#107. Alex Rovira - Crea tu Propia Suerte
16 Dec 2025 · 97 min
Podcast episode #107 of Cracks Podcast (host Oso Trava) featuring Alex Rovira. Sponsors (Rocket Closet, 8 Sleep) open the episode. Rovira, a Spanish author and speaker born in Barcelona, discusses formative experiences (childhood, father's illness and death), his shift from consulting to writing and personal-growth work, and the origins of books like La brújula interior and La buena suerte. Major themes: the healing and creative power of language; difference between luck (azar) and "good luck" as practices/habits; kaizen (small daily improvements) and Pareto (focus on the vital few); selective generosity and choosing relationships; fear, action, and habit formation. Episode includes practical advice (habit formation, confronting fear, exercises) and closing promos (Rovira's digital school and social links).
Questions this episode answers
Episode #107, guest Alex Rovira.
January 31, 2021.
Rocket Closet and 8 Sleep (POD 5 Ultra).
More than nine million copies.
Chapters
Este episodio es presentado por Rocket Closet, el servicio que ha cambiado por completo la manera en que viajo para esquiar. Si llevas tiempo siguiéndome, sabes que mi deporte favorito es esquiar, y lo hago todo lo que puedo. Pero estar viajando de montaña en montaña con tu ropa y con tu equipo puede convertirse en un dolor de cabeza. Empacar, cargar, lidiar con aeropuertos y, sobre todo, cargos extra. Bueno, pues hace tres años descubrí Rocket Closet y desde entonces, mis viajes de esquí son 100 % libres de estrés. Rocket Closet almacena tu equipo en instal seguras y climatizadas en las principales estaciones de esquí de Colorado y de Utah. A través de su app, puedes programar la entrega de tu equipo directamente en tu destino y recibirlo puntualmente cada vez. No más cargar con maletas gigantes ni perder el tiempo esperando tu equipo. Solo llegas, esquías y disfrutas. Además, su servicio cubre más que solo esquís. Puedes guardar maletas, bicicletas o todo lo que necesites, e incluso enviarlo a otras ciudades de Estados Unidos y Canadá con su servicio especial de FedEx. Si quieres esquiar sin complicaciones. Para ti, que escuchas cracks. Rocket Closet te ofrece 50% de descuento en tu primer año usando el código osotrava en. Osotrava. Una vez más, rocketcloset. COM diagonal osotrava. Este año he dormido mejor que nunca. Y no, no tuve que cambiar mi colchón. 8 sleep creó el pod, una funda inteligente que colocas sobre tu colchón actual y que transforma por completo tu descanso. Y la nue versión, el POD 5 Ultra, regula automáticamente tu temperatura durante la noche para que duermas más profundo, sin interrupciones y despiertes con más energía, foco y claridad mental. Cada lado de la cama tiene su propia temperatura, desde 12 a 43 grados, así que si tú tienes calor y tu pareja frío, cada quien duerme como quiere. Y si roncas, el POD lo detecta y ajusta ligeramente tu posición para que dejes de hacerlo sin despertarte. Todo esto lo hace gracias a Autopilot, su tecnología de inteligencia artificial que aprende tus hábitos y mejora tu sueño cada noche. Y con el nuevo Health Check, también detecta alteraciones respiratorias, cambios en tu HRV y latidos irregulares. Ahora también tienen una blanket y una funda de almohada con control de temperatura, así que es control de temperatura absoluto. Literalmente este año duermo mejor y eso lo cambia todo. Entra a sleep com osotrava 8 sleep se escribe con letra y usa mi código osotrava para tener hasta 8 mil pesos de descuento en el POD 5 Ultra. Y como siempre, tienes 30 días para probarlo en casa sin riesgo. Si no te gusta, simplemente lo devuelves. Ve a sleep punto com osotraba y usa mi código.
Osotrava. Cuando tú reduces lo que te reduce, cuando tú quitas lo que te merma, llámale personas, contextos, situaciones. Cuando aplicas la regla menos de lo que me hace, menos me hará crecer. Tu vida crece. Y el principio de Pareto consiste en concéntrate en lo poco que te aporta un enorme.
Valor. Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y cada semana entrevisto a las mentes más brillantes.
Para dejarte algo único y práctico que.
Puedas usar en tu vida diaria. Hoy tengo como invitado a Alex Rovira, puedes encontrarlo en Instagram como lexroviraselma. Alex es un empresario español, escritor, economista, consultor y conferencista.
Internacional. Ha vendido más de nueve millones.
De copias de sus diferentes títulos, siendo.
Algunos de ellos número uno de ventas.
En literatura de no ficción en España y también en otros países del.
Mundo. En nuestra plática de hoy hablamos.
Sobre lo que podemos aprender de la muerte, de cómo enfrentar nuestros miedos y de por qué ser selectivos en todo, inclusive en nuestra generosidad, es lo mejor que podemos hacer por nosotros mismos. Vamos con esta visionaria plática con Álex Rovira. Alex, qué honor, muchas gracias por aceptar mi invitación para estar en Cracks. Sé que es tarde en España, pero te agradezco muchísimo el.
Tiempo. Un placer Oso, aquí estamos encantado y agradecido también por estar.
Contigo. Gracias. Alex, tú naciste en Barcelona, eres un conferencista, empresario, asesor, empresarios, escritor sumamente prolífico. Yo no entiendo a qué hora encuentra la gente para escribir tanto, pero cuéntame un poco de dónde vienes tú, Cómo tú naciste en Barcelona, vives cerca a un ¿Cómo fue tu.
Infancia? Yo nací en Barcelona, en el centro de la ciudad de Barcelona, el menor de tres hermanos, me llevo 10 años con mi hermano mayor que es médico y 7 años con mi hermana que es diseñadora industrial. Y nací en el seno de una familia muy unida, con mucho amor, mi padre una persona muy trabajadora, muy noble, una muy buena persona, hijo de una guerra civil que sufrió mucho en su infancia y en su adolescencia, pero que a diferencia de otras personas a las cuales el dolor las amarga, él tuvo claro que no quería traspasar a sus hijos. Todo lo que él había vivido, incluso procedente de mi abuelo o de la constelación, habían sido vidas muy duras y difíciles, con temperamentos muy duros y difíciles. Tuve la inmensa suerte de tener un padre, Gabriel, que ya murió hace dos años, que fue una persona extraordinaria y que me influenció en muchos sentidos para bien. Mi madre, Carmen, una mujer muy dulce, muy cariñosa, ama de casa, era lo que se llevaba en la época. Las mujeres no trabajaban, cuidaban a la familia y el papá era el que iba a trabajar. Mi mamá es una persona muy cariñosa, muy dulce, ama de casa, nunca trabajó, y era lo que se llevaba en la época. Y en ese entorno pues nací, viví y me crié en la ciudad de Barcelona, al lado del.
Mediterráneo. Bien. Has dicho, y siento mucho la muerte de tu padre hace pocos años, 2018. Has dicho que es uno de los momentos más difíciles, que fue una muerte dolorosa, lenta. ¿Cómo te cambia esa.
Experiencia? Te lleva a conectar con muchas cosas, cosas que las tienes en mente, que las ves venir, porque tú ves cómo mi padre murió con 86 años, 86 años y medio, y ves la vejez. De repente mi papá le diagnosticaron un cáncer, luego vino otro cáncer, luego se produjo una infección en el hospital y lo que le mató fue la infección, no el cáncer, y el tratamiento de antibióticos al que le tenían que someter para contener ese bicho que le metieron en un tubo dentro del hospital. Mi padre había sido un hombre fuerte, un hombre sano, un hombre físicamente fuerte, y de repente le vi reducirse de altura, encoger su masa muscular, la voz se le hizo más aguda. A él le costó mucho aceptar la. La decrepitud, y a mí también. No es que me costara aceptar, es que es muy doloroso ver que no se podía levantar por sí solo en muy poco tiempo. Y eso pues te lleva a conectar con la fragilidad, como en otros momentos de mi vida que he tenido que conectar necesariamente con la fragilidad por circunstancias de la vida y sobre todo cuando seres amados han sufrido graves enfermedades o se han ido antes de tiempo, cuando no toca y como lo toca. Y entonces eso, por otro lado. También me llevó a una profunda sensación de gratitud por estar con mi padre, por poder hablar con él. En los últimos meses de vida hablé mucho con él. Mi padre era un hombre reservado afectivamente, era un hombre que no era mucho de abrazar, ni de besar, ni de tocar. Pero a medida que se hizo mayor, especialmente con sus nietos, con mis tres hijos y con sus otros nietos, con mis cuatro sobrinos, se volvió muy demostrativo, especialmente con las niñas, le gustaba cogerles la mano. Y con los hijos, por ejemplo, pues nos decía te quiero, cosa que mi padre, yo no lo recordaba de nunca que me dijera te quiero, pues a mí me lo dijo antes de morir. Y esas cosas pues te hacen ver la vida en su fragilidad, en su desnudez. La vida es eso. Y fue especialmente bonito poderle acompañar y darle las gracias. Yo me siento muy afortunado por haber tenido la oportunidad de saber que él se estaba yendo, porque los médicos así lo dijeron, y por lo tanto, si quedaba algo pendiente, que no quedaba, pero se hubiera quedado, poderlo hablar en ese sentido fue muy duro. Como no, cuando muere un ser amado es muy duro, pero fue muy.
Hermoso. Me llama la atención esto que comentas sobre tu padre diciéndote te quiero y este sentimiento de no haberlo oído, porque también has mencionado mucho la diferencia entre intensidad y profundidad. El te quiero versus el te amo. ¿Tiene algo que ver con esta experiencia que tuviste con tu.
Padre? Es profundo que un padre te diga que te ama cuando no te lo ha dicho en toda la vida te lo ha significado. Pero porque él venía de un patrón cultural donde los hombres tenían que ser fuertes. Mi papá cuando se emocionaba, decía que se había mordido la lengua, que se había quemado con el café. Cuando en la comida de Navidad o en el cumpleaños de algún hijo o nieto, iba una nieta o un nieto y le daba un beso y los ojos se le ponían rojos y se le encharcaban, mi mamá le decí gabriel, ¿Qué te pasa? ¿Te has quemado con el café? Con ironía. Y él decía sí, ¿Qué pasa? Es decir, los hombres no podían expresar en esa cultura la ternura. La amabilidad sí que la amabilidad sí, pero la ternura, la emoción pura. Entonces, bueno, pues cuando. Eso es muy profundo. Eso es muy profundo. Cuando hay un encuentro así con alguien que de repente ves cómo van venciendo sus corazas, como el impulso de la vida va mermando, y eso le lleva a la persona a que le importe poco lo que puedan decir. Y es muy.
Liberador. A vivir más.
