Hablar en Público te Va a Hacer Millonario | EVOLVER PODCAST | Paco Benítez

Paco Benítez explains how public speaking skill converts directly to money and influence. He breaks down the psychology of speaking fear, the power of storytelling over self-promotion, and specific techniques like the Trust-Tag and Core-Story formula. Visibility beats credentials alone.
Chapters
¿Por qué hablar en público te puede cambiar la vida? ¿Por qué nos da miedo hablar en público?
Muchos ascensos no se piden no porque no te lo merezcas, sino porque no te atreves a pedirlo.
¿Qué es mejor, no hablar o hablar mal?
Entre menos muletillas tienes, más profesional te percibes.
¿Hablar en público te puede hacer millonario?
Hablar en público no solo te puede hacer millonario, te va a hacer millonario. Si no proyectas emociones, eres plano. Si eres plano, eres aburrido. Si eres aburrido, no te escuchan. Y si no te escuchan, ¿para qué hablas? Lo podemos ver todos los días en la mañana en el canal del país, de este país, como el tono de voz es: muchas felicidades a todos los mexicanos. Hay cero pizca de emoción.
Hey, ¿qué tal, Evolvers? Bienvenidos a un podcast más. Estoy muy emocionado porque tengo a un gran amigo y también maestro, alguien que tiene una habilidad que literal te puede cambiar la vida, y es hablar en público. Mi querido Paco Benítez, hermano.
Hermano, gracias por invitarme una vez más, una edición, un placer, ahora en mi ciudad. Claro, jugando de local, hermano, jugando de local. Tengo que estar yo más seguro, yo creo. Además tengo la barba más delgadita, la otra vez parecía vagabundo. Vi el podcast la última vez hace poquito, oye, qué poco presentable estaba yo. Hemos evolucionado.
Hemos evolucionado. Y además dejaste la playera UV y la chamarra azul.
Sí, exacto. Ya no estoy de playera UV y chamarra azul, que me costó porque era parte de mi marca personal. Pero entendí una cosa que me costó y lo entendí en Colombia. No me acuerdo si lo hablamos esa vez. Yo creo que no porque estaba vestido así. Pero es como te ven, te tratan. Y es algo que de hecho tú entiendes muy bien y Enebuen tiene muy bien. La comunicación visual es igual de importante que la comunicación corporal y que la comunicación verbal. Mucha gente se pelea con la percepción visual que la gente tiene. Anterior subí un post, es un carrusel, dice: "La ropa no importa, ¿verdad?" Y luego la siguiente slide era yo con la misma pose, pero con inteligencia artificial le puse ropa diferente. Decía: "Seguro que no importa, pero me veo mucho peor". Y luego siguiente slide y ropa completamente diferente. "Seguro que no importa". Y cómo cambia la percepción. No estoy diciendo: "Compra ropa de marca". No estoy diciendo solo vales por la ropa que tienes, nunca dije eso. Solo es seguro que la ropa no importa. La cantidad de comentarios que hay, 80% gente ofendida. Yo prefiero lo que está en mi cabeza y no lo que— pero porque a veces pensamos que están peleadas, porque es o mis ideas o mi percepción visual. No es el buen speaker, entiende que todos los elementos que la gente usa para percibirte son elementos que te suman o te arrastran. Y la ropa y la comunicación visual es uno de ellos. Yo no lo había entendido cuando grabamos ese podcast. Lo entendí después en una conferencia en Colombia que me fue mal. Dije: ¿Por qué me fue mal? Y cuando hice: "Ah, fue por esto", ya me puse camisa. No porque tengamos que usar camisa, sino porque lo que hacemos se ve bien con camisa y nos percibimos mejores.
100% de acuerdo. Y todo comunica. La ropa comunica, hasta el perfume que usamos comunica, cómo hablas comunica. Pero tú eres un experto en comunicación Y la verdad también eres un gran maestro porque la gente que no sabe, yo tomé un curso con Don Paco Benítez y algo que aprendí mucho es tener estructura a la hora de hablar en público, frameworks, porque al final pensamos, y a veces algo que pasa con la persona carismática es que abusa de su talento y la gente que no habla bien en público piensa que no se puede desarrollar. La pregunta, Paco, que te quería hacer: ¿por qué hablar en público o saber hablar te puede cambiar la vida.
Es bien sencillo. Solamente eres tan bueno como la habilidad que tienes de comunicarlo. Hay personas que son muy buenas y no se perciben muy buenas. Y hay personas malas pero que se perciben muy buenas. ¿Cuál es la hamburguesa más famosa del mundo? McDonald's. Claro, es el clásico ejemplo. ¿Si es la mejor hamburguesa del mundo? No. Definitivamente no, pero como es la que más conocemos y la que mejor comunicación tiene, es la que todos vamos a comprar. Habrá quien diga: "Es por precio, es por..." No importa. Es por comunicación, es porque la conoces. Entonces la más conocida le gana al mejor, el más conocido siempre le gana al mejor. Si yo soy muy buen doctor pero nadie me conoce, el segundo mejor doctor que todo el mundo conoce, ahí sí lo van a contratar. Si tú eres un organizador de eventos, que de hecho organizas eventos maravillosos, pero digamos que son de otra cosa, son de diseño industrial. ¿Tú a quién invitarías como conferencista de tu congreso de diseño industrial? Al mejor diseñador industrial del planeta. Pero que nadie tiene idea quién es. O el segundo mejor, ahí se van, es el segundo mejor que todo el mundo conoce. Es el segundo mejor, claro. Entonces el mejor le gana al más conocido. No estamos diciendo no estudies, no trabajes y no seas. Es sé, estudia, trabaja y preocúpate porque la gente conozca quién eres. Por eso tienes que aprender a hablar en público.
Claro, tengo un amigo que se llama Álvaro Morales, que trabaja en ESPN, que es comentarista, y él dice: la credibilidad está sobrevalorada. Yo: ¿por qué, Alvarito? Dice: porque yo veo visibilidad primero.
Es que la visibilidad también te da credibilidad. Al final, mucha gente se queja de que juzgamos un libro por su portada. No deberíamos juzgar un libro por su portada. Yo pienso, ¿para qué diablos hiciste la portada si no es para juzgar el libro? Es justo para juzgar el libro. Entonces trabajamos mucho tiempo en los capítulos y trabajamos mucho tiempo en ser un buen escritor, pero si tenemos un pésimo diseñador y el libro se ve terrible, no se vende. Y si el libro se ve muy atractivo, se agarra. ¿Qué es lo que hacen los periódicos? El headline es importante porque cuando lo lees al principio, que es la comunicación visual que tiene, lo agarras, y si no, ahí lo dejas. Entonces Los que saben de esto lo utilizan, los que no saben se quejan. Yo prefiero no quejarme, prefiero estudiar a los mejores y usar lo que ellos hacen. Comunicación.
Me encanta. Paco, ¿por qué nos da miedo hablar en público?
