#234. Waldemar Franco - Desbloquear tu lado Salvaje, Rituales vs. Rutinas, Coquetear con la Muerte y Diseñar una Vida Alrededor de tu Pasión
16 Dec 2025 · 115 min
This is episode #234 of Cracks Podcast (recorded July 3, 2023) — a Spanish interview where Oso Trava speaks with Waldemar (Valdemar) Franco: international adventurer, founder and chairman of Rodavento hotels, cofounder of expedition company Wwise, and creator of The Wild Flow Method. The conversation covers Franco’s life-long engagement with adventure sports (rafting, kayaking, alpine skiing, heli-skiing, apnea/free-diving), early training and business origins (founding Río y Montaña), a traumatic expedition loss and search in India, a major knee injury and multi-stage rehabilitation (including a meniscus transplant), and his shift into designing movement/ritual practices to rebuild longevity and resilience. Concrete highlights: a phone-guided rescue (RCP), recent trip to Iceland (West Fjords, boat-based ski ascents), a static-apnea personal record of 5:18 and AIDA level-4 certification, the Wild Flow Method (breathwork, movement, ritual), an upcoming book, and Rodavento’s Bacalar project. Recurring themes: ritual vs routine, confronting fear, designing life around passion, "train ajeno" (getting off the wrong train), and active longevity.
Questions this episode answers
#234
July 3, 2023
5 minutes 18 seconds
AIDA level 4 (free-diving association)
Approximately 100 days of heli-skiing
Chapters
Este episodio es presentado por Rocket Closet, el servicio que ha cambiado por completo la manera en que viajo para esquiar. Si llevas tiempo siguiéndome, sabes que mi deporte favorito es esquiar, y lo hago todo lo que puedo. Pero estar viajando de montaña en montaña con tu ropa y con tu equipo puede convertirse en un dolor de cabeza. Empacar, cargar, lidiar con aeropuertos y, sobre todo, cargos extra. Bueno, pues hace tres años descubrí Rocket Closet, y desde entonces, mis viajes de esquí son 100 % libres de estrés. Rocket Closet almacena tu equipo en instalaciones seguras y climatizadas en las principales estaciones de esquí de Colorado y de Utah. A través de su app, puedes programar la entrega de tu equipo directamente en tu destino y recibirlo puntualmente cada vez. No más cargar con maletas gigantes ni perder el tiempo esperando tu equipo. Solo llegas, esquías y disfrutas. Además, su servicio cubre más que solo esquís. Puedes guardar maletas, bicicletas o todo lo que necesites, e incluso enviarlo a otras ciudades de Estados Unidos y Canadá con su servic especial de FedEx. Si quieres esquiar sin complicaciones. Para ti que escuchas cracks. Rocket Closet te ofrece 50% de descuento en tu primer año usando el código osotrava en ozotraba. Una vez más, Rocket closet. Com ozotraba. Este año he dormido mejor que nunca. Y no, no tuve que cambiar mi colchón. 8 sleep creó el pod, una funda inteligente que colocas sobre tu colchón actual y que transforma por completo tu descanso. Y la nueva versión, el POD 5 Ultra, regula automáticamente tu temperatura durante la noche para que duermas más profundo, sin interrupciones y despiertes con más energía, foco y claridad mental. Cada lado de la cama tiene su propia temperatura, desde 12 a 43 grados, así que si tú tienes calor y tu pareja frío, cada quien duerme como quiere. Y si roncas, el POD lo detecta y ajusta ligeramente tu posición para que dejes de hacerlo sin despertarte. Todo esto lo hace gracias a Autopilot, su tecnología de inteligencia artificial que aprende tus hábitos y mejora tu sueño cada noche. Y con el nuevo Health Check, también detecta alteraciones respiratorias, cambios en tu HV y latidos irregulares. Ahora también tienen una blanket y una funda de almohada con control de temperatura, así que es control de temperatura absoluto. Literalmente, este año duermo mejor y eso lo cambia todo. Entra a sleep punto com osotrava 8. Sleep se escribe con letra y usa mi código para tener hasta 8 mil pesos de descuento en el POD 5 Ultra. Y como siempre, tienes 30 días para probarlo en casa sin riesgo. Si no te gusta, simplemente lo devuelves. Ve a sleep com osotrava y usa mi código osotrava. Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. No olvides que para ver Cracks Podcast en video, simplemente tienes que suscribirte en YouTube comercial Cracks Podcast y así recibirás todos los episodios de estreno cada semana. Mi invitado de hoy es Valdemar Franco. Lo puedes encontrar en Instagram como Aldemar con Waldemar. Valdemar Franco. Valdemar es un aventurero internacional, fundador y presidente de la cadena de hoteles Rodavento. También es cofundador de la empresa de expediciones WISE y creador de The Wild Flow Method. Tras titularse como arquitecto, Valdemar fundó la primera empresa de turismo de aventura en México, Río y MONTAÑA. A los 18 años estudió buceo avanzado en Francia, certificándose como buzo tres estrellas avalado por la Confederación Mundial de Actividades Subacuáticas, y a los 52 se certificó como buzo de apnea nivel 4 por la AIDA con un récord nada más y nada menos de apnea estática de 5 minutos 18 segundos. En su amplia carrera como explorador, ha realizado múltiples ascensos alpinos y descensos en esquí fuera de pista alrededor del mundo, y además Tiene cerca de 100 días de esquí en helicóptero. En su historia, es un kayakista experimentado con primeros descensos en más de 30 ríos en México y ha remado algunos de los ríos más demandantes del mundo, además de haber participado en rallies de motocicleta por miles y miles de kilómetros. Hoy Valdemar y yo hablamos de la muerte, de desbloquear miedos para florecer, de ser salvaje, de la diferencia entre rituales y rutinas y de vivir una vida de aventura. Te dejo con esta muy inspiradora entrevista con Valdemar.
Franco. Pues May, bienvenido a Cracks.
Podcast. Muchas gracias. Estoy feliz de estar.
Aquí. Yo también estoy feliz de que estés aquí. La verdad es que llevo mucho tiempo platicando con Silvia de ti, de lo que estás haciendo. Hace poco tuve chance de pasar un fin de semana en Hotel Rodavento con mis hijos y bueno, una experiencia padrísima me hace entender mucho más el scope de todo lo que has construido a lo largo de tu vida. Pero me gustaría empezar con algo que me llamó mucho la atención y es, ¿Por qué no me cuentas de aquella vez que salvaste la vida de un niño por.
Teléfono? Esa es una buena historia que nunca me la han preguntado. No fue un niño, fue un joven, digamos, pero pues yo estaba en Valle Bravo, yo vivía en Valle Bravo y estaba, fui a dejar a mi hija a la escuela y estaba afuera de la escuela y de repente entra una llamada en mi teléfono de una amiga conocida de ahí de Valle y me dice, estaba llorando así, pero Valdemar, Valdemar, por favor, ayúdame. Yo ¿Qué pasó? ¿Qué pasó? Me dice, es que una persona se acaba de caer al agua en un laguito que estamos construyendo como ahí en mi casa de los que tienen liner y no sabe nadar. Y estaba, o sea, lo sacaron, estoy recordando, lo sacaron, pero estaba ahogado. Y así me empezó a decir, por favor, ayúdame. Yo en mi mente dije, qué raro que me hable a mí así de entrada, ¿No? ¿Como que por alguna razón hice clic, traía en la mente súper claro cuál es el proceso de dar RCP? Y le dije, a ver, escúchame y haz exactamente lo que te digo. Y le dije, ábrele la boca, o sea, ponlo boca arriba, ábrele la boca, levántale el mentón, hace unas insuflaciones y lo empezó a hacer diciéndome, ya lo hice, ya lo hice, síguelo haciendo. Yo súper calmado, no sé por qué, estaba súper zen, porque todo esto fue en segundos, ¿No? Y de repente me dice así como asustadísima, me dice, está vomitando, está vomitando y tosiendo. Y entonces en ese momento le dije, le acabas de salvar la vida, le acabas de salvar la vida, tranquila, ya respiró y respiro y este, bueno, se me pone chinita la. Porque fue, te lo juro que La llamada duró 30 segundos. Yo estaba en mi coche esperando a mi hija y fue, te voy a decir una cosa, fue súper poderoso para mí porque hacía varios años antes cuando pues yo estaba iniciando Río y Montaña expediciones y estaba de guía, sucedió que estábamos todos los guías ahí en Veracruz, los guías de río, y teníamos muchos cursos de rescate en agua y demás. Entonces llegó una persona del pueblo gritando por favor ayúdenos porque un niño se acaba de caer al río y entonces fuimos varios y estuvimos buscando en el río, era un niño del pueblo que parece ser que estaba jugando, echando clavados y se había caído al río y bueno, lo encontramos, lo sacamos y estuvimos tratando de, o sea, le dimos RSP, yo le di bastante y nunca no reaccionó, es como que eso me lo quedé muy fuerte y cuando sucedió esto como que dije y esa vida que no pude salvar aquí, ya la salvé.
Acá. ¿Y no tuviste miedo en el momento que te hacen la llamada? ¿No te vinieron así como, ya sabes, flashbacks de escenas de Vietnam de aquella vez que no lo habías podido lograr y tal vez mucha gente se hubiera preferido no meter en el.
Tema? No, como que ni lo pensé, o sea, de alguna manera ahora que lo pienso siento que fue como un privilegio, o sea, en el momento que escuché la llamada y escuché la desesperación de esta chava, sí dije hijo, esto es un privilegio, o sea, el que yo tenga la oportunidad de estar aquí en este momento tratando de hacer esto, entonces como que ya ves ese estado de flow que sucede a veces que es bien difícil, no sé por qué entré así tac, como que me desconecté de todo lo que estaba haciendo. ¿Y estaba yo presente con ella? No, o sea, literalmente estaba yo ahí viendo como el cuate estaba sin respirar y le estaba levantando esto y le estaba dando respiración y de repente todavía tengo la imagen supongo, de cómo empezó a vomitar agua, eso me dijo ella y en ese momento le dije ya le acabas de salvar la.
Vida. ¿Alguna vez conociste a esta.
Persona? No, caray, no, y fíjate que me duele porque quedé conmigo mismo y con ella de conocerla y nunca lo hice y a veces cos que no sé por.
Qué. ¿Hace cuánto fue.
Eso? Como 12 años yo.
Creo. ¿Y es la última vez que has tenido una situación en la que puedes salvar la vida a.
Alguien? A ese grado sí, o sea, sí he tenido otros momentos en donde tengo que reaccionar rápido y fuerte y bien, pero a ese grado sí. Qué buena, qué bueno que me preguntas eso porque nunca me lo habían preguntado y si, es así, es una historia la verdad que me marcó mucho y que, y que te digo, curiosamente lo siento como un privilegio que me tocó a.
Mí. La verdad es que sí. Yo creo que qué suerte que te haya tocado a ti, porque eres una persona preparada para eso. A ver, como papás, creo que todos deberíamos de hacer cursos de RCP y de primeros auxilios. Y yo creo que es más, yo no me acuerdo cuándo fue la última vez que hice uno, ¿No? Y me pasa que de repente veo cosas en Internet que me hacen sentir tan mal, me hacen sentir culpa por no estar yo preparado para reaccionar a una situación así. Pero aún así no he tomado acción. Y creo que parte del tema de lo que vamos a hablar hoy es tomar acción para que todas estas cosas que tenemos en la cabeza, que queremos hacer, a veces para prepararnos, a veces para simplemente vivir la vida que queremos, no se queden en simples ideas. Me gustaría, antes de entrar a cómo te vuelves este hombre internacional de aventura, a que me cuentes del viaje que acabas de hacer. Vienes regresando de.
Islandia. De Islandia.
Sí. Cuéntame por qué fuiste a Islandia y qué hiciste.
Ahí. Fui.
