In this YouTube excerpt, Mauro Stendel reacts to a recent tragedy in Chubut, Argentina, where a 4‑year‑old boy was ordered by a judge to return to his mother, who had previously been accused of abandonment. The child later was found dead. A grieving parent (Speaker B) recounts warning the child about the mother and demands justice, expressing profound pain. Stendel amplifies the outrage, blaming the judge, the judicial decision, and what he describes as “modern, extreme feminism” and left‑wing ideology for the death, drawing a parallel to the earlier Lucio Dupuy case. He argues that current feminist movements have perverted the original struggle for women’s rights, leading to judicial bias that prioritizes mothers even when they are deemed dangerous, and calls for the imprisonment of the judge and all officials involved. The segment is highly emotional, accusatory, and politicized, using strong rhetoric to frame the tragedy as a consequence of feminist and leftist agendas.
En Chubut, un juez ordenó que un nene de 4 años vuelva con la madre que ya estaba denunciada por abandono. El padre se cansó de decir que la mina era peligrosa. Hay videos del nene pidiendo por favor no ir. Ayer apareció muerto. No sé ni qué decir. El juez tiene que ir preso.
Yo le dije a mi hijo, le va a pasar algo con esa mujer, le va a pasar algo. Y dicho y hecho, pasó. Mirá, le advertía todo y pasó. Yo quiero justicia por mi hijo, quiero que paguen. ¿Por qué ahora está esa andando por la calle tranquilamente y yo estoy sufriendo acá? Eso quería Bueno, ya está acá, está mi hijo. Acá está mi hijo.
Cuánto dolor, cuánto dolor. Se me pone la piel de gallina escuchar un padre perder un hijo por una simple decisión estúpida de priorizar a que el hijo tiene que estar con la madre solamente por ser mujer. Al igual que Lucio Dupuy, dos nenes víctimas del feminismo. Tiene que ir preso el juez, tiene que ir preso todas las personas que llevaron a cabo y acompañaron la decisión de devolverle el nene a esa madre. Esto causó el feminismo, el feminismo moderno y extremo, no el real, porque empleadas migrantes judías e italianas europeas que se quemaron en 1910 en la fábrica en donde no tenían derechos se están revolcando en la tumba sabiendo que el feminismo hoy en día lleva a matar nenes. Algo que buscaba igualdad hoy en día busca desigualdad judicial, la cual termina priorizando a la madre incluso aunque tenga discapacidades mentales o incluso aunque quiera matar a su nene. Al igual que Lucio Dupuy, es una víctima del zurdaje del feminismo, es una víctima de todas estas agendas que fueron empujadas por el zurdaje apestoso irrepugnante, es importantísimo remarcar que justamente estos son los movimientos que hablan de proteger al vulnerable, de proteger a la víctima. Y lo que hizo básicamente fue agarrar a la figura que más fuerza legalmente tiene, que es la mujer hoy en día, y hacerla quedar como la víctima o la que carece de derechos, en donde luego la sociedad entera, que era mucho más vulnerable, termina perdiendo derechos, fuerzas o identidad, o incluso el simple derecho a vivir.