Mauro Stendel bet his Rolex he'd have visible abs by September 1. He's tracking his 90-day transformation, noting changes in his neck and skin already. The pressure of proving doubters wrong keeps him pushing through training and weight loss.
¿No me ves un aire a Stallone? ¿A Stallone a esta edad? Está alone.
Bueno, seguimos con el cambio físico para poder lograr esta meta y poder cerrar varios culitos y ganarme ese Rolex. Que le aposté un Rolex a mi socio que el 1 de septiembre estoy marcado o tengo abdominales. Igual creo que ya se nota, Ya se me ve el cuello, ya me veo el pito sin espejo. No. Acompáñennos a bajar de peso. Se viene el prime. Vamos a verlo, dale. Te juro que voy a llegar. Yo confío en vos, boludo. Más porque no confiaron en mí, ¿entendés? Eso me motiva más, obvio.
Dale, perro, vamos. Ahí voy, voy.
No siento las piernas. Hasta el lunes. Hasta el lunes. Estamos en el depo, acá todo tu raje.
Minuto y medio.
Hay que confiar en el proceso. Comerse la viandita es esfuerzo, y llegar a una meta no conlleva solo el esfuerzo. El problema está en el sacrificio, que no es lo que estás dispuesto a hacer, sino qué es lo que estás dispuesto a dejar de lado. No salir porque si no, no vas a dormir bien. Cuando conlleva no ir a esa cena para no tener que pasar malos momentos con la viandita. Ahí es donde la gente quiebra. La gente no quiebra generalmente en hacer, quiebra en dejar de lado las cosas. Por eso no llegan a donde vos querés. Ahí te me dices.