ASÍ PODES CONVERTIR TUS BAJONES EN IMPULSO - Clase gratis

A speaker shares how envy, lack of mentors, and over-helping others created financial and emotional crashes in his life. He argues that identifying who or what pulls you down is key to turning those moments into fuel for growth, and that balanced relationships with people on their own path matter more than draining yourself for people who don't belong there.
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Todo el que te diga algo, cuando vos estás en la cima, como estas anestesiado de gloria, todo lo que te marque alguien te resulta envidia. Este tiene envidia, este tiene envidia. Y cuando empezás a bajar, te das cuenta que muchas de estas personas de repente no empiezan a bajar con vos, sino que te están empujando a vos para mantenerse ellos en la serie. Le das un poquito a este, lo ayudas un poquito a este y vos decís es un poroto, este es un poroto. ¿Que me cuesta a mí darle 18 dólares? ¿Que me cuesta mis chingos? ¿Que me cuesta? Claro, poquito, poquito, poquito, poquito, poquito, poquito de monedas se llena el tar. Y es ahí donde de repente empezás a sentirte para abajo. ¿Por qué? Porque ayudaste un poquito acá, un poquito acá, un poquito acá. Y a vos quién te ayuda siempre, pero siempre, pero siempre, quien te lleva de esos apps, de esas subidas a las bajadas, es alguien, siempre es alguien. La pregunta es ¿Quién? Y últimamente hubo muchos altibajos y muchas cosas que me han funcionado y muchas cosas que no me están funcionando. Y una de las claves del funcionamiento por el cual yo creo que mejoré mucho en la vida es por reconocer patrones y tomar acción. Y hay un patrón que estuve básicamente últimamente viendo que hay muchas personas que vi que lo llaman ups and downs. Ups and downs, subidas y bajadas. Y hay muchas veces en donde veo cómo estoy subiendo, muchas veces donde veo y reconozco que algunas cosas estoy bajando y así sucesivamente. Ahora, sería ideal que una vida se vea así, toda en su vida, pero la realidad es que a veces tenemos que bajar un poquito para tomar impulso. Yo creo que esto sería algo más sano, esto sería una locura. Pero lastimosamente como no tuve un padre con los objetivos logrados que yo quiero lograr, que me pueda explicar exactamente cómo comportarme o cómo lograr las cosas que quiero lograr, creo que al cumplir 30 años no soy muy viejo, pero creo que puedo ser ese hermano mayor que no tuviste o que yo no tuve, o puedo actuar de padre para estos pibes que quieren lograr las cosas pero nadie les puede transmitir cómo. Así que te voy a aportar un poco de valor de cosas que saqué conclusiones de mi cabeza de cómo reconocer qué cosas me tiran para abajo y cómo eliminarlas de tu vida. Y te voy a poner ciertos ejemplos para que vos también puedas racionar. Y mi propósito es que con esta clase al fin y al cabo solamente busques crecer. Te voy a dar un ejemplo. Yo para conseguir mi éxito económico y crecer en mi negocio, estuve abajo y dejé todo a un lado. Familia, amigos, novia, trabajo digno, un techo, comida, salud, sacrifiqué todo. Claramente si vos sacrificás todo a rajatabla, lo único que haces y te enfocas es eso, vas a crecer. Mi éxito económico sin dudas era algo inevitable porque dejé todo atrás y dejé todo a un lado. Sin embargo tuve un problema con mi éxito económico y es que me traje a la cima a muchas personas, quizás porque en este proceso de su vida me sentí culpable luego de haber logrado que dejé todo abajo, dejé a todos y me los quise traer. Y sin dudas eso me llevó a varios quiebres emocionales y a casi la quiebra financiera. Y yo venía si, acá no te das cuenta, acá todo el que te marca che, fijate amigo, estás dando de más, fíjate, estás juntándote con gente que no te quiere, fijate, esa gente no te aprecia, no te valora, fijate, esas minas no valen la