Cómo EMPEZAR 2025 con éxito | La Caja de PANDORA
16 Dec 2025 · 65 min
Osvaldo Trava recounts his path from Mexico City to Stanford to banking in New York, then back to Mexico where he launched Cracks Podcast in 2019. He shares his philosophy of DMS (Direction, Movement, Meaning), annual challenges like Gana tu Mañana, and how he built communities through education and media.
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Yo siempre quise lana, entonces fui cerillo, fui ayudante de mi papá en su consultorio dentista. Después, como a los 16, 17 años me metí a hacer comerciales en la televisión y me iba muy bien, pues de todos mis amigos era el que más lana tenía. Primaria, pues no era muy popular, no era muy cool, no era muy divertido, no era deportista. Vamos a lanzar este programa de fitness para toda Latinoamérica. Es un hitazo en Alemania. Vamos a hacerlo aquí y queremos que tú lleves México. Y le dije, mira, le entro, pero no voy a llevar México, voy a llevarlo todo y yo voy a levantar la lana y yo voy a llevar este proyecto. Yo pasé una época de mi vida, Isa, que yo pasé 12 años sin llorar. Me era imposible. Hoy no soy un chillón, pero ya me acerco más y ya lo siento más. Y si, incluso durante pandemia hubo personas que crecieron, que lanzaron, que evolucionaron su negocio, que les hizo ver cómo, como es la crisis, que la crisis es oportunidad. Mucha gente me dice, oye, voy a empezar un podcast. ¿En qué me fijo? Le dije, ¿Quieres ser rico y famoso? No lo hagas.
Correcto.
Si haces el podcast por el hecho de hacer el podcast y pagarías porque tú sabes que a veces cuesta más, menos, pero puede ser muy barato, pero también te cuesta tiempo. Si lo puedes hacer así y eso significa éxito para ti, estás, estás del otro lado. Yo siempre digo que para ganar tu año hay hay que ganar tu mes. Para ganar tu mes hay que ganar tu semana. Para ganar tu semana hay que ganar tu día y para ganar tu día tienes que ganar tu mañana.
Familia querida, bienvenidos una vez más a Isabel Ascurain Abre la caja de. Primero que todo, les quiero agradecer, ya estamos cerca de fin de año, agradecerles que se suscriban, que comenten, que den like y a todos los que ya están suscritos, se los agradezco desde el fondo de mi corazón, porque quienes hacemos este tipo de contenido es bien importante el compartir el comentario, el darle like. Por ejemplo, mi invitado de hoy tiene también su podcast muy exitoso, por cierto. Miren, este chavo es un emprendedor apasionado, es un cuate súper creativo. Todo lo de las nuevas tecnologías es un buscador inalcanzable de proyectos y de cosas. Lo siento un poco, no lo sé. Un poco como impaciente porque va a un lado, pero en todos lados le pega el chicle, lo cual es buenísimo. Tiene. Sí, no digas que no. Sí, tiene un podcast padrísimo, de veras, yo no sabes cómo lo disfruto, donde comparto muchísimas experiencias de tecnologías, de finanzas, de negocios, de emprendedores y ha entrevistado una cantidad de gente tan interesante que los oyes hablar y dices cómo de veras en la vida uno cree que a la vida se viene a cambiar y no, uno a la vida. Y justo su libro lo dice, Tácticas de cracks, este libro, bueno, el otro, ¿Cómo se llama el anterior? Haz lo que importa. Eso es lo que hay que hacer en la vida, de veras. Bueno, trabajó en Nueva York, luego ya decidió venirse a México, ha abierto muchísimas cosas de negocios, tiene una filosofía de vida muy padre y estoy de veras, de veras muy contentas, muy contento, no, muy contenta de poder tenerlo hoy porque es un cuate que da conferencias, es un cuate que me estaba contando que hace un reto muy padre a principio de año, que ahorita vamos a hablar para que se suscriban a tiempo, y es un chavo que quien, para mí, quien comparte sus aprendizajes, su camino, su logro, tiene mucho valor y estoy muy contenta de abrir hoy la caja de Osvaldo Traba y es mejor conocido como El Oso Traba. Bienvenido.
Gracias, gracias Isaac, qué contento estar aquí, un gran admirador tuyo también.
De veras, yo también te sigo mucho y me gusta muchísimo lo que haces porque tengo un sobrino mismo que conoces aparte que es muy en esta onda como tú, o sea, todo el tiempo lo veo queriendo y buscando y me apasiona ver lo apasionado que está y siento que tú eres un hombre muy apasionado en todo lo que haces. Pero vamos a empezar por el principio. ¿Tú naces aquí en Ciudad de México?
Sí, sí, sí. Nacido chilango, toda la vida chilango.
¿Hermanos?
Tengo una hermana más chica, tres años más chico que yo, mi chica que yo y un hermano 10 años más chico que yo.
Ándale. Se le llama el Pilón, ¿Verdad?
El Pilón, el gran Pilón.
OK. ¿Y a qué colegios fuiste?
Yo desde chiquito estuve aquí en la Ciudad de México, tuve la gran fortuna de que aunque a veces en mi casa no sobraba la lana, mis papás mis abuelos hicieron su esfuerzo, entre becas y demás, fui al Junípero, ahí conocí a tu prima, después fui al colegio Vistahermosa, pasé por Ingeniería Industrial en Neibero, hice una maestría en la Universidad de Stanford en Estados Unidos y ya de ahí pues me hice grande. Caray.
OK. Crecí y crecí. ¿Oye, qué hacías de chiquito qué te llamaba la atención cuando eras niño? ¿A qué jugabas a los seis, siete años?
Qué curiosa pregunta. A mí me encantaba dibujar, fíjate, me acuerdo, me la pasaba hoy mis hijos me ven dibujar, que de repente agarro.
Pero dibujar casas o dibujar caras o.
Dibujar ojos a Box Bon y el Demonio de Tasmania, o sea, cualquier cosa, como que después Los Caballeros del Zodíaco, era un niño y me gustaban desde los Hot Wheels hasta los monitos de He Man. Y jugaba muy bien, nunca fui muy atlético, nunca fui muy deportista, era malísimo jugando fútbol, de hecho empecé a hacer ejercicio ya tarde, como a los 16 años. Y era estudioso, estudiaba, iba a la escuela, me iba bien.
Eras de diez y así.
Sí, sí, de la escolta y ese tipo de cosas.
OK, sí, yo nunca llevé la escolta, por ejemplo. ¿Oye, pero espérame, dibujabas y qué encontrabas en el dibujo, o sea, qué veías y decías yo quiero de grande ser pintor, No, o quiero dibujar y quiero ser arquitecto?
Nada de eso, nada, yo como que lo usaba como un pasatiempo y me gustaba ver qué tan fiel podía ser mi copia de algo, entonces agarraba los tazos que venían en las papas y copiaba ese dibujo a mano libre en un papel.
¿Y te salía bien?
Y me salía muy bien, sí, pero nunca le vi mucho más carrera a eso.
¿Ok, pero entonces era una forma de terapia?
Pues si lo quieres decir así, creo que si, eso era la forma de terapia. Entonces mi mamá diría le faltó dibujar.
Porque te mandaron a terapia En algún.
Momento sí fui y después ya de grande he ido mucho.
¿Ok, qué importante la terapia, no lo crees?
Sí, sí, llevo 5 años, fíjate que dejé después de la terapia hice 8 años de coaching y llevo 5 años sin hacer coaching y hoy me emociona porque fijé la fecha para mi primera sesión de coaching, ahora en enero ya voy a retomar y eso me emociona mucho.
OK. ¿Te recibiste de coach?
¿No, no, o sea, de paciente estabas de paciente?
Pensé que habías estudiado.
No, al contrario, yo no soy coach.
¿Con quién, con llamas y así o con?
No, aquí fui ocho años con una mujer que se llama Luisa Altamirano, muy buena. Y ahora voy a estar con una mujer que está en Stanford precisamente, que se llama Federica Vélez.
