros, cuartos, terceros, cuartos. Y ya a los 18 Termino de ser juvenil, se acaba la etapa juvenil de los clavados y pasas a primera fuerza, y de ahí ya te toca contra todos. Entonces a los 17 gano la primera fuerza y le gano a los mejores que estaban en ese momento. Entonces yo ya me estaba perfilando desde antes para estar en Beijing 2008 para mis primeros Juegos Olímpicos. De ahí me lesiono unos 4 meses antes de la rodilla.
¿Cómo se lesiona un clavadista?
Es una lesión que se llama osgus later, que es del crecimiento y de tanto impacto en el agua, de brincar, de hacer los mortales, que es en el piso, y de tanto impacto en la rodilla. Entonces se inflamó mi ligamento, no podía doblar ni estirar la rodilla. Entonces eran 4 meses antes de Beijing 2002.
¿Ya habías calificado a las olimpiadas?
No, todavía no iba. Pero tenía mi último Panamericano Junior y le dije a mi entrenador: yo no quiero ir al Panamericano Junior para quedarme a entrenar y en 3, 4 meses competir para el selectivo de Juegos Olímpicos. Entonces nunca nadie te dice no quiero ir a una competencia. Mi entrenador se queda así, se va él con la selección, yo me quedo entrenando. Y entrenando, haciendo una sesión de pesas, siento como truena, tra, mi ligamento. Pero yo, por no querer dejar de entrenar, empecé Hice y seguí, seguí, seguí. Entonces con hielo los 3 días paré mientras mi entrenador estaba en el Panamericano. No le dije nada, medio me recupero, y cuando llega pues me empieza a poner ya las cargas más fuertes de entrenamiento. Y mi rodilla estaba hinchada, yo me la vendo, y en un clavado de gran dificultad brinco en el trampolín y tra, ahí sí, o sea, sentí como si se me hubiera roto, pero no. Entonces ya caigo al agua, empiezo a llorar, me llevan al servicio médico, me dicen no puedes hacer ningún brinco mínimo en un mes. Y yo, madre, y pues yo en el cuarto con audífonos y haciendo mis entrenamientos mentales de visualización, y me logro recuperar una semana antes del selectivo.
Wow.
Entreno, compito y quedo en tercero y solamente llevan a dos. Y de ahí fue.
¿Y te afectó la lesión?
Sí, sí, sí.
¿Estás al 100%? 100%, yo creo que sí. Y ahí en ese momento, ¿cómo es el entrenamiento de un clavadista profesional? O sea, ¿cómo es su día a día?
Pues entrenamos casi 7 horas, 8 horas diarias.
O sea, menos que un futbolista, ¿no? Que un futbolista creo que 2 horas diarias, ¿no?
Sí, 2, 3 horas máximo, ¿no? Sí, nosotros entrenamos de, en Guadalajara entrenamos de 8 a 1 y de 4 a 7 y media.
Más que, ¿cómo es?
Diarios son mínimo, cuando estás en este nivel son mínimos 120, 140 clavados diarios, más la sesión de pesas. Pesas es importante, pesas, sí, porque por la potencia en el trampolín, por la resistencia cuando bajas. Los, los clavistas del trampolín son más corpulentos y tienen más pierna. Porque necesitan la resistencia para bajar el trampolín y después despegar como si fueras un corredor de 100 metros. Entonces necesitas esa resistencia y esa potencia para estar explosivo en cualquier momento.
¿Y gimnasio qué hacen? ¿Todo el cuerpo?
Hacíamos pierna, más que nada pierna, abdomen, espalda, y de arriba solo nos manteníamos. Casi no hacíamos nada de brazo ni nada, entonces, porque te ponía más duro. Te ponía menos flexible. Entonces, entre más ligero de arriba estará.
Sí, porque es difícil, tengo mucha fuerza para arriba, pero tengo que ser flexible, ¿no?
Sí.
Wow, increíble. Entonces, 7 horas diarias, diarias, más o menos.
Sí, sí, es que si no entrenas esto, los chinos están entrenando esto o un poco más.
Los chinos son los número 1, ¿no? Sí, sí.
Mi última entrenadora fue china.
Ok.
En el 2013, que ganó la medalla mundial, ganó ya con esta mi entrenadora. O sea, de los 5 años hasta los 21, mi único entrenador fue Iván Bautista, el que nunca fue clavadista. Entonces yo me estanco a los 21, 2011, decido ya dejarlo y me regreso a la Ciudad de México a entrenar con entrenadores chinos.
Y ¿cómo fue? Cuéntame un poquito, la gente que no sabe de qué vive un atleta olímpico, porque bueno Si eres futbolista y pagas las chivas, un equipo de fútbol, ahí cómo funciona.
Aquí tienes una beca dependiendo del resultado que tengas a nivel mundial, te da una beca, te dan una beca, y que es como una mensualidad, es una mensualidad, cada mes te van depositando.
¿Y en qué momento tú fuiste ya becado?
Desde el, bueno, desde a los 9 años que tuve mi primera Olimpiada Nacional, empecé ganando 500 pesos, ok, al mes, a los 9 años al mes. Eran las becas más chiquitas. Y de ahí vas elevándote, depende de los resultados deportivos que tengas. Pero ya hasta cuando brinqué a primera fuerza en el campeonato mundial, las medallas mundiales ya tienen un tabulador. Entonces la de bronce ahorita está en 35, 38 mil pesos, plata 45 y oro 50 mil pesos. Eso es como público.
¿Y cuánto te dura ese contrato?
Por año.
¿Por año? ¿Haces cada año?
Sí, cada año tienes que estar dando resultados.
¿Y si no?
Firmas tu carta compromiso en donde el próximo año, por ejemplo, si hoy yo gano medalla de oro en el mundial, bueno, el próximo año mi compromiso es estar mínimo dentro de los 4 primeros o 3 primeros. Entonces es un compromiso. Y vas manteniendo la beca y te dan bonos en la federación internacional. Por ganar las medallas mundiales olímpicos o panamericanos te dan algún bono. Entonces ya, pero de ahí ya empiezan las marcas. A veces ganas más por fuera que por dentro, patrocinadores, este, campañas de publicidad, comerciales, etcétera. Depende cómo te vendas también.
Claro, por supuesto, no. Ok, muy interesante esta parte que mencionas, cómo ve un atleta olímpico, no. Bueno, alguien que sí que llega a los clavados no tiene que pensar en Ser el número 1, ¿no?
Sí, y es válida la segunda también. O sea, si tú piensas en dinero, pues también es válido que lo hagas por dinero. O sea, el chiste es que sepas cuál es tu objetivo, que estés muy claro.
Me encanta. Y tú sí querías la gloria, ¿no?
Sí, sí. A mí había veces que aunque no me pagaran, yo ganando, es más, sin que me dieran la medalla, el hecho de sentir que lo que hacías te daba frutos si eras el mejor del mundo, eso para mí me llenaba más.
Oiga, algo interesante es mentalidad, que hablas de un entrenador chino, que era china. Cuéntanos, si están muy avanzados, cuál es la diferencia entre un entrenador mexicano, un entrenador chino o china.
En este caso, la escuela china es muy técnica, muy técnica. O sea, mi entrenadora se fijaba hasta si ponía en el trampolín, si yo tenía los dedos doblados, ya me decía, me pegaba y me estiraba los dedos. O sea, era como muy visual y Es repetición, repetición, repetición, repetición.
¿Cómo tú llegas a contratar un entrenador chino? ¿Tú le pagas? ¿Él te paga?
Es que se hace un convenio. La CONADE aquí en México, que es el órgano mayor a nivel deportivo, tiene convenios culturales y deportivos con otros países. Hoy en día lo tiene con Cuba y con China. Entonces lo que hace es que se trae entrenadores de China, 10, 20, y los distribuye en el país. Entonces empieza a ser la escuela de diferentes deportes. Hay chinos en pesas, en atletismo, o sea, no sé, en diferentes.
Los chinos están cabrones, ¿no?
Sí, porque es mucha disciplina. Ellos sí desde chiquitos están enfocados solo a eso y tienen un sistema deportivo muy diferente al de nosotros, que nos faltan muchísimos años para estar a ese nivel.
Pero cuéntame, ¿qué cosa te marcó así de esa maestra china?
