Metodo de productividad: CAJAS DE TIEMPO
16 Dec 2025 · 10 min
Oso Trava explains and demonstrates the "cajas de tiempo" (time-boxing) productivity method: scheduling every activity in calendar "boxes" (including personal tasks like time with children or eating) and treating the calendar as a map to follow. He argues the system works if you choose goals aligned with your true values (not identities or external expectations), uses a personal anecdote about receiving an expensive watch to illustrate chasing the wrong goals, and links procrastination to lack of alignment or fear.
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Haz citas, haz citas contigo mismo, contigo misma. Hace dos semanas, que fue 14 de febrero, dijimos vamos a tener una cita con nosotros mismos. Hay que hacer citas con nosotros mismos. Les voy a compartir. Déjenme compartir mi calendario. Ahorita empecé a usar esta app de calendario que está ligada a Google Calendar. Entonces, olvídenlo, no es propiamente Google Calendar, no estoy tan feliz con este calendario, pero en fin, funciona igual. Básicamente hago citas de a qué hora tengo que hacer todo, todo, todo tiempo para mis hijos, tiempo para comer. Aquí por ejemplo, el día de hoy, martes 5, a la hora de la comida, me puse una hora para ver todo lo que tenía pendiente de el fondo de inversión. Y muchas veces en esta caja de tiempo de una hora lo que pongo es, tengo que. Hago una lista de súper, un mini to do list de todo lo que tengo que hacer en esa hora es ver el fondo, mandar el post de no sé qué, escribir el mail de mañana y hablarle a mi mamá. Y entonces literal ni lo dejo ahí. Conforme voy haciendo, me meto y voy borrando y borrando y borrando y borrando y si acabo, se queda prácticamente una caja vacía. Eso es una caja de tiempo. Ahora, mi intención es que en este tiempo que hoy me cancelaron mi comida y entonces sí aproveché, como ven, de las dos horas que tenía para comer, hora y media lo aproveché para hacer cosas que me importaban o que tenía retrasadas, pero que son de las que me importan. Y la idea es que durante ese tiempo las cosas que están ahí sucedan. Eso es una caja de tiempo. Y todo mi calendario, como pueden ver, son cajas de tiempo. La semana que entra estoy de viaje, tres semanas, tres días. Me voy el viernes a Mérida, regreso el sábado y tengo un concierto de Carlos River, pero. Y así son todas workshops, espacios para podcast. Aquí tiene que haber un podcast que me lo acaban de cancelar, entonces ahora tengo que meter a alguien nuevo. Esto, por ejemplo, aquí dice lunes 18, presentación dentistas. El viernes me voy a Cancún porque el viernes en la tarde doy una conferencia en el Consejo de los dentistas. Y después fíjense cuando me mandó. Cuándo me mandó Jimena, que tengo que mandarles la presentación. Ah, no, esto es de la conferencia anterior. Fíjense, aquí les voy a enseñar. Aquí está que dice, este es jueves 14. Jueves 14, voy a estar yo regresando de viaje, pero aquí ya se fijaron a las 7 y media, 7 y cuarto, ahí hay una cita en la que tengo que mandar la presentación de la conferencia que voy a dar el viernes. Entonces, utilizar quejas de tiempo es asegurarte que nadie va a ocupar tu tiempo para algo que tú no quieras. Nadie va a ocupar tu tiempo para algo que tú no, para alguien que algo que tú no quieras. Es si te quita flexibilidad y espontaneidad. Y no es que nunca puedes porque parece que tengo que hacer cita contigo con cuatro meses de anticipación. Pues sí, pero todo lo que está en mi calendario es lo que yo quiero que esté. Está ahí porque yo quiero, No estoy esperando a ver, ahorita no tengo nada que hacer, a ver a quién se le ocurre mandarme, a quién se le ocurre dirigirme o pedirme o exigirme o esperar algo de mí. Y esa es la magia, la magia que no es magia. Decides tú lo que está en tu calendario, te comprometes a hacerlo. Si tú lo decidiste es porque te importa, porque tienes la claridad de lo que lo tienes que hacer, son tus parteaguas, son los micro hábitos, etcétera, etcétera. Y entonces al final lo único que se tiene que hacer es seguir el mapa. Es seguir el mapa. ¿Cuántos de ustedes, cuántos de ustedes no se manejaron en su ciudad o en la Ciudad de México hace 30 años que no había? Había una cosa que se llamaba la guía Roji, pero no había Waze, no había Map My Quest o MapQuest, o sea, teníamos que adivinar o preguntar o de repente andar viendo el mapa y evaluando dónde estábamos. Hoy no tienes que hacer nada de eso. Hoy lo único que haces es volteas a ver tu pantallita y sigues a dónde va la flecha, porque