#034. Karla Wheelock - Escala la Montaña de tu Mente
16 Dec 2025 · 90 min
Karla Wheelock left her job in the President's office to become a mountaineer, summiting Everest in 1999 via Tibet after a failed attempt the year before. She discusses training, nutrition, fundraising for expeditions, and her foundation's work on youth leadership and sustainability.
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Osotrava. Trabajé con niñas y creí que yo les iba a enseñar a soñar cosas grandes. Y es entonces cuando una chiquita me dice y bueno, ¿Y cuando vas a subir el Everest? Entonces empecé a justificarme de no, bueno, esa montaña es muy cara y hay que ir muy lejos. Y me dice unos días después, bueno, pues yo te doy mis domingos para que sí puedas ir. Fue de ya, rompe tus paradigmas, apuéstale a lo grande. Y empecé a prepararme. En ese momento dije voy a.
Le. Bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Hoy mi invitada es nada más y nada menos que Carla Willock. Carla es emprendedora social, empresaria, comunicadora y montañista. Es autora de los libros El Tercer Ascensión al Everest y Las Siete Cumbres. En 1999, Carla se convirtió en la primera latinoamericana en lograr la cima del monte Everest por la vertiente norte y posteriormente, en 2005, en la primera iberoamericana en conquistar la cumbre más alta de cada continente, las llamadas Siete Cumbres. Hoy Carla impulsa la Fundación Carla Willock, además de impartir cientos de conferencias de liderazgo empresarial y educacional. Carla me cuenta sobre el cambio de vida que la llevó de trabajar en la oficina del Presidente de la República a vivir una vida en la montaña, de los momentos más frustrantes y peligrosos en su carrera, de su régimen alimenticio y de cómo el comentario de una niña la hizo soñar en grande y alcanzar la cima del mundo. Espero que disfrutes mi conversación de hoy con Carla.
Willock. Pues Karla, gracias por aceptar mi invitación. Qué contento estoy de tenerte aquí.
Hoy. Gracias a ti por darme la oportunidad de.
Compartir. Estamos aquí en un restaurante, así que puede que se oiga un poquito de plática en el fondo. Pero espero que no moleste. Karla, quiero empezar, digo, has dado mil pláticas, hay mil conferencias tuyas, tu historia es sumamente conocida, pero quiero empezar por tu definición de éxito. Lo digo porque tú muy temprano en tu carrera cambiaste tu definición de éxito y eso ha tenido como resultado una vida completamente diferente a la que pudiste haber tenido. ¿Cómo defines el éxito.
Tú? Yo defino el éxito como hacer lo que amas. Hacer lo que amas es desarrollar tu potencial, entra en un círculo virtuoso en el que en la medida en la que haces lo que te gusta y para lo que eres bueno, te preparas, te capacitas y eso hace que lo hagas mejor y entonces te gusta más y te capacitas más y lo haces mejor y eso empieza a generar este círculo de espiral virtuosa que te llena, que te ayuda a dar lo mejor de ti tal cual, que te potencializa. Yo creo que eso es el éxito, hacer lo que amas, escuchar tu voz interna, apostarle esos talentos que ya tienes y desarrollarlos. Eso es. Y compartir creo que también, porque en esa medida de alegría de estar haciendo lo que disfrutas, inmediatamente viene la parte en donde dices esto quiero que más gente lo sienta, yo quiero que más, que más gente sea exitosa porque esto es increíble y viene esta parte de compartir el.
Éxito. Y siempre fue así, siempre identificabas el éxito como.
Eso. De niña obviamente pues vienen todas estas programaciones que nos dice la sociedad donde te dicen bueno pues es que éxito es que tengas una carrera y éxito es que logres tener cierto nivel económico, que tengas un coche, que te vaya bien, que seas aceptado. Y obviamente de chica busqué lograr cumplir las expectativas. Entonces estudié mi carrera, después tuve un buen trabajo y yo decía a ver, ya cumplí todo lo que me dijeron que era el éxito y está bien, pero no me hace feliz. A mí lo que me hace feliz es estar haciendo, subiendo montañas, preparándome, aprendiendo de diferentes cosas y dije bueno o hago lo que me dijeron que era el éxito o busco lo que a mí me hace feliz. Y en ese momento fue como el parteaguas de decir voy a escuchar mi voz interna, voy a escuchar, lo voy a jugar. Ya había terminado la carrera, ya había hecho lo que me habían dicho que era el éxito y dije mira voy a ahorrar, voy a vivir dos años con lo que ahorre y voy a jugármela para hacer lo que amo. Claro que mis cálculos no funcionaron, a los seis meses ya no tenía ni un peso, pero a pesar de que de verdad ya no había esos recursos, ya no había la seguridad económica, estaba feliz. Yo dije ¿Sabes que? Si es por.
Aquí. ¿Hubo algún día que recuerdes en el que dijiste esto no es para mí, cuándo se rompió esa liga que estabas estirando, tal vez tratando de darle gusto a estos conceptos de éxito que no habías creado.
Tú? Me levantaba muy temprano para ir a trabajar y me gustaba hacer deporte, entonces iba al gimnasio, me levantaba a las seis de la mañana para ir al gimnasio, después de ahí corriendo me iba al trabajo para llegar, me quedaba en la oficina hasta tarde. Y un día estaba sentada en una oficina muy linda que tenía, la verdad, y no tenía ventanas, esa oficina era muy linda, era un despacho impresionante cuando trabajaba en Presidencia de la República. Y de pronto, a ver, estoy en un lugar que para muchos es el éxito, no tengo una ventana, no sé si llovió, si hay solamente si el cielo está azul. Y yo no puedo vivir así, o sea, no puedo vivir en lo que la gente llama éxito y yo necesito estar en la naturaleza. Y ese día fue cuando dije basta, o sea, tengo que hacer lo que amo. Y empecé a buscar la forma de pasar más tiempo en la naturaleza, de pasar más tiempo en la montaña, que era el deporte que en ese momento estaba practicando, y pues eso hice, pero ese fue el crack, o sea, dije, no puedo vivir sin saber si allá afuera hay cielo azul, hay lluvia, hay sol, no puedo, o sea, no me puedo dar ese.
Lujo. Y el proceso que seguiste para dejar esa vida y transicionar a la nueva, ¿Cuánto tiempo duró de ese día en que rompes y te das cuenta que algo tiene que cambiar, ¿Cuánto tiempo pasa a que de verdad cortas ese cordón umbilical con tu vida.
Anterior? Pues digo, yo tenía que mantenerme, yo soy de Saltillo, Coahuila, y viví aquí en México, yo pagaba mi renta, yo pagaba mi alimento, yo pagaba todo. Entonces realmente sí fue cuando me planteé la idea de cuánto necesito para vivir mensualmente que me permita hacer lo que amo. Y me llevo, me llevó dos años, dos años realmente estar trabajando en un lugar, después estar ahorrando, ahorrando o sea, estar bien administrada con mis recursos para poder después decir renuncio, renuncio y vamos a apostarle a.
Todo. ¿Y esos dos años fueron duros o te daba ya esperanza saber que tenías un.
Plan? Me ilusionaba porque según yo mis cálculos eran, yo decía no, bueno, voy a estar ahorrando y con esto ya voy a poder hacer lo otro y voy a poder entrenar y voy a poder estar más en la naturaleza. Me daba miedo, obviamente me daba miedo el perder la seguridad económica, pero también había otra parte que decía a ver si no lo hago ahora. Cuándo estaba joven, en ese momento tenía 25 años, a ver, ya tenía la carrera, ya había trabajado durante dos años, bueno yo trabajo desde los 16, pero ya formalmente había trabajado juntando dinero, ya me había comprado el cochecito, entonces como que dije a ver, sabes qué, yo creo que tiene que haber otra forma de vivir, pero sí me daba miedo, sí me daba miedo decir híjole y si luego no hay trabajo y qué va a pasar el mes, que no caiga nada de dinero, pero también pensé pues ahorita no tengo nadie a quien mantener, en el último de los casos, pues ahora sí que con toda la pena regreso, que se mis mamá y vuelvo a empezar. Entonces eso me era el momento, no había otro momento, no veía otra.
Opción. Yo es lo que le digo a la gente que tiene intención de emprender o de hacer algo arriesgado y que se está esperando a que las situaciones sean adecuadas, nunca van a ser más adecuadas que hoy, siempre vas a tener una responsabilidad más grande, una familia tal vez que mantener o un trabajo que es más difícil abandonar. Entonces yo también les digo ahora, ahora si estás en la universidad y quieres empezar tu negocio, hazlo en la universidad, si tienes algo que te permita tener una red de seguridad, tómala sin.
Pena. Sí, exacto. Porque de repente dicen no, bueno, ya me gradué, ya me independicé, ya vivía sola y todo y de repente regresar así como mamá, o sea, todavía está mi cuarto y claro que dices no porque lo relacionas con una especie de fracaso, ya regresó fracasado o otra vez, pero la verdad dije ese es el peor de los casos, el mejor es que haga lo que realmente quiero hacer y ahí sí era como un universo nuevo que dije ahora es cuando. ¿Y pues me lancé, me lancé y fue difícil de repente había que elegir entre oye, me compro este refresco? No me lo compro y no por salud o nutrición, sino porque no me alcanzaba o porque finalmente era oye, ni modo, los zapatos que es uno nuevos, pues píntalo de otro.
Color. ¿Realmente te acuerdas de algún sacrificio puntual que si te dolió y dijiste más vale que esto pague en el.