Es que, por ejemplo, Yo hacía muchas pesas con Iván, muchas pesas. De hecho, entrenaba con la gente de arterofilia, iba a entrenar envión, arranque, todo lo de pesas. Entonces, cuando yo llego con la entrenadora china, me dice: ay, tú muy grande, tú futbolista. Entonces, lo que hace es que quité un año prácticamente de pesas, no hacía pesas, era pura técnica, técnica, técnica y trabajos explosivos de multisaltos y cosas así. Entonces era técnica y eso, técnica, y eso hizo que yo me chupara, que perdiera peso y me hiciera más ligero. Entonces empecé a hacer clavados de gran dificultad que no pude hacer antes. Entonces de ahí fue cuando despegó, y al primer año con los entrenadores chinos fue cuando ganó la medalla de bronce en el trampolín de 3 metros en Barcelona 2013. Y desde ahí estuve del 2013 hasta el 2018, 17, 18, estuvimos en el top 3 del ranking mundial.
Wow.
En clavos sincronizados junto a Rommel Pacheco.
Ok, Rommel Pacheco es un crack, ¿no?
Sí, o sea, hice desde el 2011 que llegué con él hasta 2020 competimos.
Él tiene como familia también, ¿no? De hermanos, ¿no? Que hermana que compite también, ¿no?
No, no, no, él fue el único clavadista en su familia. Su hermana hizo gimnasia, sí hizo clavados muy poquito, pero él fue el único clavadista. Y ahorita es el director general de la CONADE y yo soy como director del centro de alto rendimiento. No, él tiene 4 años más que yo.
Oye, cuéntanos un poquito, ¿qué se siente estar en el En este punto que todos estamos viendo la televisión, las olimpiadas, y que son 3, 4 segundos de que se para la típica rutina de un— ¿Qué pasa en tu mente sabiendo que estás viéndote millones de personas? Tienes 3 segundos. ¿Cómo trabajas con esta concentración?
Mira, no sé cuántas veces competí en mi vida, pero la otra vez hice un ejercicio de a ver cuántos clavados hice en mi vida. Hice más de 1.300.000 clavados en competición o con entrenamiento, desde que yo empecé hasta mi término de carrera. 1.300.000, wow. Competencias, no sé cuántos. Todas las competencias fueron diferentes, las sensaciones algunas similares, pero todas muy diferentes. Cuando gano el mundial, que lo gano en Barcelona, nadie creía en nosotros. Entonces yo no tenía la presión competición. Y yo tenía las ganas y esa hambre de demostrar que nosotros sí podíamos ganar. Cuando yo llego a Juegos Olímpicos, nosotros de 130 atletas de México, nosotros éramos los favoritos para ganar medalla. Teníamos el 90% de probabilidad para ganar medalla. Y mi estrategia fue no meterme tanto en la competencia para no ponerme Entonces lo que pasó fue es que yo estaba demasiado vulnerable a todo mi entorno. Era la primera vez que mis papás viajaban, mi mamá no tenía pasaporte, mi hermano nunca había viajado tampoco. O sea, les pagué el viaje, hice todo para que estuvieran ahí en Juegos Olímpicos, y era mi debut olímpico. Entonces estaba más concentrado en mi entorno que realmente enfocado en mi competencia.
Wow.
Entonces yo cuando debuto en Juegos Olímpicos, que fue en Río 2016, en clavos sincronizados, era final directa. No tenía ni una preliminar ni nada para irme sintiendo. Ahora, mi debut, y ahí se peleaban directo las medallas. Entonces yo no estaba 100% concentrado en lo que tenía que hacer porque sentía que yo me iba a poner nervioso así. Ok. Entonces estaba parado yo en el trampolín haciendo mi ritual, que era visualizar hacer mi clavado perfecto 3 veces antes de tirarme. Ya me subía y yo era el que contaba. Siempre en clavos sincronizados cuenta uno, listo, la otra persona, listo, 1, 2, 3, y empiezo a caminar. Entonces yo cuando estaba parado en el trampolín hacía mi ritual, pero a la vez escuchaba que subían las escaleras, sabía dónde estaban mis papás, o sea, estaba en todo menos en lo que tenía que hacer. Y ahí no fue mi mejor competencia, quedamos Quinto lugar las olimpiadas, y ahí podíamos haber ganado. O sea, me han pasado muchísimas cosas. Esa es una de las más grandes porque es Juegos Olímpicos, pero también hay otras donde literal nada más me ponía, donde hice mi récord y ese era el récord mexicano, me ponía mis audífonos y yo solito me repetía, me decía groserías, échale cabrón, tú puedes, eres la, tú grabadas. Yo me grababa y yo me las ponía y así me automotivaba, no, yo solito. Y empezaba a rezar también, o sea, le decía: Dios, manifiéstate en mí. O sea, le decía: Dios, manifiéstate en mí, ocúpame. Así le decía. Entonces yo ya me subía emperrado, encabronado, al trampolín, y ahí sí me valía madre. Yo me subía así y ya no necesitaba hacer tanto ritual, sino que estaba en ese modo de Flow, o sea, todo estaba perfecto. Mi respiración nada más y mi mentalidad, y el ritmo que tenía yo con el trampolín era como si, como si volara. Y ya no me importaba si estaba compitiendo contra el campeón olímpico, contra quien sea.
Wow. Hoy me hablaste de las Olimpiadas, pero me dijeron un paso atrás, ¿qué se siente enterarte vas a las Olimpiadas?
Me imagino que es un, no, pues es que, o sea, es un sueño de niños, ¿no? Entrenas para eso Y cuando dicen ya vas a las Olimpiadas, ¿qué sientes? No, ya vas es como, puta, es un sueño mío, de mi familia, del trabajo que hicieron mis papás, de la disciplina que ellos hicieron, porque si ellos no me hubieran llevado diario en el transporte público, mi mamá con la comida, con todo eso, aunque yo quisiera de chiquito no lo hubiera logrado. Ellos fueron de alto rendimiento antes de que yo lo fuera.
Totalmente. Cuando pasa ahí, cuéntanos un poquito, cuando tú llegas a las olimpiadas, ahí ganas dinero, no ganas dinero.
Sí, o sea, ahí empiezan los patrocinadores, te agarran imagen. Si le gustas una marca, pues tú te vuelves la cara.
Ahí tú crees que sí capitalizaste esa parte monetaria.
Sí, sí capitalicé. Que también cometí muchas tonterías, ¿no? Porque de no ganar mucho y de repente ganar más se me hacía fácil. Y soy muy sociable también. Entonces me iba a las fiestas, salía, o sea, me gusta bailar. Desde chiquito también me relacioné con gente del medio del espectáculo. Entonces estaba yo envuelto y decían, pues este cabrón, ¿cómo se metió ahí? Ni yo mismo sé. O sea, muchos amigos del espectáculo que salía yo hace mucho con Facundo, o sea, empecé a familiarizarme así y me me gustaba. Y de repente yo en algún momento hasta yo decía, no, pues es que ya me toca divertirme. Nunca dejaba de entrenar, pero ya, o sea, tuve muchas etapas en mi vida, pero al final siempre me daba cuenta de lo que hacía, que eso fue lo bueno. Me veía después y a veces no, aquí ya la regué mucho, y otra vez regresaba, regresaba. Pero era lo mismo de que, o sea, mi papá me formó, en la mentalidad y todo, pero también un mentor y alguien que me guiará en el tema económico, de inversión, de educación financiera, nunca lo tuve. Entonces era de 0 a 100 y a ver qué hago. Entonces hasta después ya yo solito decía, a ver, ya perdí tanto en esto, confié mucho en personas que no debía confiar por hacer dinero de la noche a la mañana, que meterse a negocios impensables, y yo por confiar en la persona pensé que no me pasaba. Entonces, pero nunca me arrepiento de eso porque me alejó de las personas que en este momento no la quiero cerca. Entonces siempre me preguntaba, bueno, Dios me está alejando, ese es el costo para estar en donde estoy tranquilamente y que me va a acercar a las personas que sí me van a hacer una mejor persona, un desarrollo en integrar en mi vida.
Oye, ¿cómo está en la Villa Olímpica? Dicen que esto, que las camas son de cartón y que hay muchos mitos.
Sí, son de cartón reciclables, pero en Tokio.
Dicieron que hay camas para que la gente no tenga sexo y que se rompan, ¿o no?
No, ahí se tiene lo que tú quieras. La Villa Olímpica es una ciudad olímpica como de 7 edificios o más.
O sea, sí es como ir a ver los Monster Inc.
No, y todo el mundo lo sabe. O sea, haz de cuenta que estás aquí en el edificio de— cada edificio es entre uno o dos países.
Ah, pero son edificios.
Edificios. O sea, literal, eso se vende para departamentos después de las olimpiadas.
Ok.
Es un tema habitacional.
Ok.
Entonces cada edificio tiene su recepción, y la recepción de los olímpicos siempre te ponen condones.
