ATAQUES DE PANICO- Pablo Almazán y Mónica Petrochelli
18 Nov 2025 · 95 min
Pablo Almazán and Mónica Petrochelli discuss panic attacks through the lens of conscious bioexistence. Mónica shares her own panic attack during COVID, and they explore how trauma stored in the unconscious can trigger panic, offering apps and certified consultants as resources.
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Buenas amigas. Buen día. Buen Día, Mónica, querida, ¿Cómo te va? ¿Cómo te va, lindo? Muy bien, muy bien. Contento, agradecido por tu invitación. Volviendo a charlar un poquito de cosas tan lindas, tan profundas, que nos encantan, ¿No? Que hicimos nuestra vida de eso. Qué autoafortunados que somos, que nos dedicamos a lo que nos dedicamos.
Total, Pablo. Totalmente, totalmente. ¿Que otra cosa? Así que bueno, qué maravilla eso.
Gracias por.
Estoy bien. El otro día cuando, por supuesto te escucho y te sigo ahí, y además estoy a punto de empezar un nuevo proceso con un humano puentista.
Qué bueno.
Sí, cuando te escuché hablar de los ataques de pánico, que me son muy familiares porque. Porque yo digo que surfeo con ellos.
Porque he tenido, sí, he tenido hace un par de años, post pandemia.
Dije esto es maravilloso para que lo podamos compartir. Entonces, bueno, así desde el impulso y como siempre te escribí para, bueno, para abrir este tema que me parece que es un síntoma que es mucho más frecuente, que por ahí se sabe.
Que a veces está un poco desprestigiado, porque parece que fueran como ataques de histeria en esta cuestión de desestimarlo, lo ataque de pánico, el que lo ha vivido puede saber esto. Así que bueno.
Me encantaría.
Saber cuál es esta.
Que tiene la mirada de la bioexistencia consciente sobre los ataques de pánico.
Es tan amplio. Sí, encantado. Y aparte como vos, es lo que hago, para mí es una posibilidad comentarlo, compartirlo, porque todos vivimos la impotencia como la creación. Este sueño dentro del gran sueño tiene un propósito. El gran sueño no tiene propósito, pero el sueño dentro del gran sueño tiene propósito. ¿Y así como burbujas que se desprenden de otras burbujas mayores, uno puede descubrir cuando va caminando dentro del sueño, que por algún motivo, que después lo vas descubriendo, todos tenemos el pulso de hacer el bien, salvo que la herida haya sido tan grande que optaste por la segunda, por el segundo camino, pero quien más o menos puede manejar.
Su paquete de pasados?
Tenemos el pulso de hacer bien. Entonces nos sentimos bien haciendo el bien. ¿Quién no se siente bien haciendo el bien, aunque esté solo.
No para la prensa, sino cuando vos decís, bueno, no sé.
¿Le digo algo lindo a una persona que lo necesita, o le digo algo lindo a mi planta o le digo nos gusta, nos gusta eso? Y entonces vos, yo, los humanos puentes, los consteladores.
Sentimos como un placer cuando de verdad hacemos lo que queremos hacer y nos invitan a comunicarlo. Entonces eso también te lleva a veces a las impotencias.
El padre de mi madrina, Ángel, se llamaba.
Muere muy joven, ya existiendo la penicilina, ya los periódicos hablaban de la penicilina, ya la información hablaba de la penicilina, pero no llegó a él la penicilina y él muere cuando mi madrina era muy chica, en ese periodo en el que ya existía eso que te te podía haber sanado, salvado.
Sin embargo, claro, entonces se ve que esa historia y otras historias me han marcado a mí, y entonces siento como un pulso bastante fuerte de contarle a las personas cuando las cosas son posibles, como el deseo de que la información llegue rápido, porque encima esto no es penicilina que te lo tengo que mandar por correo, esto es algo que vos podés hacer y que tenés. Entonces yo cada día, ya hoy fui al gimnasio a la mañana, ya grabé vídeos, tengo ese pulso por lo que sea, por las heridas que tengo, por el pasado, por lo que vengo a reparar, que es mucho, pero yo siento ese pulso, está acá están nueve libros.
De Contarle al mundo.
Y con los ataques de pánico eso me viene a buscar bastante fuerte a mí. Convivo en un mundo creado por mí y para mí, en el que aprendo. ¿Cuál es el aprendizaje respecto a los ataques de pánico? La impotencia de que la penicilina ya existe y las personas no la toman.
Y como comunicador me ayuda a trabajar mis impotencias. Lo más fuerte que los ataques de pánico y muchos otros síntomas me vienen a mostrar a mí son las barreras humanas. ¿A vos como consteladora te pasa, como consteladora vos vas a ver que en algún momento alguien te pregunta si son una secta.
Entonces, o si es un circo montado, como me pasó hace unos.
Días, y está bueno, es decir, qué hace eso? Te hace decir claro, tengo una tarea, wow, cuánto que me falta para que ese sufrimiento son muestras de que me falta despertar mucho en mi universo, de que mi universo sigue dormido y que mi tarea es muy grande, pero además, como asumo que es interminable, es importante lo mínimo que haga cada día y eso me hace sentir bien a mí y con los ataques de pánico pasa eso. Los ataques de pánico son una de las muestras más grandes que tenemos los humanos de que este sueño en el que vivimos es el sueño consciente. Y que tanto lo que propone Humano Puente en todo su camino, como lo que propones o lo que propuso Hellinger en Las constelaciones y lo que propusieron mil formas originarias de viajar al inconsciente y de conectarse con el inconsciente, demuestra que el verdadero sueño que originó este sueño es ese, es el del inconsciente, que uno puede llamar alma, que uno puede llamar la esencia y más allá tendemos a separarnos didácticamente por capas, el alma, el espíritu y esas cosas, cosas que al espíritu no le importan, nos importa a nosotros como seres, como seres secuenciales. Pero el hecho de que los ataques de pánico son una de las muestras más impresionantes que hay, de que un ser humano tiene altísimas posibilidades de cambiar toda su vida y solucionar sus síntomas, pero no va, pero no va al origen. Es como decir, bueno, tengo que lavar la ropa y mi vida es la alacena de arriba de la mesada. Y yo digo, bueno, a ver, voy a poner la ropa en este estante, che, no se lava, y la voy a sacar de ahí, ahora lo voy a meter en otro estante donde desguardan los fideos y no se lava, me voy a meter. Y uno te va a decir, no, abajo, el lavarropa estaba abajo, el lavarropas esta abajo. Vas a decir, no, no, ahí no existe nada, no existe nada. Yo voy a cambiar de estante, porque estos estantes de acá no cambian mi paradigma y no me hacen encontrar con otras cosas que voy a encontrar ahí. Estoy dispuesto a todo, pero por favor, que mi sanación esté dentro de mi paradigma, no me digas que está en otro lado, porque no voy a ir. Y los ataques de pánico son eso. Si vos supieras la facilidad. Primero siempre quiero hacer una aclaración, como los. Vos sabés que también Humano Puente habla de todos los temas, tengo libros de economía, tengo dos libros de economía y eso. Entonces también esto de ser polímata te lleva a que las impotencias las encontrás en todos lados. A mí también hablas mucho de la.
Impotencia, esto me resuena. Traes mucho lo de la impotencia. Es como un denominador común.
Pablo, creo que los comunicadores estas son descargas de impotencias.
El denominador común del que quiere contar algo al mundo es que encuentra, que.
Encuentra dentro de sí una impotencia. Es la potencia que tenés adentro.
Y la querés sacar, querés decirle a la gente esto es posible, como que venga tu hijo llorando.
Cuando inocentemente venía tu hijo llorando y decía papá, se me rompió, no sé, la rueda del auto del autito de plástico. Y vos agarrabas la rueda, se la ponías en el eje, le decías ya está. Y vos sentís que. Que las personas están llorando con la ruedita del auto en la mano y que bueno, depende de nosotros como comunicadores que lleguen a eso. Siempre aclaro, como digo recién, y como digo en la economía y en todo, que no creo que el 100% de los ataques de pánico se le sanen a las personas. OK. Ahora, sí creo, y esto lo digo con total sinceridad también, que no debe existir en la tierra algo que sane tanto los ataques de pánico como la bioexistencia consciente. Nada, ninguna terapia. La psicología, la psiquiatría, las pastillas, de hecho, bueno, no lo sanan, pero lo que digo es, bueno, ¿Y ahora qué queda? Nada, tratar de contárselo al mundo que lo que te provoca el ataque de pánico es un paquete de escenas que hay en tu pasado donde te ocurrió un hecho traumático. OK. Y esto es largo de explicar, por eso. Mira, justo.
En ese hecho, como para resumirlo, no existe una sola persona que tenga un ataque de pánico y que no haya vivido una escena de una muerte muy dolorosa antes. Y esa muerte tiene un formato particular que es largo de explicar. Pero en esa muerte, el que se murió tenía muchos datos relacionados con vos.
Contado así como muerte o riesgo de.
Muerte, o al borde de la muerte.
Sí, y además hay que explicar qué es la muerte desde el punto de vista del inconsciente. Si tu hijo se fue a vivir a un lugar que no tiene como comunicación. Ahora no, porque ahora tengo WhatsApp, nos vemos todos los días, tal vez dialogamos más que antes. Mi hijo vive en Dubai y yo vivo en España, y hablamos más que cuando vivía en mi casa, por ejemplo. Estoy diciendo un ejemplo. Pero antes, cuando tu abuelo se subió al barco, se fue a la Argentina o viceversa, la familia no lo vio nunca más. Para la familia eso es muerte. Para el inconsciente eso es muerte. Cuando hay personas que se separan, cuando te separas de tu ex, de tu esposo, tu esposa, tu pareja, no hablan más. El inconsciente gestiona una muerte, un duelo. Si hay algo que saben mucho los consteladores es de los duelos. Entonces para el inconsciente las muertes son de muchas maneras también. En una escena que te hablo, acordándome ya de casos de ataques de pánico, un viaje de egresados en el que muere una compañera en un accidente de micro, en Argentina, lo que es esa Bariloche, hubo un par de accidentes muy grandes que fueron noticias, bueno, en uno había muerto una compañera. Y más adelante los ataques de pánico de esta persona que decía me muero, me muero, me muero. Porque esa, la sensación del ataque de pánico, una de las características es ese inevitable me muero acá, me muero acá. ¿Pero como que te muero? Sí me muero, me estoy por morir. Es que ese que se murió en la escena está relacionado con vos, o porque tiene el mismo nombre, o porque tiene una fecha de nacimiento afín con la tuya. En síntesis, se juntaron, por ejemplo, íbamos en micro, íbamos a la Patagonia, había alguien que se llamaba Luis, no sé, tal persona tenía una campera roja y volcó el micro y murió mi amiga Sofía, y yo me llamo Sofía, o nací el día de Santa Sofía, o cumplía años el mismo día que ella, u otros datos relacionados con la concepción. ¿Ahora estoy yendo en un micro, no nos damos cuenta, OK? Nadie se da cuenta. Yo estoy yendo en el micro, estoy yendo rumbo a la Patagonia o al sur, hay alguien con una campera roja y yo me muero, me muero, me muero. ¿Por qué? Porque me falta el muerto de esa escena, el trauma más grande de esa escena me falta y resulta que soy yo.
