3 May 2021 · 31 min
Podcast episode (Comunicadores Humano Puente) featuring César Trombino interviewing Dante Roncal about his life and role in Humano Puente. Dante describes an early interest in emotions, health and healing, exposure to medicine, work as a medical representative, boxing, sales and entrepreneurship, and later discovery of coaching and biodécodification/Bioexistencia Consciente. He entered Humano Puente after attending a three-day "jornada", then did an "apertura" and "Reorixins" within six months, which launched his practice. Key themes: a symptom of economic scarcity linked to familial/political lineage (father with leftist/communist background) that impeded permission to have money; transformation into becoming a communicator and practitioner; an illustrative case where a client’s bowel incontinence and shame were traced to a hidden maternal-line child and an uncle/grandfather who hid a relationship. The episode emphasizes inner certainty, lineage patterns, and the idea that Humano Puente opened a "door" to Dante's self-discovery.
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Humano Puente Podcast tercera Temporada Tercera Temporada Bienvenidos nuevamente creadores, mi nombre es César Trombino, consultor Humano Puente y la Bioexistencia Consciente. En esta tercer temporada van a encontrar nuevas secciones y también los encuentros de siempre con Pablo Almazán y Lucrecia Bianchi. Recuerden suscribirse para recibir avisos de nuevos episodios. Para más información pueden recorrer nuestra página web humanopuente. Com o nuestras redes sociales buscando Pablo Almazán Humano Puente en YouTube, Instagram y Facebook y Lucrecia Bianchi HumanoPuente en Instagram. Comunicadores Humano Puente Encuentro con un gran comunicador, cálido, simple y con una paz que se transmite al mirarlo. Compartimos un gran momento de principio a fin y sé que lo van a disfrutar tanto como yo. Comunicador de la Bioexistencia Consciente en Salta y el mundo. Él es Dante Roncal.
Hola Dante, acá estamos, bienvenido. Qué lindo, qué lindo poder vernos así virtualmente. ¿Cómo estás?
Hola César, muy bien amigo, gracias, gracias por este encuentro y la verdad que me dio mucho gusto porque siempre te veo y te escucho. Por ahí no hemos tenido la oportunidad aunque sea de esta manera virtual conocernos, o sea que me da mucho gusto.
Bueno, es un honor para mí, como te decía, tuvimos un par de palabras antes de arrancar y lo que te decía es que el podcast me da la posibilidad de conocer seres maravillosos en Humano Puente que siempre tuve ganas de saber un poquito más, soy curioso y creo que eso me trajo a hacer esta tarea hermosa en Humano Puente y bueno, feliz de poder saber un poco de vos para informarle a la gente. No hice ninguna investigación previa así que no sé mucho de vos y me encanta poder.
Junto a la gente saber un poco de tu vida. Contanos Dante tu vida, un poco de quién sos y cómo fue el proceso acá. La idea es conocer este proceso anterior a Humano Puente y posterior, esa transformación y eso que hoy se te ve tan bien.
Bueno, gracias amigo, un honor para mí también.
Compartir este espacio y conocernos. Gracias por tu linda tarea y por compartir esa tarea conmigo que es la de comunicar el camino de Humano Puente, o sea que muchas gracias. Bueno, mi vida no sé si nos va a alcanzar.
Más que tu vida, es un poco primero a mí me interesa mucho esas. ¿Esas profesiones anteriores o eso, o quizás se mantienen, pero para saber un poco qué recorrido hiciste, si había algo con respecto a lo espiritual o esto surgió de un salto cuántico a esto? No sé, un poco de eso.
Bueno, yo creo que sí, que siempre.
El llamado de lo espiritual y el llamado del espíritu.
De una u otra manera estuvo presente en ese camino que llamamos vida.
De chico me inquietaban muchas cosas que hoy tienen mucho que ver con lo que hago.
Siempre me inquietó lo que tenía que ver con las emociones.
Me inquietaba eso. También me inquietaba todo lo que tenía que ver con la salud, con el cuerpo.
Y por fortuna y por creación.
Siempre estuve rodeado de sanadores.
OK, mira qué lindo. Me interesa esos de Salta, ¿No?
Y uno de los que tengo muy presente es un médico que falleció hace un poquito más de un año, y al cual yo adopté como padre y siento que él me adoptó como hijo. Cuando yo tenía unos catorce, quince.
Me acercó unos libritos que él tenía, entre ellos El médico del Tíbet, el tercer ojo, ese tipo de cosas. Y a mí eso me impactó mucho.
