29 May 2022 · 38 min
Interview (Humano Puente Podcast) with Adrián Leiva about his personal and professional transformation. Key elements: Adrián felt an emotional/spiritual gap until 2015, when he began Reiki and attended a transformative 3-day decodificación workshop (2015) that catalyzed major life changes. He describes prior work in distribution, a family communication-centered business, studies in marketing and gastronomy, and a separation around 26 December 2015. Over 2016–2019 he deepened practices (meditation, openings), contacted Pablo in 2019 and was recruited as a Humano Puente communicator around 2020. In late 2020–early 2021 he left his business (last day 28 Feb 2021) and soon after became a father (daughter born 1 Mar 2021). The episode includes client-case stories (Meniere syndrome; a hypoparathyroidism lab anomaly tied to obedience/transgenerational themes) and reflections on Humano Puente’s role in enabling him to pursue his calling as consultant and communicator.
Questions this episode answers
2015
26 December 2015 (he states he was separating on 26 December).
28 February 2021
1 March 2021 (the day after his last business day)
Around 2019 (he says he mustered courage in 2019 to write to Pablo).
Chapters
Bienvenidos a la cuarta temporada de Humano Puente Podcast. Juntos vamos a seguir expandiendo conciencia de manera íntima en este espacio con Pablo Almazán y Lucrecia Bianchi. Si llegan por primera vez los invitamos a recorrer nuestra página web humanopuente. Com o nuestras redes sociales buscando pabloalmazán humano puente en YouTube, Instagram y Facebook y Lucrecia Bianchi humanopuente en Instagram.
Nuevo encuentro de Historias Puente dedicada a comunicadores, esta vez disfrutando de un hermoso momento con mate y profundidad. Él transmite mucha calma y se ve que disfruta cada paso que da en este camino y y agradece por cada experiencia. Comunicador de la Bioexistencia consciente en Quilmes y el mundo. Él es Adrián Leiva.
Buen día Adrián, querido. Digo buen día pero ya estamos hablando hace un ratito. Bienvenido a Humano Puente, a el podcast de Humano Puente. Claramente en humano puente estás. ¿Cómo estás Adrián?
Muy bien. Buen día César. Qué lindo, qué lindo. Gracias por este momento, porque como hablábamos lo esperaba hace mucho tiempo y se dio en el momento indicado, en el momento perfecto, cuando no lo pensaba.
Adrián querido saber un poco de tu historia, saber un poco de vos. Contame cómo es tu recorrido anterior a Humano Puente y quién es Adrián Leyva, esa identidad inconsciente como dice Pablo que te creaste.
Qué lindo. Bueno, mirá, Adrián Leyva. Adrián Leyva es un buscador que siempre quiso, quiso buscar y tuvo miedo de buscar esas cosas diferentes.
Hasta el 2015 se puede decir que estaba como anestesiado, no sé si dormido, anestesiado y viviendo una vida.
Que considerablemente estaba bien, pero me faltaba algo.
Eso que me faltaba era.
El bienestar, el sentirme feliz, el sentirme pleno, el sentirme.
Total, completo por así decirlo, porque tenía muchas cosas, pero sentía que alguna partecita de esas cosas faltaba. Y en el 2015.
Inicios 2015, empiezo un camino de lo que comúnmente se llama espiritual.
Que no me di cuenta que desde que. Desde que fui concebido empecé ese camino espiritual y antes también, pero acá en una estructura aparentemente.
Se llama espiritual a lo que haces en conciencia. Y empecé con Reiki y no sabía nada de. De que era, pero yo necesito un cambio. Sentí como ese llamado que después me di cuenta que solo yo podía llamar.
¿Y claro, pero en ese momento decís bueno, pero sabes qué? Y lo vi muy fuerte para ese inicio para poder ayudar a la que era mi esposa en ese momento, que se llama Adriana, y que decí sí la puedo ayudar, la puedo ayudar. Porque sentía que.
Lo único que hacía era.
Estar ahí sosteniendo algo que ya no quería sostener.
OK, pero antes de eso había. Ya estás hablando como de un quiebre y de un momento que parece ser bisagra y que te lleva a los caminos de conocerte profundamente.
¿Había alguna profesión antes? ¿Había algo.
Qué estabas haciendo antes?
Como te decía que era buscador, estudié marketing, no terminé, estudié gastronomía, que nada que ver. Y lo terminé. Y lo terminé. Y que amé gastronomía porque ejercí gastronomía y es un mundo hermoso. Hermoso, pero.