Todos los ataques de pánico, todos, todos, todos son eso que te acabo de contar, todos, no hay uno solo que no lo sea. Pero las personas a veces. Pero a mí nunca me pasó. Pero claro, por supuesto que vas a creer. Otro por ahí, sí ya está llorando en este momento, dice me acabo de dar cuenta de por qué tenía los ataques de pánico.
Mi primer ataque de pánico fue cinco meses después de que mi hijo, en plena pandemia, estaba en China. Y entonces, en ese momento que no podía subirse al avión y todo eso, bueno, por supuesto con lo que pude lo sostuve y después a los cinco meses, un día a las cinco de la mañana, el cuerpo me saltaba, me saltaba. Yo pensé que me moría. Y bueno, después indagando un poco, tenía que ver con todo lo contenido en ese momento, pero bueno, la sensación fue de muerte.
Claro. Pensá que si hay un país que se habló donde estaba, que se lo consideraba el origen de. Vos sabés la visión que tenemos en general, la cultura occidental tiene una visión del mundo que pasa a través de los comunicadores.
De la visión occidental de las cosas. Es decir, nosotros no vemos China, sino que vemos China a través de Estados Unidos. Nosotros no vemos a los países árabes, sino que vemos a los países árabes a través de. De la comunicación occidental en general. Entonces, ¿Qué veíamos en el Covid? Bueno, que China es una especie de plato de Petri, donde todo es Covid y que todo era de ellos. Entonces me imagino tu situación de tu hijo en China, tomando un avión en tiempos de Covid, tuvo estrés, sobre todo con un inconsciente que te dice.
Absoluta desesperación, impotencia, riesgo de muerte y todo eso. Y vos decís que cinco meses después te pasa esto, pasa esto. Podría ser. Si quieres indagamos un poco. Por ejemplo, ¿En qué momento vos sentiste el ataque de pánico? ¿Que estabas haciendo en ese momento? ¿Te acordás?
Durmiendo. Durmiendo. Cinco de la mañana.
Cinco de la Mañana.
Y en la escena de tu hijo y China y todo eso.
Ese llamado de subir al avión o algún punto importante de esa escena fue o cuando te despertaste o durante la noche a las 5 de la mañana, algo así, para estar seguro de que fue esa la escena y no otra que está siendo encubierta. OK. Vos ahí en la escena de las 5 de la mañana, ¿Qué estabas haciendo y dónde estabas?
¿Estabas durmiendo?
Estaba durmiendo con mi pareja y me desperté con un dolor en el pecho que yo pensé que me infartaba. En realidad la sensación fue de infarto, fue me muero, me muero. El dolor en el pecho fue tremendo.
Muy bien. Y por ejemplo, cuando tu hijo te llamó de China, que estaba subiendo al avión y eso, vos estabas durmiendo con tu pareja.
No sé porque fue ese tiempo que estábamos todos muy pegoteados, porque no se podía salir. Entonces bueno, era esta cosa. Mamá, tengo fiebre y no sé si me puedo subir.
¿Controlaban las temperaturas en los aviones justo ahí, en enero, ¿Viste? En enero del 2020. Entonces en Argentina todavía no había llegado todo el boom de la noticia era recién empezaba en China y se empezaba.
Febrero, marzo. Yo me acuerdo que llegué de México, justo mientras se cerraban la frontera, yo iba volviendo de México. Sí, Mónica, y. Y como para indagar es mucho más largo, hay que hacer.
Los consultores están escribiendo ahí abajo. Lo que habría que hacer. Uno pone con una pizarra de ese momento, porque nosotros trabajamos así, pondría en una pizarra todo lo que te venía Bueno, estaba durmiendo con mi pareja, era tal fecha, era tal mes, en la noche anterior había pasado esto, estábamos en esto, yo me acosté, las sábanas eran así, el cuarto era así, la casa era así, Bueno, y empezamos a buscar. Yo te preguntaría, ¿Alguna vez tu pareja cómo se llama? El nombre solo Leandro. Leandro. ¿Alguna vez antes de eso que ocurrió, podría ser la escena de tu hijo? Simplemente la estoy sometiendo a prueba para ver si hay otras cosas. Alguna vez. ¿De qué fecha es Leandro?
Leandro, que pobre, me va a odiar porque estamos separados ahora, pero bueno. No, no me va a odiar.
No, por eso no te pregunté el apellido. Leandro. ¿Y la fecha?
Leandro. Es del 26 de febrero.
26 de febrero. OK. ¿Entonces en algún otro momento a vos te pasó que estando en pareja con alguien te despertaran con una noticia de que había muerto alguien o alguien se había ido? ¿Había un riesgo de muerte? ¿Vos estás durmiendo con tu pareja o con alguien?
Pablo, es muy fuerte esto porque.
Me sacaste del seminario. Es bueno, una escena familiar donde era.
Cinco, seis años y estoy muy bien, muy familiar, muy íntimo, tengo que contarlo.
Y mi papá la noche y yo. Entonces cuando él llegaba, yo me acostaba un ratito con mi papá y entonces entró mi mamá y bueno, la verdad que fue muy disruptiva la situación porque denunció una situación matrimonial que fue muy fuerte para mí.
Contaría tantas cosas, Pablo, pero bueno, a los familiares digo esto. Wow.
Sí, OK. Ahora, para que sea ataque de pánico y no fobia y no alergia, ahí me está faltando una muerte real y simbólica. Es decir, o mi padre se fue y no lo vi más, o eso fue motivo de separación, de desaparición de alguien, o en ese tiempo.
Alguien, alguien de la familia. Me falta el muerto.
En el ataque de pánico la persona siente me muero, me muero, me muero. Porque en aquel drama alguien murió o alguien desapareció.
Entonces ahí podría ser la escena. Y yo te diría que cuando trabajes vayas a esa escena, que está bueno lo que encontraste. Te movilizó, está muy bueno.
¿Tu papá cómo se llama? ¿De nombre? Solo el nombre también.
Eduardo. Eduardo.
¿Y la fecha?
Papá es del 2 de marzo.
Y está súper relacionado con Leandro.
27 de febrero.
¿Y vos? ¿Y vos?
Yo soy del 25 de mayo.
25 de mayo. Y bueno, también vos sos muy, muy doble, estás muy relacionada con tu esposo, con aquel, con aquella pareja. OK.
Eso es importante, porque si el del drama hubiera sido él, vos en las réplicas podrías sentir me muero. Porque sos muy él. Fíjate que uno es la fecha de concepción del otro. 26 de mayo, 26 de febrero.
Y su mamá cumple un día después que yo, así que estamos bien cruzados.
Lo que hay que encontrar, porque está bueno, es abrir esa escena. Porque yo te podría decir, OK, que bueno, la encontraste, pero no se te va a ir al ataque de pánico. Lo bueno de lo que hacemos vos y yo es que esto es empirismo puro. Vos no le decís, no le podés decir a una persona listo, dejaste de tener los ataques de pánico. Para las personas que dicen no, pero esto es ciencia, esto es ciencia. Yo no hay nada más empirista que esto. Porque acá es muy fácil, o el síntoma se fue o no se fue. Mirá este empirismo.
Esto es empirismo puro. Vienen a trabajar la infertilidad y acá están todos los niños.
Entonces lo que hay que buscar es una copia. ¿De qué fechas son tus? ¿Vos tenés hermanos?
Sí, somos cuatro hermanos. Soy la mayor de cuatro hermanos.
¿Y de qué fechas?
Mi hermana es del 8 de diciembre, mi otro hermano es del 27 de septiembre y el menor es del 4 de septiembre.
A ver, vamos a la primera. ¿Qué fecha dijiste? 6 de septiembre.
No, 8 de diciembre.
8 de diciembre. Y vos me habías dicho después.
5 del 5.
Esperá que se cortó.
Vos me habías dicho tu fecha.
Repetímela.
25 de mayo.
25 de mayo. Estás un poquito lejos de tu hermana, si vos lo pensás. 25 de mayo. Si yo le pongo 10 días, llega hasta el 5 del 6. Y tu hermana es del 8 del 12.
Están como en línea maestra, pero medio lejos. ¿En algún momento tu hermana tuvo una situación de muerte o de casi muerte? ¿Esta hermana grave, alguna cosa que pase?
Sí tuve episodios así como de vaídos que muy bien que era no hace tanto tiempo.
Sí, previo a esto tuyo, digo, no, previo a lo del Covid, previo. ¿Alguna vez la creyeron muerta?
No, no, que yo sepa no.
Entonces no, no vayamos por ahí. Acá la escena donde vos estabas durmiendo con tu pareja, esto lo digo para que las personas. Mira, hay casi 180 personas en este momento y después lo ven mucho más.
Esto sí que no lo tenía previsto. Que me estés preguntando esto me transpiran las manos.
Mira, si hay algo que conocen los consultores.
Es toda mi vida, pero cosas.
Que nadie contaría. Lo que pasa que yo parto de la premisa de que todo es una creación mía. ¿A quién le voy a ocultar algo en mi creación? Si los creé yo y son parte de mí. Entonces en los encuentros de consultores, ellos saben, me han visto llorar, me han visto contar cosas de mi vida y es un poco la base de la bioexistencia. Acabamos de terminar un encuentro de mar donde todos lloramos, donde todos nos dimos cuenta que estamos unidos por el mismo dolor, donde todos nos dimos cuenta de lo que preocupado y a la vez juzgado que te podés sentir por un hijo en la actividad que haces en tu profesión.
De los dramas que tenemos en común. Y eso parece mentira, pero te potencia como ser humano, salís a hacer lo que sea. De acá salen líderes, están saliendo escritores, están saliendo comunicadores, gente que emprende, que crea empresas, que genera emprendimiento, que crece mucho como consultor monopuente, se va convirtiendo en una escuela de autoliderazgo impresionante, pero que parte de la premisa de que si no está bien el sustrato, no hay nada que pueda andar bien, ni tus inversiones, ni tu emprendimiento, ni tu pareja. Entonces mira, arreglemos el sustrato y la planta va a andar bien. Y para arreglar el sustrato ten.
