#084. Charlie Arturaola - Masterclass de Vinos, Cata y Maridaje
16 Dec 2025 · 92 min
This content was created by Oso Trava. This content was uploaded by Oso Trava. This is a podcast titled "#084. Charlie Arturaola - Masterclass de Vinos, Cata y Maridaje" recorded on August 23, 2020. It features a conversation between Oso Trava and Charlie Arturaola, an international sommelier and wine actor. They discuss Charlie's unconventional journey in the wine industry, his experiences, and provide insights into wine tasting and appreciation.
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Osotrava. Está bien. Los vinos caros del mundo, yo los acepto, los aplaudo, los tengo y no los tengo, los he probado y no los he probado. Cada maestro con su librito. Yo tengo los vinos que a mí me gustan. A mí me encanta desparramar el conocimiento de mis más de 32 años metido en el vino. Ese es el.
Mensaje. Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Hoy tengo como invitado a Charly Arturaola. Charly es un actor del vino y sommelier internacional con más de 30 años de experiencia como catador, profesor en la Escuela del Vino en Bordeaux en Francia y juez de concursos internacionales de vino. Además, Charly es un gran comunicador del vino que ha estelarizado dos películas, El camino del vino y El duelo del vino, así como varios programas y el más reciente de los cuales, The Wine Guys o Los chicos del vino está disponible en Amazon Prime. Hoy Charlie y yo hablamos de su poco convencional formación y me da una verdadera clase maestra de cómo catar y aprender a disfrutar cualquier tipo de.
Vino. Vamos a mi antojable entrevista con.
El Robin Hood del vino, Charlie.
Arturaola. Pues Charly, muchas gracias por tomarte el tiempo de platicar conmigo en una semana tan ocupada. Y tengo la suerte de que estés, como me dices, sin moverte mucho para poder hablar el día de hoy. Vamos a entrarle mucho a la historia, a tus viajes, a tu filosofía. Quiero entrar a que me. A ver, yo soy un neófito del vino y te voy a contar un poco la razón de mi interés. Pero antes de eso, quiero preguntarte ¿Por qué has dicho que te sientes como el Robin hood del vino? ¿Qué significa.
Eso? Bueno, porque te cuento, yo he tenido la suerte, Oso, de trabajar en 4 o 5 estrellas resorts, 4 o 5 estrellas hoteles, 4 o 5 estrellas, cruceros, barcos de pasajeros en el mundo, buenos restaurantes. Entonces siempre he trabajado para el 2% de los ricos, pero yo creo que el Robin Hood del vino, porque saco las experiencias que aprendí con la gente rica que compraba los grandes vinos del mundo. Pero también se lo puedo poner fácil a una persona que venga aprendiendo vino. Se lo puedo poner fácil en el sentido que sea entendible de hablar de una uva tan esotérica como puede ser una garnacha tintorera que viene del levante español, o de repente de hablar de una garnacha blanca catalana, una garnacha blanca del Languedoc. Yo creo que la gente hoy que aprende, debe aprender primero de las uvas, después de la región y después de la historia que hay atrás. Y luego tal vez está bien, los vinos caros del mundo, yo los acepto, los aplaudo, los tengo y no los tengo, los he probado y no los he probado. Y bueno, cada cual tiene su librito, como decía por ahí la jerga que cada maestro con su librito. Yo tengo los vinos que a mí me gustan. Yo colecciono los vinos del año 1994, aquellos que me gustan y aquellos que me dan satisfacción. Por una cuestión de mi carrera. A mí me encanta desparramar el conocimiento de mis más de 32 años metido en el vino. Ese es el.
Mensaje. ¿Qué es el vino para.
Ti? El vino es emoción, el vino es, en mi caso, es mi vida. El vino es conocer tal vez el mundo a través de una lupa, a través de una uva. Por ahí mi suegra antes de morirse me dijo, antes de ver la película en el festival de Napavali, me acuerdo, tú eres un emigrante de la UBA, porque tú como que te metiste adentro de un racimo, empezaste en Francia, rebotaste en el Caribe, después te metiste en un crucero y bueno, toda mi vida tal vez la incliné hacia. Tal vez, tal vez, tal vez. Ojo, tal vez puedo decir oso, que me hice fanático, pero me hice un hombre que no hacía otra cosa que leer libros. Leer libros y leer libros y tomar cursos. Tomar cursos y cursillos. Sí. Lo de la sommelierí vino mucho después, cuando decidí en los 90 agarrarla en serio la profesión. Pero durante 15 años yo servía vino porque ganaba dinero. Ahora cuando me di cuenta y me dijeron en un restaurante, no, el sommelier es Charlie. Y yo digo, no, yo no soy somería, yo soy un experto que tengo la suerte de haber recorrido el mundo, porque acuérdense, yo salí de Uruguay con casi 19 años a recorrer el mundo y me topé con una bodega. Ahora si no fuera por unos chicos méxico americanos de Chicago que me vamos güey, a tomar vino, una bodega. Y yo decía, mañana tenemos que trabajar y nos van a dar una tijera para cortar uva. Le digo, bueno, ahí yo no estoy en ese, yo no quiero cortar uva, yo no quiero callos en mi mano. Yo cuando era chico, mi padre me mandó con un pico y una pala con mis 11 años a una viña, tenía callos en 15 minutos. Yo no, no, una hilera, dos hileras, tres hileras. Y me decían, son a 10 pesos las hileras, te haces 100, te haces un platal de dinero. Y yo decía, así gana la gente al rayo del sol. Están haciendo una zanja entre medio viña y viña. Y ahí me di cuenta que la viña no era para mí. Lógicamente gocé esa noche, bebí mucho vino y me di cuenta que para mí lo más importante tal vez era gozar el vino, que el amor del vino me llegó. Hasta que un día, si te cuento lo que me dijo un francés de bigotes con mucho amor tal vez me se me ciela señor, si usted quiere hablar de vinos, tiene que saber de vino. Entonces yo lo miraba porque yo como comí como persona ayudante del hombre de vino. Yo agarré un trabajo un 14 de julio, me acuerdo, fue el 12, 13 y 14 porque venía la locura del fin de semana y me dice que la única forma de que yo fuera a una mesa y no me iba a permitir porque yo no sabía hablar de vinos. Entonces, oh, hay que saber hablar de vino para servir vino. Y me acuerdo, aparentemente lo que podía hacer era llevar las copas a una mesa al lado de la mesa. Lógicamente que esto es gastronomía, como dice 101, esto es gastronomía al estilo francés. Pero bueno, para mí tal vez lo más marcante de todo esto, oso, fue de que yo me acuerdo que esto es septiembre, octubre de 1982, veo a dos personas catando en una televisión, en un canal de televisión en Madrid, que uno decía, no, esto viene de las tierras, estaban catando, degustando jerez, esto es del Guadalquivir para aquí, del Guadalquivir para allá. Entonces, una de las cosas que yo dije ¿Cómo pueden ellos descifrar que un jerez sea de una parte del Guadalquivir y que otro jerez sea de aquí? Yo no, el paladar es una computadora. Entonces, bueno, tal vez mentalmente yo no puedo creer que yo pueda aprender esto. Y eso me quedó siempre en el tintero. Lógicamente que de ahí a convertirme en sommelier pasaron años luz, pasaron muchas.
Cosas. Cuéntame un poco ese proceso, ¿En qué momento empiezas a meterte a la restauración? Entiendo que ahí tuviste algún buen mentor a Don Raúl. Cuéntame un poquito de él. ¿Qué aprendiste y en qué momento caes como un experto de.
Vino? Lo más grande que fue hacer. Que hizo Don Raúl, Para mí lo más grande fue ¿Cómo se llama? Que me hiciera ir a la cocina a secar platos y a lavar trastos. Entonces yo decía, Don Raúl, ¿Cuándo estoy pronto? Me decí no, no, tú vas a estar pronto cuando yo te diga, no cuando tú digas. Entonces cuando me dijo que yo estaba pronto, increíblemente él me dijo que yo estaba pronto para poner mantequilla y para poner agua en las mesas. Pero él era un tipo de estos camareros italianos del sur. Él era, había crecido, había nacido en Argentina y había ido a rebotar de nuevo Italia. Y con su sobrino y su primo habían abierto dos restaurantes, uno en San Juan y otro en Santo domingo. Entonces, bueno, yo jovencito, con apenas 21 años, casi para 22, recién casado, bien novato, yo lo único que sabía era idiomas. Tengo la suerte que tengo unos primos de mi señora que me mira, si quieres ir a Santo domingo de San Juan, tú vas a hablar con Don Raúl y don Raúl va a tener un trabajo para ti, pero vas a ser una persona como un anfitrión, pero no vas a trabajar adentro. Pero un día viene un huracán y don Raúl se queda enganchado en San Juan. Bueno, que pongan al uruguayo, que pongan al uruguayo, que lo pongan de jefe de sala. Y yo digo, recién acabo. Bueno, si, te cuento. Me pedían, me pedían Tío Pepe y le daban José Cuervo. Yo me acuerdo, eso es una de las anécdotas que me decía. Me acuerdo un americano que estaba sentado en el bar, ¿Me das un shot de José Cuervo? Digo, no tengo. Pero veía la botella de Tío Pepe y le decía ¿Y quién es Tío Pepe, bueno, son parientes, José es el sobrino y tío? Pepe es un fenómeno porque lógicamente no sabía otra cosa que las cosas españolas, ¿No? Un día viene nada más y nada menos que Oscar de la Renta, porque yo trabajaba al lado de la Asociación Nacional de Restaurantes y Hoteles y venían casi todos los grandes restauradores, todas las grandes personas de restaurantes y hoteles que tenía Santo domingo. Y un día me oye, necesitan un metreí para la fiesta de Palacio de Don Balaguer. Y Oscar de la Renta tira la fiesta con Cartier y te quiere a ti. No te preocupes por el dinero, porque dinero va a haber. En aquella época eran 350 dólares, me acuerdo. Entonces quedó como una de las mejores cenas que hizo Palacio, Que hizo el Palacio de Gobierno. ¿Y quién era el metro 10? El uruguayo. El uruguayo y el Uruguay. Entonces tuve la suerte que allá por el 85 para el 86 me vienen a buscar de un barco, de un crucero, y para mí fue algo que, te digo la verdad, Oso, me cambió la vida. Decir lógicamente que perdí algo que muchos que han visto la película El camino del vino, perdí mi hijo. No verlo a mi hijo, me separé y entonces me cambió la vida no tener la familia que era importante. Pero bueno, estaba en el trópico, estaba en el Caribe y en ese momento iba avanzando en lo que era mi parte de profesionalidad, porque bueno, el haber trabajado para Oscar de la Renta. Luego me interesé por ir a la Eugenio María de Hostos, que era la Universidad de hostelería de Santo domingo. Después fui a la Montemar, donde hice realmente unos cursillos de flambé, unos cursillos de cómo trabajar la.
