RICARDO PELAEZ sobre la SELECCIÓN, el AMERICA y NECAXA
16 Dec 2025 · 44 min
Spanish-language podcast interview (June 4, 2024) in which Ricardo Peláez recounts his non-traditional pathway into professional football (debut at Club América), overcoming challenges at América and Necaxa, injuries and role changes, and his later careers as club director and television analyst. Major themes: adaptation and survival in elite sport, discipline and education (he completed a public accounting degree), team management (gestión), family sacrifices and values, and memorable World Cup moments (France 1998 where he scored). The tone is reflective, practical and mentorship-oriented.
Questions this episode answers
Friday 12 July 1985 at 8:45 PM, Estadio Azteca vs Ángeles de Puebla.
He scored two goals at the 1998 World Cup (France 98).
He was 22 years old when he tried out and joined professional football.
Chapters
Estaba mi mamá sentada ahí y me dice mi mamá. Así eran las mamás de antes. Así eran las mamás de antes. Mira hijo, pide permiso en el trabajo, no le digas a tu papá porque se va a enojar y vete a probar para que te saques el fútbol de la cabeza. 22 años fui, me probé, a los 15 días me debutan, meto dos goles y quedo campeón en el América. De la calle al América. Cuando estaba trabajando en Casa de la Triste me mandaron a hacer auditoría una empresa que se llamaba Upjohn, que estaba en la esquina del Club América. Llegaba yo a las 10 y decía ahorita vengo, voy al almacén y me salía y me iba a ver los entrenamientos del Club América. Te estoy hablando un mes antes de que estuviera yo del otro lado de la reja entrenando con el Club América. Fue algo increíble en mi vida. Mis padres me obligaron a terminar mi carrera. Primero fue por obligación, después fue por convicción, porque el fútbol o el deporte profesional te puede durar un segundo, un minuto, un día, un año o quince. ¿Y después qué vas a hacer de tu vida? Por lo tanto dije primero por obligación, pero después por convicción. Terminé mi carrera de contador público en la universidad, en la Sal. Y eso gracias a Dios me abrió las puertas para que terminando mi carrera de futbolista, que fue de 15 años, tuviera yo la opción de trabajar en otra cosa.
Ricardo, para mucha gente, incluso para mí, la forma en la que lo cuentas pareciera que fue suerte. Iba, me hablaron, probé y debuté y metí dos goles. No creo que sea suerte. El hecho de que no haya seguido el camino tradicional no significa que la única manera de entrar es vía suerte.
No, no, qué bueno que lo aclaras. Hay que aclarar eso. Yo me sentía, esto es vital, yo me sentía el jugador más rápido y más hábil en el fútbol amateur. Llegué profesional y pasé a ser el jugador más torpe y más lento en un día, en un segundo. ¿Por qué? Porque es otro nivel. Ya llegué a este nivel. Yo de niño soñaba, jugaba, olía fútbol toda mi vida. No voy a dejar ir esta oportunidad, ya estoy aquí a trabajar, a meterte a un frontón, a rebotar la pelota con la derecha, con la izquierda, con la derecha, cabezazos para acá, para allá, horas y horas para tratar de nivelar mi nivel físico con el de los jugadores profesionales. Lo logré muy rápido, gracias a Dios era otra época. Me adapté, que es un tema importantísimo la adaptación y logré sobrevivir muy rápido. Quedar campeón el mismo torneo, quedar en los primeros lugares de goleo en poco tiempo, a los cuatro años, llegar a la selección y así te puedo contar historias maravillosas y quizá la más importante vendrá después cuando me preguntes de los mundiales, porque ahí sí quiero hacer un.
Poco doble clic a este concepto de sobreviví. Porque bueno, dices que te recibieron a patadas, eras alguien. Pues no venías del camino tradicional, te había saltado varias bardas o varios filtros. Venías de una familia que te podía pagar una educación. Sobrevives. ¿Qué significa sobrevivir? ¿Cómo te enfrentas a retos cuando el ecosistema está tratando de tirarte?
Cuando estás en el equipo de prueba, hay muchachos que llevan ahí cuatro, cinco, seis años o desde niños y de repente que llega alguien de la calle, que lo pongan y que al ratito lo suban al primer equipo. Es difícil entenderlo para muchos jugadores y empiezan las patadas, las agresiones, los jalones para que no subas, para que te quedes, te estanques. Y entonces es una doble lucha, es luchar contra eso y es luchar por tus sueños, por tus objetivos. Y es algo muy interesante que cuando tienes, además hay que recordar que trabajas con tu cuerpo, necesitas descanso, alimentación, trabajo, disciplina, todo en un solo concepto, disciplina total. Y cuando logras eso, das el paso. Por eso digo sobrevivir, porque te tienes que adaptar a muchas cosas. Los valores de la institución, tus valores por encima de cualquier otra cosa.
¿Hay algún momento que recuerdes en esos primeros meses en el equipo en los que dijiste esto no es para mí, no voy a poder contratar todas estas fuerzas que tratan de tirarme?
