La Verdad de la Noche de Salvador Cabañas en el Bar-Bar
26 Aug 2025 · 79 min
Charlie Cázares survived stage-4 testicular cancer after 25 chemotherapy cycles and two surgeries, crediting his mindset and faith. He spent 15 years addicted to cocaine and alcohol before turning his recovery into a program called Lado Oscuro de la Fiesta that warns young people about addiction risks in modern nightlife culture.
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Salvador Cabañas respiraba, Salvador estaba consciente, contestaba algunas cosas, otras no. Pues obviamente traía una bala en la cabeza, ¿no? En donde también la gente de pronto me decía: es que en el bar bar sucedía que estaba lleno de narcos y de la maña y no sé qué. Y pensaban que yo era cómplice de los agresores, ¿me entiendes?
O sea, tú del hospital directo a la delegación y luego a la RAI.
O sea, ya jamás volví a regresar a mi departamento, ya jamás volví a ver a mi hijo durante un año. O sea, los primeros días no tuve visitas, tuve que comer obviamente donde le dan a todos, te prestan una cobija Te prestan ahí algo de ropa. Todo tienes que pagar, para todo tienes que pagar. Desde adentro de la cárcel organizaba fiestas, yo organizaba fiestas. ¿Cuánto te gastabas al mes? Pues yo me imagino que en aquel tiempo ponle tú unos 15, 20 mil pesos.
El azúcar, hermano, es una de las adicciones más tremendas que aunque está completamente libre de poderla comprar en cualquier tiendita, pero el azúcar es más adictiva que la cocaína. ¿Qué tal, amigos de Bóler Podcast? Bienvenidos a un podcast más de evolución. Hoy tenemos una historia de evolución, de lucha, una de las historias más increíbles. Y me acuerdo muy bien, hace unos 10 años su historia fue para mí de inspiración. Y sigue con nosotros el gran Charlie Cázares, hermano. Bienvenido aquí a Bóler Podcast.
Muchas gracias, muchas gracias por la invitación. 15 años, 15 años. Tuviste 10, pero está bien. Es que parecían 10, pero 15 años.
Oye, Charlie, cuéntanos el contexto. Fue un caso muy mediático hace 15 años, creo que saliste en la televisión en varias partes, y obviamente no del mundo, no, porque Salvador Cabañas es un futbolista extraordinario. Cuéntanos un contexto a la gente, quién es Charlie, me explico, pero y vamos un poquito atrás, qué fue lo que pasó.
Sí, exactamente. Mira, la verdad es que es una historia, como bien dices, de resiliencia. Una historia que a lo mejor, quien crea espiritualmente, o como lo quieras ver, está marcado en tu vida, en tu destino. Y sí, fue exactamente un caso muy mediático a nivel mundial por todo lo que sucedió, cómo se fue dando, cómo se fueron entorpeciendo las cosas y cómo me fueron afectando. Fue exactamente el 25 de enero del 2010. Cuando me dan una notificación por el radio, yo trabajaba en el bar bar, como bien lo mencionas, me dan una notificación que hay un herido en el baño. Y cuando yo me dirijo hacia el baño, exactamente es Salvador Cabañas tirado en el piso, ensangrentado.
Pero con ese herido, ¿qué pensaste? Pensaste, ah, pues se golpeó, se robó algo.
Exactamente, en el bar bar la verdad es que lo que sucedía eran cosas menores, cosas menores. Nunca sucedió alguna cosa, una situación como esta tan fuerte. Dije, a lo mejor algún borracho que por ahí se cayó, no quiere salir, etcétera, no. Pero bueno, nunca pensamos en una gravedad de este estilo.
Para la gente que no sabe, el Bar Bar, Charlie fue gerente del Bar Bar. Y el Bar Bar, que el Bar Bar antes de que se pasó un cabrón, que el Bar Bar que eran los antros, sí, yo creo que por ahí debimos haber empezado antes de haber empezado.
Muy bien, Germán, muy bien.
De hecho, ¿qué es el Bar Bar?
Fue un lugar exclusivo de los pocos lugares que les dieron una licencia de club privado. Entonces manejábamos una licencia en la cual pues tú sabes, como si vas a un club deportivo, solamente con licencia de club privado, con tu membresía, ¿no? Entonces fue un lugar que duró 25 años ininterrumpidamente. No cerrábamos, no cerrábamos nunca, exactamente. Y cada día era distinto, ¿no? Lunes, martes tranquilos, miércoles y domingos espectaculares. Espectaculares. Jueves, viernes, sábado, más de parejas, de grupitos de amigos, pero siempre visitado por las mayores personalidades de tanto de México como del mundo, ¿no? Tuvimos, tuvimos, este, visitantes, pues por supuesto que artistas, empresarios muy, muy, muy, este, poderosos, futbolistas. Pues bueno, ¿para qué te digo? ¿Para qué olvidar a los futbolistas? Y a nivel nacional y a nivel mundial, ¿no? Entonces todos los días era visitado por, por estas personalidades. Y muy exclusivo, modelos privados.
¿Cómo pagas una membresía? ¿Cómo puedes entrar?
Más que nada se manejaba una membresía ya de por tiempo. Y sí, sí costaba, me acuerdo que en aquel tiempo costaba $2,000, pero la verdad es que la membresía no se manejaba tanto por dinero, no, porque tú podías decir yo tengo el poder adquisitivo, pero más que nada era que algún, que al perfil, y que alguno de los 2 socios te recomendaran para poder tener esa membresía. Por supuesto que sí podían entrar la gente, digamos, normal, común y corriente, pero ese era el paso. Nosotros, esa era la, digamos, nuestra barrera para poder seleccionar ese perfil que mencionas, ¿no? Por supuesto que sí llegaban, oye, no tengo membresía, y si veíamos que eran chavas solas, muy guapas, modelos, pues podían pasar, ¿no? Pero ese era más o menos cómo se manejaba el Bar Bar en aquel tiempo. Entonces sí fue un bar, este, icónico dentro de la Ciudad de México. 25 años duró del Hasta que sucedió precisamente lo que estábamos platicando ahorita ese domingo del 2010.
Antes de llegar a lo de Cabañas, me gustaría saber por qué decides dedicarte, para mí, a esa edad que tienes, que 28, 30.
Sí, bueno, desde que yo estudio periodismo y ya sabes, terminas a los 20 años, más o menos 22, no me acuerdo exactamente, pero pues yo empiezo a ver el dinero en los bares. O sea, a mí sí me llamó más la atención lo económico, claro, el ambiente, por supuesto, Y pues vas forjando una carrera, ¿no?
Y a esa edad creo que es el trabajo del sueño, ¿no?
Todo el mundo quiere ser, este, ya sabes, el gerente, el doorman, el bartender. Y aparte, en la Ciudad de México, creo que también a nivel nacional se manejaba mucho la barra libre, ¿te acuerdas?
Sí, claro.
Entonces el perfil de los bartenders eran chavos, chavos, algunos galanes, otros fuertes. O sea, era como un perfil bueno. Yo empecé precisamente como bartender en el Bulldog Café, también ese histórico. Seguramente tus seguidores se han de acordar muchísimo del Bulldog Café. Pasé por La Llorona, pasé por La Boom. Entonces vas formando carrera, vas formando carrera en lo que es la empresa de bares, antros y restaurantes. Y uno con otro te van llamando, no, este cuate tiene buena carrera, tiene buenas relaciones públicas, y ahora vente para acá, y ahora vamos a abrir tal lugar. Y entonces los de moda te van, te van este llamando. Y precisamente así es como me hablan para llegar al Bar Bar. Pero esa fue literal Lo que más me llamó la atención, tú eras el gerente máximo, que era el, sí, operativamente sí, sí, operativamente sí. Hay un director general que era el dueño, Simón Chávez, pero el dueño había un gerente administrativo, pero yo operativamente era el gerente del bar bar, no. Entonces manejábamos 3 capitanes o 3 subgerentes que les llamábamos, pero sí era el que manejaba todo, toda la noche, no, en la noche.
¿Cuánto tiempo estuviste ahí?
Del 2002 al 2010 es toda mi estancia. 8 años, 8 años. Es una estabilidad tremenda, ¿no? Entonces ya cuando ves precisamente, no como lo que decías, como el sueño de un chavito, sí, sí, claro, sino cuando ya lo ves como una empresa, cuando ya lo ves como una carrera, 25 años, yo me imagino que sí, no, puede ser que sí, 25, por ahí, exactamente, por ahí así más o menos, ¿no? Entonces tú ya empiezas a ver Pues lo que es una empresa completamente, una dirección, manuales operativos, cultura empresarial, capacitaciones, ventas y todo. Entonces ya no es un juego, ¿me entiendes? Y la verdad es que siempre está muy bien remunerada la, el ambiente de bares y restaurantes. La noche siempre hay dinero, no siempre hay dinero, no. Entonces sí es muy peligrosa, pues, ¿qué te puedo decir? Muy desvelada, todo el tiempo estás cansado.
Pero esa edad que tenías, ya cuando pasó el bar, como 34, 35.
Pero ya a esa edad de 25, no te digo, la verdad es que te la pasas y de fiesta en fiesta, medio duermes, a veces ni duermes. Pues sí, obviamente estás lleno. No, no quiero decir que forzosamente tengas que hacerlo, pero si el ambiente te va, te va jalando a lo que es las drogas y el alcohol, no, la noche son solita te va, te va llevando a que, ay, échate una copita conmigo para estar en el mismo mood que los clientes, pues unos shots.
O así puedes tomar, tomabas.
Claro, sí, eso está muy permitido, digamos, este, en la noche. Los capitanes, el gerente literal es un vendedor, el gerente es un vendedor porque los meseros te dicen, oye, Charlie, esa mesa, tal cliente te quiere invitar una copa. Y cuál copa te invita la botella completa, no. Entonces pues dile que se abra una de champaña o dile que tomo etiqueta azul, no. Y pues obviamente se va el gerente, se va para la buena venta, no. Claro, eso es realmente lo que se, lo que son, lo que es la empresa restaurantera gastronómica y demás. No, no quisiera, no quisiera dar nombres, pero sí era muy afrodisíaco, no. La verdad es que te, la noche y ese poder digamos, ese poder. Las chavas, sean artistas, modelos o chavas guapas, siempre quieren tener un poder. Yo creo que también, como decías, siempre es el sueño de, el sueño de una chava andar con un gerente, ¿no?
