6 años después visité Israel | Mauro Stendel

Mauro Stendel regresa a Israel seis años después de su primera estancia, ofreciendo un recorrido personal y emotivo por los lugares que marcaron su vida. Inicia en el kibbutz Magan Michael, donde recuerda haber trabajado en los criaderos de koi y estudiado hebreo, describiendo la estructura social del kibbutz y los cambios observados. Continúa con su visita a la unidad de élite Duvdeván, reflexionando sobre el costo humano del conflicto actual, los ataques del 7 de octubre y la pérdida de compañeros. Visita el Muro de los Lamentos, explicando su significado histórico y su propia práctica de dejar deseos. Viaja al norte para encontrarse con amigos drusos en Sayur y Yarka, describiendo la cultura drusa, la organización de los pueblos y asistiendo a una "jafla" con el cantante Wafi Shakur. Finalmente, regresa a Kiryat Ekron para reencontrarse con familias yemeníes que lo hospedaron, relata un encuentro con la policía y concluye con una reflexión sobre la importancia de volver a los lugares que el corazón llama, la resiliencia del pueblo israelí y su propio sentido de pertenencia.
Chapters
Me acaba de pagar. La policía no entiende nada porque le di licencia de la Florida. Llega hasta arriba. Impresionante. Ay, ay, ay. Esto era para venir con una X. Hola Yanni. Hola Aleko. Es como meterse así en pasillos de favela o hija. Estos pueblitos son así. Bueno, primer día en Israel. Voy a tratar de visitar a ver quién está, quién no. El kibbutz Magan Mijael es donde yo apenas llegué. Los primeros cinco meses los viví acá. Cuatro horas estudiaba hebreo cuatro horas trabajaba para el kibbutz en las piletas de pescados, koi. Tienen una granja de pescados acá, la van a ver, donde los crían, criadero que los venden. Yo trabajaba en. Como Israel está medio en guerra, vamos a ver si nos dejan pasar, porque obviamente el tiempo pasó y ya no pertenezco, digamos, a un tipo de ámbito acá. Pero bueno, tengo un par de teléfonos para hacer si es que no me dejan pasar, como para usar, pero prefiero no usarlos porque así puedo sorprender a la gente que quiere sorprender. Pero bueno, acá estamos. Este es uno. Pasa y ya estamos en el medio del campo. Es un kibbutz con bastante, bastante recursos. Tiene incluso playa privada. Un lugar muy lindo. Para quien no sabe, el kibbutz es un lugar hoy en día, es uno de los pocos que se mantiene así, donde todos ganan lo mismo. Todos, todos. Desde el jardinero hasta el gerente de la fábrica, todos ganan lo mismo. Obviamente para ser parte tenés que pasar por un proceso de aceptación y hasta tienen incluso grados sociales de quién nació acá, quién no. Pero bueno, un poquito nazi, pero tienen que serlo porque tienen mucho dinero y tienen que cuidar a quien aceptan en la familia. No sea cosa que venga un lacra y gane igual que todos. Vamos a ver si me dejan pas. Pasamos nomás. Ya estamos entrando al kibbutz. Vamos a estacionar el auto y vamos a recorrer a ver a quién sorprendemos así nomás de cheto. Bueno, re loco, la verdad, re flashero caminar por acá, mal pasar por lugares donde pasaba hace 12 años de pendejo. Me confirmaron que, bueno, la profesora que me enseñó hebreo no está, ya estaba demasiado vieja así que ya no trabaja. Pero bueno, estoy recorriendo. Ya conté un conocido hace muchos años. Voy a ver a quién sigo sorprendiendo Bueno, yo vivía acá en unas casuchas que había, pero ya no están. La verdad que las tiraron abajo. Hicieron esta casa que está de acá. Y nosotros teníamos lo que llamamos pérgula, que es donde hacíamos asados y nos cagamos de risa con los otros soldados que vivían acá y la movieron un poquito para acá. Esta es la pérgula. Ahora se nota que es de soldados por las banderas del ejército y una bandera argentina, seguro viven por acá. Algo muy loco que me acaba de pasar, pero loquísimo, loquísimo mal, es que me acabo de cruzar a Genfuchs así de la nada. Yo igual lo iba a llamar y le iba a decir Che, ¿Dónde estás? Quiero verte. Gen Fuchs es el loco de remate viejo que nos hacía correr en la playa, nos hacía sostener piedras mientras estábamos en el agua. Pesadas, ¿Viste? Media hora, 40 minutos Preparada para el entrenamiento de las unidades especiales. Y me lo acabo de cruzar así nomás. Al principio no me reconoce, obviamente tengo 20 kilos de más con la pelada encima que me rape. Y obviamente otra con textura. Pero le dije a Nishmat, me decía ajedrez, porque yo tengo un tatuaje de ajedrez en la pierna. Anishma reconoció