30 Jun 2022 · 36 min
Daniela Prieto moved from performing arts to becoming a communicator practicing bioexistencia consciente. She founded and closed her school Animarte over nine years, faced celiac disease and a teratoma diagnosis, and discovered Humano Puente methods in 2017, which transformed how she works with clients including a mother and her autistic son.
Questions this episode answers
24, 25 y 26 de mayo de 2017
2010
2019 (last show in December 2019; school ended that year)
43
Around age 36 (the interview places that diagnosis circa 2016)
Chapters
Bienvenidos a la cuarta temporada de Humano Puente Podcast. Juntos vamos a seguir expandiendo conciencia de manera íntima en este espacio con Pablo Almazán y Lucrecia Bianchi. Si llegan por primera vez los invitamos a recorrer nuestra página web humanopuente. Com o nuestras redes sociales buscando pabloalmazán humano puente en YouTube, Instagram y Facebook y Lucrecia Bianchi humanopuente en Instagram.
Nuevo encuentro de Historias Puente dedicada a comunicadores. Ella brilla con carisma y alegría y con las primeras palabras ya disfrutás de conocerla. Un encuentro profundo que ahora les comparto. Comunicadora de la bioexistencia consciente en San Isidro y el mundo. Ella es Daniela Prieto.
Hola Dani querida. Qué lindo verte y qué lindo estar acá con vos. Hola, bienvenida.
Gracias, gracias. Feliz, feliz de la invitación, feliz de haber coincidido.
Muy contenta, así que gracias a vos. Gracias.
Le cuento a la gente que con coordinar con los comunicadores es abrir. El tiempo pasa con Pablo y con los comunicadores que son también una parte importante de Humano Puente. También están a full y yo y vos también.
Claro. Pregunte y vamos a conocernos, saber un.
Poco de vos Dani, de tu recorrido anterior a Humano Puente para para conocer ese proceso interno que te llevó al momento que estás hoy transitando como comunicadora en humanopuente. ¿Qué recorrido tuviste? ¿Cómo era la vida anterior de Daniela a Humano Puente?
Cada tanto me pongo a mirar para atrás y nunca me imaginé estar donde estoy ni haciendo lo que hago. La verdad que no, no, fue algo que me encontró en el momento justo. Desde muy chiquita bailé y soy de ese palo del arte, de la danza, del canto, de la comedia musical.
Resonamos.
Hasta los 21 estuve arriba de las tablas estudiando, hice el profesorado de danza, jazz, de canto, la comedia musical, audiciones, bueno, mientras trabajaba de otras cosas, esa era mi. Mi pasión. Y a los 21, que fue un gran cambio en mi vida, quedó embarazada. Y a partir De ahí, bueno, 2001, situaciones del país, me quedo sin el trabajo que tenía. Entonces tuve la oportunidad donde estudié el profesorado de danza, empezar a dar clases. Y desde el 2002 que empecé a dar clases no paré hasta que en el 2010 un día dije en vez de estar dando clases en otros lugares, ¿Por qué no abro mi propio espacio? Y en 2010, así lanzada como me caracterizo, nació Animarte, que hoy viéndolo para atrás. El logo era un árbol con una de las ramas como pierna.
Y el eslogan, la escuela se llamaba Animarte. Y el eslogan de la escuela es sólo cuestión de animarse, de animarte.
Hoy todo tiene tanto sentido.
Y Tuve esa escuela 10 años, y en el proceso de esos 10 años, en el medio de esos 10 años. Yo hoy tengo 43, a mis 36 me descubren ahora, dato no menor, a los 21, cuando tengo a los 22 nace mi hijo. Al poquito tiempo me empiezo a descomponer, a estar bastante enferma, y casi ocho meses después del nacimiento de mi hijo, me diagnostican celiaquía. Síntoma que yo decía ¿De dónde salió esto? No la conocía nadie en mi familia la tenía. Y a partir de ahí me apareció esta cosa interna de sentir que esto era para algo, no entendía para qué tenía ese síntoma en ese momento era como una enfermedad. Y bueno, y así fue pasando mi vida sin encontrar respuestas, hasta que a mis 36, en el 2016, me diagnostican un teratoma. El teratoma es un tumor benigno, pero de tejido embrionario, que de repente empieza a crecer. Entonces siempre en este sentido de ¿Y para qué no? Fui re loco. Google significado emocional del teratoma.