Esto, hablar en público nos da miedo por distintas razones. Una muy fuerte es el juicio social. Somos seres completamente sociales y dependemos de lo que crean los demás de nosotros. Si no conozco una sola persona que no dependa de lo que los demás creen de esa persona, No importa a qué te dediques, tú dependes de otras personas. Dependes de que alguien te contrate, ya sea una persona para que trabajes con esa persona o un cliente que contrate tu servicio o tu producto. Dependes de gente que crea en tus ideas para tener tu equipo. Dependes de una persona que crea que eres la mejor para compartir su vida. Tú dependes de lo que otras personas creen. No importa a qué te dediques, a estar trabajando atrás de una computadora, alguien tiene que comprarte esa idea. Cuando hablas en público, la posibilidad de meter la pata es casi el 100%. En el podcast tú y yo nos vamos a equivocar, en presentaciones en vivo nos vamos a equivocar, muletillas, nos vamos a trabar, se nos queda la mente en blanco, nos vamos a poner nerviosos, la gente nos va a intimidar un poquito, no importa cuánto tiempo llevemos. Imagínate que tú pasas y subes al escenario o hablas frente a un grupo, el que tú quieras, y cuando subes o pasas, de los nervios te haces pipí y se te nota así en el pantalón, así todo oscuro, hasta chorrea un poquito, clic, clic. ¡Qué vergüenza! Qué asco, ¿no? Tú dime, si tú fueras el público y ves al speaker goteando de pipí, exageradamente, dirías: «Ah, me encantaría que se fuera mi socio, me encanta cómo está orinado. Me encantaría que se fuera mi esposo, me encanta cómo hizo pipí». Por supuesto que no. Pierdes estatus social cuando metes la pata en público porque tienes todo el reflector frente a ti. El cerebro sabe que exponerte socialmente posiblemente haga que te suicides socialmente. ¿Qué es lo que prefiere el cerebro? Mejor ni te expongas porque no vaya a ser, y te mete adrenalina y cortisol para prevenirlo. Lo que el cerebro no entiende, pero los emprendedores sí entienden, por eso me gusta mucho lo que haces, es que el peligro a corto plazo es mucho menor que el beneficio a largo plazo. O sea, ese es el peligro si de repente metes la pata durísimo. Sí es el peligro, eso sí es real. Pero si lo haces bien, el cerebro no piensa eso, porque el objetivo del cerebro es garantizar que no te mueras, que no te expongas y que no te pase nada. Pero si sí lo hago bien, ¿qué pasaría? Si doy una buena presentación de 5 minutos y a alguien le puedo meter la idea que yo tengo, me la compra. Hay una persona aquí en México, es el dueño, fue el dueño de una fintech gigantesca que se llama Snowball, y hace poquito él vendió todas sus acciones y se fue a Nueva York, pero es un genio de los negocios. Y alguna vez escuché que ese cuate dijo que se fue a Nueva York a poner taquerías. Y quiere poner cientos de taquerías, pero no sabe hacer tacos, no sabe nada de carne y tampoco ha puesto ninguna, pero fue a levantar capital. Creo que quería levantar, no me acuerdo si 2 millones o 20 millones de dólares, una cosa parecida. Cuando escuché más o menos cómo pensaba, él decía: si tú llegas con el inversionista y llegas con los números, pues sí, está bien, aquí está el Excel y cuánto ganarías, son puras proyecciones basadas en nada, pero mi trabajo es vender la idea, vender el sueño, y si el de enfrente puede soñar lo mismo que tú, entonces va a trabajar por el mismo sueño que tú. Él no dijo ten la mejor carne, ten las mejores ubicaciones o ten las mejores proyecciones. Él dijo sé bueno para comunicar los sueños. Él entiende que la consecuencia a corto plazo de pitchar mal y vender mal el sueño es que una persona no le invierta. La consecuencia positiva de exponerse y que salga bien es tener un negocio multimillonario. Prefiere la ventaja a largo plazo que el peligro de corto plazo. Mucha gente no puede con el peligro de corto plazo, por eso da tanto miedo. Y prefiero intentarlo.
Me encanta, me encanta, porque no somos, estamos, siempre digo que estás a un cliente, a una conversación de cambiar tu vida. Sí, de hecho, justamente tuve un evento de conversión donde vendíamos el programa de Evo y me decís que yo no sé si hacerlo o no hacerlo. Le pregunto: ¿Sabías que un cliente puede cambiar tu vida? ¿Cómo que un cliente puede cambiar tu vida? ¿Cuánto ganarás de comisión por el cliente del negocio que te dedicas? Tanto.
Ok.
Y me dice: claro, sí, tengo una amiga que ella le vende al gobierno lo mismo que yo, y le cambió la vida. O sea, le va súper bien porque el gobierno es su cliente. Entonces, ¿estás de acuerdo que tiene que ver con un tema de cómo comunicar y saber?
Es que estás a una persona, a un punto de persuasión, a un sí de que las cosas quieres que hagan o que pasen, pasen. En mi caso, hablando de mi empresa, hay 3 personas que me han cambiado la vida. Digo, hay muchísimas más, pero quiero puntualizar estas 3. 4 en realidad. Carlos, director de ventas. Tito, director de lanzamientos. Lina, directora de high ticket. Y Mariana, directora de orgánico. Lo que hacemos lo podemos hacer y yo puedo hacer lo que me gusta hacer porque esas 4 personas están soñando conmigo el mismo sueño. Si no estuviera alguno, si no hubiera conocido a Tito, si no lo hubiera convencido de la idea, si a Lina no lo hubiera convencido, quizá hoy no podría estar acá. A ellos les debo muchísimo. Los tuve que convencer no de lo que estaba pasando hoy, sino de lo que podía llegar a pasar mañana. No de lo que somos hoy. O sea, no me juzgues por lo que somos hoy, júzgame por la idea de lo que puede ser mañana, pero necesito construirlo con alguien. Creo que tú eres la persona correcta para construirlo. Entonces, ¿quieres construirlo conmigo? Si vendes la idea, te dicen que sí. Entonces ya tienes personas construyendo el sueño por hablar en público, no por enseñar Excel, es por atreverte a comunicar. Otras personas pueden decir: ay, qué miedo, si el gobierno me dice que no, y si me batean, y si me rechaza, y si pues nunca le vas a hablar a la chica que te gusta, nunca vas a pedir el trabajo que te gusta, nunca vas a pedir ascensos. Muchos ascensos no se piden no porque no te lo merezcas, sino porque no te atreves a pedirlo. Y nunca vas a tener equipo o a los socios que quieres porque no te atreviste a levantar la voz.
¿Qué es mejor, no hablar o hablar mal?
Ay, güey. ¿Qué es mejor, no hablar o hablar mal? Es mejor— Empezar. No hablar. No, sí es mejor no hablar.
No hablar.
Es mejor no hablar.
Guau, me encanta.
Es que hay un tema Se llama percepción. Imagínate que estamos en la junta directiva y hay 10 personas y está el socio que cada que abre la boca mete la pata y dice una estupidez y lo hace 4 veces. Para la quinta que diga yo quiero participar, ¿qué crees que el dueño piense? Ay, seguramente ahorita sí va a decir algo brillante. No, va a decir otra vez Román, otra vez Román, otra vez Román, a ver Román ilústranos, porque la marca personal de Román Qué es lo que la gente dice de ti cuando no estás, son los impactos que tú hiciste que tuvieran contigo. Si todo el tiempo hablaste y lo hiciste mal, a la siguiente van a pensar que lo vas a hacer mal por el sesgo que traen. Entonces no es hablar por hacer ruido o hablar por hablar, es aprender a comunicar con estrategia para que las participaciones que tengas sean de 50 minutos en escenarios, son de 4 horas en eventos o sean de 5 minutos en juntas o en entrevistas, sean estratégicas. Y cuando abras la boca tengas un activo intangible extremadamente poderoso que le funciona a todo el mundo, que se llama Visibilidad profesional. En temas de empresa, a uno lo ascienden y le dan oportunidades no porque seas el mejor profesional, sino porque eres el mejor profesional con la mejor visibilidad. O sea, él es bueno y lo conozco y sé qué es lo que hace. Pero si él es bueno pero no sé quién es, pues tampoco sé muy bien en qué es bueno. Sus resultados no hablan por sí solos, él habla por resultados. Entonces, si yo voy a tener mis 5 minutos de reflector, ¿qué visibilidad quiero que tenga? ¿Yo metiendo la pata? O yo acertando. Si no voy a acertar porque no estoy preparado, no por inseguridad, sino porque no estoy preparado, mejor me preparo y cuando hablo, acierto.
Me encanta. Y algo que quiero recordar, justamente estaba viendo un amigo que se dedica al real estate. Dice que, man, quiero hablar contigo. ¿Por qué? Fíjate, quiero que me ayudes a hacer una estrategia de venta porque veo el mercado lento. ¿Tú cómo ves el año? Digo, creo que no tenemos que cambiar, tenemos que reinventarnos en cómo estamos comunicando nuestro producto. Y si la gente le moviera a cómo comunica el producto, puede cambiar su vida. Algo que cuando empiezas a hablar, y mucha gente tiene o tenemos, y hay que reconocerlo, es que son las famosas muletillas, las benditas muletillas que traemos, ya sea por de donde seas. De hecho, hablaba con amigos de Monterrey que usan mucho el sacas, ¿no?