No, la verdad es que muy rápido me adapté muy rápido, era mi sueño. Hay que recordar que ese año 1985 eran torneos largos, hicieron dos torneos cortos porque la Selección Nacional era anfitrión a México era anfitrión de la Selección Nacional y se iba a jugar el Mundial de 86. Entonces cambiaron el formato, hicieron dos torneos cortos y por eso algunos equipos dijeron bueno, pues vamos a debutar algunos chavos. Por eso debuté, porque el América había mandado cinco jugadores a la Selección Nacional que eran Hermosillo, De los Cobos, Aguirre, Manso. No, Tena no fue quién dijo Tena. Se te olvidó, creo que fue Trejo. Entonces, pues vamos a completarnos con Chavo, son dos torneos cortos. América venía de ser bicampeón y fuimos tricampeones en ese torneo Pro 85. Entonces era mi sueño desde niño y no iba a permitir que circunstancias me derrumbaran, me tiraran. Cuando mi padre, porque hay que recordar que mi madre me dijo no le digas a tu papá, cuando le dije a mi papá, el próximo viernes 12 de julio de 1985 debuto a las 8.45 pm en el estadio Azteca contra el equipo Ángeles de Puebla, que dirigía Ricardo Antonio La Volpe. Me dijo ¿Cómo? ¿De qué liga? Le digo no, de la liga profesional. ¿Y como Y el trabajo? Te saliste o me terminas la carrera o te saco del fútbol amenazante, a gritos. Así era y yo lo tomé y le doy gracias a Dios de que me exigieron terminar una carrera, porque termina el fútbol, repito, que te puede durar un minuto. ¿Qué vas a hacer de tu vida si no te preparaste, si no tienes absolutamente ninguna arma, si no sabes hablar, si no te sabes expresar? Entonces para mí fue una experiencia maravillosa haber podido terminar una carrera que después te va a abrir las puertas para hacer otras cosas.
Dices que entrar al fútbol profesional era tu sueño, pero aún así tenías 22 años.
Sí, era mi sueño y no era mi sueño porque. Porque no, porque no tenía la oportunidad en ningún lado. Yo no hice fuerzas básicas, si hubiera sido mi sueño, realmente me meto a fuerzas básicas, pues sí soñaba, me gustaba, pero no intenté nunca irme por las vías conducentes para hacer eso.
Efectivamente, o sea, hoy, hoy eres papá, eres abuelo.
Sí.
Si tu nieto quisiera y te dijera a los 14 años voy por todas, voy a ser jugador profesional y eso implica que los estudios tendrían que quedar tal vez a un lado, ¿Qué harías?
No necesariamente, buscaríamos la forma de que siga estudiando, aunque sea por línea, como sea, que tenga una preparación académica alterna. Sí me gustaría que pudiera cumplir sus sueños y sí me gustaría. Mi caso es un caso, en aquella época a lo mejor había varios. Hoy bajo ninguna circunstancia vas a encontrar un muchacho que si no está ahí desde los doce, trece, catorce, quince años, por lo menos no va a llegar nunca si no haces el proceso de fuerzas básicas. Hoy los futbolistas son atletas. Ustedes vean una fotografía de un equipo de fútbol de mi época y van a ver a 23 jugadores flacuchos y a 5 personas de el entrenador, el auxiliar, el preparador físico, el doctor y el utiler. Vean una foto de hoy y van a ver a 89 de pants, el nutriólogo, los tres auxiliares, el entrenador de porteros, el sociólogo, el de redes sociales, el de tecnología, el del este y el del otro, y el del 45. Gente, psicólogo de todo lo que termine en logo, antropólogos, todo lo que termine en logo. Y van a ver a 23 jugadores, o 25. 26 jugadores muy atléticos, muy fuertes. Ha cambiado el fútbol en todos sentidos, en lo táctico, en lo físico. Hoy, este es el tema para mí quizá más trascendente. Oso. Hoy los jugadores juegan con una especie de brasier, con un WIM GPS. Un GPS aquí atrás. Los jóvenes se despiertan en su casa y tienen que mandar un recado en el teléfono al club, donde el doctor, el nutriólogo, reciben la información. ¿Cómo estás? ¿Cenaste bien? ¿Te sentiste bien? ¿Todo bien? ¿Llegan al club, se ponen esto, termina el entrenamiento, corriste, caminaste, cuántos kilómetros? ¿Que hiciste? Todo. Pero hay algo que no te dice la tecnología. ¿Cómo estás? ¿Te peleaste con la novia? ¿Se murió tu abuelita? Tú traes un problema. Eso no te lo da la tecnología. Por eso siempre será importante la gestión. Para mí es el factor más importante en un grupo de trabajo. Gestionar, conocer cómo estás, conocer si eres casado, si eres soltero, qué problemas tienes, cómo te llamas. A todos y cada uno de ellos. A todos y cada uno que lo conforman el grupo. El éxito en un equipo de fútbol no está en los 11 jugadores o en los 23 jugadores. Está en el jardinero que tiene la cancha a tiempo y lista. Está en el cocinero que tiene la comida a tiempo. Está en el futbolista que está preparado. Está en la secretaria que tiene el registro listo. Un equipo de fútbol no son 11 ni 23. Son 200 o 300 o 500 gentes. Por eso, cada vez que me ha tocado el privilegio de ser campeón y ganar algo con ese grupo de jugadores, al otro día los jugadores le están poniendo una medalla al cocinero, al jardinero, al personal de limpieza, al que limpia, al que barre, al que abre la puerta, a toda la gente que merece por su trabajo el reconocimiento y son los jugadores los que le ponen la medalla a esas personas y eso lo venimos haciendo desde prácticamente 1985 que me tocó gestionar a un equipo de fútbol. Creo que así tiene que ser, el trabajo es en equipo.