Ok.
Literal, eso es de ley. Así, sí, de hecho hubo un tema en Río que se taparon las tuberías así de tanto condón. Es algo normal, imagínate puro león enjaulado.
Oye, ¿y si está el mix entre los deportes? Sí, o sea, que andan con las del voleibol con los clavadistas.
Ahí es de todo, o sea, Brasil, China, Japón, Ciudad Olímpica. Estás comiendo, el comedor que es inmenso, y tú puedes estar sentado al lado de Usain Bolt, Phelps, o ves a Djokovic. A mí me tocó así en Río 2016.
Y a fuerza tienes que ir en la Villa Olímpica, sí, es obligatorio.
Solamente las personas que no se quedan ahí son los futbolistas y los de básquetbol, nada más, nada más, porque son fresas.
Oye, pero sí es una parte como Cómo son los cuartos o cómo es?
Literal como si fuera un departamento, pero también tienes 2 o 3 cuartos.
Tú tienes tu propio cuarto solo, te toca compartir a veces con algún atleta, pero de mexicano, no.
Sí, todos los de México están en un solo, en un solo edificio.
Oye, cuéntanos un poquito más, deja de lo deportivo, cómo es ahí. O sea, hacen fiestas, hay como que hay fiesta en tal cuarto. O sea, yo me imagino como la universidad, no.
Así, así es. O sea, las fiestas se hacen en los cuartos. A veces depende el comité organizador del país, te dejan entrar bebidas alcohólicas a las villas olímpicas o no te las permiten, pero pues siempre vamos a los bares. En la villa olímpica siempre afuera, siempre cerca, y siempre a dónde vamos, y se hace un chat de de deportistas, vamos acá, y ahí van todos.
O sea, es como ir a la universidad de que tú quieres ingeniería, ah, yo este comunicación, y aquí es como tú quieres, ah, tiro al arco, no, o sea, así, así, como carreras bien raras, no, que no existen, que de fuera ni sabías que estaban.
Sí, ándale, ándale, sí.
Oye, entonces está súper divertido, ¿no?
Sí, está divertido. Aparte, dentro de la Villa Olímpica pues están las áreas de recreación, hay maquinitas, hay cine, hay este Inclusive hay restaurantes grandes que estaban como patrocinadores oficiales. Estaba McDonald's adentro y todo es gratis, todo es gratis. Llegas 24/7, comida asiática, tailandesa, mexicana, de todo. Wow.
O sea, oye, ¿y si ha pasado que estás en competición y todo ese ambiente puede distraer la competencia?
Sí, pero o sea, sabes que vas enfocada a competencia. O sea, por ejemplo, en Río 2016, nosotros llegamos 10 días antes de la competencia. Ahí sí era focus, uno ni quería caminar de más para no cansarse, pero ibas a recorrer la villa. A veces te dan bicicletas o carritos de golf para recorrer toda la villa, y vas a jugar, y ya te tranquilizas. Y yo terminé de competir y todavía tuve 9 días más. Entonces fue en Brasil Depende del deporte, porque hay unos que te eliminan y órale, para atrás, para atrás. Y yo me quedé porque clavados terminaba hasta el último. Ok, entonces estaban mis papás, yo salí ahí con mis papás, salía con mis amigos, o sea, me dio tiempo de conocer, disfrutar, vivir la Vía Olímpica y de todo, ya sin, sin restricciones.
¿Crees que son las mejores experiencias de tu vida la Vía Olímpica? Sí, creo que fue esa universidad que te hizo falta, que como esa diversión.
No, de hecho, una de las competencias más bonitas del tema de Juegos Olímpicos, yo creo que el ambiente mejor que Juegos Olímpicos es la Universidad Mundial. Ok, es como Juegos Olímpicos pero universitarios. Ok, solo universidad.
Y tú fuiste ahí, sí.
Y en qué universidad fui 3 veces.
Tú estudiaste en la universidad.
Sí, terminé en UVM en marketing deportivo y luego Anáhuac del Norte, la maestría en moda y mercadotecnia. Y de ahí representas a la universidad para ir, y obviamente a México, pero ahí es puro universitario. Entonces el ambiente universitario, hay gente que ya no va a competir, ya no se va al desmadre.
Qué padre, no, es como de las, como las, la vía olímpica oculta, no, que la gente no sabe, no.
Y ahí no hay reglas de que es prohibido, que dentro de la villa sí, pero siempre encuentras un lugar y siempre el mexicano es el que, claro, el que jala el ambiente.
Vamos a ver si las camas de cartón aguantan o no. Claro, no, increíble. Hoy a nivel mundial, algo que siempre me pasa cuando yo viajo, los mexicanos, tú qué irías a hacer, es Olímpica, los chinos, los japoneses. Los alemán, toda la gente de todo el mundo, ¿qué percepción tienen del atleta mexicano?
Te digo, siempre se juntan con el mexicano porque siempre llegamos con la bocina, con la música, con el ambiente, siempre estamos echando desmadre, o sea, siempre. Entonces desde ahí pues no ves a los chinos, antes no hablaban, por ejemplo, no los dejaban ni saludar a nadie. Nosotros les hacíamos bromas o le jalaba el pelo o lo peinaba en la premiación y se hacían así casi casi como hermanos, como familia, y siempre es a dónde vamos a hacer esto así, pero es como el que tiene mucho talento pero también el que puede disfrutar de la competencia y del ambiente.
Oye, en los clavos, ¿cómo se llaman los dos? ¿Sincronizados? Si a él te equivocaste, tú te equivoqué yo.
O sí, sí, es que sabes, tú sabes desde que brincas, sabes que caíste bien o que caíste mal.
O sea, ¿quién echa la culpa en un clásico?
Ya no le dices directamente, pero sí, o sea, es como un portero. O sea, si yo fallé, digo, ay, perdón. Sí, sí, tú sabes. Sí, sí, sí, sí, ya descargas la responsabilidad. Y ya, y si el otro falla, dices, ya no pasa nada, al que sigue.
Y así, yo hablo en la televisión, clavas, especial como un jacuzzi. ¿Cómo es el jacuzzi?
Porque está, es que el jacuzzi siempre está a 40 grados, la alberca normalmente está a 28 o 29 grados por ley, por regla.
Eso es tibio, que sí, tibio.
Pero nosotros, entre más caliente estemos del cuerpo, tenemos más flexibilidad y estamos más sueltos en los movimientos. Si tú te entumes, es como correr así en el frío, o sea, lo vas todo duro, te duelen las rodillas, Duele todo, y si te metes al vapor pues te sientes así. Es esa sensación.
Ah, por eso es como que todos van ahí. Exacto. Y si me preguntas, oye, qué padres, ¿sabes? Jacuzzi, todo. Estoy resolviendo muchas preguntas que de niño siempre me pregunté qué pasaba. Oye, increíble. Entonces, en los Inseminados, si sabes de que fueron Olimpiadas, ¿tú crees que cuando calificaron fue más, sí, fue más tu culpa?
Sí, sí, fue mi culpa, sí, 100%. Sí, yo lo sabía. Sí, yo lo sabía y ellos sabían que yo sabía. Sí, porque yo estaba chingado.
Oye, pero vas volando en el aire, ¿qué piensas en algo? No piensas en algo cuando es un clavado.
No te das tiempo de pensar en nada.
Es como ir al Six Flags, ¿no?
O sea, es como, por eso me gustan los clavados, porque te hacen vivir en el momento presente a huevo.
Total, es como esquiar. Si esquías y empieza a ser un problema, como que te mueves, güey, presente, sabes. A mí me pasa mucho de que deja de pensar en tu problema, te vas a caer.
Aquí igual, o sea, no hay margen de error. Vas caminando en el trampolín en algo que mide 40 centímetros y que si pisas chueco o piensas en otra cosa, te caes o no llegas a clavado. Entonces tienes que estar siempre presente en ese momento. Y en el aire, si caíste más en el trampolín Pues algo haces que te acomodas en el aire y haces todo para poder llegar al clavo, pero son 3 segundos que estás en chinga.
Es increíble ese movimiento que hacen. ¿Y tú crees que ya se vuelven movimientos inconscientes? Sí, sí, ya que es como cuando alguien se baña. Sí, verdad, es automático.
Tantas veces que lo haces, ya es, ya ahí juega mucho la mente. Cuando estás en competencia es 90% de la mente. Wow. Y 10% lo que te hayas cuidado en esos días antes, en la comida, en el sueño, en el descanso, y que tu cuerpo esté perfecto para que te responda en lo que tú ya hiciste.
