Un MILLONARIO suelto en LA MATANZA (Capítulo 3)

In this street‑vlog episode, Mauro Stendel walks through a market area in La Matanza, Argentina, where he meets a vendor (identified as María/Anabela) selling small accessories such as keychains, perfumes, band‑annas, and band‑aid. Mauro negotiates the purchase of a large quantity of these items, often paying higher than the vendor’s asking price, with the explicit intention of redistributing them for free to passers‑by. Throughout the interaction he reflects on the pitfalls of creating charitable content for social media: the risk of becoming trapped in a cycle where the audience only seeks help, the danger of turning genuine aid into a self‑sustaining demand, and the importance of staying authentic by being the content rather than merely delivering a scripted message. He discusses logistical details (counting items, payment via Mercado Pago, packaging) and repeatedly emphasizes the need to set personal limits while maintaining a sincere desire to help. The video culminates in Mauro handing out the purchased goods to local youths, offering choices of items, and expressing gratitude, while also noting the emotional impact of the act on both giver and receiver.
Chapters
Que me lo vas a comprar todo.
Claro, obvio. ¿Dónde estamos yendo? No, vos me estás llevando a hacer publicidad. Oportunidad hay que tomarla. Ahí está. Pará perro, para un segundo. Sí, sí, entendí, entendí. Está bien. Y ahora los repartimos ahorita, ¿Entendés? Saliendo del río, Va. Vamos a ver a qué buen samaritano nos cruzamos para ayudarlo. Hay un tema muy delicado que es cuando te pones esta mochila de querer ser un benefactor social y querer ayudar, tenes que tener cuidado que no sea un viaje de ida. A mí me ha pasado muchas veces de quizás haces muchos vídeos ayudando o te da ganas de dar una mano y llega un momento que entras en un círculo vicioso en el cual lo único que te buscan es para que ayudes. Es muy peligroso porque esto de ayudar y dar un mensaje sincero y genuino puede volverse una bola de nieve que lo único que hace es pedir más y más y más gente que siga ayudando. Y generaste una audiencia que lo único que hace es pedir. Y es muy problemático porque entonces no contagias el mensaje, sino que contagias las ganas de que los ayudes. Entonces te vuelves esclavo de tu propia audiencia. Tuve épocas así, pero bueno, como siempre los mando a la Fred, dejo a ayudar y después vuelve a ayudar. Pero si hay algo que siempre quise marcar la diferencia es. No es hacer contenido, sino ser yo el contenido. Esa es una gran diferencia entre si vos querés dar un mensaje sincero, genuino y que de verdad te guste, es ser vos, dejar las críticas a un lado, dejar de hacer las cosas según lo que pide la gente, hacer lo que te pinte, hacer lo que quieras hacer, ser vos el contenido. Creo que eso es lo más genuino. Y bueno, tan mal no me fue. Mucha gente produce el vídeo así, así y puede que tenga buenos resultados, pero no sé qué tan feliz seas, ¿Viste? Yo prefiero. ¿Viste? Listo, dale, vamos. Grabamos. Yo un par de gente. La que pinta, pinta. Si sale piola, subimos, si no sale, bueno, otro día que me salió algo mal, ya sea sorpresa después de todos los errores que cometí, uno más, una raya más al tigre no me va a hacer tanto daño. Así que bueno, somos un tigre bastante rayado pero con mucha garra. Que maricón salió eso, ¿No? Hola. Te vine a ayudar.
¿De verdad?
Sí, sí. ¿Cómo te llamás?
¿Yo? María.
María. ¿Qué vendes? Mira esto es árabe.
Sí. Los perfumitos llaveritos. Bueno, panuelitos, curitas.
¿Y a cuánto lo vendes?
Las curitas.
Los panelitos. Las curitas.
Las curitas dos mil. Los panelitos, mil pesos.
¿Y los llaveros?
Llaveritos de tres mil.
Cuatro mil. ¿Y esto?
¿Esto vale un ocho o dos por quince?
Un ocho. Dos por quince. ¿Y cuántos tenés? Un montón.
Tengo un montón.
Tenés once. Vendiste uno. ¿Para esto era cuánto? ¿Y cuánto lo vendías?
Un ocho mil. Dos por quince mil.
Un ocho mil. Dos por 15. Y tenés que.
¿Me lo vas a comer todo?
Claro, obvio. Y los vamos a repartir gratis. Así le alegramos el día. No sólo a vos, sino también a las chicas.
Que vos de mujer, no sean todos de mujeres.