Hablas mucho de gestión y has ciertamente gestionado como directivo, también como líder de un equipo, pero también fuiste gestionado en tus primeros partidos. A ver, mencionas con mucho orgullo que Padre debuto, meto dos goles, ganamos el partido. Lo que no has dicho hoy es que le siguieron 15 jornadas sin gol.
Sí.
Cuando eras delantero.
A ver, te platico, en el Necaxa cambio de entrenador, llega Manuel Lapuente, veníamos de jugar, de ser el mejor equipo en todo y llegaba la liguilla y nos echaban para afuera. Llegó Manuel Lapuente, niveló el equipo y yo como centro delantero me parece que es muy interesante esto que les voy a platicar. Yo como centro delantero de un equipo de fútbol soy el que está hasta adelante y el que está más cerca de meter gol por posición nada más. Por lo tanto estoy marcado por 12 o hasta 3 centrales, entonces tengo poco tiempo y espacio para meter un gol en un cuadrito, que ya sabemos las medidas del cuadrito. Sí. Y los defensas tienen todo el espacio que ustedes puedan ver para reventar la pelota y destruir. Es como construir un edificio y tirarlo, cuánto te tardas en construir, le pones una bomba y lo tiras. Entonces es muy distinto el trabajo. Manuel Lapuente y Enrique Borja me dijeron, tú estás ahí, tienes poco tiempo y espacio, estás muy marcado, salte de ahí. Eso me lo dijeron, va a iniciar el torneo, va a empezar. El primer partido que íbamos contra Puebla era torneo largo, en la fecha 1 visitabas al Puebla y en la fecha 17 recibías al Puebla, era dos torneos cortos de ahora. Bueno, salte de ahí, me haces el trabajo defensivo, correteas, ayudas en la defensa y una vez que recuperemos la pelota llegas ahí. No es lo mismo estar ahí que llegar ahí. Si yo estoy ahí me marcan, si yo llego ahí no me marcan, Llego a donde yo quiero. Sí. Bueno, jornada 1 vamos a Puebla, meto dos goles, ganamos 2 1. Jornada 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16. No metí gol. Centro delantero un centro delantero que no mete gol 17 jornadas. El técnico me pidió algo, pero tenía la obligación de darme tiempo, adaptarme yo a esa situación. Me pasé muchas jornadas y meter gol. Estaba preocupadísimo. El equipo ganaba porque el equipo fue muy triunfado. Fuimos campeones ese torneo. Pero un centro delantero no es un jugador. Un centro delantero y un portero son especialistas. El centro delantero vive de goles. Si no haces goles, no estás contento. Si tu equipo gana 6-0, no sales contento. Si no metiste golpe, tienes que meter gol. Es un tema de egoísmo. Llámalo como quieras, pero es un especialista de eso. El equipo ganaba y yo no metía gol. Jornada 17 contra el Puebla, otra vez, otra vez contra el Puebla y meto gol. Siguiente jornada, gol, gol, gol, no gol, gol, no gol, gol, gol. Dos goles, no gol. Acabé la temporada con 14 o 16 goles, no me acuerdo. Uno de los mejores goleadores del torneo. No tiraba yo penales. Entonces, Moraleja, el técnico me pidió algo, pero me dio tiempo y apoyo para conseguirlo. Fundamental. Y le respondí. Me tardé, pero le respondí. Y eso es un gran aprendizaje para mí. El mejor aprendizaje que yo tuve en mi carrera fue cuando llegó a Chivas ya para retirarme en el año 98. Yo venía del Mundial, había metido dos goles. Y el Tuca Ferretti en el primer entrenamiento en Verdevalle, me acuerdo perfectamente, estando en Chivas, tiros de esquina. Los tiros de esquina eran mi especialidad. Yo me sentía muy, muy. Me sentía el mejor rematador de cabeza. Ganaba de todas, todas. Metía goles de cabeza. Entonces me dice, ¿Tú qué haces en los tiros de esquina? Le digo, a mí que me pongan la pelota entre el punto penal y el área chica. Yo me encargo de llegar ahí, de rematar. OK. Lo que vas a hacer entonces es pintar, que vas ahí y te tiras para atrás saliendo un poco del área. ¿Como? ¿Como que saliendo? Medalla. Y entonces, perdón lo que voy a decir, el Tuca Ferretti dice, carajo, ya saben cómo es el equipo. Se llama Chivas, no se llama Ricardo Peláez. No seas egoísta. Esto es trabajo en equipo. Vas a fintar que vas ahí, te vas a llevar a tres defensores pensando que tú vas a rematar y va a entrar otro, va a meter el gol. Extraordinario aprendizaje de trabajo en equipo. No soy yo somos todos, todos somos importantes. Entonces tú eres un gran rematador de cabeza, finta, jalas gente que te va a estar marcando y entra otro chaparrito y mete el golpe y aquí ganamos todos. No, ganas tú. Extraordinario aprendizaje. En una etapa de mi vida ya de mucha madurez, ya grande, ya para el retiro, ¿Por qué no aprendí eso antes? Hay muchas cosas, por eso la vida siempre sigues aprendiendo, es un constante aprendizaje. Y a veces piensa uno que es pues importantísimo en cualquier No, todos somos importantes, el trabajo de todos. Esto es un mecanismo, fortalezas, debilidades, puestas al servicio del equipo, de la institución.