ya el trabajo está hecho. Sabes a dónde vas, ya sabes por dónde tienes que pasar. Si te sales de la ruta te va a avisar muy rápido, te regresas a tu ruta. Es exactamente lo mismo. Hoy lo único que tienes que hacer es seguir el mapa y este mapa lo tienes que crear tú. Si tienes claridad de tu destino y tienes claridad de tu mapa. Y además para cuando se pone difícil, que ya sabemos que se va a poner difícil, tienes claridad de por qué es importante para ti seguir estos caminos. Entonces el sistema es infalible. Es infalible. ¿Por qué falla el sistema? Porque no elegimos bien nuestras metas. ¿Y por qué no elegimos bien nuestras metas? Porque seguimos siendo presas de identidades que no son reales. Hoy hablé mucho de eso con Javier en el episodio que grabamos y que sale como en 10 días. Perseguimos, y lo hemos hablado mucho, metas que nunca elegimos nosotros, que creemos que estaría cool tener, pero cuando lo tenemos, no nos llenan. Hace poco me pasó algo muy curioso que me di cuenta hoy. Yo, por ejemplo, yo nunca, nunca he comprado un reloj. Claro, tengo amigos a los que les gustan muchísimo los relojes. Nunca, o sea, gastan mucha lana y los conocen y se les presumen. Y obviamente está la tradición de que un papá le puede regalar el Rolex a su hijo. Pues yo no tengo ningún reloj. Tuve un reloj, un tag que me robaron cuando se metieron a robar mi casa hace unos años. Y de ahí nunca he tenido un reloj. Y muchas veces he sentido hasta como el, como el deber casi casi de regalarme uno yo para celebrar un éxito, no sé Si a mis 40, el día que vendí X, el día que logré tal, tal, lo que sea. Y todas las veces que he estado con la suficiente lana y la razón suficiente como para meditar uno de estos regalos personales y he entrado a la tienda a comprarlo. Digo, la verdad es que no, no me, no tengo mejores usos para esa lana, mejor la voy a invertir o mejor voy a comprar otra cosa, mejor me voy de vacaciones. Y entonces nunca lo había comprado, pero siempre había tenido la espinita y me iba y decía, híjole, lo debí de haber comprado, es que no lo tengo. Sí debí de haberlo comprado. Como que es algo que sí debería de tener. Y sigues persiguiendo estas metas porque la gente te hace creer que lo necesitas. Bueno, pasó algo muy curioso hace un par de semanas. Estamos cerrando un deal con un nuevo patrocinador, alguien con el que quiere empezar a trabajar conmigo, que es la marca Omega, que es una marca muy buena de relojes. Y fui a comer con el director general y me hizo un presente, me regaló un reloj que cuesta lo mismo que un Rolex Pol. Y me sentir muy especial. Y ese día me puse mi reloj y venía casi casi que con la mano remangada y como diciendo ahora sí ya la hice ¿No? ¿Y saben que? No me lo vuelto a poner y saben qué tan especial me hace sentir tenerlo, o sea sigue siendo una cosa, está muy bonito, estoy muy agradecido y claro que el día que me lo pongo digo wow, qué padre reloj, pero me pudo hacer sentir en carne propia sin como dicen esta frase, quedé bien y poco gastado, pude aprender que no era algo que era tan importante para mí sin haber tenido que gastar el tiempo, el dinero, el esfuerzo en conseguirlo pero eso no es lo normal, muchas veces nos damos cuenta ya que le gastamos una lana y pasamos un tiempo ahorrando y vamos y súper orgullosos nos compramos el reloj y a la mañana siguiente nada más es un pedazo de fierro ahí en el closet. ¿Tenemos que tener eso claro, cuál es ese reloj que estamos persiguiendo? Y si sí te compras ese reloj y te llena y te hace sentir y te conecta, bien por ti, qué bueno que te lo compraste. El problema es cuando compramos y logramos y perseguimos cosas que nunca quisimos ¿No? ¿Dónde estás? ¿A dónde vas? ¿Cómo sacas el tiempo para lo que más te importa? ¿En qué lo usas y por qué es importante? Porque nada de lo demás importa si optimizas toda tu vida y diseñas una vida que está basada en cosas que no querías tú quería tu mamá, tu maestra, tu exnovia, el tipo que te votó en secundaria y de eso se trata esto, se trata de sí hacer las cosas bien, sí trabajar muy duro, sí trabajar muy inteligentemente, pero sobre todo trabajar en lo que hace la diferencia para protegernos contra nuestros tiempos muertos, para protegernos contra nuestros distractores, contra los ladrones del foco, para entender cuándo usar mejor nuestra energía, en qué momentos y en qué actividades. ¿Cómo dejar de procrastinar? Procrastinar es un claro indicio de que tal vez no estamos enfocados en lo que deberíamos o de que tenemos miedo.
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