al toque, me preguntó cómo estoy de la rodilla, qué sé yo. Así que bueno, de verdad yo entiendo que vine a donde él vive, pero gigante, este kibbutz es gigante como para cruzármelo así de la nada, ¿Entendés? Así que sigo creyendo que todo es por algo y que todo sucede por algún motivo. Acá es donde todos los fines de semana me daban la ropa. A veces me ayudaban porque obviamente yo no tenía padres. Y acá en el kibbutz me lavaban la ropa. El mío era el 40 40 amarillo era yo. Entonces vos lo tenes que poner a cada ropa, le pones así el símbolo, se lo planchas y ya el que lava la ropa te lo planta acá y te lo deja. Venía, cargaba el bolso todos los sábados a la noche cargaba el bolso lleno, lleno de ropa. Y el domingo me iba para el ejército, porque acá los domingos es como el lunes cuartos dormía yo, éramos tres en un cuarto. Y acá estaba donde estudiábamos hebreo. Esta eran las aulas donde estudiábamos hebreo. En esta aula vieja que había acá yo estudiaba árabe con Gilad, profesor, pero bueno, esto era por separado. Y una vez que ya era soldado. Estas son las aulas donde yo estudiaba y acá es donde entrenábamos. Estas máquinas la pusieron después en honor, se ve que. Ah, Michael. Michael era una persona que dirigía el Ulpan. El Ulpan es donde se estudia hebreo. En su honor hicieron este mini gimnasio. Esta rueda gigante que ven acá la traje yo con dos amigos, Uri y Kyle. Uri era de Seattle y Kyle de Australia. La trajimos de la playa, corriendo, rodándola, tardamos como 4 horas, no sabes lo que pesa. Parte donde yo trabajaba era por acá. Estas son las piscinas donde yo trabajaba. Esta es una que está vacía. Básicamente llenan estas piscinas de agua y saca donde crían a los pescados. Cuando llegan a cierto tamaño pasan con una red alrededor, rodeas con una red, vas achicando la red, vas poniendo los pescados en cada vez lugar más chiquito, los vas sacando y después los venden. Acá crían generalmente koi, que es un pescado que es una carpa japonesa que según la raza, según el tipo, según la cantidad de manchas y todo eso, valen más o menos. Y también hay carpas normales, esos calculo que se usan para gefilte fish porque son feas. Pero bueno. Algo que implementaron que no había antes. Por ejemplo estos paneles solares, que la verdad estos paneles solares antes no estaban. Algo bastante nuevo me parece. Cuando yo trabajaba acá, hace 11 años, esto no estaba. Y así son hectáreas y hectáreas y hectáreas de piletes artificiales, laguitos artificiales. Hermoso. Por acá también corría mucho, mucho cuando me entrenaba para el ejército. Hermoso el mar ahí. Y acá las piscinas. Por esta playa corría y corría y corr. Para preparar esto también trabajado. Estos peces son peces más chiquititos, pez dorado y todo eso también crían acá. Esta es la famosa caminata al mar que tiene el kibbutz. Ahí lejos está el mar. Es una caminata hermosa entre palmeras. La vamos a hacer como para recordar viejos momentos. Al final del camino llega a la playa. La verdad que hace bastante viento, estoy sin pilcha de playa, pero bueno, era importante hacer esta caminata. Siempre reciclando ahí, perro. Esa isla que ven allá, varias veces nadabamos hasta ahí cuando estaba tranquila el agua. Una vez yendo para la isla, a veces ponían como una balsa con un ancla en el medio como para que frenes a descansar. Y cuando me subo se me sale este collar, se me rompe. En el medio del mar, amigo, en el medio del mar. Y Kyle, un chico australiano que también entrenaba conmigo, que estaba estudiando hebreo acá, viene con un snorkel medio del mar, te juro que era re profundo, sube, baja, sube, baja. Y creo que lo vi, sube, baja. Después de media hora subiendo, bajando, me lo da, y esto es muy especial, no sólo sobrevivió a perderse en el mar con olas, esto me lo dio, Me lo dieron mis amigos de la infancia, Ale y Seba, les mandamos un saludo. Cuando yo me fui a vivir a Israel, yo boxeaba, me encantaba el boxeo y ellos me regalaron un guante de boxeo con el nombre de ellos, Ale y Sebastián. Mandamos un saludo a Lale, no sé si está mirando, pero le mandamos un re saludo. Y a Seba especialmente, que estaba privado de su libertad. Acá está Montelaví, perro precioso. Tel Aviv, hermano, muy lindo, mucha gente haciendo deporte. Bueno, esta mañana me fui a desayunar con Idan Pundak. Pundak es una persona que me ayudó muchísimo a formarme para llegar a Dubdeván. Él también sirvió en la unidad, también es una persona que ahora después del servicio aporta