
En este monólogo, el autor explica por qué el patrimonio de una persona puede crecer aun cuando su salario o flujo de caja se mantenga constante. Distingue dos formas de generar riqueza: a través del flujo de caja (facturación) y a través de la apreciación del valor de los activos. Señala que la apreciación depende de la valoración de empresas o propiedades, la cual puede incrementarse aunque la compañía tenga pérdidas operativas, siempre que los inversores tengan expectativas de futuro rentables. Usa ejemplos como compañías biotecnológicas que buscan curas para el cáncer, y gigantes como Netflix, Amazon y Tesla, que durante años operaron con pérdidas pero mantuvieron altas valoraciones gracias al interés de los inversores y a la expectativa de que a largo plazo serán rentables. Concluye que el valor de mercado de un activo puede subir pese a un flujo de caja negativo cuando el mercado anticipa beneficios futuros.










