An Argentine reflects on the airport Ezeiza as a symbol of emigration, recounting the personal losses of leaving: a sick mother, missing his father's death, abandoning a partner. He argues e-commerce offers a new exit, letting Argentines sell to foreign markets without leaving their families behind.
Antes sí, la salida era Ezeiza. De hecho, mi salida fue Ezeiza. Hoy en día, gracias a la tecnología, la salida no es Ezeiza. La salida es el comercio electrónico. Porque sin tener que irte a Ezeiza y poder seguir viviendo cerca de tu familia, de tus abuelitos o de tus seres queridos, o sin tener que dejar a tu novia atrás y llorar en el aeropuerto porque la dejaste atrás por tener un futuro mejor, podés abrir una tienda online que venda en otros países. Si yo, con el diario del lunes, vuelvo atrás, no dejo a mi mamá enferma en sus últimos años de vida, no me pierdo los últimos años de vida de mi viejo, no dejo a mi novia atrás porque me abro una tienda online y puedo vender en otros países sin tener que irme de Argentina. Que de hecho es como mis emisionarios, tiendas online.