A man describes stealing car stereos to fund his drug habit, serving six months in a Mexican prison, and missing his son Kenan's birth. He warns others to avoid drinking and make better choices than he did.
Chapters
Oye, y también algo que me lo contaste también, que empezaste tu carrera a delinquir.
Primero robábamos autoestéreos, rompíamos carros y sacábamos estéreos para poder vender estéreos, vender los estéreos. En esa época los estéreos se podían robar y sacábamos los estéreos, que no me siento nada orgulloso, pero era lo que tenía que vivir para llegar. Y eso nos los compraban y yo todo lo que vendía era para drogarme. Era una angustia terrible. Caí muchas veces, pero la última que caí fue la más grave, que fue por la ley Cancha. O sea, estuvimos casi 6 meses ahí y fue cuando nació mi hijo Kenan. Mi hijo, yo había mandado a Sandra, que es la mamá de mis hijos, mi primera esposa, la mandé a México para que naciera. Yo quería que mi hijo naciera en México, yo quería tener un hijo mexicano. Entonces Kenan nació aquí en México. Pero yo me acuerdo muy bien esto, 19 de mayo, mi madre llega a la cárcel con bolsas con pan. La vi 2 o 3 veces enojada, pero esa vez vino y me dijo: Mijo, mientras usted está aquí por borracho, su hijo acaba de nacer el día de ayer solo con su esposa, que estaba con toda su familia, pero no importa, tiene que estar su marido. Yo era muy irresponsable. A mí me interesaba más un partido de fútbol, ponerme borracho con mis amigos. Por eso hoy soy tan drástico a decirle a la gente: no tomes, haz las cosas bien.