Mauro, who calls himself a millionaire in La Matanza, buys goods from local vendors and gives them away free to passersby. He negotiates prices, counts items, and hands them out while telling viewers to help others without filming it for attention. Vendors and recipients thank him as he says doing what fills you matters more than pleasing everyone.
Un millonario suelto en La Matanza,
parte 1 Nos levantamos con ganas de ayudar un poquini. Así que vamos a dar unas vueltas y tratar de alegrar días o cambiar vidas. Depende la magnitud y depende el
agradecimiento de cada persona.
La realidad es que nunca se va a poder dejar contento a todos. Yo por lo menos tengo el gesto de hacerlo. Incentivo a que lo hagas incluso sin filmarte o filmate. Me chupa un huevo. Mientras ayudes, hacelo. No dejes de hacer las cosas que te llenan o que pensás que son importantes por miedo al que dirán. Hola, doña, ¿Cómo le va?
¿Todo bien?
Un placer. Me llamo Mauro. Le voy a comprar todas. Sí, le voy a comprar todas y las repartimos gratis. Y vamos a contar. Dos. Ocho. Veinticuatro. Treinta y cuatro. Treinta y seis. Treinta y dos. ¿Cuánto era? Treinta y seis. Ya le estoy choreando.
¿Y dónde lo vas a llevar?
No, la repartimos. 1, 2, 3, 4 y 5. 5 de propina. Dale. Hola. Un regalito. Un regalito. Gracias.
¿Que regalan? ¿Esto? No, gracias a vos.
Para arreglarle el día a la señora y a usted.
Gracias. Qué amable.
Una
gana de darle todas.
¿Cuántos panelitos tenés y a cuánto los vendes?
Mil.
Te los compro todos y los repartimos gratis. ¿Cuánto era? Dieciséis. Bueno, vamos a hacer esto para que tengas un poco más. ¿Está bien?
Abaso,
¿Te parece? ¿Pero
por qué esto?
Bueno, pero una ayudita, una ayudita. Lo repartimos. ¿Es para alegrarte el día, no? Para que lo. Está bien, dale.
Mañana tengo que llevar a la nena al médico. Bueno, con eso te ayudo.
Estás con dolor de oído. Quédatelos y vendelos, así tenés más plata todavía.