Auténticamente. Es Vivir más auténticamente, es ver como esa persona. Yo en ese sentido soy muy expresivo. Yo, mis hijos, les digo que les amo, les apapacho, me lo siento en la falda, incluso ya mayores, y soy muy demostrativo porque tuve el permiso de serlo, pero quienes no lo tuvieron. Y tú ves que van conectando cada vez más con su. Que no quiero decir que no estuviera conectado, pero que pueden expresar más desde su corazón, pues es algo que te sorprende, que te conmueve, que te alegra, porque también para él era muy liberador. Y fíjate que dos o tres días antes de morir, y fue una muerte súbita por un derrame interno, por un aneurisma de aorta, debido a todo el tratamiento que llevaba encima, que le fue debilitando toda la estructura, Dos días antes, los nietos le iban a ver muy a menudo, porque viven cerca mis hijos. Y les gracias. Les dio las gracias hablando. Gracias. Escogió la mano, se despidió. Él no sabía que iba a morir, porque fue súbito, se levantó por la mañana y cayó. Pero había algo en él que sí lo sabía, y fue muy fuerte. Yo estaba en Londres, y lo que pasó. Sé que puede sonar a La casa de los espíritus de Isabel Allende, literalmente. Parecerá realismo mágico, pero me pasó, y no es la primera vez que me pasa. Y yo estaba durmiendo, eran las seis y media de la mañana, casi las siete, entre seis y media y siete, y me despertó una luz. Una luz había entrado en la habitación, era un hotel inglés antiguo, el que reservé porque no había otras plazas, y había una lámpara de esas de cristales, una araña que le llaman, una lámpara tipo araña, con varios brazos y con varias lágrimas de cristal. Y pensé que era el reflejo de una luz que venía de fuera, de un camión de la basura o de un vehículo que hacía una maniobra, y que al dar a una de las lágrimas me impactaba. Y no, yo abrí los ojos e incluso era una luz rutilante, como si la pudiera tomar. Y me acuerdo perfectamente que hice así. Y la luz centelleaba, estaba como latiendo como viva, como si la estrella Venus en un. Como si el planeta Venus, como la estrella del atardecer o del amanecer rutilante entrara, pero de un tamaño mayor, del tamaño de una nuez que se sitúa a un metro. Y tuve la certeza que era mi padre. ¿Entonces dije papá? Y la luz se desvaneció. No pasó ni un minuto que sonó el WhatsApp y era mi hermana Ana y me decí álex, llámanos. La llamé y le papá acaba de morir. Me dijo ¿Cómo lo sabes? Y yo le dije se ha venido a.
Despedir. ¿Te puedo explicar lo que me acabas de hacer sentir.
Alex? Porque es verdad. Si no fuera verdad, no sentirías el enchinamiento de la piel. Yo te lo estoy contando y la tengo te golpe. Porque fue así, fue exactamente así. A mí me pueden decir que eso fue una. Que fue un condicionamiento. No, no, eso fue tan real como que estoy hablando contigo y estoy tocando el touchpad de mi ordenador, o sea, eso fue real. Lo que pasa que bueno, que hay que vivirlo para creerlo, pero fue así. Yo estaba muy unido a mi padre, muy, muy, muy unido. Había una complicidad enorme que seguramente viene de muy lejos y ahí nos volveremos a encontrar. Yo tengo la certeza de que esto no se acaba.
Aquí. Déjame preguntarte algo, ¿Cuántas veces este año sentiste que te faltó disciplina, claridad o que simplemente no te alcanzó la energía para hacer lo que querías hacer? Si eres como la mayoría de la gente, no es que te haya faltado capacidad, te faltó un sistema, un entorno que te empuje, una estructura que te sostenga y sobre todo un grupo que no te deje soltar tus metas. Por eso creé reto ganato mañana 2026. Esto no es un curso ni motivación barata, es un sistema probado por más de 5 años y más de 100.000 personas para instalar en ti en sólo 10 días los hábitos que definen a la gente que verdaderamente avanza. Dormir mejor, pensar mejor, moverte mejor, priorizar mejor y muchos otros más. ¿Para qué? Para que actúes como la persona que dices que quieres ser. Porque cuando ganas tu mañana, ganas tu día y tu vida entera. Este año vamos a tener el reto más grande de la historia. Arrancamos el 12 de enero conmigo en vivo a las 5 y 45 de la mañana y me acompañan expertos como Natalie Marcus, Alan Abruch, Juan Pablo Álvarez, Mercedes y Pilar Palomar, Rodrigo Herrera y Carla Berman, para ayudarte a transformar tu energía, tu enfoque y tu identidad desde el día uno. Si estás cansado de arrancar el año con buenas intenciones y terminar igual que siempre, este reto es para ti. Puedes unirte desde solo 10 dólares o entrar al plan VIP, donde tendrás sesiones exclusivas de Q a conmigo, además de muchas otras cosas. Pero solo hay 3.000 lugares VIP y se están acabando muy rápido. Si quieres que 2026 sea distinto, haz algo distinto. Arráncalo uniéndote al reto Gana tu mañana 2026 en Ganaeldía. Com. Empezamos el 12 de.
Enero. La muerte de tu padre ciertamente no es la única muerte. ¿Que te ha cambiado, que te ha impactado? Tú empezaste a escribir derivado de el fallecimiento de alguien. Cuéntame un poco de.
Eso. Wow. Estás muy bien documentado y eso se agradece muchísimo. La brújula interior, que fue mi primer libro, no tenía vocación de ser un libro. La brújula interior la comienzo a escribir como una serie de apuntes cuyo catalizador es decir, ¿Por qué comienzo a escribir? Yo no escribía. Yo no escribía. Yo era un profesional de la consultoría que me iba muy bien. Tenía mi despacho profesional, teníamos casi 50 empleados, servíamos a las principales firmas de todo el mundo a nivel empresarial. En un momento determinado, yo era muy joven, yo tenía 27 años cuando se catalizó todo esto. 27. 28. Es decir, estaba a punto de hacer los 28, pero yo juraría que esto fue en diciembre. Si, todavía tenía 27. Y entonces se produjeron dos la vida y la muerte. Por un lado, el anuncio del nacimiento de nuestra primera hija, Alaia, que ahora tiene 23 años. Y por otro lado, un buen amigo mío que era cliente, una persona a la que yo apreciaba mucho, con 32 años, creo recordar que tenía Josep José, aparcó el coche en su casa, llegó de noche, aparcó el coche, era una persona muy fumadora, eso sí, pero era joven, tenía dos niños pequeños, aparcó el coche y murió fulminado de un infarto. Entonces, en el mismo día, por la mañana, nos confirma el ginecólogo que vamos a tener nuestra primera hija. Y al mediodía recibo la llamada de la muerte de este amigo inesperado. Entonces, eso provocó algo. La vida y la muerte en un mismo momento. La vida de tu primera hija deseada, buscada, amada. Un milagro pero también la tragedia de una persona joven apreciada que de repente se va. Y tuve a raíz de ahí estuve evidentemente un tiempo de duelo, pero hacia la primavera un día tomé una libreta con la que yo iba a ver a mis clientes y tomaba notas. En aquel momento no existía el iPad ni nada parecido, y comencé a escribir y de esos apuntes salió el que sería mi primer libro y que todavía sigue vivo. Y mira, hoy mismo me han escrito dos personas que me parece increíble, porque han pasado 20 años y cada día hay correos sobre La brújula interior. Quizás se me conoce más por La buena suerte, por el libro La buena suerte, pero La brújula interior ha tenido un impacto muy fuerte aparentemente en muchas.
Personas. Entiendo que ese libro, tal vez durante el proceso de escritura o de ya materializarlo como un libro en sí, fue un ejercicio tuyo también medio de reinventarte. ¿Qué querías cambiar en tu vida en ese.
Momento? Esencialmente fue así, es decir, exactamente, fue un libro que nació, porque fíjate que normalmente tú no te cuestionas la vida hasta que una crisis emerge en tu propia vida. Es decir, a veces el sufrimiento puede ser tremendamente productivo. Hay sufrimientos estériles, hay sufrimientos que si no sacas conclusiones de ellos, si no reflexionas, si no te llevan a una acción determinada, podríamos llamar que no son, que no son productivos, que son estériles. Pero hay procesos de sufrimiento que pueden ser radicalmente transformadores, radicalmente catalizadores y productivos. Y yo en aquel momento vivía una serie de circunstancias en mi ámbito profesional que no me hacían estar a gusto desde el temperamento de una persona que era un jefe, que era una persona que tenía cosas muy buenas, pero también tenía cosas muy complicadas, hasta la tarea que yo hacía. Yo estudié marketing, investigación de mercados, me iba muy bien, se me daba muy bien, pero no era mi vocación. Yo quería haber sido médico, pero mi hermano mayor estudió medicina y cuando me tocó a mí, mi papá me dijo Álex, ayúdame en el negocio familiar, un pequeño negocio de artes gráficas, de imprenta, que iba bien, pero era pequeño. Y bueno, yo decidí hacer eso, pero no era mi vocación. Mi vocación era sanar. Era sanar, era cómo evitar el dolor, cómo sanar. Yo quería ser médico, pero claro, yo estaba ya casado, iba a nacer Mi primera hija. ¿Cómo cambias de vida? Entonces ya tenía mis compromisos hipotecarios y ahí pues en el fondo, esas cartas a la brújula interior, que son cartas al lector, eran cartas también a mí mismo. Y en ese proceso, que en paralelo transcurrió con un proceso de psicoanálisis muy fértil, pues se produjo una transformación en muchos sentidos de mi vida. Transformación que periódicamente siempre hago yo, cada ciclo natural, cada seis, siete años, hago una transformación importante, un salto. Este año he hecho otro salto muy importante y muy radical además, en muchos sentidos, pero el cuerpo me lo pide, cada cual es como es y habrá personas a las que eso el cuerpo no se lo pida, pero en mi caso sí que me lo pidió. Y efectivamente el libro fue una catalización de mi propio proceso, donde dejé progresivamente el mundo de la consultoría, que me iba muy bien, por cierto, y del marketing, y me adentré en el mundo del crecimiento personal de las personas, con todas las derivadas que ha tenido ello en mi vida, tanto en el acompañamiento a corporaciones, empresas, equipos de alta dirección, como también en el acompañamiento a personas que sin ejercer un rol profesional específico, quieren transformar su vida, quieren cambiarla. Y ahí, a partir de los 28 años, ya comencé a entrar en ese terreno verdaderamente.
Vocacional. Tienes más de nueve libros escritos, nueve millones de copias vendidas alrededor del mundo, varios idiomas. ¿Por qué escribes? Te he oído decir que entiendes o que piensas que la manera de hacer tus ideas realidad o tus deseos realidad, el primer paso es.