Y cuando quedan eliminados ahí en Beijing 2006, tu compañero, ¿qué te dijo?
Nada, o sea, él todavía le tocaba competir en individual.
Ah, ok, tú no.
No, yo ya era debut y despedida. Yo ya fui, lloré, ahí están todas las entrevistas que estoy llorando. Luego me pasó algo en el último clavado que voy caminando y la alberca estaba al aire libre. Entonces tenía una estructura de metal arriba de los trampolines con luces. Entonces justo nosotros empezamos a competir 6 de la tarde, la competencia se iba terminando 7, y cuando yo empiezo mi último clavado caminando se prenden las luces. Entonces haz de cuenta que se me lamparea el trampolín. Entonces yo ya iba caminando en automático Pensando en qué iba a decir para levantar la mano y repetir mi clavado, cuando todavía ni siquiera lo había hecho. O sea, ya mi mente estaba en el futuro y yo estaba en automático. Entonces fallo el clavado y luego ni sentí si lo hice muy bien o mal, que en automático caigo al agua y levanto la mano. Entonces le digo a Rommel: Oye, ¿viste las luces? Sí, sí las vi. Entonces empiezo a alegar con los jueces que estaban ahí. Hoy iba caminando, se me prende la luz, me desenfoqué. Todos los jueces de mi lado, los jueces están de los dos lados de la alberca, entonces los trampolines estaban de mi lado y todos los jueces de este lado me dijeron: sí, sí vimos las luces, dile al juez árbitro. Entonces yo paro la competencia, me voy con el juez árbitro, le explico la situación, me dice: sí, sí, sí, repítelo. Ya cuando nos subimos al trampolín, empiezan a calificar el clavado que ya habíamos hecho. Entonces volteamos a ver a la juez, que era china, y me dice: no se hace así, bájense, bájense. Y ya no nos dejaron repetir clavado. En automático se sube la otra pareja y empieza y termina la competencia. Entonces ahí ya no pude repetir mi clavado, me desenfoqué todo, paré como 10 minutos la competencia. Se hizo más viral eso que la competencia. O sea, era trending topic en Twitter en ese momento, por eso.
Entonces digo, no, hombre, y legalmente, ahora sí, como si fuera el barrio, legalmente lo teníamos que haber repetido. Legalmente, legalmente.
O sea, teníamos todas las—
y si hubieran repetido, ¿pudo haber escalado puntos?
Sí, sí, pero sí, o sea, estaba desenfocado.
Me encanta. Hablamos un poquito de la mente, y justamente antes de salir hablamos de de Diego Dreyfus, que Diego Dreyfus a mí es una de las personas que me cambió la vida antes de ser súper famoso. Sí, él estaba en una compañía multinivel y fue mi máxima inspiración. De hecho, yo vivo en Cancún porque Diego me inspiró, que en Cancún me compré un R8 porque Diego se lo compró. Y para mí es un genio, un crack. Y cuéntanos un poquito, porque sé que también te dio coaching y que te ayudó demasiado, ¿no? Entonces, y algo que me gusta mucho de Diego es que nunca dice a cuántos atletas ayuda, porque que nunca lo publica y nunca lo dice. Y es como que si supieran todos los que ayudó, no, la gente, si supiera los de clase mundial, cuéntanos un poquito en qué te ayudó, cómo fue, porque creo que a veces un consejo te puede cambiar la vida, no. Sí, es como estar frustrado en no bajar una aplicación, dicen se baja así, y de horas pasando. ¿En qué te ayudó? Cuéntanos un poco.
Sí, justo yo lo conocí después de Juegos Olímpicos, de esa etapa que tuve, que fui tendencia y todo, que no fue mi mejor competencia y todo. De ahí regreso a México y se hace viral un vídeo de él en Facebook. En Instagram todavía no era famoso, me acuerdo perfectamente, tenía como 50.000 seguidores. En ese momento yo tenía 80 o 90, entonces estaba más famoso que él. Entonces se hace viral porque lo comparte, me lo comparte una ex, el vídeo me lo manda. Entonces yo lo veo, ya me voy a la casa, lo repito, lo empiezo a buscar en Instagram y le mando un mensaje. Digo, oye, Diego, ¿qué dijiste?
¿Me puede ayudar como deportista?
Porque no se venía como, no, es que qué resonó en ti. Se hizo viral primero el de, ¿cuál fue el que vi? De la relación con el dinero y la relación en pareja. Ok. Y de ahí vi algunos otros, otros, otros vídeos, pero el tema de cómo él veía la vida o su perspectiva, dije, interesante, interesante. Entonces de ahí lo busco en Instagram, le mando un mensaje, y ahí yo me vendí. Dije, oye, Diego, soy este olímpico, tal, tal, tal. Me gustaría verte, conocerte, poder trabajar contigo yo como atleta. Y ya así le mandé un mensaje, y a las 2 horas me contestó. Nos vimos aquí en México, y desde el primer día que nos vimos fue una conexión de amigos. Duramos como 2, 3 horas ahí hablando, y después lo acompañaba a todos sus eventos. A Toluca me lo llevaba. Y hay una anécdota que desde ahí dijimos, no, Somos hermanos porque lo acompañé a una plática que tuvo en Toluca, y yo ese día yo estaba mal del estómago. Yo pasé por él y me lo llevé en la camioneta y le digo: wey, me estoy haciendo del baño, cabrón. Entonces llegamos directamente al baño del hotel de ahí de Toluca y él también se mete al baño, y no, hombre, yo como metralleta, y desde ahí nos hicimos ya muy brothers. Claro, por eso nos decimos el cagón. Y desde ahí nos hicimos brothers. Pero bueno, ya en el tema, ¿en qué te ayudó Diego? La mentalidad fue ya cuando yo hice un uno a uno con él, y entonces empezó a identificar, y empecé a identificar yo, ciertas cosas que inconscientemente yo veía que me estaban deteniendo. El tema de la relación con mis papás, el tema de la relación relación con mi deporte, el ego, el saber por qué estoy haciendo lo que hago, para dónde voy, el que no eres tus logros ni tus fracasos, no eres una medalla, que eres muchísimo más que eso, que las medallas ni el resultado te definen. O sea, tú ya eres. Entonces yo me sentía muy mal cuando perdía, y también cuando ganaba pues me iba al extremo, no. Entonces identificar que no eres ni lo bueno ni lo malo, o sea, al final son etapas. Que vas a ir evolucionando. Mientras tú estés estable, pues vas a ir aprendiendo, identificando ciertos factores emocionales que tú tienes. Aprender a discernir lo que es bueno y malo para ti fue lo que me ayudó mucho Diego. Entonces, en el tema de la mentalidad, pues ocupar el ego a tope cuando estoy entrenando y en la competencia, y en el momento que ya bajo del podio o que salgo del entrenamiento, ya soy estable persona, o sea, liberarme, aprender a identificar el ego, el ego bueno y el ego malo. Eso fue lo que me ayudó.
No, claro, es un crack para mí, para mí, de los mejores. ¿Crees que cualquier atleta necesita utilizar esa parte del ego y esta parte?
100%, o sea, te tienes que conocer. ¿Cómo puedes regar un jardín cuando no sabes las flores que hay ahí? O sea, es es básico conocerte para poder saber a dónde vas. No puedes automedicarte cuando no sabes el problema. Y es ahí donde Diego me ayudó mucho, identificar quién eres, para dónde vas y cómo vas a llegar.
Y lo más chido que no tiene que ver con clavados, o sea, no te dijo estira los fierros ni nada.
No, él no entiende de clavados. O sea, de hecho me fui a ver dos competencias y se le hizo aburridísimo los clavados. Estaba grabando un vídeo, un en vivo de mi competencia, y al final lo regañaron por estar grabando, se salió de la competencia. Me dijo: pinche, por te aburrido. Pero o sea, sí, no tiene que ver con eso, que es lo más chingón, es súper genuino, no, qué increíble.
Entonces cualquier atleta sin duda tiene que tener un coach mental, ¿se acuerdan?
Sí, la mentalidad.
Algo que me decías que tú tienes, que es muy difícil, que la gente no sabe, pero a veces Tú me decías antes, no es que no creas, es que los psicólogos deportivos, ¿me explico? Sí. ¿Nunca te hicieron clic o nunca te sintiste ayudado? ¿Por qué? ¿Qué diferencia entre un psicólogo deportivo y Diego Dreyfus?
Hay un psicólogo clínico y hay un psicólogo deportivo. Psicólogo clínico te trata temas en generales de tu vida, ¿no? De tu familia, tu pareja de logró.
Es una universidad que estudias materias.