¿Entre las primeras, ponele, tres opciones de búsqueda aparece significado emocional de la celiaquía de quién? De Pablo Almazán. Así que entré ahí, dije ¿Cómo puede ser esto? Lo leí y cuando uno siente en el cuerpo.
Este es por acá, te vibra todo.
Algo te resonó. Claro.
Y bueno, y ahí me había anotado a las jornadas de tres días, en ese momento las presenciales con él, que no la podía hacer porque justo me dieron fecha de operación del teratoma en esa fecha. Así que bueno, fue al año siguiente, que creo que fue 24, 25 y 26 de mayo del 2017, o sea que está siendo ahora cinco años.
Estamos en fecha.
Estamos en fecha de esa primera vez que entré en este mundo y me enamoré y sentí que era eso que había encontrado, aquello que me completaba, que me faltaba, que le daba una lógica a todo. Si bien nunca estudié nada, siempre tuve esta cosa de la búsqueda de los.
Para qué empecé estudiado como muchos artistas, creo que es algo común a muchos artistas esa búsqueda interna. Ese también.
Conflictos existenciales o plantearse muchas cosas, es parte de mucho que le pasa a los artistas, pero a muchos otros también.
Y como también me voy dando cuenta como una necesidad de expresión también. Porque después de hacer el profesorado, una de las primeras cosas que estudié fue terapia corporal. Como que de alguna manera yo buscaba unificar el arte con la sanación, con.
El acercarse al otro, las clases. Me quedé con la escuela Animarte, que es muy simbólica, y siento que ahí estabas como empujando a todo el clan a que dé un salto a lo que quería. Hay una sensación de que tenías que darle impulso a otros. ¿Y era para niños o para adultos?
Para todos. Daba clases desde nenas de dos años hasta mujeres adultas. Y daba todas las clases yo.
¿Todas vos?
Todas yo. Porque ahí viene lo loco del proceso este, que en el 2017 hago las jornadas presenciales, a los dos meses hago la primera apertura, ya empiezo a atender y en febrero del 2018 termino el camino con Reoric Sins. Y era tanto lo que me apasionaba esto que no me daba el tiempo.
Entonces vas haciendo todas las clases y.
Daba cuatro clases por día. No era tremendo. Más mi familia ya tenía mi segunda hija, tenía los chicos chicos. Y en un momento dije bueno, voy a ir dejando clases, voy a ir como soltando clases, poniendo otros profesores, así yo puedo dedicarle más tiempo a esto. Cada clase que ponía con otro profesor, esa clase se cerraba. Pasé de tener 150 alumnos. Era enorme para que es algo que yo. De tener 150 alumnos el último año 2019. 35.
Wow. Algo te estaba mostrando.
Yo en el 2019 dije estoy en incoherencia porque me quiero dedicar a la existencia y estoy sosteniendo todo esto que amé, pero que ya no amo, que ya no me está haciendo vibrar. Y fue un salto al vacío otra vez. Así como cuando abrí la escuela que fue me arriesgo y lo hago claramente. Se nota que soy la loca de la familia.
Apenas lo mismo dije bueno, 2019, último año de Animarte, se terminó el ciclo.
Qué buen timing.
Sí. Y la pandemia después, ¿No?
Lo que agradecí porque conozco amigos artistas que cerraron escuelas en el B.
Claro. No, yo antes, en diciembre del 2019 hice mi última muestra y con mucho amor la despedí y sentí que era un ciclo que había terminado y en el 2020 fui comunicadora, así que fue todo así tan.
Me hiciste un resumen tremendo. Traté, viste, no quiero perderme, desmenuzar eso, todo.
El recorrido interno que hiciste, porque maravilloso la frescura con la que lo contás. Hay algo que dijiste que no me quiero perder, que lo escucho bastante, que cuando estoy empezando a sentirme en incoherencia internamente, algo en mi realidad empieza a ser acorde a eso. De 150 alumnos bajaron a 35. Y todo decía como que yo internamente no me siento ya cómodo con eso, o cómoda con eso, y mi realidad me muestra que esto va dejando de funcionar y hay que detectarlo, hay que verlo. Nosotros porque nos dedicamos a esto y observamos la vida así. Pero quiero invitarlos a todos, a la gente, que cuando están viendo algo en su realidad que no les gusta, que está de alguna manera no siendo de lo más grato, qué tan incoherente estoy dentro. Y creo que eso es algo que dijiste, pero casi como matemáticamente ahí con números, de cómo fue bajando.