El de qué.
Sí, el sacas es como, ¿entiendes? Y yo cuando fui, sacas, ¿cómo que sacas? ¿Qué voy a sacar?
¿Qué saco? Exactamente.
Entonces a veces es que los regios hablamos así. O por un ejemplo, me encanta Monterrey y me encanta, pero a veces decimos, o como mexicanos decimos ciertas cosas que son muletillas, que no somos conscientes. Y por ejemplo, a mí en los podcast, cuando empecé a entrevistar, yo era mucho decir claro, claro, hasta que me encuentro los comentarios que decían hoy el que entrevista solo dice claro. Sí es cierto, entonces hoy lo reconozco y tengo ciertas muletillas que he cambiado.
Qué bueno.
O por ejemplo, mucha gente en los videos, pasa mucho en esta industria, que al final siempre cierran con "let's go".
¡Ah, cómo no! Yo conozco un par justo con esa palabra.
Exacto. Entonces un día dije "otro let's go y me largo". ¿No te das cuenta que yo lo decía? Traía como muletilla. Entonces hasta que lo recogí y dije "¿por qué tú dices?" Y aquí estamos con Paco Benítez, no se pierdan el próximo episodio, así que recuerden y vámonos y let's go. Y lo dices ya sin darte cuenta, sin darte cuenta, y dices: me escucho igual que a todos. Y yo reconozco que tengo muletillas, las he cambiado, y es por eso que me he profesionalizado más en la— por eso me encanta hablar contigo, tener espacios. ¿Cómo se quitan las muletillas?
Qué bueno que reconoces. Yo también tengo muletillas, hay que trabajarlas todos. La muletilla te hace ver más tonto, la muletilla te hace ver más inseguro. Y esa justificación de que así hablamos los regios o así hablamos los mexicanos, creo que es una justificación muy mediocre para no intentar ser mejores. Hay una frase que me gusta mucho: que tu versión de hoy no limite quién puedes ser mañana. Es que así soy yo, y eso es un pretexto para no hacerlo mejor. Para mucha gente sí, la que no crece. 2 2, 4. 2 2, 4. En la primera me escucho tonto, inseguro. En la segunda me escucho seguro. Ejemplo muy sencillo, pero que demuestra el impacto que tiene la moletilla cuando te restas. ¿Cómo te la quitas? Tú ya explicaste la mitad sin darte cuenta, identificando cuál tienes. Esto es como Alcohólicos Anónimos. El primer paso es reconocerlo, aunque duela, aunque duela. Y el segundo es atenderlo. Entonces, ¿ya reconociste tu muletilla? Fabuloso. Ahora intenta controlarla. ¿Cómo se controla? Hay varios caminos, depende de cuál seas tú. Normalmente, cuando tienes muchas muletillas, tiene que ver con que también hablas muy rápido. Hablas muy rápido, la lengua va más rápido que las palabras. O la mente no alcanza una a otra el ritmo y tiene que llenar los vacíos con palabras. La otra también tiene que ver con que estamos acostumbrados a pensar que el silencio es incómodo. No nos gusta el silencio. Es que estuvimos en un silencio incómodo de la cita, entonces tenemos que rellenarlo con sonido. Y en México rellenamos con sonido todo. Escuchamos podcast, música en los restaurantes, hay mariachi. O sea, no nos gusta que estemos callados. Es un tema social. Entonces, cuando hablamos, rellenamos el silencio. Con palabras. Si bajas la velocidad un poquito, no es hablar como Gervasio, solo baja un poquito más la velocidad, eso hace que tengas oportunidad para pensar lo siguiente. Entonces, la primera. La segunda: haz pases con las pausas. Cuando termines una idea, no empieces la siguiente. Toma aire. O toma aire medio segundo. Eso te ayuda a conectar la siguiente idea y no requieres de la muletilla. Y tercero, lo que dijimos de Alcohólicos Anónimos, Identificas tu muletilla y esto es nada más cuando practicas. Intenta reemplazar la muletilla por una palabra completamente absurda. Reemplázala por "jacaranda". Entonces, cuando estés practicando tu presentación, ya no sepas qué decir y sientas que viene tu muletilla "¿de qué?" o "sacas?", di "jacaranda". Y tú mismo vas a empezar a decir, de forma inconsciente: "No tiene sentido jacaranda aquí". Cuando quitas jacaranda, también te llevas la muletilla. Como si tuvieras mugre y le pones jabón, cuando quitas el jabón te quitas la mugre. Lo mismo, jacaranda se lleva la muletilla. Baja la velocidad, haz pausas y reemplázala por una palabra ridícula, y eso hace que tus muletillas bajen. Entre menos muletillas tienes, más profesional te percibes, más seguro te percibes, más confiable y más honesto te percibes. Te entienden mejor. Es como si le echaras demasiada pimienta a espagueti. Pues es el mismo espagueti, pero está tan lleno de pimienta que no te lo puedes comer. Cuando hay tantas muletillas, no te pueden escuchar. Entonces Si te las quitas, siempre mejoras.
Me encanta porque es algo que yo estoy haciendo y he visto mis videos cuando empiezo a hacer pausas, mis conferencias, y yo hablaba muy rápido, sigo a veces hablando rápido y la mente me gana, y las muletillas, pues las detecto. Y también me encanta ver los videos cuando la gente nos critica porque los haters tienen algún mensaje. Oh, sí. Y yo, claro, es increíble porque de hecho dicen que no confíes en una persona que se queda con, es como, es mejor hacer ese silencio que también comunica mucho y comunica que sabes, estás haciendo lo que sabes, lo que estás comunicando. Y algo que hablaste ahorita, que también es un área de oportunidad para muchos, es los tonos de voz. ¿Tú qué opinas de los tonos de voz? Porque a veces pensamos que energía es exactamente igual a gritar, o gritar es igual —y mantenemos siempre un tono— pero cuando vemos a grandes speakers cómo modulan los tonos, ¿cómo podemos empezar a practicar los tonos?
