Los 3 Secretos Para Delegar
16 Dec 2025 · 17 min
Podcast episodio por Oso Trava sobre la importancia de delegar para el crecimiento personal y empresarial. En ~15–20 minutos (episodio corto) explica por qué muchos líderes no delegan, los daños de no soltar control y presenta tres secretos: 1) saber qué delegar y a quién (identificar tareas que odias o no haces bien y enfocarte en tu "tiempo genio"), 2) delegar con acompañamiento (objetivos, herramientas y eliminación de obstáculos) y 3) permitir la curva de aprendizaje y el fracaso controlado (delegar tareas reversibles primero y compartir la lógica detrás de decisiones).
Chapters
Soy Osotrava y creo que el futuro pertenece a quienes están dispuestos a crearlo. Si estás aquí, estoy seguro de que tú eres uno de esos cracks. Una persona que toma acciones de impacto todos los días, que aprende y prueba cosas nuevas, que ataca sus miedos y sobre todo, que vive la vida en sus propios términos. En episodios cortos te presento una serie de preguntas, conversaciones e ideas que te ayudarán a conocer los que te mueve ser mejor en lo que haces y vivir una vida más grande. Hoy vamos a hablar de los tres secretos para delegar efectivamente. ¿Y a ver, por qué quiero hablar de los tres secretos para delegar efectivamente? Bueno, porque a lo largo de todo lo que hago, asesoro a muchos emprendedores, asesoro a muchos empresarios, se me acerca mucha gente que, y yo lo viví, que batallan con la idea de soltar control, Sienten que para delegar tiene que llegar un punto en el que básicamente la empresa lo sobrepasa, pero eso no sucede. Y entonces empezamos a entregarle nuestra vida y nuestro tiempo a tareas que ni siquiera deberíamos estar haciendo. ¿Cuáles son las razones por las que no queremos delegar? Bueno, pues para mucha gente la verdad es que el prospecto de tener que entrenar a alguien para hacer un trabajo que ya hacemos nosotros, suena hasta inútil, ineficiente. Preferimos decir OK, lo hago yo, en vez de entrenar a alguien más. Y eso nos hace simplemente no soltar. Y esa es la segunda que para muchos líderes que estamos acostumbrados a hacerlo todo, que empezamos una empresa, que a veces hasta nos jactamos con orgullo de decir que yo he hecho todas las chambas en esta oficina y no me puedes enseñar nada. Y si tú no lo puedes hacer es porque XYZ, porque yo sí lo sé hacer, porque yo ya lo he hecho. Y tal vez sentir que soltamos, perder ese control, nos quita un poquito hasta de importancia. Y es una un tema serio, es un tema que no es poco común, esta dificultad para soltar, para delegar. Y lo más importante de este concepto de delegar es que sin delegar no podemos crecer. Sin delegar estamos topando no solo nuestra empresa, sino inclusive nuestras vidas. Cuando no delegamos, cuando no decidimos inteligentemente a qué le damos nuestro tiempo, nuestras empresas llegan a nuestro límite cuando las empresas deberían de vivir solas. Pero más allá de eso, nuestro tiempo, que es lo único que no podemos multiplicar, se ve totalmente lleno. Y entonces empezamos a dejar de dedicarle tiempo a las cosas que en realidad nos importan, nos dan placer, nos dan alegría, para lo que mejores somos y que en realidad es de lo que se trata la vida. Yo a ver, les digo, a mí me pasó, yo por muchos años, yo creo que el defecto más grande que he tenido como emprendedor, como líder, es este concepto de la economía, de la economía servicial. No sé si es una palabra, un concepto correcto, pero a final del día estaba yo cuidando los centavos y dedicando los pesos. Por muchísimo tiempo fui yo el que hacía el trabajo en mis oficinas. Y bueno, les voy a contar, cuando yo empecé lo mío es tuyo con Diego, Hace ya casi 10 años o más de 10 años, en 2009, teníamos tiendas y en estas tiendas, para no contratar a una persona de limpieza porque queríamos fijar esa cultura de de hacerlo todo y de ahorrar, limpiábamos