Islandia. Déjame preguntarte algo. ¿Cuántas veces este año sentiste que te faltó disciplina, claridad o que simplemente no te alcanzó la energía para hacer lo que querías hacer? Si eres como la mayoría de la gente, no es que te haya faltado capacidad. Te faltó un sistema, un entorno que te empuje, una estructura que te sostenga y sobre todo un grupo que no te deje soltar tus metas. Por eso creé reto gánato mañana 2026. Esto no es un curso ni motivación barata. Es un sistema probado por más de 5 años y más de 100.000 personas para instalar en ti, en Zoom, solo 10 días, los hábitos que definen a la gente que verdaderamente avanza. Dormir mejor, pensar mejor, moverte mejor, priorizar mejor y muchos otros más. ¿Para qué? Para que actúes como la persona.
Que dices que quieres.
Ser. Porque cuando ganas tu mañana, ganas tu día y tu vida entera. Este año vamos a tener el reto más grande de la historia. Arrancamos el 12 de enero conmigo en vivo a las 5 y 45 de la mañana y me acompañan expertos como Natalie Marcus, Alan Abroch, Juan Pablo Álvarez, Mercedes y Pilar Palomar, Rodrigo Herrera y Carla Berman para ayudarte a transformar tu energía, tu enfoque y tu identidad desde el día uno. Si estás cansado de arrancar el año con buenas intenciones y terminar igual que siempre. Este reto es para ti. Puedes unirte desde solo 10 dólares o entrar al plan VIP donde tendrás sesiones exclusivas de Q a Conmigo, además de muchas otras cosas. Pero solo hay 3000 lugares VIP.
Y se están acabando muy.
Rápido. Si quieres que 2026 sea distinto, haz algo distinto. Arráncalo uniéndote al reto Gana tu mañana 2026 en Gana el Día. Empezamos el 12 de.
Enero. Realmente fui por segunda vez al mismo lugar que es el noroeste de Islandia, se llaman West Fjords y es una zona que sí es como un peine de fjordos y yo siempre he estado muy metido y me gustan mucho las montañas y sobre todo me gusta mucho escalar montañas para esquiarlas. Más que el alpinismo de altísimo nivel, me gusta mucho la combinación de escalar y esquiar montañas. Entonces esa zona de Islandia es particularmente especial porque tu campamento base, por decirlo así, es un velerito, un velero chiquito, y ese velero se mete en los Fjords y desde ahí es un equipo bien chiquito. Éramos seis, te subes los esquís y todo en una zodiac, te bajas a la playa y en la playa te los pones y empiezas a subir con skins y es una zona gigantesca en donde realmente no hay nadie, o sea, nadie se mete ahí más que para hacer esto. Y realmente éramos un solo velero, o sea, no hay como viajes comerciales, medio que con. Necesitas conocer a la persona que es el dueño del velero, que cuando se anima el viaje y la temporada es bien cortita. Entonces fui y es un desconectón increíble porque te echas 8 días conviviendo en este barquito que no tiene nada de lujoso, o sea, es un barco, en este caso era un barco pesquero, ex pesquero, ahora convertido en barquito más como de para llevar expediciones, y pues el capitán es un islandés que no hablaba nada de inglés, personaje increíble. Entonces te metes en esta cultura de ellos del ARC, digo, Islandia está bien cerquita del Círculo Polar Ártico, entonces las personas que viven ahí pues sí tienen una onda como de vikingos y como de exploradores, pero de muchas generaciones, o sea, no. Es bien interesante esa parte de Islandia. Entonces fui y pues estuve esquiando y escalando todo.
El. Todo el día, son varios.
Ascensos. Mira, el día es larguísimo porque ya es primavera, entonces se hace oscuro a las 12 de la noche y amanece a las 4 de la mañana y un poquito tú la juegas dependiendo de cómo esté la temperatura y cómo le está pegando el sol a las pendientes para que la nieve esté buena. Entonces realmente tú tienes todo el día para divertirte y es muy, cómo te puedo decir, como muy alivianado en el sentido que no hay horarios muy estrictos porque tú dices bueno esta cara que queremos hacer aquí Y aparte decides lo que vas a hacer con el guía, con el cuate que iba al momento, o sea dices bueno vamos a esta zona cuando lleguemos ahí, esta cara se ve bien, esta no nos gusta tanto porque hay alguna actividad por ejemplo de avalancha y entonces te subes acá y pues la esquías y te gustó y te vuelves a subir y le esquías hasta que dices ya se acabó el día y te vas. Bueno, todavía al bajar a la playa, que no es playa de piedritas, te pones a recolectar mejillones en una cubeta y en la noche los haces en un caldo ahí con delicioso como Moles Mariner pero recién sacados.
Increíble. Acabo de ver una, no sé si es en Netflix que lo vi, un documental justo de tres personas que se van a hacer esto en Alaska, hacer el primer descenso de una montaña en Alaska y tienes que esperar a que las condiciones te dejen bajarte del barquito y después pasan creo que son 48 horas, tienen que dormir a la mitad del camino porque eran creo que 7 millas o no sé cuántas millas eran esquiando con los skins para después subir, esperar a que las condiciones fueran correctas porque había creo que 250 avalanchas ese mismo día para subir a esta cara y poderla bajar y ya se regresaba, o sea fue una expedición creo.
Que de semanas solo para un.
Descenso. ¿Sí, sí, cuando tienes un objetivo en la mente así muy especial, en este caso lo padre de Islandia es que puedes esquiar muchísimas caras en esa zona en particular, entonces no tienes que estar como esperando este momento de clima especial que sucede por ejemplo en Alaska hace 7 años yo tenía el objetivo de esquiar el Polar Star Couloir, se llama Polar Star Couloir y está en el círculo Polar Ártico, muy al norte de Canadá y organicé toda la expedición y ese sí era un objetivo que es este colador súper empinado que sale en los libros Y que es? ¿Tienes one shot? Me rompí la rodilla y no pude ir, tuve que cancelar todo, pero era un poco así porque íbamos a llegar a un pueblillo, ya no me acuerdo el nombre, del norte, Canadá y de ahí nos echábamos dos días en snowmobils recorriendo unas planicies hasta llegar a donde está la cara de esta montaña y ahí hacemos campamento base, empiezas a calentar y después esquías. No lo pude hacer, o sea.
Que ¿Cómo te preparas para uno de estos viajes? Sé que has hecho 100 días de heli, yo el año que entra tengo dos objetivos, me voy a Jackson Hole a hacer el Corvette, el cool, ándale, quiero. Vamos a ver si me asomo para abajo y me atrevo y Vamos a hacer 10 días de heli en Canadá. ¿Cómo te preparas tú para un viaje de.
Estos? He cambiado mucho mi dinámica de cómo prepararme, o sea, y entrando a ese tema, pero durante muchos años de mi vida fui como muy enfocado en decir esta es mi meta, por ejemplo escalar una montaña. Entonces empiezo a ponerme el chip de voy a escalar seis, ocho meses antes y empiezo a salir a hacer trekkings largos, a hacer trekkings con peso en la espalda. Bueno, cuando la última vez que fui a Islandia estaba yo viviendo en Valle y literalmente me llevaba mis botas de esquiar con shorts, una mochila con libros adentro y mis bastones replicando un poquito, primero para que las botas no me lastimaran, entonces le meto muchas horas antes para que no me lastimen y segundo replicando un poco la posición y el peso y todo parecía loco, ¿No? Con botas de esquiar ahí en medio cerro. Son unas botas especiales las de las que usas para para hacer esquí de montaña Tienen suela, o sea, sí tienen suela como de bota de hiking o de bota escalada, entonces es una mezcla entre una bota de esquiar y una bota de escalada, les puedes poner crampones y puedes caminar con ellas, entonces son botas como súper versátiles, no las destruyes pero si pareces loco, ¿No? Entonces lo que hago es empiezo con mucha anticipación, o sea, trato de replicar lo que voy a hacer y si me meto mucho a pues hacer como aeróbico lógicamente con una técnica que.
He encontrado que quiero que me cuentes a detalle más.
Adelante. No sé si quieres que nos.
Metamos a eso, ya vamos a dejarlo.
Para después, porque sí quiero meterme duro y que la gente tenga contexto de cómo llegas a.
Eso. Sí, pero lo que sí te digo es que cuando tengo una expedición grande, sí empiezo unos seis, ocho meses antes a pensar y a adaptar mi cuerpo a lo que va a suceder en ocho meses y en.
Paralelo. ¿Para cuántas expediciones te estás preparando normalmente o haces una al.
Año? Una importante al año y después cositas que salen, pero normalmente para las cositas que salen tengo el nivel físico como para echármelas así de palomazo, ¿No? Si, no, si necesito como enfocarme.
Más. Tú te interesaste en el mundo de aventura y el outdoors desde que eras muy chiquito, ¿No? Y cuentas cómo cuando terminas la carrera, le cuentas a tu papá que te quieres dedicar a esto full time, que quieres hacer de tu vida profesional una vida de aventura, y tu papá tiene una reacción que a mí me llamó mucho la atención, que te dice déjame pensarlo, cuéntame cómo fueron esos momentos y qué aprendiste tú de esa reacción de tu.
Papá. Para mí es una, ha sido muy importante ese mensaje que me dio después de que se dio ese momento de pensarlo, como que yo vengo de una, de una familia empresaria de tradición de tres generaciones, o sea, yo soy la tercer generación, La empresa cumplió 100 años, o sea, es una, es un, es una como familia de alguna manera tradicional y con una metodología de trabajo muy industrial, de ingenieros y muy industrial, entonces yo fui el primero que decidió estudiar arquitectura y durante la carrera y desde antes, bueno, con mi papá salía yo mucho al mar, mi papá siempre fue así como gente de mar, entonces íbamos a Cozumel desde que Cozumel será otra cosa. Padrísimo. Y aprendí a bucear a pulmón y arponear bien chavito a los 8 años, 10 años, yo sacaba mis pargos y mi papá me hacía lo saca, lo matas, pero te lo comes. Entonces había filetearlo, sacarles las tripas, todo el rollo y como que toda esa vivencia se me quedó súper grabada, entonces siento que cuando, cuando llegue el momento, yo siempre digo que durante la carrera y la prepa como que traía dos vidas malabareando las, o sea, una es la de los cuates y la de la carrera y la novia y como que la vida tradicional, por decir aquí. Y después tenía esta como visión de que yo quería ser, yo quería romper el molde, yo quería ser un aventurero y yo quería ser un explorador y no quería vivir dentro de una oficina, pero no encontraba con quién, como que entonces le buscaba por todos lados y de repente encontré al que fue mi socio, Alfonso de la Parra y que viene una larga historia, pero ahí es cuando me acerco a mi papá, cuando acabé la carrera y le digo, pa, ya acabé la carrera, me gusta mucho la arquitectura, pero hoy lo que me llama es quiero ser guía de aventura y me dijo, bueno, pues así como que se quedó así medio sorprendido, me dijo, déjame pensarlo y regresa y me dice, mira, en la vida hay que hacer lo que uno le gusta, pero lo que sí te pido es que no, No estés jugando, o sea, como que si te vas por algo, sé la mejor versión de ti mismo que pueda ser, o sea, no estés como hoy quiero ser aventurero y mañana chef y pasado mañana financiero, clávate en serio y busca ese camino y a ver hasta dónde te lleva. Y para mí eso me dio como mucha paz, como que siento que esas rupturas a veces con los papás cuando. Cuando les dices yo no voy a hacer lo que tú esperabas de alguna manera yo quiero, tengo mi camino, si no te dan como un abrazo, ¿No? Un espaldarazo, yo creo que cargas mucho, a veces es bien difícil y en ese caso mi papá sí me lo dio y me dijo yo, yo te voy a apoyar con lo que pueda, pero es tu camino, o sea, tú hazlo.
¿No? Y en ese momento construyes lo que fue la primera empresa de aventura, ¿No? Río y Montaña, que yo me acuerdo por ahí en 2000, no sé si 2003 trabajaba yo en mi primera chamba en Sabritas y era yo, ya sabes, el becario, analista financiero, no sé qué, y de integración anual nos llevaron a Río, Montaña, Veracruz, a los.
Rápidos. Ah, qué.
Bueno. Y si no he regresado y es algo que tengo ganas de hacer. Y construyes esta empresa junto con Poncho y la operan 13.
Años.
Sí. ¿Cómo se dan esos 13 años? ¿Cómo piensas en el.