Y es perfecto, porque mi familia, por ahí la preocupación, al ver qué pasaba.
Había esto de la palabra, como una preocupación ¿Qué va a pasar? ¿Y cómo vas a hacer para volver a darle vida a ese espacio, a que vuelva a crecer? Y yo sentía tan adentro la certeza no va a crecer porque esto ya sabes, porque ya yo usé esa frase para comunicárselo a mi familia. Yo dije animarte murió.
Lo dije así. Te juro César, que fue animarte murió. Están haciendo algo nuevo, como murió la Daniela anterior para la que están haciendo ahora. Fue tan eso. Y en vez de enojarte o ver por qué no funcionan, prestarle atención. No funcionaba porque yo ya no funcionaba más en ese lugar.
Claro, es así, porque la que movía todo y todo era necesario en su momento, y cuando empezó a ser incoherente ya dejó de ser necesario. En tu realidad había algo que te pedía dar un salto hacia otro lado. Qué lindo, qué lindo. Porque eso le puede dar un indicio a muchos de cómo puede ir leyendo su realidad para.
Respetar lo que pasa adentro y ver si puedo ir acorde a eso. Claramente es lo ideal. ¿Pero muchas personas sí, pero vos porque te es muy fácil o que?
Pero no aparece el miedo cuando uno sale de lo bueno nosotros sabemos que cuando hay miedo es por ahí.
Bien dicho. Si hay miedo es por ahí, porque está saliendo de ese lugar de confort que uno cree que te da la seguridad, pero que en realidad está agarrando aquello que para tu inconsciente es seguro, pero es tu deseo, te está dando lo que estás esperando o lo que querés. Entonces cuando uno empieza a mirar para dónde desea y va para el otro lado de lo que uno, donde uno está, ahí aparece el miedo. Y al miedo también hay que escucharlo, porque si hay miedo es porque es porque por ahí.
Hay una historia atrás que trata de cuidarme. No es malo el miedo ni nada, solo sentirse, hay algo que le pasa a mi cuerpo que va hacia un lugar, hay que escucharlo. Después aparece todo lo que viene en la mente, en los miedos y demás que están asociados a la historia, y hay que ver por qué trata de frenarme, pero es hacia ahí. Claramente hay un más allá de eso que es hermoso.
Y como cierre de todo esto que estamos hablando, la última instancia es la acción, porque si uno no da ese gran salto, ese gran salto o ese pequeño salto, no importa, pero si uno no mete ese movimiento, todo queda ahí y va de la mano de la certeza de esto que como dijimos antes, se siente en el cuerpo. No sé qué va a pasar, cómo me va a ir, pero es por acá.
Exacto. Bueno, lo sentí muy propio, tus palabras, así fue en mi caso como artista y dar el salto a humano puente y perfecto, fue como hablar yo, así que te agradezco por eso.
Dani, los primeros pasos, atendiendo ya.
Ese impacto que te causó.
La bioexistencia, que en ese momento era decodificación bioemocional, después se llamó bioexistencia, ¿Cómo fue ese impacto cuando te hablaban de la celiaquía, que todos.
Le llaman incurable para siempre, dieta eterna, o todo lo que sea que se diga.
¿Cómo fue encontrarte con esos primeros momentos donde te decían que había una posibilidad de salir de eso?
Yo estaba segura de que se podía salir de eso.
Había algo en mí que decía que.
Esto venía para algo y que estaba la posibilidad de que se sanara. Cuando entiendo y empiezo a meterme en esto de lo que había detrás, tuvo tanta lógica para mí, así como recién dijiste, me estás describiendo mi historia, yo leía eso, digo, es mi historia.
Pero aprovecho y lo hago ahora también en cada charla introductoria o cada vez que atiendo a alguien a contar esto, porque para mí mis celiaquía tiene una gran moraleja que me sirve como consultante, como consultora y como comunicadora. Cuando yo comienzo esto, en el lapso de más o menos seis meses, siete meses que hice todo el camino.
