Así fue Cómo Perdí Medio Millón de Dólares

Mauro Stendel delivers a candid, first‑person monologue recounting multiple high‑value business losses that total roughly half a million dollars. He describes early real‑estate flips with Sam, a partnership with Johnny Domínguez that resulted in a theft of tens of thousands, later betrayals where partners stole his operational know‑how and capital, a $160,000 loss from a Texas‑based dropshipping contract that collapsed when Facebook changed its policies, and a $195,000 fraud involving a French banker’s American Express card stored in a Walmart account. Throughout, he reflects on the legal shortcomings of informal agreements, the importance of written contracts and proof (texts, emails), risk allocation, and the psychological toll of being repeatedly abused. He introduces his “stendalismo” philosophy – the “art of being disagreeable” – as a protective framework for future business dealings, emphasizing that partners must bear risk, that trust must be earned, and that one should adopt hard‑line tactics to avoid exploitation.
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Les voy a ser 100% honesto, porque yo siempre soy así, transparente. La verdad que hay un gran equipo detrás de esto de poder estructurar todas las cosas y anécdotas y todas las cosas que me pasaron para poder transmitirles a ustedes de la mejor manera, pero hoy no la voy a seguir. Y no la voy a seguir porque este es un tema muy delicado que no puedo dejar de contarlo según mi experiencia cruda y real. Bueno, estoy en Buenos Aires recorriendo, finalizando mi gira por Argentina. La verdad que muy emocionado, un poco también relajado y me da importante hablar ahora que estoy relajado, hablar de temas bastante duros que son sobre, por ejemplo, las pérdidas de dinero. La verdad que muchas veces he perdido cantidades abimales de dinero, hay casos incluso en los cuales he perdido 6 cifras. Es algo que con el tiempo uno y en los negocios aprende a asumir o aprende a cómo poder salir adelante y por eso me parece importantísimo compartirlo con ustedes. La primera vez que perdí plata, en realidad no es una pérdida, sería un robo, quizás un hurto, un garca. Si se acuerdan, en los principios yo había pensado empezado en Real estate, había empezado haciendo flips con Sam. Sam es la persona que me prestó su sillón para poder empezar en Miami. Yo venía de dormir en auto en Nueva York y empezamos un primer flip, Empezamos, hicimos el segundo y fue ahí donde yo me empecé a meter en lo que es Amazon, porque yo veía un potencial en el cual si podía lograr mover cantidades buenas y fuertes de dinero, cada dos semanas iba a tener una golpiza con ganancia, digamos, golpiza, dinero, no me iban a caer a trompadas. Pero bueno, así empecé. El primer socio que tuve fue Johnny Domínguez, un cubano que la verdad esta última semana que estuve compartiendo con ustedes un poco mi historia, estuve pensando en quizás tomar acción. Yo la verdad que había mis primeras pérdidas o cuando alguien me cagó fuerte, viste, Yo había tenido esa sensación de bueno, es una lección que uno aprende y es una lección tan, pero tan, pero tan buena. Cuando Joan y Domínguez me saca mi dinero y el de mis inversores o mi familia, fueron bastantes, bastantes decenas de miles de dólares y también obviamente cientos de miles de dólares en lo que era supuestamente el negocio y en su momento yo quedé bastante shockeado con cómo una persona puede tener tanta maldad o como una persona puede hacer esas cosas. Pero como les decía, entendí con el tiempo que la mejor manera de salir adelante es entender que fue una lección tan, pero tan, pero tan buena que salió carísima y gracias a esa lección que salió decenas de miles de dólares, aprendiste algo que es lo que a vos te va a ser millonario. Porque hay mucha gente que paga mentorías de cientos de miles de dólares, gasta un montonazo de plata en poder reunirse con las personas que más saben de algo extremadamente específico y le arrancan la cabeza. No he gastado esas cifras, pero he gastado miles de dólares en mentorías o en lo que es acercarme a personas que necesito valorar y apreciar su tiempo. Qué mejor que pensar que exponerte a una situación que te robaron o te cagaron de esta específica manera, que es muy difícil de descifrarla o es algo no común que pase que te caguen así específicamente ahora en el siguiente negocio, créeme que no te va a pasar, tenés que ser