Negocio? Porque bueno, pasas de tener veintitantos, ya treinta y tantos.
¿No?
Sí. Cuéntame un poquito cómo viviste esa época de Río y.
Montaña. ¿Mira, al principio, digo, a mí me pasó que al principio era un, era un sueño, no? Porque era llevar gente, nuestros clientes que eran pocos pero muy buenos, porque era gente que realmente quería salir y conocer México hoy está súper de moda. ¿En ese tiempo no era así, no? El ir a acampar era no, no ibas. Entonces nos dio oportunidad, a mí me dio oportunidad y Alfonso también, de conocer unas partes de México bien especiales, zonas de Oaxaca. Es que cuando te metes a los ríos siempre encuentras lugares muy especiales que normalmente nadie conoce a menos que vayas en el río, eso es muy, muy enriquecedor digamos, de remar. Pero al principio pues fue una época increíble de descubrimiento, de exploración, de, de aprender, o sea, yo también cuando empecé no sabía, digo, nomás porque tenía pantalones y este, y no me rajaba y hacía cosas, pero realmente yo aprendí súper autodidacta, tanto a remar como a, como escalar y como a liderar viajes y demás, fui aprendiendo con errores, entonces fue una etapa padrísima, súper fuerte sobre todo yo la recuerdo, te digo la palabra fuerte porque a fin de cuentas yo era el responsable a los 26 años, pues de estar llevando un grupo de personas a lugares que tenían riesgo con mis herramientas que tenía en ese tiempo, que hoy, hoy me doy cuenta que eran bastante pobres, pero bueno, con mucho corazón. Entonces siempre traía una presión fuerte, parece que yo estaba jugando y desde, o sea, cuando la gente los ve de fuera dice no manches, qué increíble. Sí, pero yo cargaba un elefante encima todo el tiempo desde chavo, entonces de chavo, aunque no pareciera, era yo bastante estresado y enojón por eso, porque traía mucha presión, yo sabía que sí, que si yo cometía un error en una expedición se podía morir alguien o podíamos tener un problema así complicado de salir, entonces no, no fue a lo loco, o sea, no era completamente irresponsable, yo era muy responsable y por eso cargaba.
Mucho. ¿Cómo manejabas esa.
Presión? Te puedo decir que en ese tiempo no, hoy soy mucho más conectado que antes, yo creo que lo conectado que estoy hoy es el resultado de todo eso que viví, sin duda me conectaba a las actividades que hacía, o sea, cuando remaba o cuando escalaba y eso tienes que estar así súper conectado con tu cuerpo y súper conectado con la situación porque si no, pues puede pasar algo. Pero yo creo que la manejaba por así, porque no había de otra. Porque no había de otra. Y por tesonero y por decir esto es, esto es así, lo voy.
A sacar adelante en este tiempo. La vida te pone una prueba difícil, ¿No? Porque llevan 13 años operando rimontaña y Alfonso se va a una expedición a la que estabas invitado tú, de la cual no.
Regresa.
Sí. Cuéntame ese.
Momento. Ese momento fue bien difícil. Digo, Río Montaña llegó un momento en donde era bien exitoso, la verdad, o sea, era bien conocido y era un lugar increíble para trabajar, porque yo eventualmente pues fui jalando a mis cuates a que también fueran guías y entonces también tomaron los cursos y al rato éramos nuestro, o sea, un grupo de cuates haciendo expediciones increíbles, liderando expediciones increíbles en diferentes partes del mundo, inclusive en Nepal y en Chile y así estábamos en la grande en ese sentido. Y de repente Alfonso dice, pues yo, Alfonso fue un gran alpinista, fue poco conocido de estas personas, como muy. Que no le gustaba el glamour ni mucho menos, era un ente súper interesante, era alpinista y también había estudiado composición clásica en Nueva York, de música, entonces como que por dentro siempre estaba pensando como en música y como combinaba la música con la aventura. Una persona muy interesante. Y entonces de repente dice yo, después de haber hecho muchas cosas, pero como que siempre se había quedado con ganas de la gran expedición, o sea, de la. Era bien fuerte físicamente y también mentalmente, como que todo le quedaba.
Chico. Ya había subido el.
Everest. Ya había subido el Everest, fue el tercer mexicano en subir el Everest. Y lógicamente cuando no había empresas, o sea, digo, organiza su grupo y cada quien se rasca con no hay guías, vamos, era alpinismo real. Y regresa. Había escalado mucho, vivió en Nueva York, escaló mucho en esa zona y había escalado en Europa bastante. Y dijo yo quiero hacer algo muy fuerte antes de colgar los tenis, porque así lo dijo. Y entonces se organiza con otro cuate, Andrés Delgado, que era también un gran alpinista mexicano. Y a mí me invitan en ese momento, yo digo, yo no estoy ni tengo el nivel y aparte está naciendo mi hija y como que estoy en otro rollo. Estaba iniciando Rodavento, entonces estaba muy metido en el proyecto de rodamiento. Dije, no, es mi momento para echarme este commitment, así, compromiso. Y entonces ellos se ponen a entrenar, se van a Francia en invierno, se echan unas rutas fuertísimas en Chamonix, regresan y bueno, deciden irse a esta montaña que se llama el Changabang, que está al norte de la India, frontera con Pakistán, en una zona este bien difícil de llegar, pocos alpinistas van, o sea, no es una zona común y es una zona como relativamente sagrada, o sea, hay muchas montañas sagradas ahí que tienes que pedir un permiso para poder entrar a ese valle, entonces todo fue un viaje de planeación muy.
Especial. ¿Por qué ir.
Ahí? Yo creo que los dos, porque es una montaña rarísima, creo que tiene, si no mal recuerdo, seis o siete ascensos en la historia, o sea, bien poquitos y es ultra difícil, ultra remota, no sé por qué escogieron la verdad esa, como que Andrés había escalado cosas fuertísimas y también como que se querían graduar, era como una especie de reto personal brutal y se van, no creas que también sin hacer gran fanfarria ni nada y llegan a la cumbre y eso se sabe porque había un grupo de polacos, me parece alpinistas en el campamento base que estaban esperando escalar y los ven con binoculares en la cumbre, ellos querían escalar la pared, es una pared bastante vertical de hielo y roca, la querían escalar, creo que en seis días terminan echándose diez días en la pared, salen muertos, o sea, muertos de cansancio, no muertos literal, hablan por un satelital que traían y Andrés le habla a su mamá y Alfonso le habla a su esposa y le dice estamos bien, estamos en la cumbre, pero estamos muy cansados y ya, esa fue la última comunicación y pues de ahí desaparece. Entonces para mí, yo como que cuando se fue Alfonso a la expedición me quedé con una sensación rara, la verdad, yo sabía que se había ido a una montaña sumamente difícil, pero sumamente difícil y que pues sí hay una probabilidad de no regresar y traía eso, yo me acuerdo que yo me fui a remar un río en Veracruz bastante fuerte, la parte muy alta del Filo Bobos, y yo venía como súper zacalipunta ese viaje, entonces estaba remando líneas muy difíciles y como que como que traía esta ansia de hacer, de probar, me acuerdo que me metí un rápido difícil, me volteé, me pegué en la cabeza, me dolió el cuello y después de necio dije voy otra vez y así me dio necedades, ¿No? Bueno, regreso a mí a la casa después de ese viaje que estuvo muy intenso y llega la llamada quiero.
Pausar antes de la.
Llamada.
Dale. Dices, me estoy empujando a hacer cosas.
Difíciles. Si concientizas que es un viaje.
Del que podrías no regresar, lo concientizas.
En real, o sea, o lo ves como una ay sí, esto tal vez no regreso, pero es una posibilidad tan remota que ni siquiera se hace.
Palpable. ¿Cómo es la mentalidad de un aventurero en ese.
Sentido? Es una buena pregunta. Si es difícil realmente estar consciente de que no puedes regresar, que puedes no regresar, o sea, yo creo que sí, sí lo piensas, por lo menos yo sí lo pienso, pero no poco. Lo que dices. No te la crees. No te la crees. Sí no te la crees, como que bueno, sí se ha muerto gente, pero yo no, pero yo no, yo no voy a hacer ese no, yo no me la creo así, o sea, nunca he ido a una expedición diciendo igual y me muero. Claro. Cuando estoy ahí haciendo ciertas cosas, hijo. Ay güey, digo, yo no he hecho grandes, o sea, cosas súper difíciles en las montañas, he hecho algunas, pero no, no considero que estoy en la punta. Si me he metido a lugares difíciles, sí he tomado tenido que tomar decisiones difíciles, sobre todo escalando y esquiando, que tienes mucho riesgo de avalancha, ahí sí he estado como sorteando cosas en las que sí hay mucho riesgo, pero en el río sí, en el río sí hice cosas fuertes. Remando rápidos ¿Crees que hay menos.
Riesgo en el río que en la.
Montaña? No, yo creo que es similar y creo que hay también muchos accidentes en el río cuando le empujas, como todo, yo creo que en la montaña cuando lo haces tranquilo y como muy bien pensado y no estás queriendo jalar la cola al tigre, sí está bien. En el río es igual, o sea, en el río la verdad es que si no estás empujándole es bastante seguro. Si pasan cosas raras de repente, pero no es lo común, pero bueno, o sea, te pasa. Yo por lo menos mi personalidad es esa, yo dejé de remarcar porque me asusté de lo que estaba haciendo, literal. Yo, bueno, ya había muerto Poncho, yo seguí remando, pero cuando, cuando muere Poncho yo me quedé como un poco.
Con enojo, a ver, regresemos a la.
Llamada. Sí. Entonces me llega la llamada de la mamá de Andrés, yo estaba en mi oficina, te digo, recién llegado este viaje de remar y la mamá de Andrés me dice Valdemar, llorando, Andrés no ha llegado al campo base, no han regresado, llevan cuatro o cinco días de retraso, es muy raro que Andrés no hable o no llegue, no me suena bien, y en ese momento yo dije, a mí tampoco, y ese mismo día logré tomar un vuelo a Nueva Delhi, o sea, sacamos la visa a través de un conocido, nos ayudaron en la embajada y demás, sacamos la visa, me fui a. A Nueva Delhi y con el hermano de Andrés, los dos, y en Delhi nos recogió una persona en la embajada mexicana y nos llevó hasta este pueblito chiquitito en las montañas que se llaman Yosimat, que es una base militar de la India y ahí nos quedamos en un. En un hotel, por decirle hotel horripilante, parece calabozo, pero bueno, pues con la idea de buscarlos y el gobierno mexicano a través de la embajada hizo súper buena labor y entonces el gobierno de la India nos dejó volar, hacer unos vuelos en helicópteros militares de la India, de la base militar, entonces fuimos Santiago y yo, el Santiago es el hermano de Andrés y. Y estuvimos volando con los militares en estos. En estos helicópteros chiquitos de burbujita que le llaman lama, en las montañas, estaba lejísimo, o sea, de Yosimat a la montaña, bueno, ellos echaron creo que cuatro días caminando en helicóptero, pues te echabas un buen vuelo y estuvimos volando todas las caras, todo lo que yo me imaginaba que pudieran haber hecho al llegar a la cumbre, o sea, cualquier oportunidad de bajar, la sobrevolamos y nunca vi nada, nada, se me salían los ojos tratando de ver cosas. Vimos unas huellas, yo vi unas huellas y le dije al piloto, ahí están las huellas, y me dijo, no, esas huellas son de no sé qué animal, algún animal, no vimos ni una cuerda, nada. Lo único que vimos es las tiendas de campaña que estaban en el campamento base que habían dejado con algo de equipo, porque los porteadores, que eran tres chavos que les ayudaban, como te digo, estas expediciones son otro rollo, nada de lo que ves ahora en el Everest son colas y colas y tanques de oxígeno, eso no existe, o sea, eran tres chavos que les ayudaron a cargar hasta el campamento base, Andrés y Poncho. That's it. Y entonces los porteadores se regresaron corriendo hasta Yosimat a avisar que no habían bajado, entonces la tienda de campaña estaba solita, el helicóptero aterrizó y adentro yo agarré unas cuerdas, la cámara de fotos y algunas cosillas que habían dejado y me las regresé. Y ahí todavía tengo las fotos que se tomaron antes de escalar. Y así fue, yo me eché ahí tres semanas buscando, entre volando en helicóptero, organizando una búsqueda por tierra, tratando de negociar con los militares de la India que nos trataron increíblemente bien, y con una común, ahora sí que hablábamos hace rato de la paz. Estos cuates militares de la India tienen paz. Yo me sentaba enfrente de este militar de alto rango, con su turbante enorme así en su escritorio, y el cuate con te lo juro que sí parecía como una. Como una deidad, ¿Me entiendes? Una paz. Y me decía, tú tranquilo, me hablaba de la muerte con una paz, me decía si están muertos, están muertos en un lugar que para nosotros es sagrado. Estaban haciendo lo que querían. Entonces como que este hombre me estaba a mí coachando sobre la. Sobre la muerte. Sí, muy fuerte. Bueno, fue una experiencia increíble. Perdón la interrupción, pero para mí igual, yo digo lógicamente dentro del Me dolió horrible la muerte de mi amigo, horrible mi amigo, mi hermano de cordada, mi hermano de mi compadre de ilusiones y de viajes y de expediciones, ¿No? Pero por otro lado, su muerte me dio a mí también la oportunidad de ir a vivir un viaje que nunca hubiera vivido y que. Y que no creo que se oiga como egoísta ni mucho menos, ¿No? ¿Fue como un regalo, como te puedo decir? El poder estar en ese sitio, con esas personas, viviendo esa búsqueda en un lugar tan especial que nunca hubiera ido, nunca, nunca hubiera conocido esas personas, nunca hubiera conocido esos hombres como de tal sabiduría que viven ahí en las montañas, ¿No?