Escribiéndolos. Sin duda, sin duda. Pero sin duda, y así es en realidad son, creo que ya son 18 libros de todo escrito, relato breve, como La buena suerte, ensayo, La brújula interior, La buena vida, relato más extendido, Los siete poderes, novela, cuentos breves, cuentos infantiles. Me ha gustado experimentar con diferentes registros. Cada libro en sí mismo. El por qué escribe se tendría que decir respecto a cada libro, porque cada libro tiene su génesis, cada libro tiene su proceso, tiene su momento en la vida. Personalmente me gusta mucho escribir, me gusta mucho procurar conectar con los demás a través de la palabra, sea la palabra hablada, sea la palabra escrita. Creo que, como decía el filósofo Raimundo Lulio, la palabra es el arma más poderosa, o es la herramienta más poderosa en el sentido positivo y en el negativo, pero en el positivo para catalizar, para transformar, para alquimizar, para sanar. Y esa ha sido la vocación y cada libro ha tenido su propósito. La buena suerte, por ejemplo, nace de un relato breve que yo le cuento a mi hija mayor cuando tiene tres años, y le cuento un cuento y me papá, es el cuento más bonito que me has contado. Y al día siguiente lo comparto con mi amigo y socio Fernando. Y de ahí sale La buena suerte. Y La buena suerte es un libro que está traducido a más de 40 idiomas, que ha vendido millones de ejemplares en todo el mundo, que sigue totalmente vivo. Y es un misterioso, porque en realidad nunca sabes lo que va a pasar con un libro, nunca sabes si va a gustar, no va a gustar, pero no lo haces por eso, lo haces porque en mi caso, hay un impulso, hay ganas de compartir algo, una idea, ya sea sobre la alegría, sobre el amor, sobre la brújula interior, ya sea sobre los valores que crean valor, ya sea sobre el forjar tu destino. Temáticas que en un momento determinado te inspiran y decides trasladarlas al papel o al formato digital o al audiolibro, para que de alguna manera, aquello que tú crees que te ha sido tremendamente útil, pueda ser útil a aquellas personas que también quieren crecer y quieren cuestionarse.
Cosas. ¿No has encontrado que tal vez este proceso de vaciarte en un papel, en un libro, termina redefiniéndote de regreso? Es decir, lo mencionabas hace poco en una entrevista, que si quieres, si estás desanimado, anima a los demás. Y es un poco lo mismo. A veces dicen que se aprende más dando consejos que recibiéndolos. ¿Es tu.
Experiencia? Absolutamente, sí, absolutamente. Yo no escribo de nada que no haya bebido profundamente. Es decir, por supuesto, me gusta mucho leer, a la vista está, y me gusta mucho citar aquello que leo y que me resulta útil, inspirador, revelador, clásico y contemporáneo. Pero creo que era Germán Hess que dice llegó un punto en el que ya no buscaba las enseñanzas en los libros, sino en la voz de su propia sangre. Algo así decía Germán Hess, autor admiradísimo. Y ese es el tema, efectivamente. Cuando he escrito algunos libros, el propio. Una vez un chamán que conocí me hizo una pregunta que me sorprendió mucho, me dijo ¿Has hecho algún viaje iniciático? Y en aquel momento yo entendí la pregunta del viaje como un contexto físico, que tenía que ir de un lugar a otro, hacer el Camino de Santiago. Y en aquel momento le di la respuesta en esa línea. Pues mira, hecho esto, ¿No? Por dentro. Y le dije pues no lo sé, diría que no. Y me claro que lo has hecho. Digo, ¿A qué te refieres? Y me dijo cada libro que has escrito ha sido un viaje. Y dije wow, qué gran verdad. Qué obviedad tan obviada. Cuando tú, por ejemplo, en este episodio, en cualquier episodio, haces un viaje, te documentas, te formas, reflexionas, quieres llegar a la esencia de algo para compartirlo con las mujeres y hombres que te escuchan, con las personas que te escuchan. Y efectivamente cuando escribes un libro hay un proceso, hay un antes y un después, sin duda. Escribir, escribar, escribir, escribar. Y para que te queden 200 páginas o 300 tienes que escribir 2000 o 3000 y luego cribar todo eso. Ese ejercicio de criba en sí mismo, decir adiós a lo que querías decir y no vas a decir para mantener una esencia, lo que tú quieres que sea una perla, luego será público si lo considerará como tal o no. Es también un viaje. Aparte de que en el proceso de escribir, el proceso artístico, el proceso creativo, es un proceso de éxtasis y de vértigo, de enorme placer, pero también de enorme.
Sufrimiento. Hablando de chamanes, de viajes, de éxtasis y de vértigo, ¿Has tenido alguna experiencia utilizando elementos psicodélicos, plantas de poder, algo de ese.
Tipo? No, hasta la fecha no. Lo cual no quiere decir que no me permita algún día probarlo bien acompañado, pero hasta la fecha no. No por nada, no por ningún prejuicio ni por ningún freno. Creo que puede ser que bien acompañado, bien guiado por alguien que realmente sepa, puede ser una experiencia muy interesante, pero no, sí que he tenido experiencias de vislumbre espiritual profundas, pero no catalizadas por nada ni por nadie, ni por mi propia volición. Han venido regaladas y a eso yo le llamo el beso de Dios o de la diosa. Pero ese beso se ha producido en diversas ocasiones a lo largo de mi vida y se viene produciendo cada vez con mayor.
Frecuencia. Tocaste hace un momento tu gran filosofía sobre el poder del lenguaje y y haces mucho énfasis en el poder creador de la palabra. Te he oído describir el poder creador de la palabra en tres ejes. ¿Me podías platicar un poco de cómo piensas sobre.
Eso? Ahora mismo no recuerdo los ejes porque debía surgir la idea en alguna entrevista, pero por un lado la palabra cura, es decir, cuando una persona es capaz de expresar sus miedos, sus dudas, sus rabias, sus culpas, sus anhelos, aclara el corazón. Expresar no es un ejercicio solo mental, es un ejercicio de limpieza, de vacío emocional. Se habla mucho del mindfulness, pero para tener verdadero mindfulness tienes que tener peace, hardness, es decir, para tener la mente en conciencia ten el corazón sereno y expresar ayuda mucho a vaciar el corazón de sufrimiento, de angustia que viene de angosto, de estrecheces y por tanto las palabras curan. La palabra por otro lado, tiene el enorme poder de transformar la realidad. Por eso, como tú bien decías, tengo la certeza de que el primer lugar en el que los sueños de alguien se hacen realidad es cuando se escriben en un papel o se escriben en una pantalla. Cuando se escriben. Yo soy muy amante de la escritura a mano, de la escritura con un lápiz o con un bolígrafo, con una estilográfica. Escribir, dibujar, conceptualizar, porque allí la mente y el corazón se expresa, lo ves, tomas distancia, lo puedes modificar, corregir, ampliar, sea escribir, sea dibujar un mapa mental, lo que sea, conceptualizar. Por un lado hay un poder de sanación, hay un poder de creación y en definitiva hay un poder alquímico. Alquímico, alquimizador, transmutador, elevador y podríamos ver muchas otras funciones, pero paradójicamente, fíjate que la palabra nos ayuda a conceptualizar, a ordenar. Pero tan importante como la palabra es el silencio en el que surge la palabra y es como un latido, la sístole y la diástole. Todo movimiento de vida, todo, todo tiene una dualidad aparente que no deja de ser una pura unión. Igual que es muy importante expresar, igual que es muy importante escribir, tan importante o más diría, es conectar con el silencio del que emerge todo eso. Porque en realidad también tengo la certeza de que nosotros no escribimos, somos escritos en realidad, a mi modo de ver, por lo vivido, somos marionetas divinas. No hay tal cosa como Álex, eso es un montaje, es una idea. No hay tal cosa como oso, es la supraidea que monta nuestra mente de un falso yo que no.
Existe. Estás tocando dos cosas a las.
Que quería llegar justo ahora. Uno es, estamos hablando de la palabra como comunicación externa, pero así como contamos historias para interactuar con el mundo, nos contamos historias y es ahí justo a donde llega la segunda parte, que es esta idea de nosotros, que nosotros mismos incluso creamos. Y tú hablas de que el destino es lo que pasa cuando no hacemos nada por.
Cambiarlo. Entonces, cuéntame un poco, o por evitarlo. Por.
Evitarlo. ¿Cuál es el poder que tenemos nosotros para modificar lo que creemos? Que es algo en lo que tú te has especializado muchísimo. Y justo ahí entra el concepto de la suerte.
Tú. Sí. Y del último libro, Las siete llaves, que el mensaje va precisamente sobre esas siete llaves del pensamiento, de la emoción, de la identidad, del placer, del logro, que nosotros mismos nos cerramos en una jaula porque heredamos las llaves de otros y nos quedamos ahí. La pregunta era, concretamente, Oso, estas.
Historias que nos contamos, cuando hablas del.
Poder de la palabra, ¿Cómo liberarnos de esas creencias? Correcto, ahí está. Bueno, a un nivel psicológico, somos un sistema operativo autoportante que va funcionando y un sistema operativo que ha sido programado ya en la más tierna infancia. Eres alto, eres bajo, eres gordo, eres flaco, eres listo, eres torpe, eres como tu tío, serás bueno, serás malo, serás tal, serás cual. Esas atribuciones nos condicionan, crean un personaje, crean un yo idea, como diría Antonio Blay, crean una imagen de uno. Y a partir de esa idea que creemos que somos, pues ya estamos esclavizados, ya estamos dentro de una piel en la que nos hemos puesto a partir de mamar, literalmente, igual que la papilla y la leche que nos dan. También mamamos psíquicamente las expectativas, las frustraciones, los condicionamientos del universo relacional en el que nos criamos, del útero que va más allá del vientre de la madre, del útero social. Algunas de esas cosas nos orientan hacia una dirección, otras en otra. Algunas pueden ser constructivas o que nos inviten a sentir bien, otras pueden ser destructivas, pero ahí se crea todo el tinglado psíquico de la idea del yo. ¿Eso se puede trabajar? Claro que se puede trabajar. ¿A un nivel psicológico? A un nivel psicológico se puede trabajar, pero la liberación final nunca es psicológica ni volitiva. Es algo que se produce muchas veces por pura rendición, por dejar ir, y a veces por circunstancias traumáticas o fruto de un agotamiento extremo, de repente la idea del yo puede espontáneamente morir. Y entonces, como dice Nisar Gaddatta, te das cuenta que no eres nada y eso es sabiduría. Y te das cuenta que lo eres todo y eso es amor. Entonces, al nivel psicológico, paradójicamente sí que podemos decir que yo quiero trabajar esto, yo quiero lograr esto y la persona lo hace. Pero hay un nivel que no depende de nuestra volición, que es el que puede provocar esa liberación final. Como le he pasado pues por decir nombres conocidos a Eckhart Tolle o a Krishnamurti o a Ramana Maharshi, pero eso ya formaría parte de la no dualidad, que es un terreno extraordinariamente apasionante, pero que puede costar de comprender a quien no esté un poco dentro de la.
