In this Spanish-language interview, former Mexican striker Jared Borgetti reflects on the 2002 World Cup match against Italy, where Mexico needed at least a draw to secure second place. He describes the team's high morale, the importance of the match, and his personal connection to Italy through his grandfather. Borgetti provides a detailed, almost technical deconstruction of his iconic goal: how he positioned himself, the pass from Cuauhtémoc Blanco, the ball’s spin, his instinctive decision to redirect the ball rather than head it, and why such a move is not a rehearsed drill. He discusses the challenges of directing aerial shots like scissors or chilenas, emphasizing that his goal was a unique, instinct‑driven action. He also mentions the defensive pressure from Italy’s legend Paolo Maldini and the surprise of goalkeeper Gianluigi Buffon. Throughout, Borgetti stresses the value of simplicity and trusting one’s abilities, noting that over‑complicating can hinder performance. The interview blends tactical analysis, personal anecdotes, and a nostalgic celebration of a moment that remains memorable in Mexican football history.
Chapters
Italia, la favorita, ¿no? Pero nosotros ya habíamos llegado ya con 6 puntos, casi llegábamos calificados, y llegamos obviamente con la moral hasta arriba, sabiendo que con un empate estábamos del otro lado. Pues bueno, llega Italia, nosotros con la mentalidad obviamente hasta arriba, con 6 puntos, nunca pensamos llegar a esa a ese último partido con los 6 puntos. Sabíamos que el último partido era importante y que teníamos que llegar por lo menos con 4 puntos, ¿no? Y un empate contra Italia podría asegurarnos el segundo lugar. Y un Italia obviamente plagado de jugadores que veías y que les conocías, pero siempre la confianza que tienes para—
Javier, ¿qué les dijo antes?
No, nada. Lo que hemos estado haciendo bien, juguemos igual, respetemos al rival, pero confiemos en lo que nosotros podemos hacer. Estamos bien, hemos jugado bien, que ellos se preocupen por nosotros y chao. Sí, realmente hay veces que nos complicamos mucho la vida, y cuando a veces lo más sencillo es lo que te va a sacar adelante, ¿no? Y estar en la fila con los italianos al lado, sí, los que ves por televisión, y ahora al lado de ti, y si están guapos, el cabrito se los queda viendo Sí, este, yo también en esa parte personal de mi descendencia italiana, no, por parte de mi abuelo, y decir, ah, bueno, voy a jugar contra el país donde mi abuelo es originario, no. Digo, seguramente ni en el mundo me hacen en Italia, pero bueno, por el apellido seguramente han de decir, y así, ¿quién es? Y después Terminando anotando ese gol, pues sí, claro que fue como el exorcismo. Sí, fue una buena jugada que la gente recuerda mucho. No solamente la jugada, sino el partido también, que a punto estuvimos de ganarlo. Y fue un buen partido. Yo me sentí la verdad muy bien. Digo, pues sí son unos chingones, pero también podemos. Y la jugada del gol es una jugada no futbolera realmente, no es una acción de gol que se entrene, no, porque no es normal un remate así. Incluso te puedo decir que te lo mandó al espacio también, al lugar donde yo se lo pedí. Sí, ahí es mi movimiento, que después me doy cuenta que me moví mal. Tú haces un entrenamiento, unos centros, un tiro a gol, lo que sea, e incluso puedes decir: mándame centros y me voy a tirar tijeras, me voy a tirar chilenas. Sí lo puedes hacer porque lo hacen, ¿no? Póngamela aquí, yo me voy a aventar. Lo que no sabes es, en este caso por ejemplo, una tijera, que agarras el balón en el aire, o una chilena, es muy complicado dirigirla. Porque no puedes, la dirección, porque es el movimiento, tu cuerpo, el impacto con que le pegaste, que la punta con la parte de adentro, un poquito con la de afuera, no se puede. Lo único que buscas en esos remates es que vaya a la portería. En un remate de cabeza sí, porque tú estás impactando, tú