LA DURA HISTORIA DE UN PIBE DE LA VILLA EN ARGENTINA

En este monólogo, el hablante narra su vida marcada por la violencia y la cárcel: menciona haber sido testigo de tiroteos, la muerte de compañeros y haber salido de la prisión hace cinco años. A partir de ese punto, describe un proceso de transformación personal que incluye entrenar a jóvenes en "kimboshi", realizar tareas productivas como la limpieza y, sobre todo, servir de mentor a otros jóvenes que están en riesgo. Gracias al apoyo de personas como Mateo, ha iniciado pequeños emprendimientos, primero un kiosco en su casa y ahora planea abrir una barbería, todo paso a paso. El relato está cargado de gratitud y de un llamado a cambiar la mentalidad, resaltando que el cambio es lento pero contagioso y que la disciplina y el trabajo honesto son la clave para alejarse de la vida fácil y violenta.