Sala. A ver, tú decides dejar todo lo que tienes y lo que habías construido, incluida tu familia. Claramente tus prioridades y lo que tu mujer de ese momento esperaba de ti no eran, no empataban. Y perseguiste tu propio camino a costa de dejar de ver a tu hijo por un tiempo. Y tú estabas persiguiendo una mejor vida, estabas persiguiendo dinero, porque lo has repetido varias veces, y no estabas persiguiendo hasta ahora una pasión, o si era pasión lo que te.
Empujaba. Déjame preguntarte algo, ¿Cuántas veces este año sentiste que te faltó disciplina, claridad o que simplemente no te alcanzó la energía para hacer lo que querías hacer? Si eres como la mayoría de la gente, no es que te haya faltado capacidad, te faltó un sistema, un entorno que te empuje, una estructura que te sostenga y sobre todo, un grupo que no te deje soltar tus metas. Por eso creé reto gánate mañana 2026. Esto no es un curso ni motivación barata. Es un sistema probado por más de 5 años y más de 100.000 personas para instalar en ti en solo 10 días los hábitos que definen a la gente que verdaderamente avanza. Dormir mejor, pensar mejor, moverte mejor, priorizar mejor y muchos otros más. ¿Para qué? Para que actúes como la persona que dices que quieres ser. Porque cuando ganas tu mañana, ganas tu día y tu vida entera. Este año vamos a tener el reto más grande de la historia. Arrancamos el 12 de enero conmigo en vivo a las 5 y 45 de la mañana y me acompañan expertos como Natalie Marcus, Alan Abruch, Juan Pablo Álvarez, Mercedes y Pilar Palomar, Rodrigo Herrera y Carla Berman para ayudarte a transformar tu energía, tu enfoque y tu identidad desde el día uno. Si estás cansado de arrancar el año con buenas intenciones y terminar igual que siempre, este reto es para ti. Puedes unirte desde solo 10 dólares o entrar al plan VIP donde tendrás sesiones exclusivas de Q a conmigo, además de muchas otras cosas. Pero solo hay 3.000 lugares VIP y se están acabando muy rápido. Si quieres que 2026 sea distinto, haz algo distinto. Arráncalo uniéndote al Reto Gana tu mañana 2026 en Ganaeldía. Com. Empezamos el 12 de.
Enero. Lo que me empujaba era tal vez el viajar, ¿No? No sé, tal vez habrá que volver a hablar de una infancia bastante dura donde tú naces, al menos yo, mi hermano y yo sin mamá. Mi madre murió muy joven, a los 37 años. Yo tenía casi 10 años, mi hermano tenía apenas 7. Entonces te quedas con una cosa sola. Cuando tú tengas 18 años, tu madre te ha dejado una herencia. Entonces esa herencia yo me la llevo a Europa. La parte mía me la gasto, no sé, en menos de cinco meses. Pero ¿Qué es lo que pasa? Que luego veo que todo es aventura. Y a medida que estás en Europa y a medida que estás viajando, las aventuras te dan mucho más estamina de que estar parado y que estar peleándote en tu casa con tu señora por una cuestión banal. Una de las cosas que me sucede, gracias a mi áurea de haber trabajado con Oscar de la Renta y con el gobierno de Santo domingo, me tienen a mí como no, tú deberías ser el Metroid de Juan Carlos, el restaurante Juan Carlos, el mejor restaurante de la ciudad. Y bueno, para mí eso fue algo que, cómo te cuento, llegar tal vez a la meca de la restauración de un restaurante castellano, donde venía el Rey de España, donde venía la Reina, donde venía hasta La Chilindrina venía, te puedo decir, porque me acuerdo que la Chilindrina venía. A mí se me caía la boca de ver gente tan importante, Sr. Maitre, Sr. Maitre, Señor Metre. Y yo digo maitre, bueno, no, yo era muy bueno, ¿Cómo se llama esto? En inventariar, hacer compras, administrar. Y bueno, ya te ponían el mote, ¿No? Como que era, ya eras el monstruo de la restauración. Me acuerdo como si fuera hoy, viene un tío que todavía me acordaré toda mi vida, Enrique Esme, que era un piloto, y me dice, yo necesito un tipo como tú para que venga conmigo a las islas del Caribe, Necesito ir a San Tomás, necesito ir a San Juan, necesito ir a. ¿Cómo se llama? Curacao, Aruba y también a San Martín, por eso mi hijo se llama Martín, y que quiero que tú, quiero que tú seas la persona que me elige los vinos que vamos a comprar y vender. Ahora, como digo siempre, yo no sabía que estaba sentado enfrente de un francés que tenía un pan abajo del brazo en Marigot, en una islita, y el tipo me decía, pruébate este vino, pruébate este otro, pruébate este vino, pruébate este otro. Y yo estaba en esos momentos, me acuerdo como si fuera hoy, tomando vinos Gran Cruz del 55, del 57, del 59, del 61, que es el año que yo nací. Yo me acuerdo que yo aprendí tomando Tempranillo en Madrid, a tomar vinos de batalla, de vinos de guerra. Yo creo que mi primer buen sorbo de vino tinto lo tuve a los 11, 12 años, cuando me di el lujo de no, yo no soy como mi hermano que toma vino con Coca Cola, yo tomo vino de verdad. Yo comienzo en una época en los cruceros a servir vino cuando los omelien casi no existían. Arriba de un crucero, cuanto más sabes de vinos, mejor te pagan. Y cuanto más puedes descifrar el vino, cuanto más puedes degustar, catar y tal vez tener tu coloquio con gente que sabes, más te enriquece el.
Corazón. Me gustaría adelantarme un poco al momento en el que decides convertirte en.
Sommelier. En el año 97 sale algo escrito en la revista The Wine Spectator, como todos saben, la revista más importante que tiene este país sobre vino, donde decía el restaurante Tulipano es uno de los diez mejores, las diez mejores cartas de vinos que tiene este país. Lógicamente no era número uno ni número dos, pero era la número nueve y era el único restaurante desde Washington hasta el sur que figuraba y el encabezado decía Charly Arturo maneja una carta con sólida eficiencia y profesionalidad. ¿Y entonces todo el mundo me llamaba a mí, me llamaban de Madrid, me llamaban de Roma, me mandaban, me llamaban de Milán, de Toscana, gente amiga y me decía saliste en el Wine Spectator? Entonces yo digo, sí, bueno, es lo que hago siempre digo administrar, yo compraba y entonces me acuerdo como si fuera hoy oso, que yo dije bueno, ustedes quieren que yo sea some de verdad, yo voy a ser ahora la persona que recibo el vino, yo arreglo todo el vino. Yo no voy a venir como todo el mundo que viene a las 3 de la tarde, yo voy a venir a las 11, me voy a las 2, vuelvo a las 6 de la tarde, estoy pronto para el teatro con la sonrisa. Yo vendo, arreglo los vasos, ustedes me limpian el resto de los vasos, pero yo a las 11 voy a mi casa, porque mientras ustedes salen a beber de noche, yo estoy pensando cuál es el vino que falta mañana y voy a administrar esto. Tenía este restaurante 600 selecciones de vino, principalmente italiano, tal vez unos 100 norteamericanos. Pero entonces en esa época, te hablo yo, 1998, después que sale todo, me acuerdo que a mí me hacen presidente de la Asociación de Sommeliers por ser una persona influyente en lo que era el estado de la Florida, me hacen presidente del Southeast, en una palabra. Y entonces digo, si, yo me voy a dedicar esto de lleno, no voy a empezar a estudiar, me voy a empezar a forjar dentro de lo que es la escuela de vinos de Burdeos. La carrera de Master Sommelier yo la hice hasta el segundo nivel, pero lo increíble que con lo que yo sabía de mis viajes, con lo que yo sabía de todo lo que había hecho hasta el año 1900, puedo decir 98, ya era suficiente. Primero para ser presidente de los hommeliers. Segundo que daba las clases de vinos italianos en la Universidad de Johnson Welles, aquí en el norte de Miami. Y para mí eso ya era muy aliciente de poder pasar mis viajes. La gente no se imaginaba por qué yo pronunciaba el italiano bien. La gente no podía creer, cómo puede ser que también este uruguayo, que habla más o menos bien inglés, que habla francés y ahora también habla italiano. Nadie sabía pronunciar la palabra Chianti clásico en esa época. Nadie sabía lo que era un Brunelo de Montalcino, un Barolo, o de repente un Barbaresco o un Agliánico. Y me decía, ¿Pero cómo puede ser esto? Bueno, yo tengo seis años y medio de crucero, tengo barco, yo recorrí casi tres años las aguas del Mediterráneo, y estuve alrededor del Mediterráneo trabajando por mucho tiempo. Entonces esto me pone a mí en serio a forjarme dentro de lo que yo sabía. Hay algo que he aprendido mucho y le digo a la gente joven, aprender de las uvas que te gustan primero. Es decir, si te gusta el Sauvignon, si te gusta el Merlot, el Cabernet o el San Giovesa. En mi caso es el Tempranillo, fue la uva que aprendí más cuando tomaba desde joven en.
Madrid. ¿Cuál crees que es el libro que más te marcó en esos momentos, en esos primeros años de volverte.
Experto? Yo creo que un libro, tal vez por decir el Oxford. Hay dos o tres libros por ahí, que son principalmente en italiano. Hay uno que es cómo los romanos tomaban vino, Roma Caput Vini, que así se llama el libro, Roma Caput Vini, habla de la desintegración del Imperio Romano, donde tú aprendes todo aquello que pasaba con el vino durante la conquista grecorromana, en la enotría, en la gran parte de la historia del vino, como dos civilizaciones, tanto la greco romana contra aquella que venía lógicamente del Levante, venía del Mediterráneo, este, de lo que es la zona de Gaza hoy, la parte del Líbano, la parte de Israel, de donde salieron muchas de las uva que venían lógicamente de la Mesopotamia, y otras que vienen del Cáucaso, que vienen subiendo por el.