muy boludo para que te pase. Que si bien me volvieron a cagar, justamente, justamente cuando yo vuelvo a empezar de cero, me había asociado con dos personas que de estas, bueno, por temas legales, no sé si dar nombres, el otro sí es un criminal bárbaro, hay cientos de personas que ellos cagaron, lo otro quizás se puede considerar legalmente una disputa, pero bueno, personas que yo confié, personas que me acaramelaron por así decir, me dieron un lugar, una oficina, me vieron que yo era vulnerable y me agasajaron, me dieron como un espacio en el cual yo me sentía más, más cómodo, más abrazado por así decir, y terminaron sacándome todo mi know how, todo el conocimiento, la administración o la transpiración, entendieron cómo yo lo hacía porque yo fui delegando empleados de ellos, me sacaron la verdad todo el negocio, el capital también ellos lo tenían. Cuando yo digamos, me puse un poco bravo o un poco amenazante o un poco, digamos, che, quiero la mía, hagámoslo oficial o algo así, viste, Me cambiaron la llave de mi oficina, bueno, de la oficina porque era de ellos también. Pero bueno, ahí entendí también que si bien mi descuido era diferente, ya entendía que por ejemplo en esa lección hubo cosas de lo que es tema papeles, tema no puedes hacer un negocio. Un negocio, por más que sea un contrato en una servilleta, por más que sea mensaje de texto, que hoy en día es prueba en Estados Unidos, un mensaje de texto y un email es prueba legal. Estoy de acuerdo. Esto me parece así, esto me parece asá. Si no hay algo como por lo menos te puedas agarrar. No hagas ese negocio. No lo hagas, no lo hagas. Y la verdad que son miles de elecciones más. También hay muchas cosas más específicas. Si bien yo les voy a ser 100% honesto, porque yo siempre soy así transparente, la verdad que hay un gran equipo detrás de esto de poder estructurar todas las cosas y los cuentos, anécdotas y todas las cosas que me pasaron para poder transmitirles a ustedes de la mejor manera. Pero hoy no la voy a seguir. Y no la voy a seguir porque este es un tema muy delicado que no puedo dejar de contarlo según mi experiencia cruda y real, más que nada es así. Hubo otra manera también en la cual perdí, que esta fue seis cifras, fueron 195 mil dólares. Yo sé que cuando decís seis cifras, mucha gente dice millones de dólares, pero no son seis cifras, son 195 mil, no tres ceros. Y antes de esa hubo otra que perdí 160 mil dólares también. Y te voy a contar. Había un grupo de inversores en Texas que me contrataron a mí, o querían mis servicios y mi conocimiento y mi desarrollo para llevar a cabo una metodología de dropshipping en Facebook Marketplace. Era un total, si no me equivoco, eran como 160 y pico o 170 y pico de tiendas que ellos tenían que abrir. Yo cobré un total de 260 mil dólares. Teníamos un contrato en el cual yo estaba obligado a hacer ABCDFGHIJK. Y les cobraba 260.000 dólares por hacer ABCDFGHIJK. Correcto. Ellos tenían XXX obligación. Y en el contrato también estaba de que hay cosas de las afueras de mi control que no me puedo hacer responsable, que caiga un trueno, que venga otra pandemia, que pase esto, que Facebook cambie todas la normativa. Así que el riesgo está en el inversor. El riesgo está en este grupo de inversores, el cual quiere tomar una inversión. Cuando uno tiene una inversión es el riesgo. Yo no puedo hacer un trabajo para vos sin ser tu socio. Poner mis empleados, mis sistemas, armarte toda la estructura para que este negocio fluya y si el negocio va mal, perder yo la plata y encima que te tengo que pagar lo que vos pusiste, también pierdo todo lo que yo puse. Eso no es un negocio. Por suerte tenía un poco más, un poquitito, porque la verdad que el que me despertó fue mi abogado esa vez, le mando un gran saludo, Josh. Josh, Josh Barrasco, una persona que me ayudó muchísimo a lo que es tomar cierta seguridad en los negocios. Y lo que sucedió fue lo después de tres meses, cuatro meses de laburo, Facebook empieza a cambiar un montón de normativas. Yo ya le había puesto una dirección IP en VPS, había seteado con 160 personas o cuántas personas diferentes, una cuenta de Facebook Marketplace, puesto una cada una de ellas en un VPS, una dirección IP, y había puesto un administrador en cada tienda que entra a su VPS para poder hacer, digamos, el sistema. Y era un laburo de la concha de la lora, tenía un montón de empleados a cargo de eso, tenía yo que incluso me había mudado a Texas parte