Sucede. No sé si ese fue tu sentir en ese momento me estabas diciendo que quedaste enojado, seguiste remando, pero quedaste enojado. Muchas veces con el tiempo encontramos las bondades de las malas situaciones que vivimos y decidimos con qué historia nos quedamos, ¿No? Que me suena un poco a lo que me estás contando ahora. ¿Pero regresas enojado y qué cambia en ti? ¿Qué cambia en tu manera de ver el riesgo, la aventura, tu misión de.
Vida? Sí, cambian muchas cosas, o sea, sí regresé cómo te puedes ir ya ves que cuando. Bueno, a mí me pasó que di todo de mí en ese viaje de búsqueda, todo, toda mi energía, todo lo que podía creer que sabía, todas las líneas de búsqueda las di. Cuando regresé estaba drenado y como que borré un poquito el dolor, como que dije bueno, ya, esto ya fue, ya di todo lo que podía dar, regreso y ahora chambear. Y como que traté de retomar Río y Montaña, que en ese momento era mi vida completa. Y me empecé a encontrar con que estaba como enojado con la naturaleza o más bien con la aventura. Bueno, primero empecé a remar más fuerte, pero ya con un tema como de enojo, hasta que dije ya me va a pasar lo mismo, ¿No? Y entonces empecé a dejar de remar y me empecé a alejar a fin de cuentas de muchas cosas que me encantaban, como que me forzaba y después iba y como que ya no las disfrutaba tanto y entonces me empecé a meter a otras cosas de negocios que varios de ellos fueron fracasos y me enfoqué durísimo a. Bueno, me fui. Me fui a vivir a Valle de Bravo, o sea, Alfonso cuando murió vivía en Valle, yo viví en México. Cuando él muere, yo decido irme a vivir a Valle Bravo y es cuando inauguré Rodavento y pues me clavé durísimo en ese proyecto, entonces como que mi vida se convirtió en mis hijos, mi esposa, mi vida en Valle Bravo, súper familiar. Y Rodavento Y el tema de la aventura, aunque Río Montaña siguió, pues ya me costaba trabajo, por decirlo así, me costó años hacer paces con eso, ya lo hice y soy completamente en paz, pero. Pero me costó.
Mucho. Hablemos un poco de Rodavento, ¿No? Porque te vas a vivir y dices que te metes muy duro al negocio y has hablado de que en Tu familia tiene 100 años de tradición. Se hace. Se hace negocios con tranquilidad, ¿No? Con paciencia. Y es una empresa que se ha construido a base de trabajo duro por un siglo. Y comentas cómo después de la muerte de Poncho te clavas en esto y dejas un poco la aventura a un lado, adoptas una identidad de hombre.
De negocios y te empieza a picar.
Esta hormiguita del si no creces te estás muriendo. ¿Cómo fue vivir esta experiencia y qué encontraste o qué te faltó encontrar cuando trataste de dejar una parte tan importante de ti por desarrollar.
Otra? Para mí fue un reto bien bonito diseñar Rodavento. Cuando empecé con Rodavento, retomé la arquitectura, siento que retomé algo que había dejado como muerto, como en pausa y también algo que era importante para mi mamá y mi papá, el tema del desarrollo de negocio, entonces me clavé muy duro. Sí extraño, extrañé mucho los años de aventura, pero creo que viendo hacia atrás fueron por una razón y después esa razón ya la entiendo claramente cuáles, o sea, los años de estar medio enojado fueron y después digo, ya nos clavamos en el tema siguiente de cuando me lastimé la rodilla y demás, que realmente ahí fue una trans, una, pues una transformación y una reentender quién soy súper profunda. Durante este periodo de Rodavento me encantó crear, yo digo que yo soy un creativo, yo eso es lo que hago, a mí se me ocurren muchísimas ideas, yo no diría que soy una persona que ha hecho sus negocios viendo oportunidades de mercado, ni haciendo exceles, exceles, ni proformas, ni, o sea, como que de alguna manera mis negocios han sido tratar de hacer realidad experiencias que para mí son súper significativas y tratar de compartirlas con otros. Las cosas que para mí han sido increíbles, esos viajes que en algún momento hice con mis papás al África o a diferentes lugares que me marcaron mucho, dije esto yo lo quiero, yo lo quiero compartir, o sea, yo lo quiero reproducir en México y que mis clientes o huéspedes vivan lo que yo viví. Y yo creo que por eso he sido exitoso, porque soy muy honesto con lo que quiero entregarle a mí, a la persona que vive Rodavento, los hoteles, le doy lo que a mí me gustaría recibir siempre, no más ni menos, y creo que eso ha sido congruente y pues sí, es lo que ha hecho la marca, yo lo.
Creo. Y este episodio de reconectarte o de reconocerte porque cambias de identidad durante Rodavento, quedas en el enojo, estás reinterpretando quién eres y después viviste algo mucho más profundo, que es este accidente. Cuéntame de tu.
Accidente. Pues estando en Valle me dediqué muchísimo a ser padre de familia, súper involucrado en la educación de mis hijos, una educación pues muy atípica en una escuela que se llama Waldorf o en una corriente que se llama Waldorf, mis hijos crecieron ahí, súper relacionada con la naturaleza y con los tiempos, entonces me metí mucho con mi esposa y de repente mis hijos esquiaban, esquían todavía, pero esquiaban muy fuerte en wakeboard y competían, y entonces yo estaba esquiando con ellos, un día doy una maroma, caigo y la rodilla se me va para atrás y se me rompe el menisco, el menisco así se me hace cachitos, ¿No? Entonces voy al doctor y ya sabes la llamada que te dice, no, pues si te lastimaste es el menisco. Y la verdad, pues a tu edad, yo tenía 50, a tu edad no es fácil repararlo y entonces voy a tratar, pero a ver cómo sale. ¿A mí me cayó un balde de agua, una losa de hielo, porque dije, pues qué pasa? Si después de estar enojado con lo que más me gustaba y siempre traía esta idea de bueno, en algún momento voy a retomar las montañas y voy a retomar el río, pero pues iba pateando y ahora resulta que ya no voy a poder nunca, ya me eché a perder la rodilla, ya nunca voy a poder. Entonces fue muy duro, una experiencia de mucha humildad y decir ahora el Valdemar que yo tenía etiquetado, que era Yo sí puedo. ¿Yo he guiado cosas muy difíciles, he hecho negocios diferentes, he roto esquemas, siempre en general cuando salgo a alguna aventura soy el fuerte, y ahora resulta que ya no voy a, o sea, entonces ahora quién soy? ¿No? ¿Ahora quién es Valdemar Franco? ¿Es un cuate que está sentado en su escritorio, qué? Y entonces esa pregunta me empezó a taladrar el cerebro. El tema es que, bueno, me operé, me clavé durísimo en la rehabilitación y después de un año no quedé bien, o sea, no estaba bien, me dolía y dije, me voy a operar otra vez. Y entonces busqué otro doctor que me logró hacer una operación bastante delicada, que es un trasplante de menisco, que cuando te lo ponen necesitas cuidarlo muchísimo, porque es como me decía el doctor, es como, imagínate que tienes un sándwich con aguacate, ¿No? Y el aguacate es el menisco, si lo aplastas de más se sale, tienes que darle chance. Durante muchos meses que agarre, me la pasé en muletas tres meses, lógicamente la pierna se me hizo del tamaño mi brazo. Después de dos años de no hacer gran cosa, este, empecé a ganar peso, o sea, estaba completamente fuera de balance, horrible, una sensación muy fea. Pero cuando estaba en la segunda operación, sí dije, y esto parece cliché, pero es verdad, estaba yo en la cama del doctor, del consultorio del doctor, me estaba checando después de la operación y había en la pared unos pósters, porque el doctor es de estos bastante famosos que operan atletas y entonces había un póster de un cuate, un.
Esquiador. ¿Te operaste en Baylor, no te.
Operaste? Me operé en San Francisco y de un cuate que estaba esquiando, volando un cliff gigante y decía muchas gracias doctor, por haberme devuelto mi vida, firmado en el póster y te lo juro que yo dije, yo voy a ser ese güey, yo voy a ser el que está ahí en el póster. Y desde ese momento como que me entró de decir. Y también otra cosa que me, que me dejó muy marcado es un amigo mío americano, le platiqué todo este rollo, bueno, él vive en San Francisco, entonces él me llevaba a la operación y demás y le dije, estoy asustado, Tim se llama, y me dijo, you will come back stronger than you are. Y me acuerdo que me quedó súper grabado eso y dije, voy a regresar más fuerte de lo que estaba y me clavé durísimo a hacer la rehabilitación. Después vino como que la pandemia y entonces empecé a, empecé a meterme a meditación, empecé a retomar, una parte importante de mi vida también ha sido el buceo a pulmón, la apnea, he hecho mucha apnea, entonces empecé a retomar la apnea, empecé a retomar algunos cursos de apnea más profundos, entonces eso te hace que entres en un modo de introspección súper poderoso, o sea, yo creo que no hay una meditación más profunda, por lo menos yo no la conozco, que cuando te estás preparando para hacer un buceo a pulmón largo o profundo, entonces como que empecé a entender que había una manera de ir cambiando tu cuerpo y tu paz interior y demás que tenía que nacer de adentro, o sea, no me entiendes, No, no era agarrar un app y seguirlo, tenía que suceder algo de adentro de mí que cambiara mis hábitos y cambiara la manera con la que, con la que yo, pues a fin de cuentas para mí ha sido muy importante en mi vida estar sano y fuerte, y entonces dije, ya no puedo estar sano y fuerte como antes lo hacía, tengo que encontrar otra receta y pues la encontré, entonces ha sido un viaje de transformación increíble.
Y hoy cuando tienes momentos que todos los tenemos días malos, días un poco más oscuros de depresión o negativismo, ¿Cómo los.
Manejas? Sin duda todos los tenemos, pero a través de este método que me diseñé para mí mismo, me di cuenta que cuando tú creas unos hábitos, unos como rituales personales que en un principio se convierten en una intención. El otro día había un. Me llegó una cosa que leí que me encantó que dice al principio es una intención, después es una práctica, después es un hábito y después se convierte en lo que eres. Se convierte en tu identidad. En tu identidad. Creo que cuando tú trasciendes de una intención que se convierte en un hábito y todo este proceso hasta que llegue a ser parte de ti, tienes una herramienta enorme para salir de cualquier hueco, por decirlo así. Yo claramente sé que cuando estoy en una etapa en donde estoy como medio tristón o preocupado o como que empieza a ver las cosas y está muy difícil todo, ese es mi.