Futuro? Déjame preguntarte algo. ¿Cuántas veces este año sentiste que te faltó disciplina, claridad o que simplemente no te alcanzó la energía para hacer lo que querías hacer? Si eres como la mayoría de la gente, no es que te haya faltado capacidad. Te faltó un sistema, un entorno que te empuje, una estructura que te sostenga y sobre todo, un grupo que no te deje soltar tus metas. Por eso creé reto gánato mañana 2026. Esto no es un curso ni motivación barata. Es un sistema probado por más de 5 años y más de 100.000 personas para instalar en ti en sólo 10 días los hábitos que definen a la gente que verdaderamente avanza. Dormir mejor, pensar mejor, moverte mejor, priorizar mejor y muchos otros más. ¿Para qué? Para que actúes como la persona que dices que quieres ser. Porque cuando ganas tu mañana, ganas tu día y tu vida entera. Este año vamos a tener el reto más grande de la historia. Arrancamos el 12 de enero conmigo en vivo a las 5 y 45 de la mañana y me acompañan expertos como Natalie Marcus, Alan Abruch, Juan Pablo Álvarez, Mercedes y Pilar Palomar, Rodrigo Herrera y Carla Berman para ayudarte a transformar tu energía, tu enfoque y tu identidad desde el día uno. Si estás cansado de arrancar el año con buenas intenciones y terminar igual que siempre, este reto es para ti. Puedes unirte desde solo 10 dólares o entrar al plan VIP donde tendrás sesiones exclusivas de Q a conmigo, además de muchas otras cosas. Pero solo hay 3.000 lugares VIP y se están acabando muy rápido. Si quieres que 2026 sea distinto, haz algo distinto. Arráncalo uniéndote al Reto Gana tu mañana 2026 en Ganaeldía. Com. Empezamos el 12 de.
Enero. ¿Sabes que? Yo no creo en los sacrificios, Yo creo en las decisiones. Yo creo que el sacrificio es cuando das la vida por alguien. Y pues no me ha tocado, la verdad. Dar tu vida por los demás, eso es para mí un verdadero sacrificio. Yo creo que la vida está llena de decisiones en donde tienes que estar consciente que hay que renunciar a ciertas cosas por un bien mayor Uno decide entre lo bueno y lo mejor, no entre lo bueno y lo malo Obviamente, claro que quería ciertas cosas, pero era mayor a lo que estaba aspirando y hubo dificultades, pero nada que yo te dijera, Me rasgué las vestiduras, estaba bastante consciente que prefería estar entrenando, que era una fiesta, que prefería comprarme unos guantes que un vestido que prefer estar teniendo unos buenos calcetines para no pasar frío, que irme a peinar para verme bien Eso no importa, Me importaba la seguridad de mis pies, la seguridad de mis manos, me importaba el estar trabajando y fortaleciéndome En el momento en que tomamos la decisión de brincar ya no me importaba si la gente me decía porque me lo decían, Qué absurdo, renunciaste a un gran puesto, tu vida política o tu vida de tu carrera cualquiera hubiera querido estar en la posición en la que estás eres una irresponsable, vas a dejar todo por irte de hippie Y era como defraudar las expectativas que otros tenían de mí pero era mayor el apostarle a las expectativas que yo tenía de.
Mí. OK, bueno Karla, ¿De dónde sale tu interés o amor o afición por el alpinismo? ¿Porque me hablas de este cambio como si ya lo traías, no sabías que ese era tu futuro, pero dónde nace tu familia te lo.
Inculcó? Mira, la realidad es que siempre me gustó mucho estar en la naturaleza desde muy, muy, muy pequeña me recuerdo en los ranchos, en las cercanías de mi tierra, el estar subiendo árboles, el estar en los ríos, o sea, eso me llenaba muchísimo Y yo le pedí a mi mamá que quería ser parte de los scouts, ella siendo yo la única niña, pues prefería que yo fuera bailarina de ballet mientras mis hermanos eran los que podían hacer ese tipo de actividades Entonces pues yo pedí, pedí, pedí eso y buscaba realmente estar en la naturaleza es algo que me llena muchísimo, me recuerdo pasando horas viendo el cielo, horas viendo los árboles pero no había esta cultura o no había esta profesión delante de mí o este ícono al que yo pudiera decir Ah, quiero ser montañista. ¿Simplemente lo que quería era estar cerca de la naturaleza, estar en la naturaleza y eso poco a poco me fue llevando al principio no era normal porque digo, mis amigas eran como qué rara, eso lo hacen los niños y para qué quieres hacer esas cosas? Y lo mejor es que sea normal, ya sabes. Pues traté de ser normal y otra vez de cumplir con las expectativas que los demás estaban dándome, pero si llegó un momento en que. En que ya no lo podía evitar, era tanta la alegría que me daba cuando estaba en la montaña, era tanto lo que me llenaba, era. No podía ya dejar de escucharme mi.
Voz. ¿De quién.
Aprendiste? ¿De quién.
Aprendí? He tenido varios maestros en esos.
Primeros días, buenos y malos. En esos primeros días aprendí mucho de mi madre, de su capacidad de asombro, de ver los detalles, de poder caminar. En los bosques, en la sierra, en el desierto, en la naturaleza. Aprendí a mi padre que le gustaba mucho la aventura, a él le gustaba mucho explorar, ir a lugares nuevos, entonces eso era como increíble. Aprendí en los scouts cómo armar mi campa, mi tienda de campaña, mi campamento, cómo hacer fuego, aprendí de muchas personas, pero realmente ya el subir montañas fue de Iván Loredo que se convirtió posteriormente en mi entrenador, él me enseñó muchas técnicas de montaña, el Club Alpino mexicano también el Club España Y después durante ya toda la trayectoria de montañista he aprendido de muchos compañeros de diferentes nacionalidades, de rusos, aprendí muchísimo de los holandeses, de ingleses, de muchos.
Compañeros. ¿Y cuál consideras tú como tu primer ascenso formal, o sea cual? ¿Cuando subes que? Porque ahorita yo subo que el Nevado de Toluca. ¿Y.
Cuenta? Sí, sí cuenta. Si cuenta, todo cuenta. Pero realmente mi primer ascenso importante en donde yo digo esto es alta montaña fue mi ascenso al Popocatépetl. Había estado yo pidiendo la oportunidad de ir a una montaña que tuviera nieve, buscaba personas que me quisieran enseñar, todo el mundo me decía que eso era muy peligroso, un poco me decían como tú sigues subiendo cerros, o sea, sigue haciendo tus trekkings, tu senderismo y deja esa para los hombres que sí saben y los fuertes y los que pueden lograr cosas importantes y no me querían llevar. ¿Hasta que finalmente fue Iván el que me dijo quieres ir a la montaña? Y yo así de por favor. Vengo rogando por eso desde hace muchísimo tiempo y él fue el que me dio la oportunidad, con él fui en mi primer.
Ascenso. ¿Qué edad.
Tenías? Tenía 20. 19. 20. Ya no estaba tan chiquita. Y él fue el que me acompañó en este. Bueno, más bien, él fue el que me guió y me enseñó en este ascenso. Fue el que me enseñó a usar crampones, a auto detenerme con el piolet, etcétera. Y ya después me integré al grupo del Club España y al Club Alpino mexicano, al Club Citlaltépetl. Pero mi primer gran ascenso fue el.
Pop. ¿Y cuando te diste cuenta que querías subir el.
Everest? El Everest siempre, o sea, siempre estuvo ahí como la gran montaña. Yo veía todas las montañas del mundo y cada vez que veía una foto era como increíble. Pero fue más tarde, fue gradual. Iba yo de verdad que cuando subo el Popo, veo el Lista y digo ay, ahí está el Lista. Dicen que es más complicado que el popo y son 7 kilómetros de la cabeza, los pies y hay que subir y baj. Entonces me enfoqué directamente en el Lista y de repente, pues ya se hablaba del Pico de Orizaba, y de pronto ya se hablaban de montañas en Sudamérica y de repente, pues vámonos por la más alta de América, que era la Concagua. En ese momento yo no pensaba en el Everest, yo pensaba en pequeñas montañas, en ir gradualmente. Me costaba subir una. Decía, bueno, un poquito más alto y un poquito más. Siempre exigiéndome un poquito más. Cuando llego de. De la Concagua, de haber logrado esa cumbre, estaba tan feliz que quería platicarlo y compartirlo. Y me fui a un campamento de verano y trabajé con niñas y creí que yo les iba a enseñar a soñar cosas grandes. Y es entonces cuando una chiquita me Y bueno, ¿Y cuándo vas a subir el Everest? Y yo así de. Entonces empecé a justificarme de no, bueno, esa montaña es muy cara y. Y hay que ir muy lejos. Y me dice unos días después, bueno, pues si es muy. Tenía ella siete años. Y me dice, si, es muy cara, es así. A los pocos días se me acerca y me pues yo te doy mis domingos para que si puedas ir. La verdad es que esto lo cuento mucho en mis conferencias, porque a mí me movió, me movió y fue así como contundente, Fue así a ver, según tú ya estabas subiendo cosas altas, según tú ya estabas logrando grandes montañas y venías a enseñarles a los niños que ellos soñaran cosas grandes, que lograran altas montañas. Cuando esta chiquita me dice, pues ve por lo grande, o sea, ya. Y para mí fue así. Me hablas hace un rato de maestros, ella fue una gran maestra, fue ya, rompe tus paradigmas, apuéstale a lo grande. ¿Y empecé a prepararme, en ese momento dije voy a leer, es que.
Es interesantísimo como platicábamos de tu cambio en mentalidad, sobre el éxito y todos estos paradigmas y programas con los que naces, pero bueno, no naces con ellos, pero que te impregnan, pero en qué momento? Porque esta niña claramente no le han dicho qué es lo que no puede.
Hacer. Exacto, eso es impresionante. Estábamos trabajando ahora que Mattel me hizo el favor de hacer una Barbie, justo nos estaban mencionando que hay estudios muy importantes en donde las niñas empiezan a dejar de soñar después de los ocho, nueve años, en esa edad todavía no tienen límites, ellas quieren ser astronautas, ellas quieren ser presidentas, ellas quieren volar, o sea, ellos quieren hacer todo y realmente después es cuando te empiezan a decir, no, tú tienes que hacer esto, tú tienes que hacer lo otro, o eso no se puede. Entonces para mí fue bien simbólico, porque fue precisamente una niñita la que me a ver, vámonos a lo grande, vete a las montañas verdaderamente altas. Y bueno, pues acepté el reto y empecé a prepararme, empecé a.
Entrenarme. ¿Cómo es la preparación para un ascenso del.