Materia. Entonces, amarremos esto con el concepto que tienes tú de suerte. ¿Qué es la suerte y cómo es diferente del.
Azar? Bueno, el azar no depende de ti. La suerte a secas es el azar. Y el azar es aquello que sucede sin tu aparente control. Por ejemplo, que te ganes la lotería o por ejemplo que se te cruce por delante una persona que será muy importante en tu vida. En ese nivel y en esa lectura, como diría Schopenhauer, el azar reparte las cartas. Eso es la suerte a secas. La buena suerte es que tú puedes aprender cómo jugarlas. Esa es la diferencia entre un concepto y otro. La suerte del azar no depende de ti. La buena suerte la puedes trabajar a partir de de tus hábitos, tus actitudes, tus valores en acción que te llevan a poder transformar tu realidad. Es decir, muchas personas dicen que llaman destino. Llaman destino a su inercia, a su inacción, a su pereza, a su holgazanería. ¿Era mi destino? Si ves que no has hecho nada, es como aquel que conduce el coche, tiene un árbol delante o una columna enorme delante y no mueve el volante. ¿Era mi destino? No, el destino es aquello que te pasa si no haces nada para evitarlo, pudiéndolo evitar en algunas ocasiones. Qué mala suerte tuve. No, no es que tuvieras mala suerte, es que inconscientemente o conscientemente te has conducido ahí. Cuando una persona comete un mismo patrón de error varias veces, no sin consciencia, es decisión. Frente a eso está la buena suerte. La buena suerte qué es trabajar para que lo que es aparentemente imposible sea posible y una vez es posible, hacerlo altamente probable. ¿Y entonces la gente te dice qué buena suerte has tenido? ¿Porque desde su lectura no son capaces de ver el esfuerzo, el trabajo, la inversión, la educación, la perseverancia, el sacrificio que has invertido para hacer que ese podcast lo escuchen miles de personas, por ejemplo? Tú sí que tienes suerte. Oso, no estás entendiendo nada. ¿Quien dice eso? No estás entendiendo nada. Pero no de oso de la vida, no estás entendiendo nada. Tú entras de repente en un huerto y lo ves exuberante de vegetales y de frutas jugosas, hermosas. Qué suerte tiene este campesino con su huerto. No estás entendiendo nada. Este hombre ha elegido la semilla, ha plantado la semilla, ha abonado la tierra, ha estado pendiente de las plagas, ha estado pendiente de los pájaros, ha puesto sus panta pájaros y por eso esta manzana huele como huelen como olían las manzanas de antes. Y sabe cómo sabían las manzanas de antes. No es suerte, son valores en.
Acción. Hablando de valores, uno de los que tú mencionas recurrentemente es. No sé si llamarle un valor, pero la filosofía del kaizen va muy de la mano con lo que me estás.
Diciendo. Sí, sí, sí. Tengo una historia de amor con Japón muy, muy.
Grande. Cuéntame un poco de dónde nace y cómo la aplicas en tu.
Vida. Bueno, nace de muy pequeño. Yo cuando veía películas japonesas, Los siete samuráis o o algo parecido, Der zu zala, que es una de mis películas favoritas, El cazador, me quedaba fascinado. Mi padre cuenta que una vez paseábamos por una avenida comercial de la ciudad de Barcelona y en una tienda había un escaparate y había una coraza, una coraza de samurai. Y dice que me tuvo que tirar de la mano porque me quedé como atónito. Luego sentí fascinación por las artes marciales, las practiqué, practicado diferentes disciplinas. Y lo más curioso fue que el país del mundo donde he vendido más libros, y mira que en España se han vendido millones, es Japón. Y una vez le pregunté a mi editor japonés, porque fue un fenómeno, la buena suerte, fue elegido mejor libro del año en Japón por unanimidad de público, librerías y profesionales del sector. Incluso ganó a Harry Potter. Imagínate, un libro de dos españoles. Bueno, en fin, era surrealista. Y me acuerdo cuando dieron el premio con toda la ceremonia japonesa, con todo el protocolo, muy bonito, por cierto, le pregunté en estupor total, oiga, ¿Por qué cree usted que me está pasando esto? Era un señor mayor y el hombre sin inmutarse me es evidente, Álex, porque tenemos un karma común. Y desde su paradigma Esta respuesta me resonó profundamente. Porque las cosas que viví en Japón son inexplicables. Maestros de artes marciales que me venían a regalar su cinturón. No entiendes, Pero estas cosas pasan. Y muchas anécdotas maravillosas. No sé cómo he llegado hasta aquí. Porque me haces preguntas que tienen una profundidad enorme. Me pongo a navegar, no te.
Preocupes. Kaizen. Bueno, hablaste un poco de Kai.
Claro, y la cultura japonesa. Entonces el kaizen es la mejora continua. Es como la pequeña mejora diaria, cotidiana. El pequeño hábito diario. Puede llevarte a medio plazo. Y sobre todo a largo plazo, a un cambio radical de tu vida matemáticamente. Pongo un ejemplo para que se entienda y para que se pueda ver cabalmente. Yo siempre digo, tú toma una habilidad, la que sea. Imaginemos que podemos medir una habilidad. En una mejora determinada cada día. Ya sea tu forma física, ya sea tu peso, ya sea tu capacidad lectora rápida. Ya sea tantas cosas que se pueden medir. Y que tú decides mejorar un 1% cada día. En algo que ese 1% sea factible. Una mejora de un 1% diario. No tardarás 100 días al llegar al 100%. Porque 1% que sumas cada día sobre lo anterior. Hace una curva exponencial de mejora. De modo que en 70 días habrás llegado al 100%. No en 100 días, en 70. Si cada día mejoras un 1% sobre el anterior. Pero es que en 100 días habrás mejorado un 170%. Y utilizo esta matemática tan simple. Para darnos cuenta de la importancia de los pequeños hábitos, del cuidado del detalle, de la mejora pequeña pero constante. Que puede permitirte transformar radicalmente tus hábitos. Y en consecuencia, tus habilidades. Que sumadas, porque al final somos nuestras habilidades y nuestros hábitos. Y la combinación de todas ellas, si haces una mejora progresiva. Puede llevarte a que tú seas una persona radicalmente distinta en un año. En un año hay un potencial de transformación humana enorme. Del cual creo que no somos conscientes como.
Especie. ¿Cuál ha sido tu proceso de mejora más.
Reciente este año? Este año, con el Covid, en el mes de marzo, se dicta el confinamiento en España. En mi actividad profesional, yo, y siempre lo digo porque es verdad, volaba. Hacía más horas de vuelo que un piloto profesional. Yo he llegado a hacer un viaje intercontinental casi cada semana, saliendo un domingo por la tarde y regresando el martes o el miércoles a casa, estando un día fuera, podía ser a Oriente Occidente, volaba, dormía de noche, llegaba, trabajaba uno o dos días y regresaba. Y para mí era un privilegio, porque poder dedicarte a lo que te gusta y que te llamen de muchos lugares del mundo. En un año, por ejemplo, hice todos los países de América Latina y Estados Unidos, todos. Pero eso es agotador. Cuando llega el confinamiento, en un mes, toda mi cartera de pedidos de formación, conferencias, consultoría y mentoría se cancela. Y hoy iba a lanzar mi proyecto de escuela humanista digital este año, ahora en enero, cuando me doy cuenta de que el cambio que se produce por el Covid, y eso me doy cuenta en una noche. En una noche no duermo. No duermo. Primero porque no puedo dormir, estoy inquieto. Y luego porque decido levantarme, tomar una libreta, sentarme en el sofá y empezar a escribir Escenario. Y escribo Posible cambio de escenario. Hablo varios escenarios, uno en cada página, y uno era el escenario más radical. Que el confinamiento se alargaba, que la pandemia no se solucionaba hasta dos o tres años, y que por lo tanto, mi trabajo, mi manera de trabajar y de ganarme la vida quedaba anulado. Y por lo tanto, yo además ayudo a toda mi familia. Es decir, mi mamá es mayor, la pensión no le da, etc. Mi hermana la cuida, en fin, la familia es muy grande. Y de alguna manera me siento responsable de proveer y de ayudar y de que los míos, mis seres amados, puedan beber, puedan comer, puedan estar bien. Y esa noche oso. Tengo claro que el proyecto que tenía que comenzar dentro de nueve meses, lo voy a comenzar en un mes. A la mañana siguiente tomo, voy a cambiar mi iPhone, tomo un iPhone, porque el que tenía ya estaba viejito, con una buena cámara, me compro un trípode y empiezo a grabar mi primer curso digital. Y En menos de tres semanas lo lanzo. Y en estos nueve meses he lanzado cuatro cursos. Tengo más de 7.000 alumnos, con un nivel de satisfacción de prácticamente 5 sobre 5 en la escala de evaluación y con un proyecto radicalmente distinto. Estoy viviendo de otra manera, sin viajar en absoluto, dedicándome a crear contenidos tanto de acceso gratuito, el podcast, mi canal de YouTube, las redes sociales, atendiendo a personas amables y brillantes como tú, que me brindáis la oportunidad de conocer a otras personas y me digitalizado radicalmente. Incluso mi actividad que antaño me suponía viajar constantemente presencialmente, la he mantenido igual, en el mismo volumen de facturación, haciéndolo todo digital, pero ofreciendo productos, contenidos, herramientas totalmente distintas. Entonces ha sido una reinvención total, absoluta, que se materializó en un.
Mes. Hablando de transformación, de optimización, de mejora continua, además de Kaizen, hablas mucho de la ley de Pareto y de cómo el 20% de tus esfuerzos producen el 80% de tus.
Resultados.
Exactamente. ¿Tienes claro qué tipo de actividades para ti, Alex, son las que yo le llamo tu tiempo genio? ¿Qué haces en ese 20% que es el que te produce el 80% y que con eso, claro, decides eliminar.