Norte. Ahora cuéntame algo, a ver, yo por qué. Yo siempre he sido de estas personas que le huyen al vino. Me acuerdo de una vez.
Que.
Un político con el que estaba yo cenando, alguien de un puesto muy alto, me invita a su casa y me invita a su cava y me empieza.
A enseñar unos vinos y me saca.
Unas botellas de Vega Sicilia y yo como diciéndome, oye, mira esto y si quieres lo podemos abrir. Y yo la verdad le dije, la verdad es que ni lo abras porque no tengo ni idea de lo que me estás hablando. Ni lo voy a saber apreciar, no sé ni qué es. Si me lo quieres presumir, búscate alguien más a quien presumirle porque yo soy un verdadero neófito y olvídate de neófito, no tengo el más mínimo interés en el vino. Esto lo atribuyo un poco a que yo siempre he creído que tengo un muy mal sentido del gusto y del olfato. Ah, bueno, esto a ver, ¿Se nace o se entrena? ¿Se puede mejorar? Quiero entrar ahora a esta última fase. ¿Cómo puedes disfrutar, cómo puedes apreciar el.
Vino? Enséñame cómo puedes apreciar el vino. Bueno, primero hay que decir, yo por 11 años, desde el 2009, trabajé para una compañía importadora de Vancouver que yo era el paladar para, no sé, 2500 vinos por año. Y de esos 2500 vinos por año se colaban tal vez 100, 120 cada seis meses. Se colaban en el sentido que entraban al mercado de los 20 dólares canadienses. Mercado de los 20 dólar canadienses por hora. Aquí estamos hablando de 16 dólares americanos. ¿Pero qué es lo que pasa? Cuando tú tienes la oportunidad y como dije anteriormente, yo empecé tomando tempranillo de dos pelas, de dos pesetas, uno aprende a tomar lo que es bueno, barato y bonito y buen precio. Bueno, bonito y barato, como dicen acá los cubanos. Pero cuando tú tienes la oportunidad de tener el don del paladar, el don de degustar, lógicamente que todo eso se entrena y tú vas entrenando, vas entrenando tu paladar buscando, yo en mi caso yo busco cinco cosas que si a mí me dicen que el vino es tinto y que la uva es tal y tal, yo busco el color de esa uva que esté expresada dentro de la copa. Luego busco que la acidez esté, que el tanino esté y que también el balance del alcohol que dice la botella, lógicamente esté en.
Armonía. Platícame un poco más. A ver, vamos a entrarle a detalles porque todo va a ver, si es gusto podría ser muy subjetivo.
¿No? ¿Cómo puedes.
Identificar? Siempre subjetivo. Siempre subjetivo, lo que pasa que tiene que tener el mundo atrás, tiene que tener. Por eso siempre dicen el papel de que te dan a ti cuando vas a estudiar, que dice que eres sommelier, el diploma que te dan te dice que eres profesional de la bebida, nadie te dice que eres sommelier. El sommelier viene con la antigüedad dentro de la profesión. ¿Y como hay un dicho por ahí, quieres ser sommelier? Ve y cata 10.000 vinos y cuando vuelves te diré quién eres. Entonces cuando tú descifras, en este caso, por qué se dice testear el vino o por qué se dice catar el vino, la palabra testear viene del tat, del tacto, los franceses dicen el t, el tate de vin. Y esto digo, lo aprendo, contacto del vino, tienes tu lengua, en la punta de tu lengua tú puedes percibir el azúcar en los costados, en los laterales, puedes percibir, estoy tratando en este caso. Transmitir y traducir a la vez, donde el salado, lógicamente del mineral que puede traer el vino, de dónde viene, de dónde está hecho, lo puedas percibir lógicamente que en el centro de tu paladar, ahí puedes agarrar tal vez algo que es lo más importante, que es la acidez, lógicamente, y luego también el alcohol. Y bueno, dentro de esto yo siempre digo que este es tu paladar, acá en el centro está el alcohol, que ese es el esqueleto del vino, el tanino que va pegado a la acidez. Son esas tres horquetas como un arco, estas cinco cosas, como me decía a mí un gran master of wine allá en Londres, me decía ¿Cómo puede ser que un tipo como tú esté comprando vinos de un euro o de un dólar o de dos dólares? Digo, no, el paladar es el mismo al dólar, a los 100, a los 200 y a los 300. El asunto es cuánto tú sabes de vino para saber qué es lo que estás tomando. Entonces esas cinco componentes que te llevan a apreciar un vino, lógicamente que después está el bolsillo, Claro, ahí vamos al Vega Sicilia. Por qué yo siempre digo que a medida que el mundo se está poniendo cada vez más chico y cada vez más complejo y cada vez con más problemas, vamos a las uvas, señores, vamos a aprender cuál es el componente de una uva carné, el componente de una uva Chardonnay o de un Sauvignon, Blanc. Entonces, cuando tú tienes la oportunidad de buscar esos cinco componentes que digo, la armonía es lo que te hace decir a ti Ay, qué rico este vino. Nada mejor que explicarle a una dama o de repente a un muchachito joven decirle que por ejemplo, una uva tempranilla tiene gusto a fresas, frambuesas y pimientos. Claro, lógicamente es muy sugestivo, es muy personal decirle eso, pero ayudarle que dentro de eso. A ver, lógicamente, no sé, hay un libro que se lo recomiendo a mucha gente, no sé si se puede, si puede decir cosas ordinarias en esto, pero hay un libro que dice, o que se llama What the Nose Knows, qué es lo que tu nariz sabe, que tú sabes cuántos olores hay dentro de un olor. Pero todo esto, cuando hablamos de lo que es la base de ahí, bueno, yo creo que la gente va a mirar este libro, el libro básico del vino. El libro básico del vino que hicimos con Joaquín Parra en España. Es decir, si leen el prólogo, ahí está plasmado en ese prólogo, tal vez mi vida en cinco páginas, en la cual yo le he puesto pasión, le he puesto motivación. ¿Y la motivación cuál era? Aprender más sobre la misma gente dentro de lo que es una región, sobre la misma historia de lo que es una uva en una región, sobre toda la parte socioeconómica que hay atrás. Porque para que tú tomes una copa de vino hoy, que ya me está dando ganas porque se viene el jueves a la noche, te tengo que decir cuánta gente ha trabajado en esa copa de vino. ¿Te acuerdas que yo te decía que yo no quería callos en mis manos? Pero hoy admiro a esa gente. Hoy admiro a la gente que se mata al rayo del sol. Mi hijo Martín, el jovencito, el Benjamín, hoy con 35 años trabaja en una viña en Uruguay y me pa. Me dice así, que jodido trabajar en una viña. Le bueno, ¿Sabés lo que dentro de cinco años vas a poder hacer vino, Dentro de diez, quince años, quién te diga? Hasta te compras un par de viñas y te haces tu propio.
Vino. Ayúdame un poco, porque estoy seguro que hay mucha gente como yo, para la que el vino tal vez fue un tema intimidante, un tema que era muy exclusivo o que tenías que saber mucho para poder tomar vino. Olvídate. Para hablar, para poderlo tomar y para poderlo disfrutar. ¿Cómo puedo o cómo puede alguien empezar a disfrutar el vino? ¿Cómo elige una botella? ¿Cómo lo.
Prueba?
Guíame. A través de una.
Cata. A través de una cata, cómo no. Yo, por ejemplo, digo, tenemos un problema en este mundo del vino. Hoy más masters hacemos, más libros leemos y menos vinos tomamos. Y entonces cuando digo eso, digo, conozco muchas chicas, muchos hombres, amigos, digo hombres porque son gente hecha y derecha que cuando llega ahí arriba y tiene su título, dice esto no era lo mío, o no, Yo pensé que esto era todo de primadona. Digo, no, escúchame. Yo vengo de adentro, vengo del vino, vengo de descifrar, yo que sé, hago un chiste que va con una cata. Un día yo estoy en Boca Ratón, nada más ni nada menos, en el edificio más bonito que habían hecho en su época. El jefe nuestro, Don Wei Hosienga, que era dueño de los Miami Dolphins y venía casi toda la gente del fútbol y todo eso. Y un día yo tengo un tinto robusto. Tengo un tinto robusto con músculo, con buen carácter, un temperamento y una fuerza. Y bueno, era una mesa de una pareja gay. Me ¿Quién es ese muchacho? Tráemelo enseguida. Y yo no, no, espera un poquito. Estoy hablando de una botella de Sira o un vaso de giras australiano. Me ay, pero lo decís con tanta emoción que yo pensé que era un hombre que me iba a traer. Digo, no, ¿Como? Digo, el vino tiene ese link de emoción. Pero si yo tengo que guiar a alguien en una cata, digo no, compre un vino. Compre un vino que pueda ser asequible a su bolsillo. Número uno. Compre una uva que usted crea que va con su paladar o de repente con la comida que usted quiere tomar o que quiere maridar. De repente hay gente que ay, ¿Tengo que tomar yo vino blanco para comer un marisco? No, te puedes tomar hasta un Pinot Noir con un marisco. El Pinot Noir o el Tempranillo o el Sanyovese son uvas hermanas en el sentido que son más o menos tienen la misma cantidad de.
Taninos. ¿Me podrías aterrizar el concepto de taninos? Que creo que es el concepto todo mundo entiende tal vez acidez, entiende alcohol.
Taninos. El tanino es eso que viene del skin de la uva. El tanino sale de lo que es el pellejo de la uva cuando se exprime y todo conjugado en la copa, es eso que quema el esternón. Ahí está el.
Tanino. La gente creería que eso es el.