Unido al sacrificio, unido al dejar a tu familia. Trabajé bastante tiempo de noche, después me di cuenta para qué, y luego puse un negocio con mi esposa. Antes había trabajado en una empresa de golosinas.
Como saltando, y mientras estaba trabajando en esa empresa de golosina, que es una distribuidora acá en la zona de Quilmes donde vivo, lo que lo que hacía ahí era la distribución y facturación y un montón de cosas que al principio me gustó, pero después me desmotivé y no me gustó. Pero estuve ocho años ahí, y en el último año, en paralelo, pusimos un negocio con Adriana, y ese negocio es como maxikiosco, con comunicaciones, con telefonía, con computadoras, con un montón de cosas que después me di cuenta por qué le quería poner el nombre de Centro de Comunicación.
Claro, ahí yo le quería poner Centro de Comunicación para que sea todo eso, como que vinieran a comunicarse con todo el mundo. Y de hecho lo hicimos bastante tiempo porque hacían teleconferencias en nuestro negocio, así.
Que dar esa solución. Reparaba historias claramente, para el que está escuchando y nosotros entendemos, y el otro no.
Está contando todas sus reparaciones con el alimento, con muchas cosas que está contando. Es hermoso poder descubrirlo en consulta, para el que lo sienta así, dar ese paso y descubrir cómo la profesión, la vocación, los pasos que di con diferentes trabajos, te hace descubrirte profundamente y entender el porqué y el para qué de cada uno de mis pasos. ¿Básicamente por eso es que me pregunto a los comunicadores cuáles fueron los pasos anteriores? Para que la misma persona que está escuchando del otro lado, se descubra y entienda mucho de lo que hizo. Gracias por eso, Adrián.
Claro, claro.
Sí, está bueno descubrirse y que aún no sabiendo por qué lo haces, lo haces. Esa identidad inconsciente que contás, hay una identidad inconsciente que dice che mirá, tenés que comunicar, tenes que comunicar, quédate tranquilo, no pasa nada. Pero.
En ese proyecto de negocio nos fue muy bien, nos fue muy bien, pero en ese ir bien nos trajo la posibilidad de accionar toda la casa en donde estábamos, de tener autos, de tener viajes, de tener un montón de cosas. Pero hay algo que faltaba. En uno de esas, de esos viajes que hay amigos en Córdoba, yo sentí otra vez ese llamado interno, che mira, tenés que comprar algo acá, tenés que tener algo acá, tenés que tener algo acá, y compramos dos terrenos allá en Córdoba, que todavía están ahí, que todavía están sin hacer nada, pero están. Y seguimos, seguimos hasta que llega el 2015 con ese.
Que algo faltaba, ahí.
Lo veo que ese camino espiritual me podía dar una solución, porque más allá que estaba todo bien, mi esposa en ese momento, Adriana, tenía fobia social, agorafobia y no podía salir. Esa agorafobia es miedo a los espacios abiertos, fobias sociales que no se puede juntar con mucha gente y decir che, pero de los 18 años, en ese momento tendríamos 36 años, o sea 18 años con terapias, con un montón de cosas y en el mismo lugar diciendo che, algo pasa acá, no, no me gusta cómo está. Y cada vez peor. Y cada vez no podía salir más de casa, no podía ir al negocio. Y esto de sostener, yo tenía que sostener el negocio, casa, la tenía que sostener a ella. Y ese quiebre que vos contás ahí en el 2015, me hizo conocer esa parte espiritual, esa parte linda, decir ah mira qué liviano que es esto. Hice todo el camino, el camino del reiki, hasta la maestría lo hice, me cambió bastante la vida, mucho en sí. Y después seguí con meditaciones, con ese camino espiritual lindo, pero eso también me trajo aparejado el tema de creer que yo las podía ayudar a Adriana y en vez de ayudarla me estaba alejando, o me estaba alejando o se estaba modificando los caminos.
Claro, claro. Qué bien cómo voy observando el proceso maravilloso.
Que transitaste, se ve muy bien, muy claro en tus palabras.
Gracias. Y.
Ahí por el 2015, finales de 2015, o sea ya había pasado un año.