OK, OK. Entonces tú estudias en el Junípero, eres de dieces, llevas la bandera, luego te vas al Vistahermosa. ¿Cómo fue ese cambio de primaria? Colegio chiquito, 25 alumnos a salón de.
Sí, te digo que yo, A ver, yo primaria pues no era muy popular, no era muy cool, no era muy divertido, no era deportista. Entro al Vistahermosa y es un mundo totalmente diferente. Primero agarro como bandita, igual con la gente que era parecida a mí. ¿Y pasa algo en secundaria? En segundo de secundaria. En segundo secundaria me meto a jugar hockey sobre hielo y es la primera vez que hago un deporte, un deporte en equipo. Y aparte en esa época pues el hockey sobre hielo se volvió. Supongo que estaba la telenovela esta de Chema Torre y salían las películas de Mighty Dogs y demás. Entonces se volvió muy popular y había torneos interescuelas. Y la gente del hockey pues éramos los que jalábamos gente a la pista los fines de semana nos íbamos a las fiestas en el hielo, nos peleábamos en las fiestas, pues nos poníamos hasta atrás. Y como que fue una transformación de mi identidad que me dio también pues un nuevo grupo de gente con el que podía explorarme de una manera en la que yo nunca me había explorado. Más agresivo, menos ñoño. Y la verdad aprendí mucho ahí. Es una época que recuerdo con mucho cariño. Y los AM que hice en ese entonces siguen siendo amigos míos.
Qué padre. Eso te dan los colegios, estas grandes amistades. Dime una cosa, al hacer hockey es que dices entonces hacía hockey y entonces vive. Y me emborrachaba como que o reventando. No, pues estabas en la edad de. Pero a veces el deporte no te permite mucho reventón.
Sí, te voy a decir algo. A ver, yo te lo digo, yo nunca fui un atleta, yo nunca tuve la mejor condición, entonces tampoco me crudo.
Al hockey, pues era.
Yo no iba, no entrenaba los fines de semana, yo entrenaba entre semana, los partidos eran en la noche y después del partido nos íbamos a las fiestas.
Sí.
Y yo nunca me fui a, nunca estuve en la selección, vamos que eran los que verdaderamente tomaban pues el deporte ya mucho más seriamente y tenían entrenamientos muy temprano y esos también, no sé cómo hacían las dos cosas al mismo tiempo, pero para mí era, era hobby y lo disfruté mucho, hice muy buenos amigos, pero nunca fue cuestión de elegir, voy a dedicarme como hoy que entrevisto a muchos atletas que sacrificaron básicamente su juventud entera o artistas por perseguir una carrera a una edad muy joven.
¿Ok, y entonces esto es secundaria, prepa y te vas a estudiar Estados Unidos?
No, ya me voy a la universidad, pero con la idea muy clara de que quería yo hacer una maest, o sea tú me decías qué quería ser cuando fueras grande. Yo quería ser rico, así de eso.
Me encantó que te lo vi en una entrevista que decías si hubiera sabido que era al revés, pero en ese entonces yo lo que quería era hacer lana. Y empezaste a trabajar a los 14 años de Cerillo.
Fui Cerillo, que bien estudiada. Fui cerillo a los 14 años ahí en Gigante de Ejército Nacional, donde está mi llana.
¿Por voluntad o tu mamá te dijo quiere lana?
Yo siempre quise lana, entonces fui Cerillo, fui ayudante de mi papá en su consultorio dentista, después como a los dieciséis, diecisiete años me metí a hacer comerciales en la televisión y me iba muy bien, pues de todos mis amigos era el que más lana tenía, me compré mi coche, me compré mi computadora, me iba de viaje yo sin pedirle lana a mis papás. Gracias a los 15 años.
Gracias a tu chamba.
Así es. Bueno, esa fue la de Cerillo que nos fuimos a gastar los 1500 pesos que me había ganado en todo el verano.
1500 pesos. Cuál fue la propina que te acuerdes que digas ahora sí me la dieron.
Grande, grande haber sido 20 pesos, pero te voy a decir, había un día que se llamaba La Venta Lunática y no sé si era luna llena o quincena o qué, pero la tienda quedaba abierta hasta muy noche y ese día nos permitían trabajar doble turno y entonces me acuerdo que mis papás me daban, no sé, 15 pesos para una torta al hora la comida y no comía y me guardaba los 15 pesos y trabajaba el turno de la mañana y el turno de la noche y era aplicadísimo. Y te digo que hice, no sé sé si mil quinientos pesos o el equivalente en ese entonces. Y me fui con mis amigos de primera primaria, de secundaria a Acapulco, con la mamá de uno. Y bueno, si te contara yo a dónde nos escapábamos en las noches.
¿A dónde se escapaban?
Luego te cuento eso tantito, hombre, tus.
Hijos no lo van a ver.
Pues terminábamos en antros, en los únicos antros a los que nos dejaban entrar, que eran el centro de Acapulco, en un lugar en el que hoy no te querrías meter, pero haciéndote amigo de los locales, porque pues no tenías ni siquiera identificación.
Nunca sa case identificación falsa.
Sí, sí tuve muy mal.
Yo a mi hijo le dije no saques, no ma. Pero nunca supe.
Sí, pero a ver, las identificaciones falsas eran un chiste en ese entonces, eran una fotocopia de una cartilla militar, no era un documento oficial en lo más mínimo.
Oye, ¿Y fuiste a hacer? ¿Fuiste.
El servicio militar? Saqué bola blanca y entonces yo no tuve que hacer servicio, o sea, todo legal, obviamente yo no hice ninguna tra. Nada más me salió la bola blanca y me sellaron y me dieron el cartilla y listo.
¿Bola blanca era que no hacías el de esto de pie plano?
Esa no me la sé.
¿Sí, como no? Había uno que si te. Entonces no marchabas porque tenías el pie plano, una cantidad de pieces planos.
Esa no me la supe yo. Yo no, niños, yo fui al sorteo, me acuerdo. Salí bola blanca y libre.
OK. ¿Y la roja o que era negra.
O la negra y te tocaba todos los sábados hacer?
Oye, OK. Y entonces te vas a la universidad, trabajas de cerillo, de modelo y todo esto, hasta los.
Bueno, entro a la universidad, en la universidad sigo haciendo este tema de los comerciales y por ahí en el último año.
¿Modelo en comercial?
Sí, comerciales, pasarelas, folletos de suburbia. Hacía lo que me pagaran, yo lo hacía. Y por ahí en el último año consigo mi primera chamba, que ahorita de venía para acá, pasamos por ese edificio en la Torre Palmas, era yo analista financiero, Sabritas, y estuve un año ahí ganando 8 mil pesos al mes de tiempo parcial, pero a tiempo completo y haciendo todo el análisis financiero de las inversiones de capital que haría la compañía. Claro, yo era presidente de la carrera de Ingeniería Industrial. Todos los últimos dos semestres los usé trabajando. Entonces en la mañana iba a la escuela, iba a trabajar y en la noche regresaba a la escuela también. Y cuando me terminé titulando, decidí cambiar de chamba. Como que me sentía yo muy encerrado, me frustraba mucho la monotonía de este trabajo en el que yo veía que a donde podía llegar, que era el director de finanzas de la empresa. Llevaba haciendo lo mismo 16 años seguidos y para mí dije, yo no quiero, no quiero hacer lo mismo todos los años. Y tenía un amigo que decía que iba comidas y que vendía y vendía seguros. Dije, yo quiero vender seguros. Y conseguí una chamba vendiendo seguros. Dije, esto va a ser más dinámico. Me acuerdo que cuando le dije a mi jefe, que era un, ya sabes, ex MIT, súper inteligente, me dijo, ah, pues si quieres irte a vender seguros con gente de traje de poliéster, pues ahí ya tú. Le dije, si, así es, me voy. Muy bien, entonces. Y me fui y a ver, me fui a vender seguros en uno de los brokers más grandes del mundo. Tuve la oportunidad de trabajar en México, irme a trabajar a Londres, aseguraba yo grandes bancos, aerolíneas. Aprendí a vender y a negociar y a hacer deals, que eso es algo valiosísimo en la vida.