porque también había invertido en laboratorios, yo tenía ese proyecto en manos, era cobrar 260 lucas de una golpiza por digamos 6, 7 meses de laburo. Pero al tercer cuarto mes, Facebook cambia un montón de cosas. Facebook cambia un montonazo de lo que es Policies and Terms, no sé cómo mierda traducirlo. Cuestión que se cae, no, era ya imposible, intentaba yo, viste, remar la dulce de leche, pero yo digo, esto es imposible cambiar así, porque tengo que actualizar de tal manera esto, tengo que cambiar esto, era volver atrás, era un montón de gasto, era demorar un montón de tiempo más. Y yo me sentí tan mal, tan pero tan, pero tan mal, me sentí tan, pero de verdad me sentí tan mal y devastado, porque una persona obviamente confió en mí, lo que sea, pero para eso hicimos un contrato, esto no está bajo mi control. ¿Y me sentí tan pero tan mal que de hecho yo les puse en mi bolsillo 100 lucas, OK? Diciendo te voy a devolver todo, yo le voy a devolver todo, toma, acá tenés 100 lucas ahora el mes que viene te devuelvo así, viste, porque obviamente no quiero tener que pagar 260 mil dólares así de golpe, porque quizás también podía remontar, viste, les paso las 100 lucas. Ese fue el peor error que hice en mi vida. Fue el peor error que hice en mi vida. El peor error que hice en mi vida. Porque al minuto que ellos vieron que yo fui así de sumiso o débil, ahí fue donde empezaron a abusarse. Ah, que te vamos a demandar. ¿Ah, que si nos pasas la plata de vuelta es porque sabías que esto no iba a funcionar, viste? Empezaron con esa estupidez. Fue ahí donde mi abogado me despertó. Creo que también, bueno, les había pasado otra CZ a Lucas y querían que le pase las otras 100. Yo le dije, sí no es que viene, te paso. Pero hablé con mi abogado y le digo, che, yo esto no me cierra, no puedo ser tan pelotudo de ponerme la 10 en un proyecto, sacar esto adelante, poner de mi bolsillo. Ellos invierten y si vas mal, o sea, cualquiera es millonario, se invierte sin riesgo, cualquiera millonario se invierte. Y si hay una pérdida de negocio, algún problema en el negocio, yo soy el que. El que tiene que responder. Entonces vení, invertí con Maurito y si no te hago millonario, yo te devuelvo. Para. Y qué Maurito que trabajó para la comunidad. Y fue así donde perdí esos 160 mil dólares. Mi abogado obviamente los contactó y les mirá, Mauro, no te va a pasar ni un centavo más. Mauro no tiene ningún tipo de responsabilidad, esto está en el contrato de que es un factor externo. Mauro estuvo tres, cuatro meses rompiendo ese lomo, el equipo de Mauro, un montón de gastos, un montón de cosas. Me parece algo descomunal que Mauro tenga que pedir eso. Déjenlo de abusar, déjenme abusarse de él. Él no va a pasar ni un centavo más. Y fíjate que legalmente tenía tanta razón que ni siquiera hicieron ni una demanda, no hicieron absolutamente nada, ni volvieron a llamar. Y es que es así, ellos se tiraron en lance, me vieron débil, me vieron dócil y obviamente se abusaron. Y lo mismo pasó que fue justamente esa época, se ve que por eso que yo estaba débil psicológicamente. Y había un inversor, escucha esta, había un inversor que se llama Michel, él fue un banquero francés. El chabón trabajó, si no me equivoco, para el Banco de Boston en China, me parece ese chupap, boludo. Yo no sé bien exactamente cómo sucedió, pero fue así. Hace, ponele un año atrás, él me había pasado una tarjeta de crédito que nosotros usábamos para su tienda de Amazon. Él después decidió moverse adelante, decidió, digamos, move forward se dice en inglés, decidió cambiar de negocio totalmente, cambiar de inversiones, no le gustaba más esto, no entendía nada de computación, no sabía si esto sumaba, si esto. No sabía, tenía que yo también sentarme con un tipo de setenta y pico de años a explicarle, no sé para qué mierda acepté que invierta. Pero bueno, tenía, había una tarjeta de crédito que era de él, guardada en una cuenta de comprador de Walmart, la cual nosotros usábamos para el que me sigue, bueno, hacer la segura o es una estrategia mía, o para hacer dropshipping en esa época, Bueno, no, un año atrás No, esto fue 2021. La tarjeta se había usado en 2020. Y fíjate que no sé cómo mierda pasó, si algún empleado o ex empleado mío hackeó la cuenta de Walmart o qué sucedió, que había múltiples, múltiples, múltiples compras de Walmart con esa tarjeta. Ahora, ¿Qué pasa? Él es un tipo viejo, la tarjeta es una Centurión de American Express, la negra, la cual pasa todo, amigos, o sea, pasa absolutamente todo. Y pasaron 195 mil dólares. 