Hago un viaje nuevamente a Córdoba, en ese caso solo, siempre íbamos acompañados. Y ya ahí me di cuenta que cada uno estábamos tomando un camino diferente. Y cuando volví encontré, digo encontré de forma didáctica porque siempre estuvo ahí, pero en meditaciones y en Reiki yo tenía ese maestro que se llama Damián, el cual había ido de un barbudo con pelo largo.
Y que decía que hacía decodificación. Y hasta ese momento, siempre lo cuento, hasta ese momento yo no tenía ni idea que había algo que se llamaba decodificación, biodecodificación, bionada, no tenía ni idea. Y me cuenta que Reiki manejaba energías, pero decodificación lo que hacía es poner una lupa a lo que sucedía y se veía magnificado lo que estabas viviendo y no podías no verlo.
Y me llamó tanto la atención que me noté en la jornada, en ese momento presencial de tres días y fue tan hermoso lo que viví ahí que no sé, fue tan indescriptible.
Esos tres días presenciales son muy intensos, que ahora son virtuales, En realidad son 18 videos, le cuento a la gente.
¿En qué año fue, Adrián?
En el 2015.
Esto fue todo en el 2015. OK. Ahora ya no es más esos tres días presenciales, ahora son 18 vídeos. Pero tenemos, reemplazando la presencialidad están los encuentros con los comunicadores, que es el primer pasito presencial. Pero bueno, yo también lo viví de la manera que lo contás vos, presencial y es claro, es el primer contacto con la decodificación.
Era eso exactamente.
Y te impactaba muchísimo.
Me impactó tanto, tanto, tanto. Pero hay algo especial que me impactó. La humanidad.
No olvidarnos que somos humanos. El amor. Yo la primera vez que lo vi a Pablo me abrazó como si nos conociéramos de siempre y decir guau, chef, qué bueno, qué lindo que es esto. Y hablé en su momento y hay algo puntual que es lo que me sucedió y lo que me marcó en esa jornada que es en el segundo día. A mí no me gusta llegar tarde, llegué tarde.
Nada casual.
Claro. Pero esa llegada tarde también fue como este encuentro que estamos haciendo ahora. Perfecto. Porque abro la puerta en ese momento.
Ahí en esa presencialidad, abro la puerta de ese espacio. Pablo, estaban todos en silencio, estaban haciendo una línea de tiempo. Había llegado 10 minutos, 15 minutos tarde y me hace una seña como que me quede ahí quieto. Yo me quedo quieto, sorprendido. Me va a cagar a pedo. Claro, fue inmenso lo que pasó, porque ahí un paréntesis, yo no conocía a mi papá, yo no lo conocí, no sabía quién era hasta mis 35 años, no sabía el nombre, no sabía nada. Y en esa línea que estaban haciendo, yo tenía que representar un padre.
Y esa chica se estaba acercando al padre para darle un abrazo.
Y ella me empezó a abrazar y Pablo me decía abrázalo, abrázalo.
Abrazo, abrazo. Y en ese momento fue que wow, yo soy mi papá abrazándome. Fue algo. Algo tan. Tan fuerte, Tan fuerte que lo que sucede también mirando los vídeos, que te empiezan a caer tantas fichas, tantas fichas. Es impresionante.
Totalmente.
Eso fue. Y ahí pasó ese instante. Pablo ya no conocía. Y por eso tenías que llegar en este momento.
Me decía así siempre. Quiero que escuchen la maravilla de lo que está contando Adrián, porque es siempre así. En consulta lo vemos día a día, hasta suele pasar que en consulta hablas de un padre, de la falta de un padre y llamar en ese preciso instante la persona uy, pero si yo había puesto en modo avión o no sé qué, ¿Cómo puede ser que me llame? Y pasan cosas como la que estás contando. Situaciones perfectas que como consultor hay que. Hay que respetarlas, como hizo Pablo. Entra una persona entender de que eso no puede ser casual y es parte de un todo. Para vos fue perfecto, para ella fue perfecto. Seguramente para todos los que estuvieron ahí les tocó una partecita. Claro, siempre es así. Y qué fantástico este camino. Cada vez que hablo con alguien es reconfirmar y agradecer. Te agradezco por ese mensaje.
Qué lindo. Gracias, gracias. Sí, y ahí es como. Como confirmando lo que había visto el primer día. Che, esto no puede ser casual. Esto me llena de tanta.