pena, fijate todo el que te diga algo, cuando vos estás en la cima, como estás anestesiado de gloria, todo lo que te marque alguien te resulta envidia. Incluso las personas que marquen te quieren, las personas que más te quieren te van a marcar algo y vos al estar anestesiado de gloria te va a parecer que no, este tiene envidia, este tiene envidia y anestesiado de gloria. De repente cuando la vida te empieza a pasar factura, empezás a bajar y cuando empezás a bajar te das cuenta que muchas de estas personas de repente no empiezan a bajar con vos, sino que te están empujando a vos para mantenerse ellos en la cima. Muchas de esas personas son las que no merecían estar en tu gloria, no merecían estar en la cima. Y a mí me pasó que este quiebre que yo tuve fue cómo me comportaba socialmente con dinero, a diferencia de sin dinero. Acá tuve un quiebre y fue acá donde empecé a hablar, a escribir, a crear contenido, hacer cursos, capacitaciones y de repente socialmente logré millones de seguidores, logré llenar un Luna Park, logré muchísimas cosas en toda esta subida. Pero ¿Sabes que? En esta cima social, por así llamar, empecé a detectar ciertos patrones que medio que me empujaban abajo otra vez, que no los pude reconocer. ¿Porque a mí quién me va a enseñar a comportarme siendo millonario si nunca fui millonario y no tuve un padre millonario? ¿Y aquí quién me va a enseñar a comportarme con cierta fama o cómo manejarme con cierta exposición o siendo famoso entre comillas? ¿Quién me va a enseñar si yo no tengo un mentor, no tengo un profesor, Soy una persona que tiene un camino muy particular? Entonces generalmente también choco bastante con muchas personas que no entienden el mensaje ni hacia dónde voy, porque soy una persona que siempre decidió seguir caminos que nadie quiere seguir. La verdad que no considero estar acá ahora, pero hay un montón de cosas que empecé a reconocer que me estaban tirando hacia abajo. Y hay algo que me di cuenta, muchachos, siempre, pero siempre, pero siempre, quien te lleva de esos apps, de esas subidas a las bajadas, es alguien. Siempre es alguien. La pregunta es ¿Quién? ¿Quién es el que está causando esa bajada o el que te está causando no lograr las cosas o equivocarte de más o gastar tiempo, dinero y energía al pedo? Y te voy a explicar, en esta segunda gloria que yo tuve, todavía con más dinero y todavía con más seguidores, me puse también a ayudar a un montón de personas, muchísimas millones, miles, cientas, empleados, alumnos, seguidores, me puse a ayudar a un montón. Y hay algo que me di cuenta y es que cuando yo me sienta mal o cuando yo tenga un problema o cuando a mí me esté sucediendo algo, ninguna de esas personas de verdad va a estirar su mano o va a hacer algo por mí. Las personas que sí lo son, son personas que no traje a la cima y que tampoco les interesa mi cima, sino que tienen las suyas y no tengo por qué yo llevarlas a la cima ni ellos por qué llevarme a la suya. Me relaciono a la par. Esa es una relación saludable. Entonces uno dice ¿Por qué el rico se relaciona con el rico? ¿Es porque son interesados? No, al revés, el rico se relaciona con el rico no por interesado, el rico se relaciona con el rico por desinteresado, porque sabe que la otra persona no quiere sacar nada porque es una paja, te lo digo por experiencia propia, siendo una persona que trata de mantener templanza o incluso de mostrar cierta humildad en ciertos lugares o en ciertas situaciones que hasta la persona que menos pensabas que era un sobrio o que una persona que quiere sacar algo lo termina haciendo y no es la culpa de esa persona, es tu culpa que vos los pones en esta posición. Hay una ley de las 48 de Shopoder que dice nunca le des un trono a alguien que no se lo puedas quitar porque cuando vos le quites el trono porque estás incómodo vos y te querés sentar