Delegar? Excelente pregunta. Excelente, excelente. Me encanta además porque es que creo mucho en este principio de que una minoría de las causas genera una mayoría de los efectos y lo vengo aplicando a rajatabla desde hace años y me gusta que me lo preguntes porque es muy bueno que las personas sepan que lo podemos hacer. Primero permíteme que enuncie muy brevemente la ley de Pareto. Pareto, Wilfredo Pareto era un ingeniero físico matemático italiano que descubrió que, por ejemplo, el 20% de la ropa que tienes te la pones el 80% de las veces, que el 20% de las semillas de una cosecha son las que generan el 80% de los frutos, que el 20% de tus clientes te generan el 80% de tus ingresos. Y así lo podríamos extrapolar en todo 20-80 puede ser 15-85, puede ser 10-90, pero una minoría genera una mayoría. Entonces, conclusiones prá Concéntrate en tu vida, en aquello poco que te aporta mucho. Y por otro lado, es mi invitación y es lo que aplico, descarta de tu vida aquello que hace mucho ruido y te aporta muy poco. Eso lo aplicó en todo, lo aplico en los libros que tenía o que tengo, lo aplico en las amistades que tengo, lo aplico en los vínculos profesionales que tengo. Llega un punto en la vida, no sé si es por madurez física o por madurez psicológica o por puro cansancio, que decides descartar aquello que no te aporta, que decides dejar de sostener aquello que te quita energía. Y eso es de lo que hablo en las siete llaves. La fórmula matemática te dice que menos por menos es igual a más. Es decir, cuando tú reduces lo que te reduce, cuando tú quitas lo que te merma, cuando tú eliminas lo que te quiere eliminar, llámale personas, contextos, situaciones, cuando aplicas la regla menos de lo que me hace, menos me hará crecer, tu vida crece. Y el principio de Pareto consiste en concéntrate en lo poco que te aporta un enorme valor. Es decir, yo prefiero tener tres buenos amigos que cuando hablo con ellos en una conversación salgo inspirado, renovado, comprendido, que puedo sumar, que siento que sumo, que siento que doy, sinergia pura, que no tener a alguien que está en el pero constante, en la queja constante, que le da soluciones y que ironiza o tal. No me hagas perder el tiempo. Si te encanta ser la víctima constante, sélo, pero conmigo no, porque yo quiero dedicar tiempo a personas que realmente si se quejan, trabajan para mejorar aquello que les provoca la queja, no para hacer del quejido su firma de identidad.
Constante. Para aterrizar un poco esto ya en tu vida, ¿Cuáles son las que dirías, las cosas que sí caen en ese 20% en tu vida particular y todo eso?
Todo. Relaciones, vínculos profesionales, tiempo de calidad, lecturas, elección de contenidos que me.
Nutren. Exacto. Entiendo, entiendo que lo aplicas a todo como regla qué es. Más bien te voy a preguntar qué es lo que has eliminado puntualmente. Cuéntame.
Algo. Muy.
Bien. Tal vez trabajo te ha costado tomar la decisión de.
Eliminar. Pues personas, personas, querido, porque lo que más cuesta más que eliminar es. Yo creo que hay un momento, lo vuelvo a decir Oso, la palabra es selectividad. Yo creo que en la vida llega un punto en el que tienes que ser selectivo. Es decir, pongo siempre el mismo ejemplo. ¿Tú mantendrías una empresa en pérdidas constantes? ¿Verdad que no? ¿Verdad que nadie en su sano juicio mantiene una.
Empresa? Hablemos Silicon Valley, porque ahí parece que les.
Encanta. Sí, o empresas públicas. Pero un emprendedor que tiene sus ahorros, sus recursos, que es una persona decente, que sabe lo que es tener que endeudarse, pedir, oye, si esto no va y veo que no lo puedo rectificar, oye, pues voy a por otra iniciativa. Uno tiene que lucharlo evidentemente todo, pero lo que quiero significar es que es que no dejaremos que en nuestra vida entre algo que nos succione la energía o los recursos emocionales, intelectuales, financieros, energéticos. Lo que más cuesta es elegir con quién quieres vivir y cómo quieres vivir. Al límite tenemos dos procurar, porque también en tu entorno familiar habrá personas y en tu inercia relacional habrá personas a las que de entrada te cueste decirles adiós. Pero yo creo que hay una enorme confusión en el tema de las relaciones y de los afectos y del amor. El amor tiene que pensarse, los vínculos tienen que pensarse, tiene que hacerse un balance emocional, porque si no las personas que tienden a ser, que tendemos a darnos mucho a los demás, que tendemos a entregarnos a los demás, podemos entrar en dinámicas de ruina emocional, de ruina energética y en consecuencia de ruina existencial. En ese sentido hubo un momento a partir del cual tuve muy claro que yo quería estar con personas amables, responsables, nutritivas, honestas, trabajadoras, humildes, que yo daría lo mejor de mí para emularlas y estar a su altura. Porque en realidad somos el promedio de las personas con las que nos relacionamos. Si tú te relacionas con orcos, acabarás siendo un orco. Si tú te relacionas con bellas personas acabarás siendo una bella persona. El entorno crea un medio a partir del cual uno se simbiotiza y uno se hace igual que Sir Ken Robinson, que en paz descanse, hablaba del elemento como el elemento educativo y pedagógico. Hay un elemento existencial. Si tú te rodeas de personas que tienen valores que los ejercen, tu vida se elevará. Si tú te relacionas con personas holgazanas, envidiosas, mentirosas, manipuladoras, cínicas, que tienen un comportamiento, yo no digo que lo sean estructuralmente, pero que su comportamiento se mueve en ese patrón, sobre todo que en realidad no quieren cambiar porque les va bien, tu vida tenderá a hundirse. En ese sentido Pareto es muy útil para ver claro, o sea, la cuestión es ver claro qué quieres ser y con quién te quiere relacionar para desde ahí crear las circunstancias de una buena suerte que te eleve a ti, a tu entorno. Porque al final buenas relaciones crean buena vida y buena suerte, malas relaciones crean mala vida y mala.
Suerte. Has hablado un poco de selectividad y creo que eso es lo que nos lleva a hacer la ley de Pareto. Pero tú lo llevas también a un concepto que me fascinó y no sé si le dices tú así, pero le puse yo así cuando lo oí, porque yo tengo este tema de que se espera que la gente regale, y hablaste de karma al principio y tenemos cuando fuiste a Japón, y se espera que como que Dios nos lo pague, que tenemos que ayudar y esperar a que el futuro y el universo nos lo regrese. Y tú hablas de generosidad selectiva, que eso a mí me parece extraordinario. Explícame cómo piensas sobre la generosidad en la.
Vida. No tenemos lo que merecemos, tenemos lo que negociamos. Punto. Primera lección. Hay gente maravillosa. Si la frase cada cual tiene lo que se merece, lo siento, pero eso es una falsa creencia y una contaminación, porque si cada cual tuviera lo que en justicia se mereciera, habría gente, personas bondadosas, generosas, humildes, trabajadoras, que merecerían tener un entorno agradable y no lo tienen. Y habría verdaderos delincuentes y canallas que a lo mejor están viviendo en la opulencia y en la abundancia que no deberían tener lo que tienen porque es robado, por ejemplo, ya sea en la política, ya sea en la delincuencia. Primero, no tenemos lo que merece, o sea, primero, la primera cuestión es esa, no todo el mundo tiene lo que se merece, eso no es cierto. Tenemos lo que somos capaces de negociar. Tú tendrás lo que seas capaz de negociar y la negociación implica saber dar, pero también saber recibir, saber dar con inteligencia. Yo no digo que uno no pueda darse completamente, estas personas lo necesitan, lo doy sin esperanza de retorno de nada. No estoy diciendo en absoluto que la vida tenga que ser un cálculo constante, en absoluto, en absoluto. Lo que sí estoy diciendo es que en tu entorno más íntimo y personal, cuidado y aplica la generosidad selectiva, porque si no la aplicas, yo pasado. ¿Por qué he aprendido eso? ¿Por teoría? No, porque me ha pasado a mí. En un momento de mi vida yo empecé a dejar préstamos amigos míos, y si fueron ocho, solo uno me lo devolvió, el resto no eran amigos. Y cuando tú les decías oye, es que lo que has hecho no es decente, bajaban la cabeza y te decían tiene razón, pero no tengo el dinero. Entonces es triste porque uno se piensa que el otro actuará como tú actúas. Si a mí me prestan, yo devuelvo y pago. Si es una entidad financiera, los intereses o lo que se haya acordado. Pero hay personas que no. Hay personas que te van a sablear y que luego dirán lo siento, no puedo. Pero eso sí, les verás con su coche deportivo, aunque sea de segunda mano. Entonces es importante aplicar la consciencia, calibrar aquello que te hace bien y aquello que te hace mal y en consecuencia saber dar bien a quien merece recibir, aunque dando incluso no esperes nada retorno, pero esa persona es digna de eso. Entonces entrégaselo. Pero cuidado, cuidado con los lobos disfrazados de.
Cordero. Si todos tuviéramos tan claro, y parece que es fácil entender el concepto de el 80 20, de ser inteligente con quien nos rodeamos, de cambiar las creencias que nos hacen actuar de una u otra manera. ¿Por qué no lo hacemos? ¿Qué es lo que nos limita de tomar.
Acción? No, no todo el mundo lo tiene tan claro en absoluto. Porque esto no te lo cuentan en el colegio las lecciones más importantes de la vida. Salvo que tengas la suerte enorme en ese sentido, suerte, azar, de que te toque una gran maestra o un gran maestro que vaya más allá de la clase de literatura, que la clase de matemáticas y te hable de cómo aprender a vivir. Salvo que no hayas tenido la suerte de que tu papá o mamá, el abuelo, la abuela o en el entorno alguien te haya reflexionado sobre todo eso. Eso nos enseña en la escuela y la universidad. En la escuela no se enseña la inteligencia emocional, social, psicoafectiva, psicológica. En la escuela no se enseña a negociar. En la escuela no se enseña que si te endeudas por según qué vas a vivir la vida siendo esclavo de cosas que en realidad no necesitas. En la escuela muchas veces, por lo menos antaño, de todo eso que nos ayuda a aprender a vivir, no se enseña. Se enseña a leer y a escribir, pero no se enseña a escuchar y hablar. Se enseña matemáticas, pero no se enseña teoría de la negociación. Por lo tanto, en realidad, muchos seres humanos acaban su bachillerato, su formación, si tienen el privilegio de poder a la escuela siendo verdaderos analfabetos emocionales, sociales y psicoafectivos. Y eso no es un demérito. Es que simplemente existiendo el conocimiento, ese conocimiento no se traslada. Y entonces las personas llegan a ese conocimiento tras crisis existenciales profundas, un divorcio, la estafa de un socio, la muerte inesperada de un ser amado, que llevan a esa persona a la consulta de la psicoterapeuta, del psicoterapeuta o del coach o del mentor, o a la sección de libros de filosofía o de buena literatura o de crecimiento personal buenos, que los hay y mucho, porque en todo hay verdaderas desastres. Hay novelas horrorosas y hay novelas maravillosas, hay poesía mala y hay poesía bellísima y hay autoayuda y crecimiento personal poderoso y hay autoayuda y crecimiento personal.
Refrito. Ayúdame a ponerle el dedo. ¿A quién recomendarías en este sector de crecimiento desarrollo.