La jornada, la primera apertura y la segunda, las tomas de conciencia fueron tan grandes, fue un sacudón que la última gran toma de conciencia es la que está en los libros, donde veo esta cosa de mi bisabuelo, bueno, no voy a entrar porque es largo. Después de esa toma de conciencia, a mí algo en el cuerpo se me acomodó, que ya sé que nos pasa, si no te pasa no se puede explicar. Sentí que algo se me había movido dentro del cuerpo y ahí fue cuando empecé a probar el gluten de nuevo. Me acuerdo lo primero que fui, dije me voy a comer una medialuna, comí la media luna, dejé pasar unos días, no me hizo nada, probé, bueno y así fui probando hasta que incorporé el gluten totalmente con análisis que me daban perfectos, o sea.
OK, eso es importante decirlo.
Sí, sí, o sea, no me volví.
Vos tenías los datos que indicaban celiaquía.
Con todo, con biopsia y con análisis de sangre. Sí, lo que no me volví a hacer fue la biopsia, porque como los análisis de sangre daban bien, me decían como que bueno, que era invasivo. Claro. Entonces biopsia no me había vuelto a hacer. Bueno, y estuve lo más bien tres años y medio. Y en esos tres años y mediO, vuelvo a ponerte la palabra incoherencia, yo sentía que yo nunca había ido a consulta por celiaquía y te cuento qué me pasó, como la celiaquía por las tomas de conciencia se sanó, tres veces intenté con diferentes consultores ingresar a las consultas por celiaquía y los tres me dijeron que no, porque el síntoma ya no estaba. Si no hay síntoma, no hay nada que sanar. Estoy hablando de un tiempo atrás, ya la mirada es otra, ¿No?
Todo fue evolucionando y todo fue perfecto también para vos, porque te lo dec a vos misma, tuviste esas personas creadas.
Perfectas para no entrar. Claramente entraba por cualquier otro síntoma y la celiaquía salía porque está en mi propósito y va a salir siempre, pero nunca logré entrar por celiaquía y Bueno, en el 2020 o sea fin de 2019, cierro la escuela, empiezo solo como consultora. Las consultas se cayeron porque todos eran presenciales y online, no se quería atender nadie por la pandemia. En julio del 2020 se enferma mi papá y muere en un mes y medio, en pleno proceso de pandemia. Bueno, las situaciones familiares que te imagines detrás de esa muerte inesperada. Muere mi abuela. Bueno, un combo de cosas donde de a poquito yo empecé a sentirme mal, pero no con síntomas de celiaquía. Tenía un agotamiento terrible, vivo en un primer piso, no podía subir la escalera porque me agitaba. ¿Entonces me hago análisis y quién apareció? Mi amiga, la anemia.
Una anemia muy importante. Y cuando me aparece la anemia no puedo dejar de decir ¿Qué está pasando acá? ¿Hay algo más?
Te estabas dedicando a esto plenamente. No hay forma de que no lo digas.
Exacto. Y empecé ahí a ver qué me pasaba. Claramente empecé consulta enseguida ¿Por? Por anemia.
La anemia, le cuento a la gente que como es un síntoma de la sangre, está hablando directamente de la familia, para hablar así como muy.
Por la desvalorización dentro de la familia.
La desvalorización la familia. Pero bueno, ahí estás contando ya algunos temitas.
Y ferropénica encima. Anemia ferropénica con esto.
Por un lado la anemia en sí, de dar vida, de dar oxígeno, de sostener perfecta. ¿Pero bueno, a medida que iba pasando el tiempo, yo dije para mí hay algo más? Y me hice los anticuerpos de celiaquía con las dudas y de cuatro valores, dos me dieron positivos, con valores muy bajitos. Pero dije sí no puede no aparecer la anemia. Y creo que soy la única persona en el mundo que se alegró de que esa anemia, perdón, de esa celiaquía vuelva para poder.
Sí, sí, porque está tan lejos de mí pensar de que no se va a sanar o que va por otro lado. Siento una felicidad tan grande de poder entrar a esos lugares que no fui. Lo que estoy descubriendo es tan maravilloso. De la mano ambas. La anemia ya está sanada.