Everest? Bueno, lo que, cuánto tiempo yo me entrené, porque actualmente pues he visto que hay muchas, muchas cambios y vamos a hablar un poco de una filosofía que ha variado, pero como yo me entrené y como a mí se me preparó. Y la filosofía que yo tenía era, tienes que tener horas montaña, tienes que estar en la montaña, no es lo mismo estar 5 horas en un gimnasio, corriendo, levantando pesas, haciendo ejercicios, que estar en una situación de riesgo, cansado, con una mochila en la espalda. Tu condición física funciona, pero tienes que saber resolver situaciones, tienes que saber conocerte cómo vas a reaccionar cuando te duela esto, cuando te duela lo otro, cuando tu cuerpo esté o no adaptado. Entonces para mí era mucho horas montaña y las horas montaña significaban nos vamos a preparar a los 5.000 metros del Popo, el Ista, a los casi 6.000 del pico de Orizaba, vámonos a Sudamérica, a nuevos glaciares, a nuevas condiciones, a empezar desde más alto en Bolivia, a hacer travesías más largas. Eso para mí fue la forma en la que yo me entrené, ir a la Concagua varias veces para poder adaptar mi cuerpo a la altitud, y más que nada, no sólo adaptarlo, sino conocer cómo respondía mi cuerpo ante ciertas circunstancias, que le podía exigir, que no le podía exigir. Y fue un proceso de aprender desde meteorología, desde medicina. Obviamente yo no tenía los recursos como para llevar un médico, un psicólogo, hacia todo el equipo ahí para que me dijeran ay ya bueno, subes. Nosotros estábamos coachando, yo tenía que ver cómo tenía que cambiar mi mentalidad, qué síntomas iba a presentar o si los dedos se me empezaban a hinchar, entonces significaba que ya estaba entrando en un edema. Si tenía un dolor de cabeza, cómo lo iba a compensar. No me gusta tomar medicamentos, desde muy niña soy muy sensible a los medicamentos, entonces era como, ¿Cómo lo hago de manera natural? Bueno, tomo más agua, tengo que dejar de comer esto, tengo que comer lo otro. Entonces todo ese proceso fue mi preparación, la preparación física. Muchas veces hoy en día para subir una montaña te dicen nombre, pues entrenas durísimo en el gimnasio 6 meses y ya estás listo. Yo entrené años, me preparé 10.
Años para ir al Everest, digamos del momento en el que esta niñita te dice eso, pasan 10 años, innumerables cumbres.
Con muchas cumbres, con muchos ascensos. Después de subir montañas de 7.000, dije bueno, vámonos por un 8.000 porque ya.
Son. ¿Cuál fue tu primer.
8.000? Mi primer 8.000 fue el Choyú, la sexta montaña más alta del mundo, 8.201 metros. Y la busqué hacer y la hice sin oxígeno, entonces subí mi primer 8.000 sin oxígeno, después busqué otro 8.000. Yo quería realmente fortalecerme para poder lograr el.
Everest. Si se habla de que el Everest no es tanto una escalada técnica, ni el deporte de alta adrenalina, es soportar.
Dolor. Pues yo más que soportar hablo de administrar. Si hay que. Digo la forma como no es, es administrar, sabes que hay una exigencia, pero pues también sabes que hay una compensación, hay un poco de esfuerzo y hay un poco de satisfacción. Es como lo vas a ponderando realmente, no nomás que estés aguantando vara, o sea, la verdad que flojera, o sea, perdón la expresión, pero yo no voy a la montaña aguantar vara, a pasarla mal, a estar sufriendo y soportando el dolor, o sea, a lo mejor mi forma de pensar es diferente, pero yo sí veía compañeros que por ejemplo decían bueno no importa, sufriremos todo por llegar al campamento y poder comer un poco de no sé qué y yo así de. Yo venía feliz, o sea yo venía ay mira el cielo, este olor. De verdad es que a mí el trayecto me gustaba, a veces sí era pesado pero igual decía está increíble, o sea, ve este cielo, ve el color, o sea, no sé, es.
Como. Tal vez porque tu preparación te permitía no estar enfocada en el dolor y enfocarte en las otras cosas, no sé si sea lo mismo para alguien que se.
Entrena. Pues lo que pasa es que peor, por ejemplo, si hubo momentos en donde me costaba muchísimo el cansancio y el esfuerzo y de repente dices híjole, no me están respondiendo las piernas como quisiera, pero entonces yo dedicaba mis pasos, yo le daba un sentido a cada paso. Sí creo y estoy convencida que el factor mental cambia muchísimo el físico, estoy convencida porque lo he visto y lo experimentado, he compartido experiencias con compañeros verdaderamente fuertes, o sea hombres muy musculosas, muy resistentes, muy toujours, realmente rudos, realmente fuertes que en ningún momento yo entro en competencia porque por muchos son mejores y más fuertes que yo, pero también me doy cuenta que si sabes administrarte, puedes hacer bien las.
Cosas. ¿Y cómo desarrollaste esta fortaleza mental durante los 10 años? ¿Tuviste igual y no tuviste un psicólogo en la montaña pero tomaste algún tipo de asesoría, terapia durante estos momentos? Fue simplemente pura práctica y apoyarte en tus compañeros para saber desarrollar esta fortaleza mental. ¿Hubo algún.
Libro? Hubo varios libros, realmente yo creo que si hay que aprender a experimentar en cabeza ajena. Sí leí varios, varios libros de montañistas, de cómo pensaban, de cómo solucionaban sus situaciones, de cómo habían.
Perdido. ¿Alguno que.
Recomiendes? Híjole, pues si les gusta la montaña les recomiendo mucho Endless Knot, están varios libros de Reinhold Messner, tiene muchísimos, cualquiera se los recomiendo, El Nanga Parvat es muy muy bueno, El ascenso al K, o sea, hay muchos libros. Mi primer libro de montaña fue el de Maurice Herzl y me identifiqué mucho con él, pero bueno, realmente pues eran estos hombres en situaciones nuevas, descubriendo cómo se iban a poder adaptar, etc. Entonces yo trataba de ver cómo ellos habían vencido estos paradigmas, como ellos se aventuraban, cómo ellos aprendían, cómo se equivocaban, cómo volvían a emprender y pues yo lo que quería era finalmente obtener el aprendizaje, o sea, ahorrarme todos esos años con lo que los otros habían experimentado y luego lo vivía en mis horas montaña y decía, él dijo que era así, la verdad es que no tanto, pero bueno, no tuve nunca un psicólogo que me apoyara. Sí, fue más como empírico.
Sí. Ahora, en preparación para esta entrevista, leí el libro Into Thin Air de John Krakauer de. Sé que la opinión que tienen los montañistas de este libro, pero a mí fue una experiencia que sí me puso.
Ahí. Te recomiendo mejor The Climb de Anatoly Bucarev. Es la misma historia contada por un montañista, no, por un periodista. Periodista neoyorquino.
Amarillista. Pero a lo que iba es, también vi un documental que se llama Meru, muy bueno y me impresionó también justo lo que decías del entrenamiento, le preguntan a Jimmy Chin como entrenaba y él se subía escalando Gran Tetón y lo bajaba y eran seis horas de entrenamiento montaña y él no iba al.
Gimnasio. No, es que es ahí, solo es montaña. Es que esos son.
Montañistas. Ahora, ¿Cómo te alimentas o cambias tu alimentación en las semanas previas a un escalamiento? Ya me inventé una.
Palabra, un ascenso. Este, el asunto de la alimentación ha sido todo un tema en mi vida realmente, este, yo siempre lo digo a manera de broma como norteña, híjole, pues tenemos bien malos hábitos de comer, o sea, de verdad desayunas machaca con huevo y comes carnes y solo carne y cenas tacos y tu vida está en base a la carne, no hay, digo, actualmente ya ha cambiado, pero antes era carne, carne, carne, carNE. Y de pronto me empiezan a decir, oye, bueno, es que recuerdo que alguien me dijo, si comes cerdo, necesitas desarrollar en tu cuerpo una enzima que demanda mucho oxígeno para que se pueda procesar. Tarda siete años en que tu cuerpo se desintoxique de las toxinas que puede tener el puerco, así que si evitas el puerco vas a poder ayudarte, aclimatarte mejor. Eventualmente en ese momento dejé el puerco, o sea, si fue de. Tengo treinta y tantos años que.
No como puerco en ninguna modalidad, en ninguna.
Modalidad. Después me dijeron, buscando aspectos de nutrición, de cómo cambiar el pH de mi sangre, porque yo sabía que la medida en la que yo tuviera bien nutrida mi sangre, eso me iba a ayudar a que mi cuerpo pudiera sobreproducir glóbulos rojos, se adaptará mejor, etcétera. Entonces ahí hubo como conflictos en donde me decían bueno, es que si tienes que comer carne y otros me decían no, no debes de comer carne. Entonces bueno, me fui hacia hacia carnes blancas y empecé a comer muchísimo salmón, mucho pescado tal y dejé ciertas carnes rojas y después fue como compensar y pasé en esos procesos, pasé tres años de vegetarianismo total y después volví a la carne porque dije no, creo que si la necesito, no al cerdo, nunca al cerdo. Pero este. Pero te digo, ha sido un proceso y sigo aprendiendo y sigo trabajando con ese sistema de nutrición, porque me di cuenta que realmente siendo el cuerpo nuestro vehículo que es el que nos lleva a donde queremos ir, si tenemos que nutrirlo y si tenemos que cuidarlo. Hoy día estoy súper convencida del poder regenerativo de las células, estoy pero convencida y todo a través de los nutrientes, o sea, después, ahora sí que después de haber subido montañas, de haber hecho muchas cosas, a los cuarenta y tantos empecé como a sentir un bajón, mucho cansancio, yo decía a ver, espérame, si yo era fuerte, ¿Dónde está mi fuerza? Y me seguí entrenando y el cuerpo no me respondía como antes y de repente dijeres que vamos a dar una pausa y necesitamos empezar a regenerar mis células porque. Y las células se regeneran con ciertos nutrientes, la zanahoria, hay muchos nutrientes que la combinación te ayuda a reactivar tu.
Proceso. Y como nuevo hoy hay algo que comes todos los días.
Religiosamente. Religiosamente me tomo un jugo de 8 frutas como mi primer.
Alimento. Naturales hechos en tu casa qué.