hasta los baños, literal. Y eso además de quitarnos tiempo a nosotros, que por un lado para fijar cultura de OK, vamos a entrarle, está bien, pero cuando eso pierde su función y empiezas a hacer cosas por ahorrarte unos pesos, por simplemente hacer más cosas y que se vea que estás más comprometido, la verdad es que lo que empiezas y con trabajos de cierto tipo, empiezas a hasta demeritar el tiempo y la inteligencia y la capacidad de la gente, empezando por la tuya. Yo por mucho tiempo me ahorré dinero de gente que podía hacer trabajo mucho mejor que yo, porque yo lo podía hacer lo suficientemente bien. Y la verdad es que esa es de las cosas que creo que limitó mucho el desarrollo y el crecimiento de mis empresas y que contribuyó a mayor manera a mi propio desgaste emocional, a mi propio desgaste físico, a mi propia desmotivación para seguir. Cuando no soltamos, cuando no podemos confiar en nuestro equipo, nuestro equipo termina haciendo simplemente lo que nosotros aprobamos o lo que nosotros les aventamos y entonces nos volvemos un cuello de botella brutal. Y. Y como líderes, lo que tenemos que ser para ser efectivos es, lejos de ser cuello de botella, ser facilitadores del crecimiento. Y el crecimiento se facilita, brindando visión, diseñando estrategia, otorgando las herramientas y removiendo obstáculos, inclusive si ese obstáculo que se tiene que remover somos nosotros. Entonces eso es lo que pasó mucho tiempo en mis compañías. Yo era la persona que limitaba y entonces contrataba a alguien que podía hacer las cosas mejor que yo y por no querer soltar mi pequeño reino, mi pequeño tramo de control, entonces simplemente empezaba a bloquear o a limitar el desempeño o la creatividad o la proactividad de estas personas y solo delegaba las cosas mundanas. Y eso a la primera, segunda, la tercera, empieza a quitar cualquier tipo de iniciativa, cualquier tipo de motivación que pudieran traer mis equipos. Así que cuando logré entender que delegar, lejos de quitarte valor como líder, te lo agrega porque te ayuda a generar una estructura más grande, te ayuda a liberar tiempo que te puede ayudar a recargarte a ti, a a aprender cosas nuevas, a dedicarlo a abrir puertas que tal vez ningún otro miembro de tu equipo podía hacer. Ese fue el momento en el que hice las paces con hacer menos, pero hacer lo que solo yo podía hacer. Y fue cuando en realidad mis equipos empezaron a florecer, a desarrollarse mejor. Las cosas empezaron a pasar cosas que en mi mente nada más no veía yo posibles, porque yo estaba limitado por mis propias capacidades, conocimientos, experiencias. Y que al dejar a alguien con nuevos conocimientos, nuevas capacidades, nuevas experiencias, correr con tu guía, con tu visión y con tus herramientas, pero sobre todo con tu apoyo, entonces las cosas empiezan a pasar. Y hoy en mis compañías pasan cosas que ni siquiera me entero que son cosas muy productivas, que son cosas que me ayudan a crecer, que claramente están alineadas con la visión que yo tengo de dónde las quiero llevar y que por mí mismo nunca se hubieran dado, inclusive en partes que parecieran que no se pueden soltar. Hoy tengo gente que me está ayudando a generar los clips de contenido para redes sociales, por ejemplo. Y a ver, yo siempre he dicho que yo soy el que manejo mis redes sociales. Sí, yo las manejo, yo contesto mis mensajes, yo le escribo a la gente que quiero contactar por ahí, pero eso no significa que yo tengo que estar haciendo todos los posts y entonces perdiendo el tiempo que podías yo estar dedicando otras cosas. Y ahora que hice las paces con eso, bueno, hay mucho más contenido en mis redes sociales. Eso implica que puedes impactar a más gente, que puedes tener más alcance, que puedes generar mayores oportunidades y tú dedicarte a hacer otro tipo de cosas. Así que si ustedes ya están en ese momento en el que creen que deben delegar