Transparente.
Y además una cosa hermosa que te pasa es. Vos te das cuenta que cada persona, que todos, que a todos nos pasa exactamente lo mismo, está el que lo sabe y está el que todavía no lo sabe. Entonces cuando alguien juzga, cuando alguien acusa, cuando alguien está ahí, lo que sentís es ah, todavía vas por ahí, está todo bien, todavía vas por ahí, total no hay otra cosa, todavía vas por ahí, yo estuve por ahí, yo estuve por ahí. Ah, vas por ahí, Buenísimo. Nos vemos más adelante. Nos vemos más adelante. Yo voy a estar acá, Yo voy a estar acá.
Hace poco.
Cuando hicimos acá haciendo los encuentros de mar, donde estamos en un lugar hermoso, Costa. Costa Esmeralda, un lugar muy lindo, Costa Esmeralda que es un lugar cercano a Pinamar, es como nuestra segunda casa. ¿Nosotros tenemos acá un emprendimiento y además amamos mucho este lugar, estar acá ahí, no?
Sí, divino, divino. No conozco el lugar, no conozco.
Es una belleza.
Y a veces cuando haces cosas así hay gente que se moviliza y apareció alguien a decir son una secta y soy. Y vos mirás con una ternura y decís cuánto dolor, cuánto dolor, cuánto dolor. Resulta que vi que era una chica, que su pelo no era su pelo, que tenía unos anteojos más grandes que su cara tapada, tapándose la cara. Y uno a lo largo de este camino aprendés a identificar las caras ocultas y los dolores de las personas y no asumir identidad.
Entonces yo que opto para mí, yo te voy a contar y voy a compartir con los consultores mi sufrimiento, mi dolor, lo que me pasa y ellos como consecuencia de eso hacen lo mismo. Y cuando las personas abren su corazón enseguidita se dan cuenta que todos somos absolutamente iguales, pero que en la superficie tratamos de que no le pintamos la casa de distinto color, pero la casa es igual. Y eso te demuestra que el sustrato del que venimos.
Es el mismo, eso que llamamos la fuente, el flujo que genera este sueño.
Cada escala de ese flujo, cada burbuja anterior, por ejemplo yo anoche me acosté y me dormí y soñé y cuando me desperté ah, esto es más verdadero que eso. Y de la misma manera una escala más arriba me pasa lo mismo cada vez que voy al inconsciente y veo caminando por el alma dónde están los dolores verdaderos de la humanidad y el origen de sus síntomas, digo claro, ¿Donde estoy ahora? Vos cuando vas, cuando haces una constelación.
Como cuando hacemos consulta o hacemos reorixins, sentís wow, qué maravilloso es estar acá.
Esto es más verdadero, acá está la verdad de lo que le pasa a esta persona, está en lo profundo. Y decís qué pena que de las 24 horas 8 dormimos, 7 y media estamos dormidos aunque estemos despiertos No, ni siquiera las otras 16 estamos dormidos, o 15.30. Y por ahí tenés un atisbo de un ratito de conciencia en una meditación, o de ponerte a reflexionar quién sos, ya sea a través de la técnica o la filosofía, o la mirada que quieras, o un libro o algo que te lleve hacia adentro.
Pero como hay dolor, uno no tiene ganas de andar indagando. Parecen masoquistas las personas que hacen eso. Sin embargo.
Pero llega un punto en que no queda otra que ir al fondo.
Exactamente.
Que no queda otra.
Y además cada vez que fuiste, cada vez que te tiraste al agua fría, sacaste un pez tan alucinante que después solito querés ir al agua fría. Yo digo que la persona que se va descubriendo a sí misma y que termina siendo feliz, plena, abundante y que está en paz, es el que adquirió la práctica de no perder tiempo y decir tengo un problema, me voy ahí donde soluciono verdaderamente.
Claro, sí no, más rápido tenés la periferia.
Sí, qué bueno eso. Tal cual. Porque al fin y al cabo tiene tanto poder de tracción, tiene como los astros, no tiene gravedad el síntoma. Nosotros decimos, qué buena la palabra grave. Lucre me dijo esto un día, me dijo que bueno, que la gravedad de un síntoma es igual que la gravedad de los cuerpos celestes. Es decir, te va a atraer y te va a llevar para adentro. Más grave, más gravedad. ¿Y al fin y al cabo, el síntoma cuál es? Bueno, no tengo la pareja que quiero tener, no tengo la economía que quiero tener, no tengo las relaciones sociales que quiero tener, tengo los síntomas que no quiero tener.
Todos esos tienen su nivel de gravedad. Y cuando te llevan para el inconsciente, vos decís, wow, acá está una verdad más grande que lo que la humanidad considera verdad. Porque estamos todos como en un pacto común de adormecimiento en el que más o menos podemos llevar adelante la vida. Y como es un pacto que nos metimos sin querer todos para no enfrentar nuestra verdadera esencia, al que se quiera correr de ese pacto, bueno, vamos a tratar de traerlo hacia acá, no te vayas ahí, porque si vos llegás a meterte ahí y te convertís en alguien sano, feliz y abundante, a mí me matás, porque yo quisiera no tener que atravesar ese dolor y que todo esté bien. Si vos vas ahí y me mostrás que funciona, me metes en un brete porque yo no quiero ir ahí. Entonces si vos vas ahí yo como mínimo te voy a acusar pero. Pero además voy a tratar por todos los medios de no tener que ir ahí. Y vos cuando vas sentís que ese lugar donde vas, que se llama inconsciente, familiar en el caso de Hellinger.
Es más verdadero que donde vivimos acá. Entonces hay conclusiones, El gran debate de estos días por el Nobel que se acaba de entregar, hay tres científicos que descubrieron que al fin y al cabo, al parecer lo que es lo que se llama cuántico no solo funciona en el mundo de lo muy pequeño, sino que de algún modo estaría funcionando en el mundo de lo grande. Y yo creo que quienes nos dedicamos a cosas como las constelaciones o ir al inconsciente, vos decís pero claro que esto que hay acá no es más que esto es igual que el mundo cuántico. Lo que pasa que estás tan creído que vos no sos creador de tu realidad, que vos crees que acá el árbol, vos crees que el árbol que tenés adelante no lo estás creando vos, porque en este mundo ya hay juegos más grandes, hay más otros como vos, pero vos te crees que no son creados por vos y que no están actuando para vos. Lo que te demuestran las constelaciones, lo que te demuestra Reorixins en el caso de la bioexistencia e ir a consulta o la vida como consultor, es que comprobás todos los días de que esto sí es un permanente lugar donde todo lo que hay alrededor tuyo lo estás creando vos para vivir una experiencia y que por supuesto que funciona igual que el mundo cuántico, pero lo único que falta acá es darse cuenta de eso y no creer que en lo grande no funciona, pero en los chicos si. No, no, si funciona es exactamente igual, pero simplemente hay que meterse ahí y verlo. Y cuando vos haces de eso tu práctica.
Vos te das cuenta que siempre fue así. Y lo que decís es bueno, qué bueno sería crear un mundo donde todos se metan ahí.
Las personas tenemos mucha aversión a tocar puntos de dolor y eso a veces hace que se dilate un poco más, ir como al fondo de la cuestión y mirar el dolor, honrar lo que haya que honrar y poder volver a mirar hacia adelante. Entonces esa resistencia a sufrir un poquito más es lo que a veces hace que dilatemos conectarnos con alguna disciplina de estas que hay.
Que nos ayudan a desenredar esa trama que quedó ahí atascada, que nuestro inconsciente quedó ahí enredado.
Porque también está la falsa creencia, está la falsa creencia de que si vos no vas al dolor, no te vas a arrimar a él. Y dado que el ser humano, la creación tiene un orden, por eso está bueno cuando las personas aprenden cómo se crea.
Hay un libro mío, este cuenta cómo se crea. El séptimo libro.
El séptimo libRO.
¿Las personas creen que si no van al dolor y se quedan en la realidad, bueno, safo del dolor, no? La realidad que tenés es tu dolor desplegado. Cuando vos no vas al dolor, es cuando más estás en él. Cuando vos no vas a buscar el dolor, vivís 24 7 dentro de él. Los que vamos a buscar el dolor, lo que vamos a buscar el dolor, porque vemos que la casa se está prendiendo fuego y vamos a buscar un matafuego y listo, nos metemos y tratamos de sacar las víctimas. Las otras personas se quedan en la casa prendida a fuego y tratan de vivir en la casa prendida a fuego hasta que aguante. Entonces no es una actitud masoquista, es una actitud ventajista. El que se da cuenta cómo funciona la realidad lo antes posible, va a tratar de meterse en esos lugares donde aparentemente está el dolor, para que por fin el dolor deje de estar.
Y ahí donde creo Pablo, que un aporte que podemos hacer las personas que decidimos acompañar, es acompañar a ir a esos lugares dolorosos lo más cuidadosa y amorosamente posible, porque no sabes cuánta gente, por lo menos en el ámbito de las constelaciones, yo también lo combino con eneagrama, tiene miedo de tomar una sesión por sentirse maltratado, por sentirse juzgado. Entonces, bueno, también eso.
Incluso dice no quiero ir porque me va a movilizar. Obvio que va a movilizar, es que si no se mueve algo, tampoco cambia nada del presente.
Y un poco seguir perpetuando ese síntoma, como puede ser el ataque de pánico o cualquiera de los otros síntomas que tenemos.
Que nos acompañan todavía.
Entonces bueno, también eso poder.
Lo digo como un mea culpa, como responsabilidad de poder acompañar desde lugares técnicamente impecables, pero también amorosamente cuidados, ¿No? Para que no sea recrudecer también el dolor que estuvo, pero sí saber que una vez pasada esa línea, viene el alivio.
Viene el alivio y viene lo increíble, viene el asombro. Por eso el primer libro se llama Me está jodiendo, Porque todas las personas decían me estás jodiendo. ¿Era esto? Sí, era eso, era eso. Nunca pensé que mi síntoma venía de ahí. Era eso. Y el síntoma se va y cambia la vida integralmente. Vos te das cuenta que un síntoma es un nudo en el alma y cuando se desata ese nudo, todo fluye. Era como un trombo en una arteria, como un embotellamiento, como un cuello de botella en la vida que vos vas y lo trabajás, finalmente permitís que fluya eso que no te permitía fluir. ¿Y a su vez te cambia tanto la identidad que decís, pero cómo puede ser que ese síntoma me involucró tanto, me modificó tanto la vida? Y hoy siento que esto es una característica común de los que abordan en bioexistencia, dicen lo que siento es que nunca estuve enfermo. Por supuesto, eso es cierto, porque la persona que está sana no es la misma persona que estaba enferma. El síntoma mientras está, se corresponde con una identidad, con un paquete de datos que sos. Cuando vos dejas de ser esos datos porque te diste cuenta y lo trascendiste, el síntoma en esta persona no tiene nada que hacer. Era para esta, venía a invitar a esta persona a cambiar. Cuando cambiaste el síntoma dice bueno, en esta versión yo no tengo nada que hacer. Cumplí, cumplí mi función. Por eso dormir al síntoma y no escucharlo es como contratar al mejor terapeuta, al mejor coach, al mejor mentor y ponerle una venda en la boca y no dejarlo que te hable. Y cuando se despierta le das una pastilla a él para que no te.