Y el psicólogo deportivo es el que te hace ganar, el cual, en pocas palabras, independientemente de que te esté llevando a la chingada en tu vida personal, acaba de terminar con la novia, estás tronado. Sí, cuando tú llegues a tu área de entrenamiento de competencia, él tiene que hacer clic con algo para que tú entres en modo bestia y ganes. Esa es la diferencia para mí. Nunca encontré yo a alguien que me metiera en ese, en ese mood. Entonces sí me daban herramientas de respiración para controlar el estrés y ciertas cosas que sí me ayudaron mucho, pero al final, como yo desde chiquito traía un tema más evolucionado, sí, desde mis papás, que era la mentalidad y eso, pues los psicólogos cuando llegaban pues yo ya no es que supiera más que ellos, sino que ya en el tema de emoción ya estaba un poquito más adelante que todos los demás. Entonces de ahí yo no hacía clic hasta que llegué con Diego, y Diego se fue como navaja, o sea, fue crudo y directo. A ver, tú eres así, así, así, cabrón, ¿para qué ganas? Y empezó a escarbarle, a escarbar, a escarbar, hasta que dije, venga, te rompió.
Sí, desde ahí nunca un psicólogo te ha hecho eso.
No, o sea, los psicólogos clínicos nunca se te van a ir directo en el primer día, jamás. No sé cuánto tiempo tarde en que se te vaya directo, y eso sí confías al 100%. Yo con Diego fue desde el primer día, así como, eso es de la primera sesión, dijiste esto lo que necesitaba. Sí, ahí me solté completamente.
Claro, y siempre que en esta parte es como las matemáticas, que las odias o las amas, depende del maestro, no. O sea, sí, es como, puta, odio este maestro, pero amo porque te dijo esto. Y la forma en que te explicó Diego y la forma de su metodología y la forma que te confrontó, o como él dice, el espejo, pues te reventó, ¿no? La verdad, este, pues qué increíble, ¿no? La verdad es este, yo esto lo menciono porque digo algo a mí que me, no me molesta, pero es como que me cuestiono mucho, es como la gente sin conocer a Diego opina, pero la gente que poco lo conocemos, porque no se conoció, pues es un crack que te puede cambiar la vida. O sea, es un, o sea, y le cambió la vida a mucha gente famosa que nadie lo dice, pero, pero, o sea, si supieran, juzgan sin haberlo escuchado un coaching uno a uno, no. Es como la gente que dice, oye, escuché un coaching, el coach, ¿ya tomaste coaching con él? No, entonces, ¿por qué opinas? Pero la gente que hemos tenido la oportunidad de aprender, para mí es un crack y que te puede cambiar la vida, no.
Sí, no, y lo sigo viéndolo y sigo aprendiendo de él, y más que nada en el entorno en el que se mueve, porque también eso me llamó. O sea, yo nunca en mi círculo deportivo o social de lo que se mueve en el deporte nunca iba a conocer a personas como él, como tú, empresarios, este, que se van al extremo, o sea, que piensan en grande. No en sobrevivir, sino en estar en el 1%, en evolucionar, en evolucionar. Y eso era lo que me llamaba desde chiquito. Por eso me relacionaba con gente del espectáculo, con otra gente que no tenía nada que ver conmigo, porque conocía a otras, otras culturas, otra, otra forma de pensar. Y con Diego fue así. O sea, yo siempre digo, yo soy multimillonario en amistades. Total, las amistades que yo tengo a veces ni los millonarios las tienen.
O sea, es que es sentirte millonario, ¿sabes? Hay gente millonaria que no se siente millonaria, ¿no? Porque millonario, y siempre digo, hay gente que admira carteras, yo admiro humanos. Ya ves, coincide la cartera con lo humano, ¿sabes? Es increíble. Pues bueno, o sea, qué bueno que tocamos estos temas porque hay muchos podcasts donde tiran, y aquí pues obviamente desde un raciocinio, desde una experiencia, te puedo dar una opinión certera, ¿no? Eso para mí es Increíble, ¿no? Oye, y después de ese coaching, ¿qué sentiste que cambió? ¿Cómo empezaste a sentirte en tus competencias?
Y el resultado, sí, me empecé a sentir más libre. O sea, ya yo llegaba en modo bestia y me daba cuenta que me metía a mi personaje. O sea, yo ya sentía yo la mirada de los demás. Yo era como el rebelde de aquí, entonces era el que no seguía las reglas, me ponía mis gorras, mis audífonos, No salía con— me gusta la moda también, entonces salía con otro tipo de cosas y veía cómo los demás. Desde ahí empezaba la competencia. Diego me decía: a ver, la competencia no está cuando te subes al trampolín, está desde que tú llegas al entrenamiento. Desde ahí, ¿qué estás haciendo que los demás te están viendo? Y desde ahí yo ya me empezaba a hacer mi película, hacer mi película y mi música y todo yo solito. Entonces me me la empezaba a creer más y mi ego era a tope. Y ya después ya otra vez me bajaba y así.
Me encanta. Pero así lo empezaste como a utilizar el ego a favor, a identificarlo. La gente que nos está escuchando, una cosa que mucha gente dice es el ego y nadie lo entiende y lo niegan y todo. ¿Cómo puede utilizar la gente su ego a favor? Amor, así como tú lo utilizaste, y saber que es como si fueras Spider-Man. Sí, te pones el traje de Spider-Man, te lo quitas y eres un fotógrafo.
Sí, es que literal es eso. O sea, lo describiste muy bien. El ego es tu superpoder. Si lo sabes utilizar, te vuelves Superman, Spider-Man, lo que tú quieras ser lo puedes hacer. Si no, si no controlas el ego, pues el mismo ego te calcoma y te me por dentro.
Saber que no eres eso. Es como si te dicen crack, el mejor.
El hecho de negarlo también es ego. O sea, negar que no eres, también no eres tan grande como para negarlo, ni tan chiquito para no creértela. Me encanta. Es como, si te la vas a creer, tírala a lo grande.
Sí, totalmente de acuerdo, no. Yo, este, todo esto de la filosofía de Diego, yo lo escuchaba desde niño. O sea, yo vivo en Cancún, pueblo, como un arrecho puerco, pero todo lo que utilizaba el ego lo cuestionar, lo cuestionar, y te empieza a hacer sentido realmente, ¿no? Oye, cuéntanos, ¿qué dificultades tuviste como atleta olímpico? Uno de los momentos más bien leídos fue cuando vendiste tu coche porque no te apoyaron. Cuéntanos esa historia. ¿Vendiste tu coche para una competencia?
Sí, y era de los coches favoritos que tenía.
¿Qué coche era?
Era un Mercedes, wow, clase E 350. Era como una mini limusina, ¿no?
O sea, que largo así, muy larguito.
Yo me senté como un gángster, un gángster. Sí, sí. Y eso fue reciente, fue hace 2, 3 años para ir a la competencia.
Me queda claro, no te apoyaron.
Es que justo en el 2021, 22, empieza un tema legal con la Federación Mexicana de Natación en ese entonces. Entonces la internacional desconoce al presidente de aquí y nosotros sin tener federación pues ya no había manera de que nos dieran los recursos tanto para campamentos, competencias, becas, y todo se nos quitó en 2 años. Entonces desde ahí yo me metí a un reality show, Exatlón, regresé, y ya cuando quería competir pues no habían, no nos iban a apoyar absolutamente nada. Entonces se hace el selectivo aquí con una comisión establecedora que se creó porque no había federación Pero la Comisión Estabilizadora no tenía recursos. Entonces, desde ahí era ver pues cómo ir al viaje. Entonces, supuestamente nos iban a apoyar, y a mí, al mes de irnos al Mundial de Japón 2023, me dicen: no, oye, pues tú tienes que pagar el viaje. Pero eran 20 días para irnos a Japón. Yo no tenía en mente que me iba a gastar en el viaje. Entonces se me hizo fácil despertar un sábado y dije, ¿qué hago? Entonces vi que tenía ahí un Apple Watch nuevo que tenía producto de Under Armour, porque Under Armour estoy con ellos desde el 2015, soy atleta Under Armour. Entonces tenía un kit de Under Armour ahí, tenía un Apple Watch y estaban las llaves de mi carro, y se me hizo fácil grabar un video y decir Oigan, pues me voy al mundial en un mes, en 20 días, no se me va a apoyar, pero para que no me donen dinero voy a hacer una rifa. El primer lugar se va a llevar un Mercedes, el segundo lugar el Apple Watch, y el tercer lugar un kit de Under Armour. Y se me hizo fácil subirlo y no pensé en lo que iba a pasar. Entonces de ahí se empieza a hacer viral mi video y lo que estaba haciendo. Y entonces todos, no, yo te apoyo, ¿cuánto cuesta el boleto? Y así, y el boleto costaba 1500 pesos, o sea, con 1500 pesos te puedes ganar el Mercedes.