Sí, claro.
Y sí, tuve, tuve muy buenos ligues, como dices tú, o muy buenas chavas, la verdad.
Wow.
No, no, no niego que, que sí me ayudó muchísimo tener siempre esa cercanía de de ser buena onda y eso, pero el poder de conozco al gerente, y luego a veces hasta por unas copas pues las chavas andan ahí haciendo cosas indebidas. Pero bueno, ya no me hagas hablar de más, no me hagas hablar de más.
Ok, entonces tenías 25 años, el trabajo perfecto, sueños, famosos, mucha gente que también, porque está el fútbol, ¿no?
Me encanta el fútbol, siempre he estado rodeado del fútbol. Entonces imagínate, tenías la fiesta, tus clientes eran tus Claro, ahí tenía esta colección de playeras. O sea, de pronto llegaba el que te guste y oye, regálame tu playera, te la traigo la próxima semana. A veces hasta sudadas y me la daban. Tenía colección de playeras, llegué a tener hasta 80 playeras, todas originales, todas firmadas por los jugadores de aquel tiempo.
Sí, entonces para alguien futbolero como uno, como la mayoría de los mexicanos, fiestero, 25 años, entonces tenías el trabajo de ensueño, ganabas muy bien, nos iba muy bien económicamente. Tus ídolos eran tus amigos, claro, chavas guapas, todo increíble. Pero todo cambia una noche. ¿Qué pasó? Así, cuéntanos.
Yo siempre digo que el parteaguas es ese, precisamente, de mi vida. Es como un antes de Cristo y después de Cristo, igual. O sea, antes del bar y después del bar. Esa noche, sí, yo vuelvo a repetir, sí estaba marcado en mi destino. Sí, sí, Dios quería que viviera estas dos experiencias, porque después te voy a contar otra experiencia muy fuerte que tuve. Ese minuto, precisamente, o menos, 30 segundos en el que yo voy caminando de la caja, que más o menos me encontraba por ahí, subir las escaleras hacia el baño, esos 30 segundos jamás me imaginé cómo iba a cambiar mi vida. ¿Por qué? Porque sí, exactamente, al ver ahí a Salvador Cabañas herido, al ver a Salvador Cabañas ya en una situación muy, muy difícil, pues aunque nosotros teníamos cursos de protección civil y sabes qué hacer y qué no hacer, Pues en ese momento que estás todo nervioso y demás, pues suceden, sucedieron varios errores, no. Sí se fue entorpeciendo la, digamos, esta operación en donde nosotros no debimos haber hecho nada. Nosotros debimos haber llamado, yo le hablé directamente a la patrulla, yo le hablé directamente a la ambulancia. Ellos tampoco supieron qué hacer ni qué no hacer, debieron haber acordonado, nosotros no mover nada, etcétera. Pero literal, uno hace lo humanamente posible para salvaguardar a un herido que está herido precisamente en la cabeza. No es una bala, por lo que nos dice el señor de los baños. Este, pues ahora sabemos que el JJ, que fue el agresor de Cabañas, tiene un altercado con él, con Cabañas, precisamente hablando de goles y que si tú quién eres, un pleito de borrachos literal. Y en un momento de prepotencia, quizá la mejor de los dos, Salvador Cabañas le dice, pues tírale, o sea, le saca la pistola y le dice, jálale, a ver si es cierto. Y ahí cambia completamente también la vida para él, no, para todos en ese momento.
Y antes, ¿cómo se filtra una pistola en un antro, una discoteca?
No, claro, eso siempre nos lo preguntó las autoridades, nos lo siguen preguntando. Se hacen revisiones normales, se hacen cateos. Nosotros teníamos un Garrett, que es el detector de metales, Pero mi respuesta ha sido siempre que se han vulnerado aeropuertos internacionales, pues qué más fácil una entrada de un bar, ¿no?
No, y que está entrando gente y gente y gente.
Exactamente.
Yo he ido a bares y me hacen, pero se lo traían en los calzones.
Pues mira, parece, o sea, por ahí también, obviamente, cuando sucede todo esto y que hay cámaras y que hay tantas declaraciones y todo eso, Parece, sí, como dices tú, era una pistola de calibre muy pequeña, 25, que como dices se la pudo haber guardado, ya sabes, en los calzones, y traía unas botas él también, entonces pudo haber sido que en la bota. También sucede que uno había estado detectando, arco teníamos, sin embargo, bueno, aparte del arco pasaba con el Garrett, la pistolita esa también, entonces se hizo, pero lo que nosotros más, yo creo que pensamos que hay como un un momento, una media hora antes, 20 minutos antes de lo sucedido, JJ sale y abraza a uno de sus escoltas, y parece ser que por ahí le puede guardar el arma también. O sea, hay varias hipótesis pensando estas que dijimos, que él ya traía guardada desde el principio, que no se le detectó, o que de plano en ese momento se le pasa el arma, y entonces pues obviamente ya en pleno pleito, si no sabemos si estuvo armado o en pleno pleito de borrachos, pues a él se le ocurre sacar esta arma, ¿no?
O tal vez mucha gente entraba y no la utilizaba, ¿no?
¿Perdón?
Tal vez mucha gente entraba por protección y no la utilizaba.
Pero era detectable, o sea, yo varias veces hubo pues como esas, sí, varias veces hubo detecciones de hoy no puedes pasar con esto, como en cualquier restaurante en donde obviamente si detectas un arma hoy no puedes pasar armado, en donde también la gente de pronto me decía es que en el bar bar sucedía que era estaba lleno de narcos y de la maña y no sé qué. La verdad es que yo te lo digo, durante todo el tiempo que yo trabajé ahí siempre estuvo visitado, y ahí están los datos, no, ahora sí que los mejores reportajes de revistas y demás, en donde siempre estuvo visitado por ese tipo de personalidades. Por supuesto que como en cualquier lugar de la noche se utilizan drogas y demás, pero cuando nosotros detectábamos a alguien lo castigábamos, y la gente era de verdad tan importante Ahora sí que no dejar de asistir a un miércoles o un domingo espectacular del bar, que decían perdóname, no lo vuelvo a sacar, pues esto ahora sí que es tu ultimátum. Yo te vuelvo a ver con algo en el baño, porque normalmente lo hacen en los baños, o que si en la hora del, como dices tú, en el cateo, oye, ¿qué traes aquí? Y detectábamos algo, era no dejarlos pasar. Y ahora es súper fresa y súper disciplinado el bar, eso te lo puedo asegurar.
Ok, pasa O es como siempre decimos, que si ahorita temblara, todos seríamos todo lo que no nos enseñan en el simulacro, ¿no? Sabes que ve ordenados, todos estaríamos corriendo como locos. Ya en el que pasa, a ver, ¿y Cabañas era tu amigo?
Sí, sí, sí, sí. La verdad es que todos los clientes yo los consideraba pues amigos o eso, cercanía, ¿no? A lo mejor no con todos salía a comer, pero pues habíamos— incluso esa noche él me llama, oye, voy para allá. Espérame en la puerta porque de pronto es difícil la entrada. Yo salgo por él, yo lo recibo. Algo muy, muy curioso porque como a los 30 segundos llega también por ahí JJ. Entonces eso se juntó como para las autoridades. Sí, llegó como un minuto o 30 segundos después. Parecía que llegaban juntos. Primero llega Cabañas y despuésito llega JJ.
¿Lo conocías?
Igual, o sea, te digo, como clientes habituales los dos, clientes habituales. Yo estoy casi seguro que ellos dos no se conocían. Eso también casi, casi lo aseguro. Sí, te digo, los futbolistas pues me hablaban: oye, voy, resérvame. El JJ igual. Pero nunca supimos que era, hasta que no sucedió, supimos que era, que era pues de un, de un cártel muy, muy importante, no, que era este gatillero de la Barbie. Hasta que no sucedió todo, él mismo es el que declara cuando ya es aprendido, no, o bueno, más bien no aprendido, sino más bien cuando se empiezan las investigaciones. Desde los primeros días ya se investiga quién es JJ y se, ahora sí que se destapa la cloaca, porque sabiendo que era ya un gatillero importante de los Beltrán Leyva, no, de un cártel muy, muy importante que ya, por cierto, desapareció. Por eso puedo hablar libremente, no, no, ahorita no puedo, ahorita como están las cosas. Pero bueno, así es, así sucedió.
Cuéntanos un poquito ahí cuando pasa ¿Qué es la decisión que tomas ahí? Para, porque dicen algo que la gente no sabe, es que tú le salvaste la vida a Salvador Cabañas porque te llevaron a un hospital. Cuéntanos eso.
Sí, bueno, no, no es que yo haya sido el héroe y el doctor, porque si de pronto la gente dice, ay, ya cálmate, pues ¿por qué no hiciste bien las cosas dentro del bar? No, hay errores, como dices, ahorita tiembla y todo el mundo sale corriendo. Lo primero que nos dicen, no hagas esto. Nosotros te repito que teníamos cursos de Protección Civil.
Y había cursos de balacera o no?