Despierte, para que no diga nada, que duela.
Y al fin y al cabo hasta te diría que desde el punto de vista económico hay un día que haces las cuentas y decís, en estos 20 años me gasté 35.000 euros en pastillas y le hubiera pagado 1.000 euros a un mentor que me hable, que hable y que me sacuda y que me lleve al dolor de una vez.
Es muy caro.
Porque te implica todos los órdenes de la vida, no ocuparse el social, el familiar, el de la salud, el de las adicciones. El hecho de que una porción de pizza, un vaso de gaseosa o un cigarrillo tiene más poder que vos.
Eso es impresionante. Que una persona agarre un cigarrillo y lo mire y diga esto tiene más poder que yo, ¿Por qué no puedo evitar jugarlo? ¿Imaginate dónde está tu poder sobre vos? Si hay un cigarrillo que puede más que vos, si hay una gaseosa que puede más que vos. Si eso que no querés comer, que sabés que te hace mal. Vos querés adelgazar, pero el momento que tenés adelante algo como que no te hace bien. Y voy acá. Este librito hizo que muchas personas dejen las adicciones. Es más finito este, más fácil para los que dicen, no te van a leer la cantidad de gente que dejó sus adicciones cuando entendió, entendió el origen. Ah, mi adicción viene de acá. ¿Tantas personas dejaron las adicciones simplemente entendiéndose y volviendo a una normalidad, no? A un escape de la adicción. Que bueno, es larguísimo de hablar y estoy haciendo autobombo, pero de verdad que además del autobombo, cuando decís sí, pero yo me hay gente que lee y se sana, hay gente que hace consulta y se sana. Contáselo al mundo. Contárselo todo lo que puedas al mundo. Eso es lo que tratamos.
Renunciar a la idea del resultado mágico. Porque también hay mucho de esto en estos tiempos de querer hacer. Me pasa también, ¿No? Cinco sesiones cada 40 días. Y flaca, si viviste 50 años así, capaz que te lleva cinco meses. Pablo, yo tenía, tenía. Bueno, me había anotado algunas preguntas, pero como siempre superás lo que quisiera saber. Pero hay una que. Una o dos, que es si vos crees que hay un hilo conductor en el síntoma del ataque de pánico. Y te quería preguntar cuál era, desde la mirada de la bioexistencia, esta diferencia entre el ataque de pánico y la ansiedad generalizada. Perdón si es muy ignorante la pregunta.
Por eso hoy yo tengo una aplicación, dos aplicaciones, Una más direccionada al liderazgo, el emprendedurismo, el manejo de tus bienes, las inversiones, el lado empresarial, el lado de la autogestión personal y todo eso que se podría llamar conocimiento. Y otra que es Genua, más orientada con la específica de humano puente de siempre, que es el autoconocimiento. En Genua, justamente hoy se subió la segunda parte de un paquete de vídeos que es Alergias, fobias y ataques de pánico.
Te escuché ayer, te escuché ayer que decías esto.
Sí, inclusive se habían subido desordenado. Se subió primero el de ataque de pánico y después el de alergias. Y ya lo arreglaron los chicos y ahora ya está todo subido en orden, porque es un caminito, es como decir, bueno, vamos a aprender a escribir palabras, primero tenemos que aprender las letras.
Para entender bien cómo funciona un ataque de pánico, lo primero que hay que entender es cómo funciona una alergia. Lo impresionante es que la humanidad todavía no sabe que las alergias se sanan, y se sanan por cantidades, y se sanan así. Yo tuve alergias, yo nací alérgico de chiquito, me acuerdo que iba todos los días al Ramos Mejía, o no me acuerdo cuántos días que me daba una inyección por mis alergias. Y después viví con medicamentos un gran parte de mi vida, de mi infancia. Yo hice el camino inverso, yo ahora voy a cumplir 60 años y vos podés ir, entrá a mi casa, busca en algún botiquín una pastilla, no la vas a encontrar.
Yo digo siempre, soy el mejor cliente de mi prepaga porque jamás la uso todos los meses, pero no estaría mal que la use. Lo que digo es posible una vida saludable, es posible una vida en la que no necesitas todo eso, pero la solución está en el inconsciente. Una alergia es un recuerdo doloroso de algo no sanado, en la que había presente un elemento al cual llamamos alérgeno. Eso es tan simple como. Tan simple como eso. ¿Quién reacciona de mi inconsciente? El cuerpo. En la alergia reacciona el cuerpo. Por ejemplo, yo estaba en Mar del Plata con siempre los ejemplos parecidos, estaba en el mar.
Con mi sombrilla.
Verde y estaba escuchando reggae y de repente me tomé una cerveza, me llamaron por teléfono y me dijeron que se murió mi madre. Y pasó, esa escena pasó. Resulta que pasan 5 o 10 años, yo estoy en otro lugar, por hoy estoy en la Barceloneta y estoy con una sombrilla verde, me alquilo una sombrilla verde y me pongo abajo de mi sombrilla y en vez de escuchar reír, estoy escuchando algo similar y digo por favor, una caña. Y me tomo mi cervecita y un edema de glotis, o se me pone la cara como un tomate, o me pica el oído porque no me di cuenta que fue el teléfono el que o me empiezan a llorar los ojos y que digo soy alérgico a la cerveza, No soy alérgico a que se me muera mi madre, yo soy alérgico a la muerte de mi madre. Esas son, no una, esas son todas, todas, todas las alergias de la humanidad, todas. Y los consultores certificados de Humano Puente desactivan alergias todos los días. Así viene la gente y le van desactivando sus alergias, le van desactivando sus fobias y le van desactivando los ataques de pánico. Porque el formato es que la fobia. Mirá, yo lo puedo decir, te acabo de contar la historia de este lugar maravilloso, si después querés googlear Costa Esmeralda, Pinamar, Argentina, y vas a ver lo que es este lugar, es una belleza, es una belleza de mar, de pinos, de bosques, de mucha actividad social maravillosa, Es un barrio cerrado y tenés playas extensas que podés salir a caminar, a juntar caracoles de eso que todavía se escuchan en la oreja, que es hermoso salir, estar ahí caminando en soledad. Bueno, todo eso se puede hacer acá. Pero con Lucre teníamos una frase y no es que a mí el mar argentino no me gusta, lo decíamos ambos, es que a mí el mar argentino no me gusta. Tengo como un rechazo al mar argentino. A mi me gusta el mar de tal lado, mares similares, inclusive de estilo similar, de aguas frías, por ahí de aguas no tan transparentes por el tipo de sustrato que tiene, parecidos al mar argentino, pero los otros me gustaban y este no. Hasta que con lo mismo que practicamos nosotros nos dimos cuenta de que primero cuando mi ex esposa está embarazada de Juan Cruz, de mi hijo.
¿Ok, tu hijo también se llama Juan Cruz?
¿Tenés un Juan Cruz? Mira, sos doble mío por fecha, yo soy 28 de agosto, o sea fines de febrero. Tenés un Juan Cruz. Tenemos un Juan Cruz. Bueno, cuando Juan Cruz estaba en la panza de Cintia, su madre, mujer, a que le agradezco muchísimas cosas.
Porque es la madre de mi hijo, y ahí ella tiene un sangrado una noche en los primeros meses de embarazo y salimos corriendo a una clínica de Villa Gesell que se llama Clínica del Sol. ¿Está bien? Fuimos a la clínica, hicieron una serie de estudios y dijeron miren, está bárbaro, el embrión está bien, no pasa nada, pero tuve una pérdida, a veces pasa que en los primeros meses sigue habiendo sangrado, porque la ciencia no sabe que se pierden, que muchas veces un mecanismo de seguridad del inconsciente es que primero hay dos, si uno agarra bien, el otro se va. ¿Eso es un mecanismo que tenemos un.
Contenido con eso, con el gemelo solitario, podés creer?
Bueno, mirá, exactamente, y acá estamos gemelos.
Una hora y acá estamos gemelos.
Y bueno, entonces ahí hubo una muerte para mí, Yo inconsciente no lo sabía, pero yo fui. Yo fui padre de dos niños, uno siguió, se llama Juan Cruz hoy.
Después pasó más el tiempo y con Lucre estuvimos acá muy cerca, en una playa que se llama Valeria del Mar, y ahí ella tiene una peritonitis, la llevamos de urgencia a Buenos Aires y estuvo. No te digo. No, no, no, Lucre ya tenía sus hijos, cuando nosotros nos conocimos los dos, teníamos nuestros dos hijos y ahí ella tiene una peritonitis, la llevamos a Buenos Aires, pero tuvo un. Casi muero, o sea, fue bastante grave lo de Lucre en ese momento. En síntesis, lo que teníamos no era una cuestión con el mar, lo que teníamos era dos recuerdos de muerte en la playa argentina. Y era eso lo que decíamos, tengo un rechazo que llevado al extremo es una fobia, una fobia. Veo un sapo y hago. No soporto los sapos, veo una cucaracha, veo esas fobias que tenemos en la fobia. ¿Vos sabés a qué esto parece armado?
Yo le tengo fobia a los sapos, parece armado esto. Avisemos que no hablemos, que no habíamos hablado antes.
