Germán Castelo describes how seeing an Audi R8 in Iron Man sparked a dream that drove him to work relentlessly. The car itself is just metal, but it became a symbol of possibility that made him act.
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Siempre que manejo mi R8 y voy rumbo a mi penthouse en la playa, me recuerda cómo los sueños son posibles y cómo todo empezó con un sueño. Cómo compré este R8 no empezó con el dinero que tenía, empezó con la ilusión, con el sueño y con investigar. Vi Iron Man, esa película, y vi por primera vez el R8 en Iron Man. Y de ahí, después de ver esa película Iron Man, me di cuenta que se llamaba R8 ese coche. Después uno de mis mentores se lo compró y lo vi en persona. Lo vi en persona y dije: "Wow". Me subí, me tomé la foto y dije: "Wow, yo quiero este coche". Y trabajé tan duro, pero tan duro, para ahora sí tenerlo. Y me di cuenta que es lo mismo que el coche, no funciona. Sí puede ir más rápido, pero ¿a dónde vas a correr aquí, no? Es incómodo, a veces duele un poco la espalda, y no representa más que un metal que se mueve, pero representa ese niño soñando que es posible crecer y empujarse también. Así empieza todo, no con una foto, empieza literal con una ilusión de saber que es posible. Así que la pregunta: ¿qué pasaría si tuvieras una foto del futuro que te produce tanta emoción, que te produce