Alcohol. Ahí está. Que el alcohol lo tienes que percibir solamente en el centro de tu paladar. Como decía, aquí tienes el azúcar, aquí tienes la. Aquí en el centro tienes el alcohol. Porque el alcohol es lo que vuelve atrás, no es lo que quema, lo que quema es el tanino. ¿Pero cuando uno tiene la oportunidad de hablar y medir los taninos en la boca, vamos de nuevo al tacto, uno tiene la oportunidad de qué? De descifrar y poder tal vez hacer el breakdown de lo que. Ponte, como diríamos así a cualquiera que esté ahí escuchando esto, las tres cosas más importantes del vino, que son en este caso, la acidez, el tanino y también el alcohol. Entonces, si esas tres están al unísono, tú estás adelante de un gran vino. No estamos hablando de precio en este caso, estamos hablando de la armonía para guiar a una persona, de comprar un vino que sea 5 dólares, que sea 8 dólares, que sea 10 dólares. Es decir, la facilidad de adaptarse. Primero observar el color, segundo, observar la copa, observar el alcohol. El alcohol se puede medir de un vino, dentro de lo que es las capas del vidrio, se puede medir. ¿Cuánto nivel de alcohol? Como sabemos, hasta 15 grados podemos.
Ir. ¿Cómo descifraría alguien viendo el vino al darle vueltas, cómo se pega la copa, si tiene mucho o poco.
Alcohol? Bueno, si ves que el vino demora en bajar hacia el líquido de la copa, eso quiere decir que tiene mucho alcohol y que viene de una región muy caliente, de una región donde hay mucho calor. Si se desliza mucho más rápido, viene de una zona montañosa o de una zona húmeda. Principalmente lo vemos mucho en el norte de Sonoma, lo vemos en Washington, de repente lo vemos en el norte de Chile, que hay muchas regiones de ahí, en la zona del Iquique, en la zona del ILCA. Pero cuando hablamos de. Ves, esto ya es wine tasting, esto es degustación, pero aprendiendo lo que pasa con el alcohol, lo que pasa con el tanino y luego la acidez, que la acidez que es como si fuera como que te pica, no en la garganta, sino en las paredes de tu paladar. ¿Y lógicamente que nosotros que tenemos principalmente, tú eres mucho más joven que yo, pero las papilas gustativas que son? Si tienes 25 años debes tener como 20 mil, si tienes 35 45 ya te quedan 10 y tienes 45 55. Si te quedan 5 mil. Son muchas. Las papilas gustativas son aquellas que te van captando y son las perceptivas y te van diciendo a dónde va cada uno de estos componentes que estaba hablando principalmente anteriormente, que son las sidas, el alcohol y también el tanino. Y entonces a medida que tú tienes para un catador expediente, lo que está trabajando más bien son las neuronas y son esos archivos que tenemos de haber catado por más de veinticinco, treinta años. ¿Porque yo te puedo descifrar un vino, por ejemplo, me puedo tomar un vino a dos o tres días, me pasa con mi señora y me te acuerdas de este vino del otro día? ¿Cómo te puedes acordar? Porque yo me acuerdo de lo básico, pero dentro de lo básico me acuerdo como me dijo hace poco alguien, ¿Cómo tú te puedes acordar de un vino del año 61, si tú naciste en el 61? Digo no, porque yo he probado, si es Bordeaux lo he probado, pero si es de la Borgoña tal vez no, y si es México tal vez no, pero si es Argentina tal vez no. Pero he probado vinos y yo por ejemplo tengo medida, que son las medidas que tengo en mi paladar adentro. Entonces para una persona que comienza y que comienza de repente a desarrollar el paladar o tal vez buscando, primero buscando la uva que nos gusta, como decía, nos encanta el Sauvignon Blanc, bueno, vamos a hacer el Pacífico Sur, vamos a hacer el Pacífico Norte, porque hasta hay lugares en Perú que también ahí ya comienza el último lugar donde se hace.
Vino. Tú sugerirías por ejemplo, si vamos a empezar a aprender de vino, en vez de irnos y probar de chile dulce y manteca, como dicen en México, agarrar una uva y no una región y probar diferentes de una región, sino agarrar una uva y probar las diferentes regiones de esa uva para entender cómo.
Cambia de acuerdo a la geografía, la geología, eso es lo más importante. No quise entrar en eso, porque la geología lógicamente yo no sé, yo mido hoy por hoy a nivel enología, yo hablo con un enólogo y hablo de la escala Wilker. ¿Qué es la escala Wilker? Cuántas horas de sol. Tiene una región de vinos dentro de las conocidas La Rioja, Mendoza, digo Rioja España, porque hay Rioja Argentina también, Rioja España, Mendoza, Napavale, Toscana, Burdeos, tienen más o menos 2.500 a 2.600 horas de solución durante el año. Entonces, por ahí se mide la fotosíntesis de la viña, estamos hablando, lógicamente, esto es enología avanzada. Y luego tienes algo que también es la medida de Cuánta lluvia cae. ¿Cuánto cae? ¿Seiscientos miligramos de agua? ¿Novecientos o mil doscientos? Si nos ponemos a comparar Galicia, que está en el norte atlántico, con Nueva Zelandia, que está en el sur, en el Océano Índico, estamos hablando, diríamos así, de la misma cantidad de agua y de lluvia, porque eso es verde, verde, verde, verde. Porque cae más agua de la cuenta. Pero si estamos hablando, yo que sé, el norte chileno, donde llueve muy poco, que tenemos mucha sal en la geología. Después tenemos otra escala también, que son terrenos terciarios, terrenos cuaternarios. Tenemos terrenos terciarios que son. El otro día alguien me salió con eso en una. En una cata que estamos haciendo en televisión, digo, Pat, ¿Te imaginas hablar en televisión sobre 60 millones de años atrás, que es la época terciaria, o hablar de donde se hace Malbec en Argentina, que es la época cuaternaria, que son 24 millones de años atrás? Entonces, bueno, ahí ya te metes con el magnesio, ya te metes con esto, te metes con todo lo que hay en el suelo, y esto se complica.
Más. Algo que a mí me encanta de lo que tú haces, es justo lo que decías al principio, que tratas de aterrizar toda esta ciencia y lenguaje místico, inalcanzable, hiperespecializado, a lenguaje común, que me puede ayudar a mí o a cualquier persona que quiere empezar a probar vinos, a entender qué.
Buscar. ¿Claro, porque si yo te comienzo a hablar a ti, como dice un amigo, master o win en Napa, vale? Si yo te pongo a hablar de los 5 ácidos que tiene el vino para formarse, y solo por decir algo que es bien fácil y que todo el mundo habla hoy por hoy, que es la fermentación maloláctica, que es la más fácil de todas, qué es la maloláctica. Si tú. Si yo te pongo a hacer vino a ti, y tú no le pones el proceso de cambiar, malo, malo es ese olor a vegetal, y ese sabor a vegetal que trae el verde de la uva, y luego se convierte en una flotación láctica, que es la que convierte lo vegetal para lo que es ese tal vez, no sé, yo lo he probado en diferentes fases, la maloláctica, cuando está intomable, cuando está tomable, pero asquerosa, y cuando está bebible, puedo decir después que es como tomar leche sin cuerpo. Y bueno, ese proceso que son a veces entre dos, tres semanas, que está dentro de lo que se hace el vino, como siempre digo a la gente, yo me acuerdo en mi época de soltero, llevaba a mis amigas a tomar el juguito de la uva, cuando recién estaban trayéndola desde la viña, y tomas un jugo de uva, es espectacular. Ay, qué rico, yo quiero más. Pero a medida que van fermentando, donde se ponen lógicamente las levaduras, y eso se comienza a poner turbio, y entonces se convierte en alcohol, ya va cambiando el sabor, y ves que eso te pica en la lengua, Y lógicamente que hay levaduras y levaduras, lógicamente hay levaduras indígenas, que son de la misma uva, que hoy por hoy hay mucha gente que lo usa, muchos enólogos. Y después están las otras levaduras orgánicas, que lógicamente son las que hay que salir a comprar, que lógicamente las ves mucho más expresadas. Y para mí, que soy catador profesional, y dentro de todo me encanta la ecuación de lo que hay dentro de una copa de vino, me encanta poderlo descifrar y hacérselo fácil a una gente que está aceptada. A mí hay una amiga nuestra que vino hace poco a casa, me dice Charlie, La conozco hace 15 años. Yo en mi vida hubiera pensado que adentro, poniendo la nariz en un vaso de vino blanco, chacolí vasco, hubieran melocotones blancos y peras de invierno sin madurar. Y ahora cada vez que lo tomo y digo eso, y la gente me pero tú eres una experta. No, no, me lo enseñó fulanito, estaba yo.
Viendo. Seguramente la has visto y los conoces. Som. No, claro, s Y bueno, empiezan a describir el vino como piedras molidas. Digo, ¿En qué momento se pusieron a probar piedras molidas, granito aplastado? ¿De qué.
Habla? No, bueno, bueno, lógico. El asunto es que. ¿Bueno, ahí está, ves? Eso es importante, primero decirlo, segundo descifrarlo al que no sabe, pero son habla a un nivel de que la persona que va a mirar. Es decir, yo le digo a todo el ¿Quieres ver algo para matarte la risa? Porque lo hago no con ganas, pero salió bien. Hoy por hoy tenemos cinco estrellas. Se llama Los chicos del.
Vino. Sí, The Wine Guys, la estoy viendo, está en.
