Haz las cosas con amor | Evolución Diaria
21 Mar 2024 · 7 min
Germán Castelo Muzquiz argues that laziness disappears when you act from self-love instead of ego. He trained at 34, skied competitively, and turned exercise into an unconscious habit like showering. Sustainable results come from doing things for yourself, your family, and your community, not for vanity.
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Muy buenos días, aquí desde Aspen. Seguimos aquí esquiando. Ayer muy contento porque superé mi récord, subí la montaña más alta, pude bajar, y me doy cuenta de realmente lo que podemos hacer. Siempre trata de crecimiento y evolución diaria. Hoy te quiero hablar de la famosa flojera. ¿Qué hacer cuando tengo flojera? Yo siento flojera, por supuesto que sí. De hecho, como soy flojo, digo, ¿cómo hago esto una vez? Para no volverlo a hacer. O dos, ¿cómo lo hago esto sin cuestionar? Entonces para mí hacer ejercicio no es desde la vanidad, no es desde el cómo me veo, si mis músculos crecen, si me veo más fuerte, sino desde me tengo que bañar, tengo que hacer ejercicio. Pero no se cuestiona. El problema es que tú cuestionas tus hábitos, cuestionas, puedes hacer ejercicio o no puedes hacer ejercicio, te doy opciones. Te puedes bañar o no te puedes bañar, pero tú te bañas inconsciente. Yo hago ejercicio porque me toca hacer ejercicio, no porque soy disciplinado, sino porque lo veo como parte de que si no hago ejercicio es como si no me fuera a bañar, y si no me baño ando incómodo, y si no hago ejercicio ando incómodo. Yo te quiero hablar desde dónde hacer las cosas, y ahí quiero entrar en ese tema que te va a encantar. 90% de la gente emprende un negocio desde el dinero, y está súper bien, desde la vanidad, desde lo que voy a lograr, de qué me voy a convertir, o hago ejercicio desde a quién voy a parecer, a quién voy a comparar. 90% lo está haciendo desde el ego, y está bien, se necesita un gran ego para grandes cosas. Pero todo cambia cuando lo haces desde el amor. Yo te quiero invitar que todo lo que tú haces lo hagas desde el amor. Y suena muy romántico esto, yo no lo entendía, porque tengo un amigo que me decía: desde el amor, el amor lo más importante. Pero pensamos este amor romántico, pero el amor es, número uno, no me importa si, si tengo cuadritos, si bajo de peso, da igual. Por amor propio voy a hacer ejercicio. Con todo y flojera. Entonces sueltas el resultado, sueltas y bajas de peso, sueltas y te pones marcado, sueltas si lo haces desde el amor, no desde la vanidad, y te aseguro que va a aparecer la magia. Los cuadros van a aparecer, los bíceps van a aparecer. Sí, yo tengo 34 años y tengo cuadritos, tengo 34 años, no lo olviden, ok. Hay gente de mi edad que tiene una panza de este tamaño y no lo critico, simplemente no ha tenido esta crisis de motivación. Hay una crisis de motivación hoy en día, o la gente no tiene motivación, por eso estoy aquí dándote el ejemplo Y me gusta porque los vídeos de YouTube salen 200 visualizaciones, 500. Ayer subí uno y tuvo 120. ¡Guau! No son miles de personas, pero si 120 personas le puedo cambiar la vida a una, de cualquier lado, desde el amor, desde voy a levantarme, voy a hacer ejercicio, voy a hacer lo mejor para mi negocio y voy a dar al mundo. Sí es bien importante que tú lo hagas. Entonces hoy quiero crear desde el amor. ¿Por qué desde el amor? Porque como te amo, aunque no te conozco o tal vez te conozco, Estoy haciendo esto para ti, para recordarte que puedes ser tu mejor versión, para recordarte que te olvides, por favor, ya de tener el cuerpo marcado. Si la gente que admiras, 90% de la gente, no sabes si se está chocheando, no sabes si está metiendo químicos, y tú frustrado porque vas al primer día al gimnasio y no tienes resultados. Lo estás haciendo desde el ego, hazlo desde el amor propio, desde que te vas a sentir bien. Y el emprender y hacer dinero también. ¿Qué parece si lo hacemos desde: wow, yo nunca imaginé poder tener ingresos, poder viajar, pero creo que es lo que me merezco. Entonces, desde el amor lo voy a hacer, desde