No, es que eso es lo que pasa, o sea, nunca te dicen, oye, en caso de un herido no toques, no esto. O sea, ya a lo mejor ese evento del bar bar cambió muchísimo todo lo que fue los reglamentos, Protección Civil, este, entradas, salidas de emergencia, extintores, todo lo que tiene que ver con reglamentación cambió muchísimo a partir de lo del bar bar. No dudo que ahora este, ya haya cursos especializados en caso de un herido. Ahorita la noche está peligrosísima, la noche todo mundo, ahora sí casi casi te puedo asegurar que entran muchas armas, que hay muchas drogas, que la noche está dificilísima. O sea, ya después también platicaremos a lo que me dedico, asesoría de ese tipo de lugares como antros, y vemos todas estas medidas de seguridad, ¿me entiendes? Este, sí, yo llamo, yo llamo a la ambulancia, yo llamo a la policía, Llegan a los 5 minutos, a los 3 minutos llega la patrulla, a los 5, 7 minutos llega la ambulancia. La policía no sabe qué hacer, toma fotos y se va, se va, se va. O sea, ni ellos supieron qué hacer. Y los clientes que estaban ahí, que estaba lleno, yo decidí precisamente cuando veo esta gravedad, este, sacar a toda la gente. Dijimos que ahí va a haber un operativo, que teníamos que salir, que había una urgencia. La gente nunca supo nada porque como el baño estaba en la parte de arriba y el bar estaba en la parte de abajo. Lo que hicimos fue ya no dejar a nadie subir y toda la gente se evacuó, no, se evacuó. Este, ese es el primer, digamos, error por lo que decíamos que se debe hacer y que no se debe hacer. Fue mi decisión. Lo que pasó en unos años antes en el famoso Lobo Bombo, que se estaba incendiando y los de seguridad no dejaron salir a la gente para que pagara las cuentas. Imagínate, pues quedaron todos adentro calcinados, ¿no? Entonces yo lo que decidí fue que se fueran, que se fueran. Ya después veríamos cómo saldar estas cuentas, literal, en el argot del—
¿Y por qué fue un error eso?
Pues porque decían que nosotros estábamos coludidos, y como las cuentas se mandan cortesía, literal, en el argot se dice se matan las cuentas, se matan las cuentas, las matamos como cortesía. O sea, pues, ¿a quién le iba a cobrar? Entonces por ahí había como que, ah, ustedes le regalaron la cuenta al JJ, le regalaron la cuenta a varias personas que estaban involucrados. Entonces nos hacíamos como copartícipes o este cómplices, ¿me entiendes? Ese fue como el primer error donde decían, ¿por qué no cobraron? No, pues las autoridades de pronto dicen cada cosa, pero bueno, entonces esos son los primeros. Imagínatelo, ahí lo más importante era que ya teníamos que salvaguardar la vida de Chava, ¿no? Y qué íbamos a hacer con él. Ya en esos minutos que pasan, no sé si pasan rápido o pasan lento, ya no sé ni qué es lo que sucede, pero ya estábamos esperando que llegara la ambulancia, ¿no? Ya le habíamos avisado a la esposa. Él iba con la esposa y con su cuñado, ya le habíamos avisado. Ella también estaba consciente de lo que sucedía. Chava respiraba, Salvador Cabañas respiraba, Salvador estaba consciente, contestaba algunas cosas, otras no. Pues obviamente traía una bala en la cabeza, ¿no?
O sea, tú lo viste vivo todavía.
Claro, no, yo pregunté, ¿cómo te sientes? ¿Cómo estás? Se medio movía, movía las manos, o sea, lo vemos vivo, ¿no? Este, y de ahí pues bueno, ya llega la ambulancia. Otro error es que yo me debí haber quedado, yo no mover nada, yo dar instrucciones a ver qué se, con los mismos de Protección Civil o los de, los de, los de las ambulancias, a ver qué hacíamos. Sin embargo, yo en mi, en mi, en mi pensar, yo me voy a en la ambulancia con Salvador para ver que todo llegara con bien al hospital. Me voy con la esposa, los dos paramédicos, y eso que tú mencionas, pues sí, es como, digamos, no un héroe, pero sí hay una decisión muy, muy, muy peculiar y muy importante en donde yo escucho que los paramédicos dicen vamos a ir a Joco, que es un hospital de gobierno, donde pues bueno, no digo que sea malo, pero Pues yo creo que fue más importante llevarlo a un hospital privado, en donde los mismos paramédicos me dicen: ¿Y quién va a pagar esta estadía? No, les digo: pues es Salvador Cabañas, trae una bala en la cabeza, es jugador de la América, y seguramente tiene un seguro de gastos médicos mayores, y tremendo, vámonos para allá. Y decidimos llevarlo al Ángeles, no, yo directamente entrar al quirófano, o sea, minutos, segundos, que fueron pues importantísimos para que Salvador Cabañas vivo, no.
O sea, ¿cómo fue? Llegan y directamente hablan, oye, traigo un—
Sí, bueno, más bien yo creo que los paramédicos al ver la ambulancia y llegar a la zona de emergencias, seguramente ellos son los que dan el parte médico y entra directamente al quirófano. Sí, claro. Entonces, bueno, eso es importantísimo, no.
¿Y qué hiciste ahí? ¿Te te hubieras quedado?
Entonces, ya cuando yo estoy por ahí, yo empiezo porque Pues también, no sé, o sea, piensa, las autoridades ahí empiezan a querer, ya después cuando dan las declaraciones, tanto todos los colaboradores del bar bar, la esposa, o sea, empiezan a como a coludirnos, y pensaban que yo era cómplice de los agresores, ¿me entiendes? Entonces las autoridades, digo, no error, sino que ellos determinan, tú te debiste haber quedado allá, Tú debiste dar instrucciones porque el segundo error, tercer error, como lo quieras llamar, es que el señor del baño limpia, limpia la escena, no. Entonces también yo obviamente voy hablando por teléfono: oigan, terminen las cuentas, este, ya cierren, ya vámonos. Las autoridades llegan después, que en ese tiempo el procurador era Mancera, y nosotros ya cerrados no lo dejaron. Claro, ya sin gente, pero no lo dejábamos pasar. Este, no, fue un desastre. Sí, claro, por eso empieza a entorpecer, entorpecer, entorpecer. Y pues cuando menos pensamos, ya ahí en el hospital me dice: oye, tienes que ir a declarar a la delegación.
¿Quién te dice?
Una patrulla. Sí, claro, pues yo encantado. Yo como, ahora sí que yo como testigo voy y declaro lo que quiera, pero sin saber que yo llegando ya estaba casi casi como detenido, ¿me entiendes? Fueron días difíciles. 3 días muy difíciles que estuvimos ahí en la delegación, este, varios colaboradores del VAR. No me acuerdo si éramos como 10 o 15, y al final quedamos 7, 7 que nos fuimos arraigados. Creo que ya no existe esa figura jurídica que es el arraigo, pero en aquel tiempo éramos 7, era el señor del baño, 3 de seguridad, 2 capitanes y yo.
Y los otros 7, ¿qué no?
Que eran los otros 7, se quedaron en el arraigo un mes. Este, ellos alcanzaron una fianza por encubrimiento, que pues supuestamente eso lo que debía haber máximo yo también me hubieran otorgado. Sin embargo, había que tener un chivo expiatorio, no, como pues obviamente no había, no había ni a quién culpar y eso. Y a mí sí me ponen un delito que es tentativa, complicidad en la tentativa de homicidio. Imagínate, cómplice de los agresores. Entonces, después del arraigo cumplimos el mes y de ahí me voy directito al Reclusorio Sur, directito al Reclusorio Sur.
¿Cómo te entró la noticia?
No, tremendo. O sea, como a los 20 días en el arraigo, ya aunque veíamos diario a un familiar, a dos familiares, no te dan más que 15 minutos de esas visitas.
O sea, tú del hospital directo A la delegación y luego al arraigo.
O sea, ya jamás volví a regresar a mi departamento, ya jamás volví a ver a mi hijo durante un año. En ese tiempo tenía 5 o 6 años mi hijo. Este, ya volví a ver a mi familia más que ya dentro del reclusorio. O sea, por eso cambia completamente tu vida en un minuto, en un minuto, en el momento en que piensas, ¿no? Este, sí, te digo, el arraigo es un búnker. Donde te maltratan psicológicamente, te dan de comer poquito, todas las madrugadas te sacan a declarar, empiezan a hacer cruces de declaraciones, y entonces ya te quieren poner y te ponen 4. Ya dijeron que tú fuiste, que tú diste las instrucciones. O sea, está bien cabrón lo que es el arraigo, ¿no? Y como te digo, como a los 18, 20 días, ya mis abogados ya no se ya me estaban diciendo que pues que querían un culpable, que lo más seguro es que iba a ser yo, y que pues que me iba a ir al reclusorio porque estaban pensando en una complicidad en la tentativa de homicidio. Los otros colaboradores, lo más que iban a alcanzar era un encubrimiento, y pues ellos sí salieron con esa fianza y con ese delito. Y pues yo me voy como literal como uno de los delincuentes más buscados del mundo, escoltado con una camioneta de esas.
¿Qué pasaba por tu mente en ese momento?
No, no, no, no, no, es una película tremenda, Germán. O sea, literal, como bien dices, este, ¿qué pasaba por mi mente en 30 segundos, en un minuto? Oye, pero espérame, si yo estaba, yo estaba trabajando bien, trabajo honesto, este, un buen trabajo, futbolistas, artistas. Y ahora estoy a punto de llegar a la cárcel, no, o sea, o más bien ya estoy porque ya me lo dijeron que me voy para allá, no. Este, solamente lo has visto en películas, no, donde los protagonistas van llegando hacia la frontera, es como le llaman ahí, exactamente. Y ves, ves este, unos muros de 5 metros con espirales de navajas, y ahora el protagonista eres tú. El protagonista eres tú y ahora tienes que entrar y a vivir tu propia película, no, a vivir.
¿Cuánto tiempo no te dijeron nada? Que eso es lo peor, la incertidumbre.
No, esa es la incertidumbre, de verdad que es lo que más te va matando, el estrés y demás. Este, los, los, sí, los abogados me dijeron llévatela con calma porque un proceso sobre todo de este estilo, y como lo dijimos al principio, tan mediático, en donde todos los días salíamos en la tele a ver qué está pasando con los del Bar, y qué pasó con el JJ y Cabañas. Fueron meses en donde todos los días estábamos vigentes en la tele. Este, pues era un proceso difícil, ¿no?, de poderlo desenmarañar tal y cual, ¿no? A mí ya me habían puesto un delito, y como sabes, en México, este, eres culpable hasta que tú demuestres que eres inocente. Es todo lo contrario. Entonces, pues ya estás ahí, ahora demuestra que eres inocente, ¿no? Entonces hay que meter amparos, el proceso. Entonces me dijeron, pues llévatela con calma, porque sí, por lo menos 3, 4, 6 meses vas a estar aquí. Este, te vamos a, vamos a tratar de cuidarte. Este, vi que no vienes por, vi que vienes por robo. Cuando yo llegué, ya me estaban, ya estaban esperando a Luis Miguel adentro. Sí, no, claro, no, pues estaba tan mediático que ya cuando yo llegué Es el Charlie del bar, y todo el mundo me quería, todo el mundo me quería conocer adentro. Hasta eso, hasta eso, créeme que fueron un año 10 días, fue lo que estuve ahí. Muy difíciles, por supuesto, pero literal de peligro, este, tuve 2 o 3 circunstancias. Este, fui bien recibido entre comillas.