Wow.
O sea, era sacarlo lo más rápido posible, y tal cual saqué, o sea, me quedé tablas.
O sea, sí te salió como coche, es como si lo hubiera vendido. Ok, pero qué bonito sentir el apoyo también, ¿no?
Sí, hubo gente que literal me pagó, y yo te compro compro 10 boletos, no me des los boletos, es para ti. Y yo le decía, no, si te lo ganas. De hecho, la persona que se ganó el, o sea, me compraron 10 boletos, 10 boletos de 1500 pesos, y fue una del espectáculo. Ok, me compró los 10 boletos con ella y su esposo, y me dijo, yo no quiero los boletos, esto es para ayudarte a ti. Le dije, no, no, no, si ganas te lo voy a dar. Y de hecho ella se ganó los dos premios, el Apple Watch y el kit de drama. Y le hablé y me dijo: no, no, no, regálalos o vuélvelos a rifar, yo no los quiero, era para apoyarte.
Qué buena onda.
Así, y así hubo mucha gente.
Entonces, oye, y de la Federación, oye, no estés de—
no, pues es que la Federación ya no existía, o sea, ya no hay que quejarse de que les mal. No, no, no, de hecho ahorita ya hay una federación.
Y ¿cuándo te gastaste para esa competencia?
No, pues es que el vuelo costó, el solo vuelo salió como 80 mil pesos, 80 mil pesos. Y luego teníamos que llegar a un hotel oficial porque no puedes ni siquiera rentar Airbnb ni nada, tienes que llegar al hotel oficial. Y más o menos cuesta 400, 450 dólares por día.
Por la noche, claro, por la noche, y eran mínimo 10 días. Y esa onda de vivir sin miedo, cuando quieres algo, dices, mucha gente pensaría, no, mi coche, mi lana, mi tal, cómo agarrar mi coche.
Tú, ¿tú por qué? Lo que se va regresa multiplicado.
Total, te cambió también esa mentalidad.
Eso desde igual, desde Diego, y nunca le tuve miedo al dinero, no, nunca le tuve miedo a invertir, nunca le tuve miedo a gastar. Nunca, o sea, yo creo que gasté más de lo que invertí. Pero nunca lo vi así de que, ay, si gasto esto no voy a tener esto. No, o sea, el dinero siempre lo he visto como un acceso a diferentes cosas, no como para decir, ay, tengo mucho dinero. No, ahora tengo más llaves, así lo veo yo. Tengo más llaves para viajar, tengo más llaves para volar, para privado, para lo que sea. Entonces desde ahí nunca tuve apego a las cosas materiales. Sí me costó, pero ya mañana, si lo tuve una vez, lo puedo tener dos veces.
Viviste en este tiempo como atleta con alguna deuda, alguna mala inversión, algo que te causó como, ah, y qué te pasó, ya tenía esto pero no pasó esto.
Y medio dicen, pero como cuando estás abajo, cuando estás arriba, pues es que tuve unas etapas bien difíciles que nunca las conté y nunca se los decía a nadie. De hecho, me considero una persona muy sola, o sea, estoy muy bien solo, muy estable, muy bien contigo, muy bien. O sea, la neta sí me caigo a tomar, o sea, puede estar todo el fin de semana solo comiendo solo, puedo ir al cine solo, viajo solo, o sea, estoy muy en paz. Pero desde que yo me salí de mi casa a los 14, 15 años Desde ese momento yo le dije: yo no voy a volverle a pedir nada a mis papás, al contrario, yo les voy a dar. Pero hubo mucho tiempo cuando yo estaba en Guadalajara que no tenía dinero, o sea, no tenían, o sea, tenía 50 pesos para ponerle gasolina a un Concorde, que era como un Grand Marquis, le ponía 50 pesos de la verde para ir a la universidad y me quedaba muchas veces sin gasolina y lo metía a una plaza. Entonces ya me iba en camión y de regreso pedía prestado y decía: oye, no traigo mi cartera, ¿me prestas? Y ya regresaba a ponerle gasolina con un bote y regresaba el coche. Y luego, para no utilizar el coche, pedía prestado, este, a un amigo su carro. Entonces, pero nunca le decía nada a nadie, ni a mis papás. O sea, podía levantar el teléfono y decirle: papá, no tengo para la gasolina. Pero en mi mente era: no, no se lo voy a pedir. Entonces yo solito ahí empecé a vender más Herbalife, productos de nutrición. Entonces yo vendía una malteada y bueno, ya me salía para la gasolina. Entonces siempre encontrar la manera de cómo sacar algo, siempre, siempre. Entonces desde ahí, por quererme hacer millonario de la noche a la mañana, también mi papá— yo me compré mi primer carro fue me lo llevé a Guadalajara. Y luego, cuando a mi papá le fue bien un tiempo, me dijo: te cambio el carro. Le dije: ah, bueno, te doy mi suro y nada más me completas para una camioneta. Ya me compré una camioneta, una Patriot en ese entonces. Duré como 6 meses y luego me fui a una competencia, pero me invitaron a un negocio en el cual si yo daba el valor de la camioneta cuando yo regresaba de la competencia, competencia me daban el valor de la camioneta y mi interés. Dije, pues voy a ganar como 40,000 pesos de interés de ese negocio y pues ya hago algo, no. Entonces regreso, nunca encontré a estos cabrones, ni camioneta, ni interés, ni nada. Entonces, ¿yo cómo le iba a decir a mi papá que la puse en un negocio que ni conocía? Claro. Y así, o sea, así fueron 2 veces que la hice, y mi papá: 'Cabrón, ¿por qué confías en él?' O sea, le sorprendió más a mi papá que yo hiciera eso que lo que perdí. Y después de ahí me empecé a dar cuenta de lo que hacía, pero desde ahí nunca le tuve miedo al dinero.
¡Qué padre!
O sea, iba aprendiendo.
Oye, ¿cuál es tu etapa ahorita? ¿Ya te retiraste?
Sí, me acabo de retirar justo el año pasado. Estuve en en París 2024. Iba a ir como atleta. Al final estas olimpiadas ya no fuiste, no clasificó como atleta, pero fui como auxiliar de la entrenadora china. Y fue cuando se ganaron las 2 medallas de plata con Osmar Olvera en el trampolín de 3 metros individual y sincronizado. Y bueno, fueron las únicas de clavos. Y yo me fui también para darle seguimiento a todos los atletas olímpicos y a los patrocinadores oficiales del Comité Olímpico Mexicano. Entonces yo me fui de la parte del Comité Olímpico Mexicano, viví en otra experiencia totalmente diferente estos Juegos Olímpicos.
Oye, escuché que a Tokio ibas a ir a las Olimpiadas, pero que no, ahí me suspendió, ¿no?
Sí, yo gano antes de que estuviera la pandemia, gano el selectivo, ya he basado en cosas muy buenas puntuaciones. De ahí seguía la Copa del Mundo en marzo y luego Juegos Olímpicos en julio. Cuando yo compito en febrero, que gano, y vamos a ir a la Copa del Mundo, y ahí es donde llega la pandemia. Entonces duramos 6 meses sin tirar un solo clavado, mientras yo veía en Instagram y en los videos a los chinos compitiendo entre ellos así, y nosotros ni un pinche clavado tiramos en 6 meses. Entonces de ahí regresamos, regresamos después de 8 meses a la Copa del Mundo Nosotros sin entrenar bien, sin competir previamente, llegamos mal. Competencia, una de las peores competencias. Regresamos a México, hicimos un preselectivo para ver quién conformaba la selección, y ahí ya me quedé parado en el trampolín. Tuve dos hernias discales que ya no pude ni caminar, o sea, brinqué y me quedé trabado en el trampolín. Me salí de la competencia, ya no supe nada, y ya no fui a Juegos Olímpicos de Tokio. Ahí fue donde yo me meto a Exatlón. Y regreso y pasa todo esto de la federación.
Oye, cuéntanos un poquito de esa parte de Exatlón. ¿Es cierto que se sufre cabrón?
Sí.
O sea, que la gente piensa, ah, son pagados.
No, se pagan muy bien, por eso nos metemos.
Pero que sí es una cosa, o sea, que lo que se sufre sí es verdad.
Se sufre más de lo que se ve.
Sí, ¿verdad?
Muchísimo más.