Personal? Hay infinitos autores. Viktor Frankl, El hombre en busca de sentido. ¿Quieres crecimiento personal que no se llama crecimiento personal? Hermann Hess, Eric Fromm, tantas y tantos. Me podría girar aquí y citarte. Annie Marquier, Elisabeth Kübler Ross, François Taherbrun, hombres y mujeres que nos han enseñado a vivir, o incluso Ken Wilber. Filósofos, José Antonio Marina, André Comtes Ponville. Es que miles. En mi página web tengo páginas de libros recomendados y en el canal de YouTube recomiendo libros. Hoy he escrito, hoy he hecho dos vídeos recomendando El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl y Hábitos atómicos de James Clark. Hay mucho y muy bueno para leer en todo, por supuesto, Epicteto, Marco Aurelio, Aristóteles, el pensamiento estoico es extraordinario, Michel de Montaigne, sus.
Meditaciones. Ahora estás hablando de que. OK, hay muchos que son analfabetas en estos contextos que lo mencionas y otros que sí tienen el conocimiento. Y creo que como bien dice, el conocimiento es solo poder en potencia. Lo que lo hace materializarse es la acción. Y la gente no actúa por miedo. ¿Tú cómo piensas del.
Miedo? Bueno, no actúa por miedo o. Vamos a ver, aquí hay una gran paradoja. Y antes de responder a tu pregunta sobre el miedo, hay que aclarar algo. Comprender no implica hacer. La comprensión racional de aquello que si lo haces te ayudará a cambiar tu vida, no garantiza que lo hagas. Decir la palabra agua no te moja, tienes que tirarte a la piscina. Por lo tanto, la gran trampa, especialmente para los hombres que somos más racionales y de hemisferio izquierdo, como ya me lo sé o lo comprendo, lo llevo conmigo, ni hablar. El hecho de que lo comprendas no implica en absoluto que lo apliques. Hay una diferencia enorme entre saber y creer. En el libro de Mitch Albo, martes con mi viejo profesor, que es una joya y es un relato basado en historia real, muy inspirador para el crecimiento personal, en inglés se llama Tuesdays with Mori, martes con mi profesor. Dice el autor todo el mundo sabe que se tiene que morir. Todo el mundo sabe que se tiene que morir, pero casi nadie se lo cree. Esa es la diferencia entre cómo saber las cosas no implica en absoluto que las lleves a la práctica. Tú cambias tu vida cuando te crees que te puedes morir en cualquier instante porque tu hija casi se te ha muerto, como es mi caso, o porque se te han muerto amigos por infarto, por cáncer fulminante de páncreas o por accidente de coche bajando a ayudar a otro conductor accidentado. Ahora están, ahora no están. Cuando la vida te golpea de esta manera, pasas de entender la muerte como algo teórico a algo real, vivo, presente. Y entonces cambias. Por lo tanto, nuestra transformación pasa cuando ponemos la inteligencia al servicio del amor, cuando ponemos la inteligencia al servicio de nuestras creencias, que tienen como finalidad final comprender y no estorbar y ayudar si se nos requiere. Ahí está la transformación verdadera. No está en la mente la emoción, el pensamiento te lleva a la conclusión, pero la emoción te lleva a la acción. Y si esa emoción que te lleva a la acción está acompañada de un pensamiento riguroso, entonces la transformación es acelerada y radical. Pero tiene que. Tienen que darse varias cosas en rigor en el pensamiento y voluntad de verdad. Voluntad de verdad, es decir, de no engañarte, de ver claro, actitud, que sea un empuje, con ganas, con determinación, con ilusión, con resiliencia, con longanimidad. Y todo eso encarnado en hábitos que combinados con compromiso, multipliquen sinérgicamente todo lo anterior. Y entonces, cuando cabeza, corazón y acción, sabiduría, fortaleza y templanza van juntas, se pueden vivir procesos de realización, de realización, de transformación de la realidad, de elevación de la consciencia.
Sostenidos. ¿Que nos lo impide a.
Veces? Entonces vamos a tu inercia, miedo, pereza y expectativa de pérdida. ¿Que tiene que ver con el miedo? ¿Inercia? Muchas personas mientras no esté mal, ya estoy bien, o me acomodo al mal que estoy porque podría estar peor y de aquí no me saques. Inercia, miedo. El miedo es el medio. Por eso me gusta poner siempre el símil de que el lugar en el que está el espantapájaros dentro del campo, es el lugar donde está la mejor fruta. Fíjate qué paradoja. El campesino pone un espantapájaros justo en el lugar donde está la mejor fruta. El miedo es el medio para que el pájaro supiera dónde está la mejor fruta. Es decir, aquello que le tiene que provocar miedo. Si el pájaro tuviera reflexión, sería aquello que le llamaría a decir. En esta cruz vestida con harapos humanos, hay la mejor cosecha. Y esta metáfora la utilizo para las personas, porque muchas veces hay que diferenciar el miedo con objeto. Te viene alguien con una navaja y te la pone en la garganta y te pide la plata, dale la plata. Hasta si cuando entrenas en artes marciales te no pongas en riesgo tu vida si hay una pistola en medio. Toma, anda, vete. Otra cosa es que pongan en riesgo la vida de un ser amado. Entonces hay que darlo todo. Ese es un miedo con objeto. Pero muchos miedos que tenemos no tienen objeto, son imaginarios, son fantasmas que hasta que no te enfrentas a ellos, te das cuenta que no eran tan grandes como tú te los pintabas. En la gran mayoría de los casos. No sólo por mi observación vital, sino por el acompañamiento a muchas personas. Inercia, miedo, pereza. Hay gente holgazana. Y te voy a decir, no lo digo yo. La psicología social observa que hay una enorme correlación entre el pesimismo y la holgazanería. Y luego, expectativa de pérdida, es decir, que tiene que ver con el miedo, pero el miedo es emocional. La expectativa de pérdida es más mental. Es que si hago esto, voy a perder. Y a partir de aquí se pone en marcha un relato que inhibe el contacto con la realidad, a partir del ensayo y error. Y luego, por supuesto, el profundo temor al fracaso, que no tiene que ver con el error. El error es aquello que te permite aprender más en la vida. Si de él aprendes, rectificas, lo corriges, te disculpas y lo compensas. El problema del error es cuando lo tapas con la mentira. Porque entonces entras en una dinámica donde cada vez añadirás más mentiras para tapar errores. Y eso puede provocar el hundimiento de una persona, de una sociedad o de un país. Pero cuando el error decides aprender de él, tu transformación es rapidísima. Otro problema con el error no es sólo que muchas personas lo tapen con mentiras cada vez mayores hasta que revientan, sino que se confunde error con fracaso, que no es lo mismo. El error es algo que se ha producido por falta de experiencia, por desatención, por inconsciencia. Pero tú puedes aprender y mejorar, pero cuando el error le pones la capa de la culpa, se convierte en fracaso. Y hay personas que se autocondenan porque hacen de un error un fracaso y están toda la vida en la posición victimizada que les impide tirar adelante a sí mismos y a su entorno. El fracaso, la lectura del fracaso no sirve porque el fracaso va vinculado a la culpa. La lectura del error sí que sirve, porque el error va vinculado a la responsabilidad y ahí está la.
Transformación. ¿Qué haces tú cuando tienes.
Miedo? Lo enfrento, y eso te lo puede decir mi pareja, mis hijos. Yo soy una persona que en general tengo pocos miedos o me duran poco porque voy a por ellos, porque en la vida no he tenido más remedio. Yo no he tenido una vida fácil. Yo comencé a trabajar de muy jovencito y siempre estudiado, he trabajado a los 12 años ya comencé, incluso antes, incluso antes ya me buscaba la vida. Entonces si algo bueno me transmitió mi padre es que apenas me dio plata. Te la ganas tú, muchacho. Y mientras otros pasaban vacaciones de tres meses en verano, yo me iba a hacer de mozo de taller moviendo cajas, me iba a pasear perros o me iba a dar clases particulares. Incluso a muchachos de mi misma edad, cuando tengo miedo, le miro a los ojos, lo calibró, procuro ser consciente de el toro que me tocará lidiar, si es una vaquilla, y no despreciamos a las vaquillas, más de una vaquilla matado, por poner un ejemplo, aunque a mí precisamente el ver sufrir al toro no me gusta, pero por poner el ejemplo, es decir, mirarle la cara al dragón y calibrar por dónde salir de su posible llama y ataque y por lo tanto ponerse en acción. Al final es la acción reflexionada, el equilibrio entre la reflexión y la acción y el sentir, lo que te permite desmitificar muchos de los miedos sin objeto que.
Tenemos. Dime algo para prácticamente verle la cara al dragón, ¿Tienes algún tipo de ejercicio, alguna pregunta que te.
Ha? Sí, por supuesto, por supuesto. Primero una, luego te daré la respuesta. Primero una reflexión que me viene a colación y por asociación de ideas, cuando te he citado antes a Elisabeth Cullerós, que fue una mujer pionera en los cuidados paliativos y que acompañó a muchas personas en el tránsito de la muerte y tiene libros maravillosos como La rueda de la vida o La muerte, un amanecer, entre otros. Ella preguntaba a los pacientes, a los que eran pacientes enfermos terminales, con graves enfermedades o ya en una vejez, si volvieras a vivir, ¿Qué harías? Respuesta prácticamente única. Cada cual lo expresaría con sus palabras y a su manera y con sus giros, pero me hubiera arriesgado más. ¿A qué te refieres? Que aquello que quería hacer y no hice, o que aquello que quería decir y no dije, me parecen ahora algo muy banal comparado con el hecho de que me muero y esta decisión no la tomo yo, me voy a morir mañana o una semana, por lo tanto me hubiera arriesgado más. Estas personas se dan cuenta entonces de que veían un dragón enorme cuando en realidad no era tal, era su proyección. Porque en realidad decir eso a esa persona, reconciliarse con el hermano, con el hijo, con el amigo, arriesgarse a decirle a esa persona que la amaban, o a montar tal negocio, o a pedirle tal persona, eso no tenía por qué dar tanto miedo, era más una cuestión de orgullo, era más una cuestión de falta de confianza, pero no objetivamente algo arriesgado. De nuevo, si hay algo a lo que tienes miedo, escribe qué pierdes si no lo haces y qué puedes ganar. ¿Escribe situaciones en tu vida a las que te hayas enfrentado a una situación tremendamente desafiante para ti, que te daba mucho miedo, qué sentías entonces qué hiciste? ¿Situaciones que te diera mucho miedo, pero que superaste? ¿Qué hiciste para superarlo? ¿Qué aprendiste, qué obtuviste? Observa el patrón, escríbelo. Situación ¿Que me daba miedo, ¿Por qué me daba miedo? ¿Qué sentía? ¿Qué hice? ¿Qué obtuve? ¿Qué aprendí más allá de lo que obtuve? Observa el patrón y piensa que eso es muy probable que se produzca también en toda su bondad si lo aplicas.
Ahora. Sí es recordarnos que por mucho que estemos sufriendo el momento presente, esto probablemente ya lo vivimos y ya lo superamos de una manera u otra, y.