¿Cómo vivir en la cárcel? ¿Tocó una celda? ¿Cómo funciona?
Y llegas a un lugar que se llama ingreso. En donde precisamente para evitar que alguien, que yo fuera sobornado, secuestrado o algo así, me pusieron una celda solo, solito. Ya te imaginarás la celda, o sea, un excusado sin tuberías, rejas, todo al aire libre, todo pintarrajeado. Llegué en un tiempo de frío porque en el reclusorio sur está hacia la carretera de Cuernavaca, un frío tremendo. Este, no, la película es dura, es difícil. O sea, los primeros días no tuve visitas, tuve que comer obviamente de lo que le dan a todos. Posteriormente pues ya me fueron ayudando y demás, pero, pero los primeros días son difíciles. Me prestan una cobija, te prestan ahí algo de ropa, y como todos, literal, como todos. Después ya te vas colocando en la cárcel, como, como bien dicen, es el el hotel más caro del mundo. Este, todo tienes que pagar, para todo tienes que pagar.
Yo, este, ¿cómo funciona?
Yo te voy a platicar cómo, cómo me mantuve, porque hice una empresa. Hice una empresa desde adentro de la cárcel. Este, organizaba fiestas, yo organizaba fiestas. Y como tengo muchísimos conocidos, vamos a suponer que Germán tiene un restaurante o un antro, un bar, Yo te decía, Germán, préstame para este mes. Hacíamos una fiesta mensual. Entonces tú me decías, por supuesto. O sea, todo el mundo me ayudó porque nunca me rechazaron. Ponías a la orden a tus colaboradores, a tus empleados. Y esa noche que tú me dabas para que yo hiciera mi fiesta desde adentro, obviamente todos los covers eran para mí. ¿De qué manera? Porque haz de cuenta, tú ya autorizabas tu restaurante o bar. Toda la operación, tus meseros, tu DJ, etcétera, ¿no? El consumo era para ti, o sea, el consumo pues sí es para el restaurante, pero yo juntaba por lo menos 20 personas, 20, y cada persona me tenía que llevar a 10 personas a la fiesta. Entonces yo le decía, Juanito, este, necesitamos hacer la fiesta, el charlitón le llamábamos, el charlitón. Y entonces haz de cuenta, ya este, este cuate Juanito organizaba a 10 personas y llevaban 500 pesos a la fiesta, al charlitón. Y de hecho mi mamá en la puerta recibía el dinero, juntaba. Entonces así fue como mantuve, ¿me entiendes?
O sea, tú operabas desde fuera las fiestas.
Claro, yo hablaba por teléfono. Mi hermano, mi hermano que siempre fue un campeón dentro de todo mi proceso, él me consiguió una agenda de mis teléfonos, me hizo una lista de más de 200 personas Y ese era mi hobby, ¿me entiendes? Me llevaban tarjetas.
¿Cómo se te ocurrió eso?
Pues como dices, se te va abriendo la mente, o sea, literal se te va abriendo la mente. ¿Cómo puedo ganar dinero desde aquí adentro sin vender drogas?
¿Cuánto ganabas más o menos?
Pues échale, si eran 200 personas, 200 personas a 500 pesos. Así hacíamos las fiestas, ¿me entiendes?
¿Y cuánto era tu vivencia en la cárcel?
Pues es que mira, te cobran por todo. O sea, quieres tener una televisióncita, con aquel tiempo un DVD, pues te cobran 1000 pesos, o sea, por decirte, no, no me acuerdo bien cuánto, pero todo cuesta, no. Entonces yo sí, hay fondas, adentro hay fondas, sí, sí, claro, adentro hay fondas, hay de quesadillas, hay, hay para comprar refrescos, hay este abarrotes, este todo, todo, todo, todo, hay de todo. Entonces quiero comprar un chocolate, dinero, y es caro, claro, o vale como, no, no, no, no es como una tienda, no, pues obviamente no.
Una Coca, ¿cuánto cuesta?
Yo me imagino que ahorita, ahorita de estar como en unos 25 pesos, 30 pesos, cuánto ahorita que está aquí, unos 10 pesos, 12, el doble. Ponle tú que el doble. Todo cuesta, todo cuesta. Y ya no digas si por ahí te encontraron una playera que trae un logo, porque obviamente los custodios, oye, tienes que pagar por eso. Tienes que, hay una, le llaman la lista, te pasan lista 7 de la mañana, 3 o 4 de la tarde y 7 de la noche. Son 3 listas. Entonces obviamente, este, Carlos Cázares, entonces ya para que no te estés pasando, o sea, para que no estés llegando a ese horario, que aunque tienes que estar, tienes que pagar 10 pesos creo por cada lista, por ahí así más o menos. Entonces todo cuesta, el hotel más caro del mundo.
¿Cuánto te gastabas al mes?
Pues yo me imagino que en aquel tiempo, ponle tú, que unos 15, 20 mil pesos al mes.
Y la gente que no tiene, ¿qué hace?
No, pues Imagínate. Y aparte, obviamente te digo, esa empresa que hice de fiestas desde adentro, Los Charlitones, pues se alcanzaba para pagar la colegiatura de mi hijo, para mandarle algo de lana. Fue como nos tuvimos.
Ahí conociste de verdad tantos amigos, ¿no? Porque cuántos amigos te apoyaron dentro de, ¿no?
Muchísimo, ¿no? O sea, y también te das cuenta de los que pueden ser, al contrario, tus amigos. No es que se conviertan en tus enemigos, Pero sí se van separando, no, o sea, mucha gente que le daba miedo como involucrarse, no, no, o sea, ni siquiera, ni siquiera una llamada ni nada. Y hay gente que decía, importante, importante, a los mismos artistas, futbolistas, que quiero ir a visitarlo, no, quiero ir a visitar. Tuve muchas visitas de artistas, sí, tuve visitas de gente importante. En aquel tiempo era mucho más fácil, no, no quiero mencionar ahorita que haya sido corrupción de nada, pero había forma de entrar a los reclusorios. Y yo metí, o sea, debes de meter 10, o sea, en tu lista 10 familiares y 3 amigos. Es decir, 13 personas nada más son las que están autorizadas. Las puedes ir cambiando. Y yo creo que en un año que estuve ahí, este, metí como 80 personas. O sea, mi hermano precisamente fue el que, oye, quiero ir a ver a Charlie. La gente por fuera le decía y Sí, claro, mira, los martes, los jueves hay visitas, este, te cobran tanto. Y entrábamos y te digo, me visitó muchísima gente. Estoy muy agradecido con todo ese apoyo, la verdad. Obviamente me llevaban dinero también, me dejaban dinero. Era un apoyo que, aparte de lo que hacía yo para ganarme una lanita, pues sí, sí me apoyaron. Mucha gente, mucha gente me apoyó. Y eso es resultado de lo que tú siembras, ¿me entiendes? Lo que tú siembras. Si tú eres un güey que eres mala leche, que eres mala vibra, que siempre fuiste pues eso malo, pues seguramente cuando tú necesites, ese va a ser el resultado, ¿no? La cosecha no va a ser buena como lo que tú esperabas, ¿no? En cualquier ámbito.
¿Tú estuviste en tu celda solo?
En ese momento. Después ya te meten ya a población, pero hay que ocurrir con muchísima suerte. Una de mis amigas, precisamente, que era dueña de un restaurante, este, contactó a mi hermano, le dijo: ve, ve, dile a Charlie que me hable, porque la directora del reclusorio es mi mejor amiga desde la secundaria. Entonces ya me acerqué con la directora, este, me llevó a un dormitorio que le llaman como de vulnerabilidad, las personas de tercera edad, los extranjeros, este, gente de, por ejemplo, los que le llaman de los delincuentes de cuello blanco que pueden pagar. O sea, toda esta gente pagaba por estar en ese dormitorio donde sea, a lo mejor 10,000, 15,000 pesos al mes. Y la directora me echó la mano para yo estar ahí en ese dormitorio donde pues hay, digamos, una reja para poder pasar a ese dormitorio. No cualquiera puede pasar, no. Y me acerqué, me fui acercando a ese dormitorio y de pronto mucho mexicano: oye, ¿no habrá chance que me quede por los dormitorios? Literal son de 4x4 donde hay muchísimas literas. Y muchos mexicanos, no, es que estamos llenos, estamos llenos. Y dos colombianos que estaban ahí me dijeron, este, yo creo que también te digo a mí, digamos entre comillas, quieras o no, me ayudó que pensaban que era yo cómplice de los agresores, que era cómplice del cártel de ese tiempo, no. Entonces han de haber dicho, pues este cuate es importante. Y sí, me fui, me fui clavando ahí y me dieron chance de estar ahí en un dormitorio con dos colombianos Viví, te digo, entre comillas, más o menos bien, porque tenían un servibar en donde yo podía guardar mis cosas que me llevaba mi familia, porque viví, porque dormí solo en una litera, porque tenían regadera con agua caliente, porque ellos tenían, no me acuerdo qué antena tenían en ese tiempo, y podías ver mejor la televisión. O sea, era un dormitorio donde la verdad tenías lujos, lujos entre comillas, no, pero a fin de cuentas, aunque tengas campo de golf Pues el reclusorio, el reclusorio. Estás vestido de beige, tu familia va, te visita, se tienen que ir, es un lloradero, tú te quedas destrozado, toda tu gente afuera. Sí, está, está muy cabrón.
Y ¿qué fue lo más fuerte que viste ahí?
