A grew up with a violent father who beat him and threatened his life. Writing a book, he discovered his father had suffered abuse too. That understanding let him break the cycle and become the loving, protective father he never had.
Una de las madrizas más fuertes que me pegó, miraba para arriba y decía: papá, me vas a matar.
A veces como que justificamos a los padres, no sabemos su pasado. ¿Qué le dirías a esas personas que a veces nos justificamos en que no tuvimos eso, por eso no lo hago?
Yo recuerdo esto de mi padre, una de las madrizas más fuertes que me pegó, yo miraba para arriba y decía: papá, me vas a matar. Y yo no podía respirar y me seguía dando y no se medía. Y si mi madre se metía, yo he visto a mi padre pegarle sillazos en la espalda a mi madre y me sacaba desnudo al patio de la casa. Y pues era un sufrimiento, era miedo. Me crié con mucho resentimiento, lo odié muchos años de mi vida. Y después me di cuenta, cuando escribí mi libro, que él sufrió lo mismo que yo y más que yo. ¿Qué me iba a dar ese pobre hombre más que lo que él aprendió? Golpes, dolor. Nunca me dijo te amo, nunca me abrazó, nunca me dio un beso. O sea, muy pocas veces los besos que me dio, porque yo se los daba a él, y me abrazaba porque yo abrazaba a él. Pero yo decidí cambiar eso, ¿sabés, Germán? Yo decidí ser un padre abrazador, ser un padre amoroso, abrazar a mis hijos con todo mi corazón. O sea,