Hay una cosa que me gusta llamar filosofía sobre técnica. Cualquier persona debería enfocarse en trabajar en cómo proyecta emociones. Los tonos de voz son la mejor manera de proyectar emociones. Si no proyectas emociones, eres plano. Si eres plano, eres aburrido. Si eres aburrido, No te escuchan. Y si no te escuchan, ¿para qué hablaste? Mejor manda un mail. Lo podemos ver todos los días en la mañana en el canal del país, de este país, como el tono de voz es. Y hasta cuando dices muchas felicidades a todos los mexicanos, eso parece que te quieres mexicanas. No hay cero pizca de emoción. Qué aburrido escuchar una persona así. Es insostenible escuchar una persona así. Tienes que provocar emociones siempre, y siempre las provocas, casi siempre es aburrimiento. Intenta provocar otras. Cuando hablo de filosofía sobre técnica, me refiero a que si pensamos en técnicas para usar la voz, vamos a estar pensando en modo todo el tiempo: la subo, la bajo, subo la velocidad, bajo la velocidad, hago pausas, no hablo más rápido, más lento. Pero la filosofía tiene que ver con cómo provocamos emociones o por qué naturalmente subimos los tonos. Y tiene que ver con que es una demostración emocional. Piénsalo tan sencillo, una persona triste habla triste, y una persona feliz habla feliz, y una persona emocionada habla emocionada. Entonces, mucho de lo que tiene que ver hablar en público es quitarte cosas, no ponerte cosas, no ponerte más técnicas, no aprender nuevas cosas. En realidad es desaprender muchas cosas. Quítate la oratoria que te enseñaron, que tienes que hablar de la misma forma siempre, Y piensa en cuando hablo con la gente que me gusta, con la que me siento cómodo, cómo proyecto emociones. Entonces, ¿cómo le hago para emocionar a la gente? Emocionate tú. Pero no puedes emocionar a nadie si tú no estás emocionado. No puedes, lo puedes fakear, pero la gente lo va a notar. Entonces, cuando hablas de una idea que no te convence, se nota, mejor no hables. O quédate con la idea si te convence, habla a través de eso. Cuando doy conferencias La primera mitad parece que los estoy regañando a todos y me han dicho: «Paco, es que me sentí regañado». Y yo es que, ¿sabes qué? Estoy enojado. O sea, doy la primera mitad enojado porque me enoja que haya gente muy capaz que no se comunica bien y gente bien mensa que se comunica maravilloso y ellos tienen la oportunidad. Entonces decirlo me enoja, entonces lo digo enojado, entonces lo digo con mi cuerpo, con mi mirada, con mi tono, lo digo y eso proyecta y proyecta enojo también. Entonces estamos todos enojados que nos pasa eso. Y cuando hablo de mi historia personal que es triste y que a veces lloro cuando la cuento. Pues claro que la cuento triste porque me permito sentir. Entonces, en vez de pensar en cómo le hacemos para trabajar los tonos de voz, yo preguntaría antes: date la oportunidad de sentir la emoción que estás sintiendo y date la oportunidad de que el de enfrente también la sienta. Yo no he visto un jugador de fútbol en una final meta gol y diga: "Mete gol" y grita y se arrastra y se tira y se Esa es la emoción y la gente grita esa misma emoción. Entonces tú también date la oportunidad de ser congruente con las emociones. Si quieres ponerle un poquito más de técnica, en todo caso vamos a dividirlas en dos: emociones altas y emociones bajas, solo para hacer una diferencia, como si fuera rojo y azul. Emociones altas. Vamos a hablar de la emoción, de la felicidad, de la alegría, de la euforia, de cómo le hacemos para que el de enfrente sienta eso. Digamos que ya lo siento, pero me cuesta trabajo sacarlo. ¿Cómo le hago para sacarlo? Es como abrir una puerta y las ventanas, que el aire corra. Las emociones altas tienen que ver con movimientos altos y movimientos histriónicos. Las manos arriba, manos hacia afuera, tono de voz más alto y más rápido, cejas también van hacia arriba, y normalmente está acompañado de una sonrisa. Entonces cuando subo el volumen y subo la velocidad, subo la sonrisa, subo mis manos y sonrío, se siente más emocionante. Si lo mantengo ahí todo el tiempo, es muy terrible, es terrible, la gente no lo aguanta. He estado en conferencias donde el speaker Todos los del 1 al 10 está en 9 todo el tiempo y a veces sube al 10 y dices: "No, he visto que la gente está así porque ya no aguantamos sus gritos". No, es estar en un estándar y de repente sube un poco, de repente sube. Vamos a hablar de las emociones bajas entonces, por ponerle una diferencia nada más: la tristeza, la reflexión, la paz, la calma, el enojo también puede ser. Esas emociones bajas, vamos a llamarlas así, están acompañadas con movimientos bajos. El cuerpo ya no sale, el cuerpo entra. Las manos ya no brincan hacia afuera, se mantienen adentro. Se mueven mucho menos, se mueven más lento, se mueven con control. La mirada también baja como si las pupilas pesaran. Las cejas también bajan. El tono entonces es más grueso. Terminamos con tonos hacia abajo, hacemos muchas más pausas. Y cuando hablas de esta forma, con volumen bajo y con velocidad baja, cualquier cosa que digas, no importa lo que digas, suena importante, aunque no diga nada importante. Entonces ese tipo de comportamientos te ayudan a comunicar las emociones correctas. Me encanta.
Vamos con la estructura, porque hay muchas personas que en este momento están iniciando a hablar, se dedican a hablar y piensan que tal vez lo hacen bien. Yo siempre digo: ¿a quién le gustaría hablar en público? Entonces yo, yo, y hacerlo bien. Mejor, porque algo muy importante es, yo lo que aprendí es que cuando tú hablas en público, a la gente no le importa, sino qué puedes hacer por ellos. Hoy está Juan, le dicen vas a hablar en público, le da miedo, está nervioso, y algo mucho que contigo aprendí son los frameworks en esta estructura y El error que comete mucha gente, yo cometía mucho, es entrar con el famoso gracias. Ah, el famoso gracias, ¿no? Y algo que aprendí contigo es cómo arrancar siempre que tienes 4 minutos solamente para tener atención del público.
¿Hay una diferencia entre tener 4 minutos para dar una presentación y 4 minutos para llamar la atención de una presentación de 50 minutos. Si fuera la segunda, que es una conferencia o es una presentación mucho más larga, no tiene nada de malo agradecer al principio. Me presentas tú, como me presenté alguna vez con ustedes, Paco Benítez, y subes y gracias Germán por la presentación, gracias a todos por estar acá, qué bonito. Sí, pero tantito nada más, es porque estamos emocionados, pero luego entras al punto. ¿Cómo es entrar al punto? Lo que tenemos que evitar a toda costa es la presentación personal. Eso lo sabe mucha gente, pero mucha gente se pela con eso. Cuando tú vas a hablar en público, vas a una presentación, no te presentas. ¿Por qué? Porque alguien ya te presenta. En cualquier evento medianamente bueno o en los buenísimos como haces tú, alguien te presenta. O hay un video de presentación. Que te presenten y luego presentarte tú es un suicidio de comunicación. No lo hagas. Los mejores no lo hacen. Si quieres hablar como los mejores, no lo hagas. Si quitamos la presencia personal, entonces, ¿qué hacemos? A mí me gusta decir Si tú vas a vender el extintor, tienes que ser bueno para hablar del fuego. Y solo hablando del fuego entonces te compramos el extintor. Entonces tú vas a hablar de liderazgo, vas a hablar de negocio, vas a hablar de oportunidad, vas a hablar de técnicas de venta, vas a hablar de lo que sea que tengas que vender, que es una solución, es un extintor. ¿Cuál es el fuego? ¿Cuál es el problema? ¿Cuál es la situación? Si eres bueno para vender problemas, te compramos soluciones. Entonces, ¿cómo le hago para vender problemas? La forma más sencilla para vender un problema es si tú estuviste o estás directamente involucrado en el problema, o sea, si te pasó a ti. Porque si algo te pasó a ti, lo vas a contar con la energía que se necesita contar. Eso va a provocar empatía. Cuando tú cuentas algo a alguien más y no lo cuentas con las emociones correctas, es irrelevante porque no te pasó a ti, ni a mí, ni a nadie. Es más, ni lo conozco, a volar, no me importa. Pero cuando me cuentas algo tuyo por un minuto o por 5 minutos y veo que te duele y veo que te preocupa, y o veo que te divierte, mis propias neuronas espejo van a igualar tu comportamiento. Entonces lloras, lloro. Te emocionas, me emociono. Te enojas, me enojo. Entonces vende el problema a través de cómo lo viviste tú. Una historia personal cortita. Esto solo para conferencias, que haga que la gente diga: a mí también me puede pasar. Sí, cierto, está bien gacho. ¿Cómo le hago para que no me pase? Y ahora sí hablas de la solución. Si tuvieras 4 minutos para presentar en vez de 50 minutos, entonces empiezas con una cosa que se llama Trust tag. Básicamente, ¿qué has hecho que valida o que te da autoridad para hablar de lo que vas a hacer? Luego viene una cosa que se llama el brand snap, que es presentación personal de 30 segunditos que dice quién eres y a quién ayudas. Trust tag, brand snap, y el resto del tiempo vas a hacer una cosa que se llama core story fórmula, que básicamente es decir qué conflicto hay, cómo lo resolviste y quién eres tú hoy. Entonces, imagínate que no me presentan: "Por favor, Paco, pasa a hablar". Y está toda tu comunidad ahí enfrente. Madre, es que digo, ¿no? Bueno, si tengo muy poquito tiempo nada más y quiero tener un abrebocas para que la gente diga: "Oye, yo quiero escucharlo más tiempo, Germán, súbelo más rato", entonces digo así como: "Muchísimas gracias, Germán, y hola a todos, es un placer estar aquí, soy Paco Benítez". 6 veces TEDx speaker y uno de los mejores speakers de toda América Latina. Ese es el throw stack. Va el Brand Snap. Y durante los últimos 10 años me he dedicado a ayudar a profesionales, a coaches y a networkers a comunicar sus ideas al mismo nivel que tienen, con seguridad, con carisma y sin miedo. Ahí tienes el Brand Snap, qué hago y a quién ayudo. Y ahora va el core story formula, básicamente cómo llegué ahí. Y todo está siendo en menos de 4 minutitos. Y algo así como, hace 10 años, quizá tendría algunos de ustedes que están aquí, yo quería ser conferencista, siempre me quería ser conferencista, y trabajé como no tienen idea para poderlo ser, y traía un currículum bastante fuerte. Pero hubo una vez en un evento aquí en Puebla que, a pesar de todo el currículum con lo que presenté, con el tomar decisión, me dijo: tú no vales mi tiempo. Solo le pedí 5 minutos. Y ahí me di cuenta que no importaba mi currículum, importaba la habilidad que tuviera para comunicar ese currículum. Me perdí la oportunidad de empezar todo lo que había hecho y no iba a quedar ahí. Entonces decidí empezar a entrenar, decidí empezar a ver cómo es que las personas venden sus ideas, cómo es que los mejores lo hacen para ser atractivos desde el principio y cómo es que cualquiera lo puede hacer sin ser un directivo gigantesco, cómo cualquier persona puede comunicar su valor, el valor que tiene hoy, al nivel que tiene hoy. Y me di cuenta que no es una fórmula mágica, Me di cuenta que no es talento, no, hay estructuras detrás y todo el mundo puede seguir. Hoy, después de 10 años que pasó eso, he dado conferencias en casi todos los países de América Latina y tengo el placer de entrenar a gente como ustedes para poderlo hacer. Ahí tienes. Entonces ahí tienes esos 3 elementos que dicen quién eres, digamos, eres bueno, a quién ayudas, yo soy de esos, y cómo llegaste ahí. O sea, no apareciste espontáneamente en el éxito, no, tienes una trayectoria. Quiero saber más. Bueno, pues te cuento una presentación, hagamos un taller o lo que sea.
