En este video, Mauro Stendel se encuentra en Miami y propone un reto de billar: quien lo venza en una partida de pool le pagará $500. Invita a su seguidor Facu, un cordobés, a enfrentarse a él en el bar Longchamps. A lo largo del enfrentamiento, Mauro usa un lenguaje coloquial y provocador, menciona que no le paga si gana, y hace bromas sexuales. Después de la partida, comenta que su verdadera dedicación es el negocio de tiendas online y ofrece enseñar a generar ingresos, contrastando su falta de habilidad para enseñar pool. El video combina la apuesta, la interacción con Facu, la reacción del público y la autopromoción de su actividad de marketing digital, todo con un tono informal y a veces vulgar.
Chapters
Muchachos y muchachas, estoy en Miami. El que viene y me gana jugando al pool le doy $500. Obviamente le doy al privado la dirección y el que esté más cerca. Vamos, ahí tiramos la historia, vamos a ver quién gana. Venite a Longchamps. Sí, ahí voy, me voy a Longchamps a jugar al pool. No le doy un mango si gano, que se joda. No hay premio consuelo, si gano se chupa una pija. Ahí está llegando, está llegando un cordobés que se llama Facu, hay que cogerlo. No puedo tener piedad porque hay $500 en juego. Mirá, Parul Sheriff acá, estamos escortados. Mirá, viene, filmalo, es acá, puta. Tomá la gente, cordobés, porque Te prioricé a vos porque dijiste que llegaban 10 y estabas a media hora, pero no pasa nada. ¿Jugás al pool? Justamente ayer jugué con unos compañeros. Tiene experiencia. Medio, medio. ¿Y vas a armar? ¿Saco vos? Bueno, dale. Te hizo el que no sabe y sabe, Soy queso yo, aviso. Facu es lisas. Soy lisas. Estaba fácil. No está muerto, ¿cómo es? mirá la negra. ¿Qué no? ¿Perdiste? Muchachos, se hizo lo que se pudo. Venía bien igual, Te gano por $500. Te lo pago. ¿Querés igual terminarlo como si no? Dale, dale. Vamos a disfrutar. A ver quién hubiera ganado. Mirá, él está contento. Por eso ves que yo me dedico a tiendas online, no me dedico a jugar al pool. Yo a enseñar al pool no puedo, pero si querés te enseño a hacer plata, eso sí puedo. Así el día de mañana perdés contra un chingüen wenchas $500 y te cagás de risa. Menos mal que no hicimos negocios porque— Sí, dicen que son jodidos los cordobeses. No, estaba hablando. Dijo terminemos con este sufrimiento. Vamos a ver muchachos, anda plata. Pagado. Ahora salís a casa, polla, ¿sabés cómo te revienta? Me venden por diario. Todo, tenés que entregar en rosqueta afuera.