En los atletas, en los artistas, en los grandes emprendedores, directivos que tienen cualidades natas, a veces el ego se lleva la mejor parte.
Sin duda.
Tú que tuviste tanto éxito tan rápido, ¿Cómo lo manejaste y cómo lo has.
Manejado por toda tu casa? Es una gran pregunta, porque escuchen esto, la mezcla juventud, fama, dinero, mal manejada, es terrible, pavorosa. Si no está bien manejada. Gracias a Dios tuve la fortuna, mi primer contrato me aco perfectamente, mi primer cheque directo a la casa. No me preguntaron, venga para acá, a mi mamá, número dos, siguiente contrato, porque antes estaban las cantidades de firma en la mano. Mi papá me dijo ven para acá, me subió al coche, me llevó a una colonia que está la colonia donde están las presas, presa Las Pilas, presa no sé qué presa ahí cerca de Polanco, hay un edificio chaparrito de ancho de dos pisos, espantoso, todo oxidada la puerta y con un letrero y se vende. ¿Vas a comprar eso? Yo quiero la ropa de marca, yo quiero el coche nuevo, yo quiero irme a la disco, yo quiero desmadre joven. No estoy preguntando, ¿Vas a comprar eso? Y ese tipo de consejos que no todos tienen esa oportunidad, pues hoy en día tienes una propiedad que puedes rentar, tienes esto, tienes esto. Te enseñan, te van enseñando el camino que una parte sí, la vida es divertirte, cuidarte, pero siempre con valores, siempre con principios, siempre con educación. Entonces aprendí bajo esos estándares, gracias a Dios, gracias a Dios, porque la vida, juventud, fama, dinero, mal manejada. Hemos visto casos, conocemos casos, me ha tocado gestionar casos que se pierden, se pierde mucha gente.
Tú como un líder que ya pasaste por ahí, tuviste la gran fortuna de tener un papá que te guiara a todos estos nuevos atletas, deportistas, qué les.
Dices que para cumplir las metas, las metas hay que soñarlas, hay que visualizarlas, y cuando estás ahí, yo no entiendo de verdad a un chavo que entró de fuerzas básicas, que creció, que debutó, que ya es titular, y que a lo mejor es seleccionado y que vive de su cuerpo, que no tenga disciplina. Soñaste tanto para llegar aquí, para tirarlo a la borda en un segundo, en un día, en un evento, o sea, ¿Por qué? Si tanto tiempo te llevó, tanto esfuerzo, ya lograste. ¿Ustedes saben lo que significa traer el escudo nacional, la camisa que traen puesta, el escudo nacional, la representación de tu país en un Mundial? Es el techo ya, ¿No? ¿A dónde más puedo llegar? Un futbolista es el techo de la carrera de un futbolista. La selección nacional, estás cumpliendo el máximo logro al que puedes aspirar, y lo tienes a la borda por una indisciplina, por una situación negativa, por una borrachera, por una. Por drogas, por lo que sea, ¿No? Es lo que trato de que los jóvenes entiendan. El que le gusta el fútbol sabe perfectamente a lo que se tiene que abocar. Disciplina total, dentro y fuera de la cacha. Congruencia. Por eso vemos casos como el de Maradona, gran jugador, acuérdense que Argentina 1986 quedó campeona en México, y yo estaba en el América jugando, y nosotros éramos el sparring de Argentina. Yo jugué contra Maradona diario durante un mes. Diario, así, diario durante un mes. Y yo veía a Valdano como se levantaba, salía a correr, se quitaba la camisa, daba vueltas, se tomaba un café, leía, se preparaba. Hoy es un tipo extraordinariamente ejemplar, su carrera ha sido brillante. Y también veía jugadores saltándose la barda a las 12 de la noche, llegando, o sea, veías de todo. Y entonces ahí es donde te das cuenta que tiene que haber congruencia entre lo que haces dentro y fuera de la cancha. Son muchos aprendizajes y muchas cosas que yo les diría a los jóvenes, y que me he dedicado a eso muchas veces. Cuando estaba en equipos de fútbol, hablabas.
De que un deportista vive de su cuerpo, y tú sufriste varias lesiones, nueve descalabradas, no sé cuántas facturas, sales del América fracturado y te vas a lo que tú llamabas en esa época el basurero del América, del ENCAC.
Pues es que los jugadores que no les iba bien en el. Los mandaban así como que haz de cuenta que haces así, lo tiras, pero no estás volteando a ver el bote, no acá y cuando vuelve y cuando te enfrentas al bote, el bote te gana. Bueno, casualidad y te gana y te gana y te gana y te gana y te gana y queda campeón y es el equipo de la década, o sea, yo creo que así se manejó en algún momento el América Necaxa cuando había multipropiedad en Televisa, hoy no la hay ahí y la hay en otros aspectos, en otros equipos. Me tocó vivir esa época estando en América, me lesiono, cambian de técnico y me tengo que ir al Necaxa fracturado, entonces empecé de cero prácticamente ahí. Necaxa venía del descenso, de jugar contra el Zacatepec, una bronca en el estadio, quemaron las porterías, no sé qué pasó, y de cero prácticamente a ser el equipo de la década. Muchos de ustedes por edad debieron haber visto a ese necaxa de los 90s, levanten la mano los que vieron esa época y muchos se identificarán. Navarro, Higareda, Vilches, Becerril, Cuchillo, Esquivel, Ambriza, Guinaga, Aspe, Bazai, Peláez, Ratón, Zara, Tribu, Hernández. Un equipo histórico, un equipo que juega muy bien al fútbol. Y sí, de cero a volverse a levantar hasta ser multicampeón.