Me comenzó a abrir puertas por las que fui transitando, investigando, explorando, hasta que llegó la posibilidad de conectar con todo lo que se refería a la salud, a la medicina, a los medicamentos.
Fui visitador médico algunos años.
Y ahí cuando tuve contacto con la medicina, que de hecho estuve así de quedarme en Tucumán a hacer la carrera.
Ya ahí yo comencé a maravillarme mucho más con. Con lo que es el cuerpo, la biología, todo ese universo tan maravilloso que es nuestro cuerpo, nuestra biología, la naturaleza, bueno, todo eso a mí me inquietaba mucho. Y como dije alguna vez en otra conversación, ahí se hablaba de que las enfermedades tenían un gran componente psicosomático, que las enfermedades eran psicosomáticas, y eso aumentaba mucho mi interés. Y así fui transitando, hice muchas cosas en mi vida.
Desde ser boxeador hasta ser un hombre de ventas. Durante mucho tiempo trabajé en el área de venta, en las organizaciones, y ese contacto con las ventas y las organizaciones me llevó al emprendedurismo también me considero un emprendedor.
Muy bien.
Y en ese camino del emprendedor es donde tuve uno de los fracasos, éxitos más grandes de mi existencia. Y en ese momento conocí, o se abrió una puerta, una puerta enorme, que para mí después me trae a la bioexistencia consciente, que fue el coaching.
Ahí comencé a explorar con mucho más profundidad el ser el ser humano.
Y todo ese camino para mí fue maravilloso, no solamente porque.
Me hacía mucho sentido y me resonaba, sino porque me permitía atender mis síntomas, que en ese momento ya no sabía que era un síntoma.
Y fue fantástico, hasta que un buen día, con una amiga muy querida, que compartíamos profesiones e inquietudes.
Llegó el contacto.
Con la biodecodificación, que en ese.
Momento arrancaste primero con otra corriente, ¿Entraste por ahí?
No, no, simplemente apareció con ese nombre, porque.
Yo había escuchado algunas cosas, como todo explorador y navegador se encuentra con esas cosas, y cuando ella llega y me habla de eso, que ella sí había hecho ese camino y había hecho el camino de Humano Puente, entonces.
Nos pusimos a conversar y yo estuve también a punto de abrir esa puerta y entrar allí, y ese día pasó algo con la computadora que no pude hacer mi pago, y cuando le cuento me pero bueno, cómo no lo hace con Pablo Almazán, me dice. Y para mí fue toda una sorpresa, porque todas nuestras conversaciones antes habían sido de otras corrientes, entonces, y le digo ¿Y quiénes?
Y bueno, ella me presentó a Pablo Almazán, todo coincidió para que dos semanas después yo estuviera en Tucumán haciendo la jornada de tres días, dos meses después hice la apertura y un mes después hice Reorixins, o sea que todo ahí medio seguidito, en menos de seis meses había dado uno de los pasos más importantes y maravillosos de mi vida.
Qué lindo, qué lindo cómo lo contás. ¿A mí lo que me interesa también saber un poquito.
Si te abrís a eso, es saber un poco sobre eso que tiraste una puntita del síntoma que te trajo.
A Humano Puente, o un síntoma que te fue haciendo mirar para adentro a ver por qué está pasando esto, Porque siento que con cada comunicador que hablo, el síntoma también muestra una especie de característica de abordaje, no sé cómo decirlo, pero los síntomas que te traen a consulta o a esos síntomas estructurales por los que llega Humano Puente, después vienen muchos consultantes con ese tema o algo así.
Si te lo permitís, o qué síntoma te trajo a Humano Puente o qué síntoma planteaste en la jornada? Porque yo no sabía qué decir en la jornada. La primera vez dije no sé si tengo síntomas, porque veía llorar a muchos y veía mal a muchos, y yo dije no sé si tengo un síntoma así. Y mi síntoma lo planteé como motivación, pero había un tema económico y había muchas cosas.
Pero cada uno llega de una manera. Y me parece interesante.
Bueno, mira, yo desde ese lugar, cuando me preguntaste por mi síntoma que me trajo Humano Puente.
Yo contesté esa pregunta, por supuesto, en las jornadas. Pero en ese momento, a mí lo que me inquietó mucho es porque yo veía a esta amiga y. Y hablábamos de sanación. Entonces.
Y con toda la breve historia que te conté, yo dije, y se lo dije a ella, me acuerdo, yo quiero ser un sanador.
Y ella en ese momento me no, me pero vos no podés sanar a nadie.