Yo creo que eso, Germán, o sea, literal saber que la incertidumbre, no, sí, la incertidumbre, que no sabes que vas a estar esos unos meses, si vas a estar años, porque estás en manos de de los ministerios públicos, estás en manos de los jueces, en donde si ellos dictaminan que eres culpable, hubiera estado por lo menos 10 años. Es una tentativa de homicidio que está calificada como eso, ¿no?
¿Qué mentalidad o qué secretos hacías dentro de prisión que decías tengo que pensar positivo, tengo que hacer algo?
Claro, yo siempre tuve en mente eso, o sea, yo voy a moverme de aquí, no sé de qué manera voy a salir, pero necesito tener siempre esa mente positiva. Luché muchísimo por mi familia. Mi hijo era un motor tremendo. Todos los días hablaba con él, todos los días hablaba diciéndole que ya estaba. Fue una historia muy chistosa con mi hijo porque él sabía lo que había pasado. Jugaba en el América en aquel tiempo y yo le dije que iba a colaborar, a colaborar con la policía para atrapar a los agresores de Cabañas. Estaba chavito, entonces era muy inocente. Y él se quedó con esa idea. Por supuesto que después, los próximos años, ya supo todo lo que pasó, que estuvo un año en la cárcel. Pero lo fuimos engañando con esa historia en donde yo andaba con la policía tras los agresores de Cabañas. Entonces hablábamos y él nunca en la tele te vio. No, no, porque sí, ahí sí la mamá y yo tuvimos una, una, ese pacto en donde no, nada de, no había redes sociales, pero, pero sí las televisión, noticias y todo eso. Que él no viera nada de eso, ¿me entiendes? Estuvo súper cuidado, súper cuidado. Y sí, la verdad que si no hubiera tenido yo esos motores, motivación, mi familia, de verdad, o sea, martes, jueves, sábados y domingos son las visitas. No me fallaron ni una, Germán, ni una. Después, como el último mes, porque quieres que te cuente qué me pasó adentro, como a los 8 meses más o menos me empiezo a sentir mal. Mal, en donde no es una gripa, donde no es una infección, donde tu cuerpo sabe que hay algo muy mal. Me empieza a crecer un testículo, voy al servicio médico, no me dan respuesta, me sacan a un hospital de gobierno para un diagnóstico. Sí, sí, piden, piden una autorización cuando hay una persona que ya está en un grado de enfermedad en donde no pueden darle un diagnóstico. Este, sacan, sacan, hay diligencias, le llaman con una ambulancia y van cuidados, custodiados por las patrullas, o como les llaman ellos, armadillos. Pero, y me llevaron al hospital Joco, a donde no quise que llevaran a Cabañas. Bueno, pues me llevaron a Joco, ahí me hicieron un estudio, me dicen que es una hernia inguinal, me quedo tranquilo. Ya estaban casi positivos mis este, amparos. Los últimos 2 meses ya eran nada más cuestión de que procediera todo para poder salir. Y cuando salgo, salgo con 15 kilos menos. Y resulta que ese hernia inguinal era un cáncer testicular, cáncer testicular con metástasis en abdomen y pulmones. Entonces, por más positivo que yo quise tener la mente, creo que el estrés Si bien no se sabe de dónde viene un cáncer en tu cuerpo, está muy, muy, muy, este, el estrés te puede causar cáncer. Por supuesto. Yo, o sea, yo lo que más le achaco, no, o sea, realmente es lo más allegado a una enfermedad que a lo mejor pudo haber sido hereditaria. Pero todo, qué mejor indicador que todo lo que yo estaba viviendo. Ya casi sabía que perdía mi departamento, que perdía mi carro, que que mi hijo estaba afuera, que esa incertidumbre de no saber cuántos años, meses, cuánto iba a estar dentro de la cárcel, eso es lo que te literal te enferma, no.
Wow. Antes, un paso atrás, tu mentalidad, ¿en qué momento empieza a ser positivo que te dicen ya va a salir? Tu ilusión empieza.
Claro.
Yo creo que esa mentalidad empieza a cambiar porque te dicen oye, sí va a salir en un mes, en 2 meses, esas buenas noticias, esas buenas noticias. ¿Cómo viviste eso?
Yo creo que el ser humano está precisamente siempre viviendo eso, no, viviendo de sueños, viviendo de ilusiones. Y yo, al contrario, yo iba viviendo puras cosas negativas. Yo ganaba un amparo y me dictaban otro auto formal prisión, ganaba un amparo y me dictaban otro. Entonces esa incertidumbre iba, iba haciendo negativo. Claro que yo digo que ahí fue cuando me pasó lo del cáncer, cuando de pronto empiezan a salir todos los positivos, los positivos, ya vas a salir, este, ya empiezas a vivir otro ambiente, a respirar. Pero yo ya estaba enfermo, Germán, entonces Entonces ya no me alcanzó a precisamente vivir siempre positivo, no. Aunque ya ahora sí ya están vivos estos sueños, ya se acerca el tiempo de tu libertad, ya se acerca tocar a tu familia, estar fuera. Hasta de verdad que el aire huele distinto, lo que es en un reclusorio dirás es el mismo aire, pues huele distinto. Huele distinto, ves distinto porque estás rodeado de pura gente que este ambiente pues a nadie se lo desea, a nadie le deseas el mal, pero eso es un infierno, ¿no? Literal. Entonces creo que sí, las ilusiones, creo que ya vivir de forma positiva donde ya ibas a salir pues cambia completamente mi panorama, ¿no? Cambia completamente mi panorama, incluso ya salgo y empiezo a dar entrevistas, empiezo a dar Este, ya estoy fuera, ya estoy con mi familia, ya voy a empezar a trabajar y todo eso, no, sin esperar o sin pensar que ya el diagnóstico que me iban a dar era ahora.
¿Te seguías sintiendo mal?
No, claro, no, pues claro, no, obviamente cada vez iba progresando. Y salgo en el momento exacto porque tú sabes que ese cáncer me hubiera comido. En la primera semana ya me hago un estudio este, ya muy profesional. Y al ver luego, luego el ultrasonido, me dicen: esto es un cáncer, es un tumor. Te haces estudios de sangre y sale todo positivo. Y pues ahí hace la segunda batalla. Ahí empezamos a hacer después cáncer. Híjole, son, yo creo, Germán, siempre he dicho que al ser humano hay 3 experiencias las más duras de su vida: la pérdida de la libertad, que la viví en ese año, la pérdida de tu salud que la viví también en ese año y el 2011. O sea, y la tercera sería la muerte de un ser querido, no. Gracias a Dios no la tuve en esos tiempos, pero esas 3 experiencias yo viví 2 en el mismo año. Y siempre esta historia la cuento no por victimizarme, tú lo sabes, así empezó nuestra plática. Es una historia de resiliencia, es una historia de guerra, es una historia en donde la gente, yo la cuento Doy pláticas en las empresas, doy pláticas en las escuelas dirigidas precisamente a esto, a liberarte de tus prisiones, a liberarse de muchas cadenas que traemos cargando, que nos detienen, que siempre estamos juzgando, que vivimos en una forma negativa, que es el deporte nacional y mundial ser negativo. ¿Estás de acuerdo? O sea, que la actitud siempre es: ¿y si sale mal? ¿Y si me corren? ¿Y si termino con mi novia? O sea, todo el tiempo el ser humano está pensando mal, mal, mal, mal, mal, en vez de pensar hacia dónde voy, a dónde voy, va a estar, ir bien, esto va a estar bien, me va a ir bien, me va a ir bien. Si tú dices que va a haber tráfico hoy, hoy va a haber, te vas a encontrar con un tráfico. Total, total, estás de acuerdo. La mente es tan poderosa, la mente es tan poderosa, ¿no?
Tienes cáncer, ¿qué tan avanzado estaba?
¿Ubicas las fases del cáncer? No, no tengo Fase 4 es desahuciados. Yo estoy en fase 4 en ese tiempo, o sea, es un cáncer testicular con metástasis. Cuando se te hace metástasis quiere decir que se riega el tumor, revienta y se riega por todo tu cuerpo. Metástasis en abdomen y pulmones. Yo estaba minado en cáncer. Entonces la fase 4 es casi desahuciados. Yo soy una historia, un milagro de Dios. Dios ha hecho una obra de arte con mi vida, de verdad, porque yo creo que nada más quiso que yo estuviera enfermo ese tiempo. Fueron 6, 8 meses los que tuve 25 quimioterapias, 2 cirugías. La primera quemación era del testículo. Empezamos con el esquema de quimioterapias, que son 25 quimioterapias. Cada quimioterapia yo entraba cada semana, cada 21 días. Entraba al hospital. Esa es otra, Germán. Yo, yo seguí pagando mi seguro de gastos médicos mayores con todo lo que ganaba y demás. Seguí pagando mi seguro de gastos médicos mayores. ¿Por qué? Porque no sabía. Primero fue porque no sabía qué podía pasar con mi hijo, ¿no? En ese tiempo estaba muy enfermo de las anginas y estaban porque lo querían operar. Entonces eso fue lo primero. Y mira quién utilizó ese seguro de gastos médicos, fui yo, ¿no?
Oye, eso te salió tan económico.
En todo. Porque también volvemos a lo mismo, no sé qué hubiera pasado si me hubiera tratado en una institución del gobierno. Y yo, yo tuve mis tratamientos, todo lo hice en El Ángeles. Y como dices, o sea, cada, ese, económicamente, cada vez que yo entraba, cada 21 días, y me daban 5 quimioterapias, pero durante todo el día. O sea, yo entraba un lunes y salía el viernes, y diario me daban una quimioterapia todo el día. 6, 8 horas con sueros, este, todo el cuerpo.
Y gracias al seguro médico. Esto es un mensaje mucho, la gente, que siempre la gente no tiene seguro, gastos médicos mayores, porque no tenemos esa cultura, no esa cultura. De hecho, ni el coche.
Y como dices, o sea, literal, porque podemos pensar que hay el cáncer, le da a la gente mayor, no. Y yo pues Yo tenía 34, 35. O sea, la verdad que el cáncer no perdona ni nivel socioeconómico ni nada. Entonces no tenemos la cultura, no sé si latino o el mexicano, de tener un seguro de gastos médicos.