Así es como se hace. Me encanta. Y más que hacer, antes de irnos a eso, los 3 pecados mortales al hablar público.
3 pecados mortales para hablar en público. El primero, hablar de ti. Estamos bien metidos, sobre todo en América Latina, en el yo, yo, yo, yo he hecho, yo he vivido, yo conozco, yo he estado. La presentación es un medio para que ellos tengan un mensaje. La presentación debería ser para ellos y tú eres un medio. Entonces puedes salpicar, vestir de experiencias personales tu presentación, pero no tiene que tratar de ti. Aunque sea testimonial, siempre hay forma de que trate de ellos. Entonces, la conferencia no trata de ti, trata de ellos. La segunda, que va muy de la mano, no es qué es lo que quieres decir tú, es qué es lo que quieren escuchar ellos. Voy a hablar de liderazgo y comunicación. Perfecto. Pero no es lo que yo quiero contar, es lo que a ellos les va a servir saber. Entonces, cuando cambio el foco, también cambio el contenido. Y quizá la tercera, que nunca debería ser— bueno, es que pueden ser hasta 20. Sí, claro, sí, hay muchísimos pecados. La tercera podría ser confundir el respeto con el protocolo. ¿A qué me refiero? Hay formas de empezar, continuar y terminar. A veces por la educación que tenemos pensamos que tenemos que hacerlo siempre protocolariamente. Para decirlo rápido: agradecerle a todo mundo, saludar a todo mundo, decir "para concluir", citar a Benito Juárez, terminar. Ese protocolo que en Toastmasters estaría bien, y no es que esté mal, solamente hay niveles por arriba, o que a los oradores les encantaría, en realidad en el mundo real no funciona, o funciona mucho menos de lo que funciona otro tipo de cosas. Entonces no permitas que protocolo nieble tu juicio y te haga pensar que es la única forma de comunicar. Es mucho más importante ser tú mismo y meterle tu carisma que seguir un protocolo.
Me encanta, porque a veces ahí donde viene, ahí donde hay una línea delgada donde siempre a veces me confundo, la gente se confunde, es no hablar de ti. Y cómo metes datos de autoridad sin que se vea que se trata de mí.
Es que es bien sencillo, porque no tienen que ser datos de autoridad, tienen que ser ¿Cuál es la única forma en la que puedes hablar de ti en una conferencia o en cualquier lado? La única forma es contando historias. No puedes hablar de ti si no es a través de historias. Pero si la historia la cuentas, solamente la cuentas y la dejas ahí, pues fuiste yo, yo, yo. Pero si entiendes cómo es el storytelling, el public speaking, que la historia siempre es un medio para llegar a un fin, o sea, la historia tiene que terminar con una reflexión para el público. Entonces no trató de ti, trató de ellos pasando por ti. Tuve el placer de entrenar hace, ya no me acuerdo cuánto tiempo, 4 o 5 meses, a una persona que recorrió, no me acuerdo qué parte del Polo Norte, una expedición, y se murieron la mitad de la expedición. Él creía que no iba a volver a ver a sus hijos. Abre la tienda de campaña y se da cuenta que está en un glaciar y básicamente se prepara para morir. Y la presentación, una buena parte va de eso. Si solamente fuera de eso, diría, wow, qué persona tan interesante, pero yo nunca voy a estar en un glaciar. Bueno, él fue contando eso, pero fue muy inteligente. Cuéntalo del glaciar, cuéntalo de que pensó que se iba a morir, cuenta que sacó la fotografía de su hijo y le empezó a hablar a su hijo a través de la fotografía como para despedirse de él. Y en ese momento detiene la historia de él y empieza a hablar con nosotros y nos dice: hay una magia muy especial en hacer algo por alguien más que no es por ti mismo. ¿Por quién haces lo que haces todos los días cuando te levantas en la mañana? Ya no tiene que ver con él, tiene que ver conmigo. Perfecto, usó su pedazo de historia para hablarme algo a mí. Así se hace. Y también tienes que ser muy bueno para identificar en qué momento lo metes y en qué momento no. Hay una speaker, igual la conoces porque estuvo en la misma plataforma que nosotros hace mucho, pero se llama Socorro Jaramillo, es una crack colombiana, ya es una señora muy grande, sabe mucho de marketing. Su conferencia emblema se llama "Lo que mi mamá me enseñó del marketing". Y alguna vez estuvo en un evento en Panamá junto con muchos speakers, fue la única speaker que terminó con una ovación de pie, la única. Y socorro cuando sube al escenario. Se sube pues ya grande, entonces su movimiento corporal no es perfecto. Es más, en concurso de oratoria la hubieran reprobado, Toastmasters lo hubieran reprobado. Quizás su speaking tampoco fue maravilloso, habla bajito, está grande, va así como si fuera un huevito caminando, pero es carismática. Da toda la conferencia que tiene que ver con marketing, cómo lo hace Coca-Cola, cómo lo hace Cartier, cómo lo hacen las mejores marcas, y de repente cierra contando cómo su mamá le enseñó todo eso y lo mucho que le agradece y lo mucho que extraña a su mamá. No mames, terminamos todos llorando de una forma. Agradeció, nos pusimos de pie llorando. Maravilloso. Toda la conferencia tuvo que ver con todo en lo que ella es experta y todo lo que nos puede servir el marketing, pero remató con una historia personal, solo salpicó con ella y fue suficiente para rompernos a todos. Y demuestra que sin comportamiento corporal perfecto, sin storytelling perfecto, sin speaking perfecto, no, no, comunicando carisma y autenticidad puede mucho más que las mejores técnicas arcaicas. Entonces, por eso me gusta llamarlo filosofía sobre técnica. Más allá de ABC para hablar bien en público, sí, sí, pero úsalos como base. Por sobre encima está tu esencia, tu chispa y tu historia, que si esa la pones al servicio de los demás y si Si la pones en escenario, la gente ve eso, no ve todo lo demás. Es más, te puedo perdonar las muletillas, güey, dilas, pero cuenta lo que tienes que decir. La gente llora aún así. Me encanta. Y nos encanta a todos.
