
En este monólogo motivacional, Mauro Stendel comparte la experiencia que le hizo perder el miedo al fracaso: descubrir que le asusta más arrepentirse de no haber intentado nada. Señala que muchas personas temen fracasar, pero pocos temen el arrepentimiento de la inacción, y define a quien nunca intenta como el verdadero fracasado. Relata que ha tomado numerosos riesgos, muchos de los cuales resultaron en pérdidas y errores, pero que esos fracasos le brindaron aprendizajes esenciales y la fuerza para seguir intentando. Explica su mentalidad de preguntar "¿y si me sale bien?" en lugar de enfocarse solo en el peor escenario, y afirma que a los 31 años vive la vida que siempre quiso, no por ser superior a otros, sino por haber arriesgado cuando le decían que estaba loco. Concluye invitando a la audiencia a una clase gratuita donde enseña cómo generar ingresos digitales mediante el comercio electrónico, pidiendo que comenten para recibir la clase.










