
En este monólogo, el narrador expone una disputa de deuda con una persona que le debe una suma considerable de dinero. Describe la propiedad del deudor en Miami, estimada en 13‑14 millones de dólares, con una hipoteca de 500 mil dólares, lo que le otorga suficiente equity para cubrir la deuda. El deudor debía pagar en julio, pero ha retrasado el pago por más de medio año. El narrador planea ejecutar la hipoteca para tomar la casa, mostrando el lockbox y el interior de la propiedad. Sin embargo, revela un conflicto interno: necesita liquidez para otros proyectos, pero también le gustaría quedarse con la casa, lo que implicaría invertir más capital. El tono es informal y coloquial, con expresiones de frustración y ambición mientras guía al espectador a través del proceso de cobro y evaluación de la propiedad.