195 mil dólares. ¿Ahora qué pasa? Chor. Me llama, me dice voy a llamar a la policía, estás, hiciste un fraude, no sé qué, y yo me reasusto, me reasusto mal, mal. ¿Y qué hago? Le digo no, no te voy a pasar la plata. Como que me asusté, ¿Viste? Digo, no puede ser, yo nada que ver, ¿Viste? Y le pasé la plata, al instante le pasé la plata y le digo, para que veas, yo no fui, acá tenés la plata, ponela en congelado y déjame solucionar esto. ¿De mientras, por favor llama a American Express y decirle que? Que no fuiste vos. Decí que esto fue un robo, que American Express se tiene que hacer cargo. Bueno, al final de la historia, el hijo de. Se quedó con mis 195 mil dólares, la tarjeta, le reconocieron el robo, le han reconocido el robo y no le cobraron esos 195 mil dólares y se quedó con mi dinero. Intenté demandarlo, mi abogado me che, no hay caso, fuiste un pelotudo. Te asustaste, te asustaste porque pensaste que, no sé, que te iban a meter algún cargo o algo. Cuando en realidad no tenés nada que ver. Si bien él te pasó la tarjeta, vos la almacenaste en Walmart y no compraste 195 mil dólares. Eso está demostrado también, porque se puede entrar a Walmart y pueden ver de qué IP accedieron y etcétera, etcétera. Digamos que se den cuenta que no fui yo. Además obviamente también los productos y etc. La verdad que perdí muchísimo dinero en esa época, estuve muy mal psicológicamente y parte de las cosas que me ayudaron a salir adelante fue, Si hacemos cuentas, 160.000 acá, 195.000 acá. Habrá alguna que otra jugada que también. Yo, viste, tenía miedo, mucho, mucho miedo de que si algún proyecto sale mal, de yo arruinar mi reputación. Y no es así, loco, no es así. Si vos hacés negocios con alguien, de que si el negocio sale mal, el chabón pone en riesgo tu reputación, entonces ese es el hijo de puta. ¿Si yo te presto un auto y después confío en vos y vos en ese che, me robaron el auto, si yo tengo el nervio de decir no, para mí que vos estabas con los chorros y vos me robaste el auto a mí, yo soy un hijo de puta, o me vas a decir si yo confío y te doy el auto, como voy a decir después? Vos no podés confiar en las buenas, todo bien, me dio el auto hoy a las 8. Pero en las malas no confiar. Así no se hacen las cosas. Si vos confiás en mí y me prestas tu auto, lo confias y si te lo entrego, buenísimo, pero si no te lo entrego, tenés que seguir confiando en mí, en que no fui yo el que te lo robé, sino para que me lo entregas, para que me confias algo. Y ese es el problema de los negocios, que en los negocios hay muchos hijos de puta que confían en vos en las buenas, y si pasa algo, o hay un error, o hay algún problema, o se demora el proveedor, o cualquier tipo de cosa que falla, no confían más en vos. Entonces no confíes de un principio. Cuando vos hacés negocios con alguien, tenés que confiar que si pasa algo malo, el chabón tuvo las mejores intenciones, pero si el riesgo está de tu lado, no esperes que el riesgo esté en el otro, si no, no hagas negocios viejo, y lo digo así de enojado porque me ha pasado de personas abusivas en los negocios, que se abusan de personas buenas, se abusan de personas con la voluntad y ese sentimiento de tener que complacer al otro. Y te detectan, boludo, te detectan y son ultra abusivos. Y si sale bien, buenísimo, y si sale mal, me tenés que dar toda la plata. Pero entonces no entiendo, ¿Para eso hago yo las cosas? ¿Para qué voy a usar tu dinero si sale mal? Yo tengo el riesgo, prefiero usar mi dinero. El riesgo lo voy a tener yo igual de todos modos. Pero bueno, con el tiempo empecé a protegerme. El arte de protegernos es crucial. El arte de ser desagradable está en Spotify, está en YouTube. El arte de ser desagradable, que es una de las bases de mi stendalismo, mi movimiento y el libro El arte de protegernos, que incluye el arte de ser desagradable, es extremadamente importante. Me ayudó muchísimo los negocios a entender a como si yo estoy dejando lugar a otra persona a tener un beneficio, entonces esa persona tiene que tener un riesgo, lo tiene que tener, porque si no el beneficio me lo voy a encargar de yo tenerlo solo, de yo ganar mucho más. Y si tengo un riesgo, me lo comeré yo, pero no voy a dejar que otra persona venga a beneficiarse si no tiene un poco de riesgo, eso no es un socio, eso es un hijo de puta.
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