En casa nunca faltó nada pero estuvimos muy justos así que me puse a trabajar repartiendo helados
7 Dec 2025 · 1 min

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En este relato en primera persona, el hablante narra su experiencia de adolescencia marcada por la escasez económica. A los 15 años, mientras sus amigos disfrutaban de una parrilla en Villa Urquiza llamada "Lo de Charly", él trabajaba en una heladería y vendía manoplas (guantes) en la cancha de baloncesto del colegio, compradas al por mayor a un chino y revendidas al detalle. Con apenas 80 pesos, no alcanzaba ni para el cubierto en la parrilla, por lo que se conformó con un pancho (hot‑dog) y papas fritas. El monólogo combina recuerdos de la desigualdad social, la necesidad de buscar ingresos extra y la resignación ante la falta de recursos, todo expresado con un tono informal y nostálgico.