Salvavidas. Háblame del.
Método. Claramente es mi salvavidas el método, o sea yo lo armé, ahora es un método, pero la realidad es que salió porque yo empecé a raíz de mi rodilla necesitaba generar mucha movilidad. Yo considero que aunque siempre fui fuerte me faltaba mucha movilidad, o sea, después de tanto remar como que los hombros los tenía súper tiesos, siempre me dolían, la espalda también, siempre me dolía, no sé si por tanto también caminar con la mochila y demás. Entonces siempre estaba dolorido de cosas y empecé a moverme y empecé a investigar toda esta cultura que se llama The Movement Culture que ahora bueno ya se ha hecho muy famosa con el Animal Flow y todas estas corrientes, pero realmente viene desde el Tai Chi o viene de muchas artes marciales. Se ha desarrollado profundamente con el Jiu Jitsu que eventualmente ahora es base de los 1000 martial arts, de los peleadores. Entonces como que yo de chavo me gustaban mucho los golpes, entonces hice Muay Thai, hice varias artes marciales más que como disciplina, como para saber como escape, para saber defenderme. Entonces como retomé por ahí y creo que una de las cosas que más me cambió fue me fui a un retiro con una persona que yo considero así, uno de esos maestros, pero maestros en el sentido real de la palabra. Es un americano que durante mucho tiempo de su vida vivió en.
Japón. ¿Cómo se.
Llama? Se llama Cameron Shane. Vivió muchos años en Japón y es cinta negra en todas las artes marciales que hay todas y después empezó a meterse como en el mundo de la yoga y del movimiento y empezó a combinar las artes marciales con movimientos como mucho más fluidos y eso lo llevó a desarrollar toda una corriente. El tema es que me fui a un retiro con él y me metí completamente a entender esta manera de moverte y entonces a mis propios rituales que yo me había empezado a hacer de lo que había yo descubierto de mis años de entrenar para la montaña o para la apnea, por ejemplo, empecé a juntar las piezas, tengo piezas de de cómo respirar para la apnea y entonces eso significa cómo respirar para bajar el ritmo cardíaco, o sea, tú cuando vas a bucear, si quieres aguantar mucho, lo que necesitas es bajar el ritmo cardíaco. ¿Hay una metodología de respirar para que bajes el ritmo cardíaco de manera súper.
Consciente? ¿Hay una manera fácil de explicar esta.
Metodología? Sí, pues es muy.
Fácil. ¿Cómo.
Es? Inhala cinco segundos, aguantas un segundo, exhalas siete segundos en periodos de dos minutos y después a los dos minutos aguantas la respiración, se llaman tablas, duran como veinte, veinticinco minutos más o menos todo el proceso. Entonces haces sesiones que se llaman de ventilación de 2 minutos, inhala 5 segundos, exhala 7 segundos, aguantas la respiración la primera vez 45 segundos, después vuelves el periodo de 2 minutos de ventilación y después subes tu breath hold, tu aguantada tu apnea a 1 minuto y después lo va subiendo en tramos de 30 segundos hasta que llegas a 2 minutos y medio por.
Ahí. Tu.
Apnea. Ajá, la apnea. Y una vez que hiciste esta, se llaman tablas, entonces eso lo que hace es que tú empieces a adecuar a tu cuerpo y a tus pulmones a aguantar más, a medida que vas avanzando el intervalo de apnea lo vas incrementando, entonces al final ya cuando estás muy bien entrenando, digamos para una competencia o para una inmersión profunda, tus intervalos de apnea entre estos periodos de ventilación ya se van a dos minutos y medio por ahí. Entonces yo me metí al grado de que hace dos años me certifique en un, o sea, tomé el curso de certificación de una asociación que se llama AIDA, que es como la asociación de free diving más importante a nivel mundial y tiene cuatro niveles antes de los profesionales, digamos. Entonces me certifique ya en el cuarto nivel en unos cenotes en Valladolid espectaculares. Entonces pusear en apnea en los cenotes de México es una locura. Pero como parte del curso haces un ejercicio que se llama apnea estática que es aguantar la respiración en la alberca. En pocas palabras me super sorprendí porque rompí mi récord y aguanté 5 minutos 18, que es mucho, o sea, realmente si es mucho, es un proceso increíble. Hay gente que dice, bueno, ¿Cómo es posible que te puede gustar eso? Porque literal empiezan a pasar cosas en tu cuerpo que sientes que te vas a ahogar y hay unas. El diafragma, contracciones del diafragma y sientes horrible, pero es un. Es un viaje increíble de control mental. Entonces cuando empecé a sumar todos estos cosas que había aprendido también en el descenso de ríos, por ejemplo, tú cuando vas a ser un rápido fuerte, normalmente te paras antes del rápido a verlo, analizarlo y ya cuando te subes a tu kayak, pones la falda, el spray deck, lo cierras y te empujas y empieza a remar. Tienes que estar en un modo de flow total, de concentración. Ya no puede haber duda en ti, porque el que bajes el rápido bien o mal, depende de una remada, de una remada que se te atore, ya puede ser un desenlace muy diferente. Entonces como que todos estos procesos que yo había vivido durante mi vida, que había yo aprendido, empecé a convertirlos en una metodología y me cambió la vida. Literalmente cuando empecé a hacer esto, me empecé a poner mucho más fuerte, empecé a perder muchísimo peso. Tengo la talla de pantalones que tenía cuando estaba en la.
Prepa. A ver, esta metodología entonces ¿Qué incluye? Incluye respiración, incluye parte de ejercicios de.
Movimiento. ¿Qué más.
Incluye? Y cómo se practica, o sea, es una práctica diaria que incluye.
Todo. Mira, yo lo que digo es, tiene tanto de dónde sacar. Yo lo que hice es ordenar y armar una cosa que se llamó como el arsenal de conocimiento. Yo lo que hago es enseñar a las personas desde movimientos físicos, muchos tienen que ver con artes marciales, muchos tienen que ver con imitar animales, a respirar también una. Una manera que es lo que estábamos hablando al principio, una manera de cómo entrenar aeróbicamente para hacer una base muy fuerte para que cuando tú quieras escalar una montaña ya tienes una base enorme, ya lo que necesitas adicional a eso es muy específico, eso no lo inventé yo, o sea, es una corriente, pero cuando tú vas sumando todas estas y lo conviertes en unos, en una serie de hábitos, se vuelve bien poderoso. ¿Ahora, lo que todo mundo me pregunta es, bueno, sí, pero cómo lo armo, no? Una vez que aprendes cada una de estas como disciplinas, por decirlo así, lo que yo he encontrado es que, o sea, yo siento que cualquier tipo de ejercicio o entrenamiento funciona, o sea, siempre hay unos mejores que otros, pero es mejor que no hacer nada. Sin duda. Creo que lo que sucede es que cuando las personas se meten un programa de TRX o ese tipo de programas, el esfuerzo es tan fuerte durante un periodo que cuando terminas dices bueno, ya estoy hasta medio lastimado, ya no quiero saber más de esto y lo dejas y entonces regresas al mismo ciclo. Yo, yo creo que la única manera de que tú hagas, yo como que hablo mucho de un concepto que se llama active longevity, ¿No? En donde yo tengo 54 años, si yo quiero seguir haciendo las actividades que a mí me gustan, que es escalar montañas e ir en la bici, irme a un viaje increíble con mis hijos, seguirles el ritmo, que ya está bien difícil, yo tengo que seguir entrenando hasta que tenga 75 años, 80 años, ¿Cómo le voy a hacer para mantener eso? Y yo pienso que la única manera es que, o sea, tu sesión de entrenamiento diaria tiene que traerte felicidad, o sea, ese componente creo que es súper importante. Yo no creo tanto en el poder de la disciplina y en el poder de la.
Fuerza. Voluntad, fuerza de voluntad, bendito sea Dios que ya hay alguien que me.
Entiende. Sí, yo creo que esa es finita, o sea, la fuerza de voluntad es finita. Ahora sí, como en los yucatecos se gasta y creo que cuando tú estás basando todo en disciplina y fuerza de voluntad, vas a flaquear eventualmente porque un día te vas a sentir con gripa, un día vas a estar triste, un día vas a tener una discusión con tus hijos o con quien quieras, o en el negocio te fue mal y dices hoy no, pero cuando tú logras, bueno, es lo que yo hice para mí, que cada sesión de movimiento que haga me traiga gozo y felicidad.
La hago y es de un tengo que, aún quiero, aún.
Quiero. Es más, yo cambié mi léxico dije de rutina a ritual, o sea, yo no hago rutinas, yo hago rituales y una rutina tiene una connotación de tiene que ser, es diario, forzoso, no siempre lo mismo y un ritual tiene una connotación padrísima de disfrutar, de aprender, de entender de ti.
Mismo. De.
Celebración. De celebración, exacto. Yo digo, yo no entreno, yo hago rituales y cuando hago mi ritual diario me trae, es una celebración y eso es mi herramienta.
Para. ¿Y cómo le enseñas esto a la gente o dónde lo aprende la.
Gente? Pues mira, estoy en un proceso de armarlo, estoy escribiendo un libro que ya voy a terminar que se llama The Wild Flow Method, en donde estoy en el libro pues haciendo un recuento de todo esto de lo que te he platicado de manera ordenada, narrando mi historia, porque esto vuelvo a lo mismo, yo no lo hago ni mucho menos porque veo una oportunidad en el mercado ni nada, bueno, creo que hay un apetito sin duda, pero lo hago porque yo quiero compartir lo que, lo que yo aprendí, mi transformación personal. Y también siento que cuando tú llegas a los 50 años como hombre, o sea, si tú fuiste una persona que durante tu vida fuiste activo, no fuiste un cuate de sillón viendo la tele toda tu vida, hubo un momento de tu vida en donde hiciste cosas, jugaste fútbol en la escuela o lo que sea, ¿No? De repente empiezas a ganar peso, ya te duele cuando vas al gimnasio, te metes a una programa y sales todo golpeado y como que empiezas, ya verás cuando llegues a esa edad, pero empiezas en tu mente a decir igual y ya voy de bajada, o sea, igual y ya no, ya nunca voy a poder tener esta sensación tan padre de estar fuerte y me refiero no estar fuerte de si tengo un bíceps grandote o se me ven los cuadros, o sea, estar fuerte, en serio, fuerte que puedes hacer lo que, o sea, que tu cuerpo no se convierta en un obstáculo para que tú puedas hacer cosas, sino en un.
Vehículo. Ya me pasó, te estaba contando mi accidente del brazo y a ver, pude haber perdido el brazo, estoy muy agradecido de tener mi brazo, pero ya que lo tengo me gustaría estar al 100 y no estoy al 100. Y si hay muchas cosas que dejé de hacer, yo hacía crossfit bastante duro, ya no puedo hacer ciertos movimientos y ya tengo dolor para hacer ciertas cosas, ahora empecé con lo del maratón, pero si hay momentos en los que sí he sentido que ya no estoy en mi prime, ¿No? Y me gustaría extender eso, mucho de lo que vemos aquí en Cracks es cómo acercarnos herramientas para extender esta longevidad.