¿Qué te dejó a ti ese paso por un equipo que era despreciado y que logra cosas grandes?
A ver, estás en el América, te lesionas, vas al Necax, levanta el Necaxa a tal grado de que se hace el equipo de la década. Sí. ¿Traes una revancha? ¿No traes una revancha de que te sacaron del América? No, me busca el América nuevamente y regreso al América, como que era un reto para mí, así salí OK, voy a Caxa, nos va muy bien, me tocó hacer muchos goles en el Necaxa y me busca el América nuevamente.
¿Y la experiencia de haber construido algo de la nada para ti te dejó algún cambio en mentalidad que después te sirvió para no creerte la grande?
Sí, yo creo que la vida en general es así, con el paso cuando la fama, la fama, el dinero, todo eso es tan subjetivo, es tan. Mucha gente me ¿Puedo tomar una foto? ¿Puedo hacer? Pues sí, claro que sí, o sea, como que estás muy lejano y no eres nada, tienes dos ojos, nariz, boca, hablas, vas al baño igual que todos y que cualquiera y duermes y tienes problemas y alegrías y tu familia y tus cosas importantes. No, es muy bonito, es muy muy bonito. La verdad es una. Yo soy el más agradecido con Dios de haber sido futbolista, pero no lo es todo en la vida, hay cosas mucho más importantes y lamentablemente te vas dando cuenta con el paso de los años vas valorando cosas que no valora más. Aquí está mi hijo presente por ahí este mi hija, tengo una hija, dos hijas, me casé muy joven, tengo un matrimonio de 36 años, gracias a Dios, una bonita familia, ya tengo un nieto, viene el segundo. Y yo valoro hoy esta plática, valoro estar aquí con ustedes, de verdad, se los digo sinceramente, este valor, un cafecito en la mañana, valoro un día soleado. Empiezas a valorar cosas que a mí se me pasó. La infancia de mis hijos así disfruta sus hijos que son chiquitos, porque se te va así, y el trabajo y vas y vienes y los viajes. Mi esposa fue viuda del fútbol durante 35 años, porque los eventos sociales son los fines de semana, bodas, graduaciones, 15 años y eventos son fin semana y yo todos los fines semana llevo trabajando. Toda mi vida mi esposa ha ido sola, entonces la boda de mi hermana, que está casada con García Aspi, por cierto, no fui, era un 2 de junio del 90, yo estaba en Bélgica jugando fútbol, mi hermano agarró el calendario y me dijo dime qué día me caso, agarré el calendario y le dije cásate el 3-4 porque yo juego el 2. Me cambiaron el partido y no fui al bautizo de mi hija, llegué tarde porque cambiaron el partido. También me casé fracturado en mi boda entré con un fracturé de metatarsiano y en la luna de miel tuve que mandar un suplente, no pude, no es cierto, A mi volumen fui fracturado. Entonces ustedes pueden decir, hay cuántos sacrificios. No, al contrario, cuántas satisfacciones, cuántas alegrías. Recuerdo un día que mi hija muy chiquita invitó una amiguita a la casa y terminaron de comer y mi esposa le dijo enséñale la casa, tus muñecas, tus juegos, y entro, mira la sala, el comedor, el cuarto de mi hermano, mi cuarto, mis juguetes y el cuarto de mi mamá. ¿Y entonces mi esposa le dijo y de tu papá? Y no, mi papá duerme en un hotel, o sea, hoy me río, nos reímos de eso, pero en ese momento es un comentario duro, o sea mi papá no está en casa, mi papá se la vive concentrado viajando, no es fácil, no es fácil. Todo mundo piensa que ser futbolista si es un privilegio de Dios, yo le agradezco mucho a Dios que lo que más me gustó en la vida porque lo puede desarrollar y lo sigo desarrollando. Pero sacrificas también muchas cosas, es complicado y tienes que tener un comportamiento, una disciplina total permanente.
¿Cómo logras una familia bonita, un matrimonio de treinta y tantos años con estas carencias en el contexto tradicional de una.
Familia y más como era antes? No, y lo voy a decir abiertamente, yo creo que es un tema totalmente antes si acaso la mamita, la novia, estaba la mamá, el papá y no sales y no pues salía a ningún lado y tenía entiendo trece, catorce, quince, dieciséis, diecisiete, cuando tenía diecinueve años ya se fue a vivir a San Diego, se fue a vivir a Washington un año, regresó, nada, nada de nada, eran otros tiempos muy distintos. Entonces también te entra cierta prisa y todo ya que hacer tu vida y gracias a Dios me topé con una mujer extraordinaria, el amor de mi vida, Patti y tuve dos hijos maravillosos y gracias a Dios igual y te va mal, igual y te tienes que separar y gracias a eso es que te puedes ir a trabajar como ahora vine a esta charla y sabes que está tranquilo porque está bien tu familia, porque las cosas se cuidan, porque estamos bien casados, nos queremos mucho y para mí es lo más importante mi familia y ha sido el trampolín para poder hacer lo que más me gusta en la vida laboral que es el fútbol.
¿Y hay algo que hiciste durante estos años de carrera y aún después como comentarista o directivo para cuidar, no voy a decir compensar, pero sí cuidar y hacer que las bases estén cubiertas en casa?