Dijiste 11. Dijiste 2 por 15, entonces 11. Bueno, vamos a hacer como que tuvieras 12. Entonces 6 por 15 sería 90. Tenés mercado pago. Bueno, bueno, los repartimos. ¿Creen? ¿Y esto?
Y son llaveritos. Tengo láser, tengo linternas.
¿Y a cuánto dejas todos? Hace un precio. Hace un precio. ¿Y cuánto están?
Tengo uno. Estos los vendo. Cuatro mil. Tengo uno de este que este es destapador.
¿Y cada uno es especial?
Claro, son diferentes.
¿Y cómo hacemos para cotizar esto? Mira, este tiene metro. ¿Y cómo hacemos? Pero porque cada uno tiene un precio diferente. ¿No querés que armemos algún paquete de cosas parecidas? A ver. Yo. Porque los llaveros tiene. Yo para armar algo, ¿Viste? Compa, ¿Hace cuánto que no te veo? Es una banda. No, si yo te veo. Yo te sigo, compa. Ya está. Esto mío. ¿Bueno, y los llaveros cuántos tenés?
1. 2.
3.
4. 5.
6.
7. 8. 10.
OK. ¿A cuánto lo deja?
Lo que ustedes quieran. Yo no les voy a poner precio. Ustedes me van a ayudar.
Dale, dale, ponele precio. Escuchame, escuchame. Las oportunidades hay que tomarla.
Sí, pero yo no. Pónganlo ustedes. De verdad. Me va a ayudar un montonazo.
Ahí estamos a la par. Toma, amigo. Para vos, para la suerte. Pará perro. Pará un segundo. Y sí hay que. Somos buenos, pero tenemos límites, ¿No? ¿Cómo es tu alias?
Anabela.
Anabela, con una L. Una sola.
María. María, o te va a aparecer el apellido mío. Medich.
Medich, exactamente.
Ey, ¿Sabes cuánto hace que los tengo? Una semana.
¿No las podías vender? Ahí está.
Uy, no vendí el sábado para el día de la mañana.
Ahí está.
Gracias.
Está bien, ahora los repartimos. Listo.
Gracias. Dios los bendiga y les dé el triple.
¿Cómo te llamabas? María.
La tenía.
Bueno, pero a veces, ¿Viste que ponen alias de otra?
No, no, ese es mi nombre de verdad. Te sale todo.
Bueno, y publicamos el alias por si acaso, ¿No?
Dios los bendiga a todos y les dé el triple a él.
No, no, Maurito te va a dar el triple. Lo sé, por eso lo hago. Pero ¿Me ayudas a repartir? No, no, no, tranquila, porque a mí no me creen, ¿Viste?
No se creen de verdad.
Sí me dice no, este estafador de las redes. Anda, anda, anda. Yo Lo amo, ¿Entendés? ¿Sabés cómo lo amo? Ahí está.
Vamos a repartir. Todo bien para mí. Gracias.
Excelente. Gracias. Maurita. Si querés ayudar a una chica, Creo.
Que a una o dos cuadras de.
La vereda, de frente que está vendiendo pañuelito. Está tirada. Sí, la gente ni me habla. Bueno, reparto esto y vamos. Jerés, ¿Me acompañas? Es para mujer, pero acá hay llavero. Buen día. Es. Gracias. Te lo juro, no me creía. Hola. ¿Te puede hacer un regalo? No sé, le compré a la chica. Dale. Es perfume. ¿Perfume? Perfume. Las chicas quieren. No las dejan. Están trabajando. Están trabajando. Perry. Es un regalo para tu señora. Es gratis, te lo juro, Es un perfume gratis. Sería un regalo para las chicas. Son de mujer. Dale. Ay, yo te reconocí.
Sabía que era vos.
Cambió. Ahí está. Cambió. Dijo cambió. ¿A dónde estamos yendo? No, vos me estás llevando a hacer publicidad. No me gustó eso. Queda uno, chicas, el último que Queda un regalo. Se lo compré a ella y los estoy regalando. Un perfume. Perdón, es el último, pero le podés dar un llavero a ella. Sí, Sí. Y bueno, un poquito.
Elegís el que vos querás.
Bueno, un llaverito. No, pero es un montón de llaveritos.
Este.
Bueno, muy agradecida. Te agradezco. No, yo te agradezco a vos. Gracias. No, no. Listo. Sí, sí, era para. Y ella legó. Y ella legó un perfume. Dale, gracias. Nos queda esto. Pero hay que. ¿Escúchame, vamos a separarlos para venderlos más fácil, o no regalarlo?
Claro.
Toma esto, guárdalo. Ya está.
Y enganchate los deditos. Enganchatelos, ¿Entendiste? Enganchate y luce los dedos. La gente lo vea y elija.