Activa. Sí, mira, yo te puedo decir que después de mi periodo de estar enojado, después de mi periodo de romperme la rodilla y tener dos años tristes y difíciles y de salir de eso bastante descompuesto, fuera de balance de mi cuerpo y demás, después llega la pandemia, que de alguna manera fue un periodo pues como de descubrimiento para todos. Yo en la pandemia me escondí por un lado a salvar mi negocio que estuvo durísimo. Claro, claramente. En el negocio de la hospitalidad y por otro lado para encontrar, o sea, para estudiar y encontrar este camino y lo que me sucedió es que después siento que florecí, o sea, siento que hoy tengo mucho más poder del que tenía antes, hoy puedo aguantarle el ritmo al hijo de Alfonso de Poncho, de que murió, que hoy es mi socio y es una máquina en las montañas, una máquina, puedo aguantarle ritmo muy bien, he hecho expediciones de las más ambiciosas que he hecho en mi vida, las he hecho estos últimos tres años, entonces como que me di cuenta que no es cierto que vas para abajo, no es cierto, puedes seguir y cada vez volverte más fuerte y ahora estoy como. He estado pensando mucho en la palabra fortaleza, strength, no fortaleza, porque creo que la fortaleza, sobre todo en los hombres, es algo que a veces, no sé, como que de repente dices esa persona está muy fuerte y es porque está en remamey, no, la palabra fortaleza es mucho más amplia que eso y la fortaleza es muy atractiva, o sea, tú, Tú cuando ves a alguien fuerte es atractivo, fuerte físicamente o fuerte en personalidad o fuerte en. En lo que tú quieras, es muy atractivo, entonces poco, como que he pensado mucho en lo de los romanos que decían y los griegos, que los filósofos griegos eran grandes guerreros, filósofos, atletas, eran como hombres muy balanceados y yo creo que a veces estamos en un entorno en donde nos clavamos uno muy fuerte a una. A desarrollar una cosa pero descuidamos otra, o sea, ¿Cuánta gente conoces que es muy exitosa en negocios pero su cuerpo y su salud está completamente descuidado? O su familia o su familia no, o su familia completamente o al revés, alguien que vive para el músculo y lo demás es un desastre. Yo creo que cuando hay que ver el cuerpo no como el cuerpo sino como un vehículo que te deja hacer muchas cosas y eso te da mucha fuerza y eso es lo que yo estoy viendo.
Hoy. Ahora, cuando hablas de fuerza a veces es muy fácil concentrarnos en la fortaleza física, pero en mucho de lo que tú haces y en el mundo de aventura y aventura puede ser a cualquier nivel, para unos puede ser correr un maratón, para otros puede ser escalar Alaska para echarse en esquí, la fortaleza es mental ¿No? Y has hablado mucho del miedo, de cómo tuviste experiencias en las que te enfrentaste a retos con miedo y que hay diferentes tipos de miedo, miedo del que te paraliza y miedo del que te hace enfocarte. Háblame un poco de cómo piensas del.
Miedo. Sí, me encanta esa pregunta y fíjate que el miedo, o sea yo cuando era joven decía a mí el miedo me hace los bandados, yo yo puedo y yo soy valiente y me lo tragaba y hacía, ese era mi motivador, yo no tengo miedo. Después me di cuenta que eso no es cierto, si tenía miedo y lo iba ahí tratando de enmascarar. Tengo una frase que digo que detrás del miedo está el crecimiento siempre, o sea cuando tú, en el momento en que tú rompes un miedo creces siempre por el que sea, o sea, oye, tengo miedo de hablar en público, de repente lo haces y dices uff, ya me abrí un mundo.
Nuevo. Nivel.
Desbloqueado. Claro, nivel desbloqueado y ahora soy mucho más de lo que era, ¿No? Y entonces en la medida en la que va rompiendo esos miedos que todo mundo tenemos en diferentes ámbitos, yo por ejemplo no tenía miedo a muchas cosas de aventura, pero sí tenía miedo a bailar en una fiesta enfrente de todos, pon tú. Y en la medida que vas bloqueando esos, pues vas creciendo y vas floreciendo. Un ejercicio que hago hace dos, no, año y medio decidí irme a un viaje a Japón a andar en bicicleta en self support, o sea que tú llevas todo en tu bicicleta de bikepacking de Kioto a Tokio, nos echamos diez, once días pedaleando y nos echamos mil kilómetros o sea fue una andada bien larga. Parte de la razón por la que fui, porque fui con puros desconocidos, fui con un grupo de italianos, uno de ellos es un cuate que arma expediciones de bici alrededor del mundo, súper hardcore y un grupo de amigos de él, yo no conocía a nadie y como que amigos me dicen bueno, pero cuál es tu motivador de irte con gente desconocida a meterte a un viaje muy duro físicamente a dormir en lugares que no son cómodos, ¿Cuál es tu motivador? ¿Y le dije mira, yo me lo he preguntado a mí, no es tanto el decir si puedo, no porque soy muy cañón y sí puedo, eso como que ya lo dejé en paz, más bien es porque quiero ponerme en situaciones en donde no estoy cómodo y quiero saber qué pasa cuando no estoy cómodo, quiero saber quién soy cuando no estoy con mis cuates, con mi entorno, con mis cosas controladas, quién es Valdemar, quién? Y cuando hice ese ejercicio me encantó porque encontré más mi lugar claramente en ese viaje de repente yo tenía miedo de decir oye voy a. Yo nunca había andado en bicicleta continuamente arriba de 100 kilómetros diarios con una bicicleta cargada, eso decía a ver cómo me va pero cuando estaba ahí como que fui rompiendo todos esos miedos y encontré cada vez más mi lugar y eso me pareció un ejercicio personal.
Increíble. A ver, y esto lo haces arriba de 50 años, ¿Qué aprendes de ti, o sea dices quiero todavía entender quién es Valdemar cuando está incómodo, cuando se está exigiendo, que lo has hecho creo que más veces que cualquiera de los que estemos escuchando esto no lo haces de forma sistemática? ¿Qué aprendiste de ti en este.
Viaje? Aprendí que con. Bueno, una de las cosas que aprendí es que me llevé mis rituales y mis hábitos del wildflow a la bicicleta, o sea me los llevé como ritual pero también literalmente me llevé un rodillo, parte del ritual que hago es un rodillo del, ya sabes, de foamy, me lo llevé en la bicicleta y mira que todo estaba, pero no hay espacio y llevaba mi rodillo en la bicicleta, en el manubrio, lo puse y dije todos los días me voy a levantar a hacer mi rodillo, no importa si anduve 160 kilómetros y lo hice todos los días. Lo que aprendí es que tú te puedes llevar tu ser a cualquier lugar, en cualquier entorno si estás en paz y no pasa nada. Como que le perdí el miedo a muchísimas cosas en ese viaje. Y mira, aparte ese viaje lo hice justo antes de que mi esposa tuviera una operación muy complicada de corazón. Entonces fue un momento bien fuerte porque como que si lo ves de fuera, pues como que no era lógico que el esposo se fuera a un viaje así. No días, pero sí un par de meses antes de una operación súper trascendental en la vida de mi esposa. Y ahora sí que un poco en contra de presiones, no de mi esposa, pero en general, o sea de la sociedad, porque mi esposa siempre me apoyó. Pero fue un conflicto, no estoy loco, qué egoísmo hacer esto. Pero no, regresé súper en paz y listo. Fue como un ejercicio para mí para estar listo y preparado para lo que venía, que fue muy.
Fuerte. Hay varias cosas que quiero desempacar de esto. Dices que te conoces cuando estás exigiéndote y tú has visto a mucha gente a lo largo de 30 años de carrera exponerse a situaciones incómodas. Y dices exponerse a miedos, que la gente saque el cobre en estos momentos. Háblame de qué has visto, de.
La que has aprendido del humano en.
General a través de estas.
Experiencias. Yo creo que a mí algo de lo que me gusta de la aventura es precisamente lo que dijiste. Creo que cuando tú estás en una situación en donde hay hambre, ¿No? Porque a lo mejor después de X días en la montaña o en una expedición hay que racionar la comida, la gente está cansada, ya estás un poco hasta el gorro de las conversaciones y te empieza a caer el mal. Hasta cómo, como respira, respira el de al lado, ¿No? Y también otra cosa que sucede cuando estás en ese entorno es que no importan los apellidos, cuánto tienes, quién eres, todo eso después de dos.
Días. ¿Ya viste Triangle of.
Sadness?
No. Vela es una película que habla un poco de una situación.
Así. Ah, la voy a ver, la voy a ver. Me encanta a mí ese rollo. Siento que la gente saca el cobre y ah. Y eso le adicionas miedo, una situación de miedo que te da. Y entonces la gente saca el cobre y ves muchas reacciones. Yo he visto reacciones de gente que se roba la comida en la noche literal, o sea, en una, en un viaje y alguien dice yo no me voy a quedar sin comida de película y se meten y sacan la comida. Pero también he visto gente que tiene mucho miedo, sobre todo en el río. El río es un entorno. Los rápidos me refiero. Claro, no los rápidos de rafting de así a los que fui yo, turísticos que hay en muchos lugares. No, eso es una diversión, es una montaña rusa natural, no expediciones en serio. Es un entorno que te da miedo porque controlas poco en el agua, cuando tú, tú vas realmente remando y siendo el capitán, te lleva la corriente y entonces si no entiendes lo que está pasando, sientes que no tienes ningún control, o sea, que vas con la corriente y eso es una sensación horrible. Entonces he visto muchas personas que en ese entorno tienen un miedo pavoroso, pero también he visto como cuando logras hacer que esas personas entiendan lo que está pasando y empiecen a saber cómo ponerle pausa a esa sensación de me voy con la corriente, hay una transformación increíble y un crecimiento increíble. Yo he hecho algunos, algunos como cursos, retiros de eso, en donde me lleva a personas a lugares que los sacan de su zona de confort completamente y después les doy las herramientas para que entiendan qué está pasando y lo puedan controlar. Y la transformación es increíble, o sea, increíble. Eso lo he hecho en Veracruz y hemos llevado 4 o 5 grupos a través de Wwise, es un movimiento que, que armé y que armamos entre varios y qué, y que la idea es poner a las personas en un entorno natural que los saque de su zona de confort y después darle las herramientas para que entiendan qué está pasando y puedan decir ah, ya no me siento fuera de control, ya me.
Gustó. Cuéntame de tu experiencia en el.
Río Santo domingo en Chiapas. A mí me invitaron a. Yo estaba en ese tiempo remando bastante fuerte, tenía yo treinta, treinta años yo creo. Treinta, poquito más, treinta y tres, treinta y cuatro. Era la etapa en la que más duro estaba remando. Y entonces un amigo que estaba muy involucrado con Red Bull trajo a un grupo de kayaquistas patrocinados a México, al Río Santo domingo, a Chiapas, a filmar un programa en donde en ese tiempo no había drones, entonces había helicóptero y, o sea, toda la parafernalia, ¿No? Y a mí me dijo vente como, como soporte kayakista de hay seguridad, en fin. Entonces yo fui y el río Santo domingo es un río bien difícil en Chiapas, bien técnicamente difícil y como muy de mucho compromiso. Entonces empezamos a remar y yo me empecé a pegar con ellos y nos echamos los primeros rápidos, yo también me los eché y después el siguiente, después unas cascadas y también me las eché. Y de repente me di cuenta, no me eché todo, había un par de dos o tres rápidos, bueno, cascadas gigantes que no, que yo dije, yo no voy, nada más se las echaron dos del grupo de cinco. Y decidimos, eso fue en las cascadas de Agua Azul y en otro río y después decidimos meternos al río Santo domingo ya sin cámaras, ya nada más éramos solo los kayakistas y a medio río. Yo claramente me di cuenta, estoy fuera de mi nivel, o sea, esto ya no. Ya no la estoy disfrutando y ya estoy a mi límite. Entonces un amigo de Costa Rica se volteó, se lastimó un nudillo así, se pegó con una piedra y se le abrió el nudillo horrible, dijo, ya no puedo remarcar. Y este, y me voy a salir del río para salirse. Estás en medio cañón en Chiapas y había que trepar muchísimo por la selva para llegar a una carretera y agarrar ride. Entonces yo dije, ¿Sabes que? Yo me salgo contigo, yo ya no me siento cómodo. Y como que en ese momento nos echamos una subida espantosa jalando los kayaks en la selva, picoteados de moscos, ya te imaginarás a medio camino yo dije, yo ya ni quiero remar. Como que me enojé, aventé mi kayak así de berrinche, lo dejé, subí hasta la carretera, después me arrepentí, tuve que volver a bajar, agarré el kayak y lo volví a subir como niño chiquito, pero me di cuenta que ya me estaba dejando llevar. Los chavos de Red Bull tenían 26 años, se dedicaban eso, eran 100% profesionales, no tenían familia, nada. Y pues yo tenía todo mi mundo y estaba ahí tratando de aguantar con ellos, ¿No? Y me di cuenta que tenía las herramientas, o sea, yo podía remar lo que estaban remando. Lo que pasa es que ya dije, estoy a mi límite. Y es ese momento en el que hablo mucho del miedo yo, porque a veces cuando estás en deportes como de alto así de aventura y eso la gente dice nada, el miedo, ya sabes, lo controlas. Yo creo que el miedo es un juego súper, súper interesante y el miedo es sano, el pánico es horrible, o sea, el pánico sí es espantoso, pero el miedo es, es sano, es el que te hace tomar decisiones con juicio, ¿No? Yo esa decisión pues la tomé, qué bueno que la tomé. Después sucedió que llegué muy orgulloso con mi esposa y me dijo ¿Cómo te fue? Y le dije no, pues bien. ¿Y te echaste cosas difíciles? Más o menos, o sea, sí estaba fuerte, pero más o menos. Y después de tres, cuatro semanas el programa salió en la tele, entonces le dije a mi esposo oye, vamos a ver programa y no sé qué, estábamos todos viéndolo en una pantalla y bueno, yo salgo echándome unas cascadas enormes y todo, mi esposa se puso una enojada que me dejó de hablar un rato. ¿En qué estás.