muchísimo la unidad en todo lo que puede, todos los ámbitos, sigue muy involucrado. Es una persona que sin duda me influenció muchísimo en un pasado cuando ni siquiera sabía hablar hebreo. Bueno, desayuné con él, hablamos un poco de vivencias, cosas que pasaron el 7 de octubre, algún que otro amigo que ya no está, que se nos adelantó, algunos que están lesionados, algunos que perdieron piernas, brazos. Y acá estamos, esta es la realidad, un país que quiere existir, simplemente existir. Ahora me estoy yendo a la unidad, a Dubdeván. La verdad que es un prestigio y un privileg que muy pocas personas se pueden dar siendo civil, de poder entrar en una base militar con tanto prestigio y tanto privilegio y tan secreta como la unidad udeván. Pero bueno, más allá de teléfonos, contactos o poder que yo tenga, tengo también el privilegio de decir que el comandante, que fue mi comandante cuando yo entré al ejército, hoy en día comanda toda la unidad, así que fue un poquito más fácil. Pero Bueno, estoy a 16 minutos de llegar obviamente la locación es secreta y dudo poder mostrar mucho. Voy a ver si puedo sacar alguna que otra foto con algún cartel o en algún lugar simbólico que me haya marcado mucho. Vamos a ver qué tanto me dejan sacar el celular. Les voy a mostrar lo que pueda. Bueno, la verdad recién salgo de mi unidad, crucé un par de caras conocidas, pude hablar también con un par de soldados. Son muchas cosas, la verdad es un periodo muy difícil en Israel. En mi unidad se han perdido 29 vidas. Muy triste la verdad. Es el precio que tenemos que pagar nosotros no buscamos expandir el terreno, no buscamos conquistar a nadie, estamos buscando existir, estamos buscando tener paz y poder simplemente tener un país. Este es el precio que estamos pagando, estamos dispuestos a pagar y vamos a pagar cualquier precio que sea con tal de tener libertad. Aguante Israel. Me vine un poco al Muro de los Lamentos. El Muro de los Lamentos es una pared en realidad que está hace miles de años. Es la última pared que quedó, digamos viva o que quedó, que sobrevivió a la destrucción del Beit Hamikdash. El Beit Hamikdash era un templo, un templo el cual estaba construido hace miles y miles de años por los judíos. Los romanos lo destruyeron sobre las ruinas. Sobre las ruinas de este Beita Mikdash construyeron musulmanes lo que es la Cúpula Dorada. Pero quedó el Muro de los Lamentos como muestra de que estamos antes acá. Por más de que construyan mezquitas sobre nuestras ruinas quedó el Muro los Lamentos Y es ahí como. No sé si se celebra el milagro de que haya quedado esa pared después de la destrucción. Pero bueno, los judíos de todo el mundo vienen y dejan un papelito con tres deseos. Yo la verdad que los deseos que puse se me han cumplido todos, así que voy a poner un par más. Así que bueno, les voy a mostrar la experiencia, lo que es el Muro de los Lamentos. Jerusalén Tenemos gente que se va del Muro de los Lamentos. Ahora vamos a ir a entrar. Esta ciudad está acá hace miles y miles de años por temas religiosos. La mujer tiene una entrada separada que el hombre. Bueno, voy a pasar a seguridad y voy a seguir filmando después. Bueno, pasamos a la seguridad. En esta época no hay mucho turismo la verdad, pero es un lugar bastante sagrado, incluso para los locales. Es un lugar muy importante para mí también. ¿Dónde están muchachos? El Muro de los lamentos. Bueno, acá estamos ya rec. Hay gente pidiendo. Puse mis tres deseos acá. Coger la cantidad de papeles llega hasta arriba. Vamos a poner papelito. Me vine a esta escalera porque me acuerdo de esta, que era una de las mejores vistas sin lugar. Buenísimo, se ve todo precioso. Martes Me vine al Shamal, al norte del Israel. Tengo unos amigos que son drusos. Los drusos son una minoría de las más menores del mundo, por así decir, de las más pequeñas que surgen del Islam, pero no son musulmanes. Tiene una religión bastante secreta, gente muy nacionalista, gente que defiende a muerte el país donde vive. Incluso los drusos tienen incluso familiares que son libaneses, hay muchos en Siria, en Irak, en el norte de Israel hay muchos. Y ellos defienden su país a muerte, o incluso si tienen que pelear con sus primos, lo tienen que hacer, porque el principio es de proteger la tierra donde ellos viven, no importa con quién tengan que pelearse. Entonces ellos sirven generalmente muy fuerte a Israel en cualquier tipo de ámbito. Disculpen que se mueva todo, pero miren, estamos en la casba del