Y para mí eso fue no solamente inquietante, sino sí fui. Fue como duro, porque pucha, pero yo quiero eso. ¿Y por qué no? Me no podés sanar a nadie, porque se sana el otro.
Y yo me quedé mucho tiempo.
Con esa conversación, hasta que tiempo después, por supuesto, entendí lo que quiso decirme. Y hoy estoy de acuerdo con esa parte que ella me dijo, porque en verdad que no podemos sanar al otro, pero si somos sanadores. Si puedo ser sanador, de hecho soy un sanador, pero soy un sanador de mí mismo.
Claro, claro. Cuando entendemos que podemos sanar a todos, pero solo sanando uno, es donde cambia todo.
Como todos son códigos perfectos y. Y vienen a nosotros a sanarnos. Pero bueno, todo es un proceso largo que uno va haciendo como consultor, al principio, desde otro lugar, tratando de sanar al otro, y después van cayendo un montón de fichas. Qué lindo.
Como lo planteaste para contestar tu pregunta. La primera respuesta fue la cuestión económica, la carencia.
Yo recuerdo que en esos momentos, cuando decidí hacer esa jornada.
Me costó mucho reunir el dinero para poder hacer la jornada, además tener que viajar, si bien ahí en Tucumán siempre hay amores que nos facilitan cosas molestadillas y demás, pero me costó mucho eso.
Y cuando apareció ahí, estaban haciendo las jornadas, la posibilidad de dentro de poquito hacer la apertura, que tenía un costo entre comillas más elevado, dije uy, ¿Y ahora cómo hago?
Me siento tan identificado, me costó tanto.
Para hacer lo otro. Y la verdad que.
En ese momento, o después de un tiempo, yo no sabía bien qué había hecho. Pero algo pasó en esas jornadas en las que cuando yo planteé mi síntoma, recuerdo que estábamos hablando.
De mi padre.
Y no me acuerdo bien la pregunta de Pablo, pero yo mencioné de que mi padre.
Había sido del partido de izquierda, que había sido aficionado del comunismo, por decirlo.
Y que había estado.
En distintos países de Europa y demás, exiliado, cuando él fue político y demás. Entonces él me dice, pero claro, cómo no vas a tener conflictos con el dinero, si una de las cosas que plantea el comunismo es que tener dinero no está bien, o tener mucho dinero.
Exacto, sí, sí, sí. Era como no tener el permiso de papá para tener dinero también.
Y para mí esa fue la primera ficha enorme que me cayó así. Y además tenía al lado mío dos compañeros de jornadas.
Uno de ellos también.
Había hecho artes marciales como yo.
Y el que estaba sentado del otro lado estaba con una camisita con cuello, Mao, porque habíamos hablado de Mao y del comunismo, y lo tenía Mao ahí sentado.
Ahora entendí, no había entendido el dato.
Bien, sí hablábamos de Mao Tse Tung, y por supuesto que si vos lees la historia de Mao y lees la historia de mi padre, las similitudes son tan perfectas, tan sincrónicas, abogado, político, educador, gobernante, infiel, o sea, las fechas por fechas, dobles por fechas. Entonces, bueno, aquí hay algo que yo no sé bien cómo está funcionando, pero hay algo para mí acá.
Esa emoción de certeza que uno siente, esa cosa que parece que se siente en el cuerpo, pero no es solamente en el cuerpo, es algo que se siente, viste, que no tiene palabras para explicarlo, pero que vos sabés que estás en el lugar indicado.
Si, hay una certeza interna que me vibró un poco el cuerpo cuando lo dijiste, porque no lo había escuchado, dicho de esa manera, una emoción de certeza, hay como una sensación muy clara de que este es el camino, más allá de que no entiendo mucho de qué se trata o cómo, pero es esto.
Vos sabés que es así, muy bien, lo sentís y no lo podés ni demostrar, ni explicar ni nada, pero vos sentís que es así, sentir.
Bien, bien, maravilloso y muy claro el caminito ese. ¿Diste después los primeros pasos, y cómo fue largarse a atender, era una de tus ideas, atender como esa idea de sanar al otro, de sanador? ¿Cómo fue dar esos primeros pasos y demás?
Bueno, como no podía ser de otra manera, yo hice la apertura, creo que fue en algo así como agosto, si no mal recuerdo, y tenía unos cuantos meses, dos o tres no más, para hacer reorixins, como no podía ser de otro modo. Yo no me animaba a salir a atender, si bien ya trabajaba con gente en mi profesión de coach.