Amazon. Bueno, cuando yo le hablo a una bodega, que yo lo que hago principalmente es hablar de vinos para la gente que no el consumidor tanto últimamente más consumidor sí, pero antes era más la industria. Estamos en pandemia, la industria del vino está destrozada acá en este país, en Estados Unidos, cuando no van a haber restaurantes abiertos, cuando no va a haber muchos hoteles trabajando, esto va a ser un desastre por dos o tres años. Pero lo que yo te puedo decir, cuando hablamos de toda la parafenalia, no sé si se dice así, o toda la jerga, vocabulario que tenemos, es para hacerlo fácil, pero hay que hacerlo fácil descifrando y diciendo que a veces uno se pierde, como diciendo con un vocabulario que si bien es intrínseco y a veces también tan peyorativo, solamente se hace. Yo por ejemplo lo hago cuando estoy enfrente con gente de la industria, pero cuando voy a un consumidor que lo único que sabe hablar es no hablar, me gusta, no me gusta. Yo siempre digo, la forma de romper una fiesta de vinos o una degustación, es decir, hay dos cosas que tienen que saber cuánto cuesta el vino y de qué color es. El resto lo hacemos. Claro, después de los 15 minutos de tomarte vino y estar borracho, ya te gusta lo que venga. Yo que sé, tomo agua hasta de los jarrones, como decía una amiga puertorriqueña, me das el vino que tú quieras. Pero cuando uno habla, y principalmente nosotros que somos los de. Sí, prescriptores, como dicen en España. Eres un prescriptor, chato, tú eres un prescriptor, pero de la puta madre. Eres un fenómeno. Y bueno, fui a la universidad, nada más y nada menos que Albacete, a dar una cátedra sobre el vino. Y tuve la suerte también de ir a la facultad de Química, donde iba mi prima a dar clases, y me oye, la disertación tuya es un fenómeno. Pero digo, no, lo que pasa que yo vengo de adentro del vino, yo no me hice de un libro. Y te cuento una anécdota que le pasó a un amigo que lo vi hace poco en San Diego, Larry o', Brien, que vino a mi casa y se quedó, bueno, se hizo Master sommelier en año 1997, y me hablaba de la Borgoña como si fuera un fenómeno. ¿Y yo larry, pero cómo te conoces la Borgoña? Yo te aplaudo porque no es que la detesto, pero como yo no puedo comprar el vino de Borgoña porque no tengo dinero para los vinos de borgoña, no tengo 200, 300 dólares para pagar un vino de Borgoña. Yo sé que son buenos, los Admiro, pero por 200 dólares yo me compro, no sé, me compro unas cuantas botellas de vino Malbec argentino muy bueno, me compro unas cuantas botellas de vino chileno muy bueno, o tal vez Pino Noart, no sé, me puedo tomar hasta Neviolo de la bodega de las Nubes, o me tomo algo de Bruma, o me tomo María Tinto, que para mí son los 25 dólares mejor gastados que tiene México. María Tinto para mí es uno de los mejores vinos mexicanos que he tomado. ¿Pero cuando yo digo, la gente tiene dinero para pagar eso, no? Y tiene la oportunidad ofrecerlo. Ahora, esa parte pudiente, principalmente en este país es un 2 % dentro de la industria que tenemos, tenemos otro segmento que son un 11% de esa gente que te mira a la noche o en la tarde o en el Facebook o en el Instagram, o de repente en el Twitter, oye, mira, me estoy tomando esto. Ah mira, fulanito se está tomando esto y bueno, dice que cuesta 40 dólares. Por ejemplo, a mí me pasa en una página de aquí de la Florida, me sigue poniendo esos vinitos de 18.20$ que ahí puedo llegar. Claro, yo le llamo a esta casa The seller in the sky. Como dije, yo colecciono vinos desde el año 94. Yo me casé con 3.500 botellas de vino, mi señora me puso 600 de ella, ¿No? Pero ¿Qué es lo que pasa? Que yo colecciono vino. Mi padre se peleaba conmigo, me decía ¿Y tú qué haces con tu dinero? Bueno, viajo y compro vino, viajo y compro vino, viajo y traigo vino. Entonces hoy por hoy son documentos, porque a mí me gusta el vino añejado, que yo por ejemplo, soy de otra época, soy tal vez un poco antiguo, porque a mí el vino joven casi no me atrae, pero me gusta el vino que ha estado conmigo toda mi vida. Ahí te mandé una foto. Estoy haciendo un vídeo esta semana para un programa de televisión en Australia y me van a venir a grabar. Por eso te mandé la foto de esa mesa, ¿No? Que te puse ahí. ¿La.
Has visto? Sí, claro. Ahí tú estás.
Al fondo. Ahí está. Bueno, entonces voy a hacer una mañana, creo que van a venir por la mañana porque tengo que hacer unas cartas sobre Zinfandel y unas cartas de otras uvas. Pero cuando Yo hablo del 11% de la gente que es pudiente, que puede estar en las redes sociales copiando y viendo a ver qué etiqueta se puede, hay un segmento que es el más grande, el 87 % de la gente que tiene 20, 30, 40 y que de repente está celebrando el cumpleaños o el aniversario o quién sabe que, o se murió fulanito o se casó y tienen el dinero para una locura de una noche, una botella de champaña o una gran botella de vino de 80. 100 dólares. Y a esa gente es la que yo le digo, yo soy el Robin Hood. A esa gente yo le quiero hablar, a esa gente que no tengo ningún problema en oye, ¿Qué tomo esta noche? Tómate un Sauvignon blanc de Napa Valley. ¿Cuánto quieres gastar? Quince. Bueno, te consigo una de quince dólares, no te preocupes. Hace cuestión de seis meses, siete meses atrás, mi señora y yo estamos en un parqueo en Venecia y sale un tío de ahí, no sé si de Texas, no sé de qué pueblo era. ¿Tú eres Wine Guy? ¿Tú eres Wine guy? ¿Puedes sacarme una foto? Yo digo, pa, este hombre, mira la locura que hicimos. Me todos los vinos que tú me muestras en la televisión, yo voy y los compro y.
Están todos buenos. Justo te quería preguntar eso. Bueno, termina de contarme.
La historia, ¿No? Y entonces mi señora decía, vámonos que el parqueo se nos terminó, que nos van a poner una multa. Le digo, hay un fan que mira, imagínate en Venecia, un domingo con más de 10.500 mil personas en la calle, alguien te reconozca porque eres el hombre del vino de la televisión de los Estados Unidos. En español y en inglés, Creo que no sé si sale en español ahora. No, todavía sale en inglés. Pero lo más lindo de todo, que yo la pregunta mía, muy naif, muy estúpida, digo, ¿Pero tú compras la uva o tú compras el vino, la marca, dice no, no, si yo no encuentro la marca de la bodega, compro la uva? Pero igual son buenos. Entonces digo, bueno, esa era la idea porque ese es el problema mío con la producción. Lógicamente en ese programa de televisión yo no hice nada de dinero, fue una pérdida de tiempo grandísimo, pero cayó muy bien porque sigue dando vuelta y ahora quieren hacer otra. ¿Y yo le dije, no, yo no tengo tiempo porque como no sé si te comenté, yo estoy tratando de hacer una película nueva que se llama Los Espías del Vino, que es una locura, pero total, ahí sí que voy a poner mi nariz a funcionar y no sé si, no sé tanto que podría contar, pero yo soy Mickey García y soy un periodista que soy, como se dice? Espía. Y mi novia, encuentro de que mi novia tiene olor en la piel, que tiene el mismo olor y las enzimas que tiene un vino que estoy probando. Entonces ahí me convierto que alguien está haciendo fake wine. Pero bueno, eso es otra historia.
Para otro momento. ¿Para fake wine está también buenísimo.
Sour Grapes, no? Sí, sí, es una buena película, pero ojo, de lo que fue el libro a lo que es eso. Bueno, Sour Grapes es lógicamente una de las películas que tal vez, digo yo, de las mejores que se han hecho, pero hay mucha ficción ahí también. Ojo, hay cosas que no, pero bueno, fue bien empaquetado. Sabés lo que pasa importante atrás de cada película y cada programa. Y yo no sé, yo siempre digo, tengo la suerte de ser uno de los pocos hombres que tengo dos películas y dos programas de televisión, pronto tres y pronto tres películas. Pero bueno, que la gente tome más vino que eso.
Se está perdiendo. Sí. Ahora justo te quería preguntar, has hablado mucho de los rangos de precios. ¿Tú crees que hay un rango en el que el sweet spot para la gente como la que tú le estás hablando, en donde ya se pueden encontrar muy buenos vinos, ya se empieza a sentir la calidad y es donde tienes, digamos, mejor punch, mejor Bang.
For the Buck? Qué linda pregunta. Yo creo que 25 dólares para arriba es como debería ser. Ahora, yo no sé, como siempre, hace ya tiempo tengo el lema sigue la uva y luego lógicamente después te darás cuenta qué es lo que más te gusta. Yo no sé, para mí el mejor maridaje de uvas es qué Tempranillo con Cabernet o San Llovese o Cabernet o el Blend bordelés, pero con 25 dólares tú te puedes comprar un buen vino de Bordeaux, un gran vino español, te puedes comprar un señor Malbec. Y ahora me dicen, ojo, estoy hablando con otro muchacho amigo importador acá, distribuidor, que él sabe que a mí me gusta lo que hace la familia Robledo, lo que hace la familia Cejas, lo que hace la familia de los Maldonados, no sé si los conocen, son todos méxico americanos ellos que son vinos pero vinazos, que me oye, que Robledo te quiere mandar una botella de Chardonnay, pero una botella que costaba 36 dólares. Digo, si me manda la reserva. Yo soy catador, acuérdense, digo, yo trabajo, antes hacía mucho más, ahora menos porque no tengo mucho tiempo con esto de los programas de televisión, pero yo soy catador del concurs mundial, hace 6 años soy jefe de mesa, este año no voy a poder ir, tuve que hacer un vídeo casual ayer para mandar al norte a Bélgica. Y bueno, también soy de la American Fine Wine Competition y al ser de la American Fine Wine Competition yo pido todo lo que sea hispano, de toda la gente, cuando veo un apellido latino, ahí me meto el pico, como dice, meto mi nariz y digo, yo quiero catar esto porque quiero saber qué calidad está saliendo de Napa Valley, qué calidad está saliendo de Sonoma County y cada día son más. Yo creo que estamos hablando de 35 bodegas méxico americanas que ya hay en los valles de California, principalmente en el norte, sé que hay en Santa Cruz, sé que hay en Santa Bárbara y en Arroyo Seco, tengo un par de amigos también méxico americanos haciendo Siray Tempranillo. Tengo un amigo que hace el vino Cabrón, que así se llama, Cabrón, pero es un vinazo. Es un vinazo, vinazo, vinazo, que lo veo siempre en Telluride, en Colorado. Pero lo que digo que a los 25 dólares es cuando tú comienzas a ver un poquito más de trabajo, de verificación, lógicamente que como dicen por ahí, alguien dijo un chileno una vez y esto me dio risa, pero bueno, cómo puedes percibir French Oak, roble francés a 9.99, digo, ¿Qué mensaje me estás dando? Como diciendo, no existe un vino que a 10 dólares te pueden poner un sachet, una bolsita que tenga un poquito de polvito con olor claro, pero ahí, no sé, un día me peleé con un muchacho hispano porque me no digas todos los secretos del vino. Le digo no, hoy por hoy yo soy, ves, yo soy de la otra cosa. Yo soy un tipo que mi señora, por ejemplo, a veces me dice ¿Vas a tomar un vino verde de 4 dólares? Porque me encanta el vino verde portugués, porque también me casé.