Y aparte ahí ya habías terminado la carrera.
Ya, ya. Y aparte me dio algo que me ayudó después, me ayudó un currículum. Me dio un currículum diferente. Yo quería irme a hacer una maestría, porque irte a hacer una maestría era el paso básicamente necesario para llegar a trabajar a Nueva York en un gran banco y hacer lana, que acuérdate que era la finalidad última. Y entonces para hacer currículum, pues tienes que ser diferente para entrar a una de estas grandes universidades. No puede ser el mismo cookie cutter, igualito consultor o banquero. Y venir de un background adicional, vender seguros me hacía un poquito diferente. Y terminé aplicando a estas dos universidades, a Harvard y Stanford. Entré milagrosamente a la Universidad de Stanford y me fui a hacer la maestría para allá con la idea de irme a Nueva York cuando terminara. Y eso fue lo que hice.
¿Todo esto ya conocías a tu esposa? ¿No la conocías? ¿Tenías novia?
Tenía una novia medio a distancia, medio que estábamos viendo qué onda. Ya, total, nunca se armó nada. Cuando me fui a Nueva York, tronamos y llegué a Nueva York y encontré dos cosas muy diferentes a lo que esperaba. Claro, Nueva York es Nueva York y me iba muy bien, pero toda mi lana me la gastaba y odiaba mi chamba. Toda esa chamba que siempre había yo deseado, la odié. Odiaba a mi jefe.
¿Qué hacías allá?
Era banquero privado. Manejaba, ayudaba a grandes capitales personales de individuos en Latinoamérica a invertirse. Pero llegué en 2008. 2008 se acabó el mundo. Estaba yo sentado en mi escritorio con una terminal de Bloomberg cuando los mercados financieros se fueron al caño. La peor crisis en los últimos 30 años. Y pues, obviamente no era un muy buen momento para estar en la lana. Salía del banco por segundo, había periodicados por todos lados, un ambiente muy feo qué había pasado. Me recuerda, pues, la crisis financiera de 2008. Fue la crisis que se derivó de todos estos Credit Default Swaps de hipotecas dadas con mucha laxitud y que no tenían sustento para ser cobradas. Y todos estos instrumentos financieros que habían sido conformados por esas hipotecas a grandísimas escalas que borraron muchísima riqueza alrededor del mundo. Bueno, pues las acciones cayeron más de 30% y la gente estaba muy, muy espantada. Hubo gente que perdió mucho dinero y no había mucho apetito para riesgo. Los bancos, obviamente, hubo unos que tronaron, hubo otros que cortaron muchísimo personal. Fue el caso del Banco Suizo en el que yo trabajaba. Y vi la oportunidad, levanté la mano y me corrieron y por suerte me liquidaron. Entonces regresé a México después de 7 años de vivir fuera de casa de mis papás y de haberme ido una maestría elegantísima y de deber 200 mil dólares porque había pedido un crédito y de haber trabajado en la cima del mundo sin lana, sin coches, sin chamba, sin dinero, sin novias, nada. Regresé a vivir a casa de mis papás porque manejaba el coche de mi abuelita. Regresé a vivir a casa de mis papás y a manejar el coche de mi abuelita.
El niño que quería hacer lana.
Exactamente.
Espérame. Nueva York. ¿Es difícil vivir en Nueva York?
No, es increíble.
¿No es absorbente?
Sí, pero para un joven de 29 años. Yo cumplí 30 años en Nueva York. Hice una fiesta espectacular. Tenía un departamento en el piso 27 con ventanas de piso a techo, que era el central 120 metros que compartía con un consultor que nunca estaba ahí, entonces pagaba la mitad de la renta, pero el DEPA era prácticamente mío. Y ahí hacíamos todas las fiestas antes de irnos a los antros. Y entonces era un espectáculo, o sea, me la pasaba increíble, pero pues no había mucho más que eso, ¿No?
Claro. Siete años.
Un año. Por eso de que me salí de mi casa a los veinticinco, veinticuatro y regresé a mi casa a los treinta. No, me salí de mi casa, perdón, a los. Como los 23.
¿Ok, y viviste solo allá y llegas a vivir a casa de tus papás y emocionalmente que?
Pues mira, yo no me sentía, no me, no me preocupé tanto como debí de haberme preocupado. Yo creo, yo creo que mi mamá de haber estado muy preocupada porque ha de haber dicho, este güey se fue y ahora regresó aquí sin nada. Y regresé seis meses a casa de mi mamá. Y en esos seis meses pues fui a pedir chamba evidentemente a todos los fondos de inversión en México. Nadie me contrató porque nadie estaba contratando. Y me puse a organizar desfiles de moda, me puse a hacer PR de restaurantes, hacer lo que yo hacía Nueva York, que era ser amigos. Siempre he sido muy bueno conectando gente, pero pues no me pagaban nada. Y en eso iba a abrir un bar, iba a abrir, iba a poner una marca de mezcal, porque la última noche que estuve en Nueva York fui a cenar a un restaurante que se llama La Esquina y me acuerdo que vi un mezcal y pidieron un shot de mezcal y costaba 60 dólares el shot de mezcal. Esto fue en 2009. Y dije, qué barbaridad, esto debe valer 4 pesos en México. Entonces me vine, me fui a la sierra de Oaxaca dos semanas a entender el mundo del mezcal. Íbamos a abrir una mezcalería, íbamos un tío y yo, hazme un favor, mi tío y yo, que él era entrero ya íbamos a apartar un local en Molière y se nos cae el local. Y en ese momento yo tenía 50 mil. Yo tenía, iba a poner todo mi dinero, mi liquidación, que eran 50 mil dólares para poner este barrio. Imagínate, el niño que se fue a estudiar Stanford y ser banquero, va acabar siendo bartender. Y entonces se cae ese negocio y llega un amigo mío del Junípero precisamente me dice, oye, yo acabo de regresar de mi maestría en Madrid, mi hermano tiene un negocio de empeños. Yo en Madrid vi un negocio que compran y venden cosas usadas, creo que lo podemos armar, vamos a hacerlo tú y yo. Y dije jalo. En vez de poner bar, pusimos nuestra primera tienda. Terminamos levantando capital.
¿Qué hacía la tienda?
La tienda al principio ubicas el compro usado, el que está ahí en la calle con una camioneta que te compra todas tus chacharas. Dijimos vamos a poner un compro usado pero institucional. Entonces al principio teníamos bodegones de 2000 metros que comprábamos desde mesas de billar, cochecitos eléctricos, camas llenas de pulgas, ataúdes. No, no, compramos de todo y lo hicimos muy mal, pero fuimos refinando el modelo y terminamos con 20.
¿Pero entonces compras todo esto y qué pasa?
Y lo vendes. Compras y vendes, No es que le.
Metas lana y lo arreglas.
Bueno, sí, los shineas, pero espérate. Entonces vimos que Shinear muebles estaba muy complicado entonces, porque aparte llegas un mueble que dices esto no vale ni dos pesos en cuanto le dices a la señora que se lo compras. Ahora es nuevo, ahora es una antigüedad, reliquia familiar que cuesta lana. Entonces bueno, terminamos refinando el modelo en tiendas como de 40 a 70 metros que pusimos en centros comerciales en zonas muy populares que se especializaban en la compra y venta de electrónica usada, celulares, computadoras, videojuegos, televisiones, audio y video y demás. Teníamos taller, lo comprábamos, lo arreglábamos, lo vendíamos a crédito y con garantía. Era una mezcla entre una casa de empeño y una tienda de estas de abonos chiquitos. Dignificábamos el acceso. A ver, fui a una de las tiendas que vendían discos antes y ahora venden de todo y me dijeron que su ingreso número uno hoy, bueno, se vale decir Sí, sí, a Mixo. El ingreso número uno de Mixo parece ser vender celulares usados que agarran en iShop, que son del mismo grupo. OK, o sea, ese negocio yo lo puse hace 15 años. Es un negocio durísimo, dificilísimo y tal vez adelantado a su tiempo, pero bueno, pues terminamos levantando este negocio, sufriendo mucho. Nos robaban, se nos infiltraba la mafia, amenazaban a nuestros empleados, nos robaban los empleados, nos robaban los clientes, nos robaba todo mundo, nos robaba el que arreglaba el celular, el que nos lo volvía a vender y. Pero al final del día le vendimos este negocio a una cadena de.