Mucha gente, su sueño es hablar en público, pero realmente lo quieren por aplausos. ¿Cuál es la diferencia entre ser un buen speaker o dedicarte a lo que nos dedicamos, hablar en escenarios, pero que no sea? Por supuesto que la historia el ego, sino desde algo de comunicar. Y mucha gente, yo quiero ser speaker porque creo que tengo una historia muy interesante, y al final es no, quieres aplausos. Exactamente. Los aplausos son la consecuencia. Yo empecé con 5 personas hablando, tú igual. Y cómo arreglar el fondo de que entienda la gente qué es lo que tiene que comunicar.
Yo creo que Kenji diría en un evento en el que coincidimos, que los conferencistas tenemos una grieta en el cerebro. Es una grieta que todo el tiempo está regándose y se vacía, se vacía, y la única forma de llenarla es con aplausos. Y que muchos speakers deberían subirse menos a escenarios e ir más al psicólogo. Que la grieta debería estar más vacía. Entonces te subes al escenario, te aplauden, se llena la grieta, te sientes invencible, te bajas del escenario, la grieta empieza a escurrirse, a drenarse, y quieres otro escenario para volver a llenarla. Ve al psicólogo, papá. Hay gente que tiene historias maravillosas que contar y claro que debería contarlas, pero si es contarlas porque yo las quiero contar, ve al psicólogo. Tienes un tema que no has trabajado, el escenario no es para trabajarlo. Hablar en público es un derecho, pero también es una responsabilidad. Responsabilidad de usar la herramienta más persuasiva del mundo, güey. Una persona convence a otra. La energía convence, la empatía convence, el click convence, la neurona espejo. Estamos hechos para convencernos el uno al otro. Entonces, si tienes un escenario con 5, 50 o 500 o 5000 personas, las vas a convencer. Si eres buen speaker, la vas a cometer. Entonces no es tu derecho de contar tu historia o de decir lo que quieres decir, es tu responsabilidad de a quién los vas a convencer. Porque hablar en público se ha usado para cosas catástroficas. La Segunda Guerra Mundial empieza por una persona que se pone a hablar en público, o sea, una muy buena herramienta utilizada como arma. Tú nunca sabes cuándo vas a convencer a alguien de quitarse la vida, güey. Nunca vas a, nunca sabes cuándo vas a convencer a alguien de que no tiene que ir al doctor, que se cura, no sé, besando el suelo. Si eres buen speaker, lo convences, porque somos buenos para convencer. Entonces es quitar un poco el ego. La historia es un medio para llegar a un fin. ¿Cuál es el fin? Siempre hay que preguntarnos eso. Lo que yo quiero contar es un medio. ¿A dónde lleva a la gente saber esto? Saber que mi papá fue muy bueno, ve al psicólogo. Saber que mi mamá logró, saber que pude subir el Everest, ve al psicólogo. No, si combinas tu historia con expertise en el tema, entonces ya tienes una combinación muy poderosa para poder hablar. Yo tuve una experiencia cercana a la muerte. Perfecto. Voy a contar cómo superar la muerte en un escenario, será muy tonto de mi parte y muy irresponsable de mi parte, pero tuve una experiencia muy cercana a la muerte y además estudié autoanalogía, psicología y he trabajado con estas personas y me he entrenado en esto para entender. Esa combinación es la que hace cuenta del escenario, porque es un ángulo único, es una forma única de abordar un tema que no tiene que ver con la historia. Entonces, para no hacer ni aburrido ni el cuento largo, tu experiencia personal más experiencia profesional. No pensemos en profesional en una carrera, sino en cómo has aplicado eso en algún campo. Cuando eso te va a dar conclusiones de que esto estuvo bien o eso estuvo mal, cuando saques la conclusión, ahí sí la cuentas. Y la reflexión para la gente, la reflexión siempre va después de la historia. Siempre va y siempre es para la gente, nunca es para ti. Por eso muchos speakers mejoran al psicólogo.
Me encanta, porque cuando empiezas a hacer esos cambios, empiezas a ver algo totalmente diferente y se empieza a ver cómo la gente, de hecho, no solo te aplaude, te recuerda y toma acción de lo que tú dijiste. Sí, siempre digo a la gente, las mejores gracias son sus testimonios de transformación, que una historia a mí no me son las gracias. O mucha gente dice mi mentor. Imagínate que alguien lo escuche, mi mentor, y lo escuches hablar en público, digo no me digas mentor, ¿sabes? Entonces la mejor gracias a alguien que admiras es con su resultado y su transformación, porque a nosotros alguien nos ayudó algún día.
Sí, sí, sí. Me gusta decir que todos tienen una historia que merecer contar. Total, si la tuya le puede cambiar la vida a alguien, es una grosería quedarte callado. Somos el resultado de la ayuda que hemos recibido y también podemos ser la ayuda que mucha gente necesita. Si tienes la autoridad y la potestad, la experiencia y el expertise, dala. Y si no la tienes, bájale un poquito al ego y ponte a trabajar, y luego ayudas, y vas a ayudar mejor que si lo empezaras a hacer ahorita.
Hoy la gente piensa que necesita grandes escenarios, ser un speaker. ¿Cómo puedo empezar a hablar en público? Algo que me encanta tú que dices, tú le enseñas a la gente a hablar en público, le enseñas a la gente a ser chismosa. Bueno, a ver, sí, en ese sentido, ¿sabes?
Sí, sí, claro que sí, tiene una reflexión eso. Sí, ahí te va. Son dos cosas. La primera, ¿cómo le hago para hablar en público si no tengo grandes escenarios? Primero, hay mucha gente que no quiere grandes escenarios y no tiene por qué quererlos. Las conferencias no son para todos, así como el helado de chocolate tampoco es para todos. Entonces, ¿los quieres? Genial. No pasa nada, pero un podcast es hablar en público. Tú eres mi público y la gente que nos escucha no es mi público. Una entrevista, hablar con la chica o el chico que te gusta, vender una idea, tener clientes, eso es hablar en público. Una persona que escucha cuando tú hablas, ese es tu público. Todo el tiempo hablamos en público. Hay dos opciones: lo vas a hacer bien o lo vas a hacer mal. Ahora, ¿quieres tener más de una persona? No tengo escenarios, no tengo juntas, no soy manager. Es bien sencillo. Solo si quieres, haz contenido. O sea, la forma más sencilla para hablar en público y que tu mensaje llegue a cientos de personas, si eso quieres, haz contenido. Ese es tu público. Y quizá de forma más directa, haz lives cada equis tiempo, una vez a la semana. Ahí tienes a tu público y ahí vas a ver si les gusta lo que estás diciendo, los números se van a mantener y van a subir un poquito. Y si les das flojera, van a empezar a bajar y tú vas a decir algo estoy haciendo mal. Esto es picking, el que no les gustan tus ideas. Y en todo caso, lives, historias, historias todos los días. A mí siempre me ha gustado pensar que los speakers tenemos algo mal en la cabeza, porque ya tienes ahorita grandes escenarios, pero no siempre los tuviste. Pero estoy seguro que desde muy temprano, cuando empezaste a hacer tu marca y todo eso, tú le hablabas, tú hablabas en redes como si hubiera 5000 personas escuchándote. Sí, total. Pero había 3. Entonces tenemos que tener algo mal en la cabeza para poder sacar el teléfono y decir: speakers, hoy tuve speakers son 2, pero tú en nuestra cabeza son 2000, son 20.000. Entonces, historias, ahí tienes a tu público.
Tienes que romper tu realidad. Y siempre digo que cuando te pasan cosas en desgracia, no da risa al momento, pero da risa cuando lo cuentas en el público. Y luego que yo le digo a alguien es: Documenta como si fuera. Yo documenté toda mi vida con la fe de que va a suceder.
Sí, claro, de que lo vas a lograr, que lo vas a lograr.
Porque dices, cuando yo muestre el primer podcast, cómo hablé, cómo fue mi primer live, y lo notas porque sabes dónde vas a llegar, caminas con certeza y te enamoras del camino.