En esa zona de Portugal, es el favorito.
De mi mamá. Sí, Bueno, yo digo, yo me puedo tomar tres botellas y a la tercera copa ya me siento entonado y quiero unos camaroncitos, quiero un choricito, quiero esto, quiero comer algo. Pero lo lindo es poder, por ejemplo, tener diversidad. ¿Pero qué es lo que pasa? Que yo, y esto es una anécdota verdadera que me pasa con un muchacho argentino que es muy, muy conocido en el ambiente en Buenos Aires, y me estamos en una cena de 400 personas sentados y me charly, ¿A qué hora sacamos el vino del frío? Y le ¿Por qué? No, no, más o menos media hora antes. Le digo, cuando se llene el salón y cuando comiencen a hablar por el micrófono y cuando veamos que los camareros están yendo con los platos a cada mesa. Entonces yo más o menos para penarlo, le ricardo, tú vas a ser el último que trabaja en la parte de atrás del salón. ¿Entonces a cada rato venías cuando sacamos el vino del frío? Le digo sí, porque no, si el vino está muy frío. Le digo, si sacamos el vino del frío, vamos a perder dos o tres en menos de media hora, como estamos en el calor, en pleno febrero en Mendoza, Vamos a perder 3 grados de frío. Entonces, cuando tú llegues a la última mesa, que es la mesa número 59, estamos hablando de mucha, mucha gente, tú vas a llegar con el vino cansado, perdiendo la vibración que tiene el vino, perdiendo la fruta que tiene el vino y también el empuje de lo que trae dentro de la botella. Lógicamente tienes que probarlo antes de servir y ver que la temperatura, porque ese es el trabajo de sommelier. Tú puedes ser sommelier, pero tienes que saber trabajar en el invierno y trabajar en el verano. Entonces me has dado, me has dado una cachetada o me has dado una piña sin mano, me dijo así. ¿Por qué? Dice, porque yo nunca me hubiera imaginado que mientras yo llego al fondo y yo tengo 8 mesas y 8 mesas de 8 o de 6, debes tener entre 48 y 60 y pico personas. Cuando tú llegas después de servir 15 minutos, tú has perdido los grados de temperatura dentro de la botella. ¿Y el sommelier es eso, el sommelier tiene que pensar, tiene que, como se dice? Visionar el servicio, lógicamente. Y bueno, ¿Qué es lo que sucedía? Perdías ratings y bueno, yo tuve la suerte que por 5 años estuve siempre con el rating alto, con los mejores puntos, con los mejores días libres, porque era todo basado en eso, ¿Cuántos rating trae? Los common cards vienen con todos los top. Y eso era lo que a mí me encantaba, porque siempre era una rivalidad entre portugueses, austríacos, italianos y franceses. Me acuerdo que había una sueca que es mi mejor amiga, que hoy por hoy es muy amiga de mi señora Catherine, y siempre me decía tú siempre ganas, tú siempre ganas. Digo, pero no es que siempre gano yo, lo que pasa que lo mío es la base del servicio. Claro, en aquella época era sommelier, era Wayne Stewart de piso. ¿Ahora qué es lo que pasa? Todo eso que ha cambiado hoy, que no trabajo más en un restaurante desde hace 13 años atrás, casi 14. Antes de casarme salí de los restaurantes y hoteles, me he dado cuenta que la única forma de adelantarme es primero catar más, segundo, tener la oportunidad de escribir más, tercero, viajar más y aprender de los lugares mucho más oscuros del mundo del vino, en este caso Moldavia, Hungría, Checoslovaquia, Eslovenia, de las uvas más esotéricas que existen en el mundo. Y es la única forma que un catador hoy por hoy oso, puede expandir y tener diversidad en el paladar. ¿A dónde buscas la acidez en una uva, como dice don Michel Roll, ¿A dónde buscas el alcohol, ¿A dónde buscas el tanino? Y luego están los, como dicen por ahí, los apócopes, decía Polo. Polo, apócopes de un vino. Las cositas lindas que tiene el vino, qué es el carácter, qué es la personalidad, qué es el aterciopelado. Hay alguien por ahí el otro día le esto es sedoso, es como un guante de seda. Y me ay, qué linda forma de descifrar el vino. Le bueno, Tiene el vino 14 años, macho, si ya está maduro, está maduro en la botella y tiene más de 12 años, ya tienes un vino que lógicamente que si te da y ha estado bien guardado. Yo te puedo invitar alguna vez que vengas por Miami a tomar vino de verdad, porque aquí hay muy buen vino en nuestra casa. Mi señora a veces está como dicen, spoiled que me ay, hoy quiero tomar Brunello. No, hoy quiero tomar Bordeaux. Pero bueno, aquí hay. Nos quedan, Después de casi doce, catorce años de casado, nos quedan todavía 2.500 botellas de esas 3.500 que.
Nos casamos, imagínate. Charly, hablaste de uvas y de valor, ¿Cuál crees que es la uva menos apreciada? Estas uvas que tú dices, es una calidad que todavía el mundo no se.
Ha dado cuenta. La uva menos apreciada, yo que sé, es por región. La uva menos apreciada tal vez para mí, que yo vivo en este país, yo que sé, es el Zinfandel y el Petit Sirá, que son dos uvas indígenas norteamericanas, que son dos uvas que tienen un historial de 110, 125 años en esta parte del mundo. Una mutación de petits, que para mí es una de las uvas que tiene tal vez más potencia. La única vez que me, no digo emborraché, pero sí me intoxiqué de una forma bastante fuerte en Napa Valley, tomando con un chef, me yo te voy a llevar a tomar mis vinos que son, hablamos de precio, 300, 400 dólares. Yo no puedo creer que un petit cueste esto. Pero claro, cuando fui a la casa me mostró las viñas enfrente de su jardín. Habían 4 o 5 hileras en su casa que eran de 1890 y 1869. Este chef lógicamente hacía, no sé si 10 barrilitos y traía petitsilat de diferentes nombres. Y yo digo, qué uva tan especial para aquellos que les gustan las uvas con potencia y con power. Y el Sinfandel es otra, hablo lógicamente en este caso de Estados Unidos porque vivo acá, es otra de las uvas que la gente malentiende porque siempre piensa que el Sinfandel tiene que ser un vino rosadito y blush dulzón. Pero realmente la verdadera cara de Zinfandel y tiene tanto que decir de lo que es el condado de Amador de Calaveras, de Sonoma County, donde hay viñas que tienen, yo que sé, 140 años atrás y hay familias italianas y familias norteamericanas y también familias alemanas que llegaron en la primera inmigración, en la época de la fiebre del oro, que ya tenían plantado en esa época sus uvas. Y son vinos que a mí me encanta decir. No tengo ningún temor de llevárselo principalmente a los amigos. Cada vez que viajo, o llevo Petit Será, o llevo Sin Fandel, o llevo también otra uva que mucha gente no cree, el Cabernet Sauvignon del estado de Washington, la zona de Columbia. Y luego por decir algo internacional, porque nací en Uruguay, pero la uva no es uruguaya, sino que la uva es de Madirán, el Taná. La gente no lo entiende, la gente si supiera lo que es el Taná para un pedazo de carne, para una buena parrillada, y todo está, como dicen por ahí, en cuánta difusión pueda tener una región, cuánto dinero tiene una región. Mira los buenos vinos que se hacen en México, mira los buenos vinos que se hacen en Guadalupe. Yo tengo dos o tres botellas de vino aquí en Las Nubes, que hace poco tomé un blanco que se lo dije al señor en San Diego, yo no puedo ni pronunciar el nombre, porque tiene un nombre, no sé, tiene un nombre indígena, el Blanco de las Nubes, que es un Chardonnay mezclado con otra uva un poco esotérica, pero cuando digo esto, hablo de aquellos que sabemos de vino, de esa ecuación. Volvemos a lo que hace un catador, es decir, imaginarse la familia, imaginarse la región, imaginarse todo el historial de cómo llegaron estas uvas a esta región. Y después lo que pasa en el vino. Como siempre me peleé en el comienzo de mis raíces dentro de la Somerí, me peleé con mucho enólogo argentino, mucho enólogo chileno, mucho enólogo uruguayo, porque me miraban como sapo de otro pozo y me decían ¿Por qué decís esto de mi vino? Porque eso es lo que a mí me pasa en mi paladar, me miraban raro, porque cuando tú haces tu cata, tú me la estás haciendo después que el vino salió de la barrica y lo pusiste adentro de la botella, y es así como salió. Pero dentro de la maduración, dentro, lógicamente lo que pasa en el vino, volvemos a lo primario, secundario y terciario, todo eso que se desarrolla, eso lo percibimos los sommelier, los prescriptores, y al tener la oportunidad de dominar el vocabulario y lógicamente los chips, lo que tenemos acá son esos 30 años que tenemos en el vino, y lógicamente que uno lo trata de empaquetar bonito y decírselo a la persona que va comenzando para que entienda. Yo siempre digo una de las cosas más lindas que me gusta cuando hago una cata en vivo con un micrófono, un laverdier y ando caminando entre la gente digo ¿Qué pensaste? Decime tres cosas del vino y me dice ¿Qué querés que diga? Yo que sé decir el color, si te gusta el color, ¿Qué te gusta? ¿Te gusta la fruta qué tiene Gustavo? ¿Albaricoque o tiene gusto a melocotón, tiene gusto a melón o tiene gusto yo que sé, a peras? Si es blanco lógicamente. Ah no, no, a mí yo no encuentro nada de eso. Bueno, sigue buscando y si no te gusta lo que encontrás en palabras, pero si al final no te quema y no te pica en la garganta y te gusta con la comida, entonces como siempre digo yo, el maridaje peor del mundo o el maridaje mejor del mundo para cualquiera que esté buscando sabores y buscando aromas, agarra un pedacito de salami y tómate una copa de coñac y tú verás qué rico es eso o agárrate un vaso de sinfandel, una copa de zinfandel y cómete un pedacito de chocolate blanco y tú verás que lógicamente hay algo que se llama el maridaje Y eso fue tal vez por qué yo estoy casado hoy con una mujer del vino que cocina muy bien, ella vino con cinco o seis botellas de vino de su compañía que se llama Vila Cafaggio, recién acabo de tomarme con ella 14 años de. ¿No, 17 años de un vino que ella me regaló a mí y se le caían las lágrimas porque el día de mi cumpleaños festejamos también el día de casado y me todavía tenemos esto? Sí, y hay mucho más. Le mostré esta botella de vino pero me tú que eres el máster catador, a ver ponme un vino para este, un vino para este y un vino para el otro, porque hoy, esta noche vienen los dueños de la bodega, viene el importador, viene la distribución y ella era broker de este vino y entonces yo digo bueno, le dije al chef vamos a hacer gambitas, langostinos, pescado y un plato fuerte de cordero. Entonces claro, era todo vino tinto y ella ay, me van a echar de este trabajo, ¿Cómo vas a poner carne con estos vinos? Uno era Cabernet puro, el otro era San Giovese puro, el otro era Cabernet blend y ella me dice de una forma muy preocupada si tengo trabajo después que termina esto, yo no sé qué va a pasar. Y bueno, el dueño de La bodega dice ¿Quién es este, como dicen acá, hablando en cubano de Miami, ¿Quién es este cojonudo que pone estos vinos tintos con esto, con un pescado, con un Hollywood, No sé cómo se dice en español, pero bueno, era pescado? Y yo sabía que mi chef en el restaurante este era muy bueno y entonces sabía con qué estaba trabajando. Entonces, con qué tipo de ingredientes. Y qué es lo que me dice él por qué usted pone un Cabernet que es tan monstruo, Cabernet, lo pone con este pescado. Bueno, digo, señor, no es el pescado. Usted tiene tomate, usted tiene aceite, tiene vinagre, tiene ajo y tiene caper berries, que son las alcaparras, las flores de alcaparras. Y el tipo me ah, pero usted es un maestro completo. Digo, no, no, yo era metredí y me convertí al vino por una cuestión, diríamos así, porque quería recorrer el mundo. Y al final me salió bien. Y hoy por hoy, lógicamente puedo decir, yo vengo dentro del vino. Pero le expliqué cada plato por qué el langostino tenía, por ejemplo, pedacitos de panceta ahumada saltados con vino blanco y también con jengibre. Y el tipo me yo nunca había comido langostinos con vino tinto. Entonces mi señora, que hoy soy, y no era ni mi novia en esa época, me estos tipos te quieren llevar nada más y nada menos que al James Bear Foundation House, a la casa del Food and Wine en los Estados Unidos, que por ahí andan colgados los diplomas. Entonces yo digo, esto es fácil, esto es lo que yo hago toda mi vida. Yo, por ejemplo, el mejor maridaje que yo he hecho lo hice con un. ¿Cómo le llaman vosotros a esto? Hecho de chocolate, ¿No? De.