Humildad, amorosidad, de que yo estaba en la otra polaridad, en la agresividad también. Y que ver esto, digo, wow, hay otra posibilidad de ser. No es todo a través de la agresividad. La agresividad estaba marcado porque no estaba haciendo lo que tenía que hacer, o lo que quería hacer, más bien lo que quería hacer porque estaba haciendo lo que tenía que hacer, que era mantener una familia. Pero yo quería hacer otra cosa. Y ahí muy bien, me lo dejé claro que quería hacer. Bueno, terminamos la jornada y yo digo quiero hacer eso, quiero hacer eso. Bueno, en diciembre.
Yo cumplo los años el 27 de diciembre, y el 26 de diciembre yo me estaba separando de Adriana. Estábamos haciendo un camino totalmente opuesto porque ella seguía quedándose.
En la comodidad de ese sentirse mal y yo quería hacer otra cosa, entonces tampoco entendía mucho. Hoy entiendo que fue perfecto. En marzo, algo así, En marzo de 2016 empiezo con la. Con las aperturas creo, y después no paré más. En marzo empecé la primera apertura y Wow, esto con 5 días y presencial y también los abrazos y comprender que el que hablaba ya estaba hablando de mí. Si yo hablaba, hablaba de todos. Y decir wow, es inmenso. Que es lo mismo que pasa con lo online, hoy hay 100 personas en online y decís bueno, pero sabes que yo quiero hablar y habla otro y decís está diciendo lo que yo quería decir. Bueno, presta atención porque está hablando de vos, vos estás hablando a través de esa persona.
Que increíble. Porque lo online también pasó a demostrarte que ni siquiera el que está al otro lado del planeta está separado de vos. Y eso se ve en cualquier apertura o seminario o encuentro. Y darte cuenta de que no te separa nada. Uno cree ilusoriamente que hay alguien que está separado de vos. Y es tan fantástico notarlo, tan obviamente. Y Adrián, cuando decías. No pude evitar pensar en lo obvio cuando empecé a dejar atrás a Adriana, era como dejar una partecita que fue tuya y que es tuya y que sos vos, como una especie de evolución, porque Adrián y Adriana es inevitable asociarlos, más allá de que siempre es uno el que está frente a mí. Adrián y Adriana, dejaste una parte que sos vos y pasaste a otra etapa. Muy lindo esa simbología o eso que se ve ahí. Adrián, ¿Cómo fue atender tus primeras consultas? Y si tenés algún caso para contarnos, para regalarnos de lo que te resuene, lo que más te gustó atender o lo que quieras contar.
Sí, mira, eso que decís vos, que lo vi claramente en mi consulta, porque si no, no lo vería, eso es lo que sucede, que tenemos el conocimiento y tenemos la posibilidad de ayudarnos a través de ese consultante que viene y decís che, ¿Cómo puede ser que la tengas tan clara? Y decís no, no la tengo clara. Vos la tenés clara, lo que sucede es que necesitas crear ese espejo para darte cuenta que es así. Entonces cuando nos pasa algo a nosotros, es exactamente lo mismo. Yo cuando voy a consulta digo, pero estuve buscando 15 días esto, y me lo decís en dos minutos, ¿Cómo puede ser, no?
Claro.
¿Entonces vi que Adrián y Adriana, más allá de che, mirá, cómo puede ser? Había muchas similitudes entre nuestras familias. Adrián, mi nombre Adriana, mi esposa en ese momento, su hermano se llama Gabriel, mi hermano se llama Gabriel, su mamá separada, mi mamá, madre soltera. Decís, che, ¿Qué pasa acá?
Aunque no sabes nada, decís, algo pasa, estoy en espejo, ¿Qué pasa? Y en consulta lo vi que era un gemelo perdido mío, diciendo, buscando esa partecita mía todavía.
Qué lindo. Muy bien, muy bien.
Así que eso pasó en mis primeras consultas como yo consultante. Y la verdad que mis primeras consultas, el primer caso que tuve fue síndrome de Menier, que eso decís, che, viene a contarme una historia.
En donde no puede escuchar, en donde hay algo. Y la verdad que esa primera consulta sentí que fue muy linda, pero me faltó tanto, tanto, tanto, tanto, como creo que nos pasa a todos. Hubiese hecho tal cosa, hubiese hecho tal cosa. De hecho siempre lo pongo como ejemplo, que en un momento de una escena, ella me estaba diciendo que estaba en el barco, y lo único que veía era el sol reflejado en el agua. Y yo no entendí en ese momento, pero pasando esa consulta digo, claro, me estaba hablando desde su inconsciente que estaba en ese barco, porque había un papá y una mamá que le exigieron que tenía que estar ahí. Y siempre lo pongo como ejemplo para que estemos abiertos a la lectura del inconsciente, que no es la misma que la mente.