Igual. Sigo los ciclos de consulta, aunque yo sé sanó después de un año, pero ya está sanada y sigo igual, sigo en consulta con la anemia y con la celiaquía.
Una valiente que continúa. Bueno, como todo comunicador lo haces el camino totalmente a conciencia y profundo y.
Saber que si el síntoma vuelve no pasa nada porque es porque quedaron cosas para ver y para mí fue un regalo.
Y además hablamos de diferentes capas. Bueno, creo que yo por lo menos lo entiendo así. Si hay algo que yo sané es mi economía.
Cuando yo llegué a Humano Puente transformé mi economía profundamente, pero de una manera impactante, que muchas veces lo conté y me llevó a un lugar que disfruto mucho. Y igual siempre digo que si hay algo que aparece como para seguir sanando es la economía. Y digo, pero en otro nivel, estamos hablando de vamos a trabajar, a entender otras cosas más profundas a otro nivel, abriendo como decía Pablo, tranqueras nuevas.
Pero ya no es eso, que antes en mi realidad estaba en todo.
Claro, no vuelves nunca al momento en el que estaba. Siempre hay versiones mejoradas de uno. Yo últimamente estoy usando esta imagen para expresar como yo siento que veo el propósito y los síntomas. Me imagino un gran salón redondo, circular, lleno de puertas, cada puerta es un acceso y cada puerta es un síntoma que me lleva al mismo lugar desde otro ángulo. Lo veo así porque por eso te decía al principio, yo he trabajado economía que cambió 100%, he trabajado pareja, he trabajado enojo, o sea, he trabajado un montón de otros síntomas y todos en el fondo me llevaban a los mismos lugares desde otro ángulo. Entonces es eso, lo que tengan que aparecer, aparece para que uno pueda meterse más profundo, más profundo, más profundo.
Muy bien, te felicito. Y me gustaría que nos cuentes un poco esos primeros consultantes que que atendiste o si tenés algún caso específico que recuerdes o que quieras compartir. ¿Cómo fue atender en consulta, viniendo del mundo del arte y pasar a encontrarte con una persona desde otro lado, porque acompañabas a personas de todo tipo, pero desde un lugar totalmente diferente?
Fue absolutamente natural, viste cuando sentís que nacés para esto, que ni te das cuenta que lo estás haciendo y lo estás haciendo. Bueno, fue así y también yo estaba en otro ambiente, entonces eran las mismas madres de las nenas o alumnas que se enteraban lo que estaba haciendo y que bueno, empezó probando una y después como siempre el boca a boca.
Sí. Y bueno, llegó un momento que se hizo una dinámica de gente, de consultantes.
Hubo un caso particular que fue uno de los primeros, que es el que queda en mí como wow, fue tremendo para mí, de una mamá, una mujer que venía por el autismo de su hijo mayor. En ese entonces El chico tenía 15 años y tenía otro hijo más de, creo que, no sé, 12 ponele. Entonces estoy hablando de allá lejos, en el 2018 a mí bien empezaba. Entonces lo que hicimos fue, lo primero que le pregunté si había tenido algún no nacido o algún embarazo anterior a este primer hijo nacido. Y me dice que sí, que había tenido un embarazo que a los cuatro meses lo pierde de una beba, de una nena. Entonces bueno, empezamos la consulta y fuimos a ese momento de la pérdida de este bebé. Y ahí ella empieza a conectar con que ella tenía su marido y vivían con la suegra también, con la mamá de su marido, en una desvalorización muy grande, donde ella decía yo siento que solo estoy para hacer la limpieza como de ama de casa y nada, como empleada. Ya desde ese lugar donde pudo descargar y enojarse, fuimos al momento de la pérdida y la suegra y el marido le dicen que ese bebé se perdió porque ella subía y bajaba mucho las escaleras y no se estaba cuidando. Pudo descargar todo esto, la culpa que ella sentía por no haberse cuidado ante esa mirada de su entorno. Cuando pasamos a reprogramar el embarazo de este niño, este chico con este autismo, fue tremendo, porque ella se iba dando cuenta que hicimos la despedida de esta bebé también. Ella decía, fue muy fuerte, decía yo la vi, estaba en un frasco, no la pude. Cada escena era fuertísima. Y cuando vamos a reprogramar el embarazo de su hijo con el autismo.
