Two people argue that paying bills doesn't excuse infidelity or neglecting housework. They criticize wealthy men who leave ex-partners with nothing after divorce and say society is rewriting gender roles to split work and money more fairly.
Si ya no te alcanza, tu mujer tiene que hacer lana, brother.
O sea, ¿tú recomiendas que una mujer sí llegue a hacer su propia lana?
Y los dos dedicarse a las dos cosas. Y aunque tú hagas lana, te toca atender tu cama también, te toca no dejar tus calzones por todos lados, te toca ser correcto en tu casa y te toca ser fiel. ¿Qué crees? No porque pagas, ah, puedo ser infiel, soy el chinguetas de la casa. No, tira tus cataloguitos, dale, sí, porque creen que no sabemos, ¿no? Entonces dale la vuelta a la historia de una manera real y seguramente la mujer va a recargarse en ti decir, mi amor, ¿me puedo quedar en la casa un par de años? A la mujer le encanta eso. Pero cuando es porque te toca, y cuando es además no cobras por eso, y además si te dejo, te dejo en la pobreza. Tengo amigos millonarios que se han divorciado y han dejado a sus mujeres con, güey, o sea, migajas con respecto a lo que tienen. Eso no se vale. Pero tocó esta sociedad en la que estamos cambiando las reglas, y también eso es divertido, aunque duela.