Te pido siempre las cosas de la conciencia, Las cosas de la conciencia parecen siempre pre acordadas, porque somos así los humanos, entonces cuando el ser humano ve esto, le parece pero esto es mágico, esto es arreglado, y no, esto es la verdad, la vida es así, siempre que vayas a lo profundo vas a encontrar esto, lo que pasa cuando no estás en lo profundo, todo te va a parecer mágico y todo te va a parecer imposible, porque no vas donde todo es posible y es tan accesible. La cuestión es que cuando me di cuenta, nos dimos cuenta de dónde estaban esos bloqueos, A mí se me había muerto un embrión y Lucre casi se había muerto en el mar. Automáticamente recuperamos el amor por el mar y nos enamoramos de vuelta del mar argentino. Es decir, apagué una fobia, mi fobia tenía un rechazo. Cuando vos tenés fobia a una comida, cuando vos tenés rechazo una comida, desde la celiaquía hasta el no, a mí no me gusta la carne, no quiero comer esto. La pregunta que hacemos siempre ¿Es biológico o antibiológico? ¿Dónde se ha visto a lo largo de toda la evolución que un ser que puede comer determinada comida por decisión propia, elige no comerla? ¿Dónde surgió esa antievolución? Somos el primer bicho que va en sentido antievolutivo. Y cuando las personas se dan cuenta, por ejemplo, yo no comía carne. Yo no comía carne, Yo Desde el año 2011 no quiero comer más carne. Y dejé de comer carne. Absolutamente. En un ejercicio que creamos con Lucre, que se llama cuatro primeros pasos, donde recorres tus primeros años de vida, desde los 4 años hasta el momento del nacimiento, la concepción, el amamantamiento, yo hago un ejercicio que es ir al momento en que mi madre me estaba amamantando, y puedo sentir ahí mi madre me amamantó 12 días. ¿Por qué? Porque.
Su relato es, y ya lo comprendí también, ella tiene bruxismo y yo la mordía fuerte. Es decir, eso es lo mismo, una madre que está así, el hijo se amamanta así. Entonces yo lastimaba a mi madre en el amamantamiento y ella me decía, yo te pude dar la teta 12 días, porque era tanto lo que me dolía, porque me lastimaba que no pude más. Yo fui, hice un ejercicio en una regresión a ese momento, y en el momento que llegué a cuando mi madre me amamantaba, pude sentir perfectamente el gusto del hierro en la boca de la sangre de mi mamá. Y a la semana empecé a comer carne de vuelta.
Mi rechazo a la carne era el rechazo a la sangre, era el rechazo a. Entonces ya hubo tantas personas a lo largo de la historia de Humano Puente que volvieron a comer carne y que decían wow, pensar que yo había armado todo un paradigma de esto, no comer carne, que la vaca es buena, que esto y lo otro. Y de repente, ¿Cómo puede ser que vi el momento en que mi mamá se desangraba porque perdió un embarazo, o que vi tal situación de pequeño, o que vi a mi papá enojado que se cortó con un cuchillo y automáticamente empecé a comer carne? ¿Cómo puede ser? Entonces era mi decisión. No, nada es nuestra decisión.
Nada que.
Después la tenemos que completar con algunos paradigmas para justificarla.
Yo tengo que hacer un paradigma de mi decisión, incluida de esta que te estoy transmitiendo ahora.
Esto que estoy haciendo ahora está intentando solucionar algo que tengo en mi inconsciente. Lo estoy haciendo para sanar un dolor y para ver cómo hago para gestionarme a mí mismo, para tratar de encontrar en la pirámide de Maslow mi lugar más placentero y donde me sienta mejor conmigo y donde pueda hacer el bien haciéndome el bien. De eso se trata la vida. Lo bueno es que aunque sea encuentres ese sentido, porque hay personas que están en un camino en que creen que hacen el bien haciéndose el mal, inmolándose. Y eso también tiene que ver con.
Las lealtades ciegas e inclusive inversiones biológicas. Las personas entendieron esto de yo le enseño a los consultores, bueno, ama a tu prójimo casi como a ti mismo. Porque en este como a ti mismo, en el como a ti mismo, siempre se les va la vara en que aman al prójimo más que a sí mismos. Entonces yo les digo siempre, no, no, el límite es el límite sos vos. Nunca ames al prójimo más que a vos.
Vos tenés que ser la persona más amada de tu universo y así vas a poder amar mucho más a los demás y tu cuerpo no te va a avisar cosas. Porque cuando las personas aman más a los demás que a sí mismos, están en un camino antibiológico. No lo hace ningún miembro de ninguna especie. Ninguno de estos árboles que vos ves acá se corre para que el otro crezca, ninguno lo hace. Entonces, ¿Qué hacen?
Cada uno busca la luz y todos logran llegar a la luz y logran su mejor expresión. Y el que dijo no, yo no puedo, se quedó abajo y se secó y se secó. Y como consecuencia de eso los futuros árboles van a ser mejores. Los humanos lo que hacemos no renuncio a mí, me ocupo de vos, pero mis huesos, mi colesterol, mi anemia, mi preocupación, mi ánimo, me dice que algo no debería estar haciéndolo como artificial la lealtad.
Si está tan bueno que sea más importante los otros que yo, ¿Por qué mis huesos me dicen que debería cambiar algo en mi vida? Porque me duelen todos los huesos y sigo ayudando a los demás. ¿No será que ayudo a los demás con tal de no entrar a mi dolor, con tal de no ver por qué aparecen todo el tiempo ante mí personas que necesitan ser ayudadas y que yo me entrego a ellos, cuál es la culpa que tengo? De repente viajo y me doy cuenta que mi madre, ejemplo, me abandonó y que tengo tanto juicio hacia mi madre por el hecho de que me abandonó, que para tapar ese juicio me dedico todo el día a ayudar a los demás para que no se den cuenta que yo al fin y al cabo odio a mi madre porque no me ayudó.
Todas esas cosas son.
Una manera de sobrellevar lo que verdaderamente somos, estos hilos.
Que están como por debajo de los comportamientos.
Que parecen conscientes y la verdad.
Está en el consciente, hay un flujo abajo de este sueño que ordena este sueño, esto es un sueño. ¿Y uno diría, pero Pablo, entonces.
Dónde está la verdad? En realidad son todos sueños, son escalas de sueños, no quiere decir que porque esto sea un sueño no existe como materia. Sí, sí existe como materia, pero esa materia está ordenada de un modo que te permite vivir el sueño. Vos estás acá con un propósito y el propósito no está en esta vida, vos sos el propósito de algo anterior. Cuando vos vas a la. ¿Cuando mirá, en este encuentro de mar me decían, pero Pablo, cómo podés ver eso? Y yo le decí no, no, ustedes también lo pueden ver. Cuando vos ves una persona que está sufriendo porque se le murió un hijo, yo le digo andá, busca en tu pasado, vas a ver que vos sos el hijo que se murió. ¿Pero cuál es el drama de tu vida? Que se me murió un hijo. Vos estás en esta vida viendo el sufrimiento de que un hijo se muera, porque en otra vida fuiste el hijo que se murió y lo que estás ahora viviendo es el drama que provocaste. ¿Pero qué es un castigo? No es una búsqueda de reparación.
Es el yin y el yang, es la eterna compensación, es eso que tiene milenios y milenios y milenios y no logra ser instalado mayoritariamente.
Esto es el intento de compensación de lo que ocurrió. ¿Que sos acá pobre? Bueno, fíjate, acá hay dos opciones, o hace varias generaciones que venís siendo pobre y eso da por resultado que tu clan continúe, pero además como todo eso sería antibiológico, porque la pobreza es antibiológica, porque disminuye las posibilidades de supervivencia, buscá más arriba, vas a ver que hubo abundancia y hubo drama. Cuando vos encuentres en tu clan dónde está el abundante, que fue juzgado, que se alejó de la familia, que se emborrachaba, que se suicidó, que perdió los bienes, que dejó a la familia en la calle, que tenía tres familias. Vos buscá el drama en el exceso de la abundancia y vas a encontrar por qué tu clan eligió la pobreza como medio de continuar.
Cuando vos ves la vida en función de lo que yo llamo la vida larga, todo se ordena. Cuando vos ves la vida como que empezó en tu concepción de acá para adelante nada tiene lógica, nada tiene motivo, todo parece mala suerte y todo parece azar, y en universo no hay nada que sea azar. Mirá, si fuera azar los pinos estos habrían evolucionado de manera azarosa, no como consecuencia de los pinos anteriores. Los pájaros de repente nacerían sin alas, los peces de repente tendrían pulmones y se morirían ahogados. ¿Cómo va a existir el azar en un universo tan ordenado? Y hasta la ciencia misma te dice todo el tiempo, y yo escucho libros de grandes autores, pero todos siguen creyendo en el azar y en el libre albedrío. Cuando una persona habla de libre albedrío es la mayor muestra de que vives solamente en el plano físico de esta experiencia, que no sabe cómo se creó la vida. Cuando vos entendés por qué creaste lo que creaste para venir a vivirlo acá, ninguno de los hechos de tu vida te vas a dar cuenta que ninguno puede ser azaroso, que no existe el azar, no existe la casualidad, existe la perfección. Hasta el color de esa madera que está ahí adelante mío, está para intentar compensar algo que está en mi pasado. Hasta el pájaro que acaba de pasar. Yo les decía a los consultores una frase que hace años que no la digo, pero la decía mucho, está en mis vídeos viejos, yo le decía es mucho más probable que la paloma que pasa ante vos volando esté relacionada con una paloma que vio pasar tu bisabuelo, que no esté relacionada.
No podría estar acá una paloma, si no estuvo una paloma o no estuvo una anti paloma, no podría estar acá. Todo pasó antes, el origen de todo pasó antes.
El ser humano ve a la vida como una torta sobre la mesa, como un pastel sobre la mesa. Lo que se niega a ver es que antes fue harina, fue huevo, fue leche, y que la harina fue trigal y que el trigal fue campo y que el campo fue tierra y fue labrador y fue familia y fue ve la torta en la mesa y cree que no tiene origen esa torta. Cuando vos ves por qué la torta es torta y por qué tiene los condimentos que tiene. Esa es la vida. Te agarrás la cabeza y decís, ¿Cómo no lo vi antes? ¿Cómo no me doy cuenta? Cómo vivía tan dormido en el ahora, cómo cada día que empieza, yo creo que empezó hoy y de casualidad, que no tiene que ver con el día anterior. Si el día de hoy tiene que ver con el anterior, eso no termina nunca. Tu vida tiene que ver con lo anterior, la humanidad tiene que ver con lo anterior.
Es esa frase.
La historia no sirve para nada, pero el que no sabe de historia, no sabe nada.
Tomar dimensión y te reconoces parte de algo permanente, continuo. Y no sólo eso, yo cuando veo lo perfecta que es mi vida para lo que le pasó a mi madre, y lo perfecta que es mi vida para lo que le pasó a mi abuelo, yo paso a formar parte de la continuidad de un plan más grande, de una historia más grande. A mí me gustaba esto lo hablo en una de las. De las mentorías que brindo, en una de las aplicaciones esta que te dije, se llama el liderazgo y todo eso, se llama Yobe TV. Yo ahí cuento por ejemplo, lo que es el largo plazo y como los constructores de las catedrales en Europa, eran personas que empezaban a construir una catedral. Primero eran dibujantes, no eran arquitectos. El que podía presentar la idea era el que le decían OK, construirla. Y el tipo sabía dibujar, entonces se tenía que rodear de equipos que sepan construir. Pero si hay algo que sabía ese dibujante, es que su catedral no le iba a ver terminada, porque la catedral iba a llevar 300 años construirla.
