
0:23
En este monólogo, el hablante narra su decisión de buscar la riqueza en Nueva York sin importar las condiciones de vida. Describe cómo durmió en una casa abandonada, en un automóvil, en el sótano de una sinagoga infestado de ratas y se acomodó en el sofá de un amigo, e incluso está dispuesto a dormir en la calle si es necesario para lograr su objetivo. Concluye con una declaración de determinación: “Prefiero morir de pie que vivir arrodillado”, expresando una filosofía de resistencia y orgullo frente a la adversidad.