O sea, no es como que vamos a hacer un programa donde ustedes se ponen ahí y después ya se van a dormir a un hotel.
Nosotros pensábamos así, yo pensaba así, que el hotel iba a ser así, pero no. O sea, si llegas y desde que llegas no tienes el celular, para empezar te lo quitan, ya no tienes celular, ya no tienes televisión, ni reloj, ni nada, ni contacto con ningún extraño.
O sea, pagan muy bien, sí, te pagan semanal, la semana que vas aguantando.
Yo duré, estuve 2 temporadas. La primera duró un mes y la segunda estuve 5 meses, y las 2 me salí por lesión. Pero te pagan semanal lo que dures. Y que es cierto que no te puedes salir o algo así, no te puede salir, no puedes, o sea, ni por contrato, no, como no puedes tener contacto ni siquiera con el de, si te ganas un premio a un restaurante, ni con el mesero. O sea, literal estás en un mundo aislado.
Oye, ¿y es cierto que no puedes renunciar y salirte?
No.
Así que ya no aguanto los mosquitos, me quiero salir. No, no, no, no, no, por contrato, por contrato.
O sea, te tienes que eliminar literal tú solo, o sea, sí, o sea, dejarte perder, o dejarte perder. Pero si ven que es muy obvio, también no puedes dejarte perder así.
Ah, ok.
Pero sí, o sea, es las primeras dos temporadas fue lo más extremo porque nada más te dan de comer dos veces al día y muy poquito.
Porque cuéntanos cómo estar ahí en el Exatlón. Es que te llaman ahora dominicano, ¿dónde?
República Dominicana se graba todo. Vivíamos 12 personas en un cuarto así de, en una cabaña. Si te toca la cabaña, es un sin divisiones y en unas colchonetas, 12 personas, un cuarto de 30 metros cuadrados, todos juntos ahí. Y un baño para todos. Y pues no, o sea, ahí te daba demasiado tiempo para platicar, para ver las paredes, para ver una hormiga cómo iba caminando. O sea, te sobraba un retiro, te sobraba el día. Yo era muy feliz adentro, sí, muy, o sea, porque ya no tenía esa adicción al teléfono, esa adicción al teléfono. No sé, ya te concentrabas en ti, en platicar, comías y platicabas. O sea, hacías conexiones, o sea, es una terapia muy fuerte en tan poquito tiempo, porque en un día podías reír en la mañana, llorar en la tarde, sufrir en la noche. O sea, te pasaban todas las emociones que te pueden pasar.
Y ¿cómo es los programas de OK, ya vamos a grabar? Y empiezan a grabar y todo.
Y al principio, yo creo que el primer mes, o no, las primeras 2 o 3 semanas, grabas todo el día desde que te despiertan. Ya vamos a grabar, empiezo a hacer algunas entrevistas y te vas al juego, a la zona de juego. Depende del circuito que te toque, mínimo jodido jodido son 2 o 3 horas de grabación. Y cada, tú participas, pasas 4 veces, pero lo que tú pasas y vuelves a pasar pues son 20, 30 minutos y estás ahí en el sol, en el calor.
Ahora, tú que eras atleta te ayudó mucho, ¿no? Sí, o sea, buen físico, atleta, muy bien.
En la primera temporada, en la quinta iba muy bien, o sea, dijiste la lesión. En la primera temporada que estuve iba muy bien, o sea, ahí sí estaba, me gustaba la cámara, me gusta la cámara, estaba bien mi personaje, celebraba como un magrejo, que se encabronaban, o sea, hacer las cosas a propósito, ganaba.
Oye, y hubo peleas ahí que no salieron al aire, fuertes. Sí. O sea, ¿qué pasaba?
Sí, hubo una fuerte en la segunda temporada cuando yo estuve, que nos peleamos contra Estados Unidos. Eso ya no pasó en la tele.
No, ¿qué?
Pero era la competencia México-Estados Unidos, y de ahí yo termino el último punto, que es a 10 puntos, y en eso empiezan a alegar los de Estados Unidos que una, un puente del parkour, pues no llegó bien en el circuito que estaba él. Entonces que se tardó en llegar y la madre, tardamos como 6 horas en estar peleando con los productores, uno de Telemundo, uno de TV Azteca, si se repetía o no el punto. Entonces al final se repitió, después de 5 horas de estar en el sol en la playa sin comer ni nada, se repite, vuelvo a correr contra él y me gana. Entonces nos fuimos a ese empate, al punto de oro, o sea, iríamos de nuevo y el que ganara ya iba. Entonces yo ya no salgo a competir y sale otro amigo, el Pato Araujo, que fue jugador de fútbol, campeón, y le gana. Pero cuando le gana empieza a celebrarles a los de Estados Unidos así. Entonces desde ahí se empieza hacer el desmadre. Había gente de UFC del otro lado, había un boxeador olímpico. Entonces decías, no, madre, entonces empieza a hacer todo el show. Y eso no pasó nunca en la tele.
Pero golpes o no, sí, sí, chiquitos, pero al final todos se calmaron.
Pero sí estaba como la cámara húngara, no, sí, productores y camarógrafos y todo, todo contra todos.
O sea, sí es en serio la competencia, no está armado nada.
Te enganchas, sí.
O sea, no es armado ni nada, sí es real.
Es más intenso de lo que se ve.
Sí, ¿verdad? Sí, más intenso. Y tú, ¿cuándo? ¿Por qué eres astre?
Porque pagaban bien.
¿Ah, sí?
Porque pagaban bien y porque sí me gusta.
O sea, pero sí me haces una chinga, ¿o qué?
Sí, no, es una chinga. O sea, y es que estás no estás acostumbrado a ese tipo de ejercicio. Es como regresar a hacer, exacto, son ejercicios, o sea, han ganado la gente que se dedica al parkour o que se dedica a gimnasia u otra cosa. Pero pues yo no corría, o sea, yo no salto, yo no nada, o sea, sabía nadar, resistencia y todo, y soy atlético y todo, y se me dieron fácil muchas cosas, pero no es algo que mi cuerpo estuviera familiarizado con esos ejercicios. Entonces también por sentirme hábil, me pasó lo que me pasó. O sea, brinquen, iba en una tirolesa y brincas a una pileta. Yo me empujé de más y choqué con la pared, y abajo en la pileta había una, un costal de arena para las mujeres, para que ahí pisaran como escalón y subieran. Entonces yo pisé y se me fue la rodilla para atrás y tuve hiperextensión del ligamento lateral. Entonces de ahí afuera.
Oye, ¿y qué es? ¿Y vas pagando? ¿Te pagan por semana que vas aguantando?
No, sí, sí.
O sea, ¿el ganador cuánto gana más o menos?
El número 1 se lleva el premio, es de 2 millones más todo lo que se ganó, más las 6, 7 semanas. Ok, entonces 7 semanas, no, 7 semanas, 7 meses.
Oye, ¿y todos ganan lo mismo? No. O cada figura firma su contrato.
Cada figura firma su contrato. Ese sí O sea, el que menos gana, yo creo que de los azules, 30 a la semana. Y el mejor, el mejor yo creo que está más de 150.
Facundo entró también, ¿no?
No, Facundo entró a La Isla, que es los mismos productores, pero La Isla es otro formato, no es tan deportivo, es más de supervivencia.
Tienen que entrar deportistas, ¿no?
Sí, deportistas.
No puede entrar alguien normal, ¿no?
No, porque al principio entraba gente normal y no aguantaba. O sea, gente del espectáculo también estuvo, Liz Vega, que se veía físicamente bien, pero no, o sea, no traía.
Oye, qué gusto. Y ahorita, ¿cuándo nos estás en como directivo?
Ahorita estoy como director del Centro Nacional de Alto Rendimiento, que que es donde entrenan todos los equipos. Está al lado de ahí del Forosol, al lado de la puerta 15 del autódromo, y ahí es uno de los mejores centros deportivos a nivel mundial, uno de los mejores de Latinoamérica y de los mejores del mundo, porque tenemos ahí todo. Ahí duermes, ahí comes, ahí entrenas, ahí tienes un grupo multidisciplinario, médicos, fisiatras, doctores, No sé, o sea, toda la parte de biomecánica, las tinas de masaje de rehabilitación, tina caliente, tina fría, está para 27 deportes.
¿Y te gusta esta nueva etapa?
Sí, sí me gusta.
O sea, ahora, ¿qué es un día? ¿Ver becas?