Leches, se los recomiendo, Deli. Tiene que tener zanahoria porque es uno de los principales regeneradores en las células. Es una combinación zanahoria, naranja, piña y papaya como básicos. Puedes combinar con fresa, con mango, con apio y manzana o pera. Los cuatro básicos que zanahoria, papaya, piña y naranja o un cítrico, puede ser toronja, puede ser naranja. Estos cuatro siempre, los otros cuatro pueden variar. La cosa es que nunca puedes poner, por ejemplo, melón, nunca puedes poner plátano, nunca puedes poner sandía, nunca puede.
Porque. Demasiado.
Azúcar. No, porque las combinaciones de ciertas minerales te anulan los nutrientes del otro. Por ejemplo, nunca debes de mezclar. Todos nos encanta el jugo verde, pero nunca debes de mezclar el cilantro con el. Perdón, el perejil con el apio, porque se anula y todos lo tomamos y creemos que es súper.
Sano. Y esto quién te lo. ¿De dónde lo.
Aprendiste? Ah, pues una nutrióloga maya fue la que me lo enseñó, una doctora maya. Entonces, la verdad es que soy feliz, soy feliz con eso y ha funcionado súper.
Bien. No, pues.
Buenísimo. Hay muchas otras cosas. Algo riguroso. A las cuatro de la mañana tomo jugo de ocho.
Limones. A las cuatro de la mañana. ¿A qué hora te.
Despiertas? A las cuatro para tomarme mi.
Jugo. ¿Y te vuelves a.
Dormir? ¿Si, hasta las 6 pones alarma.
Para tomarte un jugo de 4 limones, de 8 limones, así un caballito de qué efecto tiene sobre el cuerpo? Porque oído mucho el agua tibia.
Con limón, y hacía mucho eso antes con un médico ayurveda me sugirió que el agua tibia, porque finalmente es cambiar tu pH. Acá hablan de ciclos, ahora sí que bueno, tampoco me voy a poner clases de esto, porque está la experta. Yo simplemente sigo lo que me indicó y creo en ella, y creo en lo que me está diciendo, porque va muy apegado a la naturaleza. Lo que te dice es que así como actualmente ya no tenemos tan marcados los ciclos del planeta, en donde eran 12 meses y que teníamos 4 meses de verano, otoño, invierno, primavera, ese ciclo también está en el día, en las horas del día, en donde tú tienes en tu día, en tus 24 horas, tienes tu primavera, tu verano, tu.
Otoño. El ciclo del sueño.
También. El ciclo del sueño, etcétera. Todo lo que te dice es bueno, así como en primavera florece y en verano das los frutos, y en otoño caen las ramas y vuelven a nutrir las hojas y vuelven a nutrir la tierra, y en invierno se descansa para que vuelva a surgir. El invierno es de las 10 de la noche aproximadamente a las 4 de la mañana. Entonces lo primero que haces, que es lo que hacen los campesinos de preparar la tierra, es cuando pones el limón a las 4 de la mañana, y es cuando estás cambiando el pH de tu tierra, que es tu cuerpo, para que todo lo que venga, lo que le vas a dar de alimento, el cuerpo lo asimile de manera pues, óptima. Entonces, por eso cuido muchísimo el primer alimento de la mañana y como quien dice, fertilizo antes, estoy así, no, pero no fertiliza, nutro antes la tierra, la preparo y luego pongo lo primero que sea lo.
Más. Y bueno, al rato me platicas un poquito. Entonces, ¿Qué pasa en la noche? Porque seguramente tienes algún ritual para.
Dormir. No, me pongo la pijama y.
Duermo. ¿No tomas nada en particular? No tienes.
Algún. Digo, ¿Meditas.
O? ¿Si, meditas antes de dormir o en la mañana? ¿Cuánto.
Tiempo? Depende cómo andemos, pero por las mañanas si es alrededor de 30 minutos y en las noches 20.
Minutos. ¿Y meditas con algún tipo de asistencia, digamos una aplicación o es simplemente tú te metes a? Te sientas y. ¿Qué tipo de meditación haces? ¿Haces mantras? ¿Haces simple respiración? Respiración muy bien, pues muy sana y muy organizada. Pues supongo que así tienes que ser para subir el Everest.
¿No? Pues no, ya como que hay gente que lo sube sin.
Nada, pero pasa lo que ha estado pasando. Vamos, entrémosle al tema. Digo, has platicado muchísimo de tus historias y tus tres ascensos, dos de ellos exitosos, pero bueno, llega 1998 y 10 años después de que esta niñita te dijo vete para la grande, te vas por la grande, escoges la ruta sur. ¿Y cómo te sentías antes de arrancar ese.
Ascenso? Bueno, había sido bien difícil conseguir los apoyos económicos. Había batallado durante años para poder.
Completar, pagar el costo en ese entonces. ¿Cuánto costaba una en ese entonces.
Me costó 65 mil.
Dólares? ¿Y era una expedición comercial como Adventure.
Consultants? Era una. El líder de la expedición era Henry Todd, era un escocés que había. No era una agencia como Adventure Consultant, ni mucho.
Menos. Que después escalaste otras montañas con.
Ellos. Con ellos, sí. La última, la del Carstens, él estaba. Él llevaba un grupo de. De jóvenes, la mayoría eran marines, eran militares ingleses y Iván había conocido a Henry en alguna ocasión y le pidió que si podía aceptarme dentro del grupo, yo como única mujer, única mexicana.
Única, no militar, supongo.
Obviamente. Y bueno, pues fui con.
Ellos. ¿Tuviste tiempo de conocerlos antes a todo el.
Equipo? No, no los conocía. La verdad es que los conocí ahora sí que llegando a Katmandú Fue difícil en su momento porque muchos de los ascensos que yo había realizado siempre los había hecho con Iván, que él me había acompañado. En esta ocasión él decidió ir a otra montaña con otro grupo y yo opté por ir a Lever's. A mí me interesaba ir a Lever's, entonces prácticamente estaba sola con un grupo de desconocidos. Y bueno, pues era empezar a trabajar, empezar a buscar, integrarme Y fue difícil porque desde un principio si era como la mujer, la mexicana, entonces todas las prioridades se le daban al equipo de los ingleses, ellos eran los que primero subían, ellos eran los que primero tenían oportunidades. Entonces bueno, pues fue. Fue. Fue mucho batallar con buscar ser aceptada, integrada. Al final se me dio la oportunidad.
Pero. Pero bueno, para financiar esta expedición, ¿Cómo funciona? ¿Porque vas con empresas, son donaciones que para ellos son deducibles de impuestos o no? ¿Y qué les das a.
Cambio? Bueno, pues al principio, bueno, como yo fui aprendiendo a pedir patrocinios tanto como donaciones, es un PAT y siempre hay algo a cambio. Y en su momento lo que aprendí es que había que dar un beneficio a cambio del dinero que se te estaba aportando. Las empresas les interesaba que su logotipo fuera visto, vincularse con una marca, en este caso era yo, una marca que fuera exitosa, con una marca que diera resultados, con una marca que diera publicidad, con una marca que. Que los hiciera quedar bien. Entonces pues yo tenía que buscar salir en los periódicos, salir en la medio para poder garantizarle que a cambio de los recursos que me estaban dando iban a tener tantas notas en el.
Periódico. La misma fórmula de.
Siempre. Exacto, nada más que el problema es que cuando eres futbolista, pues te llueven las entrevistas y cuando eres montañista tienes que ir a rogar que si por favor te da un espacio para hablar y siempre eso no le interesa a nadie. Entonces había que trabajar mucho. Yo empecé, recuerdo, a pedir patrocinios y les decía es que te voy a sacar unas notas en el periódico, tantas notas y me decían ¿Como cuáles? ¿Como cuál se ha sacado? Entonces iba yo a un periódico y le decía oye, ¿No quieres que te haga 4 artículos de montaña? Entonces yo hacía los artículos de montaña, yo se los regalaba, decía publícalos, ponle el nombre que quieras, a mí no me interesa, solo quiero que aparezcan cosas de montaña. Entonces ya después le decía mira cómo es 2. Entonces así fue como empecé a generarte tu propio mercado. Generé mi propio.
Mercado. ¿Y sentías algún tipo de responsabilidad adicional de llegar a la cumbre por el patrocinio o eso no venía como factor en tu.
Mente? Había ciertas empresas que en algún momento te decían bueno te vamos a dar tanto pero si no llegas nos lo vas a devolver y me vas a dar los intereses por no haber logrado. Cuando en la vida has visto que les dan un patrocinio de millones a un futbolista y le dicen me lo regresas porque no metiste.
Gol. Si acaso les darán un bono si lo.
Logran. Exacto. Pero yo decía me parece injusto y acuérdate que soy abogada, entonces a la hora de los contratos yo sí decía a ver, digo está totalmente leonino, tú vas a tener todos los beneficios, no estás dando, aparte yo no me voy a ir a matar para, para esto. Digo obviamente todo explicado lindo de claro que quiero subir, pero aquí en este deporte. En este deporte vida o muerte, o sea voy a hacer lo que sea necesario, voy a cuidar todos los factores, voy a reducir los riesgos al máximo para poder obtener resultado y la verdad no tanto por ti sino porque yo lo quiero obtener y me encantaría que me acompañes, pero esto es en base a confianza y si no confías en mí, con todo cariño aquí está, pero si confías en mí yo voy a hacer todo lo que sea para que tú estés bien. Y la realidad es que así fue como empecé a trabajar y fui bien clara y jamás dije te prometo llegar y te prometo, o sea yo voy a hacer todo lo que esté de mi parte en preparación, en entrenamiento, en estrategia, en enfoque para que tú logres, que logremos juntos lo que queremos. Y la verdad generé muy buenas relaciones con las empresas, la mayoría me seguía apoyando, subiera o no subiera, veían el compromiso. En su momento empecé a decir bueno, pero también aprendí el error cuando no subo en el.
98. Cuéntame un poco de.
Eso. Bueno, después de muchos años de estar buscando patrocinios tal llego a la montaña, subimos el tiempo para el ascenso, estábamos esperando la ventana de buen tiempo, normalmente había una ventana estadísticamente a principios de mayo y otra mediados o finales. El punto es que la primera ventana nunca.
Apareció. Si es que se habla que hay alrededor de 12 días en un buen año en los que puedes hacer cumbre. Y que hay años en los que son dos. Así es por.