A ver, yo te contestaría principalmente que mis dos hijos terminaron una carrera, que son titulados, que creo que es lo más importante, darles a tus hijos una educación integral con ejemplo de valores y después académica y eso para mí es fundamental. Y después si soy muy burbujo, muy de familia, muy de que esté bien mi familia para mí es muy importante porque yo sé que yo voy a estar bien si ellos están bien. Y así crecí, así crecí en una familia, cuatro hermanos, yo era el tercero, mis padres también, un matrimonio de muchos años, mi mamá se casó de 18, mi papá de 22, mi papá mucho trabajo, carencias también. Al inicio una vida de llegar a la escuela, comer y jugar futbol un rato y vámonos para adentro a bañarse y a dormir. Como era antes. La educación era distinta, pero me educaron en el Simón Bolívar. Me fue, gracias a Dios le pude pagar mi padre una escuela. Entonces fui muy feliz de niño. Tuve una infancia feliz y soy muy feliz ahora, gracias a Dios.
Ricardo, hablábamos de el mundial, dos goles en el mundial, pasaron dos mundiales y te quedaste fuera. ¿Qué pasaba por tu cabeza? Porque entiendo que el tercero ya ni siquiera era opción. Ibas a llegar a 35 años.
Esta es la historia más importante de mi vida, en mi vida laboral. Pierdo el Mundial de 90 por el tema de los cachirules. México no es invitado al Mundial. Pierdo el Mundial de 94. Competíamos por la posición de centro delantero. Diez centros delanteros, diez. Hugo Sánchez, Luis Flores, Luis García, Carlos Hermosillo, Daniel Guzmán, Luis Miguel Salvador, Paco Uribe, Sergio Almaguer. ¿Cuántos llevo ya? No sé. Y yo 10 por un puesto para dos o tres. No fui 31 años. Siguiente mundial, 35. Ya no voy a llegar. Está muy cañón. 35 años. Es difícil. Bueno, gracias a Dios, perseverancia, seguir luchando. Llego al Mundial, el técnico que era la puente, era mi técnico en el Necaxa. Me lleva al mundial de Francia 98. Una noche antes, y esto no se me olvida, mi compañero de habitación era Isaac Terrazas, que era compañero mío en América. Y le isaac, mañana es el día, ni tú ni yo vamos a iniciar. Porque ya sabíamos que no íbamos a iniciar el partido, íbamos a estar en la banca. Mañana voy a entrar y voy a meter un gol. ¿Así le dije, Ay flaco, como lo dices con tanta confianza? Y recuerdo perfectamente las palabras, dije, llevo 15 años esperando esta oportunidad y no la voy a dejar pasar. Llega el partido, empieza el gol de Corea, medio tiempo. Manuel Lapuente. Al Cabrito Arellano y a mí Calienten van a entrar. Toco la pelota para sacar de medio campo, porque nos toca sacar. Prácticamente no lo había tocado, pero bueno, la tengo que tocar. Ahí, pum, pum, pum, pum, pum. Cinco minutos y no tocaba la pelota, y no tocaba la pelota, y no tocaba la pelota. Tiro de esquina a favor viene la pelota, yo sabía cuando ya la veías venir la pelota con el efecto y todo, ya sabías en tu campo visual, este es golpe, voy a saltar así, no sé por qué, choco, me desvían, algo pasa, desvío la pelota, le pego en defensa, me queda botando aquí y la portería aquí donde están ustedes dos. Jamás en mi vida le pegué a una pelota con tal determinación como esa pelota pateo, gol. Salgo corriendo, me agarro la cabeza y digo, en cualquier momento me despiertan, o sea vas a el despertador, ya levántate, Aragán. Ponte a trabajar. Y no, ahí estaba mi hijo, estaba mi esposa, estaban mis padres, que en paz descansen. Una alegría indescifrable, no te puedo decir el sentimiento. Y ahí ahora sí te voy a contar tu pregunta, Me levanto, volteo al Cielo, le doy gracias a Dios y digo carajos, llevo 5 minutos en la cancha y soñé con jugar un Mundial y meter un golpe. ¿Sueñas con un Mundial y un gol, por qué no soñar con 5 mundiales o 10 mundiales y 10 goles? ¿Por qué nos ponemos metas cortas en la vida? Faltan 40 minutos, más otro partido, más otro partido, a la mejor, más otro partido y a lo mejor más otro partido. ¿Por qué carajos voy a meter nomás un gol? Puedo meter dos o tres o cuatro o cinco. Y ahí es donde te das cuenta que las metas son cortas, porque viene lo mejor. ¿Metí dos goles, metí tres, uno se lo dieron a Luis Hernández, que por cierto era mío, pero bueno, un remate, me pateó la cara, me abrió aquí, aquí y el gol salió festejando, yo cabecé, se lo dieron a él, me vale gorro, no importa, pero metí otro contra Holanda y acabó el mundial, yo tenía 35 años, noventa y ocho, treinta y cinco años, cómo iba a jugar otro mundial a los 39? Imposible. Entonces aquí te contesto. Mundial 2002, me invitan a me retiro. En el 2000 me invitan a ser Director de Selecciones nacionales, en el 2002 fui como directivo, 2006 en Televisa, me acuerdo que invitaron a Zinedine Zidane, a Figo, no sé qué tantas grandes figuras, como comentarista. En el 