Tengo 90 Días para tener ABDOMINALES o PIERDO UN ROLEX #3

In this vlog, Mauro Stendel documents the start of a 90‑day challenge to sculpt visible abdominal muscles before September 1st, wagering a Rolex against his friend if he fails. He trains daily with longtime friend and personal trainer Coti, mixing workout counts, encouragement, and banter. Mauro outlines his nutrition philosophy—70 % diet, 30 % training—showcasing meal‑prep (viandas), strict portion control, and the social sacrifices required, such as skipping restaurant outings and limiting leisure. He shares personal backstory: a fit military past, pandemic‑induced weight gain, a colon‑irritable episode from excessive Coca‑Zero, and the psychological drive stemming from past doubts. The video also includes a quirky gift exchange of Buddha statues and a brief promotional plug encouraging viewers to subscribe for the challenge updates and for future e‑commerce tutorials. The overall tone is informal, motivational, and occasionally self‑deprecating, with a confident, enthusiastic sentiment toward achieving the goal.
Chapters
¿Está bien? Está grabando bien, ¿y vos?
Bien.
Vamos a adelante. Pegas durísimo, chau. No, de verdad, boludo. Sí. Se viene el prime. Bueno, seguimos con el cambio físico. La idea de esta última parte es grabar todos los días que estoy yendo a entrenar, las dietas, el esfuerzo, el sacrificio que conlleva para poder lograr esta meta y poder cerrar varios culitos y ganarme ese Rolex. Que le apuesto un Rolex a mi socio que el 1 de septiembre estoy marcado o tengo abdominales. Pero bueno, vamos a dejar que menosprecien, vamos a comernos el descanso, pasito. Mientras todos opinan, uno hace. Y al final, cuando muestre los resultados, ah, siempre confiamos en vos, siempre. Está bien, ya van a ver. Igual creo que ya se nota, Ya se me ve el cuello, ya me veo el pito sin espejo. No, jajaja. Pero bueno, vamos a ir al gimnasio a entrenar con Coty, un gran amigo y un personal trainer que tengo hace muchos años. Tengo que frenar a darle un regalo a mi amigo Toto, que se va a Argentina, y yo en Tailandia compré un paquete de 6 budas y dije, cada buda se lo voy a dar a un gran amigo. ¿Entendés? Después también tengo que ir al depósito a trabajar, pero bueno, eso es otra cosa. Acompáñennos a bajar de peso. Acá llegamos a lo de mi amigazo. Uy, ¿dónde está, boludo? Perfume. No me digas que no está. Dale, hijo de puta, aparece, boludo. Che, no puede ser que no esté. De verdad me pongo mal, en serio. Lo encontré, lo encontré, bro, lo encontré. Ahí está, mira, un presente. Mira, esta es la bandera que le choreó un inglés. De regalo, después la quemamos, ¿no? Che, ahí te dejé el Buda en la recepción, Es un presente, no es—
Gracias, amigo.
Bueno, dale.
Gracias, amigo, te quiero.
Chau, chau. Qué amigazo, Nada, mentira, un Buda de mierda. No, no, un mierda, no, no, un funge, esto funge. Se lo compré a una mina en Tailandia y también me vendió esto, que esto lo agarrás así y te lo metés en el culo. No, es para masajear, ¿Qué sé yo? Cosas de hippie, boludo. Se viene, Se viene el prime. Mentira, mi prime no existe porque siempre evoluciono.
Igual en algún momento tiene que llegar a un prime, no hay forma de seguir ahí. Hay veces que no hay forma de seguir evolucionando, por lo menos en el físico, no, boludo.
Bueno, si tuviera tus hombros, estaría en mi prime.
Vamos, perro, dale.
Te juro que voy a llegar.
Yo confío en vos, boludo.
Más porque no confiaron en mí, ¿entendés? Eso me motiva más.
Obvio. Ahí, 7, 8, vamos, 9.
Es duro, Coti, No es lo mismo entrenar solo, nunca, porque cuando estás con alguien, viste, te aprieta más.
Dale, perro, vamos.
Arriba, ahí voy, voy.
8, dale, voy, voy, vamos. 9, 10, 5 más. 1, 2, 3, 4, abajo.
Dale, boludo, te sale eso.
¿Qué cara de verga? ¿Cuáles son? Dale, sí, 7. Bien, bien, dale. 8, 2, 3. 4, una más.
No siento las piernas.
¿Te acordás, boludo, cuando entrenábamos cuántos hace 2 años atrás que venías con todo el power a la mañana?
A las 6, ¿no?
Hubo una época que estabas gordo, pero tenías fuerza, boludo.
Tenía una fuerza.
Tuviste tu época, boludo.
Era tu brasa, boludo. Tenía, tenía.
Estaba fuerte, boludo.
Una época. ¿Te acordás? Prefiero ser así, más débil.
Ah, sí, toda la vida, boludo.
Pasa que el gordo—
Le poníamos todos los ladrillos a la dorsalera.
Sí, a los tríceps también.
Estabas en una de esas épocas que querías entrenar todo pesado.
Que era así. Bueno, ahora es más—
Estabas fuerte, pero estabas macizo.
Pero, ¿qué preferís?
No, yo prefiero así, prefiero delgado.
Sí, ¿no?
Sí, toda la vida. Es más estético, boludo. Te sacás la remera, boludo, y...