Es que yo lo sé, pero cuánta gente terminó trabajando en ese.
Si vendíamos, no sé, 6 millones de dólares al año de electrónica, teníamos un millón de dólares de inventarios en celulares usados que se depreciaban por segundo.
No, no, no.
Era un negocio sumamente complicado. Después teníamos que dar crédito y cobrarlo. En fin, vendimos ese negocio y me salí en 2013, nos fue bien y dije, esto de ser emprendedor, pues está fácil, ya me gustó. Está muy sufrido claramente. Digo, pasaba yo, hu. Una racha como de cuatro meses que no salí de la tienda, o sea, trabajaba de sol a sol, abría que cerraba siete días a la semana. El que se llamaba lo mío es tuyo. OK, lo mío es tuyO. Y el que tiene tienda que.
La tienda de la tienda. Claro.
Pero vendí ese negocio y dije claro, lo voy a volver a hacer y lo voy a hacer mejor. Y ahora voy a poner una plataforma. Esto, acuérdate, fue 2013, no es pandemia cuando Pelotón y todas las bicis y Ciclo, nada de eso. Vamos a hacer una plataforma de ejercicio en línea que va a comprar la gente por Internet y va a ser un plan de 10 semanas y nos van a pagar X cantidad y van a tener videos.
Espérame porque ya nos brincamos una etapa, tu etapa en donde descubres que no y empiezas a ser muy fit.
Fíjate, me caso en 2012. Buen punto. Me casé en 2012 y como nos pasa cuando nos casamos, pues me dejé ir y nos fuimos mi esposa y yo de vacaciones como a los 6 meses a Nueva York a US Open y de repente me estoy vistiendo y vuelto a verme y digo en qué momento me volví esto, o sea, totalmente fuera de forma. Y regresé y me metí a hacer crossfit, que estaba agarrando como que fuerza y me metí muy duro a hacer crossfit, a entender de la dieta, bajé un chorro de peso, me puse muy fit, me volví coach de fitness y.
Cuando llego algo de neutrología. No, nada. Aprendiendo de la vida.
Sí. OK. Y este. Porque mi intención nunca era dar clases, nunca era enseñarle a nadie, era usarlo para mí. Y fue que llega esta oportunidad. Un austriaco que había trabajado en la tienda esta línea en Colombia y una colombiana me dicen, tenemos esta idea, vamos a lanzar este programa de fitness para toda Latinoamérica. Es un hitazo en Alemania. Vamos a hacerlo aquí y queremos que tú lleves México. Y le dije, mira, le entro, pero no voy a llevar México, voy a llevarlo todo. Y yo voy a levantar la lana y yo voy a llevar este proyecto. Órale, va. Y fui y levanté medio millón de dólares de inversionistas.
Órale.
Para lanzar este producto, para construirlo, lanzarlo. Grabamos unos videos con Claudia Lizaldi, grabamos unos otros videos con Mónica Fonseca. Lanzamos en Colombia, lanzamos en México. A ver, esto es antes de que la gente supiera que no había Spotify, no había Netflix.
¿Yo estaba pidiéndole a la gente que soy? No, ¿Qué hacemos por Zoom?
Mejor que pagara videos con una tarjeta en Internet en México.
Claro.
Pues claro que eso no existía. Entonces, según yo, con esos medio millón de dólares iba a crear el producto y vender 100.000 usuarios el primer año. 100.000 usuarios. Esto era un negocio grande. Bueno, que me acabo el medio millón de dólares y llego con mis inversionistas. Me dicen, ¿Cuántos vendiste? Les digo, dos, dos mil. Y entonces le fallé por el 98%, o sea, fracaso total. Pues le dimos la vuelta y lo hicimos suscripción y ahora mándales una cajita. Total. Pero ya nadie nos dio más dinero. Entonces, pues ahora sí que a salivita y vamos a apretarnos el cinturón. Y total que sacamos esa empresa. En 2016 nos volvimos una aplicación móvil. Cuando salieron todas las aplicaciones móviles, hicimos nueve aceleradoras de negocio. Entonces nos íbamos a donde nos diera dinero el gobierno, nos íbamos y abrimos oficina en Chile, en Colombia, en Estados Unidos, abrimos en Puerto Rico y ahí nos íbamos a pasar un rato, a instalarnos, a desarrollar la idea con el dinero de estas aceleradoras. Conocí a mucha gente, aprendí muchísimo y nos volvimos la aplicación número uno de fitness en toda América Latina.
Imagínate tú. Quiero pausar ahí para que la gente entienda por qué uno luego habla en sus. En sus idiomas. Explícanos en corto qué es levantar un negocio.
Correcto. Es vender parte de. Levantar capital.
Eso.
Levantar capital es vender parte de las acciones de tu empresa a inversionistas que se vuelven co dueños de tu empresa contigo y tú ese dinero usarlo para crecer la empresa. Básicamente es tomar socios. Socios que le ponen dinero Y ahorita.
Dijiste otra palabra, este.
Aceleradora.
Aceleradora.
Una aceleradora básicamente es como un camp de emprendedores. Entonces hay gobiernos que para estimular la economía local, vamos a hablar de Puerto Rico, tienen este plan que se llama paralel 18, porque Puerto Rico está en el paralelo número 18. Entonces así le pusieron muy creativos, y entonces te daban creo que 50 mil dólares para que tú te fueras a dividir cuatro meses a Puerto Rico, instalarás tu empresa, contrataras gente de ahí y pudieras medio que activar un poquito la economía. Y pues con esa lana medio que sobrevivía si experimentabas y veías si algo pegaba, ¿No? Y así lo hicimos en Chile, nos fuimos y abrimos lo mismo en Santiago de Chile y lo hicimos en Colombia.
Te fuiste a vivir cuatro meses entre.
Mi socia y yo. Sí, yo a Puerto Rico estaba yendo como dos semanas allá y una acá, y ahí estaba casado. A Chile se fue mi novia, mi socia, tres meses y así.
California, acelerador, las aceleraciones, las aceleradoras.
Total que crecimos este negocio.
Número uno.
Número uno. Y facturábamos yo creo que más de casi 2 millones de dólares de suscripciones al año. Pero, pero eso no significa que nos entraba la lana a la bolsa nosotros, porque para que llegara la gente y te pagara 10 dólares al mes, tenías tú que gastarte a veces 50 en anuncios de Facebook, en anuncios de Google, Y entonces era como una maquinita en la que el único que se inflaba era Mark Zuckerberg, o sea, el dueño de Facebook. Y hubo un momento y entonces requerías recaudar más fondos de inversionistas para poder seguir creciendo con la idea de que alguien, un jinete en caballo blanco, al final de la historia iba a llegar y te iba a decir eso que construiste, que está increíble, que factura 10 millones de dólares, pero tal vez no hace un peso de utilidad, yo lo quiero porque tienes muchos usuarios y tales. Para mi marca de ropa es un gran complemento. ¿Y entonces tienes que aguantar, aguantar, aguantar, hasta que alguien a ver quién se queda la papa caliente?
Y llegó el hombre caballo blanco, ¿No?