Sí, sí, entendí.
Estas te los enganchas así. Este te lo enganchas así. Y este te lo enganchas así. Y este te lo enganchas así. Y así. Y así.
A los chicos acá. Chicos, un regalo, un recuerdo de la matanza. Es regalo. Tomá, o un pompón. ¿Cuál preferís? Ay, no sé. Gratis. Un recuerdo de la matanza. Un láser o un stitch o una ojota. ¿Qué es esto? Un capibara. ¿Cuál preferís? El stitch. Dale. Vamos a obsequiar unos llaveros. Es gratis. Es 100% gratis. Sí, o una lapicera o. ¿Cuál quieren? Sí, sí. Les compré todos y lo estamos repartiendo. Mirá el perrito, qué lindo. ¿Cómo se llama? Luna. ¿Tiene linterna? No, me parece raro. Es un recuerdo de la matanza. Listo, quedan dos. Chicos.
¿Quieren un regalito?
Un regalito. Muchas gracias. Te agradezco ahorita extender. Quedó. Gracias, amigo. Cuídate. Gracias. Gracias, amigo. ¿Quedó? Ya está. Bueno, ahora casa. Dale, a descansar. No llores. Estás llorando porque lo haces de corazón. A veces lo firmamos, a veces no. Pero alegrate el día a vos y a la gente. ¿Te gustó, Sajuto? Muy lindo. ¿Cuántos panelitos tenés?
No tengo esto.
¿Cuántos tenés? ¿Y a cuántos los vendés? Mil. Mil cada uno. ¿Y cuánto tenés? Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. ¿Y que tenés en mercado pago? ¿Tenés? Si. ¿Te puedo pasar mercado pago y me ayudas a repartirlo? Los compro todos y los repartimos gratis, ¿Te parece? ¿Pero como?
No entiendo porque los compra él y él los regala.
¿Cómo es tu alias?
Vergüenza. Pero mira, tengo dos, cuatro, seis, ocho.
Nueve, doce, catorce, quince, dieciséis mil pesos.
Bueno, me da vergüenza.
Punto. Micaela. Punto 23. Stankovic. ¿Y a tu familia de dónde viene Stankovic? Mirá. ¿Cuánto era? Dieciséis. Bueno, vamos a hacer esto. ¿Está bien? Para que tengas un poco más. ¿Está bien, abaso? ¿Está bien? Y ahora los repartimos. ¿Crees? ¿Todo bien, perro? Uno. Pañuelito. Gracias. ¿Estamos bien? Sí. No llore. Es para alegrarte el día, no para que lo lloren. ¿Está bien? Dale. Parielito, amigo. Compré el curso. Bueno, muchas gracias. ¿Estás bien? Se emocionó. Me vuelvo a leer. Nadie te hablaba. Estabas ahí. ¿Y sabes quién vino? Una chica que ya no está. Ahí está.
Nadie me contesta.
Y bueno, al final está ahí. Vino ella. Ella fue un milagro. Esa es ella. Es la que me dijo Maurito, ahí hay alguien que no, que la ayudamos.
Un milagro de Dios. Pero no, qué vergüenza.
Y yo te busqué y digo, ¿Dónde está? Porque dije, se habrá ido. Y quería que veas que sí, que le fui. Bueno, bueno, pero quería que sí, que no va a ser. Pero no quería que ella me agradezca a mí, sino a vos.
Muchas gracias. Que Dios te bendiga también.
No, no, bueno, ahora lo repartimos.
Y ella me dijo, La gente me.
Dice, bueno, y te cruza hoy. ¿Te agradezco, te dije, viste?
Y ahí tenés.
Muchas gracias, de verdad. Gracias a vos por lo que hacer. Ahora los repartimos. No me dejé tirado. Claro, un pañuelito. Venís todos los días.
Mañana tengo que llevar a la nena al médico.
Bueno, los repartimos. Quedan pocos, señor. Un regalo gratis. Gracias. Gracias, Perry. Dale, ya estamos. ¿Cuántos quedan? ¿Cuántos quedaRon? Bueno, ya está. Bueno, quédatelos y vendelos, dale. Bueno, dale. Mejor vendelos vos, así tenés más plata todavía. Bueno, gracias.
Lo bendiga.
Bueno, bueno. ¿Ahora vendelos y haces más plata, dale?
Bueno, dale, gracias.
Dale, Nos vemos. Suerte.
¿Siempre vienen acá?
¿Primera vez? Ojalá no, la última. Ahora que te conocemos. Dale, yo ahí. Dale. Chau. Nos vemos. Chau. Chau.
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