
En este monólogo en español, el autor expresa que no tiene objeciones a que las mujeres trabajen en OnlyFans, considerándolo una elección legítima y una respuesta a la demanda del mercado. Sin embargo, critica a aquellas que, tras alcanzar ingresos elevados, experimentan un vacío existencial y buscan validación mediante ostentación material, como romper un Lamborghini, con el fin de atraer tráfico o convertirse en ídolos para otras creadoras. El hablante condena esta mentalidad de atajo, argumentando que fomenta que otras mujeres opten por la vía fácil en lugar de emprender y competir en igualdad con los hombres. Finalmente, propone que el feminismo auténtico debe competir con la masculinidad en lugar de depender de la paga de los hombres por contenido sexual.