Pues salimos a tratar de tener más socios, a pedir dinero para poder seguir, y nos dijeron no. Y nadie quiso asociarnos con nosotros. Y en ese momento mi socio y yo dijimos, bueno, podemos seguir tratando de construir algo que a ver si alguien quiere o tomar la decisión de cambiar el modelo de negocio, utilizar este millón y cacho de dólares que estamos facturando, dejar de comprar nuevos usuarios y usarlo para construir algo más. Y entendimos para qué éramos buenos, que yo creo que cuando te dicen la gente es que empiezas desde cero y perdí todo y voy a empezar desde cero. No empieces nunca desde cero, empiezas de cero el día que naces y eso es debatible si crees en la reencarnación o no. Aquí empiezas de conocimiento, de capacidades, de equipo, de inventario, de conectes. Y entonces decidimos que éramos buenos para hacer contenido, que conocíamos fitness, que sabíamos hacer marketing digital y que podíamos crear aplicaciones. Entonces creamos con ese mismo equipo una agencia que hoy es una de las mejores agencias de marketing de bienestar en América Latina, que se llama Avocado Wellness Marketing. Era el mismo equipo de InstaFit, pero ahora lo que hacíamos para nuestra aplicación lo pusimos al servicio de grandes marcas, Pepsi, Kimberly Clark y otras tantas, Tajín y demás, otras tantas en Colombia, en Miami, en Perú, hasta en Chile. Y entonces, bueno, ese negocio sigue ahí, pero a finales de 2018 yo estaba sintiéndome ya como cansado después de seis y cacho años de estar en este negocio y sentir que no avanzaba con la velocidad y a la hora de que dejas de apuntarle a este negocio de levanta capital y véndelo, a la larga se vuelve un negocio ya pues más normal. Es muy respetable de crecer tus ventas, hacer utilidad, pero no crece tan rápido. Y yo por dentro como que sentía que quería algo más, pero no sabía qué y estaba sintiéndome muy, muy, muy estancado.
Deprimido.
Sí, claro. Este finales de 2018 me fui tres meses con uno de mis hijos a llevarle una terapia a Miami y por fin regreso el 7 de enero de 2019 a la oficina y tengo un día de perros, aburrido, gris, tedioso, frustrado. Dije algo, algo tengo que hacer, o sea, me tengo que salir de aquí, tengo que hacer algo que me encienda porque si voy a pasar un año así, me voy a aventar por la ventana.
¿Tu hijo tenía algún problema físico? Tiene.
A ver, es terapia ocupacional y ese tipo de cosas, pero habíamos encontrado una terapia que nos interesaba mucho que tomara en un lugar cerca de Miami, entonces lo llevamos para allá y aprovechamos.
Se fueron a vivir para allá. Edad del chiquillo, él tenía cuatro. OK.
Y total que ese día 7 de enero de 2019 regresé y dije algo tengo que hacer. ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? Yo ya tenía desarrollado toda la idea de un podcast desde hace prácticamente un año. Cómo se iba a llamar, qué color iba a ser el logo, qué equipo necesitaba, qué preguntas iba a hacer, a quién podía yo invitar, pero pues ahí estaba guardado.
¿Cuál era tu planteamiento? Que quiero un podcast para.
Para aprender, para conocer a gente. Y dije, voy a entrevistar a gente relacionada con el mundo del fitness para ver si puedo aprender algo que reavive mi empresa de fitness. Entonces dije, en tres semanas voy a lanzar los primeros tres episodios. Y entrevisté a una hija de unos amigos de mis papás que hacía parkour y era doble de acción. Entrevisté a un amigo mío que es artista plástico que le encantaba hacer crossfit. Entrevisté a Leti Román que había puesto su estudio de ser sana y era buenísima. Y a un tipo que vi en el periódico que había quedado en el último lugar de las olimpiadas de esquí campo traviesa en China. Y dije, le voy a preguntar a.
Ver de qué se trata todo esto. Lo montas en tu casa.
Oficina de InstaFit.
OK. Mis micrófonos, tres luces.
Micrófonos de 100 dólares. Ni luces porque no había vídeo. Yo dije, no me alcanza para hacer video.
Ah, era podcast literal de hablar usando.
Skype, o sea no había zoom en ese entonces. Esto es 2019. Usando Skype y una aplicación que conectabas a Skype para grabar el auto. Ni siquiera era en persona.
OK.
En persona a veces. Y con una grabadorcita y dos micrófonos de 100 dólares, literal.
Y el niño que decía yo quiero ser rico, o sea, yo quiero tener lana, que ya era papá, que ya mantenía una casa.
Es que ahí le estás pegando al clavo. Yo cuando vení la empresa, la primera, la de las compraventa de usados, pues sí me había caído una lanita y esa la usé para empezar La otra empresa InstaFit, la de fitness, y ya se me estaba acabando porque yo cada mes le tenía que poner a mis gastos. No, o sea, yo cobraba un sueldo muy chiquito, nunca cobré lo que necesitaba. Yo para vivir, pero pues tenía ahorros, entonces no había bronca, era mi parte de ser fundador y ya no había, ya estaba, ahora sí que entonces la.
Presión era, bueno, a cualquiera te presiona horrible.
Y yo no, o sea, no empecé el podcast con idea de que fuera un generador de ingresos, de hecho el podcast no hizo dinero por todo el primer año, nunca hizo un peso, pero me empezó a dar vida, me empezó a abrir los ojos a aprendizajes que después yo decía wow, puedo conectar esto con y hacer las cosas diferente en mi vida. Y eso como que se conjuntó con todo un proceso, como te digo, entre coaching, me puse, acepté que lo que llevaba yo haciendo 20 años no me estaba funcionando y ese es un momento de realización duro. Mi esposo un día se acercó y me dijo ¿Por qué odias tu vida? Yo dije, no sé por qué, pues tengo dos hijos muy padres, digo, si, el negocio podría ir mejor, estoy casado con una mujer espectacular.
¿Tu mujer trabaja?
En ese momento no trabajaba, trabajó mucho tiempo. Cuando tuvo hijos o cuando tuvimos hijos dejó de trabajar, entonces pues ya llevaba un rato sin trabajar, entonces ella, ella había sido un gran aporte a la economía de la casa y ya llevaba un rato sin hacerlo y fue que como que algo se rompió en mi cabeza de ser este joven soberbio al que siempre le habían salido las cosas medio bien, que sentía que tenía todas las respuestas a ser alguien que pues tal vez aceptó que esa no era la fórmula correcta para crecer y sobre todo para conseguir lo que tanto buscaba yo, que era sentirme vivo, sentirme lleno.
En ese momento fue cuando dijiste no, no, lo de la lana.
No, la de lo de la lana y después como emprendedor también, pues sí, la lana está ahí como una zanahoria grande, pero el tema del emprendimiento creo que es mucho de reconocimiento y si te fijas hay muchos premios, ¿No? Y el premio del emprendedor del no sé qué y la promesa del no sé cuánto y los 10 de no sé qué, y salen las revistas y todo y todo al ego, porque no hay mucho más, o sea, como te digo, le estás poniendo tú cada mes y está siendo el ingeniero de escoba y el que lava el baño y el que si hay. Con el abogado vas tú y con la demanda vas tú.
Sí, sí, sí, de puerta para afuera, de puerta para adentro, todo eso que.
Esa es la vida del emprendedor, lo dice Elon Musk, el rol del emprendedor, del CEO es el peor porque no trabajas en el problema que tú quieres, en el que escoges, trabajas en el que se necesita arreglar, ¿No? Y a veces haces una auditoría, oye, te encanta pensar en una auditoría del SAT, Pues no, pero eso es lo que te toca, te toca, oye, es una demanda laboral, te toca, es todo eso lo tienes que ver y no hay nadie que te lo vaya a quitar de encima y si no lo ves tú, la empresa se empina.
Ese es un CEO, Ese es el.
CEO, ese es el director general, el fundador, es donde el último responsable de que las cosas sucedan.
Sí, Como dicen muchos, muchos amigos míos y mucha gente que yo conozco dicen mucho más práctico es recibir tu quincena.
Justísimo, cinco y media de la tarde cierra la computadora, el lunes lo vemos.