2010 con Televisa, como comentarista en el 2014 estando como presidente Deportivo del Club América, una emergencia, Agarren a la América como base, quítenle a los extranjeros y llévenlo como selección a Nueva Zelanda, porque tenemos que ir por el boleto de repechaje. Trajimos jugadores mexicanos, otros equipos, nos fuimos al repechaje, regresamos con el boleto y nos dijeron pues ahora se siguen en Brasil 2014. Entonces me fui con el Piojo Herrera, con los jugadores de algunos de América y nos fue muy bien, hicimos 7 puntos, se dio aquella jugada de contra Holanda, del penal o no penal. Entonces fui como directivo y en el 2018 me contrataron para hacer un programa que se llamaba Los Maestros con Javier Aguirre, con La Volpe, que fue un éxito rotundo en Televisa. Entonces aquí viene la ¿Cuántos mundiales jugué? Jugé uno, comenté tres, o sea van cuatro y fui directivo 2002 y 2006. ¿Cuántos mundiales jugué? Pues yo le doy gracias a Dios. La moraleja es que tú sueñas con algo y a veces no se cumple como tú lo soñaste, se cumple de otra forma, pero se cumple. Entonces yo no jugué un mundial, yo jugué 6 o 7 mundiales, ya quiero jugar uno como aficionado, ya quiero sentarme en mi casa y ver un partido de fútbol y no tener que estar con un micrófono o como directivo o como jugador, que ya no lo puedo hacer porque hoy ya obviamente ya no. Entonces gracias a Dios me tocó, me ha tocado jugar muchos mundiales en diferentes trincheras. Las cosas no siempre son como las sueñas, pero se cumplen y se pueden cumplir de otra forma.
5 minutos, metes gol, te quedan 3 juegos. ¿Cómo fijas metas hoy?
Eso me sirvió mucho de experiencia para hoy, o sea, a veces hoy por ejemplo, para mí, te voy a platicar esta anécdota, es muy importante. Llegas a un equipo de fútbol, lo primero que hacemos es juntar, gestionar, platicar, conocer al grupo y después ya cuando va a empezar el torneo, firmamos un compromiso. Firmamos, hacemos un iceberg. ¿Un iceberg? Una parte del iceberg se ve la que sale del agua. ¿De que flota? No flota la que está arriba del agua y la parte de abajo no se ve. Lo dibujamos en una lona muy grande, quizá del tamaño de todo eso, más o menos. En el iceberg ponemos los objetivos, quedar campeones de liga, quedar campeones de copa, calificar a la Concacaf, hacer esto, logros, puros logros. Y la parte de abajo la hacen los jugadores. ¿Qué necesito para lograr eso que sí se ve? Disciplina, llegar temprano, comer bien, descansar bien, todo lo que implica trabajo, gimnasio, desayuno previo. Hoy los jugadores ya llegan, desayunan, entrenan y comen y se van, o sea, ya es distinto. Entonces todo lo que implica abajo y lo van poniendo ellos, lo escriben. Entonces en la parte de abajo del iceberg, todo lo que pusieron los jugadores está escrito y en la parte de arriba todos los objetivos. Juntamos a toda la institución, a todos, a todos, el jardinero, el cocinero, la secretaria, ellos también tienen una obligación de que la comida esté a tiempo, de que la cancha esté a tiempo, de que el vestidor esté a tiempo libre, libre, limpio. Firman con un plumón muy grande, muy grueso. Ese compromiso, ese compromiso se manda en mi carrera. Los jugadores lo último que hacen ya para salir a la cancha, para dar el primer paso, es voltear a ver ese cartelón que está a donde ya van a salir a la cancha. Lo último que ven antes de salir al terreno de juego es ese compromiso firmado por ellos mismos. ¿A Qué me comprometí? ¿Cuánta gente está detrás? Si yo hago una indisciplina, si yo no cumplo con mis objetivos. Entonces para mí es indispensable convencer al futbolista, al máximo protagonista de esto, de que él se comprometió a esto, de que tiene que tener una vida diaria disciplinada o basada en la disciplina principalmente para poder ejercer lo que más ama y por lo que soñó durante tantos años que salir a una cancha y jugar al fútbol.
Yo creo que hay tres temas en los que todo mundo tiene una opinión y a veces no quieres ni siquiera la tuya, que es política, religión y fútbol. Tú has tenido tu perspectiva como futbolista, jugador, como comentarista de fútbol y como directivo de fútbol, cada uno con una perspectiva diferente que te hace ver el mismo partido en una luz totalmente distinta. ¿Qué te llevas de esta oportunidad que has tenido tú de sí, literal, como dicen, pararte en los zapatos del otro, de cambiar el punto de vista? ¿Y que podemos nosotros aprender o intentar hacer en nuestra vida diaria?
Es que no todo es He platicado historias muy bonitas, pero ha habido fracasos, grandes lecciones de vida. Entonces, ¿Cuál es la pregunta qué me llevo?
¿Qué te llevas de esta oportunidad que tuviste de cambiar de perspectiva cuando puedes ver el mismo juego desde tres sillas diferentes?