Clima. Entonces nosotros estamos esperando una ventana de 4 o 5 días a principios y otra de 4 o 5 días finales. La cosa es que los primeros 4 o 5 días nunca.
Llegaron. Y esperas. ¿Tú dónde estás?
Estás en el campamento base esperando la oportunidad, checando todos los reportes meteorológicos. Estaba en tormenta y tormenta y tormenta, entonces estábamos esperando ver cuando había esa.
Oportunidad. ¿Y cómo es la vida en campamento.
Base? Depende, la verdad es que yo llevaba siempre libros, yo llevaba mi diario y la verdad es que me la pasaba escribiendo, me la pasaba oyendo música, me la pasaba leyendo uno de los militares que estaba conmigo y me llevaba muy bien con él. En ese entonces era un chavito, ahorita ya es una persona muy famosa, es Bear.
Grylls. ¿Ibas con Bear Grylls? En.
98, éramos parte del equipo. Era un chavito de 23 años, súper rebelde, con los pelos parados porque no se quería bañar, simpatiquísimo, hablaba un poco español, entonces me decía es que quiero practicar español, muy simpático, yo lo veía como mi hermanito. Entonces fue con de.
Los. ¿Sigues en contacto con.
Él? No, ahorita ya no. Digo, lo vi hace poco en un evento de los Scouts en Estados Unidos, pero así no, no estoy tan en contacto con él. El punto es que platicas, tomas vídeos, haces algunas cosas para los patrocinadores, eso es lo que hacen, convives y tratas de mantener alto el ánimo. Llegó el 15 de mayo del 98 y llegó la oportunidad, se veía la oportunidad, nos decían que había una probabilidad de que. De que hubiera un ciclón, o sea, no una tormenta, un ciclón y este. Pero que podía ser que no, Entonces que si nos la jugábamos y dijimos vamos para arriba y si ya empiezan los vientos muy fuertes, pues nos.
Bajamos. Que aparte tienes como una oportunidad de intentar la cumbre. ¿Por qué es eso? ¿Por qué.
No? Ahorita te cuento. La cosa es que yo subo, este. Bueno, te contesto más bien porque no subir y bajar es un desgaste físico muy grande, el que estés arriba de 8.000 metros y luego estar en la zona de la muerte te drena muchísimo y no tienes un tiempo suficiente de recuperación para volver a subir. Normalmente los que podían subir y bajar y subir a bajar. Eran montañistas súper fuerte, como Anatoly Bouquerev, que fue el que hizo muchos rescates en el 96. Los sherpas famosos que subían y bajaban ellos. Era como, bueno, ellos sí pueden subir y bajar, pero un mortal no, y una mujer menos. Entonces, bueno, era como una oportunidad por el desgaste. Yo siempre les decía, es el equivalente a correr un maratón, terminar, tomarte un refresco y volver a correr otro. Es como el cuerpo no da para tanto, ¿No? Pero luego lo vemos que sí, cuando ves a los ultramaratonistas. Pero bueno, la cosa es que empezamos a subir, se abrió la oportunidad. Llegamos finalmente a Campamento 4 el 19 de mayo del 98. Desde ahí subiríamos. Se hicieron dos equipos. Yo busqué mucho estar en el primer equipo, por todo lo que había sucedido. Henry no quería que yo subiera al principio, entonces asegurarla. Yo quería asegurarla. Entonces dije me voy en el primer equipo. Llegamos a.
Subir. ¿Cuántos.
Eran? Éramos cinco. Empezamos a subir y llegamos a el Collado Sur. Seguimos avanzando y de pronto se empieza a acumular la gente, empiezan a detenerse. Y yo no entendía qué pasaba. Y uno de mis compañeros me dice que hasta aquí llegamos. Y yo ay, pues sorry, yo sí le voy a seguir. Y hoy la cumbre está más adelante, o sea, como que pensé ¿Que me está diciendo? Ya no puedo, yo me voy. Y yo híjole, yo sí voy a seguir, yo todavía estoy bien, voy a ir para adelante. Y no se movían, y no se movían. Hasta que de repente le pregunto a un sherpa que venía cerca. Le digo, pues ¿Cuánto falta? Me ya estamos a media hora, en 80 metros Ya estamos. Estabas justo en el Hilary Step estaba bajito del Hillary. Step estaba en la cima sur. Entonces lo único que estábamos esperando era que se tenía que asegurar la.
Ruta. Porque primero van los sherpas, o algunos que van.
Poniendo. Los encargados eran los que ya se había determinado quién iba. Los equipos se van distribuyendo las tareas. Por ejemplo, había un equipo que el encargado de campamento 1 a 2, del otro era de fijar las cuerdas de 2 a 3, el otro de 3 a 4. Y había un equipo que era el encargado de fijar la cuerda en el escalón Hillary. Entonces no había movimiento, se movían. ¿Y qué pasó? Y de repente me dicen, pues es que no hay cuerda, se les olvidó la cuerda. ¿Y entonces así de cómo? Entonces bueno, en ese momento no.
Sólo era tu equipo, era todos los. Todo mundo de ese.
Día. Todos los de ese día. Entonces fue media vuelta y de regreso. Sí, podíamos haber subido sin cuerda, pero dos años antes se habían matado 10 gens en el Everest, las condiciones no eran las más adecuadas, no llevar cuerda no era nada prudente, podíamos haber perdido la vida de muchos compañeros, o sea, lo más sensato fue media vuelta y de regreso. Todos, no sólo mi equipo, todos los diferentes equipos, todos bajamos. Al otro día hubo un segundo intento por parte de otros. Obviamente llevaron la cuerda. Claro, ellos llevan la cuerda, pero cuando nosotros bajamos.
Empezamos. ¿Qué pasa por tu cabeza en ese momento? Rabia. ¿Es.
Frustración? Es enojo. Fue todo, todo combinado fue fracaso. Con frustración, con furia, con enojo. Hice todo lo que podía hacer, o sea, no fue una avalancha, no fue una tormenta, no fue que no me adapté bien, o.
Sea. Exacto, tú todavía tenías para seguir.
Dando. Y yo decía ¿Por qué me? Me arruinaron en un enojo porque me arruinaron la expedición, este sueño de tantos años, todo lo que había renunciado. Y bajamos y obviamente pues yo enojadísima, dije ¿Sabes qué? Bueno, me dicen así de ay, perdón. ¿Y yo no, pero qué vamos a hacer? No, no, perdón, no nos coordinamos y no hubo cuerda, pero yo le quiero volver a subir. Y me no se puede, yo quiero volver a subir. Entonces voy con el segundo equipo en el que estaba Ver, en el que estaba Mike, en el que están todos, estaba Neil también y me dice, no, Neil si va a subir. Me dice, pero él es marine, él sí va a poder, le voy con ellos, regreso y subo. Ahorita que me estaba diciendo ¿Por qué no? Yo dije, yo sí subo. Entonces cuando comento con un sherpa de que quiero volver a subir, o sea, obviamente se ataca de la risa y me dice, por supuesto que no vas a poder. Y le dije, voy a subir, vuelvo a subir, le pido en esta ocasión subiste al día siguiente otra vez a los tres días. Este, le digo a. Me dice Henry, bueno, pero todo parece indicar, el reporte meteorológico nos indica que va a haber vientos muy fuertes. Me dijo, entonces solo te quiero decir que si hay vientos fuertes, pues te bajas. Y le obvio, o sea, nos bajamos todos. ¿Estás de acuerdo? No nomás yo. Es así como no nos vamos a arriesgar a lo tonto, pero quiero volver a intentarlo. Entonces me dijo, bueno, está.
Bien. ¿Y si estaban bajo el entendido que todos bajaban o te dijeron te bajas tú? Eso fue lo que.
Pasó. Me dijeron, si hay vientos, obviamente nos bajamos. ¿Estás de acuerdo? Le dije, estoy de acuerdo. Subimos campamento 1, campamento 2, campamento.
3. Subes desde campamento base otra vez hasta campamento.
4. No, no, vuelvo a bajar a campamento base a los 5400 y vuelvo a subir a los 7.90. Y cuando llego ahí, empezamos a organizar. Digo, si tengo que ser honesta, me costó, obviamente, pues ya estaba un poco más drenada, etcétera. Llego al campamento y empezamos a chequear. Estaban todos ahí. Empezamos a checar las botellas de oxígeno, ¿Donde están? Había dos botellas de oxígeno por cada uno. Entonces había diez botellas de oxígenO. Éramos seis. Y yo pues faltan dos. Hablamos a campamento base y les decimos, ¿Dónde están las otras botellas de oxígen o? ¿Hay alguien que no tiene o qué pasó? Y dijo él no, están todas. No, a ver, pues es que nada más hay diez y somos seis y nos tocan dos. Ah, no, dice Henry, no, es que Carla va a bajar. Y yo, perdón. Entonces me lo pasan. Y le digo, ¿Cómo que voy a bajar? Me dijo, no, es que habíamos quedado que si había viento, te bajabas. Y el reporte dice que va a haber viento. Y yo ¿Como? ¿No más hay viento para mí? Y me dijo, tú quedaste que así había viento, te bajabas. Y le dije, ¿Nada más va a haber viento para mí o nos bajamos todos? Dijo, todos siguen, tú te bajas. Y yo así de ¿Qué? Bueno. Digo, me da mucha risa porque en el libro de Bear Grylls cuando dice el niño que subió el Everest, ahí viene, dice. Entonces Carla se puso a decirle no sé cuántas cosas en español. Y yo, bueno, obviamente estaba furiosa. Y yo no. Quedamos en eso. Le dije, a ver, todo. Quedamos que si había viento, bajábamos todos. Me dijeron. Me dice este hombre, no, ellos son militares. Me dice, tú no, tú te bajas. Entonces empiezo a buscar ayuda con otras expediciones. Les digo, venden una botella, es mi segundo intento, por favor ayúdenme, nadie me ayudó, nadie me apoyó, entonces ya bajé. Bueno, o sea, ahí sí, con el corazón hecho pedazos. Yo siempre cuento que cuando mis amigas me decían, no, bueno, es que fulanito troneo, ya sabes, terminé con mi novio, me rompió el corazón, yo decía y eso no pasa. Claro que no existe. Bueno, eso ya. Te juro que sentí así crack, o sea, en el pecho fue de. No hubo apoyo, me dejaron sola, fue terrible. Entonces ya bajo.