Que salvo que sea una circunstancia realmente crítica, muy difícil, la inmensa mayoría de nuestros problemas y de nuestros miedos y de la percepción de los desafíos que tenemos no está en el objeto en sí o en la circunstancia, sino en la lectura que le estamos haciendo nosotros. Lo que creemos tiende a ser lo que.
Creamos. ¿Cuál ha sido tu último miedo que has.
Enfrentado? Por supuesto, a nivel profesional, la decisión de cambio radical de toda mi actividad y objeto de negocio y el entrarme en un mundo que para mí era muy desconocido y en el cual no era para nada experto. Y puedo decirte que nueve meses después he aprendido tantas cosas. No sé si soy experto, pero si un amigo me viniera y me quiero tu consejo, podría estar hablando con él varios días. Eso por un lado. A nivel personal, la última vez que he pasado un miedo importante ha sido al ver a mi hija menor en su adolescencia en un momento de enorme confusión. De enorme confusión y de sentir y no lo había sentido con mis otros hijos. La sensación de no sé si acercarme o dejarle espacio. No sé si al acercarme la alejaré, pero no sé si al alejarme la alejaré. Ese miedo de algo que amas más que tu propia.
Vida. Alex, hace un momento hablabas de la inercia y cuando hablas de la inercia y del conformismo, tal vez entra algo de lo que tú también has comentado mucho, que es la gratitud y cómo. ¿Cómo puedes conciliar los dos opuestos o aparentemente opuestos que son el deseo, que como dice Naval Rabikat, es este contrato que hacemos con nosotros mismos de ser infelices hasta que no tengamos lo que queremos y la gratitud o la aceptación, que como tú dices, no es resignación? ¿Cómo concilias estos dos extremos? ¿Cómo puedes querer más y moverte a la acción sin sufrir por la ausencia de eso que estás.
Buscando? Claro, el deseo por definición es insaciable. Porque si el deseo consiste en querer tener lo que no tienes, cuando lo tengas ya deja de ser lo que no tienes. Luego buscarás otro objeto que no tienes para reemplazar esa energía. En el fondo el deseo, a mi modo de ver, que es un impulsor paradójicamente de la vida, literalmente el veneno está en la dosis. El veneno está en la dosis. El deseo puede ser un. En el fondo es un nivel de consciencia que esclaviza frente a la gratitud que eleva. Es decir, si tú te pones a valorar aquello bueno que tienes, incluso cosas que a lo mejor pasan inadvertidas, pequeñas cosas a las que no das valor hasta que las pierdes, que puedes ver con los dos ojos, que puedes oír con los dos oídos, que sientes el sabor, que no tienes dolor. Tantas cosas infinitas cuando conectas con la gratitud. Fíjate que la gratitud es una. Cuando tú das las gracias de corazón, es una energía expansiva, es una energía que incluso corporalmente te abre, te eleva. El deseo es una energía de ambición, de depredación, de supervivencia, pero que con la manipulación puede convertirse en que llegas a creer que aquello que deseas realmente lo necesitas, cuando no lo necesitas para un carajo. El deseo te hace esclavo, la gratitud te eleva. Entonces, eso no quiere decir que tengamos que dejar de desear. Es lícito y es natural que haya este movimiento de nosotros hacia querer crecer, querer vivir, querer experimentar, querer disfrutar. Pero el veneno está en la dosis. En la medida en que tú pierdes tu libertad, tu autonomía, tu dignidad, por deseo, estás en las manos de una suerte de esclavitud que tú mismo te has impuesto. Entonces la pregunta es. A mí me encantó una frase que escuché al padre Pera Casaldáliga, Pedro Casaldáliga, que decí todo lo que no es necesario es robado. Es decir, se lo está robando a alguien que sí que lo necesita. Pero mal que no nos guste, vivimos en un mundo donde el deseo es una moneda de cambio muy fuerte, sobre todo aspiracional, para aquellas personas que no se sienten en plenitud consigo mismas, que piensan que adquiriendo esa cosa podrán ser aquello que sólo podrán ser en realidad si lo nutren en su interior. La transformación no viene nunca de fuera hacia adentro. No habrá nada de fuera que pueda llenar el vacío que tú tienes. Ese vacío lo vas a llenar tú, trabajando en tu propia alma, haciendo de buzo de ti mismo, de minero de ti mismo, sobre todo, paradójicamente, dejando ir, dejando ir y agradeciendo, teniendo una actitud ante la vida de compasión, de no tomarte las cosas personalmente, de voluntad de entregar amablemente si te piden, de voluntad de comprender y no molestar. Y es ahí, en ese vaciarse progresivamente, de olvidarse de las miserias del pequeño yo, que eventualmente puede venir el beso de lo.
Divino. Hablaste de no tomarte las cosas personalmente. Si. Te oí decir que Los cuatro.
Acuerdos, el libro de don Miguel Ruiz, es.
Extraordinario. Yo también lo creo. Y es uno de esos libros que hasta hay gente que te voltea a ver hacia abajo diciendo ¿Cómo puedes decir que eso es de tus libros favoritos o que más te han impactado? ¿Qué te llevas tú de ese libro? ¿Cómo lo estás aplicando tú todos.
Los días en tu vida, vida? Yo lo leí hace muchos años cuando salió, lo tengo por aquí, la primera edición, no sé si debía ser del año noventa y pico, y me impresionó por la sencillez, la simplicidad que tiene y la profundidad que tiene de los cuatro acuerdos, que claro, me quedo con los cuatro Sé cuidadoso con tus palabras. Y viene a colación con lo que hemos hablado hace un rato de la importancia de elegir bien tus palabras. Tu palabra es tu mundo. Lo que crees es lo que creas. Tus pensamientos crean tu realidad. Sé muy pulcro con tus palabras, contigo mismo y con los demás y con la vida. Me fascina el acuerdo de no te tomes nada personalmente. En realidad, quien critica se está confesando y muchas personas que aparentemente te van a insultar o maldecir, hablan de ti, están hablando en realidad de sí mismas. Por lo tanto, me parece un acuerdo tremendamente liberador que apunta directamente a la verdadera compasión. Haz siempre lo mejor que puedas. Me parece un acuerdo fundamental, Fundamental. En todo lo que hagas procura dar lo mejor de ti, porque en ese ejercicio hay un desarrollo muscular, emocional, intelectual, operativo, que es consigna de vida. Y el cuarto acuerdo no asumes, ¿No? Exacto, exacto. No supongas nada, no hagas suposiciones. Es extraordinario porque tiene mucho que ver con las falsas creencias proyectadas, con los prejuicios, con lo que yo creo que tú crees sobre mí, con toda esa basura mental que le ponemos al otro que en realidad nos pertenece. No hagas suposiciones o no asumas. No te sabía decir. Los cuatro van engranados. Los cuatro son las cuatro hojas del trébol de la buena suerte, de alguna manera, porque no puede haber uno sin otro. Es decir, si tú no te tomas las cosas personalmente, pues claro, dejas de hacer suposiciones y cuando dejas de suposiciones y no tomas personalmente, procuras hacer las cosas bien, entonces utilizas tus palabras con.
Respeto. Has dicho que cuidamos mucho en general como humanos, el cuerpo, nuestros hábitos se enfocan en tal vez mejorar nuestra apariencia, nuestra salud, pero no tanto la mente. ¿Cuál es el.
Hábito? Ni las emociones, ni el.
Espíritu. ¿Cuál crees que es el hábito que mayor impacto ha tenido en tu.
Vida? La práctica de la gratitud constante, la práctica de la meditación y la práctica de la actitud positiva permanente ante cualquier estímulo. Y mi respuesta procurar dar lo mejor de mí en cada instante, aunque esté molesto, aunque esté con fiebre. La voluntad de asumir que cualquier pequeño gesto que emane de la cosa Rovira sea amable, sea en la medida de lo posible dulce, sea en la medida de lo posible positivo, constructivo, riguroso, verdadero. Los tres filtros de Sócrates El filtro de la verdad, el filtro de la bondad, el filtro de la.
Belleza. ¿Tienes ubicado el momento en el que adquiriste alguno de estos hábitos, o sea, tienes el antes y el.
Después? Bueno, yo hay una anécdota que últimamente he contado mucho, porque no ha sido tu caso, pero a veces me preguntan a raíz de una entrevista en la que por primera vez hablé de eso, de muy pequeño, de muy, muy, muy pequeño. Y yo le preguntaba a mi papá ¿Quién soy, papá, ¿Quién soy yo? Y me decí tú eres Álex. Y yo decí no soy Álex, yo podría ser Oso, podría ser Javier, podría ser Miguel. Álex es un nombre. Cuentan mis papás que yo hablé muy precozmente, en el año ya hablaba y en dos años ya era un loro. Y mi nombre yo no soy una etiqueta, yo podría llamarme otro nombre, yo no soy eso. Entonces mi papá me tomaba y me ponía en el espejo y me decía tú eres eso. Yo decía papá, yo no soy eso, yo no soy el lugar de donde nace la pregunta ¿Quién soy yo? Yo quiero saber quién soy yo. Y lloraba desesperado. Entonces ya de muy, muy pequeño hubo una inquietud de naturaleza llámale psicológica, llámale identitaria, llámale espiritual, porque yo sentí literalmente la salida del paraíso de sentir que formaba parte del todo, a sentirme aprisionado en la idea de un personaje con toda la angustia, el miedo y el sufrimiento que supone el quedarse encapsulado en la idea de un yo y por lo tanto, en respuesta a tu pregunta, eso nació muy precozmente y a partir de ahí hubo una gran inquietud por buscar, por leer, ya muy, muy, muy precoz. Y tuve la inmensa fortuna de tener un padre, en este caso, que mi madre era una persona dulce, muy cariñosa, pero mi padre al ver que su hijo sufría, leía libros que luego me facilitaba por si me podían ser.
Útil. Me encantan esas historias porque hay muy poca gente que de verdad se sienta a entender esos momentos, que los cambiaron y que puede entender el efecto que tuvo, y entonces buscar crear momentos similares nuevamente, tanto para ellos como para la demás.