Te das cuenta de que yo lo que trato ahora, ahora estoy trabajando en ESPN, en la televisión, con un micrófono y creo que tenemos una responsabilidad cuando estás expresando este lado. Yo lo que intento con el aficionado que está en su casa, a la mejor viendo un partido, y yo estoy como analista, es que no le repita lo que ya vi, oyó. Ustedes están viendo la televisión y oyendo al narrador. Escapada por derecha, centro, remate, gol. Ya lo vi y ya me lo narró el Perro Bermúdez. Sí vamos con Ricardo Peláez. Nombre una gran jugada por derecha, un gran centro y un remate extraordinario y un golazo. Ya lo vi, ya lo. Dime algo distinto, por favor. El lateral le hizo la pasada al volante, respetó el movimiento, le mandó un pase, llegó muy forzado a línea de fondo, mandó el centro a primer palo, el delantero anticipó, giró la cabeza y la metió a segundo palo. Ahí dije cuatro cositas distintas a las que ya pudieron ver hoy. Entonces yo baso mi trabajo en eso, en las experiencias que he vivido. Fui jugador, fui directivo y fui o soy analista. Entonces con base en esas experiencias distintas, todas y todas de una gran responsabilidad, trato de transmitírselo a los aficionados o a la gente. Ahora que tengo un micrófono, esa es mi función, analizar cómo analizamos. Cada quien ve el fútbol distinto. Yo, por ejemplo, América Cruz Azul, esta final que se viene mañana, jueves y domingo, pues veo que la América tiene más cantidad y calidad de jugadores, pero veo que Cruz Azul está jugando muy bien. Veo que América va a jugar de la misma forma, 4-2, 3-1, pero veo que Cruz se adapta más al rival, este va a jugar así, yo juego así y América no cambia. Entonces veo cosas en los dos equipos. Creo que América tiene mejores opciones de cambio que Cruzul. Cruzul tiene dos o tres nada más y los demás que van a entrar son chavitos, el 544, el 227, el 329, puros chavos. Entonces esa es mi perspectiva del partido mañana y ese es mi punto de vista. Pero ustedes pueden tener otro y es muy respetable. Yo los tengo que respetar. Ustedes no podemos estar de acuerdo y más cuando hay pasión por un equipo de fútbol. Eso te desvirtúa un poco porque te hace ser menos analítico y menos justo. A veces.
Tengo que hacer esta pregunta, a ver ¿Quién va a ser campeón?
A ver, me gustaría que fuera campeón por experiencia. Tuve la suerte de jugarla aquella final del 26 de mayo del 2013, estando como presidente de la América con aquel gol de Moisés Muñoz, ¿Se acuerdan? Sí, sí, salgo de América y me voy a Cruz Azul y me toca jugar la final Cruz Azul América como directivo de Cruz Azul y la perdimos. Ahí hubo una anécdota rápida, el técnico era Pedro Caicinha, portugués. Mi cuestionamiento, porque el técnico es el que toma las decisiones en la cancha, pero el director deportivo tiene el derecho de cuestionar al técnico, no de imponerle, nunca imponerle nada, pero sí cuestionarlo. Yo le cuestionaba al técnico, ¿Por qué vas a hacer algo que no has hecho en todo el torneo? Ni lo ensayamos, los entrenamientos, ningún partido, jugar con dos puntas. Y ese partido dijo no, no, no, vamos a ganar por esto y por esto y por esto. Y cambió algo que no habíamos ensayado y perdimos esa final. Fue muy doloroso para mí perder esa final. Me hubiera gustado ganar con América y ganar con Cruz Azul. Por eso les digo que no todo es dulzura. Las derrotas duelen y duelen mucho y te frustran mucho. Esa es la realidad. Y de comentarista o de analista dependo de las tonterías que diga yo cuando trabajo como directivo dependo y tengo que gestionar muy bien que cualquiera que haga una tontería culpable voy a hacer yo. Entonces tengo que cuidar muy bien al grupo, platicar, convencerlos, generar una atmósfera positiva de convicción para que las cosas se hagan bien. Porque cualquier indisciplina que te puede llevar un mal resultado, pues el que la va a pagar obviamente es el de más arriba, que es el directivo y después el técnico y después los jugadores.
Bueno, y tenemos poco tiempo porque tenemos el evento ahora de presentación de Volvo como el auto oficial de la selección. Para cerrar, Ricardo, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Qué diría?
En estos tiempos que estamos viviendo, sí me gustaría hablar de paz, de tranquilidad, de valores. Siempre he pensado que hay más gente buena que mala. No estamos pasando un buen momento a nivel mundial, pero debemos ser optimistas de que las cosas van a cambiar y de que el deporte por lo menos es un escape muy importante para estar bien, para ser sano, para disfrutar la vida y para alejarte de cosas negativas. Estaba larga la cartita, pero me gustaría dar ese mensaje de que me he dedicado al deporte ejerciendo lo como deportista después en otros temas y para mí es apasionante y es algo que siempre te acerca más a cosas buenas que negativas esa sería mi conclusión.
¿Ricardo eres un crack, gracias por el tiempo el día de hoy dónde la puede la gente seguirte, saber más de tu carrera, verte en la tele?
¿Este pues por Instagram y por Twitter ahí estoy RPL creo que soy no RPL en Instagram y rplaes en Twitter estoy en lo correcto? Bueno ahí estamos, gracias, gracias a Volvo, gracias a Volvo también Federación Mexicana F.
Gracias buenísimo pues muchas gracias Ricardo, muchas gracias a toda la gente de prensa, al equipo, gran equipo de Volvo, a Rayo que no es Necaxista pero OK.
Rayo y pues vámonos para arriba ¿No?
Vamos gracias, gracias, gracias Dante.
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