In this interview, Speaker A recounts being invited at age 18 to join Luis Miguel’s touring team as a backing vocalist. While the offer excited her, her mother opposed the tour, insisting she stay. Later, a New York vocal coach named Anne—connected to the Grammys—offered her a place to train, sing, and potentially launch a Broadway career. Despite the prestige, Speaker A declined, choosing instead to finish high school and focus on a local music project called Cava, which she felt offered more security and personal confidence. Speaker B probes the reasons behind her choices, including an alleged indecorous proposal made to her mother, highlighting the tension between family expectations and ambitious career paths.
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yo ya había tenido una invitación previa para ser corista de Luis Miguel y esto fue a principios de ese año, ¿no? Y yo acababa de cumplir 18 años y le dije, oye, ma, pues es que, o sea, mi sueño se está haciendo realidad. O sea, yo quiero ser cantante y Luis Miguel, no, o sea, el equipo de Luis Miguel, obviamente no era Luis Miguel el que me estaba hablando, pero el equipo de Luis Miguel me dijo, no, o sea, que venga a cantar a la gira y nos vamos a ir a Costa Rica y nos íbamos a ir a quién sabe dónde. Mi mamá me dijo, estás muy No te vas a ir. Y acabo de ganar. No te vas a ir. O sea, no te vas a ir. No estás con Luis Miguel. O sea, no te vas a ir de gira. O sea, no, no hay manera. Ya soy mayor de edad, me vale eso. O sea, no te vas a ir. Y entonces, o sea, primero así de que no, o sea, me están truncando mi carrera, no.
Pero aparte, lo que pasa después de que cantas en Nueva York es algo que no normalmente te imaginarías. Le hicieron una medio propuesta indecorosa a tu mamá.
Me dijeron que este, pues que querían que me quedara a estar, pues a entrenar obviamente en Nueva York. A este estaba justamente Anne, que llevaba justo todo el rollo de los Grammys y daba clases de canto, y quería que pues que me quedara a pues entrenar y a cantar y hacer este Broadway y hacer un chorro de cosas. Pero para esto yo ya estaba con el proyecto de acabar. Mi papá, bueno, o sea, estás, o sea, tú tienes que hacer una carrera en Broadway, tú tienes que estar en Broadway, tú vete para Broadway, que la fregada, acaba tú, tú, este, tu ciclo de prepa, no, porque estaba yo por salir de prepa, y vete con Anne a Nueva York. O sea, y me decía, tú te quedas en mi casa, cantamos todos los días. O sea, me llevaba a su oficina y todo, y este, y Pues dije que no.
¿Por qué no?
No sé, fíjate. O sea, creo que, creo que mi rollo con Cava, este, lo sentía mucho más seguro que lo que iba a ser allá. Allá iba a ser, en mi mente ahorita que estoy recordando, iba a ser una de miles de personas aspirantes. Aspirantes. Ajá. Claro que tenía una gran águila, o sea, no, que iba a estar yo bajo su ala. Pero eso de todas maneras no me daba tanta seguridad, no. O sea, sentía que iba a luchar demasiado. O sea, sentía que iba a estar en una alberca llena de tiburones y que, güey, ahí hay un chorro de talento, muchísimo talento, muchísimo. Y aquí sentía que estaba como, no, aquí sí la voy a hacer.