Y él se reconocía parte de algo mayor, el cortoplacismo, la alta preferencia temporal actual en la que los humanos estamos inmersos. Y a mí me parece hermoso vivir en esta era, en la era exponencial, la era de la IA, la era de lo inmediato, la era del zapping, la era. ¿Porque tenés todas las opciones y después queda en la decisión de uno y cuánto te trabajaste? Es una era donde estamos yendo tan rápido hacia el lugar donde vamos a rebotar y vamos a reconectarnos. Con esto, con la idea de la catedral, no me refiero a lo religioso, sino las pirámides también, o lo largo.
Cuando yo me doy cuenta que soy perfecto para reparar. Mirá, mi abuelo era albañil, pero además era activista. De un partido político comunista, muy activista. Y mi madre junto a sus otros tres hermanos, ellos eran 14 hermanos, la pasó muy mal. Porque mi abuelo con sus ideas políticas de la igualdad y de la distribución y de ser empleado.
En la construcción, de ahí se iba al bar y hacía política con los amigos. Y mi madre sufría mucho la ausencia de ese padre, pero además sufría mucho la escasez. Eran 14 y mi abuela laburaba mucho, mi abuelo también trabajaba, pero en esa idea en la que él vivió, mi madre tenía un paquete de construcción. Pobreza, el paradigma, no tuvo casa propia, no.
Ese juicio de mi madre, ese dolor guardado de mi madre, ni siquiera se dio cuenta que era un juicio. Lo que trató de conservar es una imagen de un padre que muere cuando ella tenía 12 años. Imagina mi abuela, le quedan 14 hijos, cosía, lavaba ropa, trabajaba para otras casas. Y mi abuelo se muere y mi madre ni cuenta se dio de lo que se guardó respecto del abandono de su padre, la desaparición, la pobreza, esas ideas políticas que él se iba al bar y mi madre lo necesitaba en su casa. Bueno, yo cuando tenía 30 años, yo ya tenía seguro de vida para mis hijos importante en Estados Unidos, porque estaba reparando a mi abuelo. Yo decía, sin darme cuenta, sin saber nada de lo que hoy sé, lo que practico, mi inconsciente me decía, tenete ya un seguro de vida, hay que asegurar esto, hay que asegurar eso. A qué me dediqué, A qué me dediqué a reparar las ideas políticas, a difundir mis ideas políticas, digamos, y que eran no opuestas, pero la compensación de el gobierno me tendría que dar y todos tendríamos que repartir mis ideas. Cada uno lo tiene que lograr, cada uno es capaz de crear su propia vida. Nunca confíes en un gobierno, nunca esperes que te lo den. Ideas revolucionarias, ideas también revolucionarias. La fuerza es la misma, el tono es el mismo y la idea es la compensatoria. Además, amo construir. Nunca hemos dejado de construir casas con lucre. Desde que nos conocemos y desde que empezamos una de nuestras ramas de vida y de emprendimientos son las casas y son las construcciones y para nuestros hijos y para que las disfruten y para que las tengan, ¿Entendés? Yo soy José, tengo una segunda chance, ¿Qué hago para que mis hijos No me juzguen? ¿Qué hago para no? Y entonces cuando vos te das cuenta quién sos, vos te das cuenta que el propósito de tu vida fue lo que vivió. José, ¿Dónde está mi propósito? Yo estoy buscando mi propósito de vida en el futuro. No, no, anda al pasado, fíjate quién fuiste y vas a saber quién sos y por qué. Es perfecto quien seas. Inclusive si tenés bloqueos para ser los bloqueos que tenés, anda a buscar o quién se bloqueó y vivió muchos años o quien no se bloqueó, hizo y lo que hizo no salió bien, no salió bien para el clan, llevó sufrimiento. Cuando vos ves que tu vida es la compensación de lo anterior, vos te das cuenta que eso es lo que hace la naturaleza. Tu vida es la compensación de lo anterior. Un cactus tiene espinas porque las hojas no le dieron resultado para el lugar donde estaba. Un humano tiene pulmones porque las branquias no le sirvieron cuando salió del agua. No tenemos más escamas porque esta piel nos viene mejor. Nosotros somos.
La versión 2.0 de lo que ocurrió antes y sin embargo cuando buscamos el propósito de nuestra vida no se nos ocurre mirar qué pasó antes que hizo que hoy yo sea quien soy, tenga los potenciales que tengo. Tu propósito no está en el futuro, está en el pasado. Vos sos el propósito de algo como ese. Como esa leyenda del hombre que estaba sentado y se levanta para salir a buscar el tesoro por el mundo y recorre todo el mundo y grandes maestros y cosas hasta que vuelve cansado a su casa, se sienta, mira y estaba sentado en un cofre, lo abre y ahí estaba su tesoro.
Es eso, es eso.
Tan cerquita que es adentro. Tan cerquita que es adentro. Y esa inmediatez nos hace creer que bueno dale, ya fui adentro, ya fui tres sesiones y no pasa nada.
Si vos te das cuenta que vos tenés la vida que tenés por lo que te pasó en los últimos mil años, vos te vas a dar cuenta que querer solucionarlo en tres meses es también otra vez darle la razón a ese lado tuyo que no quiere que te sanes. Porque cuando vos comprendas que lo que te trajo aquí tiene por lo menos mil años, digo, el paquete de conflictos que viene haciendo la rueda del samsara y el yin y el yang y los dramas fabulos que te trajeron acá más o menos tienen mil años, vos vas a decir como todo el que lo logró, todo el que lo logró dice pensar que yo quería solucionarlo en tres meses, pensar que yo fui a consulta a que se me vaya mi síntoma. Yo le digo a las personas, hasta podés tener la desgracia de que tu síntoma se te vaya en la primera consulta.
Total, puede pasar. Podría pasar.
Y no sería bueno. Y no sería bueno. Que pasa muchas veces en los ataques de pánico, pasa muchas veces las personas.
Se me fue el ataque de pánico, listo, no vengo más. No, no. Si tu ataque de pánico es porque se te murió un amigo en el micro, el viaje de egresado, la pregunta que sigue ahora ¿Por qué si yo soy el creador de todo lo que me pasa, creé en un viaje a la Patagonia, un compañero que se llama igual que yo, que se muere en el viaje, y resulta que esa persona sigue viajando y se da cuenta que en el útero tuvo un compañero y se murió, y después sigue viajando para atrás y descubre que su madre tenía un hermano que se murió chiquito y que ese es el drama que hoy se refleja en el útero? Y llora y llora y llora, y no sabe de dónde viene ese llanto, y está llorando a la abuela que se le murió ese hijo hermano de mamá. Y ahí empezás a pero entonces si yo soy todo eso, ¿Qué quiere decir? ¿Que todo eso que sucedió está en mí? ¿Sí, o sea que nada de lo que ocurrió murió? No, nada murió. Vos sos un cuerpo nuevo que por un tiempo va a ser el que va a gestionar lo que ocurrió y nunca va a dejar de ocurrir y va a continuar. La historia solicita cuerpos, pero vos no sos el cuerpo, vos sos la historia, vos sos el alma, vos sos ese que necesita cuerpos para entenderse a sí mismo, No sos el cuerpo que necesita entenderse a sí mismo. Y cuando vos empezás a comprender la lógica de tu clan, la lógica del inconsciente colectivo, empezás, como le digo yo a los consultores, empezás a darte cuenta de otra soberanía. Sos más largo, sos más prolongado en el tiempo. Ser humano que cree que sólo existe esta vida, es muy frágil y es cortoplacista y necesita que todo ocurra allá y que el tiempo se pase. Y me hago adicto y vivo en el corto plazo y vivo nervioso. Y eso es la ansiedad. La ansiedad es el estar todo el tiempo esperando que ocurra algo malo que nunca termina de ocurrir. Esa es la ansiedad que me preguntabas hoy llegando a esa respuesta. Eso es la ansiedad. Estoy esperando algo malo que va a ocurrir, está por ocurrir. Seguro, seguro que ocurre. Seguro que ocurre y nunca ocurre. ¿OK? Entonces cuando vos tomás dimensión de quién sos, la ansiedad deja de tener lugar. Y ahí te vas acercando a Ramana Maharshi ni Sargadatta Maharaj, Ahí empezás a escuchar eso mismo que por ahí escuchaste mil veces, o que te aburría y decís, guau, esto era verdad, Yo no estaba, yo no estaba preparado para escuchar esto. En la medida que vos vas escuchando grandes maestros y hay cositas tuyas que van diciendo, guau, esto nunca lo había entendido así, ahora entiendo lo que dice, no entiendo todo, pero esta frasecita que dijo la entiendo.
Y mañana entiendo algo se va moviendo.
Mañana entiendo dos frases y en un año entiendo la mitad, en otro año entiendo y hasta lo vuelvo a escuchar. Pasa con mis libros, la gente me pablo, lo leí después de dos años y era como la primera vez que lo había leído, era como si nunca lo hubiera leído. Y al tiempo les pasa de vuelta.
Además, convengamos, como esto es todavía tan revolucionario, al principio empezamos a escuchar esto, me incluyo, por supuesto, hay mucha resistencia, porque desde nuestra lógica hay cosas que no encajan, pero ni con calzador. Entonces, bueno, también como ir respetando el proceso de cada uno para ir abriéndose a nuevas formas de entender este presente desde otras formas que incluyen algo mucho más grande. Y esto lo hacemos cuando podemos y cuando podemos. Yo creo que más que cuando queremos, cuando podemos, muchas veces me parece que es cuando tocamos fondo y vemos que con la lógica de siempre, ya esto no puedo con esto. Entonces empezamos a abrir a otras disciplinas, a otros modos de mirar, de comprender esto, de hacernos conscientes desde otros lugares. Y esto es tan respetable el ritmo de cada uno, ¿No?
Absolutamente. Tan respetable y tan. Al fin y al cabo, si soy el creador de todo lo que ocurre, yo soy el creador de ese que me genera impotencia porque no lo hace.