Se maneja con simbología y con arquetipos, diciendo bueno, el sol es papá y el agua es mamá. ¿Y la segunda consulta le pregunté, che, algo pasó con mamá y papá? Sí, me obligaron a estar en ese barco e irme a Uruguay. Claro. ¿Pero yo no lo vi, yo no lo vi, no? Y decir, bueno, no lo vi porque tengo que aprender, todavía estoy todo el tiempo aprendiendo. Hay algo que modificó en mi humano puente. ¿Yo me modifique a través de humano puente, que es? Antes detestaba equivocarme, no podía equivocarme, tenía que ser todo perfecto. Y hoy amo equivocarme.
Amo equivocarme, consulta tras consulta. Esta semana creo que cuatro o cinco veces me lo dejé muy claro que no era por donde yo creía que era.
Bueno, eso es algo que vamos disfrutando, aprender y tomando conciencia de que mientras más soltamos el control y permitimos que las cosas pasen, como ese primer momento que contaste de entrar y que fue perfecto a la jornada y lo que generó, pasa mucho en consulta, podemos tener bien claro que un síntoma de rodilla habla de sumisión, etcétera, etcétera. Ahora, si yo no me permito escuchar lo que la persona está mostrando, las cosas que pasen el día de la consulta, como que las cosas que surjan y demás, me estoy perdiendo de que. De que es un todo y de que yo estoy de diferentes maneras y hay muchas cosas que pueden estar pasando que te van a llevar a entender de que no tenías que controlar ni limitar nada. Así que también es muy perfecto lo que acabas de decir. ¿Querés contarnos algún caso, algo que que te haya resonado mucho o te haya quedado ahí?
Sí, como hablábamos ahí antes de empezar, tomando un matecito, diciendo gracias por estar acá, el momento es perfecto. Bueno, te contaba que esta última semana, por eso también es perfecto este instante, recibí muchos mensajes de consultantes diciéndome no sabes cómo me cambió la vida, que es lindo, está buenísimo y que había dejado de pasar por un tiempo, decir bueno, OK, pero ahora estos mensajes, ¿Como es la simbología que dio Pablo en una de sus vivos? Que uno está plantando esa semilla, esa semilla. En mi caso lo hago porque amo hacer consultas y amo este camino, amo mi camino creado. Amo mi camino creado hoy y ahora es momento.
No solamente de ver esos brotes, yo creo que no me di cuenta que estaban germinando, no me di cuenta porque hoy voy y saco tomate, saco todo eso, diciendo che, ya está, cuando crecieron, ahora estoy cosechando.
En realidad siempre sos vos mismo diciéndote cosas y encontrándote en diferentes momentos. Cuando alguien te dice gracias por lo maravilloso que sos, yo le digo te lo estás diciendo a vos misma y gracias, lo recibo, pero aplaudite porque quiere decir que hay algo que está bien en mí y en vos.
Sí, sí, sí, totalmente, totalmente. Sí estás feliz porque, bueno, anda al espejo, el primer espejo que tengas, mirate profundamente y abrazate porque sos vos la que hiciste o vos el que hiciste esto. Acordate que sos una valiente o un valiente, porque si no hubiese tenido esa valentía de verte como te estás viendo, no habría cambiado nada. Así que esa valentía.
Qué maravilla, qué maravilla.
Y te cuento este caso que me mandaron, que también se había presentado una pregunta en el grupo, que el síntoma es hipoparatiroidismo.
Justamente se lo puse entre comillas a la consultora. Mira, justo en este momento me está diciendo la consultante, que es del sur de Argentina, que los valores. Se estaba por ir de viaje, y los valores tienen que estar como máximo en 69.
De esa enzima que genera la paratiroides. Y le dio 300. Le dio 300. Wow. Estaba súper. Pero ella dice me voy igual, me voy igual. Y se fue de viaje.
Esto lo que estás contando, para contarle a la gente y yo también saber, ¿Estamos hablando de hipotiroidismo o es algo diferente?
No.
Más o menos. La tiroides maneja los tiempos.
Sí.
Y la paratiroides maneja la obediencia.
Aprendí algo maravilloso.