De 15 años con el autismo, claro, ella se daba cuenta que mes a mes le decía a ese bebé, vos quédate quietito, vos te quedás con mamá, vos no te muevas, vos sos de mamá, mamá te va a cuidar, quédate. Y ella lloraba y decía soy yo, soy yo la que le estoy diciendo que no se mueva, que no se despegue. Porque lo que a ella le llamaba, le preocupaba en ese momento, no era la auténtica en sí, sino que este chico estaba teniendo crisis de que no quería salir de la casa y a lo sumo salía de la casa, se metía en el auto y no quería salir del auto.
El auto es el útero el útero, quédate cerquita.
Bueno, el auto y la casa también. Entonces empezó obviamente a liberarlo y a decirle no, mi amor. Después haciendo el proceso me entero que este niño tiene que nacer por cesárea porque tenía el cordón corto.
Claro, la biología responde.
Hasta eso fue perfecto, ¿No? Quedate cerquita, mamá, no te muevas. Bueno, después de esa consulta me escribe un mensaje, no sé si a los 15 días, diciéndome.
Que ella se sentía diferente con el papá de estos chicos, ya estaba separada hace rato, que se había revinculado, pero que el hijo había empezado.
A hablar fluido, que se había empezado a conectar con los demás, que ya no tenía problemas para salir de la casa, que estaba sociabilizando. Y acá me entero que ya no me lo había contado, que él tenía un toque que era llevarse siempre, tener debajo del brazo una caja donde iba poniendo lo que encontraba, no sé, manoteaba cosas y las guardaba en la caja, pero a las cosas que agarraba no la llamaba por el objeto que era, les decía nene, nena. Apá, ponele control remoto al cajón. Nene, nena, nene, nena. Se le desapareció el TOC y empezó a llamar las cosas por su nombre.
Claro. Cuánto simbolismo en ese nene, nena, ese hermano perdido. Muchas cosas.
Exacto, exacto. Volverlo al útero, ¿No? Ese dolor de mamá. Bueno, fue un solo encuentro que cuando me vuelve a escribir como, no sé, cuatro o cinco meses, me decía que seguía cambiando, que se bañaba solo, que se cambiaba solo, que todo lo que ella creía que él no podía hacer lo estaba haciendo. Y le pero mirá que esto sigue, mirá que esto.
Pero bueno, no volvió. Y bueno, después no supe más de ella ni de él, pero para mí fue tan impactante.
Claro, porque estaba dentro de tus primeros pasos también y eso lo necesitabas también para.
Muy fuerte. Y me mostró la importancia de cómo la biología le hace caso a ese mandato, cómo reacciona a eso que recibimos. Fue espectacular, la verdad.
Qué lindo, Dani, qué lindo. Y gracias por eso, porque.
Son de esos síntomas que, al igual que la celiaquía, los dos que nombraste, esos síntomas que muchas personas los sienten lejanos, la forma de volver a una vida normal o cercano a lo que le llamamos normal, o lo que la sociedad le llama normal, pero acercarse a vivir una vida plena se ve muy lejano, más allá de que sigan, como vos dijiste, esto recién empieza, esto tiene mucho por sanar, como vos te lo permitiste con la celiaquía y lo seguís haciendo, es darse cuenta de que es posible. Eso es lo lindo de escucharte, es posible y hay que permitírselo, hay que dar ese paso. Si querés decirnos un poco mínimamente, más allá de que esté en los libros, ¿Qué recordás como un gran impacto de descubrir en tu celiaquía, de algo que vos decís, cuando descubrí esto, o cuando.
Entendí esto, al nivel que llega la simbología del inconsciente? Eso fue que creo que por eso también fue al libro y que le llamó la atención a Pablo, porque yo estaba. Hay una historia de un bisabuelo del lado materno, el abuelo de mi mamá, que mi abuela, su hija, se entera como a los 50 años, que su papá, que había venido de Rusia, no había venido solo, sino que había venido con una mujer y con un hijo. Y de esa mujer y de ese hijo no se sabe nada. Se entera uno de los hermanos mayores de mi abuela, porque se iba a casar y necesitaba la libreta de casamiento de sus padres. Y ahí figura, o con algún otro documento que encuentra que su padre no había venido solo, que ellos tenían un hermano, que tenían una mamá, pero que nadie sabía de esa historia.