Ver, no, por ejemplo, yo me encargo en administrar todos los recursos y servicios de la CONADE desde lo más básico, desde que se te tenga agua ahí, desde los garrafones que estén bien hasta temas más complejos como el hecho de los contratos con las empresas del servicio de las albercas, que se tenga temperatura que tiene que estar, con el nivel de cloro que tiene que estar, que se limpien, no sé, lo que requiere el atleta para que solamente se dedique a entrenar, solo eso. Checas también el tema de la nutrición, que la comida esté bien, que esté balanceada. Trabajas con los nutriólogos deportivos para que todos estén en tiempo y forma. Se checa todos los alimentos todos los días, los cuartos, las habitaciones, que estén limpias, que estén bien.
Oye, ¿a ti te gusta? Porque como tú estuviste ahí, yo viví ahí 5 años, 5 años ahí adentro, vivías gratis.
Porque también cuando entras ahí es porque ya eres atleta reconocido o de alto rendimiento, y que vas para unos Juegos Olímpicos, o que te ven a futuro. Entonces, en cuanto entras ahí, la CONADE absorbe el gasto 100%, entonces tú no gastas absolutamente nada, y aparte tienes tu beca. Pero la CONADE es tan criticada, fue muy criticada en la administración pasada, muy, con esta, sí, con Ana Guevara.
¿Por qué?
El tema de la administración y el equipo, y tuvo muchos roces con federativos y federaciones internacionales. Sí, sí y no, porque ahora que estoy de este lado, son, está destinado a todo el deporte de México 2300 millones, 2300 o 2600, no me, no quiero equivocarme, pero 2300 millones para todo el deporte mexicano. Si te vas a Colombia, Medellín tiene más recursos, solo Medellín, que México. Entonces, siendo Colombia, y aquí ahorita que estoy acá, pues tienes que cuidar exactamente cómo gastas el recurso, que no depende de mí en mi área, pero en CONADE pues tienes que ver a quién apoyas. No puedes apoyar a todos los deportistas en todas las categorías porque no alcanza. Aunque quieras, si no alcanza, y tienes que cuidar mucho las relaciones.
Que pasa mucho, ahora yo soy dueño de una compañía, es como, ah, pues cuando yo sea dueño voy a ayudar. Llegas, estaría padre, pero por intenciones no, no puedo ayudar a todos, sabes.
Sí, así. Y ahorita que estoy de este lado y entiendo muchas cosas que no entendías antes de todas las administraciones pasadas, que yo decía, no puedo criticar algo que no sé, que no conozco, y que no puede ser, no puedo decir si está bien o mal cuando yo nunca he estado ahí adentro. Pues ahorita que estoy acá, sí hay muchas cosas que ahora entiendo de las administraciones pasadas, y hay otras cosas que sí se pueden administrar de mejor manera, siempre y cuando tengas un objetivo claro de qué vas a hacer: masificar el deporte o sacar más medallas. Como es que califican a la CONADE por medallas olímpicas, pero al final no solamente son las medallas olímpicas. Porque la CONADE es cultura física y deporte, o sea, es masificar el deporte, también implementar.
¿En tu etapa qué presidente crees que apoyó más a la CONADE?
Hubo más recursos cuando estaba, ay, ¿quién estaba? Cuando estaba Calderón, yo creo, fue cuando hubo más recursos, o antes de Calderón.
¿Quién está? Fox, ¿no? Fox, sí.
Fox. Entre esos dos había más recursos destinados para la CONADE.
Ya después se fue limitando poco a poco.
Entonces hay que administrar más, pero quieren apoyar más. Entonces tienes que poner en la balanza qué tanto. Pero sabiéndolo hacer, ahorita en esta nueva CONADE, que la prioridad son los atletas, escuchar a los atletas, ser empáticos con los atletas, nosotros que sí fuimos atletas, que no pasen lo mismo por nosotros. Sí se puede hacer una muy buena estructura con lo que hay y que tengan mayores resultados con lo que hay. Sí se puede, y en eso estamos.
Oye, ¿tu visión cuál es? ¿Ser directivo, ser entrenador?
Me gusta mucho ser entrenador también. Me gusta mucho. Y aparte ahora con todo lo que es coach mental y todo lo que es base, y tengo esa empatía con los atletas porque se acercan mucho los atletas.
¿Entrenador de clavados?
Sí, de clavados, porque así estuve los últimos 2 años de auxiliar y atleta, y auxiliar, porque en este proceso que estaba mal con la federación, a mi entrenadora no la dejaron viajar con nosotros. Entonces yo me iba como atleta y como entrenador. Entonces ahí también me gustó esa etapa de ser entrenador y atleta y esa mentoría. Siento que sí traigo muchas cosas como para guiar a la gente y que no cometa los errores que en algún momento yo cometí, y ser más crudo también, y tener esa confianza de hablarles fuerte y que no se sientan, como se dice, que no se sientan que les estoy faltando al respeto.
Ser claros.
Ser claros.
Ok, me gusta. Oye, si ahorita un chico, un niño que sueña ir a las Olimpiadas ¿Qué le recomendarías? ¿Qué le dirías? Y que está pensando que está muy difícil, muy lejano, pues esto es una casa que los sueños hacen realidad.
Sí, siempre que me dicen a los niños, ahí él, o sea, no les diría a los niños, les diría a los papás, OK, porque desde ahí empieza el alto rendimiento.
Tienes toda la razón.
Desde la disciplina que tengan los papás para poder llevar al niño todos los días al entrenamiento, que ahorita es un tema Grave siento yo que los nuevos papás ya no tienen esa misma mentalidad que los de antes. O sea, ya se les hace todo más fácil. El tema de la tecnología, es más fácil darle un iPad que llevarlo al entrenamiento, que llevarlo a una clase de taekwondo, de lo que sea. Es más fácil tenerlo en casa.
Perfecto. Bueno, mensaje para los papás. ¿Cómo es a un niño atleta olímpico. ¿Cómo hace un papá un niño olímpico?
Primero, identificar una escuela deportiva, independientemente de lo que sea, mételo a todos los deportes que puedas, y de ahí vas a ver para cuál es.
¿A qué edad tú recomiendas que ya pueden pensar?
Desde los 4 o 5 años.
4, ya.
Sí, desde que empieza a caminar tú ya te das cuenta si agarra una pelota, agarra una raqueta, si canta, o sea, si toca un instrumento, o sea, todo.
Ok, si eres papá, te está diciendo Jair cómo hacer un atleta olímpico. Es desde los 4 años, ya puedes empezar con esa guía.
Sí, o sea, es guiarlo y no dejarlo hasta los 14, 15 años, que ya él solito pueda tomar su rumbo. Pero mientras es tu responsabilidad, porque tú decidiste tener hijos, entonces Papá es la responsabilidad de llevar al hijo, a encaminarlo, a guiarlo a algo que quiera ser: artista, cantante, deportista, lo que sea. Pero sí tiene que ser la guía del papá cuando está chiquito.
Pues increíble. Y ahí, hermano, pues espero que sea una de muchas entrevistas. La verdad me ha encantado y creo que aprendimos mucho. Tu mentalidad es increíble. Tus papás, más que nada, que este Cómo formar a un campeón, literal, es desde la casa. Y bueno, creo que este podcast puede inspirar mucho. Si el día que te vayas de este planeta, si le pudieras mandar un mensaje de WhatsApp a todas las personas del mundo, ¿qué mensaje les mandarías?
Híjole, está buena, Pero me iría con una frase: haz lo que más temas y vencerás el miedo. El miedo en inglés, que es fear, Falsas evidencias que aparentan realidad. En este caso no son verdaderas, tú solito te las creas. Y la fe es todo lo contrario, anticipar y esperar lo que sí quieres que te pase. Al final, la vida es un juego. Si tú no te concentras y vives plenamente en el hoy, alguien más va a estar manejando tu vida. Entonces, el sol siempre sale todos los días para todos. Vive una vida de 24 horas todos los días.
Me encanta. Oye, veo que también estás de conferencista. Sí, te gusta.
Sí, también me gusta.
Ah, pues te vamos a invitar ahora a unas que hagamos aquí con Ego. Creo que tu historia todo el mundo tiene que escuchar, y es una historia súper inspiradora. Así que, hermano, muchísimas gracias. Para seguir, ¿a dónde te pueden seguir, hermano?
En mis redes sociales estoy todo como @yair_champion.
Así que escucharon, vayan a escuchar, a seguirlo. Suscríbanse al canal Evolver Podcast. Póngannos aquí quién les gustaría que entrevistáramos. Y nos vemos en la próxima entrevista.
Nos vemos, familia.
More from German

El Gobierno No te Va a Salvar, Pero Tú Sí | EVOLVER PODCAST | Gustavo Miranda