Y esa es mi impotencia, ese enfermo soy yo, ese adicto soy yo, esa es mi adicción y ese es mi dolor y esa es mi violencia. Porque también este camino, el segundo al que le pasa acá, el gran riesgo, es la zona de confort. Quienes nos dedicamos a esto y que tenemos la auto fortuna. Yo tengo la maravillosa fortuna de haber llenado, no sé, el Auditorio Belgrano un par de veces. Y miren, eso te puede llevar a la falsa creencia de que vos estás en lo cierto. Porque mirá la gente que viene a escuchar esto, ¿Cómo voy a estar equivocado? Y por supuesto que puedo estar equivocado. Y por supuesto que hay más. ¿Y ahora qué hago? Yo construí una identidad. Se venden por miles en Amazon y en Humano Puente. ¿Yo construí una identidad y puedo llegar a caer en mi propia trampa de que? Y esta puede ser mi nueva zona de zona de confort. ¿Porque? Porque en la Pirámide de Maslow me va mejor, porque me alcanza para vivir, porque la gente me saluda por la calle, se abrazan, se sacan fotos. Cuidado Pablo, esta es más difícil. Una cosa es salir de ahí porque la está pasando mal, tenés hambre y te putean por la calle. Y otra cosa, salí de ahí aunque te feliciten y aunque se saquen fotos con vos. La trampa no termina nunca. A mí me encanta la película El abogado del diablo, cuando Robert De Niro se da vuelta en la escena final y vanidad, mi pecado favorito.
Nunca termina el camino.
De decir no, no, no, esto, acá hay más. Y mis dolores siguen y perfecciones, ahora más.
Quiero barros mayores, quiero barros mayores, quiero tirarme al barro, quiero tirarme al barro. Entonces empieza también una etapa de desnudez que siempre estuvo, pero que le pones más énfasis, consultor. Por ejemplo, ahora en el encuentro de Mar me pasa y en el pack me pasa que ya saben que el que me dice Pablo, que grande que sos. Yo le uy, cuidado, estás muy lejos de sanarte. Estás muy lejos de sanarte, andá mira al espejo y decirte qué grande que sos. Pero si vos me engrandeces a mí y vos me alabás a mí y todo, te anticipo una cosa, vos te vas a ir, vos vas a abandonar este camino porque estás en la senda equivocada. Otra vez encontraste a alguien para halagar.
Para endiosar. Mientras sigas haciendo eso, y ese elegido al que endiosas no seas vos, vas a rebotar en todos lados y nada te va a dar resultado. Acá el camino se trata de que vos encuentres lo antes posible la manera de ponerte frente al espejo, ponerte las manos en el corazón y guau. Qué grande que sos. Te felicito.
Bueno, pero déjame decirte algo. Coincido con vos, pero también déjame decirte que es muy loable.
Ojalá recibas este agradecimiento que seguramente mucha gente tiene más allá de mí, de haber sido el constructor de este camino tan profundo, tan grande, tan serio y este tender puentes, algo que nos trae una mirada tan, tan reparadora para nuestras vidas. Y en esto, bueno, como lo sistémico lo dice, fuiste el mentor, yo creo que con Lucrecia, pero bueno, este lugar también es importante y creo que un poco cuando la gente te dice qué grande que sos, tiene que ver con esto también. Bueno, fuiste revolucionario en esto Pablo.
¿Entonces eso pero por qué me conviene?
Seguro, seguro que es reparador.
Pero bueno, muchos nos estoy desmereciendo y no es una falsa modestia, sino que yo quiero que las personas entiendan que tienen que hacer lo que les conviene y que hay una conveniencia positiva. Vos podés hacer el bien a muchas más personas si no es en detrimento tuyo. Te tiene que hacer bien, te tiene que hacer bien lo que haces. Permitite vivir. Eso es el ikigai, me gusta, soy bueno en lo que hago, me permite vivir de eso y le hace bien a los demás, por supuesto, me encantó y algún punto más. Entonces yo encontré, creé o junto a Lucre mi ikigai. Bueno, yo tengo que pulsar a que las personas lo encuentren y entonces por eso también.
Iría un poco en contra de lo que propongo. Si yo les digo a las personas, bueno, si, tenés razón, soy un groso. No, deja que yo me lo diga en mi, yo a mi espejo se lo digo, yo a mi espejo se lo digo, pero no va a ser bien. Si yo a las personas.
Les acepto, yo tengo que hacer que cada uno en su espejo se lo diga, acepto que me lo digan a mí. OK. Siempre y cuando vayas a tu espejo y te lo digas. OK.
Cuando las personas hablan bien de mí, yo digo mira, gracias, pero es imposible que eso que ves en mí no esté en vos. Y cuando una persona me putea le digo lo mismo.
Claro, me encantó.
Es que sí, es así, pero como tenemos un lado culposo decimos, a veces te dicen Pablo, qué grosero que sos, uy no, no lo merezco, Pablo sos un estúpido, uy, tengo que trabajarlo. No, no, sería absolutamente incoherente.
Hay una verdad y es que ese otro no puede ver en mí más que lo que es.
En humano puente. Aprendes en las constelaciones, aprendés. Vos lo viste mil veces constelando. ¿Quién es el gran maestro de los clanes? El juzgado.
El que han juzgado, el excluido, el que se fue afuera, ese tiene el tesoro del clan. Yo cuando escucho hablar a las personas, y por ejemplo, sí, bueno, mi mamá, mi abuela la crió porque la crió bastante sola, porque mi abuelo. Y revolean los ojos, mi abuelo borracho, jugador, yo le digo, espera, espera, espera, no hablemos más. Ese es tu sanador, anda ahí, dejá de ir a la abuela, dejá ir a la pobre abuela. Porque el que te va a sanar la vida es ese que acabas de revolear los ojos.
Porque acabas de mostrar que no querés ser él. Y te cuento una cosa, sos más él que la abuela. Vos sos más ese que esa. No pierdas tiempo y anda.
Es ese reflejo que adquirís de ir al excluido lo más rápido posible y al malo, porque sabes el rédito que te trae. Un rédito rápidamente.
Entonces vamos a la polaridad.
Claro, y vamos a nosotros. Y automáticamente te das cuenta de que, claro, cuando yo juzgaba, lo hacía de ignorante. Entonces cuando viene alguien y te juzga, ¿Qué sentís? Bueno, ya lo va a solucionar él. Ya lo solucionará. Pablo, ¿Te enteraste lo que dijo fulano de vos? No, pero tampoco me importa, ya lo va a solucionar.
No soy yo el del problema si él me juzga.
Y cuando las personas ven eso, dicen, uy, qué aliviador lo que decís. Es que no puede ser de otra manera. El problema lo tiene el del juicio, no el juzgado. Pero lo tienen del juicio. Pero nos acostumbramos al revés. Ah, qué fácil así la vida. No, no, la otra es una falsedad. La verdad es que el que juzga es el del problema, porque simplemente juzga para diferenciarse y alejarse diciendo eso no soy yo. Y si vos necesitas aclarar que no sos eso, porque sos eso, Mira, para terminar. No, porque te voy a. Yo por mí te tengo todo el día, pero. Y te agradezco, te agradezco la invitación. Una vez una mujer, yo publiqué que bueno, respecto de la mirada de Bruce Lipton.
Amo, adoro y agradezco a Bruce Lipton y en parte las actividades o enseño la mirada de la programación celular en el útero. Coincido con la de Bruce Lipton, absolutamente, y la biología de la creencia. Pero él dice que las células se preparan para el universo, para la realidad que van a encontrar cuando finalmente ese bebé nazca mientras está en el útero. Todo lo que pasa en el útero, las células se programan para lo que van a encontrar. Y Humano Puente dice que en el útero nos preparamos para que todo el paquete emocional de mamá, que es el representante de todo lo anterior a mí, yo viva las emociones ahí, para que mis células se preparen para salir a crear el universo que vine a crear para poder cumplir con mi karma. No es lo mismo encontrar el universo que crear el universo necesario para vivir lo que vine a vivir.
¿Y cuando yo cuento eso, alguien me pregunta, pero y si sos adoptivo? No te preocupes, si sos creador va a ser perfecto, si no te reconoces creador te va a decir, uy, cambió el plan, ¿Qué pasó acá? Hay una bifurcación de la realidad. Bueno, y entonces una vez publiqué qué bueno, los clanes que adoptan a niños tienen la misma problemática que el clan que dio al niño en adopción. Vos que sos consteladora lo habrás visto mil veces. Y automáticamente, no sé si automáticamente, pero tuve ahí un comentario con mucho dolor en esa publicación y me decía ¿Cómo vas a decir eso? A nuestro hijo nos lo dieron en adopción porque en su clan abusaban de los hijos y el juez le quitó, bla, bla. Y yo le contesté te falta conocer la historia de tu clan. Y al tiempo esa persona me escribió, esta vez por privado y me dijo gracias, la respuesta tuya me resultó totalmente chocante, me resultó chocante e insoportable, pero me puse a averiguar y mi hijo me viene a contar las historias de mi mamá que yo no sabía.
Mi amor, sí Pablo, total, eso es.
Tan así, tan perfecto y tan maravilloso.
Eso somos, eso somos. Y cuando descubrís que vos sos al fin y al cabo alguien que se cree que está acá, pero que en realidad sos la continuidad de algo, vos te das cuenta que nada murió y nadie murió. Y automáticamente, o no sé si automáticamente, pero con esa práctica vos te das cuenta que cada cosa que vivís no es tu cuerpo, son experiencias, y esas experiencias nunca van a morir. Es decir que cuando vos vas aprendiendo que nada ni nadie murió, automáticamente aprendés que no podés morir. Y cuando vos descubrís tu inmortalidad, más allá de que tu cuerpo lo podés llegar a dejar, lo que la humanidad llama muerte, deja de ser un drama. Si algo no es un drama cuando uno se descubre eterno, es la muerte.
Porque acabas de, en esta misma vida, darte cuenta de que no es posible, de que la muerte es imposible. Pero esos son pasos mayores. Hace poco tuvimos una muerte física. Hace un poco tuvimos una muerte física. Marcelo Tonelli, un hombre que me ayudó mucho en la contención de los consultores.
Que fue una rama súper importante, súper leal al camino y el espíritu de la bioexistencia, que todos saben que para mí fue un hermano, nos decíamos primos, porque hasta encontré un Tonelli en mi clan más arriba.
Se murió y no fue un drama, por supuesto que fue un dolor físico.
Pero bajo ningún aspecto supe de su despedida. Muy.
Sorprendente.
Y cuando lo fui a ver 48 horas antes de su muerte.
Le amigo, ¿Qué vas a hacer? Porque cualquiera de las opciones que tomes es perfecta, pero tomala y hacelo tranquilo, está todo bien. Hace cualquiera de las dos, si seguís, te quiero corriendo conmigo. Vamos a salir a correr, vamos a cuidar ese cuerpo, vamos a darle la oportunidad que no te habías dado. Pero si decidís dejar el cuerpo y seguir, está totalmente bien. Es buenísimo lo que hiciste, qué buena vida. Andá tranquilo, lo que decida yo te voy a acompañar. Lo que decía, yo estoy acá y el viernes a la mañana me llaman y me marce, se fue.
