A man describes becoming addicted to drugs after idolizing dealers like El Gordo Lozano and el Tucán. He smoked his first joint at 13, tried cocaine at 14, and spiraled into violence and obsession with death. He warns young people to stay away from drugs, saying he went from wanting to die to wanting to live.
Chapters
Hermano, ¿cómo alguien tan joven, tan niño, empieza en el mundo de las drogas? Y bueno, es su entorno, es su entorno. Yo veía a mi ídolo, era El Gordo Lozano. ¿Quién era El Gordo Lozano? El Gordo Lozano era un cabrón que se levantaba a la 1, 2 de la tarde, abría su ventana y él vendía marihuana. Ok. Y era un tipo que se peleaba con todos y se salía y peleaba, y era, siempre ganaba las peleas, estaba gordo, estaba grandote. Yo vi cómo le pusieron una puñalada una y otra, y el güey abrazó al tipo, le puso un cabezazo y encima se lo madrió al otro. Un salvaje. Y ese era mi ídolo. Mi ídolo era el Tucán, que fumaban marihuanas ahí sentados adelante de la policía, no les importaba nada. Y así empecé a fumarme mi primer churro a los 13 años. Después el pelado Huacilcos, que a los 14 me regaló por primera vez cocaína. Empecé a drogarme con cocaína y de ahí fue todo mi infierno. Y yo le digo a los chavos el día de hoy: no pruebes. Porque la gente dice: ay, no pasa nada, me fumo un churrito, o sea, es para tranquilizarme. No, entras al infierno y no sales. Yo fui obsesivo para morir, o sea, obsesivo. Mi frase es: fui obsesivo para morir, hoy soy obsesivo para vivir.