norte de Israel. Estamos yendo a Sayur, que está ahí. Sayur vive mi amigo Muna, que lo conocí en el ejército. A la noche vamos a Yarka, que es un pequeño pueblo al lado de Sayur, que en Yarqa alquilamos una mansión donde vamos a hacer una jafle. Jafle es una fiesta que vamos a hacer, que va a venir un cantante druso muy famoso que se llama Wafi Shakur y va a venir a cantar. Muy conocido porque improvisa, improvisa muy bien, como si fueran batallas de rap, pero con canciones en árabe. Y la verdad que bueno, muy emocionado porque me gusta estar acá en estos lados. Me trae un poco a la realidad de cómo viven otras personas en el mundo. Los drusos son de verdad de las mejores personas que conozco. Son gente que de verdad lo da todo por sus amigos. Muy buena gente, de calidad, impresionante, gente muy reservada, muy conservadora, muy religiosa. Así que los van a conocer. Ahora vivió Munas, mi amigo Munas. Así viven los drusos. Adel Sheji Yehamin es un sheikh muy famoso de ellos. Estamos yendo ahora al otro pueblo que se llama Yarka. Estuve en lo que es Sayur con Munas, mi amigo Munas. Ahora estamos yendo a Yarka, que es el otro pueblo donde alquilamos la mansión para hacer la fiesta con todos los amigos. Ay, ay, ay. Esto era para mí con una X y Munatai con una Suzuki. Dios. En Yarka con mi amigo Salmán. Hola. Hola, Yanni. Salom Aleko. Hola, Aleiko. Hola, Aleiko. Comimos knafe. Me olvidé. Está en la panza, el cnafe. Pero bueno, estas son las cosas simples que valen millones de dólares. Sentarte en un pueblo con tu amigos a comer knast. Estamos en Yark. Ahora estoy siguiendo a mi amigo Salmán. Vamos a ir a la mansión que alquilamos para hacer la jafla. Es como meterse así en pasillos de favela o villa. Estos pueblitos son así. Todas las construcciones son sin permiso. Todas las calles las hacen como quieren. Las remodelan como ellos quieren. Las casas también, sin todo, sin permiso. Entonces terminan en una montaña, todos viendo uno encima de los otros. Todas las calles. Mira esta subida. Es irreal. Irreal que haya una subida así y casas así construidas. Pero bueno, esto es Yarka, muchachos. Así son todos los pueblos, ya sean musulmanes, drusos o incluso cristianos. Se manejan todos así. Construyen todos sin papeles. Ahora en la casa de Salmán, la vieja, preparando ahí comida y slemu. Llegamos a la mansión. Están preparando acá la la música. Ahí está Wafi, el cantante. La pileta, un jardinazo. Y ahí por allá están los cuartos. Hermoso, la verdad, la vamos a pasar genial. Está la previa, la júcara, Narguira, Blue Label, Cigar. En un segundo empieza la jafla. Vamos a caer de risa. Estos son los cuartos. El quilombo que puede pasar acá, ¿No? Hermoso, hermoso el piso. Mirá, Se hace una pausa para comer. Comida. Bueno, me levanté de la fiesta de ayer. Dormimos ahí en la mansión. Y ahora me vine de vuelta a la base de Dudeván porque me invitaron a tirar unos tiritos. Vamos a ver qué onda. Les voy a grabar si puedo. Bueno, estoy yendo a Kiriat Ekron, donde yo viví con los yemenitas. Hay dos familias que quiero visitar. Les estaba grabando que estoy yendo a Kiriat Ekron a visitar la familia yemenita que me hospedó. Son dos familias que quiero visitar y me acaba de parar la policía. No entiende nada porque le di licencia de la Florida, que se yo. Pero bueno, ahí está. Estoy a minutos de cruzármelos. La verdad que va a ser muy emocionante porque son gente que hizo mucho por mí, así que los vamos a sorprender. Bueno, sorprendimos ya una familia, ahora vamos por la segunda. Bueno ese fue mi recorrido por Israel, la verdad que muy pocos días pero muy intensos, pude visitar mucha familia, pude hacer cosas, tenía ganas de hacer hace mucho tiempo personas. Ir a la unidad sin duda fue fuertísimo, especialmente en estos momentos, pude dar mi aporte, pude donar también a la unidad, aportar un poquito de alegría a ciertas personas que lo necesitaban. Parte de este modo monje que estoy haciendo de 180 días era volver a esos lugares que quería volver hace mucho tiempo y recibí esas señales también que tenía que ir y bueno me mandé, pero volver pronto, la próxima le vamos a meter un poco más de acción, va a estar muy entretenido. Pero bueno, yo sé que quizás estás muy ocupado y tenés un montón de cosas para hacer y un montón de trabajo, pero si de verdad te puedes tomar ese tiempo para volver a esos lugares donde tu corazón te pide volver, creo que vas a ser muy feliz.
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