el amor por otros, porque mis hijos se merecen un mejor estilo de vida, porque mis padres se merecen un mejor estilo de vida, porque la gente que me rodea se merece un mejor estilo de vida. Desde ahí la fuerza correcta. La reflexión es: el ego te va a permitir que no disfrutes el proceso que no disfruta sus mini victorias, porque luego te va a decir: perfecto, ganaste $1000, pero hay gente que gana $10,000. Y yo no soy mucho de eso de que te compares para sentirte menos, sino disfruta cada victoria. Mientras si ganas $1000, pero ganas $900, vas muy bien. Si ganas $10,000 y ganas ahorita $11,000, vas muy bien. Pero nunca dejes de crecer. Festeja la evolución, festeja el 1% de crecimiento, festeja el 100% de crecimiento, festejalo. Porque tal vez la persona que gana un millón de dólares lleva 5 millones de dólares y tú haces 10.000, 12.000, 12.300, 14.000. Te aseguro que a nivel mental, a nivel amor, se siente más la de 10.000 feliz porque está creciendo. Entonces, cuando tú entiendes que trata de crecer, de evolucionar para sentir esta famosa dopamina, wow, yo me siento muy disciplinado porque he viajado, he hecho ejercicio, subí la montaña más alta. Y hay gente que que está a nivel de diamante doble, que esquía mejor que yo, que tiene un mejor cuerpo que yo, gana más dinero que yo, pero sabes, yo estoy creciendo, estoy creciendo. Y la persona que esquía la montaña más grande, tal vez ya debe estar en el Everest esquiando y no está creciendo. Entonces, a nivel dopamina, mi cerebro está muy bien. A mí me pasa, yo vivo en Cancún, tengo la fortuna de ver el mar todos los días, y siempre que llevo amigos a mi casa, dicen: wow, Germán, la vista está increíble, wow. Y tal vez estoy haciendo: wow, Germán, está increíble. Claro, Porque tú estás creciendo y yo ya no estoy creciendo porque sigo viviendo en la misma casa. ¿Hace sentido? Entonces hoy te quiero decir que las cosas que tú haces las hagas desde la flojera, con todo y amor, con todo y amor. Ok, ahora, ¿por qué es de la flojera? Porque te da más flojera estar enfermo. Odio estar enfermo. De hecho, yo es que sin playera sí me enfermé, tengo que confesarlo, me duele la garganta. Odio estar enfermo, lo odio, odio. O sea, tu cuerpo no reacciona. La salud no es todo, pero sin salud no somos nada. Te quiero invitar a la reflexión, a que cuestiones, que cuando te dé flojera, lo hagas desde el amor. Y qué padre, cómo me amo, cómo amo esto. Yo no tengo la fortuna de tener hijos, pero tengo sobrinos, que es lo más cercano. Y si veo que mi hijo me da flojera cambiar el pañal, pero desde el amor lo voy a hacer. ¿Por qué no desde el amor cuando te da flojera hacer las cosas? Desde la amabilidad contigo. Cuando eres amable con todo el mundo, pero se te olvida ser amable contigo mismo. Que cuando falla la gente no te preocupes, es normal, pero cuando tú fallas, ¿por qué no eres amable contigo y te permites que el mundo te sorprenda? Porque tengo flojera, pero como me amo, lo hace desde el amor, todo cambia. Te doy un fuerte abrazo. Estas son filosofadas en corto. Estoy subiendo contenido diario para mí, para reflexionar, para que algún día te sientas bien. Si ayuda a una persona, a dos personas, Deja aquí tus comentarios, por favor, para mí es muy importante. Suscríbete al canal de YouTube y deja tus comentarios y mándale a este podcast a alguien que le pueda ayudar. Te mando un fuerte abrazo. Eso es Evolución Diaria y el tema de hoy fue: se trata que cuando sientas flojera, la ves en el amor. Y número 2: con toda flojera lo voy a hacer, es el amor. Recuerda, no te compares, no te compares. Si te comparas, vas a sufrir mucho, vas a sufrir mucho. Pobre Cristiano, imagínate Cristiano y Messi, que se estuvieran comparando ellos. Ellos se ríen, ellos se van a tomar, seguro se van a hablar por teléfono riéndose. Porque él es Cristiano para mí, Messi, pero es Messi para mí un cristiano. Pero ellos compiten solos. Ahí está la felicidad, en crecer todos los días. Un fuerte abrazo, German Castelo Muzquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquizquiz