A lottery winner in Zárate describes the moment they saw 28 million pesos confirmed, and the overwhelming reaction that followed. The conversation turns to managing sudden wealth responsibly and handling community pressure, with advice to treat the prize as a tool for growth rather than immediate spending.
Ah, viniste de Sant. Gracias por venir especialmente. Yo me quedé porque te.
Cuerpo. Tenía una fe de que me.
Un.
Ratito antes.
Del primer sorteo me dice no doy más.
Sale el primer sorteo. Yo no tenía mito, yo estaba. Me agarraba la cabeza así.
Pero lo sentía acá y que yo estaba ahí por algo. Bueno.
Y cuando dijiste el segundo sorteo yo dije esta.
Es la mía.
Acá me lo gana. Altas corazonadas, mal. Vi el DNI, lo que menos me salió por la.
Pero porque era el de él o no.
Porque era el de él.
Pero vos se lo sab Que no te lo sabías.
Cuando veo literalmente yo leí 28 millones y ya el siguiente número ya no había nada. Se me nubló la vista completa. Los escuché a ustedes. Y el DNI.
Si, ahí te firmaron bajando las escaleras. Algo que me gustaría decirte es que bueno, lamentablemente todo esto fue público. Hay gente en Zárate que seguro sabe que te ganaste este dinero, seguramente tenés muy buenas intenciones hacia ellas, pero no quiero menospreciar los problemas de nadie. Yo deseo profundamente que no te puedan demasiado esas personas. Pero a mí me pasó cuando empezara a tener mucho dinero en serio que me vivía más por el resto que por mí mismo. A veces hasta me sigue pasando. Y la idea es que estos 30 te ayuden a vos a crecer y hacer algo productivo para que el día de mañana puedas ayudar a muchas personas sin que te afecte donar 30 como estoy hoy en día yo.