Y estaba ante el público y qué sé yo, pero eso es algo que siempre me costó muchísimo. Y si hay un síntoma físico para contar, sería ese.
Y estaba ahí que sí, que no, que atiendo, que no atiendo. El punto es que.
Terminé Rorixis y a los días me fui de vacaciones y al volver de vacaciones tenía un encuentro familiar que mi padre había soñado durante mucho tiempo de poder reunir a todos los Roncal, y en esa ocasión se dio que venían familiares de.
De distintos lugares de Bolivia, de Francia, de distintos lugares a reunirse acá en Salta.
Qué loco.
Ahí lo que me nació hacer como primera. Como primer paso para comenzar a atender es darles una charla y trabajar el árbol genealógico juntos.
Qué lindo. Bueno, hermoso.
Y fue. La verdad que fue extraordinario para mí. Y al poquito tiempo llegó la primera consulta y no pude decir que no.
Abriste una puertita y ahí no paraste.
Claro, de hecho ese cuadrito que ves ahí detrás es.
El obsequio de la consultante de mi primer consulta.
Mirá, un cuadro en tres partes o más. No, se ve.
Maravilloso. Mira. Con muchos colores. Ahí lo veo muy bien, Muy simbólico.
Sí, sí, muy lindo. Qué lindo, qué felicidad. Y desde ahí, el pasito que quedaba después imagino por sentir propio este camino de Humano Puente, era el ser comunicador. ¿Cómo llegó ese momento? ¿Cómo fue el decir quiero esto también o quiero dar un paso más? ¿Cómo fue o cómo llegó ese paso?
Mira, yo estaba. Fueron días previos al primer congreso y se hablaba de los comunicadores, yo no sabía muy bien de qué se trataba.
Pero estando en ese congreso.
Esa misma emoción de certeza, de decir es así, esa emoción de eso quiero.
Quiero estar ahí, quiero ser parte.
De ese universo.
Y ahí comenzó a gestarse la posibilidad para que en el próximo congreso pudiera.
Estar y ser parte de este grupo maravilloso que son los comunicadores de Humano Puente, o sea que nació ahí.
Con esa sensación.
Lo creaste desde ese momento.
Sí, sí, sí, sí.
Y fue extraordinario porque ahí las consultas se comenzaron a mover de un modo distinto.
Yo comencé a mirar mi realidad y a crear mi realidad de un modo distinto y todo comenzó a cobrar un nuevo sentido.
Con más profundidad, más compromiso. En ese momento se me planteó esa dificultad de estar.
Teniendo otra profesión y llevando esto adelante.
Claro que le pasa a muchos, cuando empiezan a pasarse a este camino, empiezan a sentir y bueno, llevo los dos caminos al mismo tiempo y es un proceso lógico.
Al principio me costó mucho llevar eso adelante como un conflicto interno, pero hasta que pude atenderlo por supuesto como un síntoma y también ir acomodando.
Esas distorsiones que nos hacen vivir de ese modo. Entonces.
Hoy es diferente, mi sentir es diferente y lo llevo también de otro modo.
Muy bien, muy bien, perfecto Dante, lo que me gusta preguntar a esta altura del podcast es si tenés algún algún caso lindo o un caso que te haya quedado guardado ahí en el sentir, más allá de que todos son casos maravillosos, si hay alguno que querés compartir, alguno que te haya movilizado de alguna manera o lo que quieras contar, acá estamos siempre felices de escuchar este tipo de historias.
Mirá, hay un caso que. Que ayer.
En una consulta atendiendo a un consultante.
No sé si me terminó de caer una ficha o fue una ficha más, que está completando ese proceso de un consultante que está en proceso.
Que todavía no podemos decir que está sanado, pero que sí es un caso muy, muy particular y muy hermoso porque es una persona que.
De muy chiquito le costaba mucho expresarse, le costaba mucho, por ejemplo.
Lo llamaban a dar una lección o hacer una lectura.
La vergüenza, el miedo y.
Y sus intestinos los traicionaban porque tenía que salir rápidamente al baño porque se hacía encima.
Y algo que sufrió toda su vida hasta que un buen tiempo de más grande cuando comenzó a hacer algunas cosas para atender eso, ir al médico.
Psicólogos, coaching, cosas que le ayudaron a llevar adelante porque además su profesión de vendedor también requería estar en contacto con la gente, exponerse, expresarse y demás.
O por vergüenza o porque.
Se tenía que ir corriendo al baño, pero era un síntoma que verdaderamente.