Yo a mí págame porque yo cobro, no es mucho, pero a veces pues es más vacío para gente que trae una sensibilidad. Yo te siento muy sensible al final del día.
Sí, nunca, nunca lo entendí así, o sea, este, este cambio en mí de cambio de mentalidad, de oye, no soy tan fregón como creía ser, no me sé todas las respuestas como creía. También viene con una redefinición de quién soy yo. Yo había sido pragmático, ingeniero, numérico, cuadrado, empujado y pues me di cuenta que no y me volví alguien tal vez más sensible, más artístico, acepté que no soy tan ordenado, pero soy más creativo, digo, si hoy le preguntas a mi hijo es el más orgulloso de decirte que su papá es youtuber, pero imagínate.
Claro.
Y está bien, está bien. Yo pasé una época de mi vida, Isa, que yo pasé 12 años sin llorar, me era imposible. Hoy no soy un chillón, pero ya me acerco más y ya lo siento más. Y Si, pues sí.
¿Tus papás te presionaban mucho?
No, no, yo creo que no intencionalmente.
No, no, claro que no.
Pero si hubo comentarios como en esta casa solo uno va a ir a la universidad y se va a ser tú y este como.
Exacto.
Entonces, quieras o no, sientes este peso de hacer que las cosas funcionen.
Sí, porque ya me pusieron la etiqueta de. Y eso te empieza a llevar por un camino que tal vez no es el que más te satisfaga, pero Sí, cumpliendo.
Exactamente. Y ese es otro, o sea, cuando te das cuenta que la mitad de tu vida o más la gastas persiguiendo metas que nunca te fijaste tú que eran las de alguien más, tratando de encajar en una caja o en una definición de éxito de persona que tu religión, tu familia, mis de primaria, tu exnovia, esperaba de ti y en ese proceso te pierdes y cuando llegas a lograr todas estas cosas, que muchas las logré en mayor o menor medida, pero pues no hay nada. Tony Robbins tiene una frase que dice, el éxito sin realización es el fracaso último.
Wow.
Entonces imagínate el día que ya llegaste a Nueva York, ya traes un cheque de X miles de dólares al mes. Bien, 10 años, check, lo logré. Y lo único que piensas en hacer con ese cheque es a qué hora acaba esto para irme a volar los sesos al antro.
Sí, sí. ¿Y entonces pues esa pregunta de tu mujer te quedó ahí?
No, no me quedó. Eso detonó un cambio radical y fue que sale este podcast. El podcast me empieza a construir en público, o sea, yo cada semana aprendo de alguien, pero lo hago como una mentoría literal en la que yo estoy preguntando las cosas que yo quiero saber. No estoy buscando el clip viral, no estoy buscando la nota, el chisme, yo estoy buscando lo que quiero saber yo y me doy cuenta que soy un tipo bastante común y corriente. ¿Qué significa ser un tipo común y corriente? Que mis problemas los tienen un chorro de gente.
Correcto.
Y entonces cuando los aprendo la respuesta y hago la pregunta y la gente me la resuelve, pues empieza la gente a decir yo también tenía esa duda. Y se empieza a hacer una bola de nieve, una comunidad de gente que empieza a aprender al mismo tiempo que yo y a raíz de eso, pues el podcast se vuelve pues un fenómeno que empieza a generar oportunidades de servir a esta comunidad. Yo me acuerdo, estoy en pandemia. Empieza la pandemia.
Claro, porque esto es 7 de enero de 2019, pandemia.
Un año después fue la pandemia, pero nos guardan y yo estoy en la capacidad y estoy en todos estos chats de WhatsApp con tu sobrino, con mis inversionistas, con la gente de las aceleradoras y todas estas empresas que han levantado millones de dólares de inversión, están compartiendo los pasos exactos que están tomando en tiempo real para minimizar gastos, para renegociar rentas, para comunicarse con su equipo, para tranquilizar las aguas, para negociar con proveedores. Y digo, esto es oro molido, ¿Y por qué solo habemos 20 personas que lo tenemos? Y dije, esto ahorita lo tengo que armar, empaquetar y compartir. Y me armé literal un cursito que se llamaba. ¿Cómo se llamaba? No, War Room. Se llamaba War Room. ¿Ves? Como estos cuartos de guerra que tienen las empresas.
War de guerra.
War Room.
Cuarto de Guerra.
Era cuarto de guerra. Y en este cuarto de guerra vamos aprendiendo cómo salvar nuestras empresas y no solo salvarlas, sino que nos vaya mejor.
¿Eso dónde lo haces?
Espérate. Entonces lo pienso. En mi caso ocurre.
OK, OK.
Y entonces armo unos como scripts, pongo mi celular en mi cuarto, me agarró la pandemia en Acapulco, ahí estaba encerrado. Me empiezo a grabar con celular, grabo estos videos y salgo a mi Instagram y a mi YouTube a decir tengo esto y vamos a empezar tal fecha y quien quiera aquí está el link para pagar sus 300 dólares. Y se dejan venir, no sé, mil personas para este curso. Y no solo eso, qué padre vender mil personas de 300 dólares. Pero lo más padre fue lo que pasó después, porque la gente me decía, no solo sobrevivió mi empresa, pero todo esto que aprendimos me hizo ver que podía ser. Cambié mi modelo de negocio y ahora me está yendo mucho mejor y ahora abrí toda una nueva línea que me está sirviendo. Incluso durante pandemia hubo personas que crecieron, que lanzaron, que evolucionaron su negocio, que les hizo ver como es la crisis. Que la crisis es oportunidad.
Claro.
Y entonces de ahí se gesta una empresa que se llama Cracks Educación. Y Cracks Educación hoy tiene cursos presenciales, tenemos eventos a los que vienen los mejores empresarios. ¿Eventos presenciales? Tenemos un evento, bueno, tuvimos el 2 de diciembre que se llama Cracks Wellness and Longevity Summit en el que reuní a los expertos en longevidad y bienestar más expertos de Latinoamérica, todos en un día. Entonces hacemos cosas en línea, cosas presenciales. Tenemos una comunidad de empresarios que se llama Cracks Mastermind y reúno a empresarios y personas con mentalidad de crecimiento para retarnos, para aprender, para evolucionar, para experimentar juntos. Y entonces.
Y lo compartes, que eso es lo más bonito de todo esta empresa.
Es justo eso, o sea, veo que hoy tenemos más de 5 millones de seguidores en redes sociales. Tenemos, no sé si son 120 vistas de nuestros contenidos a través de las redes sociales cada mes. 120 millones de vistas.
Oye, es un número.
Y es gente que sí todo esto lo ven y cracks, es gratis. El podcast es gratis. Obviamente redes sociales es gratis, pero te dicen, quiero más, yo necesito, tengo esta necesidad. Y creamos estos programas para ellos en verticales de desarrollo personal y verticales de negocios. Y estoy feliz, feliz.
Ahora me esperas tantito. Muy bien. 7 de enero de 2019 sale. ¿Cuándo salió el primero?
28 de enero.
OK.
Salieron los primeros tres.
Los tres. Y entonces pues te escribieron cinco personas.
Sí. Yo pensé que lo iban a comentarios. No había comentarios porque Esto no era.
YouTube Todavía no era YouTube. Claro, es que yo no tenía feedback.
No había feedback. Si, un buen samaritano te decía. Ah, sí, un día me acuerdo, llegué, te digo que en este proceso de transformación me metí a tomar clases de lo que fuera, hasta como medio de metafísica, cosas medio cuánticas y la. Y un día llego y les digo, lancé mi podcast y éramos cuatro pelados en el salón, a ver si lo oyen. Y me hacen sale, seguro, ahorita lo vemos. Y nadie lo veía. Y poquito a poquito como que empezó a jalar. Pero. Pero lo que sentí yo al empujarlo, o sea, yo no lo estaba haciendo por los demás, yo lo estaba haciendo por mí.
Ahí es a donde voy por ustedes, a lo de los comentarios. El primero que leíste que te dijo gracias, me dist. Me diste lo que necesitaba escuchar.