Afortunadamente. ¿Cuando crees que lo hubieras.
Logrado? Hoy creo que todo es perfecto. Hoy creo que fue algo bien doloroso que reponerme, porque no solamente había sido el enojo de que en el primer intento no lo llevan a la cuerda, que al principio culpé a las personas y después asumir la responsabilidad. Oye, tampoco preguntaste quién la lleva, tampoco te involucraste en decir oye, la cargo yo, la cargas tú. Que ese ha sido un gran aprendizaje que me ha podido servir en dejar de asumir cosas y que muchas veces sucede en grandes empresas y por grandes ejecutivos que dan por hecho cosas.
Que no sé si has leído un libro de Joko Willink que se llama Extreme Ownership, es un Navy SEAL que aplica todo lo aprendido en los seals a corporaciones y justo habla de eso, nadie es responsable de nada más que.
Tú. Así es. Entonces bueno, fue mi gran lección decir, a ver, pues sí es cierto que no la llevaron y tú estaba, tú te cercioraste que la llevaran, tú sabías quién era la persona que le encargado, le preguntaste cómo te sientes, porque a lo mejor se sentía mal y dijo no la cargo, o sea, no hice nada de eso. Entonces fue como asume la responsabilidad que a ti te tocaba. En el segundo momento donde vuelvo a intentar y que no me apoyan, también dije a ver si lo vemos fríamente, obviamente este líder no quería arriesgarse, no quería que bajo su responsabilidad hubiera.
Un accidente, que porque subieras tú, ellos no hicieran.
Cumbre. Exacto, que tuviera que eso fue principalmente, que tuviera que poner en riesgo al grupo y que al no haber bajado, no haber logrado el primer equipo, su expedición no fuera exitosa y yo fuera un lastre. Lastre para los que finalmente si fueron exitosos. Y bueno, ya conocemos la historia del niño, era el más joven, todo fue maravilloso. Regreso a México asumir pues todo este proceso y fue cuando empiezo a decir, a ver, voy a regresar, voy a armarme de un equipo de personas que estén dispuestas a.
Apoyarme. Que ¿Cómo es tu proceso de sanación después de este corazón.
Roto? Pues cuando empecé a darme cuenta de justo lo que acabas de mencionar, de que no puedo ir por la vida culpando a los demás, que tenía que reconocer que yo no pregunté, que yo no, a lo mejor no estaba lo suficientemente preparada para subir y bajar sin oxígeno en mi segundo intento, que si yo hubiera estado lo suficientemente fuerte.
Eso no te hubiera.
Frenado. No me ha frenado, o sea, me preparé para hacer un primer intento sin oxígeno, pero no un segundo intento y hay sherpas que suben y bajan sin oxígeno, entonces el primer intento fue sin oxígeno, el primer intento lo subí, este hasta los 8.000 metros sin oxígeno y de ahí ya.
Subí. Y este proceso de aceptación suena muy maduro y como que suena.
Fácil. Muy doloroso. Es muy doloroso, a nadie nos gusta estar del lado del fracaso. Yo siempre lo cuento a manera de broma, de que nunca había noticias de montaña, te digo, yo tenía que ir y hacerle los documentos, y ese día sí me ponen en primera plana, Willock fracasa, y yo, o sea, platiquen de otra cosa, hablen del fútbol, o sea, yo la Willoc fracasa, una mexicana que ya merito, pero no lo logra, o sea, y ahí los tengo, y yo así de auch, o sea, dolía muchísimo y más porque había renunciado a muchas cosas, pero también había otra parte que me decía ahí sí, en la montaña vuelve a intentarlo, y me di cuenta porque al principio decía ¿Quién va a confiar en mí? ¿Quién va a creer en mí? Y empecé pensando ¿Cómo ves si tú eres la primera? Y ahí fue cuando dije, confía, ¿Tú crees que podrías hacerlo? No. Sí. ¿Crees que tal sí me fui a los? Yo regresé en julio, mayo. En julio, junio. Junio regreso a México, en julio me empiezo a entrenar otra vez con todo el dolor de mi corazón, y para septiembre yo estoy en el Himalaya otra vez, en otra montaña, en el Manaslú, en otro ocho mil. Entonces realmente fue como, a ver, va para arriba otra vez. Y después en diciembre estuve en otra montaña y dije me estoy preparando y voy a ir y me tengo que fortalecer, etcétera, y la única forma, como yo lo sabía hacer, era horas montaña. Es como cuando te tira el.
Caballo, te vuelves a subir y en 99 vas otra vez. ¿Pero por qué cambias de ruta? Porque ahora te vas por Tíbet. Porque es una ruta más.
Complicada. Así es, porque era mayor desafío para.
Mí. No solo querías lograrlo, ahora lo quería hacer más difícil. Así.
Piensas. No quería garantizar, no porque ahí era seguro, ni porque ay, sí, seguro subía, sino porque siempre está ese factor de decir, ay, esto ya estuve aquí. Yo ya no quería que el exceso de confianza me jugara a una mala broma, o sea, yo ya había subido hasta los 80 metros, había vuelto a subir, y dije, no quiero confiarme, no quiero bajar la guardia, mejor voy por una nueva ruta, Borrón y cuenta nueva. Lo que quedó en el pasado, donde me quedé, allá está. Esta es una ruta un poco más técnica, me voy a preparar de manera más técnica, es una ruta más demandante, voy a estar preparada, porque lo que te decía, lo que me faltó allá, lo voy a aplicar acá. Entonces, y si me llamaba la atención ir por una ruta que no había ningún ascenso iberoamericano por esa ruta, aparte hay menos gente, Había mucho menos gente, era técnicamente más demandante, era más respetable por los montañistas, es decir, no te estás yendo por la ruta por donde va toda la gente, sino vas por una ruta de los que sí son montañistas, entonces todo eso a mí me llamaba más la atención y por eso intento por esa ruta. En esta ocasión el equipo era más conocidos de amigos, venían un grupo de rusos con los que habíamos estado en el Manaslu, que habíamos conocido en el chollo, había unos amigos, un amigo argentino, otro amigo con el que escalé Ecuador, dos finlandeses, y éramos amigos, a diferencia del año anterior, que era un grupo en el que.
Yo. ¿No.
Pintabas? No.
Pinté. ¿Qué pasa después de que logras esa cumbre, o sea, ¿Qué se siente? ¿Primero cuéntame qué se siente estar en la cima del.
Mundo? ¿Qué se siente? Bueno, pues cuando llegué a la cima, lo que expresé fue, es tanta la alegría que no tengo palabras. Ojalá fuera poeta, ¿Verdad? Para poder expresar, Pero básicamente lo que se siente es una profunda gratitud, Te sientes bien chiquito, bien vulnerable, bien insignificante, como ser humano, pero a la vez estás en el punto más alto del planeta que te permite ver todo hacia abajo y te das cuenta de lo chiquito que somos, pero de lo grande que pueden ser nuestros sueños de de lo grande que se puede alcanzar. Pero en el fondo, en mí lo único que sentía era una gratitud muy profunda de todos los que creyeron en mí, de la naturaleza, de la montaña. Dios era un gracias que no cabía en mí. Y recuerdo que yo decía bueno, es que ni en 10 años termino de dar gracias. Y prometí en la cumbre volver diez años después, porque no creo que con estos pocos minutos que estoy en la cima haya podido ver todo lo que Leberes me tiene que mostrar. Y regresé 10 años después al Everest para hacer una ceremonia de agradecimiento como lo había prometido el día de.
Cumbre. Regresaste por el.
Sur. Regresé por el sur y la verdad es que en ese momento vi todo en retrospectiva y me di cuenta que el Everest no solamente me dejó ver la curvatura de la tierra o toda la cordillera hacia abajo, me dejó ver el rostro de mucha gente con la que trabajé después a través de los talleres y las conferencias, logrando sus propias metas, rompiendo sus propios paradigmas, alcanzando sus propias cumbres. Me dejó ver que no es sólo un ascenso lo que haces, es una conquista, pero interior, no de la montaña, sino de ti mismo, de descubrir qué puedes hacer, de saber que la gran maestra es la naturaleza y que muchas de las cosas que nos han enseñado en la escuela y en las universidades no son precisamente la naturaleza, que tiene millones de años aprendido en todo este proceso y te das cuenta que cuando el hombre, el ser humano, escucha su voz interna y potencializa su esencia, es capaz de hacer muchísimas cosas. Así que prometí trabajar con niños y regresé e inicié la fundación en el 2009 y este año se cumplen 20 años de que subió al Everest, 10 años de la fundación, 20 años de que subí el Everest, 30 años de que empecé con este asunto y la verdad es que han cambiado muchas cosas, han cambiado muchas cosas desde la misma naturaleza, ha cambiado los glaciares, han cambiado pues hay otras cosas, hay nuevos.
Retos. Quiero que me cuentes ahorita un poco más de todo esto que estás haciendo hoy. Pero me interesaba mucho. OK. Me imagino que el iba a poner entre comillas fracaso del primer ascenso te enseñó muchas cosas, pero también es sabido que atletas los mejores del mundo, incluido Michael Phelps, después de ser el atleta medallista olímpico más exitoso de la historia, terminando los juegos entra en una depresión profunda, como que se cumple la meta que lleva buscando cuatro años incansablemente y que de la hora que para ti hubo algo así. ¿Después del éxito todo el mundo.