Lo hacía sufrir y toda esa cosa que hizo le sirvió de mucho.
Pero cuando comenzó a atenderlo con la bioexistencia consciente, con la decodificación bioemocional, apareció la clave de lo que le estaba pasando.
¿Apa, qué es?
Pasa que estaba.
Estaba relacionado primero con su madre, que era una hija no reconocida y muy relacionado con su abuelo materno doble por fecha y por nombre y este abuelo que en una ceremonia de Riorixins se encuentra con su amante.
De quien nace la madre de este consultante.
Una de las cosas que hace es pedirle perdón a esta abuela por no permitirse amarla.
Pero que él.
Amarla a ella y a los hijos que había tenido con ella.
Pero que no podía hacerlo porque él tenía otra familia en otro lado.
Entonces esa hija tenía que estar escondida.
Muy lindo, muy bien, claramente muy lógico el síntoma y muy sensato escondiéndola, por eso no podía exponerse. Claro.
Bueno.
Ese abuelo es mi abuelo.
Y esa persona que está aquí conversando frente a una pantalla y. Y que puede estar en un programa de radio delante de 10, 20 o 100 personas, ya no necesita esconderse en el baño para poder transitar esos espacios.
Y fue hermoso, yo siempre lo comparto con los que tienen estos síntomas, porque la verdad que a mí es una de las cosas que me cambió la vida.
Y que me permiten llevar adelante mi propósito sin necesidad de.
Qué lindo.
Qué claro, qué simple. Y a veces buscamos cosas muy complejas para entender algo que es muy biológico, muy simple, de protección, todo. Estaba tratando de ayudarte a que no te expongas para que no te pase lo que pasó y demás. Me parece fantástico.
Sí, porque ese abuelo si se exponía, si se expresaba, lo perdía todo. Lo perdía todo y eso es una muerte simbólica, entonces era mejor seguir escondido.
Qué lindo, qué lindas fichas y cómo mueven todo interno y eso te abre un panorama hermoso. Me pone muy contento, más viéndote en el rol de comunicador. Y como bien decimos siempre, nuestro síntoma es un enorme potencial. El síntoma lo tomamos desde un lugar quizás de sufrimiento, pero si lo podemos transformar puede ser.
Un gran combustible, un gran potencial para.
Para lograr un montón de cosas y en este caso es un gran potencial para vos.
Cerramos acá, se nos está yendo un poco el tiempo y me gustaría que nos digas.
Qué es Humano Puente para vos, después de todo este proceso de tu vida, transitando este camino, ¿Cómo dirías qué es Humano Puente para vos? Lo que quieras decir siempre es perfecto, como en cada momento.
Bueno, humano puente para mí significa por supuesto que muchas cosas.
Lo primero que ha significado es.
Comenzar a.
Darle un sentido nuevo a mi vida, a mi existencia.
Y.
También viste que hace rato yo te hablaba de puertas, ¿No?
Yo siento que mi existencia es como.
Estar yendo hacia un palacio donde hay un tesoro esperándome.
Y que para llegar a ese tesoro que está dentro de habitación, primero tenés que entrar a ese palacio. Y ese palacio tiene un montón de puertas, y vas entrando y vas transitando y buscando.
Hasta que llegas a esa puerta. Y esa puerta para mí es Humano Puente y la bioexistencia. Y.
Hoy creo que ese tesoro que está ahí adentro soy yo mismo. Entonces el significado que tiene Humano Puente es enorme y lleno de maravillas. Día a día, consulta tras consulta, paso a paso que voy dando en mi vida.
Todo va mostrándome.
Que esa puerta está ahí simplemente porque yo la estoy creando. Así de simple y de complejo a la vez.
Tan claro, perfecto y movilizante. Cada palabra.
Me llegó y como siempre es lo siento muy propio porque somos todos uno. Así que gracias por estas palabras, gracias por.
Estar acá y conocerte y que te conozcan. Gracias, Dante. Y. Y un honor. Siempre estamos acá para compartir.
Muchísimas gracias a vos, César. Gracias por tu tarea nuevamente, por este encuentro. Es un honor y una profunda alegría para mí. Gracias. Un abrazo.
Gracias. Chau A todos. Gracias por estar del otro lado.
Gracias por acompañarnos. Es un honor tenerte del otro lado en cada episodio. Recordá suscribirte para recibir avisos de todo lo que vamos compartiendo. Para participar del podcast, escribinos a humanopuentepodcastmail. Com. Les dejo un abrazo virtual.