El papá de mi abuela, por lo que contaban, no sé si la palabra era que odiaba, pero tenía bastante rechazo a las mujeres rubias.
Creemos que bueno, que pudo haber sido, ¿No? Y este hijo que se está por casar, estaba de novio con una polaca rubia y de ojos celestes. Entonces ahí ya había una cosa extraña. Y a mí la conexión que me hace, a mí de chiquitita encima me decían la polaquita, porque tenía pequita, tenía el pelo clarito, y a mí la conexión se me viene esto, decir, prohibido las rubias, diciendo en este clan las rubias están prohibidas, deben tener que ver con ese dolor de mi bisabuelo. Y la conexión que hice fue.
Ahora que lo escucho, digo, el que me da las pistas es Google, porque agarré el teléfono, puse rubia como. Y me apareció rubia como el trigo.
Rubia como el trigo. Hay un poema o una canción que es rubia como el trigo. Y cuando veo el cielo, símbolo del TAC, del sin tac, son espigas de trigo. Si vos lo lees como una. Como una señal de tránsito, es prohibido el trigo, prohibido las rubias.
Muy bien esa asociación. Claro.
Y no terminó ahí. Yo veo eso después de eso, que a mí se me movió adentro algo, que fue cuando empecé a consumir de a poquito gluten, qué pasaba. Al tiempito me dice mi mamá, ¿Sabés.
De quién me enteré que tenían celiaquía? No, ¿Quién? Las nietas de este hombre que se casó con la polaca, o sea de mi tío abuelo, que las dos cumplen en fecha doble mía.
Claro, la historia era clara. Por ahí por lo menos la historia fuerte estaba ahí.
Ningún se lía con la familia. Y las únicas dos que ahora sabemos que tienen celiaquía son ellas dos, que son dobles mías.
Hijos, nietos de este hijo que se casa con la polaca.
La historia tiene mucho más que contar, claramente. Pero es hermoso. Bien, gracias Dani. Y contanos un poco.
Nos perdimos de otras cosas que siempre pregunto, pero siempre es perfecto.
Ya hoy como comunicadora, habiendo hecho tanto proceso, seguís en proceso. ¿Qué es hoy para vos Humano Puente?
Humano Puente es mi vida, es un estilo de vida. No encuentro hoy una manera de vivir que no sea a través de la existencia consciente.
Es algo que atraviesa, es algo que te reconfigura, es algo que forma parte de tu realidad.
Son lentes, es una nueva forma de ver la vida. Esa es la bioexistencia consciente y que te invita a escucharte a esto, ver las coherencias, si me gusta o no me gusta.
Es una invitación, una invitación a estar cada vez mejor. Y en mi caso, que también trato de comunicarlo, es de disfrutar el proceso, que si uno entra por un síntoma, como hablabas vos de la economía, o como me puede pasar a mí con cualquiera de mis síntomas, quizás el síntoma es lo último que se va, pero todo lo que pasa en ese proceso es tan o más importante que la sanación de ese síntoma que utilizaste como llave.
Por eso es imposible para mí dejarlo e ir a consulta una vez por mes y alegrarme que me aparezcan síntomas.
Sí, a veces parecemos masoquistas de wow, qué lindo lo que me viene a mostrar esto. Pero.
Es muy claro esa imagen que da muchos tenía algo en los ojos, me lo saqué, y ahora agregamos eso que dijiste vos, me pongo los lentes, humano puente y veo la vida siempre desde ahí. Es como. No puedo no verla desde ese lugar.
Gracias por ese mensaje, Dani. Y feliz de verte como comunicadora y además viniendo del arte de la comedia musical. Un beso grande y gracias a todos los que están siempre del otro lado.
Gracias, gracias a todos por compartir este momento, a vos César por la invitación y bueno, a seguir escuchando estos podcast que son preciosos, preciosos. Nos vamos conociendo un poquito más todos, ¿No? Así que gracias, gracias.
Un beso grande.
Gracias por acompañarnos. Es un honor tenerte del otro lado en cada episodio. Recordá suscribirte para recibir avisos de todo lo que vamos compartiendo. Para participar del podcast, escribinos a humanopuentepodcastmail com. Les dejo un abrazo virtual.








