In this YouTube segment, entrepreneur Mauro Stendel moderates a heated debate with a group of twenty employees (identified as Speakers B, C, D, etc.). The discussion revolves around the fairness of employee compensation relative to the entrepreneur, the nature of risk and merit in business, and who bears responsibility for low wages, unemployment, and business failures. Stendel challenges employees who argue they should earn as much or more than the owner, questioning where the entrepreneur’s merit lies when granting opportunities. The dialogue touches on broader systemic factors such as education, government policy, and the role of youth in the labor market. A concrete example is presented where Stendel imagines opening a café that fails financially, prompting a debate on whether the blame for loss rests on the entrepreneur or the employees. Throughout, the tone is confrontational and argumentative, with Stendel defending the entrepreneurial risk and questioning employee expectations.
Chapters
Hola, soy Mauro Stendel y hoy debatimos con 20 empleados.
Puede ser que el empresario gane más y aunque sea tiene que ser algo medio parejo.
O sea, vos querés que yo te contrate y que ganes más que yo, o lo mismo. Yo te tengo que dar una oportunidad a vos que me la estás pidiendo a mí y tenés que ganar más que yo, que yo te estoy dando la oportunidad.
Lo mismo, al menos.
Pero a lo que arremate, me estás pidiendo una oportunidad y yo tengo que decir si te la doy o no, pero si yo te la doy tenés que ganar más que yo. Entonces, ¿dónde está el mérito o el beneficio en que yo tengo en darte la oportunidad?
No te puedo explicar.
Pero, ¿cómo voy a escuchar a alguien que quiere ganar más plata que yo? Vos dijiste eso.
No, sin empleados no tenés empresa.
Ah, entonces que ganen más que yo, o lo mismo. ¿Cómo va a ganar lo mismo que yo una persona que no invirtió, que no tiene riesgo, que no tuvo que dejar nada atrás? Una persona que recién me acaba de pedir empleo y yo se lo doy va a ganar más que yo. Es una locura.
No tiene riesgo.
¿Dónde está tu riesgo?
Hace el trabajo que vos no querés hacer.
¿Y dónde está tu riesgo? Vos me das tu tiempo y yo te pago. No podés perder plata. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?
Todo bien.
Ah, bueno.
Sacamos fuerte.
Un pillo bárbaro.
Así es.
Listo. A ver qué tan fuertes son tus palabras.
Nada. Como representante de los jóvenes.
¿Por qué representás a los jóvenes? ¿A qué jóvenes representás?
No me hagas el tonto.
No, no, te pregunto. ¿Representás de qué jóvenes?
Acá hay un borde de casa a todos estos jóvenes. Y represento la palabra.
Ok, te autoproclamás así.
¿Por qué tenemos que agradecer cuando primero que no conseguimos trabajo y que conseguimos nos pagan una miseria?
Si no conseguís trabajo, ¿no sería un agradecimiento que alguien te lo dé?
Sí, pero no llegas. Está bien, te entiendo, pero no llega, no es suficiente. Primero que tiene que educarse para conseguir un buen trabajo.
Tengo una consulta: ¿yo soy responsable de tus miserias? ¿Yo soy responsable de todo lo que te va mal?
Más allá de eso, el gobierno, digamos, un joven—
¿Por qué hablamos del político, de gobierno?
Porque todo tiene que ver. Tanto financiando las universidades.
Ok, estás hablando de cosas que no tienen nada que ver. Yo creo que está llevando esto— Te aviso que lo voy a llevar por ¿Querés llevarlo al veganismo también?
La cantidad de jóvenes rompiéndose el lomo un montón en cafeterías, en gastronomía, y el dueño de esa cafetería no podría seguir sosteniéndola si no fuera por la cantidad de ceros, de bacheros que hacen capaz multitasking y todo.
Te hago una consulta: imaginemos que yo me abro una cafetería, tuve la maravillosa idea de traer café violeta porque siento que la voy a romper y siento que va a ser un proyectazo. La verdad que perdí toda la plata, fue una de las peores ideas que tuve y no me alcanza ni para pagar a los empleados. ¿De quién es la culpa?
Yo lo pondría más en el empresario.
¿Estamos de acuerdo? Y si yo contrato, tengo buenas ideas, genero desarrollo, le fue increíble al Café Violeta, abrí otra sucursal, di más trabajo, a la gente le está encantando el Café Violeta, ahora tengo 30 sucursales, entonces, ¿por qué el éxito es de la gente que contraté y no mío? El fracaso es mi culpa, pero el éxito es tu mérito.