Así que se pide el mensaje. Eso te salvó muchísimo, muchísimo.
Entonces bueno, pues te digo, entro todo lo que es este tratamiento. Mentalidad fue, no, ya, ya estaba, yo no me voy a morir de nada. Sí, no, yo ahí estaba, ya salí de la cárcel. De esto no me muero, me voy a morir de otra cosa. Y eso, o sea, literal, ya.
Y los doctores son súper crudos, no te dicen las cosas como son.
Me encontré a un súper doctor, o sea, la verdad me encontré un súper doctor que me dijo: este tumor es curable, vamos a encontrar una, pues, una medicina que también la— Y sí, cada quimioterapia me hacían estudios y los tumores, marcadores tumorales bajaban, bajaban, bajaban, bajaban, hasta que desapareció en 6 meses. O sea, la segunda quimioterapia, la segunda cirugía que me hacen es la de unos tumores que tenía en el abdomen. O sea, primero fue el testículo, quimioterapias, 25, me mandan a hacer esa cirugía, mandan esos tumores aquí a patología y regresan negativos ya el cáncer. O sea, fueron 6, 8 meses. No, no, impresionante.
¿Y ese comportamiento, los doctores qué dijeron? ¿Que era posible, no común?
Es increíble.
Que fue casi un milagro.
Es increíble. O sea, mi doctor, te voy a decir ese también, esa bendición, porque pues uno nunca sabe. Yo no sé si tú tengas un médico general, yo no lo tenía. Otra cultura, es otra cultura que no tenemos, no tenemos ni un médico, y menos un oncólogo. Yo no sabía ni lo que era oncología, no. Entonces, este, ya estando en el hospital, una persona, una amiga, me recomienda este doctor. Yo lo único que le dije, oye, pues lo único que quiero es que se adecúe a mi seguro de gastos médicos. Estoy aquí en Los Ángeles, dice, es su Su consultorio está aquí abajo. Pues, ¿qué más? A, pues, ok, que suba. Él me da ese diagnóstico en donde me dice que va a ser completamente curable. Y una de mis tratamientos de las quimioterapias, él traía una bata del siglo 21, que es uno de los mejores hospitales públicos, y se quita la bata y se pone la de Los Ángeles, ¿no? Y ya me quedé así con esa duda. Le pregunto a la asistente cuando se fue, le digo: ¿Y el doctor Escudero, Pedro Escudero? Que también le mando un saludo el Dr. Pedro Escudero, este, trabaja en el Seguro Social. Y me dice: no sabes quién es el doctor, no, es el director de oncología del siglo 21. O sea, él era el doctor, imagínate, yo ya estaba en el Ángeles. Entonces llegó a mi vida también como un ángel, llegó a mi vida como una bendición. Y sí, o sea, literal, pues es algo que ellos mismos dicen que es, es muy rápida esa recuperación. Estoy libre, estoy free, no me da ni una gripa. Obviamente me dio la influenza que a todo mundo, no, la influencia y el COVID, más bien el COVID, que a todo mundo le dio. Pero la verdad es que me cuido mucho, este, cambió mi vida completamente.
¿Qué mensaje le darías a las personas que ahorita tienen esta enfermedad o tienen algún familiar? Tengo amigos cercanos que tienen, tienen familias muy cercanas a esto. Yo por respeto no lo digo, pero ¿qué mensaje le mandarías a alguien que ahorita tiene esa enfermedad? Que creo que psicológicamente al decir esa palabra te baja. Y tal vez él no está viendo ahí.
Claro, ¿qué le dirías? Pues mira, acabamos de mencionar ahorita donde la mente es, la mente positiva lo es todo, donde la actitud lo es todo, donde sí la mente tiene que ver yo creo que un 80% tu recuperación o tu no recuperación, de que tú quieras o no quieras. Como dices, no nada más para esta enfermedad, cualquier enfermedad que esté pasando cualquier persona que sea difícil, yo ni siquiera le llamaría enfermedad, yo le llamaría experiencia.
Experiencia, me gusta.
Que vivan esta experiencia, literal, es la experiencia para él y sobre todo para también a los que lo rodean, ¿no? Es una experiencia que funciona y sirve para ver quién es tu verdadero hermano, quién es tu familia, quiénes son tus amigos, de qué madera estás hecho. ¿Cuál es tu fortaleza? ¿Hasta dónde llega tu energía, tu actitud? O sea, es una experiencia en donde tú vas a vivirla como eso, como una experiencia. Los que sean creyentes, los que digan, este, ok, creo en Dios, solamente él sabrá si te quedas o te vas. Ahí sí no hay forma, porque ahí tú puedes ahorita salir, ahorita caminar por Reforma y te atropellan, y dices, oye, pero si estaba sano. Pero si me cuidaba, pero si nutrición. O sea, entonces ese tipo de experiencias que son las enfermedades hay que vivirlas, no hay más, Germán, no hay más. Hay que dejarlas fluir. Literal, las enfermedades son psicosomáticas, la mayoría nos las provocamos los seres humanos. Entonces, si tú te vas a provocar una enfermedad, pues también tienes la posibilidad de provocarte la, de provocarte la. Ahora al revés, o sea, quiero estar sano, quiero vivir, tengo mi familia, quiero contarle a la gente. Ese es el mensaje que yo le diría, que no se den por vencidos, que dejen fluir, que no lo aprieten, que no lo agarren. O sea, literal, no hay forma de meter unas nubes a un frasco, no hay forma de agarrar las olas. Entonces todo tiene que fluir. ¿Tú has visto alguna planta que se force a querer crecer o algún animal que se force a querer correr? O sea, eso es lo que debemos hacer como seres humanos que estamos dentro de la naturaleza y que debemos dejar fluir. No hay más, es una experiencia que estamos viviendo, algunos a corta edad, otros a lo mejor ya al final de su vida, pero yo creo que todos en esta vida venimos a aprender, todo es aprendizaje, y las mayores caídas, las mayores cicatrices son de donde más aprendemos. Siempre digo que cuando lleguemos al final de la carrera me refiero a la carrera de la vida, quien tenga más cicatrices, ese va a ser el ganador.
Entonces, ¿el cáncer es curable?
Sí, es curable.
Me encanta. Oye, algo que admiro mucho de ti es esta mentalidad que tienes.
Oye, te iba a decir, a menos que sea inteligencia artificial, porque ya ahorita te vas a clonar con tanto, ya no sabes.
Entonces, qué buen mensaje para toda la gente. Ahora, la gente que no está enferma hasta ahorita, y nos estresamos mucho, tenemos muchos rollos, cosas y tal. Y a veces yo creo que una de las cosas que tú tienes, que imagino que valoras cualquier cosa de la vida, desde un café, la caminata, el bosque. Y nosotros que no hemos tenido esa experiencia, que no se lo deseamos a nadie, ¿qué mensaje nos das a la gente que se estresa por problemas, por deudas, por X razones, y que hay otro tipo de de estrés. De hecho, una de las frases que cambió mi vida es: cuando no estás enfermo disfrutas todos tus problemas hasta que tienes solo un problema, que es estar enfermo. Entonces, ¿qué mensaje le das a la gente? Que yo creo que no tienes que vivir esa experiencia. Se llama sabiduría, es ver los errores que alguien cometió y yo tomarlos para no repetirlos. Y hoy en día hay gente muy estresada por lana, por deudas, por comparación, porque no tiene el iPhone 5, porque no tiene coche, porque tal tal, cuando son cosas superficiales y que se estresan, y que ese estrés puede causar enfermedades. ¿Qué consejo le darías a esa persona?
Sí, es que eso es lo peor. Los que no están con esa experiencia pareciera que están peor que los que tienen esa experiencia. Y como dices tú, o sea, todo, todo es negativo. El clima, hoy está lloviendo, pues aprovecha, aprovecha. Este, a lo mejor háblale a tu pareja y vete a tomar un tecito, a ver la lluvia. O sea, no es necesario que el ser humano siempre es insatisfecho por naturaleza. Entonces, como bien dices, siempre va a querer más. En las empresas, oye, ¿por qué este cuate tiene el monitor más nuevo que el mío? Y ¿por qué? En las mujeres, no, que las amo y las adoro, pero siempre Mujeres con mujeres, bueno, traen pleito porque está más guapa, no, que porque sale más temprano. En las empresas normalmente hay ese tipo de insatisfacciones, envidias, juicios, y literal, o sea, no todos los, todo hace rato decía que el deporte nacional y mundial es la queja, no, de todos nos quejamos. Entonces, qué mejor que si estamos vivos, que si estamos respirando Pues que aprendamos como estamos ahorita, completamente sanos. No es necesario tener una experiencia para poder deshacernos de nuestras prisiones. No es necesario entrar a la cárcel. Oye, ahora sí ya estoy preso, ¿cómo le hago para liberarme de si mis papás me abandonaron, si mi esposa me dejó, si me corrieron del trabajo? No, no, no, no. O sea, vive ahorita libre, libre igual de lo que son juicios. Vive libre o ayuda, o sea, también servir, no. Todo, todo lo que hagas en tu vida, si tiene un servicio, este, completamente te vas a ver remunerado. No, no, no, no, este, monetariamente me refiero, pero sí literal, todo se va a regresar en una actitud positiva, en una. Entonces, bueno, yo eso es el consejo que les doy. No es necesario que tengan que pisar fondo, que tengan que estar enfermos para poder disfrutar de la vida y que no les preocupe nada. O sea, si te preocupa, si está en tus manos resuélvelo. Si no está en tus manos, pues no va a haber forma de que, de que no suceda, ¿no?
Totalmente de acuerdo. Oye, y algo muy importante, y, y una de tus conferencias que me encanta es: la gente vive en prisión, pero también somos prisioneros. ¿De qué somos prisioneros?