Chocolate. El.
Chipote. El mole. El mole. El mole de Oaxaca. Estábamos con Olvera, estamos con Olvera haciendo un festival de los maestros del vino y la comida en Mendoza. Estamos nada más y nada menos un domingo a las 10 de la mañana. Me charly, ¿Qué vamos a poner con el mole, con esto que tenemos, la carne y todo eso? Le digo, estamos en una champañera, ¿Sabes lo que esta gente va a tomar? Y venían, había una fiesta de polo por la mañana, porque eso yo por casi seis, siete años iba todos los años a Argentina. Y de ahí salió, por eso salió el camino del vino. Y me decía, ¿Qué vamos a poner de maridaje, le estamos en la champañera de Moisando, hoy la gente va a tomar rosado y mole de Oaxaca? Oye, eso suena. Tú verás al rato cuando llaman arriba. Yo me había escondido porque lógicamente había que servir, me quiero que Charly venga a discutir y a decir por qué el mole de olivera va con esto y con lo otro. Entonces yo le digo, macho, es bien fácil, ustedes están hablando de un plato graso y yo le estoy dando una champaña que no es champaña sino un espumante argentino que se conoce ¿Por qué? Por la frescura, por las burbujas que son más grandes que las francesas, lógicamente que no es champaña y bueno, por la buena acidez esa cortante que tiene el espumante del sur argentina, lógicamente que los suelos, la geología y bueno, cuando uno comienza a explicar eso ya te vas por la tangente y nadie te quiere escuchar. Pero para mí, por ejemplo, le decía yo cuando digo, escúchame, otra de las cosas que yo he hecho como Maridal, no sé si alguna vez has comido tu avestruz, no sé si has comido churrasco de avestruz. Como Imu, ¿No? Imu, se le dicen imu, no sé cómo se le dice a mí vino un señor, bueno un señor vino, el marqués de Antinori y me dice ¿Qué vamos a comer hoy? Hoy se va a comer un churrasco de avestruz con dos huevos fritos arriba y un arroz de hígado de pollo. Y me dice el tipo, ¿Y qué vamos a tomar? Digo, no, usted va a tomar champaña rosé. Y el tipo mira champagne arrocé con un churrasco y huevo frito y me oye, tú eres el tipo más excéntrico, el maridaje que habré sentido en mi vida. Te digo qué es lo que pasa, que si yo te empiezo a buscar un vino tinto y te busco, claro, ¿Por qué? ¿Cuál es el tema atrás del maridar? Que nunca el vino sea más que la comida. El vino tiene que ir por abajo, el tono del vino tiene que ir por abajo, o tanto la acidez o tanto el tanino tiene que equipararse al nivel de la grasitud de la grasa de la comida o del sabor más punjante, más pungent que tenga la comida y el ingrediente, porque ahí también están los sabores. ¿Entonces bueno, por eso Charlie Arturo es Charly Arturo y para mucha gente que me hizo el otro día, tú no vas a tomar un vinito de rueda que cuesta $6,500? ¿Cómo que no lo voy a tomar? Seguro que lo voy a tomar, lo voy a catar y lo voy a describir porque ahí está el challenge, ahí está el desafío. Una persona que cata vinos de $2, $3 y $4. Yo que he trabajado 11 años para los canadienses en Vancouver, que más de una vez me peleaba con ellos, ¿Cómo puede ser que este vino que tiene 9 euros, tú le das 84 puntos y este que tiene un euro y medio le das 91? Le digo, porque está bien hecho y tiene los cinco componentes que puede tener un vino. Cuando un vino no tiene armonía puede estar flaby, que quiere decir que está como una amiba, que está sin balance. Entonces cuando un vino no tiene balance es porque tiene un problema de vinificación o que se le cayó al enólogo de repente un poco del pH o de repente se le fue la mano en las levaduras, porque a veces le pasa lógicamente que un batch no sea bueno. Y entonces bueno, y a ti te tocaron dos botellas que no son buenas. Y estos tipos se peleaban por tanto, tanto vino que no te imaginas de llevarse a su casa. Y me decían cuando terminábamos, estamos en un pueblo en Berke, en el sur de Holanda, porque se cantaba cada tres, cuatro meses. A veces era Holanda, a veces era Toledo, a veces era Bordeaux. Una vez fui a Brighton, cerca de la casa de la familia de mi mujer, estuvimos por toda Europa. ¿Entonces yo decía, ustedes se llevan los vinos para la casa? Están locos. ¿Me dice, pero hay que llevárselo porque a quién se lo va a regalar? Digo, si ustedes quieren. Yo en Toledo un día le regalé a un amigo que trabajaba para AT T en Madrid, le llevé 400 botellas. Que dice ¿De dónde la has robado? Le digo, no macho, es que yo cato y a veces queda una muestra extra y yo las regalo, yo no puedo. Un día llevé 10 casos a un vasco amigo mío en Valencia. Me charly, la robado. Digo, no pistón, ¿Qué voy a robar? Yo no me puedo llevar botella a casa. En casa y vino. A mí me gusta que los amigos míos, que la gente que toma lógicamente que pueda apreciar una copa vino tenga la oportunidad de tener la diversidad que tuve yo desde el comienzo, desde que salí de Uruguay, y como decía mi padre, mi padre me esperaba siempre en Uruguay con una damajuana de 3 litros de Tanat. Lo había acabado de conseguir y era de un lugar especial de Uruguay, porque después me decía, el que te enseña a tomar vino, digo, viejo, tenés razón, pero lógicamente a sofisticar el paladar uno lo aprende.
Durante su vida. Charly, creo que nos hemos extendido un poco y te quiero pedir una disculpa por eso. Creo que todo lo que me has platicado hoy, y a mí lo que me parece extraordinario es este ángulo de disfrutar, de compartir, de hacer el vino, una parte de la vida muy alcanzable, muy de todos los días. ¿Tú qué te gustaría pedirle a la gente que nos.