Ese ser maravilloso que tuve el honor de que esté conmigo y que me acompañe en todo esto.
Me dio también la lección che, cuando vayas a andar, vamos. Y sé que no hay muerte. ¿Por qué no hay muerte? Porque yo no podría estar acá, porque yo soy la continuación de algo. Ese algo continúa. Si, algo continúa. Y cuando vos te dedicas a lo que vos te dedicas, a lo que yo me dedico, es nuestro diario, nuestro pan de cada día. Lo vemos cada vez. Vos vas a los abuelos, vas a los bisabuelos, vas a las guerras, vas a los niños abandonados, vas a los heridos. Y la persona se da cuenta que su vida es eso. Yo estoy viviendo.
Ayer soy. No, ayer fue el día de ayer. Nuestros muertos.
Ah, mira, no me acordaba. No tenía presente. Muy bueno.
A nuestros anteriores.
Qué bueno, qué lindo. Eso no lo había. Se me había pasado. Se me había pasado. Qué maravilla. Como una honra en eso seguro, como decimos siempre en los eventos, después que termina, vos te das cuenta que fuiste utilizado por una fuerza mayor. Tal vez sea esa imagen del inconsciente colectivo de es el día de los muertos, hablemos de esto. Es una maravilla. Uno, ¿Estás en contacto con tus muertos? ¿Cómo no los miro cada vez que miro al espejo? Yo soy mis muertos y mis vivos. Yo soy la continuidad de mi padre que está vivo, soy la continuidad de mi madre, soy la continuidad de mis abuelos, de mis bisabuelos, y soy mis hijos. Y yo ya encarné. Y si, Pablo, entonces ¿Qué pasa con los que no tenemos hijos? Vos encarnás en cada gesto, en cada interacción, vos encarnás cuando acariciás, vos encarnás cuando mirás, vos encarnás cuando puteas a alguien o cuando miras a alguien con amor, vos estás encarnando, vos estás definiendo quién vas a ser. Cuando acaricias, cuando das una palabra de esperanza, estás encarnando. Porque ningún gesto deja de tocar al otro, no deja de ocurrir.
Esa gota que hace al océano sos vos. Cada palabra, no es solamente tener un hijo, no solamente el aspecto biológico. Regar una planta es encarnar, sonreír es encarnar, hablar es encarnar. Dejar una señal tuya, dejar huellas bonitas.
Como dice una canción preciosa acá, de un andaluz que dice ya.
Las otras también. Dar un cachetazo es encarnar y encarnar. ¿Cómo te van a dar un cachetazo.
En el día de los muertos? Perdón chicas, yo soy un poco volada con la fecha, pero si ayer fue el día de las brujas, hoy el de los santos y mañana el de los muertos. Perdón. ¿Es así? Sí.
Bueno, es ideal la honra, mejor imposible entonces. Gracias. Pero vos estás encarnando. ¿Querés que te den un cachetazo? Anda hoy y da un cachetazo. ¿Querés saber lo que es sufrir? Anda hoy y hacé sufrir a otro. ¿Querés saber lo que es el bullying? Anda y hace bullying que lo vas a vivir. Son leyes universales, es la compensación del universo, es el yin y el yang, es la existencia circular en la que estamos jugando. No es un castigo, no es castigo, es una maravilla que así sea. ¿Sabes lo que es? Cuando descubrís que todo lo que hagas vuelve. Los pueblos, por ejemplo, de gran número, la India, Pakistán, Bangladesh, China, no necesitan policía, creen en cosas que los autoordenan, son pueblos que son gigantescos, y que tienen un orden social, sin embargo, que está ordenado desde otro lugar. ¿De qué lugar? ¿Por qué un árabe? ¿Mirá, saben todos que amo Dubái? Dentro de poco se cumple el aniversario del grupo de economía que lo fundé. Desde Dubái, once, once, veintidós. Desde Dubái lo inauguramos, yo estaba ahí dando la primera charla. ¿Bueno, qué amo de los pueblos árabes? Que para ellos insultar a una persona es denigrar su identidad y su. Y su.
Territorio, no tiene otra, su propiedad.
Si hago eso le hace mal a mi alma, si robo le hace mal a mi alma. Y es tan alucinante la visión de eternidad y de continuidad que tienen los pueblos árabes, los musulmanes, los chinos, los indios. Nosotros venimos de otra rama que es totalmente complementaria y tiene un valor muy grande en la humanidad y es el antítesis de eso, es decir, vas a ir al infierno, te van a castigar, vos no sos Dios. ¿Todo eso que podés verlo como ay, qué terrible que fue, por qué hicieron eso? Si lo pensás, es una herramienta maravillosa para venir a vivir el otro lado de eso. Descubrirte eterno es maravilloso cuando naciste en el lugar donde todo está planteado como al revés de eso, y el camino y el desafío es mucho más grande. Entonces cuando vos te vas descubriendo acá, eso continuo, que proponen en la India, que proponen en China, que proponen los musulmanes, y eso, descubrís otra vida. Y ahí dejas de mirarlos raro, decís, che, hace 5.000 años que proponen lo mismo, nada lo ha cambiado. Y yo me creo el adolescente que se revela. Y después que me pego unos cuantos golpes, vuelvo ahí y digo, wow, lo que decía Buda, lo que decía Nini Sargadatta, lo que decía, no sé, Ramana Maharshi, lo que decían los Lao Tzu, Lao Tse, lo que decían esos maestros. Tiene milenios y tenía razón. Y algunos filósofos, Espinoza tiene milenios. No había computadoras, no había IA, tenían razón. Es que sí, es que lo profundo siempre estuvo ahí, siempre estuvo ahí.
Y.
La verdad no cambia, son distintas vías para llegar a ello. Eso es, eso es.
Ay, Pablo, te abrazaría así fuerte, fuerte.
Lo hacemos, lo estamos haciendo.
A este rato que me regalo y que sé que. Que muchos ahí están también agradeciendo. Me lo agradezco, me agradezco mi osadiente de vez en cuando para decirte Pablo, venís un ratito y que me digas que sí. Nada, me quedo expandido.
Gracias, gracias, gracias.
Gracias Mónica. Y qué autoafortunados que somos que podemos hablar de esto y contárselo a nuestra creación, que también es una manera de sembrar. Si, yo con la palabra estoy encarnando, quiero encarnar en ese sentido, quiero dejar esas semillas sembradas en ese sentido. Así que gracias a vos. Una cosa que suelo hacer cuando tengo el honor de que me inviten es preguntarle porque están bueno, tus seguidores, mis seguidores, ¿Qué hacés, dónde te pueden encontrar? Yo te vi como Mónica Petrocelli. No es tu arroba, es mi.
Haces constelaciones, andás por Europa, ahora mucho por España.
Desde hace unos años decidí compartir este método que a mí me abrió mucho mi corazón y mi cabeza y mi historia, y combinado con la psicología social, que es mi profesión de base, que potencia mucho la mirada de los vínculos, en la complejidad que tienen los vínculos y el focusing y el eneagrama profundo. Y bueno, además todo esto tiene que ver con que en principio.
Acompañante de equipos de trabajo y de empresas. Yo conocí las constelaciones, Pablo.
Porque me equivoqué de sala y me metí en una sala que había un taller sobre el dinero, yo iba a un curso para empresas, así que las amo, las amo, me encanta y creo que ahí está Mikigai, es lo que amo hacer, lo que trato de hacer cada vez mejor y voy sumando miradas. De hecho tengo a medias mi formación con Humano Puente, porque tengo solo la primera parte y ahí me quedé porque creo que requiere mucha preparación y mucho tiempo. Y bueno, trabajo mucho online, hago acompañamiento a parejas también con estas disciplinas.
Y bueno, esto es lo que doy al mundo, las herramientas con las que me acompaño en el día a día.
Humildemente, hasta donde voy pudiendo. Y por eso también me encanta difundir estas otras posibilidades que tal vez yo todavía no las tengo incorporadas técnicamente, pero que me parecen geniales y que creo que hay que mostrarlas, mostrarlas para que las personas puedan elegir por dónde, cómo dejarse acompañar, quien quiere, y que todas están bien y que tenemos esa libertad de poder elegir, buscar y hay opciones, y siempre hay opciones para encontrar formas de estar mejor. Así que bueno, esto es lo que ofrezco. Pero si, las Constelaciones Familiares de Ever Hellinger, que es con quien.
Es lo que más estoy haciendo en este tiempo. Sí.
Yo de mi parte, bueno, simplemente a tus seguidores contarles que, bueno, lo que más recomiendo últimamente, cualquier IA, cualquier inteligencia artificial, pongan háblame de Pablo Almazán, Humano Puente y la Bioexistencia consciente, y ahí van a tener todo. Tenemos el honor ya de que es una institución muy grande. Y lo que sí le recomiendo a todos tus seguidores es que cuentan.
Con una legión de consultores que yo digo, son los seres más grosos de la Tierra. Yo tengo el honor de acompañar a grandes maestros en dos campus, en un campus y en un pack, y son personas admirables. Honro a los consultores de monopuente, que los hay también para empresas, para economía, que hacen trabajos inmensos en la economía de las personas, en los equipos de trabajo y todo eso, y que para conocerlos cuentan con esos consultores certificados y consultores en general. De verdad son un tesoro que la Tierra merece conocer y trabajan en comunidad.
Que no me parece un detalle menor.
Sí, sí. Y la verdad, mirá, tenemos ahora cada 15 días tenemos encuentros con ellos, donde con lucre seguimos profundizando y capacitándolos y yendo profundo y de verdad son un premio para la humanidad. Yo honro a esos consultores y siempre brego porque la humanidad los conozcan, porque los súper merecen y los encuentran humanopuente. Com ahí entran, van a la lista de consultores y ahí también tienen equipos, personas alucinantes que a mí, yo como les decía en este encuentro de mar, el agradecido soy yo. Siento que estoy rodeado de personas que son grandes maestros que me permiten a mí vivir lo que hago y de lo que hago y que recomiendo la humanidad que los conozca, que los conozca. Se lo merecen, se lo merecen. Así que gracias también.
Gracias Pablo y gracias a todos.
Compartiendo.
Más de 230 en un momento. Una belleza. ¿Y después son miles, viste? Ven los vídeos, así que es un regalo hermoso. Mónica, como abriste vos cuando me etiquetes como colaborador, no me etiquetes además en otro lugar porque se anulan si pones dos solo como colaborador, poneme. Bueno, dale, así aparece en mi perfil. Gracias, gracias a todos. Después yo paso esto a podcast y probablemente a vídeo.
OK, Gracias Pablo. Gracias a todos. Mónica, Adiós. Hasta prontito. Chau, chau, chau, chau.