Somos prisioneros de todo, Germán, literal. O sea, acabamos de hablar de eso, de la envidia, acabamos de hablar de la comparación, de las comparaciones Traemos prisiones desde niños, o sea, literal, nosotros desde que estamos en el vientre de nuestra madre, este, empezamos a sufrir de abandonos, empezamos a sufrir de rechazos. Sí, de pronto hay algunas personas que a lo mejor sufrieron, sufrieron violencia física, sexual, pero la gente sigue cargando con esas cadenas toda su vida. Y no los deja avanzar. Somos prisioneros de algo pasional en donde no nos podemos separar de una pareja, pues porque, ¿qué va a pasar? No voy a tener una mejor pareja. Somos prisioneros de un trabajo. Literal, yo no estoy diciendo que el trabajo es malo, pero llega un momento en que si ya no estás a gusto en tu trabajo, si ya no estás a gusto con tu pareja, Hasta una relación de amistad. O sea, es literal eso, es liberarse, es dejar fluir. También hablábamos de esa fluidez natural que tiene un río, de esa fluidez natural que tiene una planta de crecer. Y el ser humano no. El ser humano todo el tiempo se está cargando cosas, se está cargando, se está cargando de mala vibra, de mala energía y de las quejas y de envidias. Y de todos esos rechazos que, pues sí, sí, la verdad es que los hemos tenido todos, ¿no? El ser humano vive de desapegos todo el tiempo y es una de las formas, de las tareas más difíciles que vino a aprender. Vas a perder, siempre vas a perder. Desde un juguete perdimos y nosotros seguimos cargando todo eso desde niños, seguimos cargando, cargando, cargando y no nos liberamos de esas cadenas Y sí, y seguimos jalando y jalando y jalando, y el ser humano todo el tiempo está pues preso, todo el tiempo está preso.
Hay que tomar esas— ¿qué consejo le darías a alguien que se siente preso en las cosas que hiciste? Es ser consciente primero y empezar a liberarte.
Es eso. Creo que por supuesto que hay gente profesional, llámese de un psicólogo, llámese de personas profesionales que te ayudan a liberar Pero creo que es un trabajo completamente personal en donde tú sabes de qué es lo que te está atando, tú sabes precisamente qué es lo que traes esposas. Bueno, ahora podemos hablar hasta de un celular, no, que traemos un implante ahí y no nos podemos liberar aunque sea una hora de un celular para poder estar con nuestra pareja, con tu hijo, con una adicción, es una adicción, no, una adicción. Por supuesto que es una de las de de las cosas que más me dedico. Este, que damos pláticas de prevención de adicciones para los chavos secundarias y prepas. La plática se llama El Lado Oscuro de la Fiesta.
Cuéntanos un poquito del lado oscuro de la fiesta.
El Lado Oscuro de la Fiesta habla precisamente de todo mi testimonio que viví durante 20 años en los antros, en donde he visto la evolución de lo que era precisamente en ese tiempo la diversión sana, entre comillas, porque siempre ha existido el alcohol Siempre han existido las drogas, pero de qué manera ahora los chavos se han vuelto prisioneros y esclavos de todo este tipo de adicciones, ¿no? Han crecido completamente las adicciones, que si el vape, que si el internet, que si obviamente la pornografía, este, el azúcar. El azúcar, Germán, es una de las adicciones más tremendas que aunque está completamente, este, libre de poderla comprar en cualquier tiendita, pero el azúcar es más adictiva que la cocaína, ¿no?
10 veces más.
10 veces más.
Nos da felicidad, nos da tristeza.
Al final de cuentas, todas las adicciones es eso, ¿no? Es un impulso, es un estímulo que nuestro cerebro recibe.
¿A qué crees que fuiste adicto?
Yo fui adicto a la cocaína y al alcohol 15 años. 15 años declarado. Eso fue declarado de un día para otro. Dije, ya no quiero más. Y gracias a Dios lo dejé. Por supuesto que cada uno va buscando de pronto algunas fugas. Quiero pensar que ahora el gimnasio o el ejercicio es alguna de mis fugas para no meterme a las drogas. Pero todo es eso. La verdad que las prisiones de las adicciones, la prisión, el infierno de las adicciones es eso, es ver de dónde estamos heridos, por qué nos atrapó esa adicción Porque todos, todos somos adictos a algo y necesitamos revisarnos ahí. Sí, ¿de dónde viene esa adicción? Si fuimos violentados y fuimos rechazados y fuimos abandonados. Y cuando alguno de nuestros hijos, alguno de estos chavos a los 14, 12 años, porque ahora resulta eso, eso habla, te digo, el lado oscuro de la fiesta. ¿Cómo empiezan a adquirir un vape o cómo se hacen de una copa de una cerveza? Cómo es la primera reacción es, y donde el chavo al sentirse arropado, al sentir un estímulo de un abrazo, al sentir un estímulo de una dopamina, de todas las sustancias que naturalmente las debe de tener pues de la familia, de un abrazo, de un amigo, eso las cambia por un alcohol, las cambia por una cocaína, por una marihuana, las cambia por azúcar. Entonces de eso se trata la la plática de El Lado Oscuro de la Fiesta. Entonces hablamos de estas prisiones, las prisiones, pues qué mayor prisión que una adicción. Ya dijimos de un abandono, de si tu pareja, que si el rechazo de tus papás, hay miles de prisiones, pero las adicciones ahorita son las más fuertes para no soltarte. Pero no te sueltas porque no quieres, porque tú sabes que está bien rico, está súper delicioso, porque tomo alcohol y me siento eufórico y me siento el más chingón. O marihuana me relaja y me quita todo el estrés que tenía del examen, con un toquecito me siento. No, eso no es, eso no es.
Y los que dicen que la marihuana es natural, ¿qué les dirías?
Imagínate, es que médicamente y químicamente está comprobado que aunque es natural, pues obviamente va dañando tu cerebro. Y los chavos sobre todo que están creando su cerebro, a los 10, 11, 12, el cerebro humano deja de formarse después de los 23, 24 años, y tú le mandas esas dopaminas y esas sustancias en donde sí va dañando tu cerebro químicamente, médicamente está comprobado que sí daña tu cerebro, pues cuando tengas, quieras, ¿cómo se dice?, participar en una empresa o en lo que te quieras dedicar, pues no vas a tener el mismo coeficiente que una persona que no fumó marihuana, ¿no? Esa es la realidad. Comprobado, eso está comprobado, no lo digo yo, lo dicen los expertos. Que aunque es natural la marihuana, sí daña el cerebro y sí daña tu físico, claro que sí daña tu físico. Porque no estás haciendo ejercicio, te da flojera, te da hueva y te vas a dormir porque te acabas de echar un toque, ¿no?
Ok, wow, qué buen mensaje estás dando.
Muchas gracias.
¿Y cómo era antes Para terminar el lado oscuro de la fiesta, ¿qué opinas ahora cómo eran los antros antes? Ahora, ¿cómo son los antros? Y hay una frase que a mí me cambió la vida y es: nada bueno pasa después de las 2 de la mañana. Entonces cuéntanos cómo son los antros de hoy y de antes y ahora cómo son ahora.
Yo digo que yo esa frase, yo tengo una que dice que los demonios salen después de las 3 de la mañana, las 3 o 2 o 3. Los demonios salen después de las 3 de la mañana. Y sí, literal. O sea, ¿qué sucede? Que ahora la generación, esta generación que todo lo ha hecho muy rápido, todo el internet, todo es abrir esto, que rápido, rápido, rápido, rápido. Este, los antros antes teníamos como ya llegada a las 10 de la noche, se abría pista a las 12, a las 2 empezaba. O sea, íbamos tomando con mezclador, no es que si la cubita, que si esto y lo otro, no. Y nos daban a las 4 o 5 de la mañana, o sea, teníamos un espacio muy largo para ir tomando. O sea, literal, que las copas, así se llamaban, ¿no? Tómate una copa. Y te tomabas una copa en una hora, ¿no? Porque sabías tomar. Ahora los chavos lo que tienen es precisamente eso. Las compañías de alcohol lo que han hecho es no ponerle sabores feos al alcohol. O sea, yo no me puedo imaginar en aquellos tiempos Este, de verdad, tú tomabas un trago de alcohol y sabe horrible. O sea, el alcohol sabe horrible. A mí no hay una persona que me diga que el alcohol sabe rico. El alcohol no sabe rico, el alcohol no sabe rico. Pero entonces ahora las alcoholeras lo que han hecho es ponerle sabor mango, sabor frambuesa, tamarindo, tamarindo. El tequila, los cristalinos saben agua, no saben a nada. Todos los chavos pues de pico de botella, los shots, Que si las micheladas de sabor, que si los azulitos, todo eso lo han hecho. Y entonces los chavos llegan, para empezar abren a las 12 de la noche porque no abren más temprano, van llegando entre 12 y 1 de la mañana y a las 3 ya tienen que llegar a su casa. Entonces tienen 2 horas para embrutecerse. En 2 horas, yo los he visto, cómo en 2 horas terminan con su estado normal, terminan obviamente de estado etílico. No le dan tiempo al cuerpo para que metabolice y pueda digerir el alcohol. Se toman a lo mejor 5 o 6 shots, estás hablando de 10 onzas de alcohol en una hora. No hay cuerpo que lo pueda metabolizar, pues lógicamente salen desmayados, ¿no? Las chavitas, ahora también se ha resultado las estadísticas que las chavitas, las niñas, las mujeres, este, toman al nivel de los chavos. También antes los chavos era, no sé si por machismo, como lo quieras ver, pero los chavos tomaban un poquito más rápido o tomaban más que las mujeres. No, ahora están al parejo las chavitas igual y salen desmayadas. Ahí tienes que ir por ellas al baño porque están desmayadas en él. Y pues puede haber una congestión alcohólica, algo muy peligroso después de todo lo que hayan ingerido. No es muy, muy, muy peligroso este tipo de la manera en con la que están tomando. No, ya no hablemos del peligro de las armas. El peligro de las drogas, literal de verdad, de 5 años para acá dentro de los antros ha crecido tremendamente lo que es la violencia, el pandillerismo, el uso de drogas, que ahora también pues ya con el puro vape no sabemos ni lo que se están fumando. Dentro de los vapes también ya tienen la marihuana, ya tienen. Entonces, como está permitido, que es hasta de sabores, ¿no? De frambuesa y de frutos rojos y no sé qué tantas cosas.
Chocolate.