Pero es que eso pasó después. Eso sí, sí, sí. Eso hoy es la bendición más grande que tengo. A dónde voy, la gente, los comentarios. Pero en ese momento, cuando publiqué los primeros tres episodios y dije, esto me fascina, yo pensé que el podcast iba a ser ahí cuando me dé tiempo. Publiqué los primeros tres episodios y dije, no, si lo voy a hacer, lo voy a hacer bien. Y no va a haber una sola semana en la que no se publique un episodio. Y llevo pues 300 semanas sin dejar de publicar episodios. Y lo que se siente al hacer. Mucha gente me dice, oye, voy a empezar un podcast. ¿En qué me fijo? Le dije, ¿Quieres ser rico y famoso? No lo hagas.
Correcto.
Si haces el podcast, por el hecho de hacer el podcast y pagarías porque tú sabes que a veces cuesta más, menos, pero puede ser muy barato, pero también te cuesta tiempo. Si lo puedes hacer así y eso significa éxito para ti, estás. Estás del otro lado. Si vas a hacerlo para que te echen porras, para que te digan muy bien, para que te den las gracias, para que te patrocinen, para que te contraten, no lo hagas porque eso va a tardar mucho en llegar y no está garantizado. Hay un tipo que se llama Gary Vaynerchuk, que no sé si lo sigues, hace. Tiene una agencia gigantesca de marketing en Estados Unidos, hace contenido brutal. Si no le pones atención a los aplausos, entonces no te van a lastimar.
Los anda, te has aventado dos del libro.
OK, entonces sí, mucha. Es muy fácil hacer las cosas por el aplauso, pero eso significa que te importa y cuando te importa, pues entre más creces, va a haber más gente a la que no le guste tanto lo que hagas.
Exacto.
Y hoy es muy fácil que alguien digas algo y estoy seguro que hoy ya dije varias cosas, pido disculpas de antemano que alguien no le va a caer bien y lo siento, no es personal, pero no puedo pretender gustarle a todo mundo.
Así es. ¿Qué le dirías a Osvaldo de 15 años?
Primero, no le diría Osvaldo nunca en su vida.
Osito, osito. ¿Qué le dirías al ositito de 15 años?
Ay, le diría que deje de preocuparse por encajar, que hay mucho más adentro de lo que él se da crédito y ojalá y pasáramos. Tú tienes hijos, tú viviste una industria y yo lo he visto de primera mano muy difícil. La gente te juzga mucho y te han juzgado a ti mucho, desde cómo cantas, cómo te ves, cómo te vistes, cuando mides. Y eso desgasta a la gente cuando quieres encajar y luego forza a que tomes decisiones, no conectado contigo, sino por pertenecer, por darle gusto, por llenar expectativas y esas expectativas hoy las llenas, pero mañana porque voló la mosca, ya no. Y si eso permites que te destruya, pues estás en un muy mal lugar para seguir viviendo contigo mismo, que es lo único que tienes. Ojalá, yo le diría a este adolescente y ojalá y se lo pudiera decir todavía más joven, y es lo que trato de decírselo a mis hijos que tienen 9 y 10, a confiar en ellos a decir que ellos están bien como son, a perseguir lo que verdaderamente los llena y no tratar de ser la imagen de la perfección que la escuela, los amigos, el niño cool de la cuadra, la novia, la tía, la monja del pretenden que sea. El sistema educativo creo que tradicionalmente ha tratado de construir generaciones uniformes, y por uniformes puedo libremente decir mediocres, cuando tenemos hoy cada vez más a personas que son verdaderamente talentosas y esos talentos no son ni siquiera desarrollados por estar preocupados porque si van a trazar dentro del cuadrito o no, cuando podríamos tener eruditos, podríamos tener verdaderas estrellas en lo que tú quieras, poesía, matemáticas, fútbol, videojuegos, crear YouTube, lo que tú quieras. Pero si pudiéramos dejar a la gente desarrollar sus talentos y no tratar de competir en ser mediocre como todos los demás, creo que tendríamos un mundo muchísimo mejor de gente más feliz que pudiera colaborar juntas, porque hay mucho más áreas de expansión que de overlap.
¿Estuviste en Shark Tank?
Estuve en Shark Tank, la temporada 7 me parece.
¿Y te gustó? Es que para mí eso me parece una plataforma bien padre porque es justo eso, o sea, yo lo que sé hacer es este vasito que le puse esto y crees que me va. Me parece muy bonito porque es una plataforma donde le das chance a la gente de desarrollar primero su mentalidad, su creatividad y decir ¿Qué crees? Sí, sí.
Shaktank es un proyecto padrísimo, la verdad, más allá del show y que obviamente pues sí necesita tener un atractivo medio dramoso.
Claro, claro, claro.
Pero el concepto es muy bonito, o sea, es. Viene la gente muy nerviosa y con mucho mérito a presentar una idea ante cinco personas que. Que en mayor o menor medida tenemos algo de experiencia construyendo negocios, viendo potencial y buscando justo lo que te decía, un socio que va a dar dinero y además parte de su experiencia para que este negocio pueda crecer. Y al hacerlo en público permites a la persona que está tal vez en Comitán Chiapas con una idea decir si pienso en mi negocio de esta manera y si respondo las preguntas que le hicieron sobre cómo hace dinero y si cuido mis costos como se lo están preguntando a este tipo, tal vez puedo tener un negocio más atractivo. Y eso creo que es una educación valiosísima que en la escuela no se da.
Correcto. Háblame de tus libros rápido porque creo que tiene un poco de prisa, pero.
Cuéntame de tus dos libros. El primer libro se llama Haz lo que importa y en este libro hablo, es un libro de diseño de vida y productividad. Y haz lo que importa, pues es mi frase. Yo toda la vida hice mucho, pero a veces cuando haces mucho de lo que me importa, te sientes vacío y te quemas. Es cuando viene el burnout. Cuando haces lo que importa vas a tener que hacer. Desde hacer no te salvas. La vida no se da sin hacer. Pero cuando haces lo que importa, puedes tener esta retribución de satisfacción y realización interna y desarrollo todo este. Bueno, cuento mi historia del momento que me dice mi esposa porque odias tu vida, Todo lo que hice, todos los ejercicios, todas las preguntas que me hice para resignificarme, diseñar mi propósito, conectar con mi dolor, hacer un plan, una meta grande y después desglosarla en pasos prácticos para lograrlo. Y es un ejercicio que puedes hacer con este método que se llama DMS, Dirección, Movimiento y Significado todos los fines de año para que tu siguiente año sea espectacular y no te andes distrayendo con tonterías. Y entonces eso es algo que hago yo todos los años.
Después arranco el año, es este, no el que viene.
Arranco el año, arranco el año justo con un reto que ya es el cuarto año que vamos a hacer. El año pasado se metieron casi 40 mil personas. Es un reto de 10 días que empieza este año el 13 de enero, 5 y 45 de la mañana.
No podemos hacer un cambio de horario. Cito, fíjate que hay gente ¿Qué hacemos con los dormilones?
Pues se despiertan y se ponen las pilas. Mira, yo siempre digo que para ganar tu año hay que ganar tu tu mes. Para ganar tu mes hay que ganar tu semana, para ganar tu semana hay que ganar tu día y para ganar tu día tienes que ganar tu mañana.
¿Ok?