Entonces eso está hablando de. Y que la paratiroides también regula lo que es el calcio en el cuerpo. Segrega una enzima que controla el calcio en el cuerpo, y dice si, tenés que tener más o menos calcio. Y en ese momento, con esos valores, necesitaba estructurarse más, necesitaba tener más calcio para emprender ese viaje. Bueno, se va de viaje y cuando vuelve no puede ser que me haya dado así, se equivocaron. Y manda un mensaje al laboratorio y le confirman que está bien. Y ella así todo me voy a hacer el estudio de vuelta. Una valiente. Una valiente. Y se va a hacer el estudio y cuando le dan un resultado, tenía 71.
Estaba ahí pasadito un poquito, pero no excedido como los 300. Y ahí automáticamente me manda mensaje y me adrián, mira, todo el camino habíamos estado un año en consulta, y habíamos visto su obediencia con su madre, con su padre, con su abuela, con un montón en su transgeneracional. Y me no puede ser, mira, yo te cuento para que sepas lo que me pasó en el viaje. Y me manda un texto y me dice que se fue a Perú 10 días. Y que cuando le dice a los hijos, que los hijos la criticaban y la juzgaban mucho, ella decide decírselo un día antes a los hijos, para que no recibiera esas críticas. Y los hijos le bueno ma, andá tranquila, no pasa nada. Ella ahora creo que tiene un cargo en una escuela, eso también fue maravilloso, porque era maestra o profesora en una escuela y de esa profesora que era en esa escuela quería dejar y después del proceso lo que le dijeron che, no dejes, te ofrezco un cargo y ese cargo es coordinar, expresar, coordinar a todas las maestras para darle un sentido humano a todo lo que van a hacer, decir wow, qué lindo, decir no te la puedo creer, qué bueno, o sí, te la puedo creer, pero esa parte que se asombra todavía, decir sí, no te la puedo creer y está con la otra que dice y sí, claro que es así, tiene que ser así.
Claro, y tiene, son esos milagros lógicos, porque cuando entendés la lógica no hay magia, no hay ningún milagro. Y como bien decís, somos experiencia y muchas veces decimos wow, qué impresionante. Y ya sabemos que es así, pero no podemos evitar decir qué impresionante, qué maravilla.
Y termino diciéndote que esto que el mensaje decía me pedí días en el colegio maravillosamente, no me los van a descontar. Mi ex marido, el ex marido de esta chica no estaba muy presente económicamente, le da dólares para que se vaya a Perú.
Y allá la pasa genial, invierte todo el dinero en su disfrute.
Y cuando vuelve está cada vez mejor su situación diciendo wow. Es inmenso, es inmenso lo que lo que sucede y que me viene a contar las obligaciones que yo tenía cuando estaba allá por el 2015. La obediencia, el sostén, la obediencia de tener que ser ese bastón y no poder hacer mi vida.
Claro, vino a sanar otra partecita tuya, como cada uno de los que tenemos enfrente.
Claro, claro que sí.
Eso, qué lindo, qué lindo Adrián, gracias por eso. Y.
Siempre es hermoso escuchar los casos de consulta, las personas que se van transformando y como dice siempre Pablo, qué mejor inversión que ir dos horas a consulta, a encontrarte con vos mismo, porque como ves, siempre conviene, si lo pensás bien, bien llanamente en la experiencia, cómo no te va a convenir si después la vida se vuelve más linda. Entonces creo que no hay que perderse esa oportunidad de encontrarse con tu mejor versión que está detrás de tus dolores.
Exactamente, exactamente. Está ahí, está ahí, siempre está ahí.
Siempre está esperando que la escuches y y si no fuiste todavía, y si no te animás y si sentís muchas cosas que resisten a llegar, te digo que también es perfecto, que ya va a llegar el momento, como hablamos con Adrián de este encuentro, también siempre es perfecto. Gracias Adrián. Y terminar como siempre con esa pregunta.
Que siempre hago, ¿Qué es Humano Puente para vos hoy como comunicador? Porque diste un paso a hacer de esto tu vida, que eso es también un paso que ya imagino lo sentías desde antes.