le estás dando la dirección. Pero cuando, cuando viene de frente a ti, cuando tú lo vas en busca de él y dices: ¿Dónde lo quiero poner? ¿Dónde estoy? Pero ese remate o ese movimiento o ese gol realmente no viene con nada de eso. Porque digo: OK, mándame al centro, yo voy a ser el primer poste. Entonces yo estoy en el primer poste rematando y sé, o sea, la quiero poner aquí o la quiero cambiar hasta el otro lado. La quiero arriba, la quiero abajo, la quiero en buena altura. Entonces aquí yo estoy parado, estoy parado en medio de la portería y tengo todos los ángulos. Estoy hasta el segundo poste y sé cómo tengo que atacar la bola. A lo mejor ya no girar tanto porque así no la voy a sacar, sino un poquito más de frente, picada o globeada al otro poste, al primer poste donde viene el recorrido del portero. Todo eso lo puedes practicar, pero esta no. Entonces cuando yo veo que Cuauhtémoc tiene el balón en los pies, que esa parte tenía muy bien Cuauhtémoc, que tenía esa facilidad para ponerte el pase donde tú Sería muy bueno, ¿no? Ajá, donde tú se lo pidieras. Veo el espacio y le pico. Cuando él me manda el pase, yo dentro de mi ubicación me doy cuenta que voy a quedar fuera de la línea de remate directo. Si el centro viene de allá, yo pico, regularmente tendría que cabecear. Hacia la portería, que la portería me tiene que quedar aquí. Pero el problema es que la portería me había quedado acá. Entonces ya no podía en ningún momento hacer el balón, jalarlo hasta acá. Claro, no puedo porque el balón viene con un giro así, alejándose. Yo voy hacia allá, entonces no se puede, no puedes mandar el balón para atrás, o sea, no le puedes cambiar, no. Entonces en ese momento Cuando el balón viene hacia mí, que estoy pensando eso, que quedó fuera de la línea de remate, claro que me pasa por la mente el decir: OK, no puedes rematarme, bájala y a generar otra vez la jugada. Que es lo que tendría que haber hecho para asegurar, no, para no perder realmente esa opción de esa tenencia de balón. Pero bueno, también es cierto que por mi facilidad de juego aéreo puedo intentar otras cosas. Cuando viene ahí digo, y bueno, ¿y qué tal si no remato así, la remato para el otro lado y busco el segundo poste?
El instinto, ¿no?
Sí, claro, como delantero.
Pensabas rapidísimo, ¿no?
Sí, cuando me venía el balón. Entonces, lo voy a hacer. Claro, yo sabía que el balón tenía un giro a mi favor. Con mi ida hacia allá también da parte de ese movimiento de poder yo girar y hacer que el balón siga girando sobre el mismo, en el mismo sentido, y que la misma línea que llevaba el balón iba a hacer que hiciera la curva. Si sale bien, así tiene que ser. Si no, pues bueno, así de qué chingados quisiste hacer. Y sí, salió tal cual. Viene la bola, en lugar de yo rematar así o de bajarla de pecho o de cabeza a alguien, pues le doy para el otro lado, entendiendo que el balón iba a hacer esto. Cuando hace eso, pues yo ya me voy hacia atrás, yo no alcanzo a ver la línea del balón, nada más veo cuando bota y pega en la red. Madres, pues se fue gol.
Se abufó, ¿no?
Sí, ahí salgo corriendo a gritar, a mentar madres, y no sé qué chingados. Si alguien que lee los labios puede decirme, iba diciendo esto, seguramente. Claro. Me recordaré. Y lo de Buffon, solamente él no, nunca se esperó el remate porque no era algo común. Y Maldini, que me iba marcando, pues menos. Él simplemente lo que intentó estorbarme y termina siendo un gol realmente que la gente recuerda muchísimo. Por la jugada, te digo, como había sido precedida, por el rival que tienes, por el que es en un mundial, porque se lo hiciste a un defensa como Maldini, que es considerado de los mejores, a un portero que es considerado el mejor del mundo que ha habido. Entonces, pues bueno, esa parte está padre porque termina siendo ¿Qué es el juego aéreo? ¿No? ¿Qué es el juego aéreo realmente? Sí, sí, sí. Hay veces que la vida te tiene cosas que no te imaginas.