No puedes empezar tu día con prisa. Entonces son 10 días despertándote a las 5 45 de la mañana, entras a un live con estas 40 mil personas y conmigo y con expertos que traigo para hablarte de hábitos. En media hora te vamos a dar un hábito que puedes practicar ese día de mentalidad, de ejercicio, de respiración, de nutrición, de meditación, hasta vamos a hablar de cómo pensar en hacer tu plan de lana para el año, para que arranques el año que traes ya esta motivación de inicio de año con todo, regalamos lana, hacemos premios, hacemos retos, se genera una comunidad increíble, es muy dinámico, es padrísimo y empieza el 13 de enero en Gana tu Mañana puntocom. ¿Como se Gana tu mañana puntocom? Y ahí es un reto que cuesta 9 dólares, o sea la verdad terminamos regalando prácticamente todo lo que recaudamos y empezamos a hablar justo de la metodología esta de dms que es algo que al final la gente que quiera se puede quedar en un programa de diseño de vida para que 2025 sea espectacular. Y bueno está mi segundo libro que lanzamos ahorita hace un par de meses que se llama Tácticas de Cracks y en este resumo es una guía práctica de cómo aprender todo lo que necesitas saber para resolver salud, dinero y amor con puntos básicos aprendidos de más de 120 entrevistas que menciono de Cracks Podcast menciona gente como Arturo Elías, Manuel Arango, Gaby Pérez Islas, Natalie Marcus, Alexander Kruja, Michel Rose, gente espectacular de negocios, de salud, de bienestar, de dinero, inversión, menciona a tu sobrino Alejandro, te amo mi amor, en fin y todo está en un compendio de 336 páginas que puedes leer de principio a fin o lo abres en una página y te dice cómo comunicarte mejor con tus hijos o con tu esposa o cómo tener momentos de amor propio y está brutal porque son 600 horas de contenido de Cracks Podcast resumidos en 300 páginas.
Qué maravilla, qué maravilla. Ahora el podcast hoy se llama Podcast Cracks Podcast.
¿Tienes cuántos seguidores en total en todas las redes? Más de 5 millones, o sea redes me estás diciendo son como 2 millones en facebook, como 2 millones en TikTok, estamos arriba de 700 en instagram y como de 600 y pico en YouTube y por ahí LinkedIn ciento y cacho mil más o menos. OK, YouTube punto com, crackspot y en todas las demás redes estoy como oso traba, oso traba.
¿Y en qué momento empiezas a hacer tú tu podcast? Después de pandemia quiero pensar video ya.
Con video durante pandemia dije bueno pues ya lo estoy haciendo y ya hay zoom, pues grabo el Zoom y ese zoom pues lo subía y no, o sea YouTube lo empezamos a hacer hace como tres años, yo hace tres años tenía como 10.000 seguidores en YouTube en octubre de 2021 creo y dijimos vamos a meterle, ya tenemos video, vamos a echarle más ganitas a YouTube. Y hoy es donde más se ve Cracks Podcast. Mucho más de lo que se oye Cracks Podcast.
Si es que YouTube. Entonces, ¿Qué dice tu hijo? Mi papá YouTuber. ¿El tuyo que hace? Pues el mío es arquitecto. ¿Y el tuyo? Doctor. Y el tuyo youtuber.
¿Sabes qué es lo peor? Que hay muchos hijos. ¿Que? Que tu papá.
No sé. Eso está horrible.
Si. No entiendo.
Quiero dos cosas más. ¿Dos? Una, vas a escoger una cajita. Ya está a la venta, ¿Verdad?
En todos lados.
Y está en plataformas.
De portal, en digital, en Kindle. Está un audiolibro narrado por mí en Audible y está en Bic, la aplicación de audiolibros de la que soy inversionista también está en todos lados.
OK. Eres muy feliz hoy, ¿Verdad?
Soy sumamente feliz. ¿Y sabes por qué? No por lo que tengo, sino por lo que puedo hacer todos los días.
Exacto. Es que se te ve, traes tus ojitos en una luz muy linda, traes una vibra muy bonita y de verdad cuando me dijeron el oso dije wow. Sí, porque eres un brother que eso proyectas en tu. En tu podcast, proyectas este. Este interés de saber pero con una retroalimentación muy bonita. Yo los disfruto de veras cantidad. Y me parece que eres este inquietito que finalmente encontró su nicho y dijo OK, ya me puedo relajar, ya estoy donde quería estar al final del tiempo.
Sí, sí. Hablo de mi vida como en cuatro olas. Primera ola, eres niño y ahí pues lo único que buscas es escoger una carrera y aprender. Después de los 20 a los 30 como que fue mi ola esta de querer lana. De los 30 a los 40 de querer reconocer y eso fue emprendedor. Y de los 40 en adelante yo lo único que busco y la única meta que busco es realización. ¿Y sabes que? No me voy a tener que esperar a los 50. Hoy voy a cumplir 46 pronto y me siento sumamente realizado. Estoy muy feliz, agradecido de que hoy mi día ha sido diferente al de ayer y diferente al de mañana y hoy puedo estar contigo y a dónde voy hay gente muy linda que escucha lo que hago y lo aplica y.
Tiene resultados y eso me gusta espiritualmente ¿Cómo te alimentas?
Con mi familia, la gratitud es una parte esencial de mi día. No soy alguien religioso, pero sí me siento conectado con algo más y todos los días le digo a mis hijos hay que estar abiertos y receptivos, sientan todo lo que la vida les quiere dar porque la vida nos quiere dar mucho, solo que muchas veces estamos tan cerrados y tan distraídos que no nos dan cuenta.
¿Meditas?
No, a veces, pero la verdad no es un hábito que hago ejercicio y en el ejercicio como que yo ya acepté que soy una persona que está prendida, o sea, sí, tal vez debería llevarme la más leve y relajarme, pero soy muy feliz con mi intensidad. Sabes que en pandemia entrevisté a Marta, a Marta de Baile y esa era una mujer a la que admiro profundo y Marta me decía, ay, es que ahorita que la pandemia y paramos y me dijo ¿Sabes que? A la chingada, ya me di cuenta que a mí no me gusta parar, yo soy intensa y así soy yo y que no me vengan a decir ya ni siquiera voy a tratar de ser alguien que no soy yo. Y esta es Marta de Baile, que ha sido la mujer más intensa, una de las más exitosas que conozco por décadas y se tiene que recordar que está bien ser diferente y ser tú. Y si no quieres estar tranquilo, no pasa nada.
Si tuvieras un minuto en el Super Bowl, fíjate bien gratis que te iban a ver esa cantidad de millones de personas. ¿Qué les dirías?
Conócete, conócete y no tengas miedo de ser tú. Diseña una vida alrededor de esos momentos que te hacen sentir vivo, que te conectan y da todo eso que tienes que dar, dalo, dalo a manos llenas, dalo siempre porque eso te lo va a regresar la vida.
OK, Una cajita, cariño.
¿Voy con el número 4 y aquí que la abro?
No, yo la voy a abrir. De ahí sale una araña. A ver, ahí voy. ¿Qué es lo que más trabajo te ha costado soltar?
El control. El control. Soy una persona sumamente controladora que a ver, yo he hecho, he tenido un par de experiencias de conciencia alterada utilizando pues digamos, plantas medicinales y esta es la lección yo creo que más difícil que me han dado. Me preparé tanto para sacarle tanto el jugo y según yo tenía tan pocas expectativas que al final el día me puso un revolcón y me dijo suelta y iba con la intención de que me ayudara a entender cómo ser mejor papá, mejor esposo Y la lección fue no puede ser mejor papá ni mejor esposo porque estás tratando de controlar todo lo que está a tu alrededor y a veces hay que soltar y dejar fluir y ser como decía Bruce Lee, como el agua. Y a mí me cuesta de veces ser como el agua y soltar el control y dejar que las cosas pasen.
Pero bueno, me ha encantado conocerte más. Me ha encantado tu vibra. Gracias por venir.
Gracias, gracias, Isa. Qué padre programa y qué padre plática.
Qué padre. Pues qué bueno que lo disfrutaste. Acuérdense, el 13 de enero hay que estar en esas.
Ya desde ahorita, ahorita lo voy a.
Hacer manita de puerco para que lo para que lo deje grabado y entonces los que nos despertamos tarde también podamos verlo.
Ganatumañana punto coma y nos vemos.
Gana tu mañana. Es que ya desde el nombre, mi amor, te agradezco mucho.
Gracias. Gracias a ti. Felicidades por una gran, gran vida.
Gracias. Y a ustedes los espero la semana que viene. Entra se nos acabe el año.
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