Y es lo que la gente, la gente, y fíjate, eso yo no lo hice, lo estaba pensando la semana pasada. Porque cuando yo empecé a hacer contenido y empecé como a meterme en el mundo de voy a comunicar, yo hice contenido durante un año y no funcionó. Y un año posteando todos los días, y 6 meses antes le dediqué 6 horas todos los días a editar videos en el suelo del departamento porque no me alcanzaba para un sillón. Wow. Apenas nos alcanzaba para la renta. No teníamos vajilla, era un colchón nada más así. Y lo hice 6 meses todos los días y luego un año todos los días hasta que funcionó, después de año y medio, los 6 meses y el año. Y no me saqué ni una foto del colchón, ni del colchón, ni de yo trabajando en el suelo. O sea, vive en mi mente, pero nunca lo documenté. Quizá me avergonzaba. Total.
Y yo, yo hay muchas situaciones en mi vida que me avergonzaba, que digo, ¿por qué no tomo una foto? ¿Por qué no tomo un video? Se hubiera vendido mucho más. Y deja tú eso.
O sea, claro, es una herramienta de persuasión durísima. De inspiración personal y para los demás. Ahorita que tengo webinar en la noche, me encantaría enseñarles: oigan, así empiezas el contenido. Tienen que creer mi palabra porque no saqué ningún video porque no puse un tripié que tenía y me saqué una foto así. ¡Ay, qué penita! Porque cuando la gente está aquí arriba y yo estoy acá abajo, ¡ay, qué pena mostrarme así! No, el superpoder está en la vulnerabilidad y en la trayectoria. Nadie aplaude el resultado, aplaude el proceso. Y que se parezca a él. Claro, y que estén relacionados.
Que diga: si él empezó en un colchón, yo también puedo.
Yo tengo cama, tengo mejores atributos que él. Yo estoy empezando desde un lugar que quizás está mejorcito, ¿no?
Sí, sí, sí. O sea, a veces pensamos como— yo veo historias y digo: hay dos tipos de historias que te inspiran. La que dices: wow, me gustaría ser como él. O como digo: wow, yo tengo más elementos, más ventaja. Me siento un tonto. Es como lo ves, alguien sin brazo mamadísimo, dices: yo sí tengo, yo no estoy mamado. O sea, te inspira, te sacude, y es lo importante.
Sí, sí, hay una fuerza especial en ver que alguien que no debería poder está pudiendo. Hijos, con que pegan el ego, dices: ¿cómo no voy a poder yo? Total, solo se puede lograr eso documentando el proceso.
Paco, hablar en público, todo cambia y la tecnología cambia y la moda cambia y la IA cambia, pero también hablar en público, por ejemplo, es totalmente diferente en redes sociales, en conferencias. Todo el tiempo se tiene que estudiar porque salen nuevas tendencias, salen nuevas cosas. ¿Tú qué opinas de que ahora es mejor decir esto? Y a veces tú cambias tu narrativa, decir, híjole, Por ejemplo, yo antes siempre arrancaba con que he hecho la primera certificación de con una pregunta en mi conferencia, y a veces todo va cambiando, pero mucho, mucho lo que es filosofía. ¿Y tú crees que tú estudias hablar en público porque hay cosas nuevas que salen o la esencia es la misma? No, la esencia es la misma.
O sea, es que al final todo lo dijo Aristóteles, si lo quieres ver así. Alguien ya lo dijo y todo el mundo lo está repitiendo a su forma. Van cambiando distintas cosas y también depende de los contextos. Por ejemplo, cambia el contenido corto, que eso es hablar en público en contenido corto. Eso cambia, pero cada mes. A veces yo no ni le entiendo y estoy ahí metido. Digo, ¿cómo lo que funcionaba antes no funciona ahorita? ¿Cómo? Eso sí cambia. Pero cuando hablamos de formato largo en vivo, nunca va a cambiar la empatía, la conexión y la humanidad. Lo que puede llegar a cambiar, y que afortunadamente ha cambiado, y por eso soy amigo del public speaking y enemigo de la oratoria, Cambia el protocolo, cambia la seriedad y la formalidad. Cambio no significa malo ni bueno, significa diferente. Entonces, antes se ponía en un pedestal esa formalidad, ese protocolo, ese saludo, esa manera de vestir tan cuadrada. Antes. Hoy somos mucho más flexibles. ¿Por qué? Porque el mundo ha cambiado, la flexibilidad, la comunicación también tiene que cambiar. Pero al final no cambia que al principio tengamos que llamar la atención. Quizá antes se llamaba la atención saludando y presentando y besándole las manos Las palmas al rey. Bueno, antes. No lo sigas haciendo ahorita porque el mundo ya cambió, pero la atención sigue teniendo que generar, la conexión sigue teniendo que generar, ser entretenido sigue teniendo que ser así. Entonces la filosofía sigue siendo la misma, la técnica en ese tipo de cosas es la que va cambiando. Entonces es mucho más fácil, en vez de pensar en cuáles son las técnicas que funcionan, filosofía funciona mucho y funcionan las mismas, sino más bien estudia ¿Cómo lo hacen los speakers que a ti te gustan? Ejemplo, a mí Tony Robbins a mí no me gusta, y Tony Robbins es quizá el mejor de los mejores, pero ese nivel de energía no va conmigo, no va. Alguna vez estuve en un evento de Tony Robbins y todo el mundo estaba brincando y ja, y a mí no me da por hacer eso. Yo ese día a mí no me daban ganas. Él no está mal, ni yo, somos energías diferentes. Hay gente a la que le gusta Mario Alonso Puig, que es sereno, estoico, tranquilo, y hay gente a la que no le gusta. Hay gente que le gusta Víctor Cúperes, que habla como si lo estuvieran persiguiendo. Y hay gente a la que no le gusta que la gente hable rápido.
O por ejemplo Coral, que comunica muy bien, pero en una silla sentada. Exactamente.
¿Está bien o está mal? No, es un estilo de comunicación que funciona. Hay gente a la que no le gusta. No comuniques así. Hay gente a la que sí le gusta. Bueno, fíjate qué elementos puedes modelar para ti. Y la única forma que sepas si te funciona o no te funciona es intentándolas todas. A mí no me funciona hablar más lento. Yo hablo rápido y hablo con energía. Y hay gente que me critica: "A veces no se te entiende". Sí, a veces no se me entiende. Sí, a veces hablo muy rápido. Y sabes qué, a Víctor Cúpers tampoco se le entiende a veces. Y es maravilloso. Y yo jamás le diría a Víctor Cúpers: "Oye, habla más lento". No, me cambiaría en todo caso de speaker.
Qué bueno que lo dices, porque realmente cuando vemos mentores empieza la imitación. Por ejemplo, Tony Robbins, que dices, mucha gente imita a Tony Robbins. Sí, y ya traen gorra. Y traen, no, y dices: Y lo intentas tú y dices: no me siento cómodo, yo no soy. Yo empecé que no soy. Por ejemplo, es como cuando alguien dice mucho campeón, no, porque los dijeron: ¿cómo estás, campeón? Campeoncito, campeones. Porque lo escucharon de alguien y yo lo decía: no me siento cómodo, no me siento yo diciendo campeón, sabes, me siento como no soy yo. Y hay gente que le queda increíble, sabes, sí, que le va, que le va, no. O ciertas, pero como tú empiezas a imitar y te das cuenta, oye, me siento perdido porque no, hasta que dices, ¿sabes qué? Quiero encontrar a alguien que me inspira, que comunico, y empieza a modelar con las estructuras, pero de qué te sientes tú.
Claro, claro, es como hay gente, hay gente a la que le va bien decir groserías. Gary Vee, por ejemplo, una conferencia sin que él diga fuck no es conferencia Gary Vee, le queda genial. Pero hay gente que dice una y a ti como que no te va, es un tema de percepción. O el típico americano guero de ojos azules que da con t-shirt, con jeans y Converse.
Es güero, es guapo, pero tú no.