Chocolate. Ah, pues hablando de chocolates, hay chocolates también con drogas, los chocongos y demás, tantas cosas, gomitas, gomitas que también. Entonces todo, todo se ha, digamos, escondido dentro de, o engaño, todo se ha engañado para que los chavos tengan más facilidad, más facilidad de utilizar drogas y más facilidad de adquirirlas, porque tú también con un Con un link, con un simple enlace, consigues drogas.
Total, es muy fácil. ¿Antes era difícil?
Claro, y no es orgullo, pero sí era cara también, y sabías que te estabas metiendo una muy buena cocaína, ¿no? O sea, costaba a lo mejor antes 1000 pesos un gramo, ahora mucho más regalado. Tienes el peligro del fentanilo, tienes el peligro del del Rosita este, no, el Tusi, y todo el peligro de no saber qué te estás metiendo, no. Lo rebajan con insecticidas, lo rebajan con, este, anfetaminas, los rebajan con gasolina. O sea, está durísimo el tema de las drogas.
En tu caso, como adicto a la cocaína, ¿qué crees que fue lo que dijiste hasta aquí ya? Y tuviste que internarte, fue difícil.
Sí, fue fuerza de voluntad, fue saber hasta dónde quería yo llegar como ser humano.
¿Ya fue después de la cárcel?
Sí, este, yo de hecho ya había dejado antes de lo que sucedió en el bar bar, ya había dejado de tomar unos 2 años antes. Tuve recaídas, por supuesto que tuve recaídas, en donde, híjole, bueno, a ver, déjame probarlo. Una chava, hablando de los ligues, este, y pero llegó un momento que ya después de precisamente creo que este retiro, retiro espiritual de un año en la cárcel, Este, no toqué el alcohol para nada. Recuperarme de una enfermedad, de una experiencia tan dura como el cáncer, me hizo recapacitar completamente. Entonces a mí me ayudó muchísimo eso a no volver a tocar el alcohol. Sí me puedo tomar una copa de vino, sí lo puedo hacer, una cerveza también lo puedo hacer, pero ya, ya no sé que la segunda y la tercera me llevarían a la cuarta, la quinta, la sexta, y no sé cuántos días. Entonces prefiero no.
Hay una palabra muy fuerte que antes de entrar a cámaras me hablabas de Dios. Tú, cuando estabas en esto de la fiesta, estabas acá, me imagino que pues no sabías nada de Dios, no eras cristiano, no tenías ninguna religión. ¿Cómo te empiezas a conectar con Dios y qué fue lo que sentiste a Dios? La gente puede rezar pero no sentirlo, puede obligarte a decirte te amo pero no sentirlo. Pero cuéntanos un poquito qué tu experiencia cuando llegó Dios a tu vida.
Fíjate que siempre, siempre he creído en Dios, siempre he creído en Dios. Por supuesto que en esa etapa en donde estás chavo y lo olvidas, yo sé que él nunca me dejó. O sea, yo sé que Dios siempre tiene hijos predilectos, aunque todo el mundo dice yo soy el consentido. Yo sé que nunca me dejó. Y sí, literal, otra vez volvemos a tocar ese tema en donde no es necesario pizar el infierno o tocar fondo, llegar a una cárcel, llegar al borde de la muerte para volverte a encontrar con algo espiritual, ¿no? Literal, yo, si me acerco a la disciplina cristiana es porque me gusta el liderazgo de Cristo. No me gustan las religiones. Las religiones separan, las religiones comparan, las religiones juzgan, las religiones son corruptas, pero sí sé que hay un Dios. Eso sí me queda clarísimo, y yo siempre he puesto mi vida en manos de Dios, y es precisamente donde me acerco más. No necesitas una fuerza que no sea familiar, que no sea laboral, siempre necesitas una fuerza, y siempre la fuerza de Dios, la fuerza espiritual, es la que siempre está presente. Entonces, en mi caso, en mi caso, creo que es lo principal que hago siempre. De, como dices tú, orar. Y pero lo más importante es creer, ¿no? O sea, yo antes de pedirle a Dios, yo ya estoy seguro que me lo va a dar. ¿Por qué? Porque tú como ser humano estás consciente de que si yo le digo, oye, Señor, quiero que sea ser el narcotraficante número 1 del mundo, para empezar, no, y no me lo va a dar, ¿me entiendes? Y creo que Creo que uno sabe precisamente sus alcances. Hay que pedir por los sueños, hay que pedir por la salud. O sea, siempre hay que tener una fortaleza de fe. Eso es lo más importante, ¿no? Que tú veas a Dios como fe, como un creador, como un ser que siempre va a estar contigo en las buenas, en las malas, y que nunca nos va a dejar, ¿no? Entonces, para mí eso es la espiritualidad, para mí eso es Dios, para mí siempre es que tengo a una persona al lado mío que siempre me va a estar fortaleciendo, apoyando, y eso es para mí lo más importante, que es Dios.
Increíble, increíble, gran historia. Y bueno, realmente, para cerrar la entrevista, que seguramente hay una segunda parte, hay mucho que hablar. Hoy, ¿cuál es tu visión, hermano? Hoy tienes, pues, conferencista, es una persona que tiene una historia increíble, me dices que quieres empezar en las redes sociales. Cuál es tu visión ahorita, y que también estás operando restaurantes, ¿no? O sea, gente que das asesoría, ¿no? Cuéntanos un poquito.
En redes estoy como Charlie Cázares, en todas. Este, y sí, claro, obviamente tengo que aprovechar este testimonio. Desde que sucedió todo, la gente me dice que Dios habla tan claro que lo confundimos con casualidades, ¿no? Entonces la gente me decía: escribe un libro, da pláticas, da tu testimonio. Y sí, me fui guiando por eso, ¿no? Empecé a estudiar todo lo que es coaching, lo que es liderazgo. Y pues me ha ido, Dios me ha ido utilizando precisamente, ¿no? Mi objetivo es ese, es poder transformar, es poder cambiar el chip de aunque sea una persona diaria. Ya con eso estoy servido. Servir es lo más importante, servir. Que lo mucho o lo poco que sé, sobre todo en este ambiente de bares, restaurantes, Que yo pueda servirle a la gente, que el comensal siempre va por una experiencia y que se vaya extasiado, ¿no? Que los chavos que atienden tengan siempre esa hospitalidad, que tengan esa camaradería, que no sea— que tú como comensal sepas que en todos los restaurantes vas a llegar y que te van a atender como siempre lo has querido. Que los chavos, en cuanto a su crecimiento, crezcan sanos en cuanto a drogas, que no prueben las drogas, que les cambie el chip para poder ser positivos, que se liberen de sus prisiones, que si no se hacen responsables de sus actos no podemos echarle la culpa a nadie. Ese es mi objetivo, hermano. O sea, literal, hay mucho por qué hablar, hay mucho que trabajar. Es un mundo lo del coaching, literal, es un mundo donde siempre hay seres humanos. Aquí creo que tú y yo que nos dedicamos a esto estamos salvados, porque no creo que la inteligencia artificial pueda dar conferencias. No va a poder dar conferencias, no va a poder sentir, no va a poder dar ese abrazo y ese apapacho, y que se siente en la piel, que sienta el que esté escuchando una conferencia, que sienta que le estás tocando los sentimientos. Eso es lo más importante, y creo que por ahí va mi objetivo. Si Dios me presta vida en los últimos 30 años de mi vida, Este, pues quiero dedicarme a eso, a asesorar, a dar pláticas, a dar conferencias.
Me encanta.
Ya empiezo con mi podcast.
¿Tú libro ya lo tienes?
No, ese también lo quiero ir trabajando. Vamos a ir haciendo algo. Yo encantado. Yo siempre busco alianzas, busco con quién hacer equipo, y creo que eso es lo que quiero por ahora.
Me encanta, me encanta.
Perdóname, hablando hace ratito de religiones, Esa no, ser la mejor religión, ser buena persona. Ser buena persona es la mejor religión.
Total, me encanta. Oye, si tuvieras, ya para terminar, si el día que trasciendas en esta vida se le pudiera mandar un mensaje WhatsApp a todo el mundo, ¿qué mensaje sería?
Yo primero le diría que sí existe Dios, porque voy a estar con Dios. Ese sería el primer mensaje. Y que cada día de su vida lo atesoren como eso, como una experiencia distinta. O sea, sí, yo sí comparo, como hay muchos podcasts y demás que analizan, analogan más bien a la vida como un libro, ¿no? Y que cada página que vas pasando, hoy estoy aquí con Germán, este, al rato voy a estar comiendo con mi hijo, y este, esa página ya mañana es otra, ¿no? Entonces, que literal no pierdan su tiempo en estar enfadados con alguien. No pierdan de tiempo el tiempo. Si quieren ponerse una loción, póntela hoy. Es que la voy a guardar para una mejor ocasión, y si mañana ya no existe, ya no hubo una mejor ocasión. Entonces ese es mi mensaje de la vida, siempre hay que aprovechar cada segundo y cada minuto.
Tú eres un apasionado de la vida, se nota.
Dicen que soy muy intenso, pero soy intenso para todo, Germán. Soy intenso para amar, De verdad, a veces no me refiero a que estar ahí, ¿dónde andas? Y este, ¿con quién estás? O sea, la pareja que tengo es porque la voy a amar intensamente. Soy intenso para trabajar, o sea, de verdad, mis chavos me dicen, putas, que cómo chingas, Charlie. Pues sí, soy bien intenso para trabajar, soy intenso para entrenar, soy intenso, intenso, intenso, intenso para vivir la vida. Dios me dio la oportunidad de segunda vida, así que hay que aprovecharla.
Me encanta. Muchísimas gracias por por el mensaje.
Un placer, un placer.
Bueno, chicos, suscríbanse al canal. Pónganse aquí quién les gustaría que invitáramos.
Y, ¿cómo pueden seguir a Charlie en redes sociales? Te digo, estoy como Charlie, ya sea Instagram, este, X, o Facebook también, ¿no?
Perfecto.
Pronto les digo para mi podcast también.
Perfecto.
Muchísimas gracias, hermano. Gracias, Germán. Let's go.