Está escuchando ahora? Que tomen una copa de vino, así sea vino de Greenlandia, no sé, Islandia. Yo creo que tomar una copa de vino es sentirse, no sé, hay uvas para las 24 horas del día para mí, ojo, lo digo yo siempre, siempre. El día que tenga tiempo. De repente todavía no me retiro, mi señora se acaba de pensionar con esta pandemia hace cuestión de dos meses. Yo digo que el día que pueda voy a escribir 24 horas, 24 uvas, 24 platos. Ojalá que lo pueda hacer, porque yo me imagino que aquellos, como dice alguien por ahí, una chef, escuché el otro día que me hay gente que come por la mañana un chorizo frito y se toma un chato de vino. Mi abuelo y mi padre, me acuerdo, en pleno frío se tomaban un chato, cuando digo un chato, una copa de vino, se comían un hígado saltado con ajo y perejil a las 10 de la mañana, que era un olor a ajo en la casa que mataba, y se tomaba una copa de vino y mi abuelo a veces dos. Y esto no era ni almuerzo, ojo. ¿Y entonces tú decías, cómo esta gente vive? Bueno, después te vas a España, te das cuenta que la gente a las 10 de la mañana se toma un chopito de anís. Y de esto en Italia también, en el puerto, yo que sé. Yo me acuerdo que temprano en la mañana, a las siete y media, salíamos del puerto de Venecia, donde yo oficialmente comencé a servir vino, porque estuve entrenando casi dos meses antes de cruzar el Atlántico desde Nueva York a Venecia y a las 7 y media la gente tomando Prosecco. Yo aplaudo a esa gente. El que toma prosecco a las 7 y 9 de la mañana, yo la aplaudo. ¿Por qué? Porque te comes un buen sándwich de jamón y queso de un pancito bien crocante y después cuando terminas un buen capuchino bien calentito y ya está como ese chipón para el día. Pero lo lindo es que poder decirle a la gente ahí afuera que bueno, ahí había una canción que decía el vino puede sacar cosas que el hombre se calla. Pero eso era una canción del gran Alberto Cortés que se murió el año pasado, que me acuerdo cuando trabajé por primera vez en esta gran cena de Cartier, él me decía, pibe, ¿Qué querés que te cante? Y yo le decía, Don Alberto, si se acuerda, le aseguro que va a comer bien y va a tomar bien cuando se siente con nosotros al final. Y se vino a sentar con el chef y conmigo, don Alberto Cortés y se acordó al final voy a cantar algo especial porque hay un paisano, dice acá, digo paisano porque es uruguayo. Y bueno, yo tengo que saludar a la gente que estaba en la cena del Dr. Balaguer, presidente de la República Dominicana y decía sí señor, el vino puede sacar cosas que el hombre se calla. Y yo creo que la sinceridad que hay atrás de una copa de vino, no sé, hay vinos, como decía, para todo rato. El vino de meditación es ese vino que lo tomas con ganas, lo puedes tomar solo, lo puedes tomar acompañado. Yo no sé, yo he tenido la suerte de de haberme casado con mujeres primeramente que no bebían las primeras dos, la tercera toma más que yo y ya vino dos veces a la cocina. ¿Como será que hay algún vinito? Porque realmente esta conversación oso, a mí me da sed, pero me da sed de ganas de verdad de poder poner un poco de lo que es mi vida, según un poco de lo que es mi carrera. Y tercero, tal vez, como bien dices, eso de compartir, de que si te gusta un vino lo puedes compartir con tu amiga, con tu compañero, con tu esposo, con tu esposa, con tu amante, no sé, el asunto es compartir una copa de vino Y yo creo que hoy por hoy, como está la vida, estamos en pandemia, yo sé, no se, pasen una o dos copas como dicen por ahí. Ah, te has tomado los corchos que tú ves en la foto que te han mandado, son todos los vinos que no hemos tomado desde que yo volví de Italia este año, el día 28 de febrero. Nunca había viajado tanto entre enero y febrero y las dos veces estuve en Italia y una vez en Francia y una vez en. ¿Cómo se llama esto? En Nueva Orleans. Y digo, parece mentira, hemos tomado vino. Pero bueno, el asunto es que. Y mucha gente me pregunta, ¿Por qué está tomando todos buenos vinos? La gente que me sigue en Instagram digo, porque en Italia este año me dieron el premio a la Comunicación del Vino Internacional, los sommeliers de Italia y me dieron una linda estatua del taller de los Medici en Grevin, Chianti en la Toscana. Y entonces cuando volví dije, quiero compartir con los amigos de mi pueblo porque estoy en una parte de la ciudad que hacía 30 años que no vivía en North Miami. Y entonces digo, voy a poner los mejores 60 vinos con mis mejores 60 amigos que vengan de la profesión del vino. Pueden ser periodistas, pueden ser bloggers, pueden ser gente que vendió vino, gente que compró vinos, sommeliers y mucha gente que trabaja vendiendo vino en las calles. Y bueno, como vino la pandemia no lo pude compartir, pero me lo estoy tomando de a poquito con mi señora porque ya salieron de la nevera. Pero bueno, no sé si se entendió, pero para mí que la gente tome una copa de vino y bueno, que tomen menos ron y de vez en cuando algún tequilazo porque un tequila es para poner los huesos en forma. ¿Como decía un amigo de Veracruz, Oye, te tomas un tequila? Digo, no, uno no, dos. Sí. Y.
Reposado, reposado, reposado. Charly, para cerrar, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo.
Vieran, ¿Qué diría?
En vino veritas.
En.
Vino veritas. Perfecto. Pues Charly, la verdad es que es increíble la pasión con la que hablas. Sé que podríamos seguirnos y me contarías mil historias y no terminábamos. La vida es. Espero algún día poder compartir estas historias contigo. Con.
Una o dos voy por ahí o. Voy por ahí o. Bueno, si todo va bien ya digo, la semana que viene hay una buena reunión con la gente de Discovery de ahí de México y la gente de Baja y la producción de ahí de Venice Beach de California, que es un tío uruguayo que trabajó mucho tiempo en telemundo que quieren que yo sea el conductor de esta locura que se llama. Que se quiere llamar Encenada entre Viñas. Vamos a ver, o.
Baja entre viñas. Voy a estar yo ahí en Baja en un.
Par de semanas. Ah, bueno, vete por Bruma y.
Habla con Lulu. Conozco Bruma, pero ten por seguro que me voy a dar una.
Vuelta esta vez. Bueno, no, no, mira, te digo de verdad porque Lulo la conocí trabajando para la familia Lurtón hace diez años atrás en Burdeos y estamos en San Diego y ella me mira y yo la miro y yo te conozco. Me ay, ay, ¿Cuánto hace? No me salía el nombre, pero Ojeda se llama, apellido Lulu y es la jefa enóloga y está siempre ahí y es la tía que es la mano derecha de los Lurtón. Y bueno, después no sé si vas por las nubes, que también se.
Toma buen vino. Sí. Que estaba viendo el vino que te gustó. Es este. Cuy K U I Y. Salone.
Y Sauvignon Blanc. Sí, sí, sí, sí, mucho. Y bueno.
El María Tintó. Bueno, y sabes que hablando de la mezcla que te gusta de Tempranillo Cabernet, es con ese vino de Santo Tomás.
Que me casé. No me digas así. Tempranillo carne. Eso es, eso es, como se dice, tal vez el mejor matrimonio de uva. Tempranillo tiene por un lado el esqueleto y tiene la estructura y el Cabernet le da el shape, diríamos así, a un vino que da para añejar entre 8 y 10 años. Si.
Lo sabes tomar. Pues, Charly, a mí también ya me dio sed. Un verdadero placer. Eres un crack. Gracias por compartir conmigo y espero conocernos.
En persona pronto. Cómo no, ya me tendrás al tanto.
De todo. Gracias. ¿Dónde pueden contactarte, Charlie? ¿Seguirte? ¿Cuál es la mejor manera de.
Estar en contacto? Charlie Wines. Que me sigan y si no vieron el camino del vino, que me digan o si quieres te la mando y.
Mandamos el link. Sí, la encontré en Tubi, que fue el único lugar donde la encontré. No encontré el Duelo del Vino, me.
Fue imposible verlo. No, el Duelo del Vino todavía no se vendió en esta.
Parte del mundo. Ya, bueno, entonces yo voy a poner el.
Link en Tubi.
Perfecto, muy bien. Y bueno, pues muchas.
Gracias, Charlie. Disfruta y.
En vino verita.
En vino veritas. Bueno, que paséis.
Bien. Hasta luego. De verdad que Charlie.
No es un hombre de pocas palabras. Y creo que nos pudimos seguir horas y horas hablando de sus aventuras. Si te gustó el episodio, compártelo con alguien usando el link Craks LA. También sigue Cracks Podcast en Spotify o suscríbete en itunes y califícanos ahí con cinco estrellas para que más gente nos pueda encontrar. Además, si nos dejas una reseña, puntos extra para ti. Mencióname en Instagram o Twitter con lo que más te dejo este episodio como Y no olvides mencionar a Charly como arleywines. Puedes encontrar links a todo lo que Charly y yo hablamos el día de hoy en Cracks LA. Eso es todo por hoy, yo soy Oso Traba y espero que tengas una.
Semana.
De Cracks. Salud. Este episodio es presentado por Rocket Closet, el servicio que ha cambiado por completo la manera en que viajo para esquiar. Si llevas tiempo siguiéndome, sabes que mi deporte favorito es esquiar y lo hago todo lo que puedo. Pero estar viajando de montaña en montaña con tu ropa y con tu equipo puede convertirse en un dolor de cabeza. Empacar, cargar, lidiar con aeropuertos y sobre todo, cargos extra. Bueno, pues hace tres años descubrí Rocket Closet y desde entonces mis viajes de esquí son 100 % libres de estrés. Rocket Closet almacena tu equipo en instalaciones seguras y climatizadas en las principales estaciones de esquí de Colorado y de Utah. A través de su app puedes programar la entrega de tu equipo directamente en tu destino y recibirlo puntualmente cada vez. No más cargar con maletas gigantes ni perder el tiempo esperando tu equipo. Solo llegas, esquías y disfrutas. Además, su servicio cubre más que solo esquís. Puedes guardar maletas, bicicletas o todo lo que necesites e incluso enviarlo a otras ciudades de Estados Unidos y Canadá con su servicio especial de FedEx si quieres esquiar sin complicaciones. Para ti que escuchas Cracks, Rocket Closet te ofrece 50% de descuento en tu primer año usando el código OSOTRAVA en OZOTRABA. Una vez más, ROCKET CLOSET. COM osotrava. Este año he dormido mejor que nunca. Y no, no tuve que cambiar mi colchón. 8 sleep creó el pod, una funda inteligente que colocas sobre tu colchón actual y que transforma por completo tu descanso y nueva versión, el POD 5 Ultra, regula automáticamente tu temperatura durante la noche para que duermas más profundo, sin interrupciones y despiertes con más energía, foco y claridad mental. Cada lado de la cama tiene su propia temperatura, desde 12 a 43 grados. Así que si tú tienes calor y tu pareja frío, cada quien duerme como quiere. Y si roncas, el pod lo detecta y ajusta ligeramente tu posición para que dejes de hacerlo sin despertarte. Todo esto lo hace gracias a Autopilot, su tecnología de inteligencia artificial que aprende tus hábitos y mejora tu sueño cada noche. Y con el nuevo Health Check, también detecta alteraciones respiratorias, cambios en tu HI y latidos irregulares. Ahora también tienen una blanket y una funda de almohada con control de temperatura, así que es control de temperatura absoluto. Literalmente, este año duermo mejor. Y eso lo cambia todo. Entra a sleep punto com osotrava 8. Sleep se escribe con letra y usa mi código osotrava para tener hasta 8 mil pesos de descuento en el POD 5 Ultra. Y como siempre, tienes 30 días para probarlo en casa sin riesgo. Si no te gusta, simplemente lo devuelves. Ve a sleep com osotrava y.
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