Pero tú no, güey. Me encanta que lo digas porque sabes, cuando subí el post de la ropa importa, sabes cuánta gente que yo no entiendo cómo su línea de pensamiento, pero intento hacerlo. La ropa sí importa y la imagen importa, díselo a Adam Sandler, díselo a Mark Zuckerberg. Digo, bueno, Adam Sandler es Adam Sandler. Mark Zuckerberg es Mark Zuckerberg. Ten los millones de Mark Zuckerberg y ahora sí te pones playera. Sé Adam Sandler y ahora sí vas de shorts a los Oscars si quieres. Pero mientras no seas Mark Zuckerberg y no seas Adam, quizá deberías hacer caso a los que no somos así, que somos todos los demás. Entonces es entender qué realidad tienes, quién eres, en dónde estás colocado y qué te funciona. No porque le funciona al 1% significa que yo soy. No, primero sé el 1% y luego haz lo que ellos hacen.
A mí me gusta decir: los ricos no hacen eso. ¿Cómo sabes? ¿Tú eres uno de ellos? No, pero tal persona.
¿Tú eres rico? Exacto. Claro, hay hábitos que justifican el contexto. Entonces, para regresar un poquito al punto, no es copiar técnicas nada más. Filosofía sobre técnica. ¿Qué speaker tiene la energía similar a la mía? ¿Soy histriónico? ¿Cómo tienen éxito los speakers histriónicos? ¿Hablo rápido? ¿Cómo tienen éxito los speakers que hablan rápido? ¿Soy estoico y hablo lento? Bueno, pero eso no significa que puedo ser aburrido, puedo ser entretenido como lo hacen los speakers estoicos y lentos. Y cuando empiezas a modelar cómo lo hacen, empiezas a encontrar técnicas que potencian quién eres. Exacto.
Y se vale cambiar de inspiraciones y mentores. Vamos a cerrar rápidamente y me gustaría hacerte una pregunta. ¿Cómo se cierra una conferencia? Y háblame también acerca de ¿Qué tan importante o no es importante los famosos PowerPoint o las láminas?
Voy a empezar con la segunda. El PowerPoint, las láminas, lo que sea que uses, generalmente usas PowerPoint porque ya sabes, es como súper fácil conectar a cualquier lado. Es importantísimo. Yo creo que es importantísimo. Pero ahí te va, hay una diferencia entre apoyo visual y que sea la presentación. Los eventos que tú tienes se caracterizan por muchas cosas, tienen luces geniales, energía genial y pantallas geniales. Y en los que yo he estado, que tienen pantallas que son gigantescas, dice: ¿A poco no voy a poner un PowerPoint aquí, que esta pantalla es enorme? Sería un desperdicio. Claro que la voy a usar porque acompaña y viste la presentación. Si no la hay, podría darle una así, pero si la hay, la voy a explotar. Entonces hay cosas que son mucho mejor dichas con imágenes que con palabras. Pon las imágenes, ayúdate a comunicar mejor el mensaje. Si tienes oportunidad de siempre usar PowerPoint, úsalo, pero hay que aprender a usarlo, y normalmente la gente no lo sabe usar. Y pone bullet points, pone párrafo, pone texto, ahí es cuando no deberías usarlo, pero es una conversación diferente. Ahora, ¿cómo deberías cerrar una conferencia? Hay muchísimos tipos de cierre. Si lo haces sobre técnica, idealmente siempre deberías cerrar con tu mensaje. El mensaje piénsalo como un funnel, ya sabes, top of the funnel, middle of the funnel, bottom of the funnel. ¿Cuál es el bottom? El final. Yo conté todo lo que conté, me aventé 50 minutos de presentación para que entiendas esto cuando te lo diga de esta forma. Si esto lo digo al principio, No me lo crees porque no te he contado nada. Cuando te lo digo al final dices: "Claro, por todo lo que has contado". Entonces, si la conferencia es un medio para llegar a un fin, si la conferencia es un avión, ¿cuál es la ciudad al destino? Si vamos a ir a París, tu mensaje tiene que ser París. La conferencia tiene que ser el vuelo. Entonces dime, París, ¿cuál es tu mensaje? ¿Qué quieres comunicarles? ¿Con qué quieres que se queden? Lo que quiero que la gente entienda es, lo que quiero que aprendan es. ¿Cuál es ese eslogan? Ese es el mensaje. Y ese eslogan va en una pluma, en tu bio de Instagram, en tus videos, Ese es el mensaje. Ahora, hay formas más pro de terminar, no mejores ni peores, solo distintas, que se pueden percibir mucho mejor. Se llama conferencia en círculo, y estás muy familiarizado, pero mucha gente no. Ya dijimos hace rato: si eres bueno para vender el fuego, te compro el extintor. Si eres bueno para vender el problema, te compro la solución. ¿Cómo se venden los problemas? Con historias. Si eres bueno para contar una historia, al principio empatizas. No termines la historia al principio. Manténla al principio, déjala abierta al principio y luego la terminas al final. Entonces la conferencia cierra con un brochecito, empezó con los mismos elementos con los que terminó. Entonces es como, ah, como cuando la película termina y dices, ya por fin, ya se dieron el beso, ya destruyeron a Thanos, ya cerró con lo que empezó, entonces ya puedo descansar porque el open loop que yo tenía en la cabeza ya se cerró. Y una más, si lo queremos ver así, un poco más difícil de explicar, pero se llama narrativa. ¿A qué voy con narrativa? Si yo digo: no tenemos que ser como un perro chihuahueño. ¿Cómo comunican los chihuahueños? Hacen mucho ruido y son chiquitos y no los tomas en cuenta. ¿Tú quieres ser chihuahueño en la comunicación? No. Entonces ya asocié chihuahueño con una persona que ladra pero no tiene impacto. ¿Queremos ser un Doberman? No. ¿Por qué? Porque el Doberman es tan perfecto y es tan fuerte, que es tan perfecto que aleja más de lo que acerca. Laboratorio es el Doberman, está tan bien hechecito que es poco flexible, asusta. No seas Doberman. Doberman significa ser estricto. Chihuahueno significa no saber cómo hacerlo. Golden Retriever, ¿cómo es el Golden? Que rompe la mano si hay un ladrón, pero te acuestas con los niños también. Entonces, public speaking es el Golden Retriever. Eso lo voy a sembrar al principio de la conferencia, se llama narrativa. Vamos a asociar conceptos con conceptos. Ya sabes que si yo te digo a la mitad: «¿Quieres ser un Golden?» Sabes que no me refiero a un perro, sabes que me refiero a ser speaker. Entonces, si al final yo cierro con los elementos de la narrativa, o sea, digo: «A partir de hoy seamos Golden Retrievers», porque solamente la gente del evento me entiende.
Así, me encanta. ¿Hablar en público te puede hacer millonario?
Hablar en público no solo te puede hacer millonario, te va a hacer millonario, porque es la única forma que no es reemplazable con la inteligencia artificial. Es la única forma de conectar humano con humano y es la única forma de vender correctamente las ideas que tienes. Y si eres bueno para vender ideas, inevitablemente te vas a hacer millonario.
Paco, muchísimas gracias por tu tiempo, hermano. Sé que tienes hoy una agenda apretada. Y gracias también por ir a nuestros eventos. ¿Qué te han parecido nuestros eventos?
Invítame a otros, yo quiero volver a ir. Claro, Germán, siempre.
Vamos a tener uno en septiembre y en diciembre.
Cuento conmigo.
Cuando estuve con vosotros en España, Sí, y en México, y en México, y fue increíble la energía, ¿no? Y que haya otros, vamos a invitarte, hermano. Muchas gracias por lo que aportas, un gran amigo y un gran maestro.
Gracias, güey. Que se repita la tercera edición en un añito.
Exacto, amigos, vayan a seguir a Paco. ¿Cómo te encuentran en redes?
Me encuentran como @paco.benitez en todas las redes sociales.
Un fuerte abrazo.
Listo.
More from German

El Gobierno No te Va a Salvar, Pero Tú Sí | EVOLVER PODCAST | Gustavo Miranda