Empezó a decirme yo bueno y ahora que? Ya no hay más para arriba, o sea ya el Everest ya no hay más para arriba. Y la verdad es que yo llegué con muchas ganas de seguir subiendo montañas y dije bueno voy a buscar la cumbre más alta de cada continente, los siete picos, los siete Cumbres. Y bajando empecé a subir las siete Cumbres, ya llevaba la Concagua, ya había subido varias veces la Concagua, entonces dije pues me voy por el Kilimanjaro, el Bruce y me enfoqué en eso. Mi meta era voy a hacer las siete Cumbres, después quería hacer otros ocho mil, pero en lo que estaba haciendo las siete Cumbres pues nace mi primer bebé. Y entonces ahí la vida también fue como me cambió. Tenía muy claro esta historia de Allison Hargreeves, una mujer fuertísima que subió el everest por la N, sin oxígeno y que al poco tiempo subió el K fuertísima y se mató en el K y dejó dos niñitos y yo decía, híjole pues yo no quiero mis hijos me recuerden como fue famosa y nunca tuve mamá. Entonces ahí sí ponderé, dije no puedo dejar la montaña porque amo la montaña, pero voy a enfocarme en mis hijos. Al año que nace mi hija, Tenía un año, año y medio, viene otra montaña que es mi segunda hija. Bueno nace Valeria y me voy a subir el Binzón en Antártica. Cuando regreso de Antártica ya no me faltaba una montaña para cerrar el Gran Islam. Me empiezo a preparar, en eso quedó embarazada de mi segunda hija y a la par me separo de mi esposo, entonces mi marido y vinieron otras montañas ahí me acuerdo que fue difícil, ya tenía, estaba embarazada, tenía un bebé, tenía un reto por delante, entonces mis montañas cambiaron, mis montañas voy a seguir, voy a sacar adelante a mis hijas, voy a luchar por ellas, voy a estar aquí primero que naciera, que naciera mi segunda hija, voy a seguir subiendo montañas y cuando pueda voy a terminar el Gran Slam. Al año y medio que nació Regina pude terminar el Gran Islam. Y después fue pues ahora sí que trabajar para luchar por mis hijas y para que estudiaran y para que tuvieran lo que tenían que tener. Y mis montañas empezaron a ser.
Diferentes. ¿Cuál ha sido el miedo más grande que has sentido en tu carrera como.
Montañista? Pues cuando casi me mato en el 98 en el Manaslu, que por segundos pensé que caí de espaldas, una avalancha me llevó y caí en una grieta. Fueron segundos en donde realmente dije, ya me maté. Y en el momento en que me di cuenta que no estaba muerta fue cuando más me aferré a la vida. Pero después, cuando nacen mis hijas, yo decía, otra vez tengo que prepararme más, porque en aquel momento en el Manas Loop, si me moría, pues igual y dos, tres me lloraban. Pero ahorita era como, híjole, se van a quedar solitas y necesitan una mamá. Entonces para mí la última montaña fue bien dura, no es una montaña tan alta, el Karstens son 4.889 metros, casi 5.000, pero una montaña más técnica en cuanto a escalada en roca. Me tocó tormenta eléctrica, pero lo que más me preocupaba era no regresar porque ya tenía ahí dos personitas.
Esperándome. Eso es algo que me interesa muchísimo porque bueno, me quedaba claro que tú o el grueso de tu carrera había sido sin hijos. Y como lo acabas de tú explicar, cambia completamente tu perspectiva de la vida cuando tienes hijos y sobre todo cuando hablas de cómo los educas, porque empezamos esta entrevista hablando de que tus papás, tu sociedad, tu cultura, tu escuela, tu religión te implanta reglas que rigen el resto de tu vida si no llegas a un punto en el que puedes cuestionarlas. ¿Tú cómo estás manejando eso con tus hijas? ¿Cómo has hecho para que después de los 8 años no dejen de.
Soñ? Pues cuando eran chiquitas, me acuerdo que cuando vive de expedición, que estaban chiquititas, yo siempre les contaba, o porque seguí subiendo montañas después del. Yo les contaba cuentos, pero los inventaba. Entonces ya sabes, este era un osito que su mamá se iba a ir a la montaña, entonces regresaba el osito y luego la jirafa también iba a la montaña y todos eran los mismos, pero siempre las mamás de los animalitos se iban a la montaña. Entonces me acuerdo que las mamás de sus compañeritas decían, es que, oye, mi hija se la pasa preguntándome que cuándo me voy a ir a la montaña, que porque tu hija dice que todas las mamás es normal que vayan a las montañas, entonces yo creo que lo vieran como natural, yo me iba a la montaña, otra gente piloteaba aviones, otra gente también es astronauta, o sea, nunca le dije, no había nada especial, ellas podían. Me acuerdo que mi hija chica siempre dice pues es que yo quiero ser astrofísica porque cuando yo vaya al espacio entonces la gente volteaba y le decía ja, ja, ja, o sea, pues ni que fueran muy buena en matemáticas. Y ella vio una película en donde este hombre muy brillante empieza como barrendero, entonces dice pues empiezo barriendo, me encantó porque finalmente no había límites, dice pues si no sé todavía de cosas de astronautas, pues empiezo barriendo y luego ya me vuelvo astronauta. Entonces es eso, es seguir diciendo si hay dificultades, pero tú sueña. Y yo creo que en eso.
Está de la misma línea. Creo que tú has hablado de dietas mentales y creo que esa es gran parte de cómo permitimos que nos metan estas ideas o reglas y tal vez son cosas que terminamos haciendo por mentalidad de ganado o por encajar en un lugar, pero todo empieza por nuestros pensamientos. Se dice que tenemos setenta, ochenta mil o noventa mil pensamientos al día, que 90% de ellos son los mismos que el día anterior y están influenciados claramente por lo que consumimos en términos de contenido. Yo llevo dos años sin oír noticias y no me entero de nada a veces, pero hay una frase de Jim Rohn que dice todos los días monta guardia a la puerta de tu mente. ¿Tú qué es lo que consumes o cómo cuidas lo que pasa dentro de tu.
Cabeza? De entrada, de entrada hago lo mismo que tú. No, no consumo chatarra, la verdad no consumo chatarra, no voy a perder mi tiempo, ni mi espacio, ni mi tranquilidad por comentarios, por pleitos, por. No. Trato de nutrirme con gente que me aporte ideas, que me aporte formas de pensar, conocimientos nuevos. Me gusta leer, me gusta leer mucho, pues de todo, ahorita estoy terminando un libro que me está gustando que es Liderazgo Regenerativo, que quedó perfecto, ya tengo la fila de libros ahí, pero está muy, muy bueno. Me gusta mucho leer de economía, me gusta mucho leer de todo lo que tenga que ver con regeneración. Estaba leyendo hace poco terminé uno de Burnout de un francés muy bueno, en donde habla de cómo nos estamos, porque hablamos del calentamiento global y no nos damos cuenta que finalmente nosotros somos parte de estas especies que también tiene un sobrecalentamiento por un exceso de pensamientos, un exceso de trabajo innecesario, de insatisfacción, hay muchas cosas que bueno, es lo que me gusta leer y ver de qué manera eso yo lo puedo utilizar para poder vertirlo y para poder ayudar a través de mis conferencias, a través de los talleres, realmente me gusta aprender para, para aplicar. ¿Qué hago? Hago deporte, todos los días hago dos horas y media de.
Deporte. ¿Qué.
Haces? Juego tenis y hago taekwondo. Mi nueva meta es que quiero ser cinta negra. Va y ahí voy, ahí.
Voy. ¿Qué se interesa.
Ahora? Amarilla. Estoy empezando, estoy empezando, pero sí estoy muy contenta. Este y además hubo montañas, o sea los fines de semana me voy a la.
Montaña. ¿Cuál es tu más.
Frecuente? Voy mucho al Nevado y al.
ISSSTE. Para alguien que quiere empezar, que bueno, ayer platicaba con mi esposa de esto y le decía nombre, o sea el Everest y le contaba la historia del 96 y el libro y esto y lo otro y le contaba de tus ascensos, le dije no hombre, yo voy a empezar por subir elevado a Toluca, que nunca lo he subido. ¿Me dijo cómo ahora quiere subir el Everest, estoy diciendo que no sé ni subir el Nevado de Toluca, no? ¿Cuáles serían los primeros objetivos que fijarías para un.
Principiante? Híjole, yo creo que el primer objetivo que les, que les diría es asegúrense de ir con alguien que tenga conocimientos. Ha habido varios accidentes en el Nevado precisamente porque la gente piensa que está chiquito y que no hay problema y se van con tenis y se van sin el equipo adecuado y ha habido varios decesos porque subestiman a la montaña. El nevado ya tiene 4.800 metros, la verdad es que no es una montaña pequeña a esa altitud. Yo he llevado mucha gente que de pronto si se marean, sangran de la nariz por la descompensación, mareos, etcétera. Entonces yo creo que sí es ir con una persona que sepa, que se preparen, que se hidraten muy bien y la Malinche es un buen comienzo. Ahora sí que hay varios cerros que pueden subir, no sé, en Coahuila hay varios, en Monterrey hay varios, en todos lados tenemos. Yo creo que el nevado sí hay que tenerle respeto, es un buen comienzo, pero hay que ir gradual, irte midiendo y si, con alguien que.
Sepa bien. Ahora cuéntame, vamos a entrar a ¿Qué estás haciendo hoy? Porque sé que das conferencias a empresas, tienes trabajo con los scouts, tienes tu fundación. ¿Qué es a lo que más le estás dedicando en estos próximos 12 o 18 meses, lo que más te.
Emociona? Lo que más me emociona hoy por hoy es el trabajo que estamos haciendo en alianza con la Asociación de Scouts, a la que alguna vez me incorporé para poder tener acceso a la naturaleza y de donde aprendí mucho. Y hay varios proyectos muy interesantes que se están haciendo, como tener proyectos que ayuden al desarrollo sustentable del planeta con pequeñas acciones. Una de las grandes, de los grandes aprendizajes que me daban los scouts era una buena obra al día, o sea, una, ya sabes, ayuda a cruzar a la viejita a la calle, ayuda, no se deja pasar a alguien cuando estás en la fila, una con una sola, si las multiplicas por millones de personas que hagan una pequeña acción, una pequeña decisión, esto se puede mejorar. Entonces, ahorita estamos con varios proyectos de los objetivos del desarrollo sustentable en varios aspectos, desde el cuidado de la naturaleza, desde erradicar la pobreza, alimentación para todos. Ahorita, por ejemplo, traemos un proyecto que el 12 de octubre estamos haciendo una convocatoria para, junto con Alimento para Todos, otra fundación, para poder recuperar lata, o sea, colectar latas, bolsas de frijol, de arroz, etcétera, para poderlo llevar a comunidades que lo necesitan previo a que venga diciembre, etc. En el tenor del Día Mundial de la Alimentación. Próximamente también me voy a ir, si Dios quiere, al Foro Mundial de Economía en Nueva York Sustentable, quiero ver cómo piensan los que le saben, para ver cómo realmente estamos buscando la sustentabilidad y la mitigación que se requiere a estas alturas. Y pues ahorita es lo que lo que me motiva mucho, trabajar con el liderazgo de estos jóvenes, son más de 40 mil jóvenes mexicanos que forman parte de los scouts. Seguir trabajando con los niños de la fundación, mis egresados, que son los líderes éticos sustentables, seguir aportando con ellos.