Sí, y con remera podés estar así todo musculoso, pero con esa buzarda ahí parece que es todo grasa, ¿entendés?
Exacto.
Era el pato vica que toma Fernet los domingos. ¿No?
El que toma papa pero no se cuida con la comida.
El que come papa y toma papa. Cuando vos te exponés, te exponés a los expertos de sillón y teclado. No, el ángulo del bíceps está mal.
¿Con qué?
Chúpame la pija, puto. Acote se la hace venir a contar comiendo un sándwich.
11, una más, bro. Qué ganas de un McDonald's, qué ganas de Lo que pasa, boludo, que cuando vos venís de ser gordo y te viste bien, o sea, no querés, boludo. A la mayoría, a la mayoría de la gente que viene de pasar por un proceso de obesidad o de haber tenido mucho porcentaje de grasa, una vez que bajan de peso les da terror, boludo, volver a engordar.
Yo venía muy fit del ejército, viste, en la pandemia me mató mal. Yo tenía un espejo hasta acá. Y yo me veía y sí, engordé un poco, hasta que un día compré un espejo entero, me vi en cuero y tenía estrías en la panza. Y dije no.
¿Y pero cuántas Coca-Colas te tomabas por día?
Llegué a tener síndrome de colon irritable porque tomaba más Coca Zero que agua, imagínate. No tomaba agua, boludo.
Hijo de puta, boludo.
Me lo curé igual.
Sí, hay que llegar a eso, Mauro, Sí, una falta de amor propio. Pasa que vos te enfocaste solo en hacer plata.
Plata, plata, plata.
No te importaba nada.
Me apuraba todo con la plata. Era tan pobre que solo tenía guita.
Claro, está igual.
Yo no tengo ninguna.
Uno más. Solo, solo, solo, solo, solo. Dale, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba.
¿Qué dice el chat? ¿Llego o no llego?
Yo confío en vos, perro.
Mirá, ya me agarro la mano. Ahora salgo y me clavo un doble cuarto de libra abajo. Boludo, en serio, ¿no me ves un aire hasta alones? Hasta alones a esta edad. Está alones. Ya yo me veo a veces, viste, y digo tengo algo de Coleman.
Coleman. 9, 10, 2 más, última.
Listo, perro, vamos a buscar la comida, vamos a buscar la comida, boludo.
Coto, ¿qué, papá?
No te voy a defraudar, pero voy a comer todo a medida y lo voy a filmar para que lo veas. Hoy desayunaste 2 huevos, nada más, revueltos.
¿Solo eso?
Solo eso.
No te puse eso en la dieta yo, solamente.
No, bueno, pero ya lo que había.
Sos un cara de verga.
Pará, bueno, pero...
No tenías la comida en tu casa, boludo.
¿Esto qué es? Pollo, pavo, pavo, pavo.
No, esto es pescado, esto es tilapia.
Vamos a dejar las viandas en la heladera. Estamos en el depo acá, todo turrón. Minuto y medio. La clave: 70% dieta, 30% musculación, ¿no? Mi amigo que llegó de su primer día de gimnasio. Esta te hace a medida las viandas. El tema de las viandas es que las tenés que llevar a todos lados, viste. Eso es algo que— y lo otro es que se te acabó la vida social. O sea, caer a un restaurante con esta vianda es símbolo de descanso absoluto toda la vida. Entonces preferís no ir y comerte esta viandita solo en tu casa deprimido. Pero cuando pelees abdominales, ahí todos te van a decir: ah, bueno, te felicito. Hay que confiar en el proceso porque va más allá de comerse la viandita, ¿entendés? Comerse la viandita es esfuerzo, y llegar a una meta no conlleva solo el esfuerzo, que es qué estás dispuesto a hacer. Como comerte una viandita y al gimnasio, muchas personas están dispuestas a hacer, que es esforzarse. El problema está en el sacrificio, que no es lo que estás dispuesto a hacer, sino qué es lo que estás dispuesto a dejar de lado. Entonces, si vos te proponés hacer plata o te proponés ponerte en forma, va mucho más allá de lo que hacés, sino también de lo que tenés que dejar de lado. Entonces, la viandita y el gimnasio, todo piola, pero cuando conlleva no salir porque si no, no vas a dormir bien, cuando conlleva no ir a esa cena para no tener que pasar malos momentos con la viandita, o cuando conlleva de verdad dejar cosas de lado, Ahí es donde la gente quiebra. La gente no quiebra generalmente en hacer, quiebra en dejar de lado las cosas, o sus comodidades, o sus rutinas, o sus cosas que les hacen sentir un poco mejor, o incluso evadir su realidad, que a veces es triste. Y acá es donde te medís, no en la viandita y en el gimnasio. Te medís dejando las cosas de lado que las otras personas no están dispuestas a dejar, y por eso no llegan a donde vos querés. Ahí te medís. Pero bueno, en conclusión, hasta el 1 de septiembre voy a estar entrenando y con vianditas e hidratándome. Así que generalmente hablo de plata, pero hoy estoy hablando de salud. Pero si quieres ver esta secuencia y ver cómo todo lo que me propongo lo logro, suscríbete a este canal. También muchos me preguntan sobre comercio electrónico, cómo abro una tienda, así que seguro también después de este video abajo te dejen para venir a estudiar conmigo, para empezar a hacer un poco de platita. Pero mejor suscríbete, así estás al tanto de todo. Te veo, gato.
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