pero no saben cómo hacerlo, aquí les van los tres secretos que tengo yo hoy para ustedes en la Cueva del Oso para delegar efectivamente. Así que ahí les va el primero, hay que saber qué delegar. Delegar no significa ya no hago nada, chingue su madre y que todo pase solito. No, no. Hay que saber a qué delegar y a quién delegárselo. Eso es lo primero. ¿Y cómo sabemos qué delegar? Bueno, por ahí Gary Vaynerchuk decía el otro día que si vas a contratar un empleado, no te preocupes por contratar al empleado más talentoso ni nada. Contrata al empleado que haga lo que tú odias hacer. ¿Por qué? Porque lo que odias hacer probablemente lo vayas a hacer con una calidad inferior. Y eso se amarra con la otra cosa que les quiero decir para saber qué delegar. Para saber qué delegar hay que saber qué es lo que se tiene que hacer o qué es lo que deberías hacer. Y existe este concepto de Jeff Walker del genius time o tu tiempo genio, que es, digamos, el 20% de todas las cosas que pasan, el 20% de todAS las cosas que hacen son las que en realidad deberías de estar haciendo tú, porque es donde tú aportas el 80% del valor. Así que ¿Qué es lo que estás haciendo tú que no deberías estar haciendo? Y no lo deberías estar haciendo porque no no eres el mejor para hacerlo o porque lo odias hacer. El odio es muy fuerte, Oso. Sí, Horacio. Si lo odias, se odia y lo fuerte te lleva al movimiento. Así que piensa bien qué no haces bien o qué odias hacer, qué preferirías no hacer y consigue alguien que lo haga. Un grave error que de repente sufrimos los emprendedores es que creemos que lo que nosotros no queremos hacer, nadie lo quiere hacer, cuando la realidad es completamente otra. No todo mundo quiere ser CEO, no todo mundo quiere ser emprendedor, no todo mundo quiere ser artista, no todo mundo quiere ser músico. Hay gente que está muy contenta en hacer trabajos que para ti son muy difíciles o muy tediosos. Así que identifica qué es lo que vas a delegar y delegarselo a la mejor persona que puedas delegarse, es decir, a una persona que lo disfrute, a una persona que esté más capacitada que tú o que tenga mayor facilidad para hacer esas cosas. Así que esa es la primera, saber qué delegar y a quién delegárselo. La segunda es delega, pero delegar no significa quitarte del camino por completo, delegar no significa desconectarte y aventar las cosas. ¿Qué significa delegar? Delegar significa diseñar y entregar responsabilidades con acompañamiento. Así que ¿Qué es lo que debe de hacer un líder? Un líder al delegar explica los objetivos, los fija y los explica, los transmite con buena comunicación. Segundo, entrega las herramientas para lograr ese objetivo, o sea, delegar no es ahí está, haz lo que quieras, es quiero lograr esto, aquí están las herramientas que podrías necesitar, pero lo más importante al momento de delegar es que tienes que acompañar en el sentido de te voy a dar ayuda, guía y comunicación constante. No significa que tengas que estar respondiendo la misma pregunta una y otra y otra y otra vez, pero sí significa que tienes que ser alguien que elimina obstáculos. Yo hoy he hecho las paces con mi idea o la idea de que en mi empresa contrato gente, les pongo objetivos y después me vuelvo una herramienta para ellos poderlos solucionar. Eso no significa que voy a estar haciéndoles la chamba ni que voy a estar encima de ellos, no es ni muy muy ni tan tan, pero sí necesitas tener algún tipo de acompañamiento que genere claridad y sobre todo que genere un sistema de apoyo. Entonces ya decidiste qué vas a delegar, ya decidiste a quién se lo vas a delegar, ya sabes cómo delegárselo, vas a definir objetivos, dar herramientas y quitar obstáculos. Pero por último, el tercer secreto, hay que permitir el fracaso y para permitir el fracaso simplemente hay que estar conscientes de que al delegar hay una curva de aprendizaje y si no estás dispuesto a