Sí, mira, antes de contestarte eso te cuento lo que para mí fue esa evolución de ser consultor a comunicador. Y ahí te contesto un poquito también que es para mí Humano Puente. Estaban reclutando comunicadores para el 2020. Y si hay algo que yo trabajé y sigo trabajando todavía, porque hablando con Perla, mi mujer, hoy madre de mis dos hijas, es la desvalorización. Creer que no me la creo. Creer que no me la creo. Y cuando recibo uno de estos mensajitos, yo se lo muestro a Perla automáticamente y me ¿Y todavía no te la crees? ¿Y todavía no crees? Y es tanta la desvalorización de mi árbol que todavía falta tanto, tanto. Siento que falta tanto y que a la vez estoy solucionando generaciones y generaciones y generaciones. Y ahí por el 2019 me animo, la verdad que con un cagazo tremendo, me animo a escribirle a Pablo para ser comunicado y todos los días revisaba el mail para ver si me había contestado y me contesta a los cuatro o cinco días, cada vez que lo puedo, lo cuento porque es tan emocionante para mí que pude leer las dos primeras líneas porque me largué a llorar que tengo todavía esta emocionalidad diciendo eso que decía Pablo. Adri querido, no sabes hace cuánto que estaba esperando este mensaje y eso fue una confirmación para mí, diciendo wow, yo solamente estoy trabando el tiempo, no hay nadie que trabe el tiempo por mí, yo solo lo trabo. Y son esas historias que están ahí esperando ser comprendidas y que después de eso mi vida vivió totalmente un vuelco. ¿Ahí en el 2020 yo lo que lo que hacía era que se lo digo a mis consultantes cuando trabajo en economía, el tema de mira, sabes qué? Yo tenía negocio, tenía buen pasar, pero yo me quería dedicar a otra cosa. En el 2020 cuando soy comunicador de Humano Puente, me ya está, hasta acá, ahora me voy a dedicar a Humano Puente.
Como decirte la inseguridad, el miedo a la carencia, me hizo que me alargue en el tiempo y quedarme en ese negocio teniendo consultas y acotando el tiempo de lo que a mí. A mí me gustaba, haciendo otra cosa que no me gustaba.
El proceso de muchos, así que seguro muchos resuenan.
Tal cual. Entonces ahí cuando.
Digo ya está, hasta acá. Entonces diciembre 2020. Diciembre 2020 digo en marzo de 2021. Mira que. Que no, que la seguía pateando, pero en marzo de 2021 no trabajo más y me dedico a lo que yo amo, lo que me gusta, lo que. Así fue. El 28 de febrero de 2021 fue el último día que trabajé en el negocio con Adriana y el primero de marzo nace mi hija.
Como confirmando, diciendo dale, vas por acá, es por acá, está muy bien. Y fue tan maravilloso, tan maravilloso. Después tuve la gran posibilidad de estar presente porque nace mi hija Valentina, que ya es como adoptada, como ahijada de todos los humanos puentes, porque vivieron el proceso de lo que pasó con Valentina y un montón de cosas y para mí humano puente, humano puente me lo puse ahí para.
Para saber que puedo soñar y hacer.
Hacer realidad todos esos sueños que tenía pendiente, no sólo yo, sino toda mi familia, viendo a mi mamá, a mi abuela, a mis abuelos, a mis tatarabuelos, viéndolos con esa cara de decir cómo me gustaría cumplir los sueños Y yo cumpliéndolos, diciéndole vengan, vengan, sientan lo que estoy sintiendo, porque es así lo que tienen que sentir ustedes. Y de tener ese seño fruncido a tener ese seño relajado diciendo wow, gracias, gracias. Para mí es eso, es un lugar donde se pueden cumplir esos sueños que siempre quisiste.
Y no te animaste. Y no te animaste. Hoy sí te puedes animar.
Qué lindo. Porque sanamos todos con eso que estás diciendo. Es algo que nos tenemos que decir a nosotros mismos. Cuando vos disfrutás, disfrutan todos los que no disfrutaron, agradece que el otro te diga que está disfrutando porque hay algo que sanaste en vos. Así que tu mensaje nos llega a todos. Gracias Adrián, nos pasamos un poquito de tiempo y te agradezco.
Lo profundo de tu vida, de tu mensaje.
Y bueno, gracias a todos, como siempre, los que están del otro lado.
Bienvenido al podcast de Humano Puente. Un honor para mí.
Gracias también para mí. Abrazo grande.
Gracias por acompañarnos. Es un honor tenerte del otro lado en cada episodio. Recordá suscribirte para recibir avisos de todo lo que vamos compartiendo. Para participar del podcast, escrib, escribinos a humanopuentepodcastmail. Com. Les dejo un abrazo virtual.