Son con los que te vas a.
Antártida, Trabajamos con jóvenes de escuelas secundarias públicas y con ellos se iban haciendo estos proyectos de ahorro de energía, de manejo de residuos, de reforestación, de recuperación de áreas verdes, de captación de agua pluvial, de. Y ellos presentaban las dificultades o las problemáticas que veían en su entorno. Yo no les decía que tenían que hacer, ellos identificaban la problemática, ellos daban la solución y una vez que impactaban de manera positiva a su entorno, entonces eso los hacía ganadores. Y participaban conmigo en expediciones al nevado, en expediciones a áreas naturales protegidas, se les daba una capacitación en San Miguel de Allende, donde tenemos la fundación, y ahí se les daba un curso de liderazgo, desde manejo, ahora sí que de herramientas en la montaña, manejo de cuerdas, fuego, carpa, toda la supervivencia. Y después hacíamos expediciones en áreas naturales protegidas. Y finalmente el equipo ganador, porque es caro, el equipo ganador tenía la experiencia de ir a donde nosotros hicimos la raíz del cambio climático, en donde ahí puedes ver qué es lo que está sucediendo realmente con todo este deshielo, con toda esta situación, las mediciones que hacen los científicos, visitábamos las bases científicas en donde nos explicaban cómo el CO se ha ido compactando en las diferentes capas de los glaciares, las investigaciones que se están haciendo, las proyecciones que se tienen, etcétera. Entonces era muy interesante que de primera mano lo recibieran estos niños chiquitos que nunca habían viajado, que nunca habían salido del país, nunca se habían subido un avión, nunca habían visto el mar, muchos de ellos, y de pronto estaban en Antártica, en donde están gente con la mayor preparación de todo el mundo, dándoles de primera mano la información que.
Pues muchos tenemos que leer en libros, qué buena.
Oportunidad. Pero finalmente era para que ellos se reconocieran capaces de ser agentes de cambio, multiplicadores del cambio. Realmente cuando ellos se reconocen héroes, porque ellos se veían a sí mismos como que habían logrado cambiar su entorno, habían logrado darle agua a su comunidad, habían logrado limpiar las calles, ellos se sentían héroes, tenían doce, trece años y sabían que habían logrado grandes cosas con su corta edad. Entonces eso, eso era pues muy gratificante.
Increíble. Karla, ¿Que tendría que pasar, regresando al concepto de éxito, para que te consideraras un éxito como.
Madre? Yo siempre he creído que el árbol se conoce por sus frutos, y yo soy el fruto de la educación que recibí de mis padres, del que me hayan apoyado, del que me hayan enseñado a esforzarme, a trabajar, a luchar de los valores que me dieron ellos. El día que veamos mis frutos, que son mis hijas, entonces podríamos pensar de qué era el.
Árbol. Si tuvieras la oportunidad de. Digo, has tenido varias profesiones, pero de cambiar de profesión, ¿Qué otra te gustaría.
Intentar? Híjole, soy varias cosas frustrada. Soy bióloga frustrada, soy astronauta frustrada, soy corredor de coches.
Frustrado. Corredor de.
Coches. Me encanta, me encanta. En algún momento cuando Audi fue mi patrocinador y hacíamos pruebas de manejo y que llegaron estos pilotos extraordinarios de Alemania para dar cursos de manejo y bueno, me enseñaron y estábamos en el autódromo haciendo. Bueno, yo decía, esto es lo mío, pero bueno, qué bueno que no, porque si me fue difícil conseguir patrocinios para la montaña con el automovilismo hubiera sido impresionante. No, creo que me encanta. Y sí, sí creo que ir al espacio y todo lo que tenga que ver con la ciencia me fascina que en esta vida, digo, todavía me quedan años por aprender, ¿Verdad? Y para acomodar la tecnología, pues a lo mejor no seré el astronauta, pero si nos da la oportunidad de viajar en alguna nave espacial, ya.
Con. Bueno, estamos a.
Nada. A nada. Entonces igual y se me cumple.
Ahí el logro va a ser.
Tener. Exacto. Pero bueno, ya Dios.
Proveerá. Oye, regresando al tema de automovilismo y de niñas, el fin de semana había algo increíble. Fui al campeonato nacional de karts aquí en.
México. La.
Conozco, es hija de una amiga mía y bueno, tiene seis años, lleva un año manejando karts. Es una máquina. La sigue Valtteri Bottas, que es piloto Fórmula 1. Y yo creo que ya puede cumplir ese.
Sueño. No, no, no, está lo máximo, la amo, Se me hace increíble. Ahí sí la confianza que tienen los papás y ella. Me encanta, me encanta ver estas chiquititas que están haciendo cosas increíbles y pues yo le apuesto a eso, a que cada vez más niñas nos estén dando lecciones de capacidad.
Impresionante. Sí, si pueden, síganla en Instagram, es Davina Galicia. Está increíble la niñita. Quiere ser respetuoso de tu tiempo, Carla, sé que te tienes que ir ya. Una última pregunta, se la hago a todo mundo que está en el podcast. Si tuvieras la oportunidad de escribir en el cielo un mensaje para que millones de personas lo vieran qué diría Deja brillar tu.
Luz. Eso.
Diría. Buenísimo. Creo que queda muy claro con todo lo que dijiste, que tú la encontraste y lo lograste. Eres una crack. Carla. ¿Dónde te puede encontrar la gente? ¿Donde puede.
Seguir? Mis redes es mi Facebook Carla Willock. En Instagram estoy también como Karla Willock. Y en mi página de Internet.
Carla Willow puntocom voy a poner.
Todo. Fundación Carlahuilo Org en Facebook.
También. Perfecto. Yo voy a incluir los links a todo lo que hablamos en Cracks la Carla con K, y ahí para que te puedan contactar, porque estoy seguro que mucha gente va a estar interesado en saber más de la fundación, tal vez contratarte para hablar en sus empresas, que haces muy bien. Y nada más que agradecerte. Muchísimas gracias por estar aquí. ¿Algo quieras.
Agregar? Te agradezco la oportunidad. Y bueno, a todos y cada uno de los que nos están escuchando, espero realmente que se den la oportunidad de plantearse cuál es su Everest, de no rendirse antes de empezar, de soñar cosas grandes. Y les deseo que en la cumbre tengan ese abrazo multiplicador de.
Éxito. Pues muchas gracias.
Caro. Gracias a.
Ti. Soy yo otra vez. Espero que hayas disfrutado esta increíble entrevista con Carla tanto como yo. Si te gustó, por favor suscríbete en iTunes o Spotify y califícanos con 5 estrellas para que más gente nos pueda encontrar. Suscríbete gratis a viernes de Cracks, que es el email que mando cada viernes y puedes hacerlo muy fácil también en Cracks la viernes. Quiero saber dónde escuchas Crack Cracks. Mencióname en tus historias de Instagram como y por ahí estaremos en contacto. Puedes también encontrar links a todo lo que hablamos hoy Carla y yo en Cracks la Carla. Carla es con K. Y eso es todo por hoy. Yo soy Oso Traba y espero que tengas una gran semana. Este episodio es presentado por Rocket Closet, el servicio que ha cambiado por completo la manera en que viajo para esquiar. Si llevas tiempo siguiéndome, sabes que mi deporte favorito es esquiar, y lo hago todo lo que puedo. Pero estar viajando de montaña en montaña con tu ropa y con tu equipo puede convertirse en un dolor de cabeza. Empacar, cargar, lidiar con aeropuertos y sobre todo, cargos extra. Bueno, pues hace tres años descubrí Rocket Closet y desde entonces mis viajes de esquí son 100% libres. De estrés. Rocket Closet almacena tu equipo en instalaciones seguras y climatizadas en las principales estaciones de esquí de Colorado y de Utah. A través de su app, puedes programar la entrega de tu equipo directamente en tu destino y recibirlo puntualmente cada vez. No más cargar con maletas gigantes ni perder el tiempo esperando tu equipo. Solo llegas, esquías y disfrutas. Además, su servicio cubre más que solo esquís. Puedes guardar maletas, bicicletas o todo lo que necesites, e incluso enviarlo a otras ciudades de Estados Unidos y Canadá con su servicio especial de Fede si quieres esquiar sin complicaciones. Para ti, que escuchas, cracks. Rocket Closet te ofrece 50% de descuento en tu primer año usando el código osotrava en ozotraba. Una vez más, rocketcloset. Com ozotraba. Este año he dormido mejor que nunca. Y no, no tuve que cambiar mi colchón. 8 sleep creó el pod, una funda inteligente que colocas sobre tu colchón actual y que transforma por completo tu descanso. Y la nueva versión, el POD 5 Ultra, regula automáticamente tu temperatura durante la noche para que duermas más profundo, sin interrupciones y despiertes con más energía, foco y claridad mental. Cada lado de la cama tiene su propia temperatura, desde 12 a 43 grados, así que si tú tienes calor y tu pareja frío, cada quien duerme como quiere. Y si roncas, el POD lo detecta y ajusta ligeramente tu posición para que dejes de hacerlo sin despertarte. Todo esto lo hace gracias a Autopilot, su tecnología de inteligencia artificial que aprende tus hábitos y mejora tu sueño cada noche. Y con el nuevo Health Check, también detecta alteraciones respiratorias, cambios en tu HV y latidos irregulares. Ahora también tienen una blanket y una funda de almohada con control de temperatura. Así que es control de temperatura absoluto. Literalmente, este año duermo mejor. Y eso lo cambia todo. Entra a sleep punto com osotrava 8 sleep se escribe con letra y usa mi código osotrava para tener hasta 8 mil pesos de descuento en el POD 5 Ultra. Y como siempre, tienes 30 días para probarlo en casa sin riesgo. Si no te gusta, simplemente lo devuelves. Ve a sleep com osotrava y usa mi código.
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