correr esa curva de aprendizaje, entonces probablemente nunca vayas a soltar el control, vayas a pagar la iniciativa de esta persona a quien le estás delegando y entonces termines simplemente con una nómina inflada y tú haciendo cosas que no deberías estar haciendo. Así que ¿Cómo puedes permitir una curva de crecimiento o una curva de aprendizaje sin poner en riesgo tu operación? Bueno, primero siendo muy claro con los objetivos, las herramientas y siendo un buen acompañamiento, un líder servicial. Pero segundo, primero empezando a delegar las cosas, como lo hablé en el Masterclass de Liderazgo de Impacto, las cosas que son más inconsecuentes o más reversibles, menos irreversibles. ¿Qué significa esto? Pues delega las cosas que no importa si la riegan y que cuando la riegan puedas tomarte el tiempo de corregirlo si se necesita corregir, pero también de explicar por qué aconteció, por qué ocurrió el error. Y no solo el porqué de mira, esto se hace así, sino el pensamiento, el razonamiento, la lógica detrás de cómo actuarías tú. Hay un libro de Derek Sievers que se llama Anything You Want y él explica cómo él en su empresa, él hacía todo y un día decidió delegar absolutamente todo. Pero él delegaba de la siguiente manera. Cada vez que llegaba alguien a preguntarle algo, paraba la empresa y juntaba a todos alrededor suyo y entonces respondía cómo él actuaría. Pero no solo eso, si le preguntaban oye Derek, ¿De qué color la tapa de este Carmex? No, pues roja. Pero no sólo se quedaba en el roja, decía roja ¿Por qué? Y explicaba todo su proceso de lógica y de pensamiento para que la próxima vez que existiera una pregunta similar, pudieran no recurrir a él para ver qué decía el jefe, sino aplicar la lógica de pensamiento del jefe y entonces resolver el problema. Así que esos son los tres secretos. Y para resumir, si no delegas, no creces. Y no creces ni a nivel personal, ni la empresa crece, porque está limitada por una sola persona que eres tú. Y aunque no te guste, vas a terminar siendo un cuello botella. ¿Cómo se delega? Tienes que saber qué delegar y a quién delegar. Delega lo que no te gusta hacer, para lo que no eres bueno, entiende para qué tienes que ocupar tu tiempo genio, tu tiempo de genialidad y entonces delégaselo a las personas que sean mejores o que disfruten más lo que estás haciendo. Segundo, delega entregando un kit, objetivos, herramientas y vuélvete un líder servicial que elimina obstáculos. Y por último, vive con esta curva de aprendizaje. Facilítala permitiendo que se generen errores y entonces compartiendo la lógica de pensamiento para cómo se debería de actuar en situaciones futuras. Y esto lo puedes hacer sin correr muchos costos o costos muy altos, delegando principalmente lo inconsecuente y lo reversible. Conecta conmigo en Instagram como y dime qué te pareció este episodio. Mi meta es inspirar a una nueva generación de hispanos a vivir vidas más grandes. Y si me quieres ayudar a lograrla, lo mejor que puedes hacer es seguirme en Spotify y dejar una reseña en Apple Podcasts para así subir en ese ranking. En tu reseña, cuéntame de qué temas, categorías o personas te gustaría aprender y me aseguraré de leerlas para darte el contenido que quieres. Y no olvides unirte a mi comunidad de cracks en cracksnetwork. Com. Es gratis y conectarás con más gente en el mismo camino de crecimiento que tú. Eso es todo por hoy. Yo soy Oso Traba y espero que tengas un día de cracks.
More from Oso
#212. Felipe Gómez - Actitud Emprendedora, la Música que Proyectamos y cómo Vivir una Vida Virtuosa
#198. Cristina Mittermeier - Fotografía Submarina, Cambio Climático y Criptomonedas como una Herramienta de Conservación
#150. Enrique Beltranena - Liderazgo Exigente, Aviación en México y Crear una Nueva Industria
#239. Sebastian Kreis - Lecciones de Nico Szekasy, Hacer Alianzas, Detectar Patrones y el Valor del Tough Love