un segundo en el trono, sos un hijo de puta, sos un garca, sos un forro y si no te lo dicen vos mismo te demonizas de que te verían así y te matas por el resto. Entonces hay ciertos patrones que me fui dando cuenta de qué es lo que me llevaba hacia abajo emocionalmente y encontré la conclusión de que siempre, pero siempre hubo alguien, hubo alguien en esta cima que me hizo ir para abajo y hubo alguien en esta cima, no hablo de alguien en personal, una persona puede ser un grupo de personas y al fin y al cabo yo tampoco quiero echar la culpa a estas personas porque uno tiene que responsabilizarse y yo estaba debatiendo con un psicólogo hace un par de semanas y el psicólogo me dice que yo estaba pensando de manera incorrecta porque vos no podés tomar responsabilidad de cosas que no te pertenece la responsabilidad. ¿Por qué? Porque el psicólogo plantea que si vos estás cruzando la calle y alguien viene y te atropella y vos estabas cruzando bien, no te podés demonizar y decir que es tu culpa, está bien, pero yo no considero que esto sea cruzar la calle y que venga alguien te atropelle, Creo que esto es no reconocer patrones, no filtrar bien a las personas, no darse cuenta y entender cuáles son los tipos de personas que incluso aunque sean buenas, el hecho de que vos las subas a la cima haga que vos bajes no significa que estas personas sean malas porque a mí mi primera cima me llene de sogas, de gatos, de giles, de forros que no merecían estar acá y que me tiraron para abajo, pero acá me llene de personas increíbles y de personas muy muy buenas que no significa que me quieran ver abajo o que me tiren para atrás, filtré muy bien y a detectar quién es el forro. El problema es que cuando detecté al bueno dije uy, este sirve. No, no hay que cerrarla encima nadie, perro. No tenés que empujar a nadie, no tenes que hacer crecer a nadie. Vos tenés que hacer la tuya y listo. No sos responsable por el éxito. Las otras personas te fue bien, cerrá el orto, disfrutalo, te lo mereces. Porque al minuto vos a mí me al reconocer a gente buena habiendo experimentado gente mala, fue que me los traje también a estos a la cima, diciendo que entonces esta es una cima que vale compartir. Y no. ¿Y sabes qué pasa? Como te dije, acá anestesiado por la gloria, pero acá tan ciego, ganando tantos millones de dólares, haciendo tantas cosas increíbles, le das un poquito a este, lo ayudas un poquito a este y vos decís es un poroto, este es un poroto. ¿Que me cuesta a mí darle diez mil dólares? ¿Que me cuesta? ¿Que me cuesta a mí? Claro, poquito, poquito, poquito, poquito, poquito, poquito de monedas se llena el tarro y es ahí donde repente empezás a sentirte para abajo. ¿Por qué? Porque ayudaste un poquito acá, un poquito acá, un poquito acá. ¿Y a vos quién te ayuda? ¿A vos quién te viene a rescatar? Entonces, obviamente yo me estoy previniendo porque veo que yo podría terminar acá otra vez. Ya estuve acá en el pasado y yo no quiero ir para acá, quiero seguir subiendo. Entonces me pareció interesante compartir un análisis que hizo con ustedes de este Ups and Daws de reconocer que siempre hay alguien que es el que te está empujando y no necesariamente es una persona con mala intención. Yo experimenté personas con mala intención que sí me han empujado, pero también he llegado a experimentar muy buenas personas que no tienen mala intención. Pero vos el hecho de ponértelas y cargártelas en la mochila y querer llevarlas adelante implica que a vos tengas cierto desgaste y que vos te impida seguir creciendo porque estás enfocado en el crecimiento del otro. Y creo que estas son mis herramientas mentales para ayudarlos a ustedes y ayudarme a mí en el proceso. ¿Está bien? Así que creo que la conclusión es entender que siempre es alguien, siempre es alguien.
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