Gente. Y luego, apreciado Oso, sin duda momentos muy catalizadores han sido, por un lado, te diría, Eros y Tánatos. Tánatos, la muerte. A mí se me han muerto amigos inesperadamente, pero bastantes. Alberto por accidente de coche, Luis bajando a ayudar a un amigo, José por infarto fulminante, etc. En diferentes momentos de mi vida. Y cada una de esas muertes, cada uno de esos plutonazos, han sido crisis profundas, existenciales profundas. Por otro lado, no hay experiencia más transformadora que ver nacer a cada uno de tus hijos y tomarlos en tus brazos cuando salen del vientre de su madre y bendecirlos y darles la bienvenida a esos. Eso es un misterio, eso es un misterio absoluto. Luego el amor profundo, el amor profundo, en mi caso a una mujer, yo he tenido más de una pareja, pero cuando vives en esa comunión, en ese afecto profundo, es extraordinario. Y otros momentos tremendamente reveladores han sido momentos de de epifanía, no buscados, momentos en los que de repente conectas por un lado con la eternidad, se produce una expansión, una liberación total del condicionamiento de lo que cree ser un goce infinito, un amor inenarrable, algo inexplicable, sin psicotrópicos, una vez vaciando las bolsas de la compra del coche, mirando hacia arriba, viendo cómo pasan unos pájaros, otra vez dando una clase en un instante que se hizo como una eternidad de plenitud. Y a veces esos periodos se han alargado en el tiempo y han persistido casi hasta incapacitarme. Es un.
Misterio. Álex, transformaste, como dijiste, tu vida en 2020, al menos profesionalmente. Sé que la transformación formaste el año anterior, por como lo mencionaste al principio, el cuerpo te lo pedía. ¿Cuál es el proyecto que más te emociona para este.
2021? Sin duda, sin duda. La Escuela Humanista Digital. La Escuela Humanista Digital que abrí este año y que tantas alegrías me he dado. He lanzado el curso Crea tu buena suerte, crea tus buenas relaciones, crea y logra tus objetivos y metas y ahora Crea tu buen amor. Y voy a ir lanzando cursos digitales a un precio muy competitivo, muy bajo. La ideación es aportar muchísimo valor a un coste muy bajo y crear una comunidad de aquellas personas que quieran tener herramientas de liderazgo, de de transformación personal, de meditación, de emprendimiento, de relaciones, de comunicación, conjunto de herramientas que creo contenidos que creo que no se dan en la mayoría de los casos ni en universidades ni en ningún sitio. Es decir, hay una enorme cantidad de contenidos útiles que afortunadamente sí que se van comenzando a explicar, pero antaño no se daban, cada vez más, pero no se daban. Y a mí eso me da un sentido, una alegría enorme y me da mucho sentido mi vida porque veo la transformación de las personas, sus procesos de cuestionamiento, su inquietud, su curiosidad y sobre todo su florecimiento. Y eso es, eso es, eso.
Es. ¿Dónde puede aprender más la gente sobre esta.
Escuela? Pues te agradezco mucho, eres muy generoso. En mi página web alexrovira. Com, todo junto, Alex. Y ahí está todo, está mi acceso a mis redes, los cursos, el canal de YouTube, los podcast, muchos contenidos, artículos, vídeos gratuitos, porque quien no tenga recursos para pagar también puede acceder a muchísimo contenido que voy publicando constantemente, dando herramientas, recomendando lecturas, compartiendo reflexiones. Ahora quien quiera una formación más sistematizada, estructurada, además con un seguimiento más personalizado, pues están los cursos, pero hay mucho material gratuito también para aquellas personas que quieran.
Compartir. Eres alguien que habla de temas con los que sería muy difícil estar en desacuerdo. La verdad, o sea, son.
Temas. No creas, Oso, eso.
Tú. Me encantaría entonces que me dijeras, dime algo que tú creas que sea verdad y en lo que tal vez poca gente está de acuerdo.
Contigo. Wow. Es probablemente la pregunta más difícil que me han hecho nunca. No, cuidado, que tiene mucha enjundia. Algo que yo crea que sea verdad. Mira, lo siento, pero es que te voy a responder una frase de Bertrand Russell que probablemente es mi frase favorita de todas. Me pareció absolutamente genial. No moriría por ninguna idea. Podría estar equivocado, por lo tanto, no, no diría nada en lo que yo crea que pueda ser verdad, porque puedo estar.
Equivocado. Tuve a un invitado en el podcast que me decía que todas las verdades son subjetivas porque son verdades para quien las.
Cree. En esa línea iríamos, es decir, yo he vivido tantas desilusiones de creer en algo que luego entonces Bertrand Russell no moriría por ninguna idea. Podría estar.
Equivocado. Alex, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Qué.
Diría? Vive y deja.
Vivir. Increíble, Alex, la verdad es que disfruto mucho platicar con gente que ha pasado tanto tiempo viendo hacia adentro, entendiendo lo que sienten, las razones por las que actúan, lo que creen y están, como tú dices, abiertos a cambiar. Esta no ha sido la excepción, me fascinó una plática tan profunda, he leído tus libros, creo que me quedan muchos por leer. Eres un crack, Te agradezco muchísimo. ¿Dónde puede conectar contigo la gente más.
Fácil? Déjame que te diga que hace poco un amigo me hizo una entrevista extraordinaria y esta es la segunda entrevista extraordinaria, no por orden, es decir, ha sido una entrevista extraordinaria.
Extraordinaria.
Gracias. Muy inteligente, muy bien preparada, con preguntas que me han hecho pensar o que me han colocado en un vacío más que pensar. Para mí las mejores preguntas no son aquellas que te hacen pensar, sino que generan un vacío, vacío. Y tú lo has provocado en varias ocasiones. Por lo tanto, un placer haberte conocido y un honor que comience aquí una amistad. ¿La pregunta cuál era para contactar conmigo? Muy fácil, a través de las redes sociales, o sea, si entra en la página web pueden acceder a Facebook, Twitter, Instagram, LinkedIn. Estás en Instagram, Fíjate que ahora mi red favorita sería.
Instagram. ¿Te encuentra la gente.
Ahí? ¿Pues sabes que? Ahora mismo, porque lo cambiamos hace un tiempo y lo voy a buscar, es Alex Rovira Zelma con la.
Cámara. Mira, Alex Rovira Selma Vamos a poner el link. Bueno, yo te sigo.
Ahí. Alex Rovira Selma Ahí la tienes. Y ahí afortunadamente tengo un equipo formidable de personas que me acompañan porque yo no es que no tendría vida. ¿Ahora ya las redes son, no solo ya la cantidad de personas que nos encontramos ahí, sino la dialéctica, o sea, hay decenas, decenas, no sé si decir centenares sería exagerado? Creo que no. De interacciones al día hay miles, pero decenas de mensajes, decenas que llega un punto, llegó un punto hace unos meses que es imposible, No podía, no podía, estuviera todo el día respondiendo. Hermann Hess a raíz de Nisarta, el lobo estepario, El juego de abalorios, llegó un momento en el que tuvo que dejar de escribir porque se pasaba el día respondiendo las cartas de los lectores y eso, cuando leí eso en su biografía me impresionó mucho. Pero realmente lo digital es maravilloso porque te permite contactar con muchas personas. Además, yo por ejemplo, antes de esta entrevista he estado contestando algunos emails de una persona que me pedía un contacto, consultas, tal, pero lamentablemente yo personalmente lo leo casi todo, pero si no fuera porque hay un equipo que me ayuda, la interacción es tal que es muy difícil poder contestar a todo el mundo inmediatamente. Necesitamos a veces algunos días porque Hay mucho.
Trabajo. 80-20 80-20 Alex, muchísimas gracias por tu tiempo. Te mando un abrazo y ahora si regresas a México pronto me encantará tomarnos algo.
Juntos. Vamos, dalo por hechoso. Ha sido una entrevista tan buena que me gustaría compartirla en esas redes citándote a ti para que también las personas puedan ir a tus contenidos de valor. Así que te rogaría, si lo ves bien, que me la hagas llegar porque te citaremos en todas las redes, te pondremos en la página web la entrevista porque ha sido muy.
Bonita. Te agradezco mucho. Te mando, si te parece, puedo mandar materiales, pero también te mando el archivo crudo para que hagas lo que.
Te funciona y por supuesto nos pondremos en contacto contigo para informarte de todo. Mandártelo para tu aprobación, no es necesario, es tu.
Entrevista. Mucho. Que tengas buenas.
Noches. Buenas noches, buenas tardes para ti, un gran abrazo. Saludos a mi querido México.
Chao. Alex ciertamente tiene una visión muy positiva y contagiosa del.
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Que hoy hablamos en Cracks la Y eso es todo por.
Hoy. Yo soy Oso Traba y espero que tengas una semana de cracks. Este episodio es presentado por Rocket Closet, el servicio que ha cambiado por completo la manera en que viajo para esquiar. Si llevas tiempo siguiéndome, sabes que mi deporte favorito es esquiar, y lo hago todo lo que puedo. Pero estar viajando de montaña en montaña con tu ropa y con tu equipo puede convertirse en un dolor de cabeza. Empacar, cargar, lidiar con aeropuertos y sobre todo, cargos extra. Bueno, pues hace tres años descubrí Rocket Closet y desde entonces mis viajes de esquí son 100 % libres de estrés. Rocket Closet almacena tu equipo en instalaciones seguras y y climatizadas en las principales estaciones de esquí de Colorado y de Utah. A través de su app, puedes programar la entrega de tu equipo directamente en tu destino y recibirlo puntualmente cada vez. No más cargar con maletas gigantes ni perder el tiempo esperando tu equipo. Solo llegas, esquías y disfrutas. Además, su servicio cubre más que solo esquís. Puedes guardar maletas, bicicletas o todo lo que necesites, e incluso enviarlo a otras ciudades de Estados Unidos y Canadá con su servicio especial de FedEx. Si quieres esquiar sin complicaciones. Para ti, que escuchas cracks, Rocket Closet te ofrece 50% de descuento en tu primer año usando el código OSOTRAVA en ozotraba. Una vez más, Rocket CLOSET. COM OSOTRAVA. Este año he dormido mejor que nunca. Y no, no tuve que cambiar mi colchón. 8 sleep creó el pod, una funda inteligente que colocas sobre tu colchón actual y que transforma por completo tu descanso. Y la nue nueva versión, el POD 5 Ultra, regula automáticamente tu temperatura durante la noche para que duermas más profundo, sin interrupciones y despiertes con más energía, foco y claridad mental. Cada lado de la cama tiene su propia temperatura, desde 12 a 43 grados, así que si tú tienes calor y tu pareja frío, cada quien duerme como quiere. Y si roncas, el POD lo detecta y ajusta ligeramente tu posición para que dejes de hacerlo sin despertarte. Todo esto lo hace gracias a Autopilot, su tecnología de inteligencia artificial que aprende tus hábitos y mejora tu sueño cada noche. Y con el nuevo Health Check, también detecta alteraciones respiratorias, cambios en tu H y latidos irregulares. Ahora también tienen una blanket y una funda de almohada con control de temperatura. Así que es control de temperatura absoluto. Literalmente este año duermo mejor y eso lo cambia todo. Entra a sleep punto com osotrava 8 sleep se escribe con letra y usa mi código osotrava para tener hasta 8 mil pesos de descuento en el POD 5 Ultra. Y como siempre, tienes 30 días para probarlo en casa sin riesgo. Si no te gusta, simplemente lo devuelves. Ve a sleep com osotrava y usa mi.
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