Pensando? Y hablando justo de esa era la segunda parte, quería preguntarte, hablas mucho de tu esposa, ¿No? Y no debe de ser fácil estar casada con un aventurero, o sea, ¿Cuál es este contrato que existe tácito o explícito entre el balance de tiempo? Uno, porque bueno, si te vas un mes a esquiar con tus cuates y dejas a todo el changarro aquí abandonado, pero más que de tiempo de riesgo, ¿Cómo se tiene esa conversación? ¿Cuál es el trato que.
Tienes? Yo. Yo conocí a mi esposa siendo así, o sea, toda la vida he sido así y cuando la conocí me iba muchísimo tiempo, sobre todo porque estaba guiando expediciones, entonces a cada rato me iba durante bastante tiempo, entonces como que siento que ella siempre, nuestra relación fue de respeto en ese sentido, creo que tengo la capacidad de tomar buenas decisiones, creo que es una de mis fuerzas y por eso sigo aquí vivito y coleando, porque creo que tengo la capacidad de decir no cuando realmente siento que hay un riesgo de.
Más. ¿Incluso a pesar de la presión.
Social? Incluso a pesar de la presión social. Y este ejemplo que te acabo de contar del río no fue así. Pero bueno, de todo aprendes, lógicamente. Y eso fue una lección bien importante de mi vida y nunca dejé, nunca he dejado llevarme de más después de ese.
Momento. ¿Y cómo le haces cuando en entornos, y sobre todo pensando también en que tus hijos tal vez están en entornos en que igual y no tiene que ver con echarse de una cascada en kayak, pero sí de probar alguna sustancia, hacer algo tal vez no va con sus valores? ¿Cómo ir en contra de la presión social cuando tal vez tu identidad y tu hombría o tu reputación, como.
Le quieres decir, está en la.
Línea? Híjole, yo creo que ese es súper complicado, yo creo que en la medida en la que tienes más herramientas, más conocimiento de las cosas, tienes más capacidad también de decir no y que no te presionen. Yo siempre, para que veas, siempre he sido, siempre he sido creyente en que en que hay que aprender de los que más saben y que nunca puedes dejar de aprender, o sea, yo siempre que tengo acceso a alguien que me puede enseñar lo agarro porque siento que entre más herramientas construyo, más herramientas tengo para decir no, también para decir sí, pero sobre todo para decir no. Creo que decir no es bien difícil, es bien difícil y cuando tú empiezas a hacerte de una fama tú mismo te presionas, ¿No? Y la gente cree que tú puedes, pero la capacidad de decir no voy, no es hoy no me siento bien, tengo gripa y no quiero, es bien difícil, pero entre más sabes, más tienes herramientas para decir no. Y yo es lo que le quiero enseñar a mis hijos, o sea yo mis hijos he tratado de no presionarlos porque se vuelve siempre bien difícil, pero lo que sí hago es invitarlos siempre a cursos, cursos de rescate en montaña, de primeros auxilios, de río, de todo lo que hay lo toman y no importa si después lo vuelven a hacer o no, yo sé que lo que estoy haciendo es darles herramientas porque eventualmente las van a usar y creo que esas herramientas son las herramientas para poder decir que no. Pasa un poco también con las peleas de los chavos, es muy sabido que el clásico que sabe muchísimo de algún arte marcial es el que menos se pelea y sabe decir no y también no lo necesita y el día que lo necesita pues es muy rápido y muy certero, ¿No? Yo creo que es un poco así, entre más herramientas tienes más puedes decir si va o no va y también los demás te respetan porque dicen si sabe lo que está diciendo.
Algo. Hablando de herramientas, una frase que te oí decir que me gusta mucho es que el área natural protegida más importante en el mundo eres tú. ¿Qué quieres decir con.
Eso? ¿Si, esa me gusta, es que siento que hay otra frase que me gusta mucho y que tiene mucho que ver, todo mundo nos dice qué planeta le vamos a dejar a nuestros hijos? Y yo más bien me cuestiono ¿Qué hijos le vamos a dejar al planeta? Yo creo que uno tiene que empezar por cuidar tu área natural protegida, que eres tú, antes de empezar a cuidar los árboles, o sea, yo creo que si tú no entiendes qué está pasado en tu flora intestinal y si tú no entiendes qué pasa cuando estás estresado, cuando no duermes o no. Cuando es bien difícil después tratar de por fuera maquillar los problemas del medio ambiente, o sea, yo creo que nosotros somos el primer medio ambiente que tenemos que cuidar y si no estás completamente. Es como greenwashing, ¿No? Con buenas intenciones, pero sin entender bien. ¿Yo creo que en la medida en la que más entiendes, una de las herramientas más poderosas que creo que tiene el método de Wildflow es el tener la capacidad de entender, de escuchar a tu cuerpo, digamos, o sea, de saber cuándo tu cuerpo está listo para que tú hagas una sesión de entrenamiento fuertísima y le metas, pero en serio, y cuando no? Y yo creo que nosotros muchas veces sucede que por tratar de decir me toca un intervalo de tanto, aunque me siento medio mal, me lo echo después tiene consecuencias, te enfermas y entras en un ciclo o me empezó a.
Doler el brazo, la rodilla, ahorita estaba platicando con Sila antes que la traigo sentida, me toca correr 14 kilómetros, me dijo no los.
Corras. Sí eso es súper difícil, pero en la medida en la que empiezas a conocer tu cuerpo, sabes cuándo empujar duro, o sea cuando. Porque hay días que sientes invencible, o sea, hay días que te levantas y tengo la energía para comerme el mundo, no me siento fuerte, me siento sano, no tengo bronca, ese día métele todo, pero el día que no tanto, bájale. Y yo siento que eso de alguna manera es tu área natural protegida, o sea, si tú entiendes porque somos organismos vivos, ¿No? Cuando la cosa está en balance y está con poder.
Cárgale. Y de la mano de eso creo que hablas mucho, de no solo cuidarte a ti mismo, sino de cuidar que la vida que estás viviendo es exactamente la que quieres vivir. Esta filosofía del tren.
Ajeno.
Sí. Cuéntame más de.
Eso. La teoría del tren ajeno es esa también salió un poco de experiencia propia, pero en ese momento de mi vida en donde te digo que estaba como enojado, mi esposa que he mencionado muchas veces, me decía oye, yo me empecé a dar cuenta que. Y ella también, que cuando yo entro en un patrón de decir estoy como enojado, estoy ansioso y demás, salgo a un viaje de aventura y regreso súper sano, sanado por decir así, como que es mi lugar de felicidad en donde me desconect. Me desconecto de todo y conecto conmigo y. Y entonces regreso como reentendiendo las situaciones que traigo. Me pasó un día que mi esposa, yo creo que ya la traía hasta acá, estaba súper enojado, gruñón, es más, le habló a un amigo mío, era año nuevo y le dijo oye, por favor llévate a Valdemar porque ya no lo aguanto, organízate un viaje y llévatelo porque no lo aguanto. Y fíjate, es año nuevo que son vacaciones, yo, yo, mi cumpleaños es precisamente el 31 de diciembre y el cumpleaños de mi hija es el 26, entonces todo se sumaba. Pues aún así le dijo a mi cuate, oye, llévate a Valdemar por favor que ya no lo aguanto. Nos fuimos a Baja a andar en moto y nos fuimos a acampar allá, media Baja California y pasamos año nuevo acampando al lado de un. Como manantial en la sierra en Baja California Y cuando regresé, regresé súper en paz. Lo que me empecé a dar cuenta, o sea, como que la vida empieza a llevarte por donde quiere y por eso es la teoría del tren ajeno, porque siento que como que te subes a un tren, o sea, ¿Cuántas veces te has visto, te das cuenta que vas trepado en un tren, Es la analogía, vas trepado en un tren en donde vas con un chorro de gente que no conoces y vas avanzando como hacia una dirección que no escoges, o sea, la dirección de las vías a la velocidad que escoge el conductor del tren y como que vas viendo el paisaje pasar así y ahí vas y como que dices, voy en un vagón? A mí esa situación no me gusta nada, o sea, no me gusta que yo no sea el piloto de mi vida. De repente me di cuenta que el irme a un viaje de aventura era el bajarme del tren. Si tú de repente de ese tren que va, te bajas y lo dejas ir y de repente volteas y es un horizonte limpio, hay tranquilidad, ves las montañas, respiras el aire y de repente ahí en esa situación tú puedes empezar a decir, a ver, ¿Cuál es mi tren hacia dónde yo quiero ir? ¿Hacia donde yo quiero construir mi vida? ¿Cuál es mi camino? ¿Cuál es Mi velocidad? ¿Quién quiero que me acompañe en ese viaje? Y entonces me di cuenta que cada que empiezo a sentirme que estoy en el tren ajeno, me voy un viaje y me bajo y regreso y otra vez tengo el panorama limpio para empezar a construir. Y también me di cuenta que es cíclico, o sea, que después de que tú haces tu propio tren y ahí vas, después de unos meses, otra vez ese tren se convirtió en el tren ajeno y ahí vas, o sea, la vida te va viviendo y es qué es eso, presión social de tus papás, ego, deber ser, este, en fin.
Es algo de lo que hablas mucho como parte de Wwise, esta empresa que empezaste con Santiago, el hijo de Poncho, que uno de los pilares es soltar la carga, ¿No? Y dices que venimos y sobre todo hablas de tu generación, que tal.
Vez es igual que la mía, y yo creo que todas. Dices que tu generación venía muy cargada del deber.
Ser.
Sí. Que ¿Cuál es ese deber ser que has soltado más recientemente? ¿Cuál crees que es esta creencia de la que te has deshecho en los últimos, no sé, año, año y.
Medio? La de tener que crecer mi negocio de Rodavento a muchos hoteles, como que siempre cargué con eso de decir, tuve una gran idea, la ejecuté muy bien. Cuando tienes eso, lo tienes que crecer, ¿No? ¿Cómo es posible que no lo.
Crezcas? Se lo debes al.
Mundo. Se lo debes al mundo, sí, ¿No? Y entonces como que he ido cargando ese deber y de repente empecé a incursionar en Wwise y me dio muchísima satisfacción el llevar estos retiros de personas y ponerlos, lo que te platiqué hace rato, ¿No? Ponerlos en situaciones y ver cómo reaccionan y después ayudarlos a que encuentren esas soluciones, esas herramientas para sus miedos. Me dio una satisfacción enorme. Y aparte como que empecé a descubrir atributos que no sabía que tenía. Por ejemplo, me encanta enseñar y descubrí que me gusta mucho enseñar y que me siento cómodo enseñando. Y después me empecé a meter también en Wildflow y es otra manera enseñar bien padre y me da muchísima satisfacción. Es como que de repente dije bueno, no es necesario que yo crezca. Rodavento. Curiosamente lo que decíamos al principio, cuando dejas de repente salen proyectos y hoy estoy metido en un proyecto padrísimo que me salió por estar con las estar abierto. Me llegó de un rodavento en Bacalar con un proyecto increíble que tengo muchísima ilusión y que probablemente no hubiera tenido la capacidad de escuchar la oportunidad si hubiera estado trying to hard, no buscándole.
Demasiado. Ahí mi pregunta es, tal vez la oportunidad es muy buena, pero el poder hacerlo no significa que lo quieres hacer. Y si habías definido que lo que no querías era crecer y que estabas, como me decía hace poco Daniel Marcos, small is beautiful y puedes enfocarte a lo que tú quieres, el hecho de que esté la oportunidad tan padre, tan obvia, tan con tanto potencial, tampoco significa que la tengas que agarrar. ¿Cómo decides que sí, que.
No? ¿Estoy en ese debate, o sea, no te puedo decir esta es la solución? Sí, sí me he cuestionado eso sin duda. Pero ayer, antier precisamente estaba platicando esto, dije, estaba cauteloso de decir no quiero que me chupe el modo empresarial business, ¿No? Porque creo que he crecido en otros aspectos y no quiero que me chupe. Pero el entrar en este proyecto y tener las herramientas que ya encontré, siento que estoy en otra posición, claramente en otra posición. Y también siento que en este caso este proyecto complementa todo lo demás, o sea, se vuelve como un ecosistema y también como que es una espina que tengo clavada que quiero, quiero sacarme. Quiero decir, a ver, esta parte que no he logrado resolver, ya la voy a resolver pero con otro. Con.
Otro. Desde otro.
Lugar. Desde otro lugar. Completamente desde otro.
Lugar. Si hay algo que me queda claro es que eres una persona de acción. ¿Cuántos de nosotros pensamos en sueños, bucket lists, viajes a Alaska, viajes a África, buceadas y no lo hacemos? ¿No? Tú este año cambiaste tu mentalidad de 12 propósitos a 12 acciones de año nuevo. Cuéntame este cambio de.
Filosofía. Sí, carayo. Creo que los propósitos son bien engañosos, engañosos, delicados y te pueden jugar por atrás. Fíjate, curiosamente yo no soy alguien súper planeador, o sea, yo no, no es como que digo tengo, tengo pensadas las cosas que voy a hacer o los viajes que voy a hacer dentro de dos años, fluyo y estoy escuchando lo que está sucediendo y de repente algo me llama la atención, así que digo, esto sí me llama la atención y entonces si me enfoco y cuando me enfoco en algo lo hago que suceda, o sea, y sí me muevo para que suceda. Me he dado cuenta que el yo hacer mi lista de propósitos me metí a estrés, como que ahora tengo que, tengo que, cuando no estoy seguro qué es lo que quiero y entonces me doy cuenta que en vez de hacerme bien, me hace mal. Me gusta más decir estoy en este estado de ánimo, quiero lograr estas cosas, pero vagamente no es como que quiero lograr construir un hotel de tal, tal, quiero desarrollar esto en mi vida. Mantengo mis antenas abiertas y lo que sí hago es buscar rodearme de personas o entornos que me ayuden a llenarme de ideas, porque yo siento que nadie inventa cosas, nada más las reinterpretamos, sacamos una de por acá y una de por acá y dijimos ah, OK, esto si lo juntas me hace sentido a mí y entonces lo que hago es estar con las antenas muy abiertas, estar como muy en paz, por decir así y tener claro qué es lo que me va a llenar en mi vida en ese momento, qué es lo que quiero llenar y de repente sale la oportunidad o sale la, la visión y cuando la encuentro entonces ya no la.
Suelto. Para la gente que tiene planes en la cabeza, ¿Qué les recomendarías para llevarlo a la acción, para tomar ese primer paso para hacer que.
Suceda? Mi manera de decidir es me tiene que vibrar, o sea, me tiene que realmente mover fibras, no importa si es de negocios o si es de viaje o si es de lo que sea o de entrenamiento o lo que sea, me tiene que mover las fibras, entonces para mí es un componente súper importante y una vez que me mueve las fibras, lo que he aprendido es que cuando tú empiezas, cuando tú das el primer paso, como el gran dicho que lo más difícil es dar el primer paso, pero es bien real. ¿Yo creo que cuando tú empiezas, lo que parece una montaña monumental, pues cuando vas caminando o sea, ninguna montaña se escala a brincos, se escala paso a paso, siempre nadie, nadie llegó de otra manera, no? A menos que te traiga un helicóptero, pero si no tienes que caminarla, pero si no das el primer paso no llegas. Y lo que sucede es que cuando te das, por lo menos a mí, es cuando empiezo a caminar lo que pensé que era una, una hazaña, pues de repente me doy cuenta que ya estoy ahí, ya llegué a la mitad y sí estaba difícil, pero pues aquí estoy y puedo seguir. Entonces sí es quitarte esa idea de que es un edificio gigante la meta no es, es nada más empezarla y recorrerla. Y también creo que, y es un poco el tema de los propósitos para mí, cuando uno se traza una meta gigante y obstinadamente quieres llegar y no estás abierto a entender que durante ese camino puedes cambiar y esa meta puede ya no ser tan interesante y mejor ya es esta o cambiaste en el proceso y ya no es por ahí, entonces ese camino se vuelve un poco como caballo de hacienda, ¿No? En cambio si tú estás abierto, nadie te va a juzgar por llegar ahí, el proceso es lo bonito y lo que tú vayas aprendiendo en ese.
Proceso. Déjate fluir y deja que el río entre en tu alma, te dijeron una.
Vez.
Sí. Y dices que parte de dejarte fluir es deshacerte de cosas, incluso de.
Personas.
Sí. ¿Cómo llevas a cabo un proceso en el que tienes que, por tu bien, por tu misión, deshacerte de alguien que cercano a.
Ti? Híjole, es una buena pregunta, no la había pensado. Yo creo que las gentes que han sido importantes en mi vida y que después me di cuenta que ya no me traían crecimiento, no sé han desaparecido, o sea, se han, se han alejado o las he alejado por proceso natural. Yo creo que yo he tratado de en mi vida ser muy honesto con quién soy y con lo que pienso en el momento en que lo estoy pensando, porque también creo que no eres la misma persona y piensas lo mismo para siempre. No, o sea, eso es proceso vivo. Entonces creo que soy muy honesto con quién soy en el momento en el que estoy y entonces las personas que no hacen ya sentido con dónde estoy ya no tienen lugar y de alguna manera te digo, se alejan o las alejo, no sé, siento que no he acarreado con gente que me pesa en mi vida, algunos más de lo que debió, pero en general si me pongo a pensar ahorita no necesariamente siento que tengo algunas así gente tóxica, ya sabes, a mi alrededor, que no creo.
Que es un resultado de como tú dices, ser congruente, ser honesto y ser tan claro con qué eres y que no, que no queda mucho, mucha área gris, ¿No? Para saber si alguien debe de estar cerca o.
No. Yo creo que mientras tú seas congruente contigo mismo, no hay camino equivocado, o sea, como que mucha gente dice es que tengo miedo de equivocarme, yo creo que mientras tú seas congruente contigo, bajo qué criterio te vas a equivocar, o sea, quién va a juzgar que te equivocaste, A veces creemos que alguien nos va a juzgar que nos equivocamos, el único que va a juzgar que te equivocaste eres tú, el único que importa en realidad el único que importa si te pueden juzgar muchos, pero que el único que te debe importar eres tú, entonces como que si tú estás actuando en congruencia contigo, pues no hay equivocación, es lo que he empezado a entender y eso también te da mucha.
Tranquilidad. Acabas de regresar después de 15 años a vivir a la Ciudad de México, dices que te fuiste, que ya vivía Poncho, ahora regresas, tal vez es una parte final, medio de soltar. ¿Cómo estás experimentando reinsertarte en una.
Ciudad? Me está gustando, estaba súper cauteloso, no quería que me chupara ahora sí que el tren ajeno de la ciudad, que es fácil, los ritmos de la ciudad y la celere y demás, he sido muy cauteloso, pero me está gustando, he retomado amistades que había yo dejado por la distancia, he visto el valor de la ciudad, creo que muchas veces en mi vida solo veía el valor de la naturaleza, como que en los viajes decían no, bueno, a mí me da igual ir a la ciudad, yo lo que quiero es ir a ver un paisaje, una caminata increíble, el mar, lo que sea y creo que también no está bien, o sea, creo que hay mucho valor en todo, entonces hoy estoy viendo el valor de las, de las personas, de los lugares, el restaurante de moda que antes decía como que me hacía un poco cortocircuito, ahora lo estoy, lo estoy recibiendo muy bien, me gusta y entonces estoy como.
Explorando. ¿Qué te emociona? ¿Qué te mueve los próximos 12.
Meses? Me mueve sin duda el proyecto de Bacalar de Rodavento, me tiene súper emocionado y te digo, desde otro.
Lugar. ¿Para cuándo es.
Ese? Uff, es un proceso largo porque estamos iniciando, pero yo calculo que en un par de años porque es un proyecto de un Rodavento más, un desarrollo inmobiliario padrísimo, muy ad hoc al entorno y con la filosofía de Rodavento y demás, entonces, y también como tratando de romper esquemas de lo que es un desarrollo de playa, bla, bla, bla. Me emociona mucho mi libro que estoy escribiendo, The Wild Flow Method, creo que aparte lo escribí en inglés y lo voy a lanzar en Estados Unidos, cosa que también es romper una barrera porque dije a ver, quiero ver qué sucede si yo el mexicano X que pues a lo mejor aquí algunas personas me conocen en México, ¿No? Pero quiero ver si mi filosofía y mi método realmente tiene valor en un entorno en donde nadie me conoce y entonces decidí escribirlo en inglés y lanzarlo en Estados Unidos. Entonces pues eso me tiene muy.
Emocionado, a ver qué pasa, luego te voy a preguntar porque yo tengo ganas de traducir mi libro y lanzarlo allá, a ver qué.
Pasa. Ah, pues sí, sé que es otro mundo, ya le encontré un caminito y a ver qué sucede. Pero eso me emociona mucho porque te digo, siento que otra vez es salirte un poco de la zona de confort y tener la tranquilidad de decir, oye, si tengo una propuesta de valor, pues que se aprecie por ser una propuesta de valor, ¿No? Porque no porque soy yo quien la, o sea, porque me conocen algunas personas y entonces por ahí y si es exitoso allá, pues seguramente será exitoso.
Acá. Y para cerrar, May, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Qué.
Diría? No le tengas miedo como a vivir con la verdad, algo así, ¿Me entiendes? No me ten. No le tengas miedo a ser congruente y a vivir con congruencia y no le tengas miedo también a ser salvaje, o sea, creo que a veces le tenemos miedo a ser salvajes, nos confinamos nosotros en cajitas y a veces hay que ser salvaje, salvaje en muchas cosas. Salvaje ruthless es. Pero es despiadado, No es despiadado, es.
Salvaje. May, ha sido increíble esta conversación. La verdad es que a veces vivir a través de ti, de tus experiencias, de las experiencias que has creado para los demás, incluso la experiencia de Rodavento que viví con mi familia, me.
Hace ver todo lo que hay más.
Allá de la zona de confort, así.
Que gracias por hacer.
Eso. Como te digo en la dedicatoria que te di, libro para que sigas contagiándonos esas ganas de vivir con aventura. ¿Dónde puede seguirte la gente, saber más de ti, saber más de los.
Hoteles? El método Wise Rodavento, Hoteles Rodavento. Y en Instagram es Rodavento también por todos lados, es muy fácil. Yo tengo mi página que es Valdemar Franco en Instagram, Valdemar es con W, también está The Wildflow Method en Instagram igual, y la página de Wwise es Bwise Be y después Wser, que Wwise, aunque tiene la connotación de sabiduría, por decir así, viene de Valdemar y Santiago Expediciones, por eso es.
WYS. ¿Algo que quieras.
Agregar? Pues muchísimas gracias, ha sido una plática padrísima, la verdad me gustaron mucho las preguntas, me sacan, o sea, son preguntas súper diferentes que hacen realmente incursionar en lo más profundo de uno mismo, y a mí eso me encanta. Entonces espero haber podido comunicar, inspirar, en